Capitulo 3 Gvirtz
Capitulo 3 Gvirtz
escuela?
La función social de la escuela en debate
¿Cuál es la función de la escuela?, ¿Para que sirve?
Nos centraremos en los debates que surgieron durante la última mitad del siglo XX, periodo de
pos guerra, que se caracterizo por lo siguiente:
- La división del mundo en torno a dos grandes potencias, la Unión Soviética y los Estados
Unidos
-Una fuerte expansión económica, expresada en la recuperación de los países europeos, luego
de haber quedado devastados por la guerra.
-La injerencia del Estado en las esferas de la vida social, ya sea en aquellos aspectos vinculados
con la promoción del desarrollo económico como del bienestar social.
-La expansión de los servicios públicos (educación, salud, seguro de empleo, jubilaciones, etc.)
El periodo de posguerra abrió un nuevo horizonte en relación con el debate pedagógico y con
el devenir del sistema educativo en el llamado ‘’mundo occidental’’.
Durante la década de 1960, los diferentes niveles que componen el sistema educativo viven
un importante proceso de expansión de su matrícula, que afecta principalmente a los niveles
medio y superior. La discusión giraba en torno a la contribución que la educación podía realizar
al crecimiento y al desarrollo social. Es importante tener en cuenta que estos debates no se
producen en el vacío. Gran parte de ellos están enmarcados en distintos modos de explicar,
comprender y resolver problemas, necesidades y demandas, que surgen en el contexto socio
histórico de la posguerra.
Para las teorías del conflicto, este es un proceso inherente de la vida social, que permite su
desarrollo y transformación social. Precisamente, es a través del conflicto como las sociedades
se transforman y progresan. Para Karl Marx, principal referente de esta corriente, el conflicto
es fruto de la división de la sociedad en clases antagónicas, de la dominación de una clase
sobre otra y de la lucha de las dominadas por revertir tal situación, En el capitalismo, esta
división en clases se traduce en la existencia de dos de ellas, Burguesía y proletariado.
Quienes abrevan en la primera de estas corrientes, la escuela tendrá como principal función la
socialización de los sujetos para favorecer su integración en la vida social. Para quienes
adhieren la segunda corriente, la escuela es un escenario de la lucha social que ocurre mas allá
de su seno, por lo que las formas que ella asume traducen las modalidades que presentan las
relaciones sociales de dominación.
Mas allá de las diferencias, ambas comparten las preocupación por comprender y construir
conocimiento, que aborde los problemas de la vida escolar, tales como el curriculum o la
relación docente-alumno, aspectos que hasta ese momento fueron descuidados por la
pedagogía. El énfasis de cada una de las corrientes en uno u otro polo no sólo supone una
posición teórica respecto de la función social de la educación, sino también, deriva en
consecuencias concretas respecto de la planificación e implementación de políticas educativas.
Como veremos, las primeras (teorías del consenso) tienen una fuerte influencia en la
planificación política; las segundas (teorías del conflicto) son miradas críticas a esas
propuestas.
La educación, para esta corriente, no solo permitiría integrar a los jóvenes en la vida social,
sino también favorecer y profundizar ese desarrollo económico. La confianza en el futuro y en
el progreso constante, propio de estos tiempos, ubico a la educación como piedra angular, a
través de la cual, las personas podrían modificar su posición social y acceder a mejores
condiciones de vida. Se depositaba una fuerte confianza en la capacidad de la educación para
favorecer el ascenso social y explicarlo.
El funcionalismo tecnológico: de la adscripción a la adquisición
La confianza en la educación para propiciar el desarrollo individual y social estaba basada en la
creencia de que la escuela permitía y fomentaba el desarrollo de todos los niños. Se
garantizaría que los estudiantes, independientemente de la situación socioeconómica de sus
familias, tuvieran equivalentes posibilidades de progresar.
Para esta corriente la escuela cumpliría un papel fundamental en los siguientes aspectos:
1)La transmisión de valores y normas sociales mas allá de la órbita familiar. 2) La diferenciación
de los alumnos sobre la base de los logros escolares. 3) La selección y atribución de roles en el
sistema social. El primero de estos aspectos está vinculada con la socialización secundaria y
con la continuidad de la formación de los jóvenes, mas allá del seno familiar, y esta es una de
las principales funciones de la escuela.
Para esta corriente, la escuela se vuelve una institución capaz de distribuir objetivamente a los
estudiantes. Son sus logros y méritos los que les permitirán adquirir posiciones y ascender
socialmente. Así, más que roles adscriptos (heredados y definidos de una vez y para siempre),
se trata de roles adquiridos en función de las capacidades y de los logros personales, ya que los
alumnos tienen equivalentes posibilidades de desarrollarse en la escuela. Para estas teorías, el
éxito o el fracaso escolar tienen una razón: los méritos individuales. Frases como ‘’ a mí no me
da la cabeza’’ dan cuenta este tipo de explicaciones.
En esta teoría la educación es considerada uno de los factores que permiten explicar y
potenciar el crecimiento económico. A partir de sus postulados, aquella dejara de ser
considerada un gasto para pasar a ocupar un lugar más relevante en lo referido a la inversión
publica, en tanto se transforma en un elemento crucial para considerar en la implementación
de estrategias de desarrollo económico. De aquí los postulados se enmarquen dentro de lo
que se ha denominado optimismo pedagógico
a) Aquello que diferencia los países desarrollados de los que no lo son, mas allá de otros
factores, reside en que su población a recibido un mayor cantidad de años de
educación.
b) Los individuos que han recibido una mayor educación ocupan posiciones sociales más
elevadas y obtienen un salario mayor
c) La educación cumple un papel central en el crecimiento de los países y en el desarrollo
de los individuos
d) Los países y los individuos, si quieren crecer deben invertir en educación
La noción de capital humano surge a partir del llamado factor residual, a partir del análisis del
crecimiento económico y del quantum de crecimiento que no podía ser explicado por un
aumento de la inversión en los factores tradicionales, especialmente por las inversiones en
capital físico. La teoría económica había considerados tres factores de la economía, tierra,
capital y trabajo. Existe un cuarto factor para explicar el crecimiento de la economía no
teniendo en cuenta ese factor residual es identificado como capital humano. S
Si la educación contribuye al desarrollos, entonces esta merecería una especial atención para
los individuos y los estados. Dado que es adquirida por el hombre, podemos hablar de capital
humano, para dar cuenta de un cuarto factor económico que es transforma en determinante
de los incrementos de la productividad y del crecimiento de las naciones, también son
consideradas otras actividades que incrementan la capacidad productiva de los hombres: los
servicios de sanidad, la formación profesional, la educación formal obligatoria, los programas
de estudio para adultos y las migraciones individuales y familiares. De esta manera, en la
elaboración del capital humano, pueden reconocerse algunos supuestos generales, que
sustentan las construcción de dicha nación: 1) El análisis del valor económico de la educación a
trabes de la evaluación del impacto de la enseñanza sobre la productividad del trabajo b) La
existencia de una mano de obra más calificada explica y redunda en una mayor potencialidad
productiva de las naciones de modo que la educación seria el resorte del aumento de la
capacidad productiva individual y social. C) Como consecuencia de lo anterior, si la educación
contribuye al crecimiento, entonces este debe dejar de ser concebida exclusivamente como un
gasto para ser considerada una inversión. D) La sumatoria de los incrementos en la
productividad individual redundan en los incrementos de la productividad social. Se entiende
que cuanto mayor sea la inversión en educación, mayor será el desarrollo nacional. ‘’La teoría
del capital humano’’ trabaja en dos niveles: por un lado en el desarrollo individual y
seguidamente, analizando el impacto de la educación en el desarrollo nacional, por ende tiene
consecuencias directas en la calidad y cantidad de ingresos que recibirán los individuos y por
otro lado mayor crecimiento del PBI.
De aquí, la fuerte preocupación por formular objetivos que expresen con claridad aquello que
el estudiante será capaz de hacer, después de haber recibido la instrucción necesaria. En
realidad, este tipo de formulación se refiere a la expresión de los objetivos, no tanto en
términos de lo que se pretende lograr, sino más bien, de los resultados que se deberán
observar en los alumnos. La definición operacional de objetivos tenía un claro origen en los
modelos de adiestramiento militar, como en los cursos de entrenamiento profesional.
La preocupación de cada uno de esos modelos era la eficiencia: cómo producir más a un
menor costo (tiempo y dinero). Esto se traducía, en términos educativos, en cómo garantizar
que la escuela fuera eficaz. Recordemos que, en ese mismo momento, se entendía a la
educación como inversión y, como tal, debía garantizar su eficiencia. De este modo, se partía
del supuesto de que si se podían identificar esas jerarquías de aprendizaje, y luego definir las
conductas que darían cuenta de esos aprendizajes, a los maestros en las escuelas, sólo les
quedaría ejecutar y entrenar a los alumnos. Seguidamente, dado que era posible identificar y
predecir los estímulos (reforzadores) que daban origen a esas conductas, entonces la
formación docente debería basarse en un entrenamiento de tipo técnico, que pudiera orientar
ese aprendizaje conductual. Debido a que partían de la base de esa jerarquía de aprendizajes,
un planeamiento riguroso y sistemático permitiría controlar los márgenes de error en los que
cada docente podría incurrir.
las teorías del conflicto sostienen que este es un proceso inherente y propio de las sociedades,
en donde existen relaciones de poder y de dominación de unos sectores sociales sobre otros.
Centran su atención en el análisis sobre las formas en que la educación contribuye a una
diferencial y desigual distribución del poder entre grupos o sectores sociales. Según los autores
de esta corriente, la educación es un escenario de lucha en el que los sujetos pujan por
mantener su posición social, o sea, el acceso a la escuela y la permanencia en ella se
encuentran íntimamente vinculados con las relaciones de poder existentes en la sociedad, por
ende las relaciones de poder y dominación social influyen directamente en las opciones que
los individuos tienen y en sus posibilidades de éxito o fracaso en la escuela. Su rasgo común
radica en la critica que realizan a aquellas propuestas que señalan que la escuela es única e
igual para toda la población.
Según Collins la expansión del sistema educativo es la puja de los diferentes grupos sociales,
en competencia por la riqueza, el poder y el prestigio. La obtención de determinados niveles
educativos cumpliría un importante papel de diferenciación entre los grupos sociales. Waber:
La introducción de curriculum regulares y exámenes especiales, el motivo no es una sed de
educación repentinamente avivada, sino el deseo de limitar la oferta de esas posiciones y su
monopolización por parte de los titulares de certificados educacionales. Collins comparte este
tipo de reflexión pero a su vez especificando esta relación entre educación y privilegio social,
en el siglo XX la actividad principal de las escuelas es enseñar determinadas culturas de estatus
tanto dentro como fuera del salón de clases. Desde esta perspectiva, no es importante para las
escuelas impartir el conocimiento técnico, sino inculcar vocabulario y modulación de la voz,
gustos estéticos, valores y buenos modales.
Ya no se trata de ver cómo puede contribuir la educación al desarrollo sino, como la educación
está determinada por este. Si para la teoría del capital humano la educación podía generar
desarrollo, para las teorías critico-reproductivistas, las formas que asume la educación se
encuentran en función de las relaciones sociales que se hallan fuera de su seno. De este modo,
las posibilidades de acceso y permanencia no pueden explicarse solo a través de las
capacidades de los individuos, sino que esas posibilidades se encuentran en función del lugar
que cada uno ocupa en la estructura social.
La reproducción cultural
Aquí el rendimiento escolar de la acción escolar depende del capital cultural previamente
invertido por la familia y el éxito o fracasa escolar está relacionado con los hábitos,
costumbres, símbolos, modos de comportarse, pensar y actuar que los estudiantes han
adquirido previamente en el contexto familiar. Cuando estos hábitos están más cercanos a
aquellos que se distribuyen en la escuela, mayores posibilidades tendrán los estudiantes de
tener éxito en la escuela.
La reproducción económica
Althuser ubica a la escuela entre los aparatos ideológicos del estado, cuya función principal es
la transmisión de la ideología dominante. Retomando el planteo marxista, la superestructura
ideológica (las instituciones encargadas de reproducir la ideología dominante, tales como los
medios de comunicación, la escuela, la iglesia o los sindicatos) cumple el papel de contribuir a
la reproducción de la dominación social.
Esta no representa a la sociedad tal cual es sino, las formas de concebirla que construyen los
sectores dominantes de acuerdo con sus intereses de clase. Es así como se aprenderían las
reglas, actitudes y conductas adecuadas al rol que se está destinado a ocupar en la sociedad.
La ideología interpela al hombre libre para que libremente se someta a los arbitrarios de la
ideología dominante.
De acuerdo con el circuito que sigan los alumnos, será su destino en el mundo de la
producción. La escolarización en forma tendenciosa define los limites dentro de los cuales se
pondrán en juego los mecanismos del reparto de los individuos en los diferentes puestos de la
vida activa y en los mecanismos del mercado de trabajo.
Identifican estas dos redes como la red primaria profesional, donde concurren los hijos de los
obreros que forma para el trabajo manual o fabril, y la red secundaria superior, que termina en
el nivel universitario y forma para la ocupación de los niveles más altos en la estructura
ocupacional, a la que concurren los hijos de la burguesía
El principio de correspondencia
Lejos de favorecer el desarrollo de los sujetos, el sistema educativo cumple un papel central en
la reproducción de las condiciones desiguales de los estudiantes. Por otro lado proponen un
principio de correspondencia entre las relaciones sociales que rigen la interacción en el puesto
de trabajo y las relaciones sociales que se establecen en la escuela. Ejemplo: llegar a horario,
cumplir órdenes, respetar las jerarquías, etc. Así los alumnos dependiendo de su origen social
concurren a diferentes escuelas aprendiendo diferentes reglas y tipos de comportamientos
Se han analizado las condiciones a través de la cuales los sujetos ingresan a la escuela (input) y
las condiciones en que salen (output) pero se han desatendido de los procesos concretos que
suceden en la realidad escolar. Es precisamente el estudio de las practicas cotidianas, de los
procesos y relaciones hacia el interior de las escuelas, donde se centraron los trabajos de
muchos autores. Aun así los estudios enmarcados en la corriente critico-reproductivista han
abierto el camino para una serie de análisis posteriores en la relación con el trabajo escolar
Comenzaron a desarrollarse diversos estudios que tenían como objetivo sumergirse en las
practicas cotidianas de la escuela, trabajar en tomo aquellos que llamo la caja negra de la
escuela. Tanto la teoría del capital humano como las propuestas inscriptas en lo que hemos
denominado las teorías del conflicto, hasta ese momento, no habían centrado su interés en
aquellos que sucede concretamente en las instituciones. Ambas perspectivas trabajan en torno
a los resultados del proceso educativo, pero sin centrarse en la práctica escolar. Así que
aquello que distingue estas corrientes es justamente haber pasado de los análisis centrados
en los input-output al estudio de procesos.
Hasta este momento, cuando se utilizaba esta noción, se hacía referencia directa a los planes
de estudio que se elaboraban en los niveles políticos de la toma de decisiones. De este modo
el concepto de curriculum remitía a la selección, organización y secuenciación de los
contenidos que debían ser enseñados en todas las escuela. Si bien el curriculum no deja de ser
pensado como un plan de estudios, para poder comprender sus alcances e implicancias, es
necesario adentrarse en aquello que se enseña y se aprende en la escuela, entendiendo que
excede los límites de lo que es explicitados en el documento curricular.
Michael Young destaca la necesidad de considerar al curriculum como expresión de los
principios que gobiernan la organización y selección del conocimiento, la estratificación de
este, la distribución de los valores y de las recompensas en la escuela y en la sociedad en
general. Para ello, urge incorporar, en el análisis de los procesos educativos, las formas que
asume la distribución del poder y la distribución del conocimiento en la sociedad.
¿Qué se enseña y qué se aprende cuando se enseña y se aprende? Es una de las preguntas que
orientan la investigación y la elaboración teórica. Cuando un docente, de pie frente al pizarrón,
enseña a los alumnos cómo se realiza una operación matemática en el aula, se suceden
muchos procesos de forma paralela: se propicia que los alumnos construyan un tipo de
relación con el conocimiento; los alumnos aprenden cuándo deben hablar, y cuándo, callar;
aprenden a respetar a la autoridad, a cumplir con una consiga, que hay un tiempo para
trabajar y otro para jugar, que si responden bien recibirán una recompensa, etcétera.
Desde esta perspectiva es posible entender el planteo bernsteinianos como aquellos que
pretenden dar cuenta de los modos a través de los cuales la comunicación pedagógica se hace
posible, las distintas formas que esta puede asumir y su vinculación con la estructuración de la
conciencia, la creación y producción de sujetos.
Las teorías de la reproducción, no pueden generar los principios de descripción de las agencias
que se ocupan, debido a que estas teorías no se ocupan de tal descripción en la medida que
solo buscan comprender como las relaciones externas de poder son transportadas por el
sistema educativo, ‘’sin ocuparse de la descripción del portador y diagnosticando solo su
patología’’. Así, su interés estará en centrar su reflexión en la integración del aspecto
interactivo de la vida escolar. Los procesos de selección, distribución y adquisición del
conocimiento que regulan las practicas pedagógicas. Para ello, aborda los problemas del poder
y control en la escuela.
La noción de resistencia permite pensar los mecanismos de reproducción como procesos que
nunca son completos, en tanto se enfrentan continuamente a mecanismos de oposición, ya
sea de sujetos particulares o institucionales. La teoría de la resistencia pone acento en la
necesidad de pensar en las instituciones y en los sujetos que viven en ellas, como escenarios
de contradicción y lucha, como escenario de cambio. Al pensar en la educación, es importante
atender a los complejos procesos y practicas a través de los cuales los sujetos pujan por
provocar el advenimiento de lo diferente, de su contrario.
La pregunta aquí gira en torno a aquello que sucede, se hace, se vive y se piensa en las aulas,
en los pasillos, en definitiva, en las escuelas. La potencia de este tipo de estudios quizá radica
en que permiten dar cuenta de algo tan obvio como importante: un mismo plan de estudio, un
mismo curriculum oficial, un mismo contenido asume formas diferentes en cada una de las
experiencias que se viven y construyen en las escuelas. En otras palabras, por más adecuada y
ajustada que sea una propuesta educativa, es en la vida cotidiana de las escuelas donde esta
adquiere sentido y significado. Muchos de los intentos de reforma de los sistemas educativos
obviaron (y obvian) ese momento de construcción y suponen que, con sólo decir qué se debe
hacer, ese deber ser se traduce sin modificaciones en la vida en las aulas.
A partir de estas miradas, redefinen el modo de acercarse a pensar y estudiar las instituciones
sociales en general, y la educación en particular; se posibilita el estudio de la vida cotidiana de
la escuela, ya no como un conjunto de prácticas determinadas y definidas más allá de sus
límites, sino como una realidad social en permanente proceso de construcción y
reconstrucción.
La noción de vida cotidiana es, seguramente, uno de los conceptos más potentes para dar
cuenta de la diversidad y del papel activo de los sujetos en la construcción de la realidad
escolar. La vida cotidiana se refiere a ese espacio social de construcción de los sujetos
inscriptos en determinadas relaciones sociales
Del proceso de control, resultan tendencias constantes y rasgos comunes de constitución, así
como rupturas significativas que reubican la escuela en la relación entre Estado y clases
subalternas. individuo como sujeto particular, se realiza y sucede como práctica social. Lo
cotidiano, por lo tanto, resulta una categoría potente para reconstruir e interpretar los
sentidos. Se trata de sujetos particulares, que se desarrollan, construyen, conviven y participan
en contextos históricos que configuran determinadas relaciones sociales concretas. De hecho,
la realidad escolar es el lugar para encontrar rupturas, discontinuidades o, incluso, la
articulación hegemónica. La escuela ya no es una caja negra, es un espacio de construcción, de
articulación y de ruptura.
Alumnos y docentes no son ya agentes de una realidad impuesta, ni tampoco construyen una
realidad ajena a toda circunstancia histórica. De hecho, la única forma de dar cuenta de lo
heterogéneo, sin perderse en él, es reconocerlo como producto de una construcción histórica.
Así, el contenido del conjunto de actividades cotidianas no es arbitrario ni responde a una
elección realizada por cada sujeto sobre una gama infinita de posibilidades: las actividades
particulares son partícipes de los procesos específicos de producción y reproducción social.
Bourdieu Pierre
Pierre Bourdieu fue un sociólogo de renombre mundial, conocido por su enfoque innovador
sobre el poder, la dominación y las estructuras sociales. Su trabajo se centró en analizar los
fenómenos cotidianos y cómo estos reflejan las jerarquías y desigualdades presentes en la
sociedad. Entre sus principales aportes destacan los conceptos de "capital" (económico, social
y cultural) y "campos" sociales, los cuales describen las relaciones de poder que moldean las
oportunidades y el estatus de los individuos en diversas esferas, como la educación, el arte y la
política.
Bourdieu creía que el capital cultural, es decir, el conocimiento, las habilidades y las
experiencias que una persona acumula a lo largo de su vida, juega un papel crucial en la
reproducción de las desigualdades. A través de instituciones como la escuela, el sistema social
legitima ciertas formas de cultura y saberes, perpetuando así la desigualdad entre las clases.
En su libro *Los herederos*, publicado en 1962, Bourdieu demostró que lejos de promover la
equidad, las instituciones educativas tienden a favorecer a quienes ya poseen privilegios
culturales y sociales.
En su obra más reconocida, *La distinción* (1979), Bourdieu explora cómo el gusto y las
preferencias culturales están influenciados por la posición social, y cómo las élites utilizan el
capital cultural para mantener su estatus. Para él, la sociedad no está simplemente dividida
entre clases burguesas y proletarias, sino que es un espacio social complejo donde distintas
formas de capital, como el económico, el social y el cultural, se combinan y distribuyen.
En sus últimos años, Bourdieu se posicionó como un intelectual comprometido con las causas
sociales y los movimientos contra las políticas neoliberales. En 1995, apoyó activamente las
huelgas en Francia contra las reformas económicas y más tarde impulsó la creación de ATAC,
un movimiento global que luchaba contra los efectos negativos de la globalización. Sus críticas
hacia el periodismo y la televisión, que consideraba instrumentos de conservación del orden
dominante, también marcaron sus últimos trabajos, donde advertía sobre el impacto negativo
que estos medios podían tener en la cultura y la política.
A lo largo de su vida, Bourdieu escribió 37 libros y más de 400 artículos, lo que lo convirtió en
uno de los sociólogos más influyentes de su tiempo. Fue considerado por *Le Monde* como el
intelectual francés más citado en la prensa mundial. Su legado es esencial para entender cómo
funcionan las estructuras de poder y dominación en las sociedades modernas, y cómo estas
perpetúan la desigualdad a través de mecanismos tanto visibles como invisibles. Bourdieu
falleció en 2002, dejando un legado imborrable en el campo de la sociología, especialmente en
su análisis crítico de la vida cotidiana y las dinámicas de poder en el capitalismo avanzado.
Parsons
En este video se aborda la teoría de Talcott Parsons, en particular su visión sobre la educación
y su función en la sociedad desde el enfoque funcionalista. Según Parsons, la educación es
esencial para integrar a los individuos al sistema social y promover la movilidad social, al
enseñar habilidades que permiten ascender o mantenerse en un determinado estrato
socioeconómico. En este sentido, la escuela cumple una doble función: socialización y
selección del capital humano.
La socialización, aunque no exclusiva del sistema educativo, es considerada por Parsons como
una función primordial de la escuela, ya que permite que los niños asimilen normas y valores
generales, más allá de los impartidos en el entorno familiar. Además, establece que la relación
abstracta con el profesor ayuda a desarrollar esquemas perceptivos y cognitivos universales.
Por otro lado, la educación también prepara a los estudiantes para desempeñarse en el
mercado laboral, favoreciendo la productividad individual y el orden social.
Funcionalismo estructural
El estructural funcionalismo es una teoría sociológica que busca comprender el
funcionamiento de toda la sociedad mediante la identificación de funciones específicas que los
individuos y grupos realizan para su mantenimiento. El enfoque compara a la sociedad con un
organismo biológico, donde cada parte cumple una función que afecta al todo. Herbert
Spencer, uno de los fundadores de esta teoría, comparó a la sociedad con el cuerpo humano,
señalando que si una parte falla, todo el organismo se ve afectado.
Émile Durkheim, otro exponente clave, propuso que los fenómenos sociales son hechos
objetivos que deben estudiarse de forma científica, eliminando prejuicios y observando
patrones colectivos de comportamiento. Durkheim distinguió entre solidaridad mecánica, que
se da en sociedades con individuos similares, y solidaridad orgánica, donde los individuos se
diferencian y complementan en sociedades más complejas.
Por otro lado, Talcott Parsons y Robert Merton, del círculo de Harvard, también contribuyeron
al desarrollo del estructural funcionalismo. Parsons habló de la importancia de cuatro
subsistemas que organizan la sociedad: el biológico (adaptación económica), el cultural
(normas y valores), el social (interacciones y leyes) y el de la personalidad (motivaciones
individuales). Estos subsistemas interactúan y evolucionan, permitiendo a la sociedad
adaptarse y funcionar como un todo.