EPISTIMOLOGIA
EPISTIMOLOGIA
HUÁNUCO-PERÚ
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2025
II. DEDICATORIA
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III. INDICE
I. CARATULA………………………………………………………..….1
II. DEDICATORIA………………………………………………………..2
III. INDICE………………………………………………………………...3
IV. INTRODUCCIÓN………………………………………………….…4
V. TRANSCRIPCIÓN DEL VIDEO…………………………………....5
VI. CONCLUCIÓN……………………………………………………...14
VII. REFERENCIAS
VII.I. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICO………………………….…15
VII.II. REFERENCIAS ONLINE………………………………………15
VIII. ANEXOS
VIII.I. GLOSARIO………………………………………………………16
VIII.II. ELEMENTOS DE LA INVESTIGACIÓN……………………..18
VIII.III. GALERIAS DE FOTOS…………………………………….…37
VIII.IIII. MAPAS CONCEPTUALES………………………………………………..41
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IV.INTRODUCCIÓN
La Epistemología tiene como finalidad la ocupación de la definición del saber y de
los conceptos relacionados, de las fuentes, los criterios, los tipos
de conocimiento posible y el grado con el que cada uno resulta cierto; así como la
relación exacta entre el que conoce y el objeto conocido.
Este trabajo está estructurado por:
I. CARATULA
II.DEDICATORIA.
III. INDICE
IV.INTRODUCCION
V. TRANSCRPCION DEL VIDEO
VI. CONCLUCIONES
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS Y ONLINE
VIII. ANEXOS
Los materiales utilizados fueron videos afines del tema, paginas online, libros.
Este trabajo está proyectado para que en los ciclos consiguientes nos permite un
buen manejo de la teoría del conocimiento que nos permite respuestas correctas y
técnicas a cualquier hipótesis. Nos será de gran utilidad en la práctica
investigadora, tanto para la elección y análisis del problema de investigación,
como para alcanzar la pertinencia teórica, metodológica y técnica.
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Transcripción del video
Epistemología y teoría del conocimiento: En la última gran obra
filosófica que publico Bertrand Russell sin duda una de las grandes cumbres de la
filosofía de este siglo, dice en el comienzo de su introducción lo siguiente: “para el
sentido común científico es obvio que solo se conoce una parte infinitesimal del
universo que hubo épocas incontables en las que no existió ningún conocimiento y
que probablemente habrá otras incontables edades sin conocimiento,
cósmicamente y causalmente; el conocimiento es un elemento sin importancia en
el universo, una ciencia que omitiera mención de su ocurrencia, padecería de una
insignificante imperfección.” Esto es típico de Bertrand Russell para introducir uno
de los libros más importantes que se ha hecho sobre el conocimiento humano.
Estamos de acuerdo en que es una parte infinitesimal del universo,
pero es la más importante para nosotros porque el conocimiento es sin duda la
base de la vida en relación y quizás lo que más trascendente hoy en día el
conocimiento se ha convertido y lo fue históricamente en la base del poder.
Estamos de acuerdo también que somos la parte infinitesimal del
universo, pero tenemos que ocupar forzosamente del tiempo en el que
disponemos, de una parte, más infinitesimal todavía de este, nuestro mundo
terráqueo.
Entonces nos vamos a circunscribir a esa región o espacio temporal
muy reducida que de manera muy arbitraria se llama el mundo occidental y a una
parte temporal que es como suele hacerse de Grecia en adelante; si empezamos
con Grecia, la filosofía, la religión, la magia, la superstición y la ciencia empezaron
mancomunadas, en un ilirio, en un mundo de comprensión y de coexistencia con
el advenimiento del cristianismo el ilirio termino y vino la gran ruptura.
San Agustín dijo: “no se puede ser cristiano y filósofo al mismo
tiempo porque vana la pretensión de la mente de llegar a la verdad alguna, a la
verdad se llega solo por la revelación a través de la fe”; el emperador Justiniano
lleva a la práctica las explicaciones de esto, cierra la academia platónica diciendo
que allá se imparten enseñanzas paganas y perversas.
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Hay un éxodo importante de los filósofos de Grecia y durante seis
siglos no hay filosofía, no hay ciencia en Europa, hay solamente lo que la teología
dice que es conocimiento y que es verdad.
Los que migraron de Grecia pasaron a oriente, se fueron a parcia
primero a un centro de medicina (jundishapur) que se fue convirtiendo en
universidad y hasta lo que es hoy Irak, levanto cabeza y fundo Bagdad que se
concentró ahí al elite intelectual del mundo de entonces, Bagdad fue entonces
durante siglos el centro intelectual de nuestro mundo, ahí estaban cristianos,
judíos, árabes, musulmanes; conviviendo, traduciendo las obras de Grecia de
donde habían tenido que escapar, eso llego a Europa a través de España, los
árabes fundan el Cali factor de Córdoba, Córdoba y Bagdad son los dos pueblos
más intelectuales de mundo; de ahí vuelve la filosofía griega a Europa, con la
revolución agrícola, expansión de las ciudades, de comercio, etc.; hay ese
extraordinario renacimiento en la que la visión del mundo cambia.
La iglesia no puede contener ese tipo de expansión y empieza una
efervescencia de ideas.
Doctrina de la doble verdad: Sto. Tomas una de las más grandes
inteligencias advirtió que no era posible mantener esa dominación teológica y a
partir de él se establece que el mundo quedaba dividido y que la división era la
luna, pero a partir de la luna para arriba era la teología la que decidía que eran los
fenómenos y que era la verdad, por debajo de la luna se admitió de que el hombre
podía llegar a verdades a través de la observación y la experimentación.
En el siglo XV Italia fundamentalmente se inicia un proceso social,
económico, político y religioso que va a incluir la reforma de la iglesia que va a
culminar en el siglo XVII con la revolución científica, culmina en el siglo XVII mejor
dicho en la segunda parte del siglo XVII con newton que domina el resto del siglo
XVII, todo el siglo XVIII y que va a continuar, hace una ruptura absolutamente
fundamental en el problema del conocimiento con dos puntos esenciales.
1. Se empieza a hablar por primera vez de leyes
naturales, la palabra ley hasta ese entonces estaba usada como normas
morales o como normas jurídicas, a finales del siglo 17 aparece por primera
vez de manera sistemática el uso de la ley natural, los fenómenos naturales
están regidos por leyes, pero esto no es la ley omnipotente de un creador
que da órdenes al universo, en cambio se refiere a lo siguiente: el mundo
está creado por Dios y Dios creo leyes y esas leyes rigen sin mediar más la
voluntad de Dios y el cambio fundamental que se produce es que la mente
humana puede desentrañar esas leyes y también llega a decirse que es
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obligación del ser humano estudiar esas leyes para entender la armonía
que Dios puso en el universo.
2. Newton muestra que la ley que rige el movimiento
planetario son las mismas leyes que rige los movimientos aquí abajo en el
mundo sub lunar, el movimiento de planetas, el movimiento de péndulos
obedecen las mismas leyes, en cuyo caso termina la dictadura de la
teología que era la que decía como eran los fenómenos más allá de la luna;
el hombre empieza a investigar el universo y a decidir la ciencia que está
surgiendo, cuáles son los fenómenos y tratar de explicar esos fenómenos
pero al mismo tiempo surge la revolución de la filosofía.
Renace la filosofía y el padre de esa filosofía es rene descartes
(1596-1550) con el conocimiento de la filosofía moderna hay una especie de
acuerdo tácito para dividirse la tarea, la ciencia se va a ocupar de explicar al resto
de la humanidad y las ciencias naturales y la filosofía le va a explicar al científico
que es lo que sus teorías quieren decir, sales de ahí los grandes sistemas
filosóficos, sale naturalmente Loche, Humé, Berkeley, Leibniz, Kant; y ellos
explican que es el espacio, el tiempo, la causalidad, que son las matemáticas, las
teorías, ellos les van a explicar a los científicos que ellos se ocupan de
desentrañar esas leyes pero no de decir que son.
Newton se acopla a este acuerdo con su gran mentira histórica al
decir: “yo no hago hipótesis”, la culminación de todo esto es Kant (1724-1804),
viene de la ciencia empírica, es un físico y se ocupa también de todo el mundo
natural, fue el primer profesor de geografía que hubo en el mundo y su posición es
empirista de la física de siglo XVII de newton, tropieza con Humé (1711-1776) es
empirista también, pero más lúcido analista de lo que pasa en la ciencia entonces.
El gran mérito de Kant es haber planteado con toda calidad el
problema del conocimiento, el problema de la relación sujeto, objeto; el al escribir
el final de su obra cumbre en la crítica de la razón pura un final que lleva por título
“prolegómenos a toda metafísica futura” al pensar que había resuelto todos los
problemas.
Lo de Kant es el monumento de la física especulativa pero ese
monumento tuvo mala suerte, (Kant muere en el 1824) y no pasan 20 años sin que
la ciencia, fundamentalmente la matemática pegue algo extraordinario, aparece la
geometría neutirianas, a partir de ahí cada uno de los conceptos que daba Kant
como establecidos va a ser sistemáticamente demolido en lo que resta del siglo y
en el comienzo de este siglo.
La lógica va a ser completamente renovada en ese siglo y se va a
mostrar que la silogística de Aristóteles es un pequeño capítulo de la lógica y se
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va a resolver lo que fue el gran escándalo de la matemática y de la lógica y el
detalle es que la lógica de Aristóteles no es capaz de prestar el más simple
razonamiento matemático, siendo que la matemática se considera la cumbre del
razonamiento lógico.
Weierstrass (1815-1897) da al cálculo un aspecto completamente
distinto en la aritmética y Cantor (1845-1918) le resuelve toda la sentinoma sobre
el infinito que había establecido Kant.
En el principio del siglo siguiente con la relatividad de la mecánica
cuántica se va a terminar el espacio y el tiempo cobran un sentido completamente
distinto, este es el derrumbe de la filosofía especulativa y a partir de ahí la filosofía
especulativa no tiene derecho al tratar de fundamentar los conceptos filosóficos, lo
que era la teoría del conocimiento le antepone en una teoría de la ciencia.
Quien toma esto muy claramente y le da su sentido filosófico, quien
retoma sobre todo la reconstrucción de la geometría es Russell. Publica una obra
fundamental” la geometría en los últimos años del siglo XIV y ahí usa la palabra
epistemology significativamente como a la teoría de la ciencia, el libro de Russell
se traduce poco después en 1901 al francés y aparece ahí la palabra
epistemology que según la lengua francesa es la partida del uso de la palabra
epistemología como distinta a la teoría general del conocimiento que había sido
edificada por los filósofos.
Meyerson es quien nacionaliza el termino epistemología, en un libro
publicado poco después identidad y realidad comienza su prólogo diciendo “me
voy a ocupar de la filosofía de la ciencia o epistemología como hoy empieza a
usarcé, ahí es donde aparece una epistemología como teoría de la ciencia distinta
a lo que la filosofía especulativa da como teoría del conocimiento.
La ciencia a demostrado que las disciplinas se han renovado, que los
conceptos tradicionales que los filósofos habían analizado han caducado por
completo.
En un libro que publico Eddington fue el primero que dio pruebas
empíricas de las teorías de Einstein, el primero que encontró el famoso eclipse de
sol de Brasil que efectivamente los rayos de luz de una estrella se curvaban al
pasar cerca del sol, fue el quien escribió el libro de la naturaleza del mundo físico
en el cual dice lo siguiente “estoy trabajando sobre esta mesa pero en realidad
está la mesa sólida que tiene un color determinado, que tiene un peso
determinado, que es donde estoy trabajando, pero la física me dice que esto tiene
una materia que está compuesta por moléculas, y las moléculas están
compuestas por átomos, y que los átomos tiene partículas y que todo eso está en
revolución y separados, y si pudiéramos juntas las partículas del átomo y juntas
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las moléculas, el total de la materia de esta mesa cabria en la punta de un alfiler y
entonces se pregunta ¿qué es la mesa?”.
Bertrán nace con su estilo extraordinario y aduce esto en sus obras
diciendo “el realismo ingenuo nos conduce a la física, pero la física nos da una
imagen que contradice al realismo ingenuo”, si la física es cierta, el realismo
ingenuo es falso, pero fue el realismo ingenuo que llevo a la física, pero si ese
realismo ingenuo es cierto resulta que es falso.
En el momento que empiezan a plantearse estas cosas surgen las
secuelas empiristas define principios de siglo que son escuelas absolutamente
extraordinarias, no solamente por lo que van a hacer en si la ciencia sobre todo en
el desarrollo de la lógica y la matemática, sino porque se plantean con
extraordinario rigor el tipo de problemas mencionados, el problema fundamental es
como se pasa de las sensaciones a las construcciones de las teorías.
Si el empirismo es correcto todo lo que dicen las teorías se pueden
reducir a sensaciones y relaciones entre las sensaciones.
Conceptos de las sensaciones
Carnap el libro en la cual expone la estructura lógica
del mundo, estuvo equivocado porque no puede pasar de las sensaciones a
construir conceptos de la física. (primer fracaso)
Russell con un método completamente distinto, toma
el lenguaje de la ciencia y el lenguaje de la física y reduce a un vocabulario
mínimo, un vocabulario tal que todas las preposiciones de la física pueden
ser expresables en los términos de ese vocabulario pero que además
ningún termino vocabulario es definible por los otros y empieza a trabajar
con ese vocabulario mínimo y a decir que a partir de aquel vocabulario tiene
referentes directos en las percepciones voy a construir la física. (segundo
fracaso)
Quine es el tercero que hizo el intento, el es empirista
que también trata de mostrar cómo se pasa de las sensaciones a los
conceptos científicos y a lo que algunos de llamas el certificado de
defunción de empirismo lo firma en el congreso de filosofía donde dice esta
frase “hemos dejado de soñar en construir la ciencia a partir de los datos de
los sentidos”.
Esto es algo extraordinario en la historia de la filosofía porque
realmente porque se preocupan por llevar hasta sus últimas cuentas sus
consecuencias una posición filosófica y sus últimas cuentas son esas experiencias
y esto queda en la defunción del empirismo.
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Al principio del siglo fue el primer derrumbe epistemológico del siglo
cuando la filosofía especulativa debe renunciar a fundamentar los conceptos de la
ciencia y ahora viene a mediados de este siglo el segundo derrumbe
epistemológico del siglo que es la insuficiencia del empirismo para fundamentar
los conceptos.
Las consecuencias prácticas han sido que en lo que se llama la
filosofía de la ciencia carece de epistemología, la filosofía especulativa no pudo
fundamentar la ciencia, el empirismo tampoco, la ciencia se quedó sin
epistemología.
Las consecuencias reales de haber renunciado al apriorismo de la
filosofía especulativa y al empirismo:
Si tenemos que renunciar a conceptos a priori y tenemos que
renunciar a los datos de los sentidos quiere decir que, en todo transcurso de
conocimiento, desde el nacimiento hasta la ciencia no puede haber
discontinuidades disfuncionales, porque si hubiera un antes y un después en
alguna parte del conocimiento, si hubiera des continuidad se debería replantear el
problema o del apriorismo o del empirismo, si eso es así hay una continuidad en el
conocimiento sin comienzo.
Ronaldo García opina que entre la renuncia al apriorismo y la
renuncia al empirismo supone que sígnica la continuidad del proceso cognoscitivo,
entonces el problema es ¿en que consiste en el conocimiento? Y el conocimiento
es una construcción.
¿Qué se construye? ¿Cómo se construye?
Lo que se construye es la forma de organizar las interacciones con el
mundo exterior, el niño que nace con reflejos natos, esos niños poco a poco van
organizando sus movimientos, entra en interacción con ese mundo; conocer es
organizar los datos de la realidad y darle un sentido a eso lo cual significa construir
una lógica, la lógica de la acción porque organizar es estructurar y estructurar es
lógica.
A Piaget se le ha condenado como estructuralista pensando que de
alguna manera reflejaba las polémicas sobre el estructuralismo que hubo a
mediados del siglo, pero lo que se olvida es que par Piaget no se trata de un
sustantivo estructura, se trata de un verbo estructural, se trata de organizar
nuestra experiencia y esa organización es crear estructurar.
Cuando la escuela de Viena y la escuela de Berlín tratan de
fundamentar enserio el conocimiento científico y lo tratan de fundamentar con una
teoría empirista, naturalmente que invade en el territorio de la filosofía y declara
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que todo conocimiento surge directamente de la experiencia y por lo consiguiente
que lo que no es verificable por experiencia, no es conocimiento, con lo cual hace
la imputación tremenda de toda la filosofía.
Cuando fallo el empirismo volvió la filosofía otra vez.
Hoy las ideas están más clases y dan la idea de que efectivamente
hay una concepción del conocimiento como todo continuo desde el nacimiento
hasta la ciencia, en ese sentido hay una teoría del conocimiento en distintas
versiones, pero una teoría del conocimiento para todas las versiones del individuo
pero que esa teoría del conocimiento se plantea desde la ciencia por consiguiente
es epistemología.
Ahora si epistemología y teoría del conocimiento pasan a ser
sinónimos, pero en el sentido que se unifican la concepción del conocimiento
como un todo junto.
Ese conocimiento surge y tiene raíces biológicas y que podemos
especificar bastante que haya ahí una frontera móvil entre lo que es la biología y lo
que es la actividad cognoscitiva, que los enormes progresos de la filosofía han ido
desplazando, mostrando lo que muchos de los aspectos se consideran puramente
ajenos en la biología, en realidad tienen explicaciones, pero también hay que
explicar del desarrollo de la ciencia.
¿Qué es conocimiento?
Newton decía que no define el movimiento, define transformaciones
del movimiento; la matemática no define el número, define lo que es un numero
natural, lo que es un numero racional, número real, pero numero en abstracto no
lo define.
Ninguna disciplina define sus conceptos más básicos.
Piaget caracteriza la ciencia como una institución social, significa que
cada sociedad, en cada momento histórico define ciertas actividades como
actividades cognoscitivas y el producto de esas actividades es el conocimiento y
no tiene más definición que el contexto social en el cual se genera.
La ciencia que se produce de distintas culturas responde no a
mecanismos internos del desarrollo del razonamiento siguiente, sino que responde
a la cultura en la que más se desarrolló.
Lo que fue china como civilización recién se conoció en este siglo, la
concepción que hubo el siglo pasado fue totalmente deformada y errónea e
incluso un gran pensador que habla de la ciencia como un producto puramente
occidental y se trata de Max weber lo hizo con la visión que el siglo XIX tenía
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china, hoy sabemos que no es que la china simplemente se atrasó con respecto a
occidente, sino que tenía una concepción del mundo muy distinta.
La concepción del mundo que tenían los chinos era que se desechó
en occidente donde se desarrolló una lógica deductiva que domino todo el
panorama científico pero que hoy empieza a plantear problemas que hacen volver
a la concepción que tenían los chinos, la filosofía organicista existen totalidades,
agregados y cosas que componen en totalidades, totalidades que se diferencian,
más aún la filosofía organizada de Whitehead que es mucho más profunda
vuelven a retomar concepciones que eran clásicas en el taoísmo básicas de la
china.
El mundo chino era un mundo entre venir, de cambio, era un mundo
que era como un organismo que no es parcializable y si hay dos concepciones
que hay que contraponer, son estas concepciones organicista del mundo que
ahora empieza a aflorar en el occidente con la concepción atomista del mundo, la
concepción atomista del mundo deformo aun a las disciplinas más rigurosas, la
forma en que la lógica se enseña, con una lógica proposicional, una lógica de
cuantificación, una lógica de cada clases, etc. Responde no a un proceso racional
sino a la concepción atomista del mundo.
La base de la lógica no son las preposiciones atónicas, son las
inferencias y la inferencia tiene otro planteo completamente distinto.
El problema del conocimiento cuando introducimos los aspectos
culturales sociales culturales, hay que replantearlo todo de otra manera
completamente distinta y no es solamente los mecanismos de desarrollo de
razonamiento lo que hay que tomar en cuenta.
¿Qué es la ciencia?
Según el paisajista constable dijo: “la pintura es una ciencia, los
cuadros pintados son los experimentos”
Según Putnam el filoso norteamericano da vuelta al problema y dice:
“cual es el lugar de los hechos en un mundo de valores, porque en el mundo en el
que nos movemos es un mundo de valores”
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V.CONCLUCIONES
1. La epistemología como teoría del conocimiento se ocupa de problemas
tales como las circunstancias históricas, psicológicas y sociológicas que
llevan a la obtención del conocimiento y los criterios por los cuales se le
justifica o invalida, así como la definición clara y precisa de los conceptos
epistémicos más usuales, verdad, objetividad, realidad o justificación.
2. Epistemología, en el sentido clásico, puede definirse como la rama de la
filosofía cuyo objeto es el estudio del conocimiento. En un modo más
moderno, agregaríamos "el estudio o teoría del conocimiento científico”. La
Epistemología se cuestiona: ¿Qué es el conocimiento (científico) ¿Cómo el
conocimiento (científico) es adquirido?
3. El pensamiento epistemológico moderno se gesta o surge a partir de la
crisis o cambio de paradigma filosófico del pensamiento medieval, mientras
que sobre la estructura de los cuestionamientos de orden epistemológico, la
Verdad, la Objetividad, la Realidad y la Justificación, influyeran preceptos
religiosos, no se podría haber liberado y reestructurado el nuevo
pensamiento, fue necesaria la crisis suscitada en el Gran Cisma y aunada a
la introducción de la influencia del pensamiento aristotélico antes
mencionado para el surgimiento de la verdad.
4. Los procesos cognoscitivos no tienen más punto de partida que las raíces
biológicas del individuo y sus interacciones con el mundo en el cual actúa.
5. La concepción que hubo en el siglo XIX era deformada y errónea. Incluso
algún gran pensador que habla de las ciencias como un producto
puramente occidental, y me refiero a Max Weber, hace afirmación con la
visión.
6. La concepción del mundo que tenían los chinos era que se desechó en
occidente donde se desarrolló una lógica deductiva que domino todo el
panorama científico pero que hoy empieza a plantear problemas que hacen
volver a la concepción que tenían los chinos, la filosofía organicista existen
totalidades, agregados y cosas que componen en totalidades, totalidades
que se diferencian, más aún la filosofía organizada de Whitehead que es
mucho más profunda vuelven a retomar concepciones que eran clásicas en
el taoísmo básicas de la china.
7. Piaget caracteriza la ciencia como una institución social, significa que cada
sociedad, en cada momento histórico define ciertas actividades como
actividades cognoscitivas y el producto de esas actividades es el
conocimiento y no tiene más definición que el contexto social en el cual se
genera.
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8. Se enfoca en la naturaleza como se obtiene el conocimiento. Relación entre
la realidad y la verdad.
VI. REFERENCIAS
VII.I. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICOS
García R. El conocimiento en construcción. De las formulaciones de Jean
Piaget a la teoría de sistemas complejos. Barcelona: Gedisa; 2000.
Piaget J, García R. Hacia una lógica de significaciones. Serie Lógica y
Epistemología, Bibliotecas Universitarias. Buenos Aires: Centro Editor de
América Latina; 1998. [Edición original: Vers une logique des significatio.
Ginebra: Murionde; 1987]
La edición original está publicada en español por Siglo XXI, y en francés por
Flamarion. Hay traducciones al italiano, el inglés, el portugués, el japonés y
el chino.
Gutiérrez Saenz, Raúl; Introducción a la filosofía; Editorial Esfinge.
Hessen; Teoría del conocimiento; Editorial Esfinge.
VII.II. REFERENCIAS ONLINE
https://www.monografias.com/trabajos/epistemologia2/epistemologia2.shtml
https://revistas.uchile.cl/index.php/CDM/article/download/25960/27273/
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VII.ANEXOS
VIII.I. GLOSARIO
1. Apriorismo: Doctrina epistemológica que afirma que el valor del conocimiento depende
tanto de su elemento sensible como del inteligible, y que este elemento inteligible es a
priori, es decir, independiente del valor de la experiencia.
2. Atomismo: Término que procede del griego "atomos", indivisible. El atomismo fue la
doctrina defendida por Leucipo y por Demócrito de Abdera, en la que se afirma que la
realidad se compone de átomos, siendo los átomos partículas materiales infinitamente
pequeñas e indivisibles.
3. Ciencia: En este sentido fue considerada ciencia la filosofía hasta la modernidad, en que el
término empieza a utilizarse con un significado distinto que, bajo la denominación de
"Nueva ciencia", rechaza que el conocimiento consista en el conocimiento de las esencias
y el recurso exclusivo al método deductivo, liberándose también así de la teología.
4. Científica: Es un proceso ordenado y sistemático de indagación en el cual, mediante la
aplicación rigurosa de un conjunto de métodos y criterios, se persigue el estudio, análisis o
indagación.
5. Cognoscitiva: se refiere a los procesos a través de los cuales los individuos son capaces de
generar y asimilar conocimiento. Cognoscitivo es una palabra que deriva del latín
cognoscĕre y significa “conocer”.
6. Conocimiento: El conocimiento fue concebido ya desde la antigüedad de dos modos
diferentes: bien como una imagen o representación mental del objeto conocido (por los
estoicos, por ejemplo) o bien como una proposición verdadera (como es el caso de
Aristóteles), dando lugar a distintas interpretaciones de sus características y valor a lo
largo de la historia de la filosofía.
7. Empirismo: Término procedente del griego "empeiría" (experiencia). Corriente filosófica
que considera que nuestro conocimiento deriva de la experiencia, por lo que ésta se
convierte en la única fuente de conocimiento
8. Epistemología: Del griego "episteme" (verdadero conocimiento, ciencia) y "logos"
(estudio, tratado). Etimológicamente viene, pues, a significar "estudio del conocimiento",
y como tal se ha convertido en una rama de la filosofía que estudia el fundamento, los
límites, la metodología del conocimiento.
9. Especulativa: Es la facultad del alma que especula, medita, contempla, considera,
reflexiona.
10. Fenómeno: Del griego "phainomenon" (lo que se muestra, lo que aparece) el término
designa, en general, lo que se manifiesta directamente a los sentidos, lo que puede ser
objeto de una observación empírica.
11. Filosofía: En cuanto a su definición, según la mayoría de las interpretaciones, la filosofía
sería un tipo de saber que se caracteriza por su racionalidad y carácter crítico. A estas dos
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características añaden algunos la de ser un saber sistemático, aunque no todos los que
consideramos filósofos/as hayan conseguido, y ni siquiera pretendido, construir un
sistema del saber, o darle un carácter sistemático a sus interpretaciones de la realidad.
12. Implícito: Es una forma de aprendizaje que puede ocurrir de una manera incidental, y que
no necesariamente requiere conciencia acerca de los contenidos o procedimientos que se
están aprendiendo.
13. Lógica: Del griego "logiké" (relativo a la razón, al discurso racional) en general, y en la
actualidad, se considera que la lógica es una ciencia formal que tiene por objeto el estudio
de las condiciones en las que un razonamiento puede ser considerado válido, mediante la
determinación de las reglas de inferencia válidas.
14. Naturaleza: En general, con el término naturaleza nos referimos al conjunto de la realidad
física que nos rodea, distinguiéndola así de las producciones humanas, como la cultura y la
historia.
15. Percepción: Término procedente del latín "perceptio". Por "percepción" se ha entendido
en filosofía, de modo general, la aprehensión directa de una realidad objetiva, siendo
dicha aprehensión algo distinto de la sensación y de la intuición intelectual.
16. Proceso: Es un conjunto o encadenamiento de fenómenos, asociados al ser humano o a la
naturaleza, que se desarrollan en un periodo de tiempo finito o infinito y cuyas fases
sucesivas suelen conducir hacia un fin.
17. Revolución: Es un cambio político violento que se realiza desde abajo. Las masas son las
protagonistas del cambio, llevando a cabo la transformación del aparato estatal y de la
sociedad por completo.
18. Sociología: Es una ciencia social que tiene como objeto de estudio las relaciones sociales
que se producen dentro de una población humana específica.
19. Teología: La teología, no obstante, comenzará a desarrollarse como tal con los filósofos
cristianos, entre quienes alcanzará gran proyección, llegando a supeditar a la teología el
discurso filosófico.
20. Teoría: Sentido en el que se encuentra en la filosofía de Platón y Aristóteles). Aristóteles lo
utilizó para referirse al más elevado grado de conocimiento, en oposición al conocimiento
práctico ("tecné") adquiriendo pronto el significado de conocimiento especulativo.
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VIII.II. ELEMENTOS DE INVESTIGACIÓN
EL ORIGEN DEL CONOCIMIENTO.
1.- Racionalismo.
Se denomina racionalismo a la doctrina epistemológica que sostiene
que la causa principal del conocimiento reside en el pensamiento, en la razón.
Afirma que un conocimiento solo es realmente tal, cuando posee necesidad lógica
y validez universal. El planteamiento más antiguo del racionalismo aparece en
Platón. El tiene la íntima convicción de que el conocimiento verdadero debe
distinguirse por la posesión de las notas de la necesidad lógica y de la validez
universal.
2.- El empirismo.
Frente a la tesis del racionalismo, el pensamiento, la razón, es el
único principio del conocimiento, el empirismo (del griego Empereimía =
experiencia) opone la antitesis: la única causa del conocimiento humano es la
experiencia. Según el empirismo, no existe un patrimonio a priori de la razón. La
conciencia cognoscente no obtiene sus conceptos de la razón, sino
exclusivamente de la experiencia. El espíritu humano, por naturaleza, está
desprovisto de todo conocimiento.
El racionalismo es guiado por la idea determinada, por el
conocimiento ideal, mientras que el empirismo, se origina en los hechos concretos.
Los racionalistas casi siempre surgen de la matemática; los
defensores del empirismo, según lo prueba su historia, frecuentemente vienen de
las ciencias naturales. Esto se entiende sin esfuerzo. La experiencia es el factor
determinante en las ciencias naturales.
En ellas, lo más importante es la comprobación exacta de los hechos
por medio de una cuidadosa observación. El investigador depende totalmente de
la experiencia. Suelen distinguirse dos clases de experiencia: una interna y otra
externa. El fundamento de un conocimiento válido, no se encuentra en la
experiencia, sino en el pensamiento.
3.- Apriorismo.
En la historia de la Filosofía existe también un segundo esfuerzo de
intermediación entre el racionalismo y el empirismo: el apriorismo. El cual también
considera que la razón y la experiencia son a causa del conocimiento. Pero se
diferencia del intelectualismo porque establece una relación entre la razón y la
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experiencia, en una dirección diametralmente opuesta a la de éste. En la
tendencia de apriorismo, se sostiene que nuestro conocimiento posee algunos
elementos a priori que son independientes de la experiencia. Esta afirmación
también pertenece al racionalismo. Si relacionáramos el intelectualismo y el
apriorismo con los dos extremos contrarios entre los cuales pretenden mediar,
inmediatamente descubriríamos que el intelectualismo tiene afinidad con el
empirismo, mientras que el apriorismo, se acerca al racionalismo. El
intelectualismo forma sus conceptos de la experiencia; el apriorismo rechaza tal
conclusión y establece que el factor cognoscitivo procede de la razón y no de la
experiencia.
LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO.
1.- El dogmatismo.
Para el, resulta comprensible el que el sujeto, la conciencia
cognoscente, aprehenda su objeto, esta actitud se fundamenta en una confianza
total en la razón humana, confianza que aún no es debilitada por la duda.
El dogmatismo supone absolutamente la posibilidad y realidad del
contacto entre el sujeto y el objeto.
Para Kant el dogmatismo es la actitud de quien estudia
la metafísica sin haber determinado con anterioridad cuál es la capacidad de la
razón humana para tal estudio.
2.-El escepticismo.
El dogmatismo frecuentemente se transforma en su opuesto, en el
escepticismo. Mientras que el dogmatismo considera que la posibilidad de un
contacto entre el sujeto y el objeto es comprensible en sí misma, el escepticismo
niega tal posibilidad. El sujeto no puede aprehender al objeto, afirma el
escepticismo. Por tanto, el conocimiento, considerado como la aprehensión real de
un objeto, es imposible. Según esto, no podemos externar ningún juicio, y
debemos abstenernos totalmente de juzgar.
Mientras que el dogmatismo en cierta forma ignora al sujeto, el
escepticismo desconoce al objeto.
El escepticismo se puede hallar, principalmente, en la antigüedad. Su
fundador fue Pirrón de Elis (360 a 270). El afirma que no puede lograrse un
contacto entre el sujeto y el objeto. La conciencia y cognoscente está
imposibilitada para aprehender su objeto.
3.- El subjetivismo y el relativismo.
18
El escepticismo sostiene que no hay verdad alguna. El subjetivismo y
el relativismo no son tan radicales. Con ellos se afirma que si existe una verdad;
sin embargo, tal verdad tiene una validez limitada. El subjetivismo, como su
nombre lo indica, limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. El
relativismo afirma que no existe alguna verdad, alguna verdad absolutamente
universal.
El subjetivismo y el relativismo son análogos, en su contenido, al
escepticismo. En efecto, ambos niegan la verdad; no en forma directa como el
escepticismo, pero sí en forma indirecta al dudar de su validez universal.
4.- El pragmatismo.
El escepticismo presenta una actitud esencialmente negativa.
Formula la negación de la posibilidad del conocimiento. El escepticismo adquiere
un cariz positivo en el pragmatismo moderno. El pragmatismo, al igual que el
escepticismo, desecha el concepto de la verdad considerado como concordancia.
El pragmatismo cambia el concepto de la verdad en cuanto que es
originado por una peculiar concepción de lo que es el ser humano. Dentro de tal
concepción el hombre no es primordialmente un ser especulativo y pensante, sino
un ser práctico, un ser volitivo.
5.- El criticismo.
Existe una tercer postura que resolvería la antitesis en una síntesis.
Esta postura intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo recibe el nombre
de criticismo. Al igual que el dogmatismo, el criticismo admite una confianza
fundamental en la razón humana. El criticismo está convencido de que es posible
el conocimiento de que existe la verdad. Pero mientras que tal confianza conduce
al dogmatismo, a la aceptación candorosa, para decirlo en alguna forma, de todas
las aseveraciones de la razón humana y al no fijar límites al poder del
conocimiento humano, el criticismo pone, junto a la confianza general en el
conocimiento humano, una desconfianza hacia cada conocimiento particular,
acercándose al escepticismo por esto.
El criticismo examina todas y cada una de las aseveraciones de la
razón humana y nada acepta con indiferencia.
RAZÓN CONTRA PERCEPCIÓN.
Desde el siglo XVII hasta finales del siglo XIX la cuestión principal en
epistemología contrastó la razón contra el sentido de percepción como medio para
adquirir el conocimiento. Para los racionalistas, entre los más destacados el
francés René Descartes, el holandés Baruch Spinoza y el alemán, Gottfried
19
Wilhelm Leibniz, la principal fuente y prueba final del conocimiento era el
razonamiento deductivo basado en principios evidentes o axiomas. Para los
empiristas, empezando por los filósofos ingleses Francis Bacon y John Locke, la
fuente principal y prueba última del conocimiento era la percepción.
Bacon inauguró la nueva era de la ciencia moderna criticando la
confianza medieval en la tradición y la autoridad y aportando nuevas normas para
articular el método científico, entre las que se incluyen el primer grupo de reglas
de lógica inductiva formuladas. Locke criticó la creencia racionalista de que los
principios del conocimiento son evidentes por una vía intuitiva, y argumentó que
todo conocimiento deriva de la experiencia, ya sea de la procedente del mundo
externo, que imprime sensaciones en la mente, ya sea de la experiencia interna,
cuando la mente refleja sus propias actividades. Afirmó que el conocimiento
humano de los objetos físicos externos está siempre sujeto a los errores de los
sentidos y concluyó que no se puede tener un conocimiento certero del mundo
físico que resulte absoluto.
El filósofo irlandés George Berkeley estaba de acuerdo con Locke en
que el conocimiento se adquiere a través de las ideas, pero rechazó la creencia de
Locke de que es posible distinguir entre ideas y objetos. El filósofo escocés David
Humé siguió con la tradición empirista, pero no aceptó la conclusión de Berkeley
de que el conocimiento consistía tan sólo en ideas. Dividió todo el conocimiento en
dos clases: el conocimiento de la relación de las ideas —es decir, el conocimiento
hallado en las matemáticas y la lógica, que es exacto y certero pero no aporta
información sobre el mundo— y el conocimiento de la realidad —es decir, el que
se deriva de la percepción. Humé afirmó que la mayor parte del conocimiento de la
realidad descansa en la relación causa-efecto, y al no existir ninguna conexión
lógica entre una causa dada y su efecto, no se puede esperar conocer ninguna
realidad futura con certeza. Así, las leyes de la ciencia más certeras podrían no
seguir siendo verdad: una conclusión que tuvo un impacto revolucionario en la
filosofía.
El filósofo alemán Immanuel Kant intentó resolver la crisis provocada
por Locke y llevada a su punto más alto por las teorías de Humé; propuso una
solución en la que combinaba elementos del racionalismo con algunas tesis
procedentes del empirismo. Coincidió con los racionalistas en que se puede tener
conocimiento exacto y certero, pero siguió a los empiristas en mantener que dicho
conocimiento es más informativo sobre la estructura del pensamiento que sobre el
mundo que se halla al margen del mismo. Distinguió tres tipos de
conocimiento: analítico a priori, que es exacto y certero pero no informativo,
porque sólo aclara lo que está contenido en las definiciones; sintético a
posteriori, que transmite información sobre el mundo aprendido a partir de la
20
experiencia, pero está sujeto a los errores de los sentidos, y sintético a priori, que
se descubre por la intuición y es a la vez exacto y certero, ya que expresa las
condiciones necesarias que la mente impone a todos los objetos de la experiencia.
Las matemáticas y la filosofía, de acuerdo con Kant, aportan este último tipo de
conocimiento. Desde los tiempos de Kant, una de las cuestiones sobre las que
más se ha debatido en filosofía ha sido si existe o no el conocimiento sintético a
priori.
Durante el siglo XIX, el filósofo alemán George Wilhelm Friedrich
Hegel retomó la afirmación racionalista de que el conocimiento certero de la
realidad puede alcanzarse con carácter absoluto equiparando los procesos del
pensamiento, de la naturaleza y de la historia. Hegel provocó un interés por la
historia y el enfoque histórico del conocimiento que más tarde fue realzado por
Herbert Spencer en Gran Bretaña y la escuela alemana del historicismo. Spencer
y el filósofo francés Auguste Comte llamaron la atención sobre la importancia de
la sociología como una rama del conocimiento y ambos aplicaron los principios del
empirismo al estudio de la sociedad.
La escuela estadounidense del pragmatismo, fundada por los
filósofos Charles Sanders Peirce, William James y John Dewey a principios de
este siglo, llevó el empirismo aún más lejos al mantener que el conocimiento es un
instrumento de acción y que todas las creencias tenían que ser juzgadas por
su utilidad como reglas para predecir las experiencias.
POSICIÓN DE LOS AUTORES FRENTE AL CONCOCIMIENTO.
Para algunos autores, el fundamento de la posibilidad del
conocimiento es la realidad, bien la sensible (como han defendido los filósofos de
orientación empirista), bien la inteligible (como aquellos racionalistas que han
defendido el carácter realmente existente de las entidades conceptuales o
nociones generales).
El primer gran filósofo que abordó el estudio del conocimiento fue el
francés René Descartes, en el siglo XVII. Descartes intentó descubrir un
fundamento del conocimiento que fuera independiente de límites y supuestos.
Para él, conocer es partir de una proposición evidente, que se apoya en una
intuición primaria. Descartes formuló tal proposición en su célebre sentencia:
"pienso, luego existo".
Kant negó que la realidad pudiera ser explicada mediante los solos
conceptos y se propuso conseguir el mismo objetivo, pero intentando determinar
los límites y capacidades de la razón. Si bien existen, efectivamente, juicios
sintéticos apriori, que son la condición necesaria de toda comprehensión de la
21
naturaleza (trascendentales), el ámbito del conocimiento de limita, sin embargo, en
el pensamiento de Kant, al reino de la experiencia.
Según el británico John Locke, representante moderado del
empirismo, las impresiones de la sensibilidad sólo formaban la base primaria del
conocimiento. El también británico David Humé y algunos autores neopositivistas
posteriores consideraron, por el contrario, que las nociones de las ciencias
formales no son empíricas ni conceptuales, sino formales y, por lo tanto, vacías de
conocimiento.
De acuerdo con determinadas formas de empirismo existen otras
experiencias además de la sensible, como la experiencia histórica, la experiencia
intelectual, etc. En estas posiciones, a algunos de cuyos precursores - los
alemanes Friedrich Nietzsche y Wilhelm Dilthey- difícilmente se les puede
considerar como empiristas, el término experiencia se entiende en un sentido más
amplio. Los autores más representativos de estas posiciones son el alemán
Martin Heidegger y el francés Jean- Paul- Sartre, que defendieron posturas
existencialistas; los estadounidenses John Dewey y William James, de orientación
pragmatista; y el español José Ortega y Gasset, que mantuvo la postura que él
llamó raciovitalismo, en la que vida y razón constituían los dos polos de su
concepción del mundo.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.
Mientras que la epistemología ha sido entendida tradicionalmente
como una teoría del conocimiento en general, en el siglo XX los filósofos se
interesaron principalmente por construir una teoría del conocimiento científico,
suponiendo que si se lograra disponer de teoría adecuadas que explicaran los
mecanismos de un conocimiento de este tipo, podrían avanzar considerablemente
por la misma vía en la solución de problemas gnoseológicos (doctrinas filosófica y
religiosa que pretendía tener un conocimiento misterioso e instintivo de las cosas
divinas) más generales.
La elaboración de una epistemología de este tipo constituyó la tarea
abordada especialmente por los autores del Círculo de Viena, que fueron el
germen de todo movimiento del empirismo o positivismo lógico. Para éstos
filósofos se trataba de conseguir un sistema unitario de saber y conocimiento, lo
que requería la unificación del lenguaje y la metodología de las distintas ciencias.
Este lenguaje debería ser insersubjetivo - lo que exigía la utilización de
formalismos y de una semántica común- y universal, es decir, cualquier
proposición debía poder traducirse a él.
Lo único que puede hacerse es formular la hipótesis de la existencia
de una realidad independiente de nuestra experiencia e indicar criterios para su
22
contrastación en la medida en que una afirmación de existencia implica
determinados enunciados perceptivos. No hay ninguna posibilidad de decisión
respecto a una realidad o idealidad absolutas. Ello sería, en palabras de Carnap,
un seudoproblema. Todas las formas epistemológicas de la tradición filosófica
inspiradas en posiciones metafísicas - el idealismo y el realismo filosófico, el
fenomelanismo, el solipsismo, etc.- caerían, así, fuera del ámbito del conocimiento
empírico, ya que buscarían responder a una pregunta imposible.
23
Justiniano lleva a la práctica las implicaciones de este dogma, cerrando la
academia platónica, con el argumento de que allá “se imparten enseñanzas
paganas y perversas”. Hay un éxodo importante de los filósofos de Grecia y
durante seis siglos no hay filosofía ni ciencia en Europa. Solamente la teología
está autorizada a decir qué es conocimiento y qué es verdad.
QUIENES EMIGRARON DE GRECIA SE FUERON A ORIENTE
pasaporte ni visa, así que pasaron directamente a Persia, a
JundiShapur, un centro que era originalmente un centro de medicina, y que fue
adquiriendo un carácter de universidad. Pero cuando se fundó Bagdad (en el
año 762) se con- centró allí la elite científico-filosófica del mundo de entonces.
Bagdad fue durante cinco siglos (algo para recordar frente a lo que pasa hoy), el
centro intelectual del mundo. Allí dieron los árabes un ejemplo de tolerancia y
libertad del pensamiento. Ahí estaban cristianos, judíos, árabes, y musulmanes
conviviendo, rescatando y traduciendo las obras de la época del esplendor de
Grecia. La ciencia heleno-árabe llegó a Europa a través de España, cuando los
árabes fundan el Califato de Córdoba, cuya capital pasó a ser
según los historiadores– “la ciudad más poblada y más culta de
Europa”. Así vuelve la filosofía griega a Europa, en un momento en que, con la
revolución agrícola, la expansión de las ciudades, el comercio, etcétera,
etcétera, se produce ese extraordinario renacimiento intelectual que cambia la
visión del mundo, en los siglos en que surgen las universidades.
Son cambios que atañen tanto a las relaciones con el mundo físico,
como al tejido de relaciones en la sociedad. La Iglesia, cuya doctrina había
quedado exclusivamente bajo el dominio de la teología, carecía de una filosofía
que pudiera servir de intérprete de este tipo de cambios, con la efervescencia de
ideas que ellos generan, y debe establecer nuevos marcos de referencia. Uno
de ellos fue el mojón que plantó Tomás de Aquino (quién será después Santo
Tomás), una de las grandes inteligencias de la iglesia cristiana. Fue él quien
advirtió que no era posible mantener la total dominación de la teología en la
interpretación de los fenómenos de este mundo terrenal, e introdujo la doctrina
de “la doble verdad”. El universo quedó dividido en dos dominios. Más arriba de
la luna, era el dominio de la teología. Sólo ella podía decir qué eran los
fenómenos, qué era la verdad. Por debajo de la luna se admitió que el hombre
podía llegar a establecer algunas "verdades relativas" a través de la observación
y la experimentación. En mi concepción de la historia de la ciencia, aquí se
encuentra el germen de lo que será la actividad científica en el mundo
occidental.
EL RENACIMIENTO DEL SIGLO XV Y XVI
en los siglos siguientes, fundamentalmente con lo que se llama
oficial- mente el Renacimiento (siglos XV y XVI) se inicia un proceso social,
económico, político y religioso que va a incluir las reformas de la Iglesia, que va
24
a conducir a la revolución científica, y que culminará en la segunda parte del
siglo XVII, con Newton. Y me detengo en Newton porque el mundo newtoniano
que va a dominar el resto del siglo XVII, todo el siglo XVIII, y que va a continuar
en parte del siglo XIX, hace una ruptura absoluta- mente fundamental en el
problema del conocimiento, que es el tema de estas reflexiones. Esa ruptura se
concentra inicialmente en dos puntos.
Primer punto: se empieza a hablar por primera vez de leyes
naturales. La palabra ley se usaba hasta entonces referida a normas morales o
normas jurídicas. En la segunda mitad del siglo XVII (en la fecha precisa de
1665) y en lugar preciso (la publicación Philosophical transactions de la Royal
Society) aparece por primera vez, (y seguirá usando de manera sistemática) el
término “ley natural”. La introducción de este término refleja el cambio
fundamental que se produce, dentro del protestantismo, con respecto a la
concepción del mundo. El cambio, que yo llamo cambio de “marco epistémico”,
se refiere a lo siguiente: el mundo está creado por Dios, pero Dios estableció
leyes y esas leyes rigen al mundo físico sin mediar más la voluntad de Dios. La
implicación fundamental que tiene este cambio de doctrina para el desarrollo de
la ciencia es la aceptación de que la mente humana puede desentrañar esas
leyes. Jocosamente se dijo que Dios creó al mundo, le impuso sus leyes, y
después mandó a Newton para que se las explicara al resto de la humanidad. El
más ardiente seguidor de Newton, que fue Boyle, dirá que no solamente debe
ser permitido que la mente humana estudie esas leyes, sino que es obligación
del ser humano estudiar esas leyes para entender la armonía que Dios puso en
el universo. El mundo que pinta la “filosofía natural” de los newtonianos incluye
a la sociedad en su con- junto. Esas leyes “naturales” rigen también el orden
económico, y una buena parte de la concepción de la economía que va a seguir
después con el desarrollo del capitalismo será producto de ese pensamiento.
El segundo punto fundamental es la gran ruptura con la teología
medieval y con la doctrina tomista de “la doble verdad”. Newton muestra que las
leyes que rigen los movimientos planetarios son las mismas leyes que rigen los
movimientos aquí abajo, en el mundo sublunar. El movimiento de los planetas y
el movimiento del péndulo obedecen las mismas leyes. Aquí ter- mina la
dictadura de la teología, que era el único tribunal autorizado a opinar cómo eran
los fenómenos “más allá de la luna”.
El hombre empieza a investigar el universo y a decidir acerca de la
ciencia que está surgiendo, a decidir cuáles son los fenómenos de los cuales se
va a ocupar, y a tratar de explicar esos fenómenos. Era natural que al mismo
tiempo surgiera la revolución en la filosofía. Renace la filosofía. Es el comienzo
de la filosofía moderna, y el padre de la filosofía como todos saben, es
Descartes. Con el surgimiento de la filosofía moderna hay una especie de
acuerdo tácito de dividirse la tarea. Para decirlo de manera un poco simplificada
25
y quizá caricaturesca: la ciencia se va a ocupar de explicar al resto de la
humanidad las leyes naturales, y la filosofía le va a explicar al científico qué es
lo que sus teorías quieren decir. Salen de ahí los sistemas filosóficos. Salen de
ahí naturalmente Locke y Hume, Berkeley y Leibniz, finalmente Kant. Ellos van a
explicar qué es el espacio, qué es el tiempo, qué es la causalidad, qué son las
matemáticas, qué son las teorías. Ellos son quienes les van a explicar a los
científicos. Los científicos se ocuparán de las leyes y de desenmarañar esas
leyes, pero no de decir qué son. Newton dice “yo no hago hipótesis” (sobre la
naturaleza de la fuerza de gravedad). Pero su libro está impregnado de geniales
hipótesis. En realidad, todo su libro es una manifestación extraordinaria de lo
que se llamará el método hipotético-deductivo, pero quizás no quiere
comprometerse con afirmaciones que entraran en conflicto con la verdad
religiosa, porque el espectro de la condenación de Galileo le andaba rondando y
no quería tener problemas similares.
La culminación de todo este proceso es la filosofía kantiana. Kant
viene de la ciencia empírica, es un físico, se ocupa también junto con Laplace,
de la teoría de la nebulosa. Se ocupa de todo el mundo natural. Es poco
conocido que Kant fue el primer profesor de geografía que hubo en el mundo.
La primera cátedra de geografía que se abre en Alemania es para Kant. Un
hombre genial que se ocupa de una multitud de temas. Su posición era
empirista, viene de la física del siglo XVII, de Newton. Kant tropieza con Hume,
empirista también, pero de posición muchísimo más flexible, y el más lúcido
analista de lo que pasa en la ciencia de entonces. Hume pone en tela de juicio
todo lo que se ha dicho sobre causalidad. Todos los que hayan hecho algún
curso de filoso- fía saben, habrán leído o habrán oído, el dicho de Kant de que
Hume lo despertó de su “sueño dogmático”, de creer solamente en los hechos.
Bertrand Russell comenta con su habitual ironía: efectivamente, se despertó de
su sueño dogmático, pero encontró pronto un soporífero que le permitió volver a
dormir con toda placidez. El soporífero fue su propia teoría porque, a partir de
esa puesta en duda de Hume, Kant elabora el más impresionante monumento,
el más formidable sistema filosófico que se construyó, yo creo, en toda la
historia de Occidente. Con respecto a él siempre repito el mismo (mal) chiste: es
un sistema “casi” perfecto que tiene el defecto de ser falso.
El gran mérito que tuvo Kant entonces (y sigue siendo el gran
mérito de Kant) es haber planteado con toda claridad el problema del
conocimiento, el problema de la relación sujeto- objeto en la construcción del
conocimiento; lo que ya no es aceptable son sus respuestas, que forman un
sistema cerrado completo. Él explica el espacio, el tiempo, la causalidad, explica
las matemáticas y, naturalmente, explica la ciencia de su época. Para él la
geometría es lo que dicen los Elementos de Euclides; la lógica es el silogismo
aristotélico; la matemática es el cálculo en la forma que Newton y Leibniz lo
26
construyeron; el espacio y el tiempo es lo que Newton considera como espacio y
tiempo. Él está convencido de que ha resuelto todos los problemas. Por eso se
atreve a escribir, como coronación de su obra cumbre (La crítica de la razón
pura), un complemento que lleva por título, modestamente, “prolegómenos a
toda metafísica futura”.
LA OBRA DE KANT ES EL MONUMENTO DE LA FILOSOFÍA
ESPECULATIVA.
Pero ese monumento tuvo mala suerte. Kant muere en 1804 y no
pasan 20 años sin que la ciencia, fundamentalmente la matemática, tenga un
vuelco extraordinario. Aparecen las geometrías no euclidianas, y a partir de ahí
yo diría que cada uno de los conceptos que daba Kant como establecidos, va a
ser sistemáticamente demolido en lo que resta del siglo y en el comienzo del
siglo XX. La geometría no euclidiana muestra que la geometría de Euclides es
sólo una de las geometrías entre otras equivalentes, y que la geometría del
espacio físico no era un problema que podían decidir las matemáticas por sí
mismas. Por su parte, la lógica va a ser completamente renovada en ese siglo.
Se va a mostrar que la silogística de Aristóteles es sólo un pequeño capítulo de
la lógica y se va a resolver lo que fue el gran escándalo de la matemática y de la
lógica: la lógica de Aristóteles no es capaz de expresar al más simple
razonamiento matemático, siendo que las matemáticas se consideran la cumbre
del razonamiento lógico. Es fácil mostrar razonamientos muy simples que no
son reducibles a silogismos. Cae entonces la lógica aristotélica. Weirstrass da al
cálculo un aspecto completamente distinto: los infinitésimos que tanto le hicieron
devanar los sesos a Kant y también a Hegel se muestra que no son problema. Y
Cantor le resuelve las anatomías sobre el infinito. Brevemente se llega al final
del siglo con una matemática distinta, sin que quede nada de los problemas de
Kant.
EN EL PRINCIPIO DEL SIGLO SIGUIENTE, EL SIGLO XX
la relatividad y la mecánica cuán- tica, el proceso se va a terminar.
El espacio y el tiempo cobran un sentido completamente distinto. Este es el
derrumbe, no de Kant, no de Hegel, es el derrumbe de la filosofía especulativa.
A partir de ahí la filosofía especulativa pierde el derecho de tratar de
fundamentar los conceptos científicos.
Los alemanes son los primeros que se percatan de eso, quizás
porque una buena parte de lo que ocurrió, ocurrió en Alemania. Y lo que era
erkenntniss theorie, la teoría del conocimiento (erkenntniss es conocimiento) le
ante- ponen wissenshaft leherer, (wissenshaft es ciencia), le anteponen una
teoría de la ciencia. Quien toma esto muy claramente y le da su sentido
filosófico, quien retoma sobre todo la reconstrucción de la geometría, es
Bertrand Russell, publicando en los últimos años del siglo XIX, una obra funda-
mental, Los fundamentos de la geometría, y ahí usa la palabra epistemology,
27
como traducción o como el equivalente al wissenshaft leherer de los alemanes.
No la teoría del conocimiento, no el erkenntniss, sino la teoría de la ciencia. El
libro de Russell se traduce, poco después (en 1901), al francés y aparece ahí la
palabra epistemoligie, que según el diccionario histórico de la lengua francesa
es el punto de partida del uso de la palabra epistemología como distinta a la
teoría general del conocimiento que había sido edificada por los filósofos. Quien
nacionaliza el término epistemoligie, que va a pasar al español como
epistemología, es Meyerson. El libro publicado poco después de Meyerson,
Identidad y realidad, comienza su prólogo diciendo: “Me voy a ocupar de la
filosofía de la ciencia o epistemología como hoy empieza a usarse”. Es ahí el
momento en el que aparece una epistemología como teoría de la ciencia,
distinta a lo que la filosofía especulativa da como teoría del conocimiento.
Entonces, a partir de ese momento se hace necesario distinguir entre una teoría
del conocimiento que podríamos llamar teoría del conocimiento común, y una
teoría del conocimiento científico que sería la epistemología.
Bueno, pero ¿qué pasa entonces con el conocimiento científico?
Es cierto, la ciencia ha demostrado que las disciplinas se han renovado, que los
conceptos tradicionales que los filósofos habían analizado han caducado por
completo. Cabe preguntarse entonces ¿qué imagen del mundo da la ciencia?
Un libro de sir Arthur Eddington que fue muy difundido, best seller
cuando yo era joven, formuló el problema de manera impactan- te. Eddington
fue el primero que dio pruebas empíricas de las teorías de Einstein cuando, en
una famosa expedición organizada por la Royal Society para observar un
eclipse total de sol en Brasil, encontró que efectivamente los rayos de luz de
una estrella se curvan al pasar cerca del sol. Su libro, La Naturaleza del Mundo
Físico, plantea lo que se llamó “el problema de las dos mesas”. Yo estoy
trabajando sobre esta mesa, pero en realidad hay dos mesas. Está frente a mí
esta mesa sólida, que tiene un color determina- do, que tiene un peso
determinado, que es donde yo me apoyo cuando estoy trabajando. Pero la
física me dice que esta mesa tiene una materia que está compuesta por
moléculas y que las moléculas están compuestas por átomos y que los átomos
tienen partículas y que todos los ele- mentos están en revolución y muy
separados entre sí. Eddington agrega, y ésta es la frase cru- cial: si pudiéramos
juntar las partículas del átomo, juntar los átomos, juntar las moléculas, el total
de la materia de esta mesa cabría en la punta de un alfiler. Entonces, se
pregunta, ¿qué es la mesa?, ¿es esta mesa donde yo me apoyo o es lo que nos
dice la física? Bertrand Russell con su estilo extraordinario traduce esto en sus
obras diciendo: “El realismo ingenuo nos hace aceptar los objetos del mundo tal
como parecen, aceptar que ahí está la mesa, y están las sillas como las vemos.
El realismo ingenuo nos conduce a la físi- ca, pero la física nos da una imagen
que contra- dice al realismo ingenuo. Si la física es cierta, el realismo ingenuo
28
es falso”. Esto se tomó como una humorada, como una de las famosas ironías
de Russell. Quien no lo tomó así fue Einstein, quien contribuyó, quizás más que
nadie a la “imagen” que tenemos hoy del mundo físico. Einstein toma esa
boutade de Russell y dice “éste es el problema fundamental”. Naturalmente que
Einstein creía en la física, para él la física es com- probable, es así. Pero
entonces ¿cómo paso de este mundo de sensaciones, de este mundo per-
ceptual, al mundo de las teorías físicas? Bueno, Einstein da su versión, la cual
no voy a comentar, voy a dejarla completamente de lado, porque ese no es el
Einstein que construye las teorías sino el Einstein que las interpreta, y ahí entra
una concep- ción del mundo muy religiosa, con la cual habría que construir otros
puentes que Einstein deja sin aclarar. Es ése el momento en que empieza a
plantearse esa problemática de la cual solo puedo ofrecer aquí un muy ligero
esbozo cuando surgen las escuelas empiristas de principios del siglo XX, que
son escuelas absolutamente extraordinarias, no solamente por lo que van a
hacer en ciencia, sobre todo en el desarrollo de la lógica y de la matemática,
sino porque se plantean con todo rigor el problema que acabo de exponer.
El problema fundamental es cómo se pasa de las sensaciones a la
construcción de las teorías. El problema que propone el empirismo lógico lo
formula de manera muy nítida y con total coherencia con su posición
epistemológica: si el empirismo es correcto, todo lo que dicen las teorías puede
finalmente ser expresado en término de sensaciones y de relaciones entre las
sensaciones. La escuela de Viena, con Carnap a la cabeza, se plantea el
problema de llevar a la práctica una investigación muy concreta: muy bien,
vamos a empezar con las sensaciones y vamos a construir los conceptos
físicos. Este es para mí uno de los grandes experimentos epistemológicos de la
historia de la humanidad. El libro en el cual se exponen los resultados es La
estructura lógica del mundo, un libro absolutamente extraordinario de uno de los
grandes lógicos del siglo XX. Carnap tiene que confesar que ha fracasado, no
puede pasar de las sensaciones a cons- truir los conceptos de la física.
La segunda experiencia, dentro de un programa similar la hace
Bertrand Russell con un método completamente distinto. Bertrand Russell
parte del lenguaje de la ciencia (el lenguaje de la física) e intenta reducirlo a un
vocabulario mínimo. Entiende por vocabulario mínimo un vocabulario tal que
todas las proposiciones de la física pueden ser expresables estrictamente en los
términos de su vocabulario, pero que además ningún término del vocabulario
sea definible por los otros. Empieza a trabajar con vocabularios mínimos que
tengan referentes directos en las percepciones y se propone, a partir de allí,
construir los conceptos de la física. Segundo fracaso, que Russell hace
explícito: no podemos, a partir de proposiciones que representan nuestras
sensaciones construir un vocabulario suficiente para la ciencia, porque faltan las
29
relaciones, y las relaciones no son observables, ni son reducibles directamente
a observables. Ésa es la segunda gran experiencia epistemológica.
El último de los libros filosóficos de Russell, El conocimiento
humano, termina con un capítulo que se titula “los límites del empirismo”, y en el
último párrafo de ese último capítulo
afirma: “debemos confesar que el empirismo como teoría del
conocimiento es inadecuado”, y agrega, quizás como consuelo, “pero es mejor
que todas las anteriores y no tenemos otra cosa”. Ésa es la última confesión de
Russell: los límites del empirismo.
Ha habido muchos otros que hicieron estos intentos. El tercero que
voy a mencionar, el que siempre menciono, es Quine. Quine es uno de los
grandes lógicos vivientes, y empirista a carta cabal toda su vida, que también
trata de mostrar cómo se pasa de las sensaciones a los conceptos científicos. Y
lo que yo llamo “el certificado de defunción del empirismo” lo firma Quine en el
congreso de filosofía de Viena donde dice una frase que es extraordinaria para
quien fue el gran positivista del siglo: “hemos dejado de soñar en construir una
ciencia a partir de los datos de los sentidos”. Escrito por Quine.
Estas singulares experiencias dan a este período un carácter
absolutamente extraordinario en la historia de la filosofía, porque no creo que
haya otro período en el cual realmente se intente llevar a sus últimas
consecuencias una posición filosófica.
Entonces, ¿en qué queda el problema después de la defunción del
empirismo? Recapitulemos. A principios del siglo había tenido lugar lo que yo
llamo el primer derrumbe epistemológico del siglo XX, cuando la filosofía
especulativa debe renunciar a fundamentar los conceptos de la ciencia. Luego
viene, a mediados del mismo siglo XX, lo que yo llamo el segundo derrumbe
epistemológico del siglo, que es la evidencia de la insuficiencia del empirismo
para fundamentar los conceptos científicos. ¿Qué es lo que queda? La
consecuencia práctica ha sido –y esta es una posición personal, una opinión
muy personal que voy a expresar de manera un tanto osada–: lo que hoy se
llama filosofía de las ciencias en las universidades, en las facultades, en los
textos, carece de fundamentación epistemológica. La filosofía especulativa no
pudo fundamentar la ciencia, el empirismo tampoco. La ciencia se quedó sin
epistemología. Fíjense ustedes Kuhn, Feyerabend, Lakatos, y el mismo Popper,
no hacen epistemología, no muestran cómo se genera el conocimiento, se
acabó ese tipo de investigación. Lo que hacen es nada más, ni nada menos,
que sociología de la ciencia.
¿Cuáles serían las consecuencias reales, para la investigación,
al haber renunciado al apriorismo de la filosofía especulativa y al
empirismo?
30
La respuesta la encontré cuando tuve la enorme fortuna de poder
colaborar con Piaget. En ese libro que se llama Psicogénesis e historia de la
ciencia (b), mostramos lo que llamamos “mecanismos comunes”.
Hablamos de “mecanismos comunes”, porque hicimos
comparaciones entre cómo se generan los conceptos en la psicogénesis en los
niños y como se generan los conceptos en la cien- cia. Y encontramos que los
mecanismos últimos, no los resultados del proceso cognoscitivo, no las
estructuras que se generan, sino los mecanismos últimos, eran comunes. Yo
creo ahora que el problema hay que plantearlo de una manera distinta de cómo
lo planteamos en ese libro. Si tenemos que renunciar a conceptos a priori, si
tenemos que renunciar a los datos de los sentidos como origen del
conocimiento, quiere decir que en todo el transcurso del conocimiento, desde el
nacimiento hasta la ciencia, no pueden haber discontinuidades funcionales,
porque si hubiera una discontinuidad funcional, si hubiera un “antes” y un
“después” en alguna parte del conocimiento, entonces volvería a plantearse el
problema de cómo se basa el antes y el después; ¿otra vez por conceptos a
priori?, ¿otra vez por datos de los sentidos? Si hay discontinuidad, significaría
replantear allí el problema del apriorismo y del empirismo. Debemos aceptar,
por consiguiente, una continuidad en el conocimiento, sin comienzo (sea el
conocimiento o las actividades que podemos llamar cognoscitivas). Esto
significa que esas actividades están incluso antes del nacimiento, se sumergen
en la biología, y que hay un continuo desde la biología al desarrollo de las
actividades que luego van a ser cognoscitivas. Significan, además, que esas
actividades del niño, del adolescente, del adulto no sofisticado, tienen
continuidad con la ciencia, que hay una continuidad funcional de mecanismos en
todo ese proceso.
Y eso para mí –aquí expreso una opinión
personal es independiente de toda posición filosófica. Esto es lo
que está implícito en el constructivismo piagetiano. Es lo que sostuvo Piaget, sin
haberlo dicho así. Para mí, la renuncia al apriorismo y la renuncia al empirismo
supone o implica aceptar la continuidad del proceso cognoscitivo.
¿En qué consiste el conocimiento?
El conocimiento es una construcción, no resuelve el problema
¿qué se construye?, ¿cómo se construye? No construimos los objetos, no
construimos las mesas, casas, ¿qué es lo que construimos? Ahí sí tengo yo que
recurrir a todas las investigaciones psicogenéticas que se han hecho durante 60
o 70 años en la escuela ginebrina. Lo que se construye es la forma de organizar
las interacciones con el mundo externo. El niño que nace con reflejos innatos,
que nace chupando (porque los que no chupan se murieron), que nace con ese
reflejo de succión, que nace con el reflejo palmario, que patalea, ese niño poco
a poco va organizando sus movimientos, entra en una interacción con el mundo,
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y yo creo que la gigantesca tarea que hizo la escuela de Ginebra fue ir
mostrando paso a paso en qué consistió la organización de esas interacciones a
partir de las cuales se genera el conocimiento. Conocer es organizar los datos
de la realidad, darles un sentido, lo cual significa construir una lógica, no la
lógica de los textos, sino una lógica de la acción, porque organizar es
estructurar, es decir, hacer inferencias, establecer relaciones. Estructura es
lógica. Volvemos a un estructuralismo, pero que no tiene nada que ver con los
estructuralismos clásicos. Es un estructuralismo que llamamos “genético” en el
sentido de concebirlo como la génesis del conocimiento a través de
organizaciones estructurantes. A Piaget se le ha condenado como
estructuralista, pensando que de alguna manera reflejaba las polémicas sobre el
estructuralismo que hubo a mediados del siglo XX. Lo que se olvida es que para
Piaget (lo voy a decir de manera un poco paradójica), no se trata de un
sustantivo, “estructura”, se trata de un verbo, “estructurar”. Se trata de organizar
nuestra experiencia, y esa organización es crear estructuras. No es posible que
ahora intente de ninguna manera explicar cómo ocurre.
EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO
empezó a tratarse de una disciplina que se ocupa de todo el
conocimiento: tanto del conocimiento infantil, como del hombre adulto “normal”,
para pasar a las actividades científicas. Tal fue el dominio de la filosofía
especulativa. Sin embargo, la filosofía especulativa tuvo que retro- ceder cuando
todas las cosas que afirmó fueron contradichas por la ciencia, no por otro
sistema filosófico, sino por la ciencia. No sólo retroceder, sino dejar parte de su
campo a los científicos.
Con el empirismo se realizaron notables avances en problemas de
fundamentación de las ciencias. Pero cuando trataron de funda- mentar el
conocimiento sobre bases estrictamente empiristas, invadieron de hecho
territorios que la filosofía consideraba como propio. Más aún, al declarar que
todo conocimiento surge de la experiencia y que las afirmaciones que no son
directa o indirectamente reducibles a proposiciones referidas a datos
sensoriales no pueden tener sentido cognoscitivo, realizan una amputación de
una parte considerable de la filosofía.
Esta fue, sin embargo, una situación transitoria. El fracaso del
programa empirista, que hemos señalado, significó un “regreso” de la filosofía,
en una nueva fase del movimiento pendular que caracterizó las relaciones entre
la ciencia y la filosofía a lo largo de la historia.
Hoy tenemos ideas más claras sobre este problema, porque
contamos con una teoría que nos permite concebir el conocimiento como un
proceso continuo que, al nivel individual, se desarrolla desde el nacimiento
hasta la edad adulta, e incorpora al nivel social el desarrollo de la ciencia.
ES UNA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO
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los procesos cognoscitivos no tienen más punto de partida que las
raíces biológicas del individuo y sus interacciones con el mundo en el cual
actúa.
Incorporar las raíces biológicas a la teoría del conocimiento
significa reconocer una frontera móvil que los enormes progresos de la
neurofisiología han ido desplazando, mostrando que muchos aspectos del
comportamiento individual que se consideraba pertenecían a un terreno
totalmente ajeno a la biología tienen en realidad explicación biológica. Esto no
da pie para sustentar alguna forma de reduccionismo. Para la teoría
epistemológica constructivista, el desarrollo del conocimiento aún en los niveles
más fundamentales, reclama otros elementos constructivos.
En la brevísima síntesis precedente hemos utilizado repetidamente
el término “cono- cimiento” sin intentar definirlo, por la simple razón de que no
hay definición de conocimiento. Contrariamente a lo que sostuvo el positivismo,
ninguna disciplina comienza con definiciones
Esto ya lo sabía Newton, quien soslaya el problema de las
definiciones iniciales en sus famosos Principia, declarando: “yo no defino
tiempo, espacio, lugar y movimiento porque son bien conocidos por todos”. Está
claro que toda la teoría revolucionaria que allí expone Newton es teoría del
movimiento, pero advierte que no necesita definir el término “movimiento”. Le
basta con definir “transformaciones del movimiento”. Tampoco los matemáticos
definen “número”. Claro que se ocupan de los números pueden definir lo que es
un número natural, un número racional, un número real pero el término “número”
aisladamente, no se define
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Lo que fue China como civilización recién se conoció en Occidente
en el siglo XX. La concepción que hubo en el siglo XIX era deforma- da y
errónea. Incluso algún gran pensador que habla de las ciencias como un
producto puramente occidental, y me refiero a Max Weber, hace afirmación con
la visión.
EL SIGLO XI HACE DE CHINA
Hoy sabemos que no es el caso que la China se haya simplemente
atrasado con respecto a Occidente, sino que tenía una concepción del mundo
muy distinta. Me atrevo a decir que la concepción del mundo que tenían los
chinos, y más precisamente el taoísmo, fue una concepción que se desechó en
Occidente sin comprenderla. Hubo excepciones. La más notable fue la filosofía
organicista de Whitehead, con su antecedente en Leibniz de quien se sabe que
recibió la influencia de los jesuitas que trajeron el taoísmo de China.
El mundo chino era un mundo en devenir, un mundo de
permanente cambio. Y era también un mundo que actuaba como un organismo
(con la imagen de nuestro propio organismo), que actúa como una totalidad que
no es parcializable. Esta concepción organicista genera un pensamiento
dialéctico contrapuesto a la concepción atomística, característica del mundo
occidental, y el atomismo ha condicionado de diversas maneras el desarrollo de
las disciplinas, aun aquellas que son puramente formales. Daré solo como
ejemplo el atomismo lógico de Bertand Russell, el cual conformó en gran
medida la manera de abordar la lógica en nuestro sistema de enseñanza,
comenzando por la lógica proposicional, es decir, con enunciados o
proposiciones elementales, que se llamaron “proposiciones atómicas”, las
cuales se asocian entre sí por medio de “conectivos lógicos”, formando
proposiciones “moleculares” cuya validez se analizaba con “las tablas de la
verdad”. El lenguaje mismo en que se expresó la “lógica moderna” reflejó
claramente el contexto conceptual que le dio origen, y las conocidas paradojas a
las que con- duce muestran la debilidad para fundamentar la lógica. Hoy
sabemos que hay maneras diferentes de plantear la lógica. El análisis
psicogenético, desde una percepción epistemológica constructivista ha puesto
en evidencia una lógica de la
acción y una lógica de la significación, de base inferencial, que
precede al razonamiento proposicional y que es próximo a la concepción
dialéctica del conocimiento, tema que hemos expuesto con Piaget en el libro
Hacia una lógica de significaciones Después de este panorama, que deja
muchas lagunas y temas truncos quedará flotan- do el interrogante: ¿pero
entonces en qué consiste la ciencia? Las respuestas tienen una multiplicidad
de variantes que rebasan las formulaciones académicas. Podemos tomar como
ejemplo lo que escribió a principios del siglo XIX el más grande de los
paisajistas ingleses. Constable afirmó que la pintura es una ciencia, y que las
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pinturas –los cuadros pintados– son experimentos. Sin duda un músico podría
haber dicho algo similar. Este tipo de afirmaciones que pudieron quedar como
expresiones de artistas un tanto superficiales, fueron retomadas por un filósofo
de la ciencia no de segundo orden: Nelson Goodman. En un libro provocador,
The ways of world making (la forma de hacer, construir el mundo) Goodman
contrapone las consideraciones pura- mente racionales, con otras maneras de
concebir el mundo. Se podrá replicar que, si se utiliza el término “ciencia”, debe
comenzarse por hechos, por constataciones, por verificaciones. En este
contexto pienso que vale la pena leer a Hilary Putnam, quizás el filósofo
norteamericano hoy más prominente. A este respecto recordemos el problema
que se planteó el positivismo: ¿cuál es el lugar de los valores en el mundo de
hechos? El mundo es un mundo de hechos. ¿Cómo surgen los valores? Putnam
da vuelta al problema y pregunta: ¿cuál es el lugar de los hechos en un mundo
de valores? Porque el mundo en el cual actuamos es un mundo de valores.
VIII.III. GALERIAS DE FOTOS
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VIII.IIII. MAPAS CONCEPTUALES
TEMA PRINCIPAL
epistemologia
episteme:ciencia o
conocimiento riguroso
estudio de la ciencia o
conocimiento
logos:estudios
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la objetividad
SUBTEMAS
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EPISTEMOLOGIA Y TEORIA DEL
SSU
CONOCIMIENTO
Para el sentido común científico, sólo se conoce una parte infinitesimal del universo, que hubo épocas incontables
en las que no existió ningún conocimiento y que probablemente, habrá incontables edades futuras sin conocimiento.
El conocimiento es un elemento sin importancia en el universo, una ciencia que omitiera mención de su ocurrencia
Hay un éxodo importante de los filósofos de Grecia y durante seis siglos no hay filosofía ni ciencia en Europa.
Pasaporte ni visa, así que pasaron directamente a Persia, a JundiShapur, un centro que era originalmente un
centro de medicina, y que fue adquiriendo un carácter de universidad. Pero cuando se fundó Bagdad (en el año
762) se con- centró allí la elite científico-filosófica del mundo de entonces. Bagdad fue durante cinco siglos el
QUIENES EMIGRARON DE
GRECIA, SE FUERON A centro intelectual del mundo. La ciencia heleno-árabe llegó a Europa a través de España, cuando los árabes fundan
ORIENTE el Califato de Córdoba, cuya capital pasó a ser según los historiadores– “la ciudad más poblada y culta de Europa”.
Así vuelve la filosofía griega a Europa, en un momento en que, con la revolución agrícola, la expansión de las
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ciudades, el comercio, etcétera, se produce ese extraordinario renacimiento intelectual que cambia la visión del
Primer punto: se empieza a hablar por primera vez de leyes naturales. La palabra ley se usaba hasta entonces
referida a normas morales o normas jurídicas.
EL RENACIMIENTO DEL El “marco epistémico”, es la implicación fundamental que tiene este cambio de doctrina para el desarrollo de la
SIGLO XV Y XVI ciencia es la aceptación de que la mente humana puede desentrañar esas leyes.
El segundo punto fundamental es la gran ruptura con la teología medieval y con la doctrina tomista de “la doble
verdad”. Newton muestra que las leyes que rigen los movimientos planetarios son las mismas leyes que rigen los
movimientos aquí abajo, en el mundo sublunar. El movimiento de los planetas y el movimiento del péndulo obedecen
las mismas leyes.
LA EPISTEMOLOGIA
Racionalismo. El dogmatismo
El empirismo El escepticismo
El subjetivismo y el
Apriorismo relativismo
El pragmatismo
El criticismo
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