La Solidaridad
Solidaridad es cuando ayudamos a otras personas que lo necesitan, sin
esperar que nos den algo a cambio. Es como cuando ves a un compañero
que se cayó y le das la mano para que se levante, o cuando compartes tu
lápiz con alguien que no tiene.
Ejemplos sobre la Solidaridad
1. El sándwich compartido
Tomás llevaba un delicioso sándwich al colegio. En el recreo, vio a su amigo Martín
triste porque había olvidado su lonchera. Sin pensarlo, Tomás partió su sándwich en dos
y se lo ofreció.
—Gracias, Tomás —dijo Martín sonriendo—. ¡Hoy me diste mucho más que comida,
me diste alegría!
2. El paraguas de Ana
Una tarde de lluvia, Ana iba a su casa con su paraguas. De pronto, vio a Sofía
mojándose sin nada para cubrirse. Ana corrió hacia ella y dijo:
—¡Ven! Caminemos juntas.
Y así, compartiendo el paraguas, llegaron felices y secas a sus casas.
3. El equipo de dibujo
En clase de arte, Lucas olvidó sus lápices de colores. Estaba triste, pero su amiga
Valentina le dijo:
—No te preocupes, usemos los míos juntos.
Los dos pintaron un gran dibujo de un arcoíris y ganaron el premio al mejor trabajo en
equipo.
4. El castillo de arena
En la playa, un grupo de niños construía un enorme castillo de arena. De lejos, un niño
solitario los miraba. Uno de los chicos gritó:
—¡Ven! ¡Ayúdanos a hacer la torre más alta!
El niño corrió feliz, y entre todos hicieron el castillo más bonito de la playa.
5. El rescate de Pipo
Un gatito llamado Pipo se quedó atrapado en un árbol. Todos los niños del barrio se
juntaron para ayudar: unos buscaron una escalera, otros llamaron a los adultos, y entre
todos lograron bajar a Pipo sano y salvo.
"El Bosque de los Amigos"
Había una vez un bosque lleno de árboles altos, flores de colores y
animalitos juguetones. Allí vivían Ana la conejita, Tito el osito y Pepe el
pajarito. Eran grandes amigos y siempre jugaban juntos.
Un día, después de una gran tormenta, el bosque quedó hecho un
desastre. Los árboles tenían ramas caídas, las flores estaban aplastadas, y
las casas de muchos animales se habían roto.
—¡Mi madriguera se inundó! —lloró Ana.
—¡Mi cueva está llena de barro! —dijo Tito.
—¡Mi nido voló con el viento! —piaba Pepe triste.
Al principio, cada uno trató de arreglar su casita solo, pero era muy
difícil. Entonces, Pepe tuvo una idea:
—¿Y si trabajamos juntos? ¡Primero arreglamos la casa de uno y después
la del otro!
A todos les pareció una idea fantástica. Primero ayudaron a Ana a sacar el
agua de su madriguera. Luego, entre todos, limpiaron la cueva de Tito.
Finalmente, construyeron un nuevo y cómodo nido para Pepe en el árbol
más fuerte del bosque.
Al terminar, los tres se sentaron a descansar bajo un árbol. Estaban
cansados, llenos de barro, pero ¡felices!
—¡Qué bueno es ayudarnos! —dijo Ana.
—¡Así todo es más fácil y divertido! —agregó Tito.
—¡Y nos sentimos acompañados! —cantó Pepe.
Desde ese día, en el Bosque de los Amigos, todos sabían que cuando uno
ayuda a otro, todos ganan.
Moraleja: La solidaridad hace que los problemas sean más pequeños y la
amistad más grande.
Reflexió
n sobre
¿Quién era Ana, porque lloraba?
el
cuento:
¿Quién era Tito, y que le pasó a su casa?
¿Quién era Pepe, y porque estaba triste?
¿Qué aprendieron los tres amigos?
Para
pintar