SINTAXIS
TEMA 1: LA SINTAXIS COMO DISCIPLINA LINGÜÍSITICA.
1. UNIDADES GRAMATICALES.
1.1. LA PALABRA.
La palabra es la unidad mínima del análisis sintáctico; unidad máxima del análisis
morfológico.
Conforme al criterio gráfico la palabra se caracteriza por ir separada por blancos en la
escritura. Este criterio siendo el más empleado y objetivo, se topa con algunos escollos en la
práctica: por un lado, los segmentos o unidades gráficas constituidas por más de una palabra,
como las palabras compuestas con unión gráfica (rompeolas, aguafuerte, biblioteca), las
construcciones (almalgrama) de preposición y artículo (al, del) y los verbos con pronombres
átonos encliticos (dámelo) y, por otro lado, las agrupaciones de palabras gráficas que actúan
como bloques y desempañn una sola función sintáctica, como son los compuestos
sintagmáticos (mariposa monarca, máquina de coser) y los compuestos unidos por guion
(hispano-suizo), las formas verbales acompuestas (haber dormido), el verbo en voz pasiva (ser
amado), las perífrasis verbales (tener que ser, deber beber) y las locuciones (a contramano, al
dedillo, deprisa y corriendo).
Definición RAE y ASALE: “Unidad léxica con independéncia sintáctica a la que se asocia un
significado, sea léxico o gramatical” [y cuyos constituyentes, si los tiene, aparecen en un
orden fijo y, generalmente, ligados]”. No creemos que monarca, debe y contramano tengan
significado por sí solos en mariposa monarca, debe beber y a contramano. No está libre de
controversia halar de <<unidades léxicas>> en casos como de o el (del) o los citados ser y
deber + inf, no siendo palabras con significado léxco. La segunda parte de la definición
(encorchetado) corresponde inequívocamente al prototipo de palabra (perr-it-o-s), por lo que
no afecta a los ejemplos.
LAS CLASES DE PALABRAS.
Se ha propuesto diversas clasificaciones de las palabras a lo largo de la tradición gramatical;
ninguna extenta de problemas y contraejemplos. Una de las más empleadas es la que distingue
palabras léxicas y palabras gramaticales. Léxicas: el sustantivo, el adjetivo calificativo y
relacional, el verbo y el adverbio; son palabras gramaticales: la preposición, la conjunción, el
pronombre y el determinante- Aquellas tienen un significado léxico (cama, negruzco, loar,
detrás) y estar, valor gramatical (con, pero, la, su). Sin embargo, algunos adverbios, como los
pronominales y deícticos (aquí, ya) y de negación (no), suelen considerarse también
elementos gramaticales (igual que los verbos auxiliares de perífrasis y de las formas verbales
compuestas y los verbos copulativos); asimismo a la mayoría de preposiciones se las
reconoce, actualmente, valor léxico (según, bajo), salvo cuando actúan como marcas de
función:
La oposición palabra léxica/palabra gramatical está en el franco descenso, aunque es perfectamente válida; algunos
Autores, incluida RAE y ASALE, preiferen hablar de categorías léxicas y categorías funcionales o gramaticales.
Tal distinción no difiere mucho de aquella; si bien la RAE y ASALE incluyen en estas algunos nombres (modo,
Vez, tipo, suerte, grupo, montón, parte...) y los adjetivos <<determinantivos>>.
Por su estructura, la palabra puede ser simple (sal, atrás, con) y compleja; la palabra compleja
puede ser se su vez derivada (uno o varios afijos derivativos), y compuesta. La palabra simple
se interpreta aquí como la palabra primitiva, sin afijos, a partir de la cual se forman palabras
complejas (familia léxica o familia de palabras): perro> perruno, perrera, perrito...
Otra clasificación distingue las palabras variables flexivas de las invariables o no flexivas.
Son variables o invariables según admitan o no flexión: l- o -s niñ-o-s estudios-o-s le-í-a-n.
Palabras variables: el sustantivo, el adjetivo, el verbo, el pronombre y el determinante.
Invariables: el adverbio, la preposición, la conjunción, la interjección. Esta clasificación
también plantea problemas: por un lado, no todos los pronombres admiten flexión (qué, tú),
aunque si pueden diferenciarse por la categoría (tú, ti, te); por otr, hay sustantivos inveriables
en cuanto a género (epicenos: lince, víbora; comunes: oficinista, profe; heterónimos:
vaca/toro; ortónimos: sirena, tenor; ambigüos: maratón, mar), en cuanto al número (pluralia
tantum: víveres, andas...; singularia tantum: sed, cénit... además de muchos acabados en -s:
lunes, crisis..., o en cuanto al género y el número (sust de género común: simples o
compuestos); por otro, hay adjetivos invariables en cuanto al género (verde, principal) o en
cuanto al género y número (isósceles, dúplex).
El acortamiento es un mecanismo productivo en la formación de nombres comunes en cuanto a género: profe, presi.
El acortamiento es también un mecanismo muy productivo en la creación de hipocrísticos.
La apócope también determina la invariabilidad de algunos nombres y adjetivos variables: es el caso de san y fray,
creados a partir de los nombres santo y fraile, y de buen y mal, creados a paritr de los adjetivos bueno y malo. En
algunos casos, la apócope determina el cambio de categoría: así, en tanto uno es pronombre, un es adjetivo
determinativo indefinido; en tanto reciente es adjetivo, recién es adverbio; asimismo, algún, ningún, tercer, primer
y cualquier solo pueden ser adjetivos determiativos, mientras que alguno, ninguno, tercero, primero y cualquiera
pueden ser adjetivos o pronombres; cuán y muy solo pueden ser adverbio, mientras que cuánto y mucho pueden ser
adverbio, pronombre y adjetivo. La incidencia sintáctica de la apócope es evidente: un libro/uno (*uno libro),
cuán divertido/*cuán calor/*cuánto divertido; frío solo puede ser sustantivo en mucho frío y solo adjetivo en muy
frío; santo puede ser sustantivo y adjetivo.
Seguiremos la tipología de la RAE que comprende el sustantivo o nombre, el adjetivo, el
pronombre, el determinante, el verbo, el adverbio, la peposición, la conjunción y la
interjección.
El adjetivo determinativo comprende varias clases: demostrativos, posesivos, interrogativos y
exclamativos, cuatitativos o cuantificadores, bien indefinidos, bien definidos o numerales,
cardinales, ordinales, múltiplos o multiplicativos, partitivos o fraccionarios, distributivos y el
relativo cuyo.
Respecto del tradicional adjetivo determinativo (demostrativo, posesivo...), la RAE prefiere aludir tal denominación
incluyendo lo determinativos en una macrocategoría, la de determinante. Una novedad no exenta de controversia, es
que utiliza el término de adjetivo determinativo para referirse a ciertos adjetivos considerados tradicionalmente
calificativos que denotan cuantificación o referencia: numeroso, múltiple, diverso, cierto, determinado, semejante,
mismo, propio...
Los posesivos pospuestos (el libro mío) constituyen un escollo en el análisis gramatical, tradicionalmente se
consideraban determinativos con función determinante en el núcleo nominal: actualmente, algunos gramáticos, se
decantan por tratarlos como adjetivos calificativos, sobre todo si funcionan como atributo: El libro mío. También
puede funcionar como complemento predictivo. A tus amigos los considero míos. Cabe suponer que este tratamiento
se basa en argumento sintáctico.
En algunos estudios actuales, se niega el carácter cuantificados del ordinal.
Respecto al adjetivo determinativo, en algunos estudios actuales se distinguen dos clases de
cuantificadores: los fuertes (universales), designan la totalidad de componentes de un
conjunto (tres: todo, cada, ambos); y los débiles, que solo designan una parte del conjunto, se
divide en: existenciales (algún, ningún), evolutivos (poco, mucho...), comparativo (más,
menos), numerales (dos, mil...) y de indistinción (cualquiera).
El pronombre comprende varias clases: personales (tónicos y átonos o clíticos); demostrativos
(este, ese...); indefinidos (alguien, mucho, nada...); relativos (quien, cuanto, el cual...);
exclamativos (quién, cuánto,qué...) e interrogativos. El reflexivo (se, si...) y el recíproco (se...)
con subconjuntos de los personales.
Los clíticos son enclíticos si van pospuestos al verbo (dime) y proclíticos si van delante (lo vi).
Un problema de clasificación y de análisis plantean algunas palabras que pueden adcribirse a
dos o más clases (“policategoriales”); solo si el contexto permite saber su estatus categorial.
Muy común (además de homonimia) en cuantificadores, como más, menos, mucho,
demasiado, todo, poco, cualquiera, algo... Más es adverbio en más carom adjetivo
determinativo en más asuntos y pronombre en asistieron más. Para identificar su clase, debe
conocerse la categría del núcleo: más es adverbio en el primer caso porque modifica un
adjetivo (caro); es adjetivo en el segundo porque modifica un sustantivo (asuntos); y es
pronombre en el último porque funciona como nombre.
Interjección; no desempeña ninguna función sintáctica (sujeto, etc), frente a las demás clases
de palabras. Constituye un enunciado, un acto de habla con un valor connotativo asociado a
una situación: sorpresa, enfado, reproche, contraridad, advertencia, ironía...; pero no tiene
significado denotativo ni referencial. Es una expresión fónicamente diferenciada.
Formalmente puede estar compuesta por una palabra (¡Caramba!, ¡Olé!, ¡Ojalà!) o pseudo
plabra, similar a una onomatopeya (¡Eh!, ¡Uf!), o de un grupo de palabras que funciona en
bloque, es decir, ser una locución interjectiva: ¡Voto a bríos!, ¡Jesús, María y José!, ¡Santo
Cielo! Algunas palabras interjectivas son capaces de llevar complementos: ¡Caramba con el
niño este!
Tradicionalmente se distinguen dos clases: las interjecciones propias (no desempeñan otra
función) y las impropias (derivan por recategorización de otras palabras, por lo que
desempeñan un papel distinto del que cumple la palabra de la que proceden: ¡Vaya!, ¡Ojo!,
¡Bravo!...). Algunas interjecciones impropias experimentan cambios fonéticos por razones
eufemísticas.
Estas desfiguraciones fónicas se producen también en las locuciones: ¡Me cachis en la mar!,
¡Me cago en diez!, ¡Anda la osa!...
Aunque el eufemismo provoque una colisión homonímica con voz existente, como ocurre en ostras, no obsta para
analizarla como interjección propia. Tal palabra, interjectiva procede de la palabra mal sonante hostias por
desfiguración fónica, no al sustantivo que designa el molusco.
Semánticamente algunos autores distinguen entre interjecciones expresivas, orientadas hacia
el hablante e interjecciones aplativas, orientadas hacia el oyente.
1.2. EL SINTAGMA.
Es una estructura intermedia entre la palabra y la oración en el análisis sintáctico.
Se trata de un grupo de palabras que funciona homogéneamente dentro de la oración, aunque
puede estar constituido por una sola palabra, el núcleo: dicho grupo de palabras está
estructurado: entre sus constituyentes existe una relación de jerarquía, el núcleo, que decide el
tiempo del sintagma (nominal, verbal, adjetival, adverbial), y sus modificadores: los
determinantes, y los complementos adyacentes en el sintagma nominal; los complementos del
verbo en el sintagma verbal...
Los complementos pueden ser argumentales, si están exigidos semánticamente por el núcleo,
y no argumentales el complemento directo (Vendió la casa) y el complemento de régimen (La
obra dramática versa sobre el honor), así como la mayoría de los complementos indirectos
(Regalé mi coche a mi hermana) y de los complementos predicativos (Considero atractica tu
propuesta), y no argumentales el complemento circunstancial (Vendió la caya ayer), algunos
complementos indirectos (Le pintó el muro con grafitis) y algunos complementos predicativos
(El río atraviesa muy lento mi pueblo). También son argumentales los complementos regidos
por el sustantivo (la ruptura del acuerdo), por el adjetivo (accesible a todos los públicos) y por
el adverbio (cerca del colegio) cuando funcionan como predicados.
Son argumentales porque satisfacen las necesidades semánticas del verbo. Cada verbo tiene
un número determinado de valencias o actantes (argumentos). En virtud de estos, hay verbos
avalantes (como los meteorológicos), monovalentes (como brincar o brotar, que solo exigen
sujeto), bivalentes (como colorear o comer, que seleccionan sujeto y complemento de
régimen), trivalentes (como dar o vender, que seleccionan sujeto, CD y complmento de
régimen). Obviamente, algunos verbos polisémicos pueden variar en el número de valencias.
1.3. LA ORACIÓN.
Es la estructura de rango superior en el análisis gramatical (sintáctico), el marco gramatical
donde se celebra la relación sujeto-predicado.
Estructuralmente, la oración está compuesta de sintagmas; concretamente dos: el sintagma
nominal que funciona como sujeto (Mi vecino) y el sintagma verbal que actúa como
predicado (trabaja en el ayuntamiento).
Tan solo la oración impersonal se aparta de esta estructura binaria de la oración, puesto que
carece de sujeto. Ahora mismo está lloviendo a cántaros en Toledo. Los verbos impersonales
son a veces llamados tercipersonales al emplearse solo en 3ª persona del sing. Se distinguen
dos grupos: los meteorilógicos (llover, tronar, relampaguear, amanecer, nevar...), salvo que se
empleen en sentido figurado ,y, en determinados usos, los verbos hacer (+ expresión de
tiempo cronológico o meteorológico), haber, ser, estar, tratarse de, bastar/sobrar con, oler,
parecer + que... son numerosos los verbos que pueden emplearse como impersonales. La
impersonalidad se consigue también con el signo se impersonal; son las llamadas
impersonales reflejas: se vive bien en el campo (verbo intransitivo), se asistió a los peregrinos
(verbo transitivo), se está muy agusto en tu casa (verbo copulativo).
En sentido inverso hay oraciones que no tienen verbo expreso, aunque existe predicación y se
cumple el criterio de la concordancia: Un desastre, el espectáculo.
La prueba sintáctica del sujeto es la concordancia con el verbo, si bien el verbo puede
aparecer no flexionado, es decir, con una forma no personal: Habiedo llegado ya los
comensale [podemos empezar]. En algunos casos de aparente ambigüedad, se recurre como
criterio a la posición del sintagma en la oración (se interpreta como sujeto el que encabeza la
oración): El bloque de cemento sujeta la estructura de hierro.
La oración constituye un enunciado gramaticalmente completo con unidad al sentido
independiente. El libro está sobre la mesa. Hay enunciados no formados por oraciones:
¡Felicidades!
Cuando la estructura del enunciado está formada por dos o más oraciones, se habla de
oraciones compuestas, que pueden serlo por coordinación (Ana estudia y Pedro ve la tele), por
yuxtaposición (Llamó primero; luego se presentó) y por subordinación (si llueve mucho, nos
quedamos en casa). En algunos estudios se reserva el término de compleja para las
compuestas por subordinación. En muchas oraciones compuestas por subordinación, como
Juan piensa que eso no es correcto, algunos autores prefieren llamarlas oraciones principales,
al entender uqe la llamada tradicionalmente oración principal carece de sentido y es
gramaticalmente incompleta.
Atendiendo a la modalidad, las oraciones pueden ser enunciativas, declarativas o asertivas, en
modo ind (está nevando); interrogativas totales (¿quieres un café?) y parciales o abiertas;
exclamativas (¡qué barbaridad!); dubitativas (A lo mejor llueve); desiderativas (Ojalá salga
bien), y exhortativas imperativas o de mandato (Guarda silencio, por favor; Tengamos la
fiesta en paz).
Las interrogativas totales se responden con adverbios sí o no. También se consideran totales cuando se presenta una
disyuntiva: De postre, ¿café o fruta? Las parciales suelen ir introducidas por un elemento interrogativo.
Todas estas se consideran directas: las interrogativas indirectas son subordinadas completicas (van encabezadas
normalmente por un elemento interrogativo), del tipo Me pregunto cómo ha podido suceder y No sé quién ha
llamado.
Según el predicado, las oraciones pueden ser de dos tipos: predicativas (verbo predicado:
correr, comprar, lavar...) y copulativas o atributivas (verbo copulativo: ser, estar, parecer).
Dos tipos de copulativaS: caracterizadoras (atributo representa cualidad o propiedad del
sujeto: María es estudiosa) y las identificativas o ecuativas (se da una identificación o
ecuación “A es B”: Ese es el ministro de defensa).
Cuando interviene una subordinada de relativo libre o semilibre (llamado también sin antecedente expreso o
generalizada) se llama ecuacionales, ser es el único verbo posible.
Para algunos autores, las semilibres estarían formadas por el relativo que precedido por el artículo u otro detemrinante,
que hace referencia al antecedente, que suele estar previamente expreso: de dos libros, el que más me gusta
es el de pasta roja.
Suelen considerarse copulaticas las que llevan verbos pseudocopulativos, como hacerse y
ponerse en Se hizo muy extremista y Se puso triste.
Las predicativas pueden ser trnasitivas, si aparece expreso un complemento directo (Luis lee
un poemas), e intransitivas, si no hay complemento directo (Juana trabaja en un banco).
Los principales verbos intransitivos son los ergativos o inacusativos (El árbol crece muy
deprisa; Ya llega el tren) y los interrogativos, llamados a veces intransitivos puros (Pedro
brinca).
Entre los inacusativos, están los que indican aparición o surgimiento o desesperación (ocurrir, surgir, aparecer, nacer...),
dirección o término de movimiento (caer, entrar, salir, llegar...) y evolución o cambio de estado (florecer, crecer,
aumentar...). El sujeto suele ser experimentante o paciente (no agente), frente al sujeto de los inergativos, que
expresa el agente que controla la acción o proceso denotado por el verbo: hablar, nadar, saltar, jugar...
Por el valor de se, las oraciones pueden ser reflexivas (Lucas se llavó las manos); recíprocas
(Los amigos se envían mensajes), medias (Me resisto a creerlo), pasivas reflejas (se vendieron
todos los chalés) e impersonales (se recibió a los congresistas).
En las reflexivas prototípicas, el verbo es intransitivo y el sijeto es a la vez agente y paciente; el pronombre reflexivo
funciona como complemento directo o indirecto y admite la duolicación con el refuerzo mismo: Me cuido a mi
mismo. En las recíprocas, el sujeto es plural y es también agente y paciente, pero la acción aparece cruzada; el
pronombre recíproco puede ser complemento directo o indirecto y admiten refuerzos que denotan “reprocidad”: Pedro
y Luis se cartean el uno al otro. Las medias se construyen con verbos intransitivos que, habitualmente, expresan
cambio de estado, frecuentemente verbos pronominales o verbos intransitivizados por el se a veces llamado falso
reflexivo, que funciona como morfema de voz media; los verbos suelen llevar complemento de régimen: Se
arrepintieron de su acción. También se construyen oraciones medias con unos intransitivos de verbos transitivos: Ha
subido todo. El sujeto es, normalmente, experimentante o paciente.
Hay construcciones con lectura recíproca en las que se no es pronombre sino morfema de voz media; se trata de
prediacdos simétricos: agruparse, aliarse, asociarse... Estos verbos pronominales llevan complemento preposicional,
frente a lo que ocurre con las oraciones con se recíproco: Juan y Ana se casaron> Juan se casó con Ana.
1.4. LA LOCUCIÓN.
Es una combinación fija de dos o más palabras cpm forma de sintagma cuyo significado es no
composicional y figurado y con función sintáctica equivalente a una palabra. Las locuciones
forman parte del acervo colectivo y se aprenden de memoria; los diccionarios las registran
igual que si fueran palabras. Reúne los rasgos de pluraridad, fijación, idiomaticidad e
institucionalización.
Aunque las locuciones en su mayoría tienen forma de sintagma, no son sintagmas. Los sintagmas son combinaciones
libres (aunque estén también sometidas a restricciones semánticas de selección) y, por tanto, son objeto de estudio o
de sintaxis.
Cabe indicar que la fijación y la idiomaticidad son hechos graduales, en el sentido de que
algunas locuiones toleran ciertos cambios sintácticos: ir al grano>ir derecho/directamente al
grano.
A esta clase de operaciones sintácticas que admiten algunas locuciones, como si se tratase de
combinaciones libres, deben diferenciarse de aquellos cambios que están fijados, lo que se
conoce en fraseología como variantes: dar palabra y mano/dar mano y palabra (permutación),
pico de oro/piquito de oro (sufijación derivativa), a toda luz/a todas luces (cambio flexivo),
mandar a freír monas/mandar a freír espárragos (sustitución léxica), en un pispas/en un pispás
(contracción gráfica)... El verbo de las locuciones verbales y el adjetivo que encabeza algunas
locuciones adjetivales suelen admitir cambios flexivos: doy/das/da/dieron...
Además, algunas locuciones presentan rasgos secundarios que refuerzan el sentimiento de
expresión fijada, como son las palabras idiomáticas o diacríticas, del tipo rajatabla, en un
santiamén... o clíticos anafóricos sin referente conocido en la sincronía actual: verlas venir,
diñarla, palmarla, pasarlas moradas...
Se ha propuesto la reconstrucción en algunas de ellas: coger las moscas al vuelo, tocarle la clina/haba negra, coger
Las calzas de Villadiego... El supuesto pronombre anafórico sería, en realidad un artículo femenino.
Por su equivalencia a una palabra, la locución puede ser:
a) Nominal o sustantiva: noche toledana, media naranja, alma de cántaro, alma en pena,
cabeza de Chorlito, cabeza de turco, cabeza cuadrada, lengua de víbora/escorpión,
mosquita muerta, chivo expiatorio, conejillo de indias, hombre de paja, vaca sagrada, pez
gordo, pájaro gordo.
b) Adjetiva o adverbial: ligero de casos, limpio de polvo y paja, corto de manos, de
perros, de padre y muy señor mío, de mala muerte, de aquí te espero, de armas tomar,
corto de mollera, sano y salvo, ni corto ni perezoso...
c) Verbal: tener la sartén por el mango, estar en el ajo, tirar la casa por la ventana,
cortar el bacalao, meter la pata, estirar la pata, dar gato por liebre, pasarlas canutas...
d) Pronominal: todo dios, cada quien, cada quisque, alguna que otra...
e) Adverbial: tarde o temprano, a diestro y siniestro, a marchas forzadas, a destajo, en un
decir amén, a cántaros, a puertas...
f) Prepositiva o preposicional: rumbo a, gracias a, a fin de, en pro de, en aras de, a favor
de...
g) Conjuntiva: ya que, si bien, a modo que...
h) Interjectiva: ¡Madre del amor hermoso!, ¡La madre que te echó!, ¡Por los clavos de
Cristo!...
Algunas locuciones pueden pertenecer a dos o más categorías como de fábula que es
adverbial en actuó de fábula y adjetival en una experiencia de fábula.
En el análisis sintáctico, la locución se analiza como si se tratara de una palabra; así la
locución adverbial en menos que canta un gallo es complemento circunstancial en se ha
tomado la sopa en menos que canta un gallo.
Algunas expresiones son polisémicas, de modo que, con un sentido, son sintagmas libres,
compuestos u otro tipo de categoría, y, con otro sentido, locuciones como lavarse las manos,
ver las estrellas, tirarse a la piscina, tirar la toalla, conejillo de Indias, caballo de batalla...
Así, lavarse las manos es locución con significado “desentenderse” y sintagma verbal en su sentido recto “asear,
limpiar”, caballo de batalla, conejillo de Indias y Cardo borriquero son compuestos con el significado,
respectivamente, de “caballo reservado para el combate”, “mamífero roedor” y “planta”, y locuciones con el
significado, respectivamente, de “asunto principal”, “chivo expiatorio” y “persona fea”.
El análisis resulta a veces controvertido por falta de unanimidad entre los autores. Así,
expresiones semánticamente opacas o idiomáticas como ojo de bey “ventana circular,
claraboya”/ “planta”, llave inglesa “herramienta” y brazo de gitano “pastel dulce” son
descritas por algunos autores como locuciones (NGLE y GTG) y como palabras compuestas
por otros (García-Page).
Defendemos esta hipótesis apoyándondonos, entre otras razones, en el hecho de que, igual
que los sustantivos simples, designan comúnmente una entidad o realidad; con frecuencia, un
objeto físico, un animal o una planta; la individualizan o la adscriben a una clase las
locuciones nominales suelen tener un valor predicativo, denotan una cualidad o propiedad
aplicable a cualquier entiedad, como si fueran adjetivos calificativos: así, alma de cántaro no
se designa una persona concreta, sino que se aplica a cualquier persona que es cándida; lengua
de sierpe se dice de aquella persona que es maldiciente; lengua estropajo, de quien no
pronuncia bien o balbucea; cardo borriquero, de quien es feo; y perrito faldero, de quien es
sumiso.
En el mismo caso están los compuestos cabello de ángel “relleno dulce”, tocinito de cielo “dulce”, ave del paraíso
“planta”/ “ave exótica”, perrito caliente “bocadillo de salchicha”, Osa mayor “constelación”, Vía láctea “galaxia”,
caballito de mar “animal”
En su funcionamiento sintáctico, algunas locuciones se combinan restringidamente con una
determinada palabra; entre ambas existe una suerte de solidaridad o vínculo léxico, tal como
ocurre con la locución adverbial a bocajarro respecto de verbo disparar. Lo mismo cabe decir
de las locuciones adverbiales a rajatabla, a destajo, al dedillo, al pie de la letra, en plata o a
cántaros, que comúnmente se combinan, respectivamente, con los verbos cumplir, trabajar,
conocer, saber, repetir, hablar y llover.
Se trata de combinaciones semánticamente restringida; esta razón semántica explica que
pueda combinarse con verbos sinónimos: repetir/reproducir/copiar... al pie de la letra. Tales
combinaciones se conocen como colocaciones léxicas complejas.
1.5. LA COLOCACIÓN LÉXICA.
Fenómeno fronterizo entre sintaxis y fraseología. La mayoría de los fraseólogos la incluyen
como unidad fraseológica, nosotros defendemos su naturaleza sintáctica.
Es una estructura sintáctica de carácter binominal o binario fundamentada en una restricción
semántica (léxica): entre los dos constituyentes existe un vínculo semántico, una suerte de
solidaridad léxica: división bizantina, fe ciega, miedo cerval, hambre caninca, rescindir un
contrato, levar el ancla... La relación es unidireccional: el colocativo (de mayor intensión
semántica) selecciona la base; así, por ejemplo, el adjetivo bizantina (colocativo) selecciona al
sustantivo discusión (base).
La coocurrencia frecuente de ambos lexemas hace de tal estructura una combinación
perfectamente, como si se tratara de un grupo institucionalizado.
Dicha combinación adopta mayoritariamente la forma del sintagma; el único caso en que
parece quebrarse es cuando el sustantivo funciona como sujeto: propagarse el fuego, explotar
una bomba, zarpar /encallar/ atracar un barco...
En numerosos casos, el colocativo interviene con sentido figurado: avecinarse una tormenta,
sombrar dudas, depositar la confianza...
El rasgo de restricción léxica muy relevante, pues permite diferenciar la colocación de la locución y el compuesto
sintagmático idiomático, dado que la locución y el compuesto indiomático significan en bloque, es decir, no existe
ningún tipo de selección entre los constituyentes, y, por ello, el análisis composicional no es, normalmente, viable
(es parcialmente viable en algunas compuestas trnasparentes o semitransparentes, como salón comedor, falda pantalón,
café teatro, máquina de coser o molino de viento). Así, tanto mosquita muerta (locución) como montaña rusa
(cmuerta, montaña + rusa) no se infiere el significado de conjunto. Además, el adjetivo no es eliminable: su supresión
lleva consigo un cambio de referente (mosquita muerta≠ mosquita, montaña rusa≠ montaña). En (cometer) un error
garrafal (colocación), al sustantivo error perseva su significado. Por otro lado, garrafal se predica casi exclusivamente
de error y tiene valor enfático (es un dativo).
Las colocaciones en las que interviene un verbo se distinguen muy fácilmente de las locuciones verbales dado que
aquellas se comportan como sintagmas (verbales) libres, pues admiten todas las operaciones sintácticas propias: izar
la bandera>izarla (pronominalización), rescindir un contrato> rescisión de contrato (nominalización), levar las anclas>
(pluralización)... La prueba de la conmutación es también viable: esgrimir un arma/una espada, expirar/vencer/
prescindir un plazo..., pero debe admitirse que la sustitución es una operación también posible en las locuciones:
alzar/echar las campanas al vuelo, alzar/levantar el vuelo, tomar el portante/pendil/olivo...
Puede adoptar las siguientes estructuras:
a) Verbo + nombre: sortear un obstáculo, vadear un río (el SN funciona como CD);
aborregarse el cielo, declararse un incendio (el SN funciona como sujeto).
b) Verbo + adverbio: llover torrencialmente, oponerse frontalmente, comer
opíparamente/frugalmente, negar rotundamente, cortar drásticamente...
c) Nombre + adjetivo: error garrafal/craso/mayúsculo, lluvia torrencial, comida
frugal/opípara, agenda apretada, éxito rotundo/fulgurante, fracaso estrepitoso, actividad
frenética/febril, ritmo trepidante, carrera meteórica, sueldo ridículo/astronómico... (como
se puede advertir, el adjetivo, necesariamente calificativo, tiene, muchas veces, valor
elativo o enfático).
d) Nombre + de + nombre: piara de cerdos, jauría de perros, bandada de pájaros,
enjambre de abejas, racimo de uvas, fajo de billetes... (el primer sustantivo denota
“conjunto”); diente de ajo, terrón de azúcar, loncha de jamón, mota de polvo, tableta/onza
de chocolate... (el primer sustantivo denota “unidad”).
e) Adjetivo + adverbio: opuesto diametralmente, cerrado herméticamente, herido
mortalmente, clínicamente muerto, perdidamente enamorado...
A veces se producen correlaciones, lo que demuestra la naturaleza léxica (smántica) de la
relación: cierre hermético/cerrado herméticamente.
En vez de un lexema es a veces una locución (el colocativo) la que participa en la formación
de la colocación: llover a cántaros, conocer al dedillo, repetir de carrerilla, hablar en
cristiano... los elementos subrayados son locuciones adverbiales que se vinculan
semánticamente con los verbos que modifican. También algunas locuciones adjetivales se
combinan solidariamente con determinados nombres: memoria de elefante, error de bulto, sol
de justicia...; e, igualmente, algunas locuciones adverbiales, con ciertos adjetivos: loco de atar,
tonto del haba. Tales combinaciones han recibido el nombre de colocaciones complejas.
También se crean cadenas en colocaciones (cucadenadas o concatenadas); el sustantivo
constituye un elemento común: tomar medidas drásticas (tomas medidas + medidas drásticas),
declararse un aparatoso incendio (declararse un incendio + aparotoso incendio), cometer un
error garrafal (cometer un error + error garrafal), guardar una estrecha relación (guardar
relación + estrecha relación).
1.6. EL PREDICADO COMPLEJO DE VERBO SOPORTE O DE APOYO.
Algunos sintagmas verbales tienen por núcleo un verbo soporte, ligero o de apoyo, es decir,
un verbo semánticamente vacío o de significado debilitado, por lo que es el nombre o
sintagma nominal el constituyente que aporta el significado. El verbo soporte y el
complemento forman un prediacdo complejo.
Los verbos soporte más representativos son hacer, dar, tener, tomar, coger. Se incluyen
también construcciones como poner de manifiesto o poner en funcionamiento, o tener en
consideración, donde el complemento tiene otra estructura y desempeña otra función.
Muchos predicados complejos admiten la paráfrasis léxica, aunque no siempre son sinónimos
a cabalidad: hacer mención> mencionar, dar las gracias>agradecer...
Los predicados complejos se han tratado a veces como clases especiales de colocaciones
léxicas, y se ha incluído dentro de la fraseología o en interfaz sintaxis-léxico. Sin embargo,
son, a todas luces, productos sintácticos, aunque exista una cierta solidaridad o restricción
gramatical entre el verbo y el nombre y representan combinaciones frecuentes.
1.7. LA PERÍFRASIS VERBAL.
Es un predicado complejo compuesto de dos o más verbos que funciona como uno solo;
dichos verbos pueden estar relacionados por una preposición (de, a o por) o por la conjunción
que. El primer verbo es auxiliar, que está grmamaticalizado (carece de significado) y, en
general, aparece conjugado o flexionado, para establecer la concordancia con el sujeto; el
segundo verbo aparece en forma no personal (inf, ger o part) y comporta el significado léxico:
debe estudiar, solía venir, debe de llegar, iba a salir, tengo que pasear...
En una cadena de perífrasis, el segundo, aun siendo auxiliar, aparece también en forma no personal: acaba de ponerse
a llover. El (primer) auxiliar puede aparecer igualmente en forma no personal si encabeza una oración subordinada
Sustantiva de infinitivo: pretendía volver a tratar el tema.
Según RAE, ASALE y otros autores hay dos grupos:
a) Modales: están relacionados con la actitud del hablante, de ahí que puedan ser
fundamentalmente de obligación (tener que + inf., deber + inf., haber de + inf...) o de
probabilidad o posibilidad (poder + inf., deber de + inf.);
b) Tempoaspectuales: expresan el tiempo o el aspecto verbal, de ahí a que se hable
incoactivas o ingresivas (ponerse/echarse a + inf., empezar/comenzar a + inf., ir a + inf.),
continuativas o progresivas (andar/estar + ger, seguir/continuar/llevar + ger),
frecuentativas (soler + inf), iterativas (volver a + inf), aproximativas (venir a + inf, venir
+ ger) y terminativas o perfectivas (llevar/tener + part pasado, dejar de + inf, acabar de +
inf, terminar por + inf...).
Como puede apreciarse, aunque se trata de una combinación de palabras, no es una estructura fija ni tiene sentido
idiomático o figurado, por lo que no puede confundirse ni con la locución ni con el compuesto sintagmático; el hecho
de que sean verbos las dos (o más ) palabras que conforman la perífrasis es razón suficiente para distinguirse del
predicado complejo de verbo soporte (dar un paseo) y de la colocación léxica verbonominal (izar la bandera).
Puede ocurrir, no obstante, que una combinación de dos verbos tenga dos interpretaciones gramaticales, como ir a +
inf; así, voy a coger el tren puede analizarse como una oración compuesta con una subordinada de inf (a=para) o
como una oración simple en la que el verbo está formado por una perífrasis; asimismo, tener que ver puede analizarse
como una perífrasis (tienes que ver la película; te va a gustar) o como una locución (No veo que esto tenga que ver
con aquello; no veo relación).
En algunos estudios, las formas compuestas de los verbos (haber + part pasado) y la voz pasiva (ser + part pasado) se
considen perífrasis. Ciertamente, en un conjunto de dos verbos; una forma perifrástica que suele equivaler en un
verso simple; si bien, el funcionamiento sintáctico es diferente.
TEMA 2: LAS FUNCIONES ORACIONALES (I): EL SINTAGMA.
INTRODUCCIÓN.
El sintagma se encarga del estudio de la palabra. Un sintagma puede estar constituido por una
única palabra.
Su estructura es jerárquica.
Seún sea la categoría gramatical del núcleo, será la clase de sintagma: nominal, núcleo
sustantivo (el médico); verbal, núcleo verbo (vendí el piso); adjetival, núcleo adjetivo (muy
amable); advebial, núcleo adverbio (muy lentamente); pronominal, núcleo pronombre (quién
de vosotros). Sintagma preposicional, introducido por una preposición (en el tiempo).
La función de sujeto la ejerce el sintagma nominal y no solo el sustantivo en El médico
atiende al paciente; el sintagma adjetival, y no solo el adjetivo, cumple la función del atributo
en El señor es muy amable; es el sintagma adverbial y no su núcleo, el adverbio, el que
funciona como complemento circunstancial de modo en El tren circula muy lentamente. El
núcleo ejercerá esas funciones si el sintagma está constituido solo por él (es un sintagma
escueto).
Se habla de escueto cuando el sintagma no está expandido, es decir, está representado exclusivamente por el núcleo; y
se aplica fundamentalmente a los sintagmas nominales. En este último caso, a veces se aplica cuando el sintagma
nominal carece de determinante, aunque esté expandido.
1. CARACTERIZACIÓN.
• El sintagma es una unidad lingüística compuesta por una o varias palabras que
desempeñan una sola función sintáctica en la oración; representa un nivel intermedio
entre la palabra y la oración; esta es la unidad inmediatamente superior.
El sintagma tiene una estructura interna: sus componentes, el núcleo y los modificadores,
se relacionan entre sí de modo no articulatorio, sino en virtud de una organización
jerárquica.
• El núcleo del sintagma es el constituyente principal, capaz de funcionar en solitario
(Vendía todas las rosas recién cortadas → Vendía rosas). En muchas ocasiones el núcleo
impone a los modificadores sus propias características morfológicas, sintácticas y
semánticas (una perrita negra).
El núcleo determina la clase de sintagmas: sintagma nominal (SN)m núcleo sintáctico (el
médico alto); sintagma adjetival (SA) núcleo adjetivo (muy sencillo); sintagma adverbial
(Sadv), núcleo adverbio (muy lentamente); y sintagma verbal (SV), núcleo verbo (vendió
el coche ayer). El sintagma preposicional o prepositivo (SP) constituye una excepción, la
preposición no es el núcleo. Suele ser un sintagma nominal precedido de preposición: El
perro duerme en el garaje= en (prep) + el garaje (SN); puede introducir otros tipos de
sintagmas: Se las da de guapo (prep + SA); El tren llega hasta muy lejos (prep + Sadv).
• Los modificadores son los elementos no nucleares del sintagma.
Los modificadores del núcleo sustantivo en un sintagma nominal puede ser determinantes
(arículo y adjetivos determinativos: posesivos, demostrativos...) y adyacentes o
complementos del nombre (sintagma adjetival y sintagma preposicional): un libro
grande= determinante (det) + núcleo (N) + adyacente (ady).
Los modificadores del verbo se llaman complementos: complemento directo, complemento
indirecto, complemento circunstancial, complemento de régimen preposicional, etc... Vendió
el coche a un amigo ayer = Núcleo verbal (vendió) + complemento directo (el coche) +
complemento indirecto (a un amigo) + complemento circunstancial de tiempo (ayer).
Los modificadores del adjetivo pueden ser dos tipos: adyacentes o complementos, si es un
sintagma preposicional: propenso a la gripe = núcleo (N) + adyacente (ady), y modificadores,
si es un adverbio: bastante oscuro=modificador (modif) + núcleo (N).
Los modificadores del adverbio: pueden ser de dos tipos: adyacentes o complementos, si es
un sintagma preposicional: cerca de casa= núcleo (cerca) + adyacente (de casa), y
modificadores, si es una adverbio: muy lentamente= modificador (muy) + núcleo
(lentamente).
Una de las características del sintagma es la expansión, la capacidad del núcleo de expandirse o incrementarse con
nuevos elementos. El núcleo puede aparecer solo o acompañado de modificadores (expandido):
Dibuja → dibuja plumillas → dibuja plumillas en su tiempo libre.
Puede llevar uno o varios complementos. A veces el modificador de un núcleo puede llevarse su propio modificador,
de manera teóricamente ilimitada. A veces es conocida como recursividad:
[un[muy reciente[edicto municipal]]].
2. CLASES DE SINTAGMAS: SU ESTRUCTURA.
2.1. EL SINTAGMA NOMINAL.
• El sintagma nominal (SN): núcleo sustantivo (nombre), puede ir solo o acompañado
de modoficadores.
• El núcleo es normalmente un sustantivo (mujer/Ana), pero puede estar representado
por un elemento equivalente; más representativo: pronombre:
La mujer trabaja / Ana trabaja / ella trabaja
SN SN SN
El sintagma nominal puede estar expandido; <<SN → determinante (det) + núcleo (N) +
adyacente (ady)>>:
El niño rubio
det N ady
Cuando hay varios complementos, los adjetivos calificativos o cualificativos explicativos
valorativos y los adverbiales son más periféricos que los especificativos y los complementos
preposiconales atgumentales, que duelen ir pospuestos: [un[fluctuante[coche negro]]],
[un[[ánfora fenicia] muy linda]]. A la clase de los especificativos pertenecen los adjetivos
relacionales (relativo a); los gentilicio, como fenicio, constituyen un grupo numeroso de
relacionales.
Los adjetivos relacionales van pospuestos al nombre, no establecen aposiciones semánticas y rechazan el
cuantificador adverbial de grado: *muy fenicia. No todos los calificativos van antepuestos, ni establecen oposiciones
semánticas, ni admiten advebios de grado.
Algunos adjetivos relacionales pueden funcionar como calificativo: un conflicto diplomático> un señor (muy)
diplomática).
Son más centrales los complementos, adjetivales o preposiconales, que forman colocaciones
léxicas con el núcleo nominal: [un[inusitado[sueldo estratosférico]]], así como los adjetivos,
nombres o sintagmas peposicionales que forman con el sustantivo nuclear palabras
compuestas: [una[muy preciosa[piedra preciosa]]].
Las colocaciones son sueldo estratoférico. Sintagmas caracterizados por existir una restricción semántica entre el
núcleo (base) y elcomplemento (colocativo): fe ciega, miedo cerval, éxito clamoroso...; mazorca de maíz, terrón de
azúcar, enjambre de abejas... El colocativo selecciona la base. El adjetivo colocacional tiene muchas veces valor
enfático o elativo: gastos faraónicos, carrera meteórica, esfuerzo ímprobo...
El sintagma nominal puede adoptar otras estructuras:
Me puse el traje negro → Me puse el negro
SN SN
Me puse el traje de rayas → Me puse el de rayas
SN SN
Su análisis es controvertido. La traducción gramatical habla de sustantivación (adjetivo y
término de preposición se sustantivan, funcionan como núcleos), pero, actualmente, algunos
autores prefieren interpretar que el núcleo es el sustantivo elíptico (núcleo táctico o nulo) que
suele representarse como el morfo cero (Ø): el Ø negro.
La función del SN puede estar desempeñada por una oración subordinada sustantiva:
Predijo inundaciones
SN
Predijo que habría inundaciones
Oración subordinada sustantiva
Según la RAE, este análisis se aplica también cuando se elide el sustantivo que lleva como
determinante un demostrativo o un cuantificador:
Esa mujer trabaja → esa Ø estudia
SN SN
Cuando el sustantivo no es recuperable, se analiza como núcleo ya que se interpreta como
pronombre: Aquel que infrinja la ley.
• El determinante cumple la misión de determinar el sustantivo, actualizarlo o
cuantificarlo. Semánticamente, permite que el SN se convierta en unidad designativa.
Son determinantes los artículos (el, la, lo, un, una...) y los tradicionales adjetivos
determinativos, sobre todo prenominales: demostrativos (este, ese, aquel...), posesivos (mi, tu,
sus...), numerales (uno, dos, primero, segundo, medio...), cuantificadores indefinidos (algún,
mucho, cierto, demasiado...), algunos exclamativos e interrogativos (qué, cuál, cuánto...) y el
relativo cuyo. Tradicionalmente, se considera yambién determinantes cuando aparecen
pospuestos al nombre (la maestra tuya, el niño este), aunque algunos lingüístas prefieren no
analizarlos como tales.
El determinante no modifica únicamente al sustantivo, sino a este y sus adyacentes:
[el[tresillo rojo]]; su análisis sería: el (det) tresillo (N) rojo (ady).
El sustantivo puede llevar más de un determinante: aquel otro tresillo; no toda la combinación
det + det es posible en español: *el este tresillo.
En la actualidad para algunos autores el determinante también es una categoría o clase de palabras, equiparable al
nombre o verbo. La RAE y ASALE evita el término determinante como función sintagmática, pero tampoco
acuña otro término para dicha función, aunque suele hablar de modificador. Dado que el término determinante para
designar la función del artículo y los adjetivos determinativos sigue siendo útil y muy generalizada, nos parece
adecuado su empleo en los análisis de este curso.
Algunos sintagmas nominales pueden ser modificados por un adverbio (de foco) en posición
prenominal: Solo tú puedes sustituirme.
• El adyacente (complemento del nombre) cumple la función de restringir el significado
de sustantivo o valorarlo: así, en un espléndido coche de carreras rojo, espléndido es un
adjetivo calificativo explicativo valorativo y de carreras y rojo son complementos
restrictivos:
[un[espléndido[coche de carreras]rojo]]].
Pertenecen a los adjetivos explicativos los llamados por la gramática y la retórica epitetos que expresan nociones
inherentes al sustantivo: verde hierba, blanca nieve, fiero león...
El adyacente puede ser un sintagma adjetival, uno preposicional, uno nominal, una oración
subordinada de relativo y una de participio pasado:
Una bonita mesa de cristal que compró en la feria.
Ady (SA) Ady (SP) Ady. (or. Subordinada adj)
[una[bonita[[mesa de cristal]que compró en la feria]]]].
Cuando es un sustantivo o SN sin que medie preposición, se denomina aposición nominal:
Mi hemano Luis / Juan el herrero / León capital
aposición aposición aposición
Especificativas = restringe el significado del núcleo.
Se forman aposiciones especificativas con los substantivos número, talla, estilo, marca...:
número seis, talla cuarenta, estilo Rococó, marca Seat...
También forman aposición los nombres clave, cumbre, límite, tope, récord, relámpago, robot,
piloto, estrella, modelo, prodigio, diez, líder... que aparecen en los grupos nominales figura
clave, reunión cumbre, plazo límite, fecha tope, cifra récord, viaje relámpago, retrato robot,
piso piloto, personaje estrella, hijo modelo, niño prodigio, alumno diez, empresa lider... como
prueba el que el primer sustantivo admita sustitución (figura/personaje/palabra... clave) y
modificadores (una figura del mundo de la cultura clave) igual que el segundo sustantivo (una
figura clave para entender el mundo de la música.
También se analizan como aposiciones los grupos nominales compuestos con nombres de
color: azul cielo, verde esmeralda; aunque para otros autores son palabras compuestas. La
sustitución léxica no es posible, pues genera otro término de color; y las posibilidades de
modificación son mínimas: parecen aceptables coordinaciones como (es) un verde pino o
(quizá) botella o complementaciones como un amarillo que tira a limón. El grupo en su
conjunto admite modificaciones que matizan el color: azul cielo intenso.
En algunos trabajos se consideran también aposiciones grupos N de N cuando entre ambos
nombres existe una relación atributiba: el mes de marzo, una maravilla de persona. Esta
interpretación es controvertida siquiera sea por el mero hecho de ir en contra del concepto
tradicional de aposición (complemento sin preposición).
• El adyacente es un sintagma o una oración que modifica a otro sintagma nominal con
valor explicativo. Puede ser un sintagma adjetival, uno preposicional, uno nominal o una
oración subordinada de relativo adjetivo explicativa o una de participio pasado; tales
estructuras vienen delimitadas por pausas:
La luna, brillante, luce en el cielo. La luna, de color amarillo, ilumina el camino
SA (ady) SP (ady)
Madrid, capital de España, es una metrópoli.
SN (oposición)
Bécquer, que vivió en Toledo, es un poeta romántico
or. sub. Adj (ady)
El sol, vestido de rojo intenso, se oculta entre las nubes
or. sub. De part (ady)
El sintagma nominal puede modificar a sintagmas adjetivales y adverbiales; dicho sintagma
nominal suele estar cuantificado: (dos) horas después, tres metros más largo.
• Dentro de la oración, el sintagma nominal puede realizar las funciones de sujeto (la
luna, Madrid, Bécquer...) complemento directo (el camino), complemento circunstancial
(entre las nubes), atributo (una metrópoli y un poeta romántico) y complemento predicativo
(Lo eligieron lider del grupo). El pronombre puede ser complemento indirecto (No me
interesa el anuncio).
Fuera del marco de la oración, el sustantivo puede desempeñar la función de vocativo (Alba,
¿cómo te encuentras?),
2.2. EL SINTAGMA PREPOSICIONAL.
• El sintagma preposicional (SP) presenta la estructura preposición + término de
preposición. Para los autores que lo consideran una variante del sintagma nominal, la
estructura sería preposición + sintagma nominal. El análisis integro del sintagma
preposicional es idéntico al del sintagma nominal salvo en lo relativo a la preposición: el
núcleo es el sustantivo y los modificadores son el determinante y el acusativo o
complemento: la función de la preposición es la marca de función o índice funcional:
[un libro] de pasta azul
N ady
En la actualidad algunos autores sostienen que el núcleo es la preposición y el término de esta,
el adyacente o complemento.
El sintagma nominal puede estar representado por un pronombre; de quién (es este vaso); por
nosotros.
Algunos sustantivos rigen obligatoriamente un complemento preposicional (complementos
argumentales): la destitución del director / *la destitución.
• El término de preposición puede ser un sintagma adverbial (prep + Sadv): el vecino de
arriba; un sintagma adjetival (prep + SA): se las da de listo; otro sintagma preposicional
(de entre todos); una oración subordinada sustantivada (prep + oración subordinada
sustantiva): el hecho de que exista una errata en el enunciado; una oración subordinada de
relativo (prep + oración subordinada de rel [sustantivada]: por donde corría el agua.
Algunos adverbios de grado pueden modificar a un sintagma preposicional: muy en el
fondo.
• Dentro de la oración, como complemento del verbo, el sintafma preposicional con
sustantivo como núcleo puede realizar las funciones de complemento directo (Llamaré a
Pedro), complemento indirecto (Regalaron un viaje a su padre), complemento
circunstancial (Nació en esta ciudad), complemento de régimen preposicional (El diario
conta de seis capítulos), atributo (El jarrón es de cerámica), complemento predicativo (La
hizo de cartón) y complemento agente (El premio gordo fue vendido por este lotero).
El sintagma preposicional no puede desempeñar la función de sujeto. En frases como Lo
sabía hasta mi padre, hasta es adverbio (incluso). Tampoco es el sujeto entre los dos en
frases como Lo haremos entre los dos, sino nosotros; entre sí es preposición.
• En el marco del sintagma, como complemento del núcleo, puede ser complemento de
un adjetivo (amigo de lo ajeno) y de un adverbio (lejos de la ciudad).
Algunas interjecciones llevan complemento preposicional: ¡Caramba con el niño este!
2.3. EL SINTAGMA ADJETIVAL.
• El sintagma adjetival (SA) es un sintagma compuesto necesariamente por un adjetivo,
que funciona como núcleo, y, opcionalmente, por uno o más modificadores:
Un salón luminoso / un salón muy luminoso / una firma muy fácil de falsificar
SA SA SA
• Hay dos clases básicas de modificaciones de sintagma adjetival: el adverbio,
antepuesto al adjetivo, llamado modificador (muy), y el sintagma preposicional, que suele
posponerse al adjetivo, llamado adyacente o complemento del adjetivo (falsificar); la
mayoría son argumentales: atento con sus vecinos, adicto al tabaco, propenso a la gripe.
Cuando la preposición está exigida por el núcleo (adicto a), el complemento es argumental y a
veces recibe el nombre de complemento argumental.
También son complemento de régimen si están regidos por el sustantivo o el adverbio (destitución del director = del
Director). Son equiparables al complemento de régimen del verbo (constar de, depender de...)
Las dos clases de modificadores pueden concurrir:
Muy pendiente de su madre
modif N ady
La incidencia en el núcleo se establece en distinto nivel jerárquico: [muy[pendiente de su
madre]]. El sintagma preposicional de su madre es argumental, pero no el cuantificador muy.
Marginalmente, el adjetivo comparativo o en contrucción comparativa puede estar modificado
por un sintagma nominal con valor cuantitativo: diez años mayor, mil euros más caro.
• Dentro de la oración, el sintagma adjetival puede realizar la función de atributo como
en El salón muy luminoso, y la de complemento predicativo, como en El lince se acerca
silencioso hacia su presa.
Dentro del sintagma nominal desempeña la función de adyacente o complemento del núcleo,
por ejemplo, bastante grande en Una casa bastante grande: [una[[casa]bastante grande]].
2.4. SINTAGMA ADVERBIAL.
• El sintagma adverbial (Sadv) puede estar compuesto por un solo adverbio, que
funciona como núcleo, o por un adverbio y otros elementos, que funcionan como
complementos o modificadores del núcleo:
• El adverbio es siempre el núcleo:
Me recibió afectuosamente
Sadv
Algunos adverbios como los demostrativos o deicticos (allí, acá, siempre, nunca, nada, aún,
hoy), los relativos (donde), los exclamativos e interrogativos (cuánto, qué) o los oracionales
(socialmente, frecuentemente), carecen de posibilidades de expansión, no admiten
modificadores.
• Los modificadores pueden ser de dos tipos: un adverbio de grado (cuantificativos) que
precede al núcleo, llamado modificador (muy afectuosamente), y un sintagma
preposicional puede ser un sintagma nominal (cerca de la puerta); una oración
subordinada sustantiva (antes de tomar el tren), o una oración de relativo sin antecedente
o generalizada (contrariamente a lo que se cree).
Me recibió muy afectuosamente Vendrá después de la cena
modif N N ady
Sadv Sadv
Marginalmente, el adverbio comparativo o en construcción comparativa, puede estar
modificado por un sintagma nominal con valor cuantitativo: mil veces peor.
• Dentro de la oración, el sintagma adverbial realza comúnmente la función de
complemento circunstancial; así, afectuosamente y después de la cena desempeñan,
respectivamente, la función de complemento circunstancial y modo y de tiempo. Algunos
sintagmas adverbiales pueden cumplir también la función de atributo: La vida es así.
• Fuera de la oración, el adverbio puede funcionar como modificar oracional:
Lingüísticamente, es una expresión irregular, sinceramente, no comparto tu opinión. Se
distinguen dos tipos: el adverbio de la enunciación (sinceramente) y el adverbio de punto
de vista (lingüísticamente). No llevan modificadores ni complementos.
2.5. EL SINTAGMA VERBAL.
• El sintagma verbal (SV) presenta dos tipos de estructuras y dos tipos de complementos
en virtud de la naturaleza gramatical del verbo, según sea copulativo o predicativo; con el
primero, las oraciones copulativas o atributivas; y con el segundo, las oraciones
predicativas.
• Desde el punto de vista sintáctico, el núcleo del sintagma verbal es el verbo en las dos
clases de oraciones; aunque para algunos autores, el núcleo es el atributivo en cuanto
comporta el significado. La función del sintagma verbal es la de predicado del sujeto.
Se llama tradicionalmente predicado nominal. Para la RAE, el predicado nominal sería solo el atributo, pues es lo
que realmente se predica del sujeto.
También es controvertida la determinación del núcleo cuando el verbo es una perífrasis
(predicado complejo compuesto de dos verbos, con mediación de la preposición de, a o por,
de que); se supone lo es el auxiliar, que, al estar flexionado (comporta los morfemas de
persona y número), establece la concordancia con el sujeto; pero a veces se atribuye al
auxiliado (forma no personal: infinitivo, gerundio, participio) porque, al estar dotado de
significado, actúa como predicado de aquel: tiene que comer, debe dormir.
Se interpreta que está gramaticalizada al carecer de significado léxico o estar esto muy difuminado. En una cadena
de perífrasis o introduciendo una subordinada de infinitivo; el auxiliar puede aparecer en forma no conjugada:
Terminó por ponerse a estudiar.
Se suele distinguir entre perífrasis verbales, relacionadas con la actitud del hablante: de
obligación (tener que + inf, deber + inf, haber de + inf, haber que + inf...), de probailidad o
posibilidad (poder + inf, deber de + inf), tempoaspectuales, relacionadas con el tiempo y el
aspecto: incoativas o ingresivas (ponerse/echarse a + inf, empezar/comenzar a + inf),
continuativas o progresivas (andar/estar + gerundio, seguir/continuar/llevar + gerundio),
frecuentativas (soler + inf), iterativas (volver a + inf), aproximativas (venir a + inf, venir +
gerundio), terminativas o perfectivas (llevar/tener + participio pasado, dejar de + inf, acabar
de + inf, terminar por + inf, llegar a + inf...).
• Los modificadores del verbo predicativo se llaman complementos; a saber: CD, CI, C.
de régimen preposicional del verbo (CRP), CC, Complemento adverbial o locativo
([Link]), C. Predicativo (pred) y en oraciones pasivas de participio, Compl. Agente.
Pepe dio un regalo a su amigo ayer en el parque.
CD CI CC CC
SV (pred)
Tus ideas rayan en el disparate.
CRP
SV (pred)
Mete el coche en el garaje
CD Complemento adv
SV (pred)
Llegamos agotados
C. Pred
SV (pred)
El piso fue comprado por un extranjero
Compl agente
SV (pred)
Los complemento directo, de régimen y locativo son argumentales; también lo son muchos
predicativos e indirectos.
Un tipo de complemento directo es el complemento de medida: el pollo pesa medio kilo.
El complemento adverbial es un tipo de complemento desgajado, en los estudios recientes, del tradicional complemento
circunstancial. Se caracteriza por tener la estructura de sintagma preposicional, ser argumental (no eludible) y
poder sustituirse por un adverbio: residía en Roma> residía allí/ *residia Ø. El sintagma tiene significado locativo.
Algunos verbos predicativos que seleccionan sintagmas nominales en función de
complemento directo están desposeídos de carga semántica o esta está reducida o desvirtuada,
y son dichos sintagmas los que la soportan; son los verbos de soporte, ligeros o de apoyo,
como hacer, en hacer un viaje; dar, dar un paseo; o tener, tener interés. En muchos casos
admiten las paráfrasis léxica: hacer un viaje> viajar. El sintagma verbal puede estar
constituido por otros complementos.
Estas construcciones se asocian a veces a las llamadas colocaciones léxicas verbonominales,
del tipo rescindir un contrato, levar anclas, izar la bandera... si bien en estos casos el verbo si
tiene significado pleno, a veces con sentido figurado. Se llaman así porque entre el verbo y el
sustantivo núcleo del sintagma existe un vínculo semántico.
En las colocaciones verbonominales, el nombre es la base y el verbo, el colocativo. Hay también colocaciones de
verbo + adverbio (llover torrencialmente) y de participio (herido mortalmente). El adverbio de las colocaciones
verboadverbiales (funciona con colocativo) es siempre un derivado mediante el sufijo -mente, y a veces es reemplazado
por una locución adverbial: llover a cántaros, saber de carrerilla; en estos casos se habla de colocaciones complejas.
• En las oraciones copulativas, es modificador es el atributo; su presencia es
imprescindible. El atributo es incopatible con el verbo predicativo, y los complementos
directo y de régimen preposicional lo son en el verbo copulativo:
El suelo está sucio
N atr
SV (pred)
TEMA 3: LAS FUNCIONES ORACIONALES.
INTRODUCCIÓN.
Diferenciamos las funciones oracionales y las funciones sintagmáticas, considerando que
aquellas se generan a partir del verbo, que es el centro de la oración.
Según el significado del verbo, se determinan las funciones, el número de estas y el cerácter
argumental o no argumental de los complementos: distinción entre complementos
argumentales y adjunto.
Las dos clases de verbos, compulativo y predicativo, comparten la función de sujeto.
1. FUNCIONES ORACIONALES.
1.1. SUJETO.
Es la función sintáctica que desempeña un sintagma nominal, una oración subordinada
sustanticva o completiva o una oración subordinada de relativo libre o semilibre que
concuerda en persona y número con el verbo si está flexionado. Este funciona como predicado
del sujeto, solo o en compañía de sus complementos: El maestro explica la lección; Nosotros
lo publicamos.
Ha habido muchos debates acerca de si un sintagma preposicional puede ser sujeto o no. Los ejemplos que se
aducen normalmente son oraciones como Hasta él sabe resolver el problema de asimétrica y Hemos realizado el
trabajo entre todos. En el primer caso hasta es adverbio y no preposición; en el segundo caso, entre si es preposición,
pero el sintagma entre todos no es sujeto, sino una suerte de predicativo (sujeto nosotros).
Aunque la concordancia con el verbo en person y número es la prueba de verificación del
sujeto, hay excepciones. Las formas verbales no personales no finitas pueden llevar sujeto no
concordado: con decirlo tú, basta; Habido llegado todos, podemos empezar. También hay
concordancia ad sensum: El grupo de personas visitaron/visitó el museo.
Salvo impersonales, todas tienen sujeto.
Atendiendo al aspecto semántico, cuando el sustantivo núcleo del sintagma es de persona o
ser animado, suele ser agente o experimentante: Los niños juegan al fútbol; El piloto ha
sufrido un accidente; en las oraciones pasivas, al sujeto sintáctico se le llama sujeto paciente:
El acusado fue absuelto.
En las oraciones copulativas identificativas (ecuativas), la detercción del sujeto es a veces
compleja: se admite que el pronombre tónico es nominativo (caso recto) o el nombre propio
son el sujeto, esten en posición preverbal o no (identificativa inversa): Él/Juan es el director;
se recurre como prueba a la posición preverbal en frases en que ambos elementos concurren:
Él es Juan. Este escollo lo presentan las copulativas caracterizadoras: Nosotros somos amigos.
1.2. COMPLEMENTO DIRECTO.
Es una función sintáctica exigida semánticamente por un verbo transitivo que puede ser
desempeñado por un sintagma nominal, uno preposicional encabezado por a con un sustantivo
de persona como núcleo o con una subordinada de relativo libre o semilibre introducida por
un pronombre de persona como término de preposición, un pronombre acusativo átono, una
subordinada sustantiva o una subordinada de relativo libre.
Los complementos de medida se consideran actualmente una clase particular de complemento directo: La pierna
del cordero pesa casi dos kilos. Son argumentales.
La preposición del SP carece de significado, es mero índice funcional.
El CD es un complemento argumental, exigido por el significado del verbo, que ha de ser
transitivo; solo puede aparecer en oraciones predicativas. Si no aparece expreso, la oración se
considera intransitiva (Ya te he escrito).
Los reflexivos y recíprocos pueden desempeñar la función de complemento directo: Me
ducho por la noche; los dos se quieren de verdad,
La prueba más relevante de un sintagma u oración funciona como comlemento directo es la pronominalización: el
pronombre átono tiene el mismo género y número que el sustantivo núcleo del sintagma eludido. En caso de leísmo,
está representado por le, les.
Se han esgrimido otras pruebas, no variables en todos los casos, como la pasiva (CD de la activa funciona como sujeto
paciente de la pasiva; o preguntando al verbo qué.
1.3. COMPLEMENTO INDIRECTO.
Es una función sintáctica del área verbal y suele designar el destinatario o exprimentante de la
acción expresada por el verbo (Devolvieron el móvil robado a su dueño; Le alegró tu visita).
Tal función solo pueden representarla los pronombres átonos de dativo (le, les, me...) y el
sintagma preposicional.
El sintagma preposicionl debe estar encabezado por la preposición a y puede tener por
término un sintagma nominal, una oración subordinada sustantiva o una subordinada de
relativo libre o semilibre: Pepe regaló un cuadro a su mujer; Se lo dejé a ella.
Los reflexivos y recíproco pueden desempeñar la función de complemento indirecto: Me
recorto el flequillo; Los hermanos se envían mensajes.
En principio, en una oración no puede haber más de un complemento indirecto, pero sí puede
aparecer duplicado: Al conserje le entregó la carta extraviada.
La mayoría son argumentales, exigidos por el verbo o el atributo; no lo son los llamados
dativo de interés, que designan al beneficiario o perjudicado de la acción verbal (Te buscaré
un buen abogado; Me pincharon las ruedas delanteras del coche nuevo), y los dativos
posesivos o simpatéticos, que denotan posesión (A mi padre le vendaron la muñeca “su
muñeca”).
Tampoco son argumentales los tradicionales dativos superfluos o expletivos; concordando o
no con el sujeto. Algunos gramáticos llaman a los primeros dativo aspectuales (Me fumé el
paquete entero) y a los segundos dativos éticos (Mi hijo me come; No te me enfades);
aquellos tienen un valor enfático y afectivo y estos refieren la entidad afectada indirectamente
por la acción verbal. Frente a los posesivos y de interés, los dativos expletivos plantean un
problema de categorización sintáctica.
El análisis de los dativos es controvertido en numerosos casos. Por ejemplo en Me pica la
garganta, Me es dativo simpatético, pero podría considerarse argumental; y en ¿Ya te han
arreglado el coche?, te puede analizarse como de interés o simpatético.
1.4. COMPLEMENTO DE RÉGIMEN PREPOSICIONAL DEL VERBO.
Función sintáctica del área verbal de carácter argumental que desempeña necesariamente un
sintagma preposicional, puede tener por término un sintagma nominal o una oración
subordinada sustantiva o de relativo libre: El libro consta de diez capítulos; Reflexiona sobre
lo que te he aconsejado.
Suele recurrirse a la sustitución del término de la preposición por el pronombre tónico como
prueba de verificación. Los dos amigos hablan de las condiciones laborales> Hablan de
ellas/eso. Para algunos autores, también es posible un sintagma adjetival como término de
preposición: dárselas de listo, presumir de inteligente; si bien podría interpretarse que se
sobreentiende el verbo ser: dárselas de ser listo, presumir de ser inteligente.
Se aduce también como prueba la imposibilidad de eliminarlo o elidirlo por Ø; pero hay contextos que favorecen su
ausencia; también hay verbos más permisivos que otros: Todo depende; ¿Te fias de él? Sí, me fío.
La presencia del complemento de régimen suele bloquear la presencia del complemento
directo (Olvidó el libro/ Se olvidó del libro); existen verbos que admiten ambos
complementos, el verbo puede ser transitivo o intransitivo.
La mayoría de los verbos exigen una única preposición (defender, constar, estribar...), pero
algunos admiten varias de significado semejante: El poema trata sobre/del amor no
correspondido. Muchos de los verbos que exigen régimen preposicional son pronominales:
asegurarse, olvidarse, empeñarse, fiarse... El se se analiza como morfema de voz media.
Algunos adjetivos, sustantivos y adverbios se comportan similarmente a los verbos en sentido
de que también pueden regir un complemento de régimen argumental: La entrada triunfal en
la ciudad del emperado romano; Ya es importante el hecho de que se presente al concurso.
Esto se debe a su naturaleza semántica predicativa.
1.5. COMPLMENTO LOCATIVO.
Es una función sintáctica del área verbal de carácter argumental que desempeña
necesariamente un sintagma preposicional o uno adverbial que expresan normalmente
localización o ubicación: precisamente el sintagma adverbial se utiliza como prueba de
verificación de la función locativa del sintagma preposicional, de ahí que se asocie con el CC:
Mis padres viven en Salamanca> Mis padres viven allí; Metió el coche en el garaje> Metió el
coche allí. El término de la preposición de algunos sintagmas preposicionales locativos
también admite sus sustitución por el pronombre tónico, lo que los emparenta con el
complemento de régimen: Metió el coche en él.
1.6. COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL.
Es una función sintáctica no argumental del verbo que puede desempeñar un sintagma
adverbial o una locución adverbial (Se escondió detrás de la puerta, se tomó el café en un
periquete); un sintagma preposicional, con un sintagma nominal y oración subordinada como
término de la preposición (El gato dormía en su caseta, Entraron por las ventanas sin que los
viera nadie); un sintagma nominal, de significado temporal (Viene a vernos todos los días); o
una oración subordinada adverbial (Se marchó voceando, comemos cuando estemos todos).
Se clasifica en temporales (Nos vemos pasado mañana), locativos (Estudia en la biblioteca),
modales (corta el papel con sumo cuidado), causales (Se ha enfadado por tu culpa), finales
(Han labrado el campo para sembrar hortalizas), de cantidad (se quieren mucho), de
instrumento (Lo podó con una sierra) y de compañía (Asistió al evento con su cónyuge). La
RAE distingue moderadamente los complementos de beneficio o daño (Te doy esto para ti) y
de medio (Resolvió el ejercicio con la consulta del diccionario).
1.7. COMPLEMENTO AGENTE.
Es una función sintáctica que desempeña necesariamente un sintagma preposicional
introducido por la preposición por o de que denota el agente de la acción expresada por el
verbo transistivo que lo seleccional, similiarmente al sujeto de la oración activa: Nuestro
ejército fue ferrotado por el enemigo> El enemigo derrotó a nuestro ejército.
Aunque se asocia directamente a la oración pasiva perifrátivca o de participio pasado (la
actriz era acompañada de su pareja), se analizan también como complemento agente algunos
sintagmas dependientes de un participio que no forma parte de una pasiva perifrástica, como
ilustran los segmentos subrayados en Los animales están maltratados por el dueño (estar +
part), Inaugurado el curso por el director del centro (construcción absoluta). Esta es la
información facilitada por la prensa (N + part). La RAE analiza también como agente el
sintagma preposicional exigido por algunos derivados en -ble: Una subida de precios
asumible por el ciudadano medio.
1.8. COMPLEMENTO PREDICATIVO.
Es una función vinculada necesariamente al verbo predicativo que desempeña
mayoritariamente un sintagma adjetival referido a un sintagma nominal con función de sujeto
(predicativo subjetivo) o complemento directo (predicado objetivo): Hemos regresado
preocupados; Encontraron famélicos a los asnos; de ahí a que se hable de predicción
secundaria. Algunos lingüístas describen el fenómeno como la suma de dos predicativos
“encontraron a los asnos” + “los asnos están famélicos”.
Su función puede desempeñarla también un sintagma nominal (La han elegido alcaldesa), un
sintagma preposicional (Encontraron a los asnos en mal estado), un sintagma adverbial (Por el
aspecto, las veo muy bien) o una oraci
on subordinada completiva (Los hay que tienen suerte). Además, puede modificar un
complemento indirecto (Le vendieron el piso con sus facultades perdidas) o complemento de
régimen (Influyó en su ánimo ya bastante debilitado).
Puede ser argumental (La hallé dormida, Tiene rota la camisa) o no, en cuyo caso puede
suprimirse (Vino a verme algo nervioso).
Algunos autores proponen la existencia de predicativo en sintagmas nominales: La vuelta al
colegio de lo niños contentos; La foto de Luis con traje de comunión.
Deben diferenciarse las construcciones con un sintagma adjetival en función de complemento predicativo (El obrero
Llegó a casa muy agotado) de aquellas que contienen un adverbio corto o adjetival, que no concuerda con el sujeto y
Su función sintáctica es la de complemento circunstancial de modo: Se trabaja muy duro en la mina; Él camina seguro
Por la vida.
El adverbio corto puede sustituirse normalmente por un adverbio en -mente, un sintagma preposicional o una locución
Adverbial con las misma función sintáctica: trabaja duramente; camina con seguridad.
1.9. ATRIBUTO.
Función sintáctica vinculada necesariamente al verbo copulativo (ser, estar, parecer) o
semicopulativo (resultar, salir, quedar, hacerse, ponerse...) que puede desempeñar en sintagma
adjetival (El niño está feliz; El accidente resultó ileso), un sintagma nominal (Don Manuel es
un buen maestro), un sintagma preposicional (El traje es de lino), un sintagma adverbial (La
vida es así), una oración subordinada de relativo libre (Tú fuiste el que lo prometió) y una
subordinada sustantiva (Ocultar algo es desinformar). También puede desempeñarla el
pronombre neutro lo: El niño está feliz> el niño lo está.
El atributo es un predicado que le aplica al sujeto de la oración, y si es posible concuerda en
género y número.
Es controvertida de la determinación del núcleo del sintagma verbal: suponemos que es el
verbo, aunque esté vacío o semivacío de significado, en tanto que establece la relación de
concordancia con el sujeto, igual que lo hace un verbo predicativo; si bien es el atributo el que
establce la predicación semántica. La oración puede carecer de verbo o estar sobreentendido
(La reunión, un escándalo); el atributo es un constituyente obligatorio.
Tambiñen es controvertido el análisis de subordinadas como la que aparece subrayada en El
café está que arde.
Es complejo el análisis de las llamadas copulativas ecuativas o identificativas, entre las que se
incluyen las ecuacionales (subordinadas de relativo perifrásticas o perífrasis de relativo), que
se construyen con ser: Juan es el presidente de la comunidad; Ana es la ganadora. Aquí se
interpreta que los elementos subrayados son el atributo, considerando que los nombres
propios y los pronombres personales son expresiones definidas de mayor rango que los
sintagmas nominales definidos y que no admiten la elisión por lo. Se suele recurrir a la
sustitución por quién/cual o ese para determinar el sujeto: Quién es el presidente de la
comunidad; Esa es la ganadora. Cuando el atributo se antepone al sujeto, se habla de
identificativa inversa (La ganadora es Ana); caso contrario identificativa recta.
El análisis se complica en ecuaciones como Yo soy Juan, Quien llegue primero se llevará el
premio.
También es controvertido el análisis de oraciones con estar + expresión de lugar (Luis está en
Alicante) y ser + expresión de lugar o tiempo (La conferencia en el salón de actos).
Se analiza como atributo el sintagma concordado con el sujeto en las oraciones absolutas:
Revisado el texto, se procedió a su edición.
2. FUNCIONES SINTAGMÁTICAS.
Funciones desempatadas dentro de un sintagma por un constituyente modificador de un
núcleo no verbal. Si es verbal, funciones sintácticas.
2.1. COMPLEMENTO DE NOMBRE.
(Adyacente). Puede ser un sintagma adjetival, que puede incluir a las oraciones de participio
(la novela fantástica, los ladrones indultados por el gobierno); un sintagma nominal en
aposición (el río Ebro, Luis el herrero); y un sintagma preposicional, puede tener por término
un sintagma nominal (la puerta de cristal), una oración subordinada sustantiva (el hecho de
que haya opositado), una subordinada de relativo libre o generalizada (la intención de los que
te han escrito ese mensaje) y un sintagma adverbial (el vecino de arriba).
Puede ser argumental o exigido por el núcleo (la compra de material bélico) o adjunto o no
exigido por el verbo (la silla de madera).
2.2. COMPLEMENTO DE ADJETIVO.
(Adyacente de adj). Tiene la estructura de un sintagma preposicional, que puede tener por
término un sintagma nominal (pendiente de sus padres), una oración subordinada sustantiva
(ansioso por terminar la tesis) y una subordinada de relativo libre o generalizada (atento a lo
que decida el ministerio).
El complemento es siempre argumental (interesado en que el proyecto se apruebe) pero
también pueden aparecer adjuntos (interesado totalmente/sin reparo alguno en que el proyecto
se apruebe), que modifican al conjunto núcleo + complemento argumental:
[totalmente/sin reparo alguno [interesado en que el proyecto se apruebe]].
El modificador de adjetivo es el adverbio: muy alto, algo preocupado por el medio ambiente.
2.3. COMPLEMENTO DEL ADVERBIO.
(Adyacente del adv). Tiene la estructura de un sintagma preposicional, que puede tener por
término un sintagma nominal (cercs del instituto), una oración subordinada sustantiva (lejos
de decir la verdad) y una subordinada de relativo libre o generalizada (contrariamente a lo que
se piensa).
El modificador de adverbio es otro adverbio: muy rápidamente.
TEMA 4: LOS ESQUEMAS ORACIONALES (I): LA MODALIDAD.
INTRODUCCIÓN.
Modalidad: su interpretación puede ser muy amplia.
Modalidad del enunciado: representa la posición del emisor frente a la secuencia lingüística,
el mensaje; Modalidad de la enunciación: indica cómo se posiciona el emisor frente al
destinatario.
Durante el intercambio de comunicación entre amisor y receptor, la intencionalidad del
hablante queda reflejada a través de una seire de marcas o recursos lingüísticos que garantizan
una correcta transmisión del mensaje y facilitan al oyente la interpretación del discurso.
1. CARACTERIZACIÓN.
Modalidad: manifestación lingüística que hace referencia a la actitud o intención del emisor
(modus) de acuerdo con el ocntenido de los mensajes (dictum).
Enunciación: expresa la acción de emitir un discurso dentro de un contexto delimitado y con
una intención comunicativa concreta. La modalidad de la enunciación presenta determinadas
estructuras y porpiedades lingüísticas para satisfacer las necesidades que surgen en la
vertiente comunicativa del lenguaje. Estas estructuras permiten realizar los actos de habla: una
felicitación (¡Felidades!), un saludo (¡Hola!), una orden (¡No llegues tarde!) o una invitación
(¿Quieres venir al cine conmigo?).
La modalidad puede estar vinculada a determinados actos de habla. La modalidad lingüística
interrogativa se utiliza para efectuar preguntas (¿En qué año naciste?), no obstante, también
puede estar presente en otros actos de habla donde el hablante ofrece algo al oyente (¿Quiere
usted vino blanco o tinto?), una petición (¿Puede indicarme la dirección exacta?) o una
reciminación (¿Te parece razonable tu actitud?). También puede ser una interrogación retórica
(¿Es culpa mía que el tren se haya retrasado?).
La modalidad oracional requiere determinados mecanismos para producir diferentes tipos de
enunciados lingüísticos con significación completa. Estos mecanismos se sirven de recursos
fonológicos (entonación): María ganó los dos partidos, ¡María ganó los dos partidos!;
recursos sintácticos (orden de palabras): ¿Ganó María los dos partidos?; y recursos
morfológicos (flexión verbal): María, ganarás los dos partidos.
Según la teoría gramatical de la RAE, la enunciación en español se concreta en las siguientes
modalidades oracionales, que en la mayoría de los casos pueden incluir o no una negación:
Modalidad declarativa (asertiva o enunciativa).
Modalidad interrogativa.
Modalidad exhorativa (imperativa o de mandato).
Modalidad exclamativa.
Modalidad desiderativa (optativa).
Modalidad dubitativa.
Originalmente se distinguen cuatro modalidades: delcarativa, interrogativa, exhortativa y exclamativa, si bien también
se suelen añadir la modalidad dubitativa y desiderativa.
2. MODALIDAD DECLARATIVA.
Modalidad asetiva o modalidad enunciativa. Expone objetivamente unos hechos o una
realidad, sin tener una vinculación afectiva directa con el contenido. No se necesita la
intervención del receptor, es un mensaje cerrado.
Entonación neutra, estructura sintáctica sin orden establecido (El retaurante cerró finalmente;
Finalmente cerró el restaurante). Modo verbal: indicativo.
Ejemplos:
a) Hace frío b) Mañana no iré a nadar.
c) Le prometo que llegaré pronto d) Pagarás por tu desplante.
e) Mis hijos van a ese colegio f) No vimos a tu padre.
g) El alcalde aseguró que no subirían los impuestos h) Voy a comprar un teléfono nuevo.
3. MODALIDAD INTERROGATIVA.
Enunciados abiertos, se requiere respues del receptor.
Tres tipos: interrogativas directas, indirectas o retóricas.
Directas: signos gráficos de apertura y cierre. Pueden ser totales, respuesta sí o no (¿Vienes a
cenar?), o parciales, se pregunta dato concreto (¿Quién es el estudiante que falta?).
Entonación ascendente.
IndirectaS: sin signos de interrogación, se realiza a través de un verbo de entendimiento o
lenuga. Oraciones subordinadas completivas (sustantivas) encabezadas por un elemento con
valor interrogativo (Me pregunto quién es el estudiante que falta). Se pueden construir de
forma personal o con infinitivo (No sé si cenaré en casa; No sé si cenar en casa).
Retóricas: formulan una pregunta, no se espera respuesta. Recurso expresivo que denota
sentimiento o emoción (¿Cómo pude confiar en él?). Entonación ascendente.
Su sintaxis presenta un orden concreto, tendencia a posponer el sujeto (¿Viene tu hijo?),
además, en el caso de las directas, palabra interrogativa (¿Qué dice el médico?). Estos
enunciados pueden contener un verbo (¿Lo peridste?) o no contenerlo (¿Sí?, ¿En serio?).
Modo verbal indicativo.
Es incorrecto escribir las preguntas sin el signo interrogativo de apertura. Se admite la combinación de los signos
interrogativos con los exclamativos (¿¡Qué me cuentas!?)
Ejemplos:
a) ¿Cómo vamos hasta allí? (parcial) b) ¿Me dejas tu ordenador? (total)
c) Dime dónde vas a estar esta tarde (parcial) d) ¿Vas a hacer la compra? (total)
e) ¿No decías que este restaurante era f) ¿Puede acompañarme? (total)
bueno? (Retórica).
g) ¿Cuánto cuesta ese reloj? (Parcial) h) ¿Por qué dejaría yo aquel empelo? (retórica)
4. MODALIDAD EXCLAMATIVA.
Expresa emoción, sentimientos, estado de ánimo... se acompaña de representación gráfica.
Cuca descendente.
Pueden ser totales, no contienen palabras exclamativas (qué, cómo, cuánto); parciales, aparece
un pronombre, un adverbio o un determinante exclamativo al inicio de oración (¡Qué elegante
te has puesto!; ¡Cómo has crecido!). También existen las retóricas, se transmite mal estar o
contrareidad (¡Estarás contenta!; ¡Con que no tardabas!).
Modo verbal: indicativo (¡Por fin estamos en casa!); subjuntivo (¡Ojalá fuéramos a ese
concierto!); o imperativo (¡Deja de gritar!). Interjecciones (¡oye!, ¡ah!).
Ejemplos:
a) ¡Tenga cuidado con el perro! (total). b) ¡Qué maravilla de cuadro has pintado! (Parcial).
c) ¡No olvides tu promesas! (total). d) ¡Cómo estaba de alto! (Parcial)
e) ¡Dime la verdad! (total) f) ¡Pensarás que hiciste lo correcto! (Retórica).
g) ¡Cuánto se queja! (Parcial) h) ¡Conque ibas a llegar a timepo! (retórica).
i) ¡Qué buen consejo le diste! (Parcial) j) ¡No olvides pagar el gas! (total).
5. MODALIDAD EXHORTATIVA.
Imperativa o de mandato, expresan ruego, advertencia, orden o prohibición. Clara intención
de influir en el receptor. Entonación más fuerte al principio.
En su estructura pueden aparecer diferentes modos verbales, según el propósito. Para expresar
orden, imperativo (recoge tu cuarto); si es negativa la orden, modo subj (No bebas demaisado
en la fiesta), los pronombres no se posponen.
Oraciones que expresan ruegos o consejos, se utiliza el subj, implica grado de cortesía (Deme
una caja de fresas), permite explicar que no hay certeza en el cumplimiento de la pretensión
(Te pido que seas prudente).
Modo verbal indicativo (Ahora vas y lo arreglas) y vocativo (Jaime, cierra bien la puerta
cuando salgas, por favor). El imperativo presenta un sujeto referido a la persona sobre la que
recae la orden o petición (Firme usted aquí; Firme aquí), no se debe confundir con el vocativo
(Paloma, no olvides de traer los libros).
Ejemplos:
a) Tienes que comer más. b) A dormir todo el mundo.
c) Dame la jarra de agua. d) Recojan sus pertenencias.
e) Deberá guardar reposo. f) Seamos pacientes.
g) Mañana vas y le pides perdón. h) Sírveme más guarnición.
i) Ve más deprisa. j) Sugiero que expongamos nuestras ideas.
6. MODALIDAD DESIDERATIVA.
Expresan deseo o anhelo. Entonación característica, mayor intensidad al principio que va
disminuyendo.
Estructura muy concreta: subjuntivo no subordinado (¡Que nadie sepa mi sufrir!); pronombre
quién más imperfecto o pluscuamperfecto de subj. (¡Quién fuera niño otra vez!; ¡Quién
hubiera escuchado en directo aquella cantante!), o conjunción o adverbio más subj (Así pasen
diez años, le seguirá queriendo).
Estos son oracionales, pero también pueden ser no oracionales, sin forma verbal
(¡Enhorabuena!; ¡Felices Fiestas!).
Ejemplos:
a)Ojalá regreses pronto. b) Quisiera que me dieras tu versión de los hechos
c) ¡Quién pudiera estar de vacaciones ahora! d) Que te vaya bien.
e)¡Espero que mañana salga el sol! f) Ojalá que no sea nada grave.
g) Que cumpláis muchos años juntos. h) Me encantaría ver esta película.
i) Desearía que compartieras conmigo tus dudas.j) Que seáis muy felices.
7. MODALIDAD DUBITATIVA.
Incertidumbre o duda. Hipótesis que puede convertirse o no en realidad.
Puede aparecer en indicativo (Quizá traajaría más rápido con un ordenador nuevo
[condicional], será ya la hora de cenar [futuro]). Subuntivo (Puede que vaya a visitarlo). En
otros casos las perífrasis verbales pueden funcionar como recursos sintácticos en esta
enunciación: Debe ser muy estudioso, Puede considerarse una buena opción para ella.
Ejemplos:
a) Tal vez vengan todos a la fiesta. b) Esos zapatos deben de costar mucho dinero.
c) Serían las diez cuando llamó. d) Quizá podamos venderlo por internet.
e) Cabe la posibilidad de que nos mudemos a f) Tal vez traigan la comida a tiempo.
la ciudad.
g) Debe de ser muy trabajador h) ¿A caso compré la talla errónea?
i) Puede que nunca sepamos la verdad.
Una misma oración puede representar dos modalidades al mismo tiempo.
Ejemplos:
¡Quítate de ahí! (exclamativa y exhortativa)
¿Será esta la dirección correcta? (interrogativa y dubitativa)
¡Ojalá salga el sol! (Desiderativa y exclamativa)
Dudo si coger un taxi o ir andando (Dubitativa e interrogativa indirecta)
TEMA 5: LOS ESQUEMAS ORACIONALES (II): ORACIÓN SIMPLE Y ORACIÓN
COMPUESTA.
INTRODUCCIÓN.
Según número de predicados: oración simple, un solo verbo; oración compuesta, dos o más.
1. CARACTERIZACIÓN DE LA ORACIÓN SEGÚN EL NÚMERO DE
PREDICADOS QUE CONTIENE.
Oraciones simples: un solo núcleo verbal; compuestas: varios predicados.
Compuesta: dos o más oraciones; simple: no hay otra.
1.1. CLASIFICACIÓN DE LAS ORACIONES COMPUESTAS.
Las oraciones compuestas pueden estar vinculadas por coordinación, yuxtaposición y subordinación.
Pueden funcionar como nexo las conjunciones, las locuciones conjuntivas, algunos adverbios y, en ocasiones, las
preposiciones y locuciones prepositivas.
Su función es enlazar oraciones (también pueden enlazar palabras y sintagmas) y permiten además clasificar la
tipología oracional
1.2. ORACIONES COORDINADAS.
También llamadas compuestas por coordinación. Son aquellas en las que existen diferentes
segmentos sintácticos unidos por una conjunción coordinante, unidas por un nexo. Este nexo
permite establecer la clasificación de las mismas.
ORACIONES COORDINADAS.
Oración coordinada copulativa.
Oración coordinada disyuntiva.
Oración coordinada adversativa.
1.2.1. ORACIÓN COORDINADA COPULATIVA.
Cada oración suma su siginificado. No hay dependencia sintáctica, pudiendo funcionar de
manera aislada. El nexo coordinante copulativo no pertenece a ninguna de las oraciones, su
función es sumar informaciones. Pueden ser:
-Conjunciones: y, e, ni, que.
-Locuciones preposicionales: además de, amén de...
Ejemplos:
• David compraba los regalos y Carolina los etiquetaba.
• Luis jugaba con su padre e Ignacio imitaba sus gestos.
• Tú no dices la verdad y yo lo sé.
• Se quedó con ella en la consulta, además de acompañarla.
• Dale que dale.
1.2.2. ORACIÓN COORDINADA DISYUNTIVA.
Las oraciones muestran una alternancia en el significado. Existen dos opciones que se
vinculan mediante un nexo independiente que significa opción o eleccióm. Pueden ser:
-Conjunciones: o, u, o bien, o...o.
Ejemplos:
• ¿Quieres ir al cine o prefieres ir a cenar?
• O vienes o nos marchamos.
• ¿Compraste mi encargo u olvidate hacerlo?
• Has reservado las entradas o no lo has hecho?
• ¿Cogemos el coche o bien vamos andando?
[Link]. ORACIÓN COORDINADA DISYUNTIVA CON NEXO
CORRELATIVO O CONSTINUO.
Son aquellas en las que se producen diferentes acciones o circunstancias que se distribuyen a
través de un nexo conector. Pueden ser:
-Conjunciones: ya... ya, ora... oea (arcaico), bien... bien, sea... sea...
Ejemplos:
• Ya se mejora, ya vuelve a empeorar.
• Bien se inquieta, bien se mantiene la calma.
• Aqui come de todo, allí no le gusta la comida.
• Compraremos una vivienda, sea en la costa, sea en el interior.
1.2.3. ORACIÓN COORDINADA ADVERSATIVA.
Constan de dos oraciones que expresan acciones contratias u opuestas. Cada oración posee
sentido completo y son independientes antes de ser coordinadas, al unirse por un nexo,
expresan una idea que se opone total o parcialmente. Pueden ser:
-Conjunciones adversativas: pero, sino, mas...
-Locuciones adverbiales: sin embargo, no obstante, antes bien, al contrario, más bien...
Ejemplos:
• Hacía mucho frío, pero no nevó.
• No es su costumbre madrugar, antes bien, se levanta tarde.
• Los resultados no eran favorables, sin embargo, su salud mejoró.
• Caminó mucho, no obstante, no llegó cansada a casa.
• No actúa hoy, sino que lo hará mañana.
1.3. ORACIONES SUBORDINADAS.
Son aquellas en las que existe una dependencia sintáctica de una de las partes. Hay una
relación jerarquizada entre dos segmentos sintácticos, donde uno de ellos depende del núcleo
de las unidades sintácticas superior a la que complementa o modifica. No tiene autonomía
sintáctica.
Poseen una función sintáctica según su contenido, pueden desempeñar las funciones propias
de un sintagma nominal, adjetival o adverbial. A partir de estas funciones se establece la
distinción tradicional.
Oraciones subordinadas sustantivas.
Oraciones subordinadas adjetivas o de relativo.
Oraciones subordinadas adverbiales.
1.3.1. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS.
Son aquellas donde la oración que depende del núcleo de la oración principal puede
desempeñar las mismas funciones que un nombre o un sintagma nominal. La tipología es
diversa en función de la forma y función.
Forma:
• Oraciones subordinadas sustantivas declarativas: Supuse que vendrías a pesar de la
distancia; Comentó que no estarías en casa; Me gustaría que no te enfadaras con él.
• Oraciones subordinadas sustantivas interrogativas indirectas: Preguntó si quería ir a
cenar con ella; Dime qué quieres almorzar; Se cuestionó cómo hacerlo; Consultó
cuándo llegaba el avión.
• Oraciones subordinadas sustantivas exclamativas indirectas: Le sorprendió cuánto
había adelgazado; Me asombró cómo trabajaba sin descanso; No te imaginas qué
sencillo fue todo.
• Oraciones subordinadas sustantivas de infinitivo: Mara quiere viajar a Bélgica; Me
gusta comprar en esa tienda; He pensado ir a tu casa mañana; Nos agrada verte feliz.
Función:
• Oración subordinada sustantiva de sujeto: Me gusta trabajar contigo; Es bueno que
llueva.
• Oración subordinada sustantiva de complemento directo: Dime qué te pasa; No sé si
te perdonará; Cuéntame cómo pasó; ¿Sabes cuánto cuesta?
• Oraciones subordinadas sustantivas término de preposición: sintagma preposicional.
◦ Complemento del nombre: Guardamos la esperanza de que se recupere pronto;
Tenemos la idea de salir bien pronto; Luis tenía la duda de si había cerrado el coche.
◦ Complemento del adjetivo: Estoy preocupada por no saber dónde está; Parecen
felices de haberse reencontrado; Estaba pendiente de que sus hijas aprobaran.
◦ Complemento de un adverbio: Compraremos antes de que vengas; Cerraron
después de que terminara el concierto.
◦ Complemento de un verbo:
▪ Complemento de régimen: Se queja de que no la ve lo suficiente; Me
acostumbré a leer antes de acostarme; Le informó de la compra a finales de mes.
▪ Complemento indirecto: Otrogaron mucha importancia a que dijera la
verdad; dio credibilidad a que hubiera cumplido las órdenes.
▪ Complemento circunstancial: Se presentó sin que llamaran; Esta vez
accederá sin entrada, sin que ello sirva de precedente.
1.3.2. ORACIONES SUBORDINADAS DE RELATIVO.
Son aquellas que desempeñan la función de un adjetivo y las relativas libres pueden funcionar
como un sustantivo. Califican o complementan la significación de un sintagma nominal,
aunque también pueden referirse solo al núcleo restringiendo su significado los nexos pueden
ser adverbios relativos: donde, como, cuando y cuanto; pronombres relativos: que, quien, el
cual, el que, al que, del que, de quien, en que, en quien...; Adjetivo relativo posesivo: cuyo.
Desempeña la función dentro del sintagma.
[Link]. TIPOLOGÍA DE ORACIONES SUBORDINADAS.
A. Oración subordinada de relativo libre o generalizadas (sin antecedente expreso):
Estas oraciones, que carecen de antecedente, son designadas por la NGLE como oraciones de
relativo libres (quien, quienes) o semilibres (nexo art det + que).
Ejemplos (libres):
• Ventrá quien reciba la invitación.
• Quien no arriesga no gana.
• Quienes canten que se pongan a este lado.
Ejemplos (semilibres):
• Los que compraste son de calidad.
• El que estudia aprende.
• La que me dejé en casa era rosa.
Ejemplos:
• Iré donde tú me digas.
• Nos veremos cuando quieras.
• Hazlo como estimes oportuno.
• Come cuanto gustes.
B. Oraciones subordinadas de relativo con antecedente expresos:
Son aquellos que cumplen su función sintáctica modificando de manera explícita al
antecedente que las precede. Dos tipos: especificativas y explicativas.
Especificativas: especifican el significado del nombre antecedente, es decir, concretan una
característica del antecedente del que depende la construcción. No puede suprimirse, alteraría
el significado principal, pudiendo ser agramatical o carecer de sentido.
Ejemplos:
• La revista que compré es de arte.
• Visitó al familiar cuya casa está en Sevilla.
• Esta es la tienda donde lo compré.
• En el minuto en que lo vi supe que era él.
• Recuerdo aquel instante cuando nos conocimos.
• Las gafas que perdí estaban graduadas.
Explicativas: deben ir entre pausas y aportan información adicional que equivale a un adjetivo
explicativo. Podría suprimirse y no alteraría la estructura ni la significación de la oración,
Ejemplos:
• La cena de esta noche, la cual dejé encargada, es para mis amistades.
• El televisor nuevo, que compré en Navidad, funciona muy bien.
• Los nuevos inquilinos, a quienes conocí ayer, son encantadores.
• El discurso del joven político, cuya familia es de Asturias, estuvo acertado.
• La prima de Carmen, en quien confío, visita España el próximo mes.
1.3.3. ORACIONES SUBORDINADAS ADVERBIALES.
Son aquellas que pueden desempeñar la función de un complemento circunstancial. Su
significación explica las circunstancias relativas al lugar, el tiempo, el modo, la finalidad, la
causa, la condición... Funcionan como un adverbio o un sintagma adverbial. En algunos
contextos se denominan oraciones subordinadas circunstanciales. Las conjunciones o nexos
poseen significación.
Las oraciones introducidas por los nexos como, cuando, donde o cuanto han sido
consideradas en ocasiones como subordinadas de relativo sin antecedente.
ORACIONES SUBORDINADAS ADVERBIALES PROPIAS.
Oración subordinada adverbial de lugar (donde, por donde, en donde...)
Oración subordinada adverbial de tiempo (mientras, cuando, apenas, según, en tanto que, después de que...)
Oración subordinada adverbial de modo (como, conforme, según, tal y como...)
El nexo según puede funcionar en oraciones subordinadas con valor modal y en oraciones subordinadas con valor
temporal.
Modal: Debes hacerlo según te he explicado.
Temporal: compra los medicamento según los vayas necesitando.
Ejemplos:
• Siguió actuando mientras su voz lo permitió (tiempo).
• Ve por donde quieras (lugar).
• Actué conforme a tus indicaciones (modo).
• Ven cuando tú puedas (tiempo).
• Hazlo como gustes (modo).
• Nos vemos donde te dije (lugar).
Existe otra categoría: oración subordinada adverbial impropia. Integrada por: oraciones sub.
Adv. Causales, concesivas, condicionales, consecutivas, ilativas o continuativas, comparativas
y finales.
ORACIONES SUBORDINADAS ADVERBIALES IMPROPIAS.
O.S.A. Causal: porque, pues, ya que, puesto que...
O.S.A. Concesiva: aunque, si bien, por más que, por mucho que, aun cuando, a pesar de que...
O.S.A. Condicional: si, a condición de que, siempre que, a no ser quem en caso de que...
O.S.A. Consecutiva: tal/tan... que
O.S.A. Ilativa: conque, luego, así que, por lo tanto, de modo que...
O.S.A. Comparativa: más...que, menos...que, igual...que, tan...como, tanto/así como...
O.S.A. Final: para que, con el propósito de que, a fin de que, con la intención de que, para fin...
Ejemplos:
• Duermo poco porque tengo insomnio (causal).
• Nos veremos, aunque sea tarde (concesiva).
• Ve a la tienda si falta pan (condicional).
• Necesita calma, por eso si irá al campo (consecutiva).
• Quiero estudiar, conque no iré al cine (ilativa).
• Eres más alta que tu hermano (comparativa).
• Iré yo a buscarte en el coche para que no vuelvas andando (final).
• Aunque insistas, no pienso ir a ese sitio (concesiva).
• Habrá que buscar alternancias en caso de que no venga (condicional).
• Acompáñame puesto que te interesa (causal).
*Oración de gerundio: Núcleo gerundio.
• Se relaja nadando en la piscina (modo).
• Comprando tanto, no podrás ahorrar (modo).
• Habiendo comprado tanto, no habrán ahorrado nada (modo gerundio compuesto).
*Oración de participio: núcleo participio.
• Concluida la reunión, podemos cenar (temporal).
• Motivado por su éxito, decidió dedicarse por completo a la pintura (causal).
1.4. ORACIONES YUXTAPUESTAS.
Se sitúan en el mismo nivel sintáctico, estructuras con independencia sintáctica que aparecen
unidas. Forman un conjunto unitario, aunque podrían asilarse. A diferencia de la coordinadas
no llevan nexos para enlazar las dos oraciones. Están separadas por signos gráficos de
puntuación.
Ejemplos:
• Lo sé, debí comer más verdura.
• Ella pensaba: ojalále hubiera conocido antes.
• Fuimos a verla actuar; estaba muy nerviosa.
• Tengo calor, abre las ventanas.
USOS DONDE, COMO, CUANDO.
1. Recuerdo el lugar donde me dio el primer beso. [Link]. De relativo con
antecedente de semantismo locativo: el lugarn en el cual...
2. Recuerdo dónde me dio el primer beso. No hay antecedente, lo recuerdo O.S.S.
CD, interrogativa indirecta, aquí lleva acento.
3. Estuve donde me habían dado el primer beso. [Link]. De lugar. No hay
antecedente.
1. Me dijo la manera como llegar hasta ahí. Lleva antecedente, la manera. “Me dijo
la manera en que llegar hasta ahí. [Link]. De rel.
2. Me dijo cómo llegar hasta ahí. Me lo dijo. Lleva acento. O.S.S. De CD,
interrogativa indirecta.
3. Hazlo como quieras. [Link]. De modo. No hay antecedente.
1. Olvidé aquel momento cuando tuvo el accidente. Tiene antecedente, el momento
O.S. De rel.
2. Pienso cuándo vas a venir. Con tilde. Recuérdalo. O.S.S. De CD, interrogativa
indirecta.
3. Ven a verme cuando tengas tiempo. [Link]. De tiempo. Sin antecedente.
2. CARACTERIZACIÓN DE LA ORACIÓN SEGÚN LA NATURLEZA
GRAMATICAL DEL PREDICADO O LA TIPOLOGÍA DEL VERBO.
2.1. ORACIONES PREDICATIVAS Y ORACIONES COPULATIVAS.
Ejemplos:
• La panadería no abrirá mañana.
• Quedaremos en Madrid con toda la familia.
• La mesa del taller la compramos en una carpintería.
• La orquesta tocó una pieza clásica.
• Unos niños saltaron la verja.
Copulativas o atributivas: llevan un verbo copulativo (ser, estar oarecer). Están formadas por
un verbo copulativo más un constituyente, generalemente nominal o adjetival, que está
referido a la propiedad o estado al sujeto. Predicado nominal: constituido por un nombre
(Carolina es mi hermana), por un sintagma adjetival (Santiago está emocionado) o un
sintagma preposicional (Esta estatua parece de trapo).
Dos categorías: caracterizadoras (adscriptivas): expresan características propias del sujeto
(Ella es atractiva; Beatriz está cansada); Identificativas o ecuativas: identifican a personas o
cosas (Mi marido es el arquitecto; Tu novela es la elegida).
Copulativa emocional (perífrasis de relativo): subordinada de relativo libre o generalizada:
Fabiola es quien me ayuda; la persona que me ayuda es Fabiola).
Se deben considerar los verbos pseudocopulativos hacerse y ponerse, que a efectos sintácticos
y semánticos pueden desempeñar la misma función que un verbo copulativo: se hizo muy
sensible con los años; se puso muy contento al ver a sus hijos.
Oraciones predicativas (verbo no copulativo + comp VS, no pueden llevar atributo). Predicado verbal.
Oraciones copulativas (verbo ser, estar, parecer + compl atributo). Pred nominal.
Oración copulativa caracterizadora.
Oración copulativa identificativa o ecuativa.
Oración copulativa emocional o de relativo perifrástico.
Oraciones con verbos pseudocopulativos (hacerse, ponerse + compl. Atri).
2.2. ORACIONES TRANSITIVAS Y ORACIONES INTRANSITIVAS.
Un verbo es transitivo cunado necesita un complemento directo para tener un significado
semántico completo mientras que un verbo intransitivo no requiere la presencia de ese
complemento para preservar su semantismo.
TRANSITIVO
Ellos dicen // Ellos dicen la verdad.
CD
INTRANSITIVO
Él estornudó.
Los verbos intransitivos pueden clasificarse como verbos ergativos o inacusativos y los
interrogativos o transitivos puros.
Ergativos: sujeto paciente, la acción no depende del sujeto. La mayoría de los verbos
intransitivos pertenecen a esta categoría pudiendo expresar aoarición y desaparición
(amanecer, emerger, fallecer, florecer, maifestarse....) dirección o término de movimiento
(aterrizar, llegar, partir, viajar...) y cambio de estado (agrandar, enfadarse, germinar,
relajarse...)
Inergativos: sujeto agente, expresan actividad o procesos dependientes de la voluntad del
sujeto: danzar, gritar, llorar, reír...
Ejemplos:
Ergativos: Inergativos:
Apareció entre los matorrales. Bailaba con alegría.
Floreció de repente. Nada todas las tardes.
Se marea con frecuencia. Brincaba como un niño.
Volveremos rápido. Bostezó enérgicamente.
Oraciones transitivas (verbo + compl. Directo)
Oraciones intransitivas (verbo sin CD)
Verebos ergativos o inacusativos.
Verbos inergativos o intransitivos puros.
2.3. USOS DEL SE.
Reflexivas, recíprocas, pasivas relfejas e impersonales.
2.3.1. ORACIONES REFLEXIVAS Y ORACIONES RECÍPROCAS.
Reflexivas: el sujeto realiza la acción indicada por el verbo y es, a la vez, quien la recibe: os
cepillaréis los dientes todas las mañanas.
Para identificarlas es importante tener en cuenta que siempre debe aparecer un pronombre
personal átono (me, te, se, nos, os) cuyo referente es el mismo del sujeto: Me maquillé para la
fiesta (yo). En las formas nos, os, se hay que puntalizar que la acción es compartida, si bien se
realiza de manera individual: Nos pondremos chubasqueros (lo haremos juntos, pero cada uno
el suyo).
Recíproca: la acción es realizada por más de un sujeto y recae consecuentemente en los
mismo: Gabriel y Damién se saludan (el uno al otro).
Los pronombres átonos desempeñan un función sintáctica, que puede ser CD o CI: Nos
lavamos (CD); Nos lavamos las manos (CD y CI).
Oraciones reflexivas (pron me, te, se, nos, os).
Oraciones recíprocas (pron nos, os, se).
2.3.2. PASIVA REFLEJA.
Son aquellas en que la forma se precede a un verbo en tercera pers del sing o del lo, pues el
número puede variar en función del elemento nominal que aparece junto al verbo y que
constituye el sujeto gramatical. Se requiere la presencia de un verbo transitivo.
La estructura está forma por un verbo transitivo, la forma pronominal se y un sujeto paciente
que concuerda en número con el verbo. El sujeto denota cosa, pero también puede expresar
persona indeterminada: Se necesita enfermeros de geriatría (persona), Se compra oro (cosa).
El sujeto, además de un sintagma nominal, puede ser una oración sustantiva: Se cree que fue
un mal entendido.
Pasiva refleja: verbo transitivo + se + sujeto paciente que concuerda en número con el verbo en 3ª pers.
2.3.3. ORACIONES IMPERSONALES CON SE.
Carece de sujeto esplícito (llovía a cántaros, hace mucho calor). No confundirlas con las que
tienen sujeto elidido (Iremos al concieto (nosotros).
Constituidas por la forma pronominal se + un verbo en 3ª pers del sing que puede ser
intransitivo (se duerme mejor en esta casa) o transitivo (se llamó a los interesados).
Ejemplos:
• Se compra mejor a esta hora.
• Se está mejor en aquel parque.
• Se come bien en tu restaurante.
Con frecuencia se producen confusiones entre las impersonales y las pasivas reflejas. En las
impersonales siempre aparece un verbo en tercera pers del sing, no se admite pl.
Ejemplos:
• Se vende marerial de segunda mano/ Se venden materiales de segunda mano (pasiva
refleja).
• Se busca al ladrón que robó el banco/ Se busca a loa ladrones que robaron el banco
(impersonal).
Cuando el elemento nominal sobre el que reace la acción verbal expresa cosas(s), se emplea la
pasiva refleja en sing o plur, si así corresponde: Se renovará el contrato de alquiler; Se hacen
arreglos de ropa. Si el elemento nominal expresa persona y no está precedido por la
preposición a, se utiliza igualmente pasiva refleja: Se buscan arquitectos recién licenciados;
Se necesita personal de limpieza. En los casos en que el elemento nominal expresa persona si
va precedido de la preposición a, entonces es necesaria una estructura oracional imperosnal,
de modo que el verbo irá en singular independientemente del número del elemento nominal:
Se encontrará a los candidatos indicados; Se examinó a quienes habían aprobado la primera
prueba.
Oración impersonal con se:
Se + verbo en 3ª pers sing
*Verbo intransitivo o verbo transitivo precedido de la preposición a.