Universidad Mariano Gálvez de Guatemala
Ingeniería en Sistemas de Información y Ciencias de la Computación
Desarrollo humano y profesional
Lic. Hugo C. Hernández Girón
Vive los Principios de la Prosperidad
"Porque yo sé los planes que tengo para vosotros, declara el Señor, planes de bienestar y
no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.”
Jeremías 29:11
Jorbin Dodani Molina Reyes
2294-25-10360
Sección “A”
04/04/2025
Viviendo los Principios de la Prosperidad Hasta las Últimas
Consecuencias
El autor nos invita a vivir los principios que nos llevan a una prosperidad integral, que no
solo se mide en riqueza material, sino también en el crecimiento personal y espiritual. Estos
principios, como la generosidad, la paciencia, la integridad y el ahorro, son clave para una
vida plena.
Un buen ejemplo de esto es la historia de Paderewski, quien, en un acto de generosidad,
perdonó la deuda de un grupo de estudiantes con la condición de que administraran bien lo
que ganaran. Este gesto no solo les permitió seguir estudiando, sino que también les enseñó
a ser responsables con sus recursos. Años más tarde, cuando Paderewski enfrentó la
hambruna en Polonia, uno de esos estudiantes, ya presidente de EE. UU., le ayudó a salvar a
su pueblo, demostrando cómo los principios de generosidad y compromiso tienen un impacto
duradero.
Este capítulo nos recuerda que vivir con principios como la renuncia, la paciencia, la
integridad y el ahorro no solo nos ayuda a gestionar nuestros recursos, sino que nos acerca a
la prosperidad verdadera. Aplicando estos valores, aprendo a ordenar mis finanzas,
priorizando mis necesidades, ahorrando y cumpliendo con mis compromisos, evitando así
endeudarme innecesariamente.
La historia de Paderewski nos enseña que la prosperidad no solo está en la riqueza material,
sino en cómo vivimos nuestros principios a diario. A veces, la vida nos da oportunidades
inesperadas, y al aplicar estos valores, nos acercamos a una prosperidad más completa.
Finalmente, el autor nos anima a nunca rendirnos, como hizo Winston Churchill. Vivir con
integridad, generosidad y compromiso puede traer frutos inesperados, tanto en lo material
como en lo emocional y espiritual.