Capítulo I
El quechua y sus
macrovariedades
Quechua I:
Huaylas-Conchucos
(Áncash, Huánuco)
Alto Pativilca-Alto Marañón
-Alto Huallaga (Huánuco, Lima)
Yaru (Pasco, Junín)
Jauja-Huanca (Junín)
Huangáscar-Topará
(Entre Lima, Ica y Huancavelica)
Quechua IIA:
Inkawasi-Kañaris (Ferreñafe de
Lambayeque, entre Cajamarca y Piura)
Cajamarca
Lincha (Yauyos, Lima)
Quechua IIB:
Quechua ecuatoriano
(área alto-andina y el Oriente)
Chachapoyas (Amazonas)
Llakwash (Lamas, San Martín)
Quechua IIC:
Chanka (Ayacucho, Huancavelica,
Apurímac)
Cuzco
Collao (Puno, Moquegua, Arequipa)
Norte boliviano, etc. (Apolo)
Mapa 1. Distribución de la familia lingüística quechua en el Perú y zonas adyacentes (Adelaar 2004: 184).
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1 Familia lingüística quechua en América del Sur
La familia lingüística quechua está distribuida en seis países de América del Sur:
Colombia (Aponte, Santa Rosa de Caquetá, Descanse, Alto Caquetá, Santiago, San
Andrés, Nariño, Putumayo, Sibundoy, Mocoa, Limón, Guarango), Ecuador (Imbabura,
Pichincha, Tungurahua, Bolívar, Chimborazo, Cañar, Azuay, Loja, Napo y Pastaza),
Perú, Bolivia, Argentina (Santiago de Estero) y Chile (Ollague). Se estima que cuenta
con unos 10 millones de hablantes, el mayor número en América, a propósito de
lenguas indígenas (Cerrón-Palomino 1987, Adelaar 2004, Andrade 2009).
1.1 Sobre el nombre <quechua>
A inicios de la Colonia, esta lengua es denominada como la «lengua general», «lengua
general de los Ingas», «lengua general del Cuzco» o «lengua del Cuzco» (Cieza de
León 1551, 1553; Ruiz de Arce 1545; Zárate 1555). La primera mención de <Quichua>,
como nombre de la lengua, es registrada por Polo de Ondegardo, en 1559, quien, al
tratar sobre el «orden del año y tiempos», escribe lo siguiente: «al año lo nombran
Huata, en la Quichua, y en la Aymarà de los Collas, Mara» [énfasis nuestro] (Polo
de Ondegardo 1559). Al año siguiente, en 1560, la denominación de <quichua>,
aparece mencionado en los encabezamientos con que Domingo de Santo Tomás da
apertura a sus dos tratados: su Grammática y su Lexicón. De ahí en adelante, este
nombre, aunque con algunas diferencias ortográficas, aparecerá como tal en las obras
producidas por el Tercer Concilio Limense (1584) o las obras léxico-gramaticales del
quechuista Diego de González Holguín (1607, 1608) hasta hoy.
Con respecto al origen y significado del nombre de la lengua, Cerrón-Palomino (2021:
173) señala lo siguiente:
cuanto a la etimología de <quichua> o <qquichua> como nombre genérico de
la lengua, queda igualmente demostrada ser producto de la normalización y
codificación hecha por los expertos de la lengua del Tercer Concilio, quienes
introducen la distinción sistemática entre el nombre de la lengua, <quichua>
o <qquichua>, y el término que hace referencia a la ‘zona templada’, o sea
<qhechhua>. Estas dos designaciones, sin embargo, derivan de una misma
protoforma *qiĉwa, documentada en dialectos del quechua central. Ambas
fijaciones ortográficas, de las que derivaron sus correspondientes formas
modernas, se hicieron al margen de sus manifestaciones orales, [qheswa] ~
[q’eswa] […], tanto refiriéndose a la lengua como al valle templado, y en este
caso, incluso metonímicamente, al pajonal.
En cuanto a su escritura, el término pasó por formas diversas como <quichua>,
<quechua>, <qqichua>, <qheswa>, <qichhua>, entre otras. Actualmente, la palabra
quechua, desde la escritura normalizada de esta lengua, se escribe <qichwa>, con
la consonante inicial postvelar, característica de todas las variantes, a excepción
del quechua amazónico, donde se pronuncia y escribe como <kichwa>. En el
presente Manual, cuando se escriba en castellano el nombre de la lengua en todas
sus macrovariedades, se usará la forma <quechua>, en consonancia con las reglas
ortográficas del castellano, y eso es lo que ya ocurrió en 1616, tal como evidencia la
siguiente cita:
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El uso generalizado y unánime de <quichua> para designar la lengua, consagrado
en las obras del Tercer Concilio y en los tratados monumentales de Gonçález
Holguín ([1607] 1975, [1608] 1952), encontró, en el segundo decenio del siglo
XVII, una variante competitiva, en la forma de <quechua>. Fue Alonso de Huerta,
criollo huanuqueño y catedrático de la lengua en San Marcos, quien inaugurará,
de manera elocuente, una campaña a favor de la nueva versión del nombre,
con solo titular su pequeño tratado gramatical como Arte de la lengua quechua
general de los Indios de este Reyno del Pirú (1616). De esta manera se iniciaba,
si bien tímidamente, una verdadera cruzada en pro de la forma <quechua>,
que irá desplazando, si bien gradualmente, el empleo de <quichua> (Cerrón-
Palomino 2008: 37).
Finalmente, en el ámbito del quechua norteño, para el nombre de la lengua quechua,
existen las denominaciones de linguaras y lingua. Estas provienen del castellano y
fueron adaptadas parcialmente a la fonología quechua. Asimismo, en Cajamarca al
igual que en San Martín y Loreto, recibe la denominación de quichua; sin embargo, a
diferencia del quechua amazónico, el quechua norteño conserva el fonema postvelar
/q/; por lo tanto, la escritura de la palabra quechua en la ortografía de la lengua debe
ser <qichwa>1, como lo es en el panquechua sureño-central.
1.2 Sobre el origen y expansión del quechua
Sobre el lugar de origen de la lengua quechua, existen varias hipótesis. Una de ellas
es sostenida por Alfredo Torero (2002: 46, 86, 88), quien señala a la costa norcentral,
área de constitución de las culturas proto-Chavín (los valles de Pativilca, Supe y
alrededores), como el punto de partida del quechua antiguo; aunque el autor señala
también que no hay que descartar “que el lugar original de partida del quechua antiguo
se haya situado, no en la costa ni en las vertientes marítimas, sino en la sierra ─en
Áncash, Huánuco, Pasco o Junín─, o, mejor aún entre sierra y costa”.
Ahora bien, Cerrón-Palomino (2013: 298-299), a su turno, niega que el proto-
quechua se haya desplazado desde la costa, porque no hay evidencia documental
ni toponímica. Más bien, la lengua que se habría hablado en la costa norte, desde
el río Chillón (Lima), sería el quingnam. Volviendo al punto focal de la expansión del
quechua, el último de nuestros autores sostiene que la lengua se habría originado en
la sierra centro-norteña del Perú, ocupando el espacio que abarca los departamentos
de Áncash, Huánuco, Pasco, Junín y la sierra norte de Lima. Como puede verse, esta
localización coincide con el área ocupada hoy por el quechua central.
En suma, según lo expresa Cerrón-Palomino, esta situación y otros datos “parecen
indicar un origen eminentemente serrano de la lengua, en el territorio delimitado
previamente, según lo estarían demostrando tanto su profunda diversificación, con
dialectos casi ininteligibles entre sí, como la no existencia de huellas de que se haya
hablado allí otro u otros idiomas que no sean el propio quechua, según lo estaría
indicando la apabullante toponimia asignable a esta lengua. En tal sentido, no resulta
1. Aunque el wanka aún conserva el carácter retroflejo del elemento palatal africado, como en *qiĉwa.
10
arbitrario asociar la lengua inicial (en su estadio de pre-PQ) con la fase primordial de la
cultura Chavín, en una profundidad temporal que se remonte por lo menos al Período
Formativo (1500 a.C.-200 d.C.), o quizás antes" (Cerrón-Palomino 2010: 257).
Luego, desde la zona señalada por Cerrón-Palomino, el quechua se habría expandido
desde la sierra central hacia el norte y el sur en diferentes etapas, y llega finalmente al
Cuzco recién cien años antes de la invasión española. En este proceso de expansión
de la lengua quechua, habría tenido una función importante las civilizaciones,
pueblos o confederaciones post Caral, como Chavín, Wari, Chanka, Chincha, Inka y,
últimamente, la colonización española.
Esta sería la razón del porqué el quechua hablado en la sierra centro-norteña del país
conserva algunas características del protoquechua; asimismo, se encuentra altamente
dialectalizado debido a que su presencia en dicha zona es de mayor tiempo. Por
el contrario, el quechua sureño se presenta como un quechua menos fraccionado
lingüísticamente, es decir, tiene características más uniformes que favorecen el
entendimiento mutuo entre sus hablantes. Además, el hecho de que el quechua
sureño se presente como un quechua más uniforme se debe a que se expandió
posteriormente al área que ocupa actualmente.
Mapa 2. Emplazamiento inicial del quechua (Cerrón-Palomino 2013)
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1.3 Variedad dialectal y clasificación
Como toda lengua, el quechua presenta variedades dialectales. De acuerdo con los
estudios del lingüista Alfredo Torero, el quechua es una familia de lenguas que se
clasifica en dos grandes ramas: Quechua I o Wáywash y Quechua II o Yungay. Este
último, a su vez, se divide en tres variedades, A, B y C, según su distanciamiento
menor o mayor en relación al Quechua I. Así tenemos el Quechua II A o quechua
norteño (Perú), Quechua II B o quechua amazónico (Perú, Ecuador y Colombia), y
Quechua II C o quechua sureño (Perú, Bolivia, Argentina y Chile). En este sentido, se
puede decir que el Quechua I es el central y el Quechua II es el periférico. Este último,
a su vez, se subramifica en el sureño, el norteño y el amazónico.
Quechua I:
Quechua central: Áncash, Lima,
Huánuco, Pasco, Junín y La Libertad.
Quechua II A:
Quechua norteño: Cajamarca (Chetilla,
Porcón), Lambayeque (Incahuasi,
Cañaris, Penachí), Piura (Huarmaca)
(Taylor 1996: 5; Andrade y Ramón 2014:
292; Torres 2017).
Quechua II B:
Quechua amazónico, también llamado
kichwa: San Martín (Lamas), Amazonas
(Chachapoyas y Luya), Loreto (Tigre,
Pastaza, Alto Napo, Putumayo y
Napo), Madre de Dios (el santarrosino),
Ecuador y parte de Colombia (el ingano
de Caquetá, Nariño y Putumayo) (cf.
Adelaar 2004)
Quechua II C:
Quechua sureño: Huancavelica,
Ayacucho, Ica, Apurímac, Cuzco, Puno,
Arequipa, Moquegua, Bolivia, Argentina
y Chile.
Mapa 3. Ubicación del quechua norteño dentro de la familia lingüística quechua.
1.4 El número de hablantes, estado de vitalidad y extensión
territorial
La lengua quechua es la más hablada del Perú. De acuerdo con el Censo del 2017,
cuenta con un total de 3 799 780 hablantes (13.6 %), quienes habitan en todos los
departamentos del Perú.
En el Perú, el quechua no es un solo idioma como se suele creer, sino una familia
lingüística. Las variedades arriba mencionadas se agrupan en cuatro ramas o
macrovariedades: quechua rorteño, quechua sureño, quechua central y quechua
amazónico o kichwa.
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En el siguiente cuadro, presentamos las cuatro macrovariedades del quechua
peruano, indicando las variedades, los departamentos donde se habla y su estado de
vitalidad, todo esto, de acuerdo con el libro Lenguas Originarias del Perú (Ministerio
de Educación 2018):
Estado de
Rama Variedad Departamento donde se habla
vitalidad
Kichwa amazónico:
amazónico
Pastaza, Napo, Putumayo,
Quechua
Tigre, Alto Napo (el Loreto, Madre de Dios,
En peligro
santarrosino de Madre de Amazonas y San Martín
Dios), Chachapoyas y San
Martín
Seriamente
Quechua Cajamarca Cajamarca
en peligro
Quechua norteño
Lambayeque (Incahuasi y Cañaris) y
Piura (comunidad de Chilcapampa,
distrito de Huarmaca, provincia
Quechua Inkawasi-Kañaris Vital
de Huancabamba, centro poblado
La Pilca, distrito de Buenos Aires,
provincia de Morropón)
Quechua Pataz La Libertad Vital
Quechua Cajatambo, Oyón, Seriamente
Huaura en peligro
Lima
Quechua central
Seriamente
Quechua Yauyos
en peligro
Quechua Áncash Áncash Vital
Quechua Huánuco Huánuco En peligro
Seriamente
Quechua Pasco Pasco
en peligro
Seriamente
Quechua Wanka Junín
en peligro
Huancavelica, Ayacucho y Apurímac
Quechua Chanka Vital
Quechua
(Andahuaylas, Aymaraes y Chincheros)
sureño
Apurímac (Abancay, Grau, Antabamba y
Quechua Collao Cotabambas), Cuzco, Puno, Arequipa y Vital
Moquegua
Si nos detenemos en el quechua norteño, podemos observar que la variedad Inkawasi-
Kañaris se encuentra en un estado Vital, mientras que la variedad de Cajamarca se
encuentra Seriamente en peligro. Esta realidad nos debe invitar a reflexionar y tomar
decisiones al respecto.
A continuación, veamos la extensión territorial de la lengua quechua en el mapa de las
lenguas originarias vigentes del Perú.
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Mapa con la ubicación del quechua norteño y otras lenguas peruanas
Inkawasi-Kañaris
Cajamarca
1.5 ¿Quiénes son los quechuas en el Perú?
De acuerdo con el Ministerio de Cultura del Perú, el pueblo quechua
Es un conjunto grande y diverso de poblaciones andinas de larga data, que tienen como
idioma materno el quechua en sus distintas variedades. Entre los distintos pueblos
quechuas, se pueden ubicar los chopcca, los chankas, los huancas, los huaylas, los kanas,
los q’ero y los cañaris. Juntas estas poblaciones constituyen una parte mayoritaria de la
población indígena en el Perú (Ministerio de Cultura 2015).
Sin embargo, la Ley de la Consulta Previa, en su artículo 7, va más allá del hecho
de relacionar un pueblo originario con la lengua materna de sus integrantes. Así hay
pueblos que son reconocidos como tales a pesar de haber perdido su lengua ancestral
y tal es el caso del pueblo Uru de la bahía de Puno. Veamos a continuación los criterios
de identificación de los pueblos indígenas u originarios, según la mencionada Ley:
Para identificar a los pueblos indígenas u originarios como sujetos colectivos, se toman en
cuenta criterios objetivos y subjetivos. Los criterios objetivos son los siguientes:
a) Descendencia directa de las poblaciones originarias del territorio nacional.
b) Estilos de vida y vínculos espirituales e históricos con el territorio que tradicionalmente
usan u ocupan.
c) Instituciones sociales y costumbres propias.
d) Patrones culturales y modo de vida distintos a los de otros sectores de la población
nacional.
El criterio subjetivo se encuentra relacionado con la conciencia del grupo colectivo de
poseer una identidad indígena u originaria.
Por otro lado, actualmente, hay redefiniciones de la identidad quechua desde la mirada
de los mismos integrantes del pueblo originario. Así, en un encuentro regional, los
quechuas de Áncash llegan a definir su identidad de esta manera:
Los quechuas somos [los] hombres y [las] mujeres que nos relacionamos con ‘cariño y
respeto’ con nuestra Madre Naturaleza o Patsamama, porque somos parte de ella, la que
se caracteriza por guardar la riqueza de nuestra biodiversidad, diversidad de culturas y
lenguas; porque nos relacionamos con las personas y con todos los seres que habitan
en ella. Aunque algunos ya no hablamos la lengua, nos identificamos con las prácticas
culturales de nuestros padres y abuelos; por eso somos quechuas […], estamos en el
campo y en las ciudades, en las alturas, en los valles y en la costa. Somos una fuerza que
aporta al desarrollo de nuestra región y al cuidado armónico de la Madre Tierra (OREPQA
2017).
Por tanto, desde un marco más amplio y a partir de la cita anterior y el artículo 7 de
la Ley de la Consulta Previa, podemos concluir que la identidad quechua va mucho
más allá y no se reduce solo al saber la lengua, pues la identidad quechua también es
cultura, sabiduría, territorio, aporte al desarrollo y cuidado del medio ambiente, entre
otros aspectos importantes.
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1.6 Población
A nivel de los seis países donde se habla la lengua quechua, habría más de 10
millones de hablantes (Cerrón-Palomino 1987). A nivel nacional y de acuerdo con
los resultados del Censo Nacional 2017, hay en total 3 799 780 (13.6 %) hablantes
mayores de 5 años, siendo así la lengua originaria con el mayor número de usuarios
del país, representando el 84,9 % del total de lenguas originarias. Según estas cifras,
en los últimos 10 años, la población quechua se habría incrementado en más de 500
000, ya que el Censo del 2007, indicaba la cifra de 3 360 331 (13.02 %) de hablantes.
Además, por sus costumbres y sus antepasados, un total de 5 176 809 (22.32 %) de
personas se autoidentificaron como parte del pueblo quechua.
En la actualidad, la población quechua no solo se encuentra en la zona rural, sino
también en las ciudades. Gran parte de ella fortalece su identidad cultural y lingüística,
mediante el uso de medios tecnológicos que permiten ampliar la comunicación en
lenguas originarias. Este proceso también es reforzado por políticas públicas como
la Educación Intercultural Bilingüe. Así, se pasa ahora por un renacer del sentimiento
andino e indígena que devuelve el orgullo de ser quechua.
2 El quechua norteño
Esta macrovariedad lleva el nombre por su ubicación geográfica, en el norte del Perú,
e incluye dos variedades lingüísticas que Alfredo Torero denominó Quechua II A
(QIIA): Inkawasi-Kañaris y Cajamarca. Esta variedad representa un punto intermedio
entre el quechua I (quechua central) y el quechua II B y C, tanto por su ubicación
geográfica como por su propia dinámica histórica. De acuerdo con el Ministerio de
Cultura (2018), esta macrovariedad presenta un estado de vitalidad distinto en sus
dialectos: Inkawasi-Kañaris se encuentra vital, mientras que Cajamarca se encuentra
seriamente en peligro. Veamos su área de expansión:
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Mapa 5. Área del
quechua norteño en el
mapa lingüístico del Perú
(Materiales DEIB, 2019)
En la actualidad, la población quechua no solo se encuentra en la zona rural, sino
también en las ciudades. Gran parte de ella fortalece su identidad cultural y lingüística,
mediante el uso de medios tecnológicos que permite ampliar la comunicación en
lenguas originarias. Este proceso también es reforzado por políticas públicas como
la Educación Intercultural Bilingüe. Así, se pasa ahora por un renacer del sentimiento
andino e indígena que devuelve el orgullo de ser quechua.
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2.1 ¿En qué provincias y distritos se habla el quechua norteño?
En la actualidad, el quechua norteño (en sus variedades de Cajamarca y de Inkawasi-
Kañaris) se habla en los departamentos de Cajamarca, Lambayeque y Piura.
La variedad cajamarquina se habla en la provincia de Cajamarca, en los distritos de
Cajamarca, Chetilla, Los Baños del Inca, La Encañada, Llacanora, Jesús, San Juan y
Magdalena. De acuerdo con los estudios de Quesada (1976), también es hablada en
algunas comunidades de la provincia de Hualgayoc. En la actualidad, solo la hablan
algunas personas adultas mayores de esta provincia.
Por su parte, la variedad de Inkawasi-Kañaris, conocida también como variedad de
Ferreñafe o Lambayeque, se habla en la provincia de Ferreñafe, principalmente, en
los distritos de Incahuasi y Cañaris.
Además, de acuerdo con Taylor (1996: 5), esta variedad también tiene hablantes
en las áreas aledañas de Penachí (Salas, Lambayeque), Chilcapampa (Huarmaca,
Huancabamba, Piura), La Pilca (Buenos Aires, Morropón, Piura), Colasay (Jaén,
Cajamarca), El Aliso (Querocotillo, Cutervo, Cajamarca); así como en Andanga,
Sangana y Rumichaca (Miracosta, Chota, Cajamarca).
En el siguiente cuadro, se muestra las regiones, provincias, distritos y algunos centros
poblados y/o caseríos donde se habla el quechua norteño.
Región de Cajamarca
Provincias Distritos Centros poblados o caseríos
Porcón Alto, Chilimpampa, Cochapampa,
Cajamarca, Chetilla, Porcón Bajo, La Ramada, Río
Los Baños del Grande, Choro Porcón-La Esperanza,
Cajamarca Inca, La Encañada, Huambocancha Alta, Huambocancha
Llacanora, Jesús, San Baja, Chamis, El Cumbe, Pariamarca,
Juan y Magdalena Cashapampa, Agocucho, Huacariz, entre
otros caseríos o comunidades
Bambamarca,
Hualgayoc Chala, Llaucán y Yanacancha
Hualgayoc
Pucará, Pomahuaca, Ayahuaca, Huarangopampa, Mangaypa,
Jaén San Felipe, Santa Tayas, Lishinas, Ninabamba,
Rosa Pacaspampa, Atunpampa
Cutervo Querocotillo, Callayuc Huancas, Sangana, Querocotillo
Miracosta, Tocmoche,
Anguyacu, Condorcaga, Andanga,
Chota San Juan de Licupis,
Rumichaca, Tucto, Guayabo
Chalamarca
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REGIÓN DE LAMBAYEQUE
Provincias Distritos Centros poblados o caseríos
Atumpampa, Marahuayca, Kongacha, San Pablo
Incahuasi
de Incahuasi, Laquipampa, Moyan y Mitobamba
Ferreñafe
Cañaris San Juan de Cañaris, Túpac Amaru II
San Mateo de Penachí, San Francisco de Asís de
Lambayeque Salas
Salas
REGIÓN DE PIURA
Centros poblados o
Provincias Distritos
caseríos
Huancabamba Huarmaca Chilcapampa
2.2 Población
De acuerdo con los resultados del Censo de 2017, la población quechua hablante
mayor de 5 años de la región de Cajamarca es de 6975; es decir, el 0,6 % del total de la
población de la región. Asimismo, un total de 63 555 habitantes (población censada de
12 años y más) se autoidentifica como quechua, siendo el 6,2 % de total de población
regional.
La población quechua de Cajamarca es mayormente bilingüe. Según Quesada (1976), el
bilingüismo, en la actualidad, ha alcanzado un considerable porcentaje, pues el número
de monolingües se ha ido reduciendo hasta convertirse en un grupo minoritario. Hasta
la década de los ochenta, el mayor número de monolingües correspondía a los distritos
de Chetilla y Porcón. Este monolingüismo estaba conformado, fundamentalmente, por
mujeres adultas.
En la región Lambayeque, de acuerdo con el Censo 2017, la población quechua
hablante mayor de 5 años es de 25 536; es decir, el 2,3 % del total de la población
regional. Casi la totalidad de esta población es originaria de los dos distritos más
representativos de la provincia de Ferreñafe: Incahuasi y Cañaris.
Por lo que toca a la región Piura, la población quechua hablante mayores de 5 años
es de 3313; es decir, el 0,2 % del total de la población regional.
19
2.3 Ubicación del quechua norteño dentro de la familia lingüística
quechua
Según los estudios dialectológicos de Alfredo Torero (2002), dentro de la familia
lingüística quechua, el quechua norteño (Inkawasi-Kañaris y Cajamarca) se encuentra
en el subconjunto del quechua II A (QIIA), denominado Limay, junto al extinto quechua
de Pacaraos (Limay central) y el quechua de Laraos-Lincha (Limay sureño).
Este grupo presenta menor alejamiento del quechua I o quechua central; por lo que
constituye una forma intermedia entre este quechua (QI) y los quechuas denominados
Chinchay, es decir, el quechua II B o amazónico y el quechua II C o sureño.
Quechua
Quechua I Quechua II
Limay (Quechua IIA) Chinchay
Quechua de Cajamarca Quechua IIC Quechua IIB
e Inkawasi-Kañaris
Quechua
ayacuchano
Quechua
cuzqueño
Quechua
ecuatoriano
Quechua Quechua
argentino boliviano
Santiago del Potosí Cochabamba
Estero
Clasificación y relación genética del quechua (Torero 2002)
20
2.4 Características del quechua norteño
Desde una perspectiva morfológica, el quechua es una lengua aglutinante; en otras
palabras, en la mayoría de los casos, una palabra está constituida por una raíz y varios
sufijos. Los sufijos se van agregando al lado derecho y la palabra se va transformando
en una formación más compleja, morfosintáctica y semánticamente. El quechua
norteño de Ferreñafe posee una gramática bastante cercana al quechua central, y el
de Cajamarca, al quechua sureño. Sin embargo, tras superar algunas dificultades, la
mutua compresión es posible.
A continuación, presentamos las características fonológicas, morfológicas y léxicas
que distinguen al quechua norteño de otras variedades.
2.4.1 Características fonológicas distintivas
• El quechua norteño en su conjunto conserva la distinción entre /č/ (africada palatal)
y /ĉ/ (africada palatal retrofleja). Esta es una característica del quechua antiguo
que se ha mantenido dentro de las variedades del quechua norteño (Torres 2017).
Este rasgo también se encuentra en el quechua central. Veamos los siguientes
ejemplos:
- /ĉaki/ ‘pie’ /čaki/ ‘seco’
- /kiĉay/ ‘abrir’ /ayča/ ‘carne’
• Las consonantes oclusivas sordas /p/, /t/, /k/ y /q/ tras nasal se realizan como
sonoras [b], [d], [g] y [G], respectivamente. Dicho sea de paso, la sonorización
incluso afectó a las africadas /č/ y /ĉ/, como veremos más adelante.
- /šim.pa/ [šim.ba] ‘trenza’
- /tan.ta/ [tan.da] ‘pan’
- /pun.ku/ [pun.gu] ‘puerta’
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• La consonante palatal lateral /ʎ/ ha devenido en [ʒ] (fricativa postalveolar) o [dʒ]
(africada alveolar). Veamos los siguientes ejemplos:
- /aʎ.qu/ [aʒ.qo] ~ [adʒ.qo] ‘perro’
- /aʎ.pa/ [aʒ.pa] ~ [adʒ.pa] ‘tierra’
• El quechua norteño elimina la consonante /h/ del quechua antiguo en posición inicial
de palabra como en (i); sin embargo, este cambio también se aplica a palabras con
/h/ inicial, sonido proveniente de */s/, tal como se observa en (ii) (cf. Torres 2017:
36, para el ferreñafano):
i) */h/ > Ø
ii) */s/ > h > Ø
Veamos los siguientes ejemplos:
- *suk > huk > uk ‘uno’
- *hanaq > anaq ‘arriba’
- *siqa- > hiqa- > iqa- ‘asomarse’
- *hatun > atun ‘grande’
• Si bien elimina la consonante /h/, en algunos casos, a diferencia de otras variedades
del quechua central, mantiene la consonante /s/ en inicio de palabra, como se
observa a continuación:
Quechua norteño Quechua central Quechua sureño Quechua amazónico
suk / uk huk huk suk
surquy hurquy hurquy surkuy
22
2.4.2 Características morfológicas distintivas
A diferencia de otras variedades de las dos ramas de la familia lingüística quechua, el
quechua norteño se distingue por emplear el pluralizador verbal -llapa. Veamos el uso
de este plural verbal:
Quechua Quechua Quechua Quechua
Glosa
norteño central sureño amazónico
taki-ni-ku /
taki-ni-llapa taki-ya-a taki-ni-sapa ‘cantamos’
taki-y-ku
rika-n-llapa rika-ya-n riku-n-ku riku-n-sapa ‘miran’
upya-nqa-llapa upya-ya-nqa upya-nqa-ku upya-nka-sapa ‘beberán’
Según se observa, el -llapa del norteño tiene una ubicación posterior a las marcas
de persona verbal. Lo mismo ocurre con el -sapa del quechua amazónico y el -ku
(el -chik para la segunda persona) del sureño. En cambio, el quechua central opta
por otra estrategia: la marca verbal -ya tiene una ubicación interna, va antes de las
marcas de persona verbal.
En las transiciones, la segunda persona verbal objeto se marca con el sufijo -shu,
cuando entra en relación con la primera persona sujeto (como en yo a ti) o la tercera
persona sujeto (él a ti).
Veamos el uso de esta transición comparando con lo que sucede en las demás
macrovariedades:
Quechua Quechua Quechua Quechua
Glosa
norteño central sureño amazónico
Ñuqa ampi- Ñuqa hampi- Ñuqa hampi- Ñuka ampi-rka-
‘yo te curé’
shu-rqa-ni rqa-q rqa-yki yki
Paymi maska- Pay ashi-shu- Pay maska-su- Pay maska-
‘él te buscó’
shu-rqa-n rqa-yki rqa-nki shu-rka
23
2.4.3 Características léxicas distintivas
El quechua norteño usa términos que corresponden al denominado Quechua I (QI)
y que, en algunos casos, son hoy comunes al quechua del nororiente de Lamas.
Veamos la siguiente lista:
Quechua Quechua Quechua Quechua
Glosa
norteño central sureño amazónico
akshu akshu papa papa ‘papa’
pach’a pacha / pata wiksa wiksa ‘barriga’
aqcha aqcha chukcha chukcha ‘pelo o cabello’
Además del léxico integrado por palabras provenientes del QI, también existe en esta
variedad un elevado número de términos correspondientes al panquechua y raíces
propias del QII. Veamos el siguiente cuadro:
Quechua Quechua Quechua Quechua
Glosa
norteño central sureño amazónico
shaykuy pisipay sayk’uy shaykuy ‘cansarse’
unaq ~ waran
hunaq p’unchaw punchaw ‘día’
~ punchaw
tantakay huñuy tantay tantay ‘reunir’
Actualmente, el léxico del quechua norteño está constituido por lexemas procedentes
del quechua I y II (QI y QII), un número considerable de origen no determinado y por
préstamos del castellano.
2.5 Origen y expansión del quechua norteño
Torero (1968) considera el quechua norteño de Inkawasi-Kañaris y Cajamarca
como resultado de un movimiento migratorio desde la zona central del Perú durante
la tercera expansión del quechua, ocurrido durante los siglos XV y XVI. Según el
autor, las variedades del quechua norteño hallan su explicación óptima como salidos
originalmente de la costa del departamento de Lima.
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Adelaar (2004: 186), a su turno, señala que estas variedades, la de Inkawasi-Kañaris
y la de Cajamarca, comparten léxico características gramaticales tanto del quechua I
como del quechua IIB, respectivamente. Una situación similar ocurre en las variedades
del quechua de Yauyos de Lima, Chincha de Ica y Castrovirreyna Huancavelica (i.e.
Vitis, Alis, Laraos, Cacra, Hongos, Lincha, Apurí, Chocos, Madeán, Huangáscar,
Azángaro, Chavín de Topará), cuyas características lingüísticas, hacen que ocupen
una posición similar entre el quechua IIC y el quechua I. Esta realidad permite sugerir
la hipótesis del origen centro-andino del quechua norteño de Lambayeque, Piura y
Cajamarca. Y ¿cómo llegó el quechua a estos lugares? Probablemente, antiguos
mitmas habrían sido trasladados a la región norteña como parte de la política del
Estado incaico en pleno apogeo y expansión hacia el norte.
Pasto
Área original Proto Quechua
Área de la primera expansión (0-500 d.c.)
Área de la segunda expansión (500-1200 d.c.)
Área de la tercera expansión (1200-1700 d.c.)
Mapa 6. Fases de expansión de la lengua quechua (Torero 1970)
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2.6 Macrovariedad norteña
La variación dialectal del quechua norteño está formada por las variedades Inkawasi-
Kañaris (denominado también ferreñafano) y la variedad de Cajamarca.
2.6.1 Variedad cajamarquina
El quechua de Cajamarca como parte del quechua norteño comparte muchas
características con el quechua Inkawasi-Kañaris. No obstante, también se pueden
identificar rasgos que lo definen como una variedad particular dentro del quechua
norteño.
Fonológicamente, el fonema palatal lateral /ʎ/ (representado en la escritura ortográfica
con la letra <ll>) se pronuncia como [ʒ], sonido postalveolar fricativo sonoro. Este mismo
fonema, en Chetilla y otros lugares, se realiza, a su vez, como [dʒ] palatal africado sonoro.
(Dicho sea de paso, según la notación americana, los símbolos [ʒ] y [dʒ] del AFI son
equivalentes a [ž] y [dž], respectivamente. Nosotros, en este punto, nos guiaremos de
de la simbología AFI). Por otra parte, esta variedad presenta la consonante retrofleja /ŝ/
como en la palabra /ŝawaq/ ‘sauco’, cuya escritura ortográfica queda representada así:
<sh’awaq>.
Por la pronunciación diferenciada del fonema /ʎ/, Quesada estableció dos zonas
dialectales básicas, tal como se muestra a continuación:
Chetilla [dʒ]
Porcón, La Pampa de Cajamarca, Bambamarca y Cajabamba [ʒ] ~ [dʒ]
La zona de Chetilla exhibe consistentemente el sonido [dʒ], mientras que en Porcón,
La Pampa de Cajamarca, Bambamarca y Cajabamba se registra la alternancia de [ʒ]
con [dʒ], con predominancia de la primera.
Morfológicamente, a diferencia del ferreñafano, emplea -wa en lugar de -ma ‘primera
persona objeto’, -shpa ‘subordinador sin cambio de sujeto’ en vez de -r y -shina
‘comparativo’. Como pluralizador verbal, emplea -llapa al igual que el ferreñafano.
Con respecto al léxico, el quechua de Cajamarca presenta alguna variación. Hay
diferentes formas para el mismo significado:
Chetilla Porcón Glosa
inap (< culle) chirapa ‘arco iris’
Hay palabras de la variedad de Chetilla que no aparecen en la de Porcón, como las
siguientes:
- ĉinkis / ch’inkis ‘zonzo’
- waychu ‘gente de altura’
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De otro lado, se han registrado términos propios de Porcón, como las siguientes:
- churka ‘tercer plato’
- matanka ‘nuca’
- yumpan ‘todos’
- ampatu ‘sapo’
Por otro lado, las diferencias morfológicas entre estas dos subvariedades son
principalmente características referidas al tiempo.
La Pampa de Cajamarca,
Chetilla
Bambamarca y Cajabamba
Pasado simple -rqa ~ -ra -rqa
Pasado perfecto -shqa ka- ~ -sha ka- ~ -sh ka- -shqa ka-
El quechua de la Pampa de Cajamarca, Bambamarca y Cajabamba presentan
alternancias respecto del morfema de pasado simple y pasado perfecto, mientras que
en Chetilla ocurre una sola forma, consistentemente, para expresar ambos tiempos
verbales.
2.6.2 Variedad Inkawasi-Kañaris o ferreñafana
El quechua de Ferreñafe o variedad Inkawasi-Kañaris, como parte del quechua norteño,
comparte muchas características con el quechua de Cajamarca. Sin embargo, también
se pueden encontrar algunos rasgos que lo definen como una variedad diferente
dentro del quechua norteño.
Fonológicamente, la lateral /ʎ/ se pronuncia como [ʒ], sonido postalveolar fricativo
sonoro.
Morfológicamente, a diferencia del cajamarquino, emplea -ma para la ‘primera
persona objeto’, -r para la ‘subordinación sin cambio de sujeto’ y -nu para marcar el
‘comparativo’. Como pluralizador verbal, emplea solo la forma -llapa. Asimismo, usa
la forma -ya para el progresivo (*-yka > -ya), en cambio, el quechua de Cajamarca
emplea la forma -yka. Por último, maneja -pa y -paq para expresar el genitivo.
La variación subdialectal, de acuerdo con la revisión bibliográfica, esta variedad en
gran medida es hablada de manera uniforme. No obstante, se pueden distinguir dos
subvariedades principales: la subvariedad Inkawasi y la subvariedad Kañaris.
En la subvariedad Inkawasi, el fonema /q/, sobre todo en hablantes mayores, se
observa que se realiza como [q] o a inicio de palabra; sin embargo, la mayoría de los
hablantes lo pronuncian de modo fricativo uvular [χ]. El sufijo utilizado para expresar
la posesión (caso genitivo) es -pa.
En la subvariedad Kañaris, el fonema /q/ se realiza como la fricativa uvular [χ] a inicio
de palabra. Además, se observa el uso del sufijo -paq para indicar el caso genitivo.
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2.6.3 La variación léxica en el norteño
La variación léxica ocurre cuando, para un mismo significado: 1) existe dos o más
palabras sinónimas como kantay y takiy ‘cantar’), y 2) dos o más formas ortográficas
para una misma palabra (allilaw y allinlaw ‘lado derecho’).
Muchas veces, cada variante tiene una forma particular de nombrar algunas acciones,
situaciones, conceptos u objetos. Ante estos casos, en la escritura unificada del
quechua norteño, se debe promover y visibilizar todas las formas, las cuales deben ser
tomadas como palabras sinónimas. Asimismo, con la escritura unificada del quechua
norteño, se debe promover la recuperación léxica. Esto significa incorporar palabras
de otras variedades del quechua para los casos en que el quechua norteño no cuente
con términos disponibles. La solución en el primer caso es que se debe asumir como
un fenómeno de sinonimia.
En cambio, el segundo caso constituye situaciones de polimorfismo, porque estamos
frente a una variación léxica por efectos de determinados cambios fonético-fonológicos.
En este sentido, se debe tener en cuenta que el proceso de normalización implica
adoptar una serie de criterios, como los siguientes:
a) selección de la norma,
b) codificación de la forma,
c) elaboración funcional, y
d) aceptación por la comunidad.
En la normalización del quechua, la selección de la norma (a) se ha orientado por
la forma “más conservada” (b), cuya elaboración funcional (c) se cristaliza en los
materiales y recursos educativos que se elaboran. Además, la forma adoptada debe
gozar de la aceptación de la comunidad (d), es decir, de los docentes y estudiantes
de las instituciones educativas EIB. Metodológicamente, Cerrón-Palomino (2008: 92)
recomienda que “convendría normalizar, en especial allí donde se dan polimorfismos,
reduciendo las variantes, en lo posible, a una forma única sobre la base de un modelo
que refleje la versión relativamente más conservada”. En esta perspectiva, para la
escritura, se recomienda elegir “la forma más conservada”, aquella que encarne la
norma.
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