Acto fallido.
¿Qué es?
R= También conocido como parapraxias, son fallos en las acciones, memoria, lectura
o escritura, según Freud. Sugirió que estos actos representan una forma de revelar
deseos reprimidos, emociones o pensamiento censurados y conflictos psicológicos
no resueltos. Por ejemplo, cuando estamos hablando de algo y de repente nos sale
una palabra que no tiene nada que ver con lo que estamos diciendo, o cuando
decimos nombres que corresponden a otras personas distintas a las que nos
queremos referir. Esas equivocaciones se dominan actos fallidos y son
manifestaciones del incosciente.
Tipos:
• Deslices gráficos:
Este tipo de acto fallido se produce en manifestaciones gráficas como la escritura o
el dibujo. Estas manifestaciones implican un intento de expresar deseos o
pensamientos que son inconscientes, por lo tanto, su expresión no es controlada por
la propia voluntad del sujeto.
Los deslices que tienen que ver con la escritura, ocurren cuando un individuo escribe
algo completamente distinto de lo que pretendía escribir, esta sustitución esta
relacionada con el deseo o pensamiento inconsciente, que como ya se había
señalado anteriormente, es un intento de expresar el material reprimido.
En cuanto a los deslices gráficos en los dibujos, estos se refieren a cuando una
persona introduce en un dibujo ciertos elementos que revelan contenidos del
inconsciente, que pretenden expresar los deseos más profundos del ser humano.
• La equivocación en la acción como acto fallido:
Es un concepto central del psicoanálisis desarrollado por Sigmund Freud. Se refiere
a aquellas situaciones en las que una persona realiza una acción distinta de la que
conscientemente tenía intención de ejecutar. A pesar de parecer simples errores o
descuidos, estas equivocaciones no son consideradas aleatorias o carentes de
sentido desde la perspectiva freudiana, sino expresiones de contenidos reprimidos
del inconsciente que logran manifestarse a través del comportamiento.
Dentro de la teoría de los actos fallidos, Freud sostiene que estos errores en la acción
tienen una estructura y un significado que pueden ser interpretados para revelar
deseos, temores o conflictos psíquicos que no han sido reconocidos conscientemente
por el sujeto. Estas equivocaciones son involuntarias, pero no por ello arbitrarias. Por
el contrario, son producto de la dinámica entre los distintos sistemas psíquicos,
especialmente del conflicto entre el yo consciente y los impulsos inconscientes.
La equivocación en la acción implica una disociación entre la intención consciente del
sujeto y el resultado final de su conducta. Este desfase no es atribuible simplemente
a un descuido o falta de atención, sino que representa la interferencia de contenidos
inconscientes que desvían la acción hacia un resultado inesperado pero cargado de
significado. Freud plantea que este tipo de fenómeno evidencia la existencia y el
funcionamiento del inconsciente, ya que lo reprimido logra expresarse de manera
disfrazada, eludiendo la censura de la conciencia. Además, estos actos fallidos
revelan que el aparato psíquico no está completamente bajo el control de la voluntad,
sino que está atravesado por fuerzas inconscientes que influyen en el pensamiento,
el lenguaje, la memoria y la acción.
• El olvido como acto fallido:
Los olvidos, en este contexto, no son simplemente fallos de memoria, sino que
pueden revelar conflictos internos o deseos subconscientes que la persona está
tratando de ocultar. Además, este sirve como manifestación de la represión, “La
represión es un mecanismo de defensa psicológico que consiste en apartar
inconscientemente de la conciencia los pensamientos, recuerdos o sentimientos
angustiantes”, afirma Oeswein. “Este proceso ayuda a las personas a evitar la
ansiedad o el dolor emocional asociados a estos pensamientos indeseados. Por lo
tanto, además de los deseos o conflictos internos el olvido como acto fallido puede
llegar a afectar el recuerdo de momentos traumáticos.
Existen tres tipos de olvidos:
Olvido temporal: por el que la información no ha desaparecido, otro ejemplo puede
ser el momento en el que una persona se olvida momentáneamente de algo que sabe,
como una palabra, un nombre, o un concepto, y que, según la teoría psicoanalítica de
Freud, puede revelar un deseo inconsciente reprimido. Sin embargo, este recuerdo
puede ser vuelto a la consciencia con facilidad.
Olvido de propósito: es un error en la memoria o en el comportamiento, donde una
persona olvida algo que tenía la intención de recordar o hacer, pero este olvido puede
revelar un deseo o intención inconsciente reprimida y a través del olvido, evita hacer
consciente ese deseo o una intención que le genera conflicto o ansiedad, ejemplo de
esto puede ser cuando nos olvidamos de una cita y nos acordamos tras unas horas,
olvidar el nombre de una persona que se quiere evadir.
Olvido más permanente: se refiere a una pérdida de memoria que persiste a lo largo
del tiempo. Aunque el olvido en los actos fallidos puede estar relacionado con deseos
inconscientes, el olvido permanente no se interpreta de la misma manera, este puede
llegar a ser más relacionado a un trauma o una experiencia pasada no agradable y
por lo tanto terminar en un olvido permanente o por lo menos parcialmente
permanente, y ser bastante más difícil o imposible en caso de que no se desee o
tenga que recordarse el traerlo de vuelta a la consciencia, como cuando perdemos
recuerdos traumáticos de la infancia o se distorsionan parcialmente estos, o el olvido
de situaciones de riesgo como violaciones.
• De comprensión auditiva y lectora:
Este tipo de actos fallidos consisten en entender de forma equivocada algo que hemos
oído o leído. Es relativamente habitual que esto suceda en momentos en que
tememos que nuestro interlocutor haga mención a un asunto específico, pero también
cuando simplemente hay un término muy presente en nuestra mente.
Un ejemplo podría ser "Leer sin comprender, es como oír sin escuchar": Este refrán
resalta la importancia de la comprensión lectora y auditiva para aprovechar al máximo
la información.