EL JUICIO ARBITRAL
Un juicio arbitral es un mecanismo alternativo para resolver conflictos, en el que un
tercero imparcial, llamado árbitro, escucha a las partes y emite una decisión, llamada
laudo arbitral, que tiene los mismos efectos legales que una sentencia judicial.
El arbitraje se puede utilizar para resolver controversias sobre relaciones jurídicas
contractuales o no contractuales. Las partes pueden elegir el arbitraje o la vía judicial,
o bien, la ley puede disponerlo en ciertos casos.
El proceso arbitral se inicia cuando se presenta una demanda al Centro de Arbitraje
acordado por las partes o a uno del lugar de domicilio de la demandada. La demanda
debe reunir los requisitos exigidos por el Código Procesal de la materia y estar
acompañada del pacto arbitral.
En el juicio arbitral, las partes deben ser tratadas con igualdad y tener la oportunidad
de hacer valer sus derechos. El tribunal arbitral resolverá la controversia según las
normas de derecho que las partes hayan convenido.
Igualmente se entiende por arbitraje, la institución de justicia privada gracias a la cual
los litigios son sustraídos a las jurisdicciones de derecho común, para ser resueltas por
individuos revestidos, circunstancialmente, de la misión de juzgarlos.
De este modo, en tanto que los órganos del Estado encargados de manera
permanente de conocer y resolver los procesos jurisdiccionales tienen delimitada su
competencia en la ley, los árbitros no son órganos de autoridad del Estado y sólo
conocen del litigio o los litigios que las partes acuerdan expresamente someterles.
Aun en el caso de que las partes nombren como árbitro a una persona que tenga un
cargo público o a una institución pública, ésta no podrá, en el desempeño de su
función arbitral, hacer uso de la autoridad propia que posea; para ejecutar el laudo o
las medidas que dicte con motivo del arbitraje, dicha persona deberá recurrir a la
autoridad del juez competente.
En México existen diversas instituciones administradoras de arbitraje, tales como la
Comisión de Mediación y Arbitraje de la Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de
México, el Centro de Arbitraje de México (CAM) y el Centro de Arbitraje de la Industria
de la Construcción (CAIC).
Hay también algunos organismos internos que tienen entre sus funciones la de fungir
como árbitros en aquellos conflictos que las partes interesadas acuerden
expresamente someterles.
Entre tales organismos se pueden mencionar la Procuraduría Federal del Consumidor,
la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios
Financieros, el Instituto Nacional del
Derecho de Autor, etc.
Todos estos organismos actúan sólo cuando las partes acuerdan someterles su
conflicto; los laudos que —en su caso— dicten sólo pueden ser ejecutados por los
jueces competentes y no por los organismos arbitrales.
Como ha quedado señalado, el arbitraje, a diferencia del proceso jurisdiccional, tiene
como fundamento de obligatoriedad el acuerdo celebrado entre las partes para
someter un determinado litigio a la decisión del o de los árbitros.
Este acuerdo de voluntades, al que se denomina genéricamente acuerdo de arbitraje,
puede asumir la forma específica de un compromiso arbitral o la de una cláusula
compromisoria. La distinción entre ambas clases de acuerdos atiende tanto al tiempo
de su celebración como a su forma.
Cuando ya ha surgido el conflicto entre las partes, el acuerdo que celebran para
someter dicho conflicto al conocimiento y la resolución de un árbitro recibe el nombre
de compromiso arbitral o compromiso en árbitros.
En cambio, cuando al celebrar algún contrato principal (compraventa, permuta, etc.)
las partes manifiestan su voluntad de que, en caso de llegar a presentarse algún
conflicto sobre la interpretación o aplicación de dicho contrato, tal conflicto —todavía
no presente— será conocido y resuelto por un árbitro; entonces ese acuerdo accesorio
al contrato principal recibe el nombre de cláusula compromisoria.
De esta manera, por regla, el compromiso arbitral suele celebrarse después de que ha
surgido el conflicto; la cláusula compromisoria, en cambio, suele estipularse antes de
que aquél se manifieste. En cuanto a la forma, el compromiso arbitral es un verdadero
convenio, al paso que la cláusula compromisoria es sólo una parte, precisamente una
cláusula, dentro de otro contrato principal.
El acuerdo de arbitraje puede celebrarse antes de que haya juicio, durante éste y
después de pronunciada la sentencia. El acuerdo celebrado después de que la
sentencia haya adquirido firmeza sólo es válido si los interesados la conocieren.
En principio, todo el que esté en pleno ejercicio de sus derechos civiles puede
comprometer en árbitros sus negocios, sin embargo, la ley excluye expresamente de
la posibilidad de someter a arbitraje las siguientes cuestiones:
a) el derecho de recibir alimentos;
b) el divorcio, excepto en lo concerniente a la separación de bienes y a las demás
cuestiones puramente pecuniarias;
c) la nulidad de matrimonio, y
d) el estado civil de las personas.
Como puede observarse, las cuestiones excluidas del arbitraje pertenecen al derecho
familiar y al estado civil de las personas.
Por otra parte, los tutores no pueden comprometer los negocios de los incapacitados ni
nombrar árbitros, sino con aprobación judicial, salvo el caso en que dichos
incapacitados fueren herederos de quien celebró el acuerdo de arbitraje.
Los albaceas necesitan del consentimiento unánime de los herederos para
comprometer en árbitros los negocios de la herencia y para nombrar árbitros, salvo el
caso en que se tratara de cumplimentar los acuerdos de arbitraje pactados por el autor
En el acuerdo de arbitraje se debe precisar el asunto o los asuntos que se someten a
juicio arbitral, requisito cuya omisión produce la nulidad del acuerdo o la inejecución
de laudo arbitral.
La persona a quien se comunique su posible nombramiento como árbitro deberá
revelar todas las circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas acerca de su
imparcialidad o independencia.
El árbitro, desde el momento de su nombramiento y durante todas las actuaciones
arbitrales, revelará sin demora tales circunstancias a las partes, a menos que ya les
haya informado de ellas.
Un árbitro sólo podrá ser recusado si existen circunstancias que den lugar a dudas
justificadas respecto de su imparcialidad o independencia, o si no posee las cualidades
convenidas por las partes.
Una parte sólo podrá recusar al árbitro nombrado por ella o en cuyo nombramiento
haya participado, por causas de las que haya tenido conocimiento después de
efectuada la designación.
Una vez celebrado el acuerdo de arbitraje, y durante la tramitación del juicio arbitral,
las partes no podrán llevar el litigio a los tribunales.
En el caso de que una de las partes intente plantear el litigio ante los tribunales
estando vigente el acuerdo de arbitraje, la otra podrán oponer las excepciones de
incompetencia y litispendencia, que es un término jurídico que se refiere a la
existencia de un juicio pendiente entre las mismas partes y sobre la misma materia. Se
trata de una excepción procesal que se puede plantear cuando un juez ya conoce de
un negocio similar.
La litispendencia tiene como objetivo evitar que un mismo asunto se discuta varias
veces ante el mismo tribunal o juzgado.
FUNDAMENTOS LEGALES.
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE SINALOA.
ARTÍCULO 635. Las partes tienen el derecho de sujetar sus diferencias al
juicio arbitral.
ARTÍCULO 636. El compromiso puede celebrarse antes de que haya juicio,
durante éste y después de sentenciado, sea cual fuere el estado en que se
encuentre.
ARTÍCULO 637. El compromiso debe celebrarse en escritura pública cuando el
interés del pleito exceda de cinco mil pesos y si no llegare a esa cantidad
puede celebrarse en escrito privado ante dos testigos o en acta ante el juez.
ARTÍCULO 638. Todo el que esté en el pleno ejercicio de sus derechos civiles,
puede comprometer en árbitros sus negocios.
Los tutores no pueden comprometer los negocios de los incapacitados ni
nombrar árbitros sino con aprobación judicial, salvo el caso de que dichos
incapacitados fueren herederos de quien celebró el compromiso o estableció cláusula
compromisoria. Si no hubiere designación de árbitros, se hará siempre con la
intervención judicial como se previene en los medios preparatorios del juicio arbitral.
ARTÍCULO 639. Los albaceas necesitan del consentimiento unánime de los
herederos para comprometer en árbitros los negocios de la herencia y para
nombrar árbitros, salvo el caso de que se tratare de cumplimentar el compromiso o
cláusula compromisoria pactados por el actor. En este caso, si no hubiere árbitro
nombrado se hará necesariamente con intervención judicial.
ARTÍCULO 640. Los síndicos de los concursos sólo pueden comprometer en
árbitros con unánime consentimiento de los acreedores.
ARTÍCULO 641. No se podrán comprometer en árbitros, los siguientes negocios:
I. El derecho de recibir alimentos;
II. Los divorcios, en cuanto a la separación de bienes y a las demás diferencias
puramente pecuniarias;
III. Las acciones de nulidad de matrimonio;
IV. Los concernientes al estado civil de las personas, con la excepción contenida
en el artículo 340 del Código Civil de Sinaloa.
V. Los demás en que lo prohíba expresamente la ley.
ARTÍCULO 642. El compromiso designará el negocio o negocios que se
sujeten a juicio arbitral y el nombre de los árbitros. Si falta el primer elemento,
el compromiso es nulo de pleno derecho sin necesidad de previa declaración judicial.
Cuando las partes no hayan designado los árbitros, se entiende que se reservan para
hacerlo con intervención judicial, como se previene en los medios preparatorios.
ARTÍCULO 643. El compromiso será válido aunque no se fije el término del
juicio arbitral y en este caso la misión de los árbitros durará cien días, si se
tratare de juicio ordinario y sesenta días si el negocio fuere sumario. El plazo se
contará desde que se acepta el nombramiento.
ARTÍCULO 644. Durante el plazo del arbitraje, los árbitros no podrán ser
removidos sino con el consentimiento unánime de las partes.
ARTÍCULO 645. Las partes y los árbitros seguirán en el procedimiento los
plazos y las prórrogas establecidos para los tribunales, si las partes no hubieren
convenido otra cosa. Aun cuando existiere pacto en contrario, los árbitros siempre
estarán obligados a recibir pruebas y a oír alegatos, si cualquiera de las partes lo
pidiere. Las partes podrán renunciar a la apelación.
Cuando el compromiso en árbitros se celebre respecto de un negocio en grado de
apelación, la sentencia arbitral será definitiva sin ulterior recurso.
ARTÍCULO 646. El compromiso produce las excepciones de incompetencia y
litispendencia, si durante él se promueve el negocio en un tribunal ordinario.
ARTÍCULO 647. Cuando haya árbitro único las partes son libres de nombrarle
un secretario y si dentro del tercer día contado desde aquél en que deba de actuar,
no se han puesto de acuerdo, el árbitro lo designará y a costa de los mismos
interesados desempeñará sus funciones.
Cuando fueren varios los árbitros, entre ellos mismos se elegirán el que funja
como secretario, sin que por esto tenga derecho a mayores emolumentos.
ARTÍCULO 648. El compromiso termina:
I. Por muerte del árbitro electo en el compromiso o en cláusula compromisoria si no
tuviere sustituto. En caso de que no hubieren las partes designado el árbitro sino por
intervención del tribunal, el compromiso se extinguirá y se proveerá al nombramiento
del sustituto en la misma forma que para el primero;
II. Por excusa del árbitro o árbitros, que sólo puede ser por enfermedad
comprobada que les impida desempeñar su oficio;
III. Por recusación con causa, declarada procedente, cuando el árbitro hubiere
sido designado por el Juez, pues al nombrado de común acuerdo no se le puede
recusar;
IV. Por haber recaído en el árbitro nombramiento de Magistrado, Juez
Propietario o Interino por más de tres meses. Lo mismo se entenderá de
cualquier otro empleo de la administración de justicia que impida de hecho o de
derecho la formación de arbitraje;
V. Por la expiración del plazo estipulado o del legal a que se refiere el artículo 643.
ARTÍCULO 649. Los árbitros sólo serán recusables por las mismas causas que lo
fueren los demás jueces.
ARTÍCULO 650. Siempre que haya de reemplazarse un árbitro se suspenderán
los términos mientras se hace nuevo nombramiento.
ARTÍCULO 651. El laudo será firmado por cada uno de los árbitros y en caso
de haber más de dos, si la minoría rehusare hacerlo, los otros lo harán
constar y la sentencia tendrá el mismo efecto que si hubiere sido firmada por
todos.
El voto particular no exime de la obligación a que este artículo se refiere.
ARTÍCULO 652. En caso de que los árbitros estuvieren autorizados para
nombrar un tercero en discordia y no lograren ponerse de acuerdo, acudirán
al Juez de Primera Instancia.
ARTÍCULO 653. Cuando el tercero en discordia fuere nombrado faltando menos de
quince días para la expiración del término del arbitraje y las partes no lo prorrogaren,
podrá disponer de diez días más que se sumarán a dicho término para pronunciar el
laudo.
ARTÍCULO 654. Los árbitros decidirán según las reglas del derecho, a menos
que en el compromiso o en la cláusula se les encomiende la amigable composición o el
fallo en conciencia.
ARTÍCULO 655. De las resoluciones y excusas de los árbitros conocerá el juez
ordinario conforme a las leyes y sin ulterior recurso.
ARTÍCULO 656. Los árbitros podrán conocer de los incidentes sin cuya
resolución no fuere posible decidir el negocio principal. También podrán
conocer de las excepciones perentorias, pero no de la reconvención, sino en el caso de
que se oponga compensación hasta la cantidad que importe la demanda o cuando así
se haya pactado expresamente.
ARTÍCULO 657. Los árbitros podrán condenar en costas, daños y perjuicios a
las partes y aun imponer multas; pero para emplear los medios de apremio
ocurrirán al Juez Ordinario.
ARTÍCULO 658. Notificado el laudo, se pasarán los autos al Juez Ordinario
para su ejecución, a no ser que las partes pidieren aclaración de sentencia.
Para la ejecución de autos y decretos se acudirá también al Juez de Primera
Instancia.
Si hubiere lugar a algún recurso que fuere admisible, lo admitirá el juez que recibió los
autos y remitirá éstos al Supremo Tribunal, sujetándose en todos sus procedimientos a
lo dispuesto para los juicios comunes.
ARTÍCULO 659. Es competente para todos los actos relativos al juicio arbitral,
en lo que se refiere a jurisdicción que no tenga el árbitro, y para la ejecución
de la sentencia y admisión de recursos el juez designado en el compromiso;
faltando la designación, el del lugar del Tribunal de Arbitraje, y, si hubiere varios
jueces de lo civil, el de número más bajo.
ARTÍCULO 660. Los jueces ordinarios estarán obligados a impartir el auxilio
de su jurisdicción a los árbitros.
ARTÍCULO 661. La apelación sólo será admisible conforme a las reglas del
derecho común.
ARTÍCULO 662. El juez deberá compeler a los árbitros a cumplir con sus
obligaciones.
TESIS APLICABLES
TESIS
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Registro digital: 2025648
Instancia: Primera Sala
Undécima Época
Materias(s): Civil, Constitucional
Tesis: 1a. XXX/2022 (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 20, Diciembre de 2022,
Tomo II, página 1244
Tipo: Aislada
LAUDO ARBITRAL. LOS ARTÍCULOS 1457, FRACCIÓN I, INCISO B), PARTE
FINAL, Y 1434, AMBOS DEL CÓDIGO DE COMERCIO QUE REGULAN LA CAUSA
DE NULIDAD POR VIOLACIÓN A LA IGUALDAD DE TRATO Y LA PLENA
OPORTUNIDAD DE HACER VALER LOS DERECHOS EN EL PROCEDIMIENTO
ARBITRAL, NO SON INCONSTITUCIONALES POR NO PERMITIR UN CONTROL
JUDICIAL DEL FONDO DEL LAUDO BAJO SUS HIPÓTESIS NORMATIVAS.
Hechos: Dos personas morales instaron un procedimiento especial sobre transacciones
comerciales y arbitraje, en el que solicitaron la declaración de nulidad de un laudo
arbitral; demandaron a tres personas morales que resultaron favorecidas en el laudo,
así como a los tres árbitros que lo emitieron. El Juez de Distrito emitió fallo en el que
declaró la nulidad por estimar actualizada la hipótesis establecida en el artículo 1457,
fracción I, inciso b), parte final, en relación con el numeral 1434, ambos del Código de
Comercio, estimando que en el procedimiento arbitral se vulneró el derecho de las
demandantes a la igualdad de trato y la plena oportunidad de hacer valer sus
derechos, porque en su apreciación, hubo pruebas aportadas por ellas que no se
valoraron por los árbitros con el mismo estándar e idénticas exigencias con las que se
apreciaron las de la parte contraria, y porque los árbitros no tomaron en cuenta una
prueba documental ni ponderaron un argumento formulado por las inconformes. La
sentencia fue impugnada en juicio de amparo directo, y el Tribunal Colegiado de
Circuito concedió el amparo a la parte demandada a partir de una interpretación de los
dispositivos legales referidos, en la que estimó que los aspectos examinados por el
Juez de Distrito implicaban el fondo de la decisión arbitral y no actualizaban la causa
de nulidad. En el amparo directo en revisión se controvierte esta interpretación, y se
impugnan como inconstitucionales e inconvencionales dichos preceptos.
Criterio jurídico: La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
determina que los artículos 1457, fracción I, inciso b), parte final, y 1434, ambos del
Código de Comercio, que regulan la causa de nulidad de laudo arbitral por violación a
los derechos a la igualdad de trato y de defensa mediante la plena oportunidad de
hacer valer los derechos en la sustanciación del procedimiento de arbitraje comercial,
no son inconstitucionales por el hecho de no albergar en sus hipótesis la posibilidad de
realizar un control judicial del fondo de la decisión arbitral.
Justificación: Los dispositivos legales referidos estatuyen el derecho a la igualdad de
trato y a la plena oportunidad de hacer valer los derechos como garantía
procedimental, para que sean respetados y prevalezcan en la sustanciación del
arbitraje; por tanto, permiten examinar como causa de nulidad violaciones de
procedimiento que hubieren impedido el pleno ejercicio de esos derechos, o incluso
violaciones cometidas en el laudo pero directamente vinculadas con la oportunidad de
defensa en la sustanciación de las actuaciones arbitrales previas. Ahora bien, el hecho
de que no sea posible analizar el fondo de la decisión arbitral al cobijo de dichas
normas legales, no las torna inconstitucionales a la luz del derecho a un debido
proceso arbitral, aplicando por analogía el núcleo duro de formalidades esenciales del
procedimiento que prevé el artículo 14 constitucional para el proceso judicial; ello,
pues si bien es cierto que en el arbitraje comercial comúnmente no se prevé una
revisión del fondo del laudo por diverso tribunal arbitral, en forma semejante a un
recurso ordinario de apelación en proceso jurisdiccional ante autoridad pública,
también lo es que no existe prohibición o imposibilidad jurídica para que las partes, al
diseñar el procedimiento arbitral, pacten esa posibilidad conforme al principio de
convencionalidad; y el hecho de que en la propia legislación mercantil no se prevea un
control judicial sobre la decisión que constituye el fondo del laudo a través de recurso
ordinario, es acorde a la naturaleza y los fines del arbitraje como medio alternativo de
solución de controversias reconocido constitucionalmente.
Amparo directo en revisión 7790/2019. Spectrum Trim, Limited Liability Company y
otras. 5 de agosto de 2020. Cinco votos de las Ministras Norma Lucía Piña Hernández y
Ana Margarita Ríos Farjat, y los Ministros Jorge Mario Pardo Rebolledo, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena y Juan Luis González Alcántara Carrancá. Ponente: Ministra
Norma Lucía Piña Hernández. Secretaria: Laura Patricia Román Silva.
Esta tesis se publicó el viernes 09 de diciembre de 2022 a las 10:21 horas en el
Semanario Judicial de la Federación.
TESIS (Improcedencia de amparo)
Suprema Corte de Justicia de la Nación
Registro digital: 2009061
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Décima Época
Materias(s): Común, Civil
Tesis: I.10o.C.7 C (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 18, Mayo de 2015, Tomo
III
, página 2269
Tipo: Aislada
NULIDAD DEL ACUERDO ARBITRAL. SI EL ACTO RECLAMADO ES LA MEDIDA
CAUTELAR DICTADA EN EL PROCEDIMIENTO MERCANTIL EN EL QUE SE
RECLAMA AQUÉLLA, ES INCUESTIONABLE QUE SI PREVIO A RESOLVERSE EL
AMPARO, SE PRONUNCIA SENTENCIA EN EL JUICIO, OPERA UN CAMBIO DE
SITUACIÓN JURÍDICA Y SE ACTUALIZA LA CAUSA DE IMPROCEDENCIA
PREVISTA EN EL ARTÍCULO 61, FRACCIÓN XVII, DE LA LEY DE LA MATERIA.
El precepto legal citado prevé la improcedencia del juicio de amparo por cambio de
situación jurídica, que acontece cuando con posterioridad a la emisión del acto de
autoridad, en el propio procedimiento se dicta diversa determinación que incide en el
reclamado e imposibilita el análisis de su constitucionalidad pues, estimar lo contrario,
implicaría afectar la nueva situación procesal. Así, en materia civil dicho supuesto legal
se actualiza cuando el acto reclamado en el juicio de amparo es la medida cautelar
dictada en un procedimiento mercantil en el que se reclama la nulidad del acuerdo
arbitral, porque si ésta tiene por efecto la suspensión del procedimiento arbitral para
que las cosas se mantengan en el estado en que se encuentran hasta en tanto se
concluya en definitiva dicho juicio, es incuestionable que si previo a resolver el
amparo, en el juicio mercantil se pronuncia sentencia, conforme a la legislación
aplicable, opera un cambio de situación jurídica, en tanto que la medida cautelar y sus
consecuencias legales dejan de surtir efectos, ya que el contexto procesal que genera
el fallo definitivo, impide analizar la legalidad del mencionado acto reclamado, y sin
que la eventual promoción del juicio de amparo directo extienda los efectos de la
medida cautelar, en atención a que éste no es un medio de defensa ordinario previsto
en la ley aplicable.
DÉCIMO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo en revisión 152/2014. José María Abascal Zamora. 11 de diciembre de 2014.
Unanimidad de votos. Ponente: Hilario Salazar Zavaleta, secretario de tribunal
autorizado por el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal para desempeñar las
funciones de Magistrado, en términos del artículo 26, párrafo segundo, en relación con
el diverso 81, fracción XXII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.
Secretaria: Reyna María Trejo Téllez.