Fracturas Completas
18-9-2024
Integrantes:
Alvarez Camila
Apaza Cristhian
Soria Andrea
Vicente Jhazmany
Curso: 4to “D” – sec.
Profesora:
2024
1. Introducción
Una fractura es un hueso roto. Las fracturas generalmente son causadas por lesiones.
Como a veces pueden ser serias, es importante que obtenga atención médica
inmediata si cree que tiene una fractura.
Hay diferentes formas de describir las fracturas. Por ejemplo, hay diferentes tipos de
fracturas basadas en:
Si el hueso está parcial o completamente roto
Si el hueso atraviesa la piel; si lo hace, se le llama fractura abierta (o
compuesta). Si no, es una fractura cerrada
La dirección o forma de la fractura, por ejemplo, si está en una línea a lo
largo del hueso o si tiene algún tipo de patrón
La causa de la fractura, por ejemplo, una fractura por estrés es una rotura
pequeña que frecuentemente es causada por exceso de uso
El hueso que está roto, por ejemplo, fracturas faciales incluyen nariz y
mandíbula
Una fractura completa es un tipo de lesión ósea en la que el hueso se rompe en dos o
más partes, atravesando completamente su estructura. Esto significa que la continuidad
del hueso se ha interrumpido, lo que puede causar dolor intenso, hinchazón y dificultad
para mover la parte afectada. Las fracturas completas pueden clasificarse en diferentes
tipos, como fracturas transversales, oblicuas o conminutas, dependiendo de la forma en
que se rompe el hueso. El tratamiento suele requerir inmovilización y, en algunos
casos, cirugía.
2. Fractura transversal
Una fractura transversal es una ruptura del hueso que se produce en una línea recta
perpendicular al eje longitudinal del hueso. Este tipo de fractura es común en huesos
largos como el fémur, la tibia y el húmero.
Las causas de una fractura transversal pueden incluir:
Traumatismos directos: Un golpe directo al hueso, como en un accidente de
tráfico, una caída desde una altura considerable o un impacto durante la práctica
de deportes de contacto.
Traumatismos indirectos: Fuerzas aplicadas en un punto alejado del foco de la
fractura, como torsiones o flexiones extremas del hueso.
Enfermedades óseas: Condiciones como la osteoporosis, que debilitan los
huesos y los hacen más propensos a fracturarse incluso con traumas menores.
Estrés repetitivo: Actividades que implican movimientos repetitivos y estrés
constante sobre el hueso, como correr largas distancias, pueden llevar a
fracturas por estrés que eventualmente se convierten en fracturas transversales.
Los síntomas de una fractura transversal pueden incluir:
Dolor agudo: Inmediatamente después de la lesión, el dolor puede ser intenso y
localizado en el área de la fractura.
Hinchazón y hematomas: La inflamación y los moretones pueden desarrollarse
rápidamente alrededor del área afectada.
Deformidad: En algunos casos, la extremidad puede verse deformada o fuera
de lugar.
Incapacidad para mover la extremidad: La movilidad puede estar severamente
limitada o ser imposible debido al dolor y la inestabilidad del hueso fracturado.
Sensibilidad al tacto: El área alrededor de la fractura puede ser extremadamente
sensible al tacto.
3. Fractura espiral
Una fractura completa en espiral es un tipo de fractura ósea que ocurre cuando el hueso
se rompe en un patrón en espiral alrededor de su eje largo, generalmente como resultado
de una fuerza de torsión aplicada al hueso. A continuación, te proporciono más detalles
sobre este tipo de fractura:
CAUSAS:
Fuerza de torsión: La fractura en espiral ocurre cuando el hueso experimenta un
giro violento o rotacional. Esto suele ocurrir en accidentes deportivos, caídas o
traumatismos, como cuando una parte del cuerpo permanece fija mientras el resto
del cuerpo rota.
Accidentes comunes: Frecuente en deportes de contacto o actividades que
impliquen movimientos rápidos y bruscos. También puede ser vista en accidentes
de tránsito o en lesiones laborales.
SINTOMAS
Los síntomas de una fractura completa en espiral suelen ser bastante notables, debido a la
gravedad y el tipo de lesión. Los signos más comunes incluyen:
Dolor intenso
Es el síntoma principal y más inmediato.
El dolor se intensifica al mover la extremidad afectada o al intentar soportar peso sobre
ella.
Deformidad visible
La extremidad afectada puede verse fuera de su alineación normal.
Debido al patrón en espiral de la fractura, puede observarse una torcedura o giro anormal
en el área afectada.
Inflamación y edema
El área alrededor de la fractura se hincha debido a la acumulación de líquido y la
respuesta inflamatoria del cuerpo.
Moretones o hematomas
En las horas o días posteriores a la fractura, pueden aparecer moretones debido a la
ruptura de vasos sanguíneos cercanos.
Incapacidad para mover la extremidad
La movilidad se ve severamente afectada o es imposible, especialmente si la fractura
afecta una extremidad.
Sensación de crujido o chasquido
Algunas personas informan haber sentido o escuchado un crujido o chasquido en el
momento de la lesión, lo que sugiere la fractura del hueso.
Dolor al tacto
El área afectada será muy sensible al tacto o a la presión.
Imposibilidad de cargar peso
En fracturas de extremidades inferiores (como en el fémur o la tibia), el paciente no podrá
caminar o cargar peso sobre la pierna afectada.
Palidez o frialdad en la extremidad
Si hay daño en los vasos sanguíneos, la circulación puede verse comprometida, lo que
puede hacer que la piel alrededor de la fractura se vea pálida o fría.
Localización
Este tipo de fractura se observa comúnmente en :
Huesos largos como el fémur, la tibia, el húmero y el peroné.
Extremidades inferiores: Son las más afectadas debido a la tensión y carga de peso que
soportan durante la actividad física
TRATAMIENTO
Inmovilización: Si los fragmentos óseos están alineados correctamente, se puede tratar
con inmovilización mediante yeso o férula.
Reducción cerrada o abierta: Si los fragmentos están desplazados, puede ser necesaria
una intervención para realinear el hueso.
Reducción cerrada: Los fragmentos se alinean sin cirugía, bajo anestesia.
Reducción abierta: Se requiere cirugía para realinear el hueso. Puede implicar el uso de
tornillos, placas o clavos para mantener los fragmentos en su lugar.
Rehabilitación: La recuperación de una fractura en espiral puede requerir fisioterapia para
restaurar la movilidad y la fuerza, dependiendo de la severidad de la fractura y la duración
de la inmovilización.
4. Fractura oblicua
- El trazo tiene cierta inclinación sobre el eje mayor del hueso
- Las diáfisis es difícil que se rompan por COMPRESIÓN pura, esto es más frecuente en el hueso
esponjoso o epífisis. Una compresión de un hueso largo daría lugar a un trazo oblicuo. Es una
línea oblicua.
-Es uno de los mecanismos fundamentales de fractura del hueso esponjoso y epifisario y
huesos cortos. Las trabéculas se rompen, primero los sistemas verticales, paralelos a la fuerza
actuante, combándose hasta fracturarse por tracción de los puntos de inflexión.
-El no desplazamiento de la fractura significa que los extremos fracturados son están
separados uno del otro.
TIPOS
FRACTURA OBLICUA CON DEZPLAZAMIENTO
o Es igual que la fractura oblicua sin desplazamiento: una rotura del hueso en forma
inclinada
o Lo que la diferencia de la fractura sin desplazamiento es que si existe una separación
de los extremos de la fractura
o El desplazamiento implica compromiso mayor de los tejidos que se encuentran
alrededor de la lesión
o Suelen ser difíciles de reducir, inestables
FRACTURA OBLICUA SIN DEZPLAZAMIENTO
o Rotura del hueso en forma inclinada, fractura en ángulo con el eje
o Son causadas por traumatismos directos (un gran impacto o gran peso en el hueso)
o Indirectas (mediante algún mecanismo de flexión del hueso)
o El no desplazamiento de la fractura significa que los extremos fracturados son cuando
están separados uno del otro
CAUSAS
-Son causadas por traumatismos directos (un gran impacto o gran peso en el hueso) o
indirectos (mediante algún mecanismo de flexión del hueso).
Es una rotura del hueso en forma inclinada. «Sin desplazamiento» significa que los extremos
fracturados están separados uno del otro.
Compresión. El hueso se aplasta, provocando la fractura de hueso se vuelva más ancho o más
plano.
Caída desde una altura
Traumatismo
Accidentes automovilísticos
Golpe directo
Maltrato infantil
Fuerzas repetitivas, como las causadas por correr, pueden ocasionar fracturas por
sobrecarga del pie, el tobillo, la tibia o la cadera
TRATAMIENTO
Con frecuencia se utilizan varillas de metal, tornillos o placas para reparar el hueso, los cuales
se mantienen fijos, debajo de la piel, después de la cirugía.
Detén posibles sangrados. Aplica presión sobre la herida con un vendaje estéril
o un paño o una prenda limpios.
Evita mover la zona lastimada. ...
Aplica compresas de hielo para limitar la hinchazón y ayudar a aliviar el dolor. ...
Trata el estado de choque.
PRIMEROS AUXILIOS
Los pasos de los primeros auxilios incluyen:
1. Revise las vías respiratorias y la respiración de la persona. De ser necesario, llame al
número local de emergencias
2. Mantenga a la persona inmóvil y calmada.
3. Examine con atención a la persona en busca de otras lesiones.
4. En la mayoría de los casos, si la ayuda médica responde rápidamente, permita que el
personal médico tome las medidas adicionales.
5. Si la piel presenta ruptura, se debe tratar de inmediato para prevenir la infección. Pida
ayuda de emergencia inmediatamente.
6. En caso de ser necesario, inmovilice el hueso roto con un cabestrillo o tablilla.
7. Aplique compresas de hielo para disminuir el dolor y la hinchazón.
8. Tome medidas para prevenir un shock. Coloque a la persona en posición horizontal,
levántele los pies unas 12 pulgadas (30 centímetros) sobre la altura de la cabeza y
cúbrala con un abrigo o una cobija.
SISTEMAS DE INMOVILIZACION
-Cabestrillo
-Entablillado
- Ferula
5. Fractura en alas de mariposa
Es un trazo típico cuando se producen fuerzas de doblado sobre el hueso. Presentan un
fragmento intermedio con forma de cuña.
Existen dos líneas de fractura oblicuas, que forman ángulo entre si y delimitan un fragmento
de forma triangular.
Causas
Los impactos de velocidad relativamente baja en los huesos largos a menudo producen un
patrón en forma de cuña de traumatismo esquelético conocido como fractura en mariposa. Las
fracturas en mariposa se consideran un patrón clásico de falla en la flexión ósea. Clínicamente,
se han documentado en una variedad de contextos que incluyen accidentes automovilísticos,
colisiones de peatones y vehículos, accidentes de vehículos motorizados recreativos, caídas y
otros tipos de lesiones traumáticas
Síntomas
Aunque cada fractura tiene unas características especiales, que dependen del mecanismo de
producción, la localización y el estado general previo del paciente, existe un conjunto de
síntomas común a todas las fracturas
Dolor. Es el síntoma capital. Suele localizarse sobre el punto de fractura. Aumenta de forma
notable al menor intento de movilizar el miembro afectado y al ejercer presión, aunque sea
muy leve, sobre la zona.
Impotencia funcional. Es la incapacidad de llevar a cabo las actividades en las que
normalmente interviene el hueso, a consecuencia tanto de la propia fractura como del dolor
que ésta origina.
Deformidad. La deformación del miembro afectado depende del tipo de fractura. Algunas
fracturas producen deformidades características cuya observación basta a los expertos para
saber qué hueso está fracturado y por dónde.
- Hematoma. Se produce por la lesión de los vasos que irrigan el hueso y de los tejidos
adyacentes.
- Fiebre. En muchas ocasiones, sobre todo en fracturas importantes y en personas jóvenes,
aparece fiebre después de una fractura sin que exista infección alguna. También puede
aparecer fiebre pasados unos días, pero ésta es debida, si no hay infección, a la reabsorción
normal del hematoma.
- Entumecimiento y cosquilleo
- Ruptura de la piel con el hueso que protruye
Tratamiento
El tratamiento de una fractura en el ala de mariposa generalmente incluyen:
Fisioterapia: Una vez que la fractura ha comenzado a sanar, la fisioterapia puede ser
importante para restaurar el rango de movimiento y la fuerza.
Cirugía: En fracturas más severas o desplazadas, puede ser necesaria una intervención
quirúrgica para realinear los fragmentos óseos y estabilizar la fractura con placas y tornillos.
Inmovilización: En casos leves, puede ser suficiente con reposo y el uso de una férula o un
corsé. Para fracturas más graves, se puede requerir inmovilización más estricta.
Seguimiento médico: Monitoreo regular con radiografías u otras imágenes para asegurar que
la fractura esté sanando correctamente.