Cristina Isabel Nascimento Lopez, Beatriz Villatoro Ramírez,
Giancarlo Rosati Flores, María Arias Ortega, Rocío Lerma
Ortega, Raquel Pérez Lázaro, Juan Carlos García Nieto, Javier
González Spínola.
Hospital General La Mancha Centro. Alcázar de San Juan.
Ciudad Real.
Retroperitoneo y peritoneo, lo que todos
necesitamos saber
Objetivo docente: Describir e ilustrar la anatomía del peritoneo y el
retroperitoneo, para facilitar la comprensión de las vías de diseminación de
los procesos patológicos intraabdominales.
Revisión del tema: el abdomen está dividido en espacios intra y
extraperitoneales. El retroperitoneo comprende el espacio extraperitoneal
entre la cavidad peritoneal y la fascia transversalis desde el diafragma
hasta la pelvis. La cavidad peritoneal es un espacio entre el peritoneo
parietal, que recubre la pared abdominal, y el peritoneo visceral, que
envuelve los órganos abdominales. Los ligamentos peritoneales, el
mesenterio y el omento dividen el peritoneo en compartimentos. Estas
divisiones anatómicas serán el sustrato de diseminación de muchos
procesos patológicos, que frecuentemente afectan a la cavidad peritoneal,
como los procesos infecciosos, inflamatorios, neoplásicos y traumáticos.
Entender los patrones de extensión de las enfermedades intraabdominales
(ejemplo: distribución del líquido libre y/o del aire extraluminal) en los
espacios peritoneales y retroperitoneales será determinante en el
diagnóstico preciso de la patología extra e intraperitoneal.
Conclusión: el conocimiento de las relaciones anatómicas y las vías de
diseminación de los procesos patológicos intraabdominales es esencial
para proporcionar un diagnóstico radiológico preciso.
El peritoneo es una membrana serosa, formada por
una capa de epitelio simple. Presenta dos
componentes, el peritoneo parietal que recubre la L. gastrohepático
pared abdominal, y el peritoneo visceral que recubre
Mesocolon transverso
los órganos abdominales, formando, una serie de
ligamentos, mesos y omentos. Estas reflexiones Estomago
peritoneales contienen el tejido areolar del
Colón transverso Aorta
retroperitoneo, soporte de vasos sanguíneos, linfáticos
y nervios. Lo que establece una conexión entre el Epiplón mayor Mesenterio
peritoneo, el retroperitoneo y entre los órganos Intestino delgado
abdominales.
Mesos: unen el peritoneo parietal posterior con el
peritoneo visceral de las vísceras huecas (no Douglas
estomago), y las comunica con el retroperitoneo.
Contienen el tejido adiposo por el que discurren los
vasos, ganglios linfáticos y nervios.
La línea morada representa el peritoneo parietal, la línea
• Mesocolon transverso: conecta el colon transverso roja, la aorta y los vasos mesentéricos, la azul el mesenterio,
la verde el mesosigma, la rosada el mesocolón trasnverso y
con la pared posterior de la cavidad abdominal. Se
la linea verde oscuro representa al ligamento gastrocólico u
localiza a lo largo de la cara infero anterior de omento mayor.
páncreas. Contiene los vasos cólicos medios. Por la
estrecha relación con páncreas, los procesos como
neoplasias o pancreatitis pueden avanzar a través de
él. Divide la cavidad peritoneal en dos
compartimentos: supra e inframesocólico.
• Mesenterio: doble hoja peritoneal con forma de
abanico que ancla las asas yeyunales e ileales a la
pared posterior. Contiene los vasos mesentéricos y
sus ramas. Se extiende desde el ligamento de Treitz
(ángulo duodeno yeyunal) hasta la válvula
ileocecal, y divide el compartimento
inframesocolico en derecho e izquierdo.
• Mesosigma. une el colon sigmoide a la pared
pélvica posterior y contiene los vasos
hemorroidales y sigmoideos. El proceso patológico
más común que involucra esta estructura es la
diverticulitis aguda.
Omentos o epiplones: unen el peritoneo visceral del estómago con otras vísceras.
Epiplon menor: está formado por dos componentes contiguos llamados ligamentos
gastrohepático y hepatoduodenal, une la curvatura menor del estómago y el bulbo duodenal, al
hígado. Porta Arteria gástrica izquierda
Epiplón mayor
A B
2º porción
duodeno
(descendente)
3º porción
duodeno
(horizontal) 4º porción
duodeno
(ascendente)
A Ligamento gastrohepático (sombreado azul): se extiende entre la curvatura menor del
estómago y la fisura del ligamento venoso (entre flechas). Contiene ramas de la arteria gástrica
izquierda. B Ligamento hepatoduodenal (sombreado amarillo): ancla la primera porción
duodenal al hígado, contiene la vena porta, arteria hepática y el conducto hepático común y
parte del cístico.
Epiplon mayor: se origina desde la curvatura mayor gástrica y primera porción
duodenal y desciende hasta el colon transverso, formando el ligamento gastrocólico.
Hace un pliegue que cubre la pared anterior abdominal y cuelga como un delantal del
colon transverso (delantal de los epiplones). Cubre el colon transverso y el intestino
delgado (yeyuno e íleon). El ligamento gastrocólico puede reconocerse por la
presencia de vasos gastroepiploicos, que nacen cerca del hilio hepático. La dilatación
de las venas gastroepiploicas es un signo muy común de oclusión de la vena
esplénica, frecuentemente consecuencia de una pancreatitis (1).
A B
Estomago
A. Epiplon mayor normal (flechas azules): une la curvatura mayor con el colón, y luego desciende
anteriormente como un delantal hacia el intestino delgado. B. Paciente con carcinomatosis
peritoneal y ascitis difusa: las flechas rojas señalan un patrón micronodular con rarefacción de la
grasa en el epiplon mayor, que sugiere infiltración peritoneal.
Ambos epiplones delimitan parte de la transcavidad de los epiplones. La transcavidad es un
espacio que forma parte del receso peritoneal derecho, y consta de dos recesos:
• El superior: rodea completamente la superficie medial del lóbulo caudado, se sitúa posterior
a la vena porta y por detrás del epiplón menor. Cerca del diafragma, la parte posterior de este
espacio se sitúa adyacente al pilar diafragmático derecho. Es un compartimento medial
pequeño y a la derecha.
• El inferior: se sitúa entre el estómago y la superficie visceral del bazo. Es un gran
compartimento lateral a la izquierda, limitado inferiormente por colon y mesocolon transverso,
posterior a estómago y anterior a páncreas, riñón izquierdo y bazo (1).
Mesocolón transverso
Lóbulo caudado Receso Superior Receso Inferior
Bazo
Estomago
Hiato de Winslow: comunica la transcavidad de los epiplones con el resto del espacio peritoneal derecho. Es un orificio
entre la vena cava inferior y el borde libre del ligamento hepatoduodenal.
Ligamentos
Ligamentos que unen el peritoneo parietal con una víscera:
• Ligamento espleno-renal: conecta bazo con el espacio pararrenal anterior. Por él discurren la
arteria y vena esplénicas hasta su llegada al hilio esplénico. Junto a él llega la cola pancreática,
por lo que la patología pancreática puede tomar esta vía de diseminación.
• Ligamento frenocólico: ancla el colon descendente proximal a la pared posterior del cuerpo y
borde lateral del diafragma izquierdo.
• Ligamentos suspensorios del hígado: el peritoneo parietal se refleja desde el diafragma para
envolver al hígado. Las reflexiones desde el diafragma hasta el hígado reciben el nombre
de ligamentos coronarios y la unión de los mismos en la superficie hepática forma
los ligamentos triangulares. El ligamento triangular izquierdo es pequeño y no supone una
compartimentalización del espacio subfrénico izquierdo. El ligamento triangular derecho es
grande y separa el espacio subfrénico derecho del espacio subhepático derecho o espacio de
Morrison.
• Ligamento falciforme: ligamento que contiene la vena umbilical obliterada y ancla la
superficie del hígado a la pared abdominal anterior. Supone una relativa barrera para el paso de
líquido desde el espacio subfrénico derecho al espacio subfrénico izquierdo.
• Ligamento gastrofrénico: ligamento de anclaje.
Ligamentos que unen una víscera con otra:
• Ligamento gastroesplénico: estructura de contenido graso, entre el espacio subfrénico anterior
izquierdo y el receso inferior de la transcavidad de los epiplones. Contiene los vasos cortos
gástricos, una ruta colateral de retorno venoso del eje espleno mesentérico.
Ligamento falciforme
Ligamento gastroesplénico
Receso inferior
Espacio subfrénico anterior
izquierdo con liquido
La TC de abdomen superior de un
paciente con ascitis muestra los
espacios peritoneales llenos de
líquido delimitando el ligamento
gastroesplénico.
Ligamento triangular derecho
Espacios peritoneales
El mesocolon transverso divide el peritoneo en los espacios supra e inframesocólico. Estos
espacios se dividen en izquierdo y derecho. Los espacios paracólicos y pélvicos bilaterales
también son espacios peritoneales.
Espacios suparamesocolicos izquierdos
Ligamento falciforme
Espacio subfrénico Espacio perihepático anterior izquierdo
derecho
Espacio perihepático posterior izquierdo
Ligamento
Espacio subfrénico frenocólico
anterior:
Ligamento
Espacio subfrénico posterior gastrocólico
Imagen axial y coronal de TC de paciente con diagnóstico de carcinomatosis peritoneal, donde se visualiza ascitis
difusa. Las líneas remarcan los espacios peritoneales izquierdos.
Cerca de la unión gastroesofágica se producen 4 divisiones del espacio peritoneal izquierdo. Están
intercomunicados entre sí.
• Espacio perihepático anterior izquierdo: anterior al hígado, medialmente limitado por el ligamento
falciforme.
• Espacio perihepático posterior izquierdo : curvándose posteriormente para cubrir la superficie hepática
visceral.
• Espacio subfrénico anterior: separa el fundus gástrico del diafragma.
• Espacio subfrénico posterior (o espacio periesplénico): rodea al bazo. Dos cm más caudal está limitado
inferiormente por el ligamento frenocólico. Esta separado del líquido del receso inferior de la transcavidad de
los epiplones por el mesocolon transverso.
Espacio supramesocolico derecho
Consta de dos espacios perihepáticos y dos porciones de la transcavidad de los epiplones.
Los espacios perihepáticos consisten en una amplia superficie diafragmática, limitada a la
izquierda por el ligamento falciforme y posteromedialmente por el ligamento coronario
derecho que marca el área desnuda del hígado (espacio subfrénico derecho). La segunda
parte corresponde a la fosa hepatorrenal (espacio de morrison) que se encuentra en cortes
más caudales, se extiende entre la superficie visceral posterior del hígado y la fascia renal
anterior del riñón derecho: se continua a través del foramen de Winslow, con el receso
superior de la transcavidad de los epiplones (1).
Espacio de Morrison
Ligamento falciforme
Área
desnuda del
hígado
Ligamento
coronario
derecho
Imágenes axiales de TC de paciente con diagnóstico de carcinomatosis peritoneal, donde se visualiza ascitis difusa.
Las flechas señalan las referencias anatómicas.
Espacio subfrénico derecho, caudalmente se continúa con el Ligamento falciforme Fascia anterior renal
espacio de Morrison.
La transcavidad de los epiplones como ya se mencionó
antes, consta de un receso superior que rodea el lóbulo
caudado y un receso inferior que se sitúa posterior al
estómago. Anatómicamente, las 2 son estructuras
continuas, pero el pliegue gastrohepático se interpone
entre ellas en los cortes cefálicos (a nivel de la arteria
gástrica izquierda).
Receso Inferior
Receso superior
TC coronal de paciente con diagnóstico de cirrosis con ascitis difusa.
Compartimento Inframesocólico
Se divide en derecho (más pequeño) e izquierdo (más grande) por el mesenterio, que va desde el ángulo
de Treitz hasta la región ileocecal. Ambos espacios se comunican en la pelvis, el izquierdo el cual se abre
directamente a la pelvis teniendo como único obstáculo el mesosigma. El espacio inframesocólico
derecho no se comunica directamente con la pelvis, pues se localiza la raíz del mesenterio en su
confluencia con la región ileocecal, pero el líquido puede descender por rebosamiento (1).
En la porción más lateral de estos espacios están los espacios o gotieras paracólicas que ,
son laterales a las uniones de los reflejos peritoneales del colón ascendente y descendente.
•Gotiera paracólica derecha: conecta directamente hacia arriba con los espacios perihepático y
subhepático derechos.
•Gotiera paracólica izquierda: se encuentra limitada superiormente por el ligamento frenocólico
(aunque parcialmente).
Ligamento frenocólico
Mesocolon transverso
Mesenterio
Gotiera paracólica I
Gotiera
paracólica D
Mesosigma
TC de abdomen de paciente con marcada ascitis.
Espacios pélvicos
En la pelvis, el peritoneo forma una serie de recesos al cubrir superiormente los órganos pélvicos
extraperitoneales, de modo que encontramos:
•Receso vesical anterior: localizado entre peritoneo parietal de pared abdominal anterior y pared
anterior de vejiga.
•Recesos paravesicales.
•Receso vesico uterino y recto uterino (espacio de Douglas) en mujeres. En varones
encontramos el receso recto vesical.
Receso vesico
uterino Receso recto uterino (espacio de Douglas)
Receso vesical anterior
Recesos paravesicales
Receso recto vesical
Órganos, espacios y planos extraperitoneales.
El retroperitoneo se divide en tres compartimentos, cuyos límites están delimitados por
diferentes fascias.
Espacio pararrenal anterior: limitado anteriormente por la capa posterior del peritoneo
parietal, posteriormente por la fascia renal anterior (fascia de Gerota) y lateralmente por la
fascia lateroconal. Este espacio contiene la mayor parte del duodeno, colon ascendente,
colon descendente y páncreas. Se comunica con la raíz del mesenterio del intestino
delgado, la raíz del mesocolon transverso, los ligamentos frenicocólicos, duodenocólico y
esplenorrenal, y el epiplón menor. Es un medio por el que los procesos como la pancreatitis,
pueden alcanzar los mesenterios del abdomen superior (1).
Marco duodenal
Proceso uncinado de
Colon
páncreas
descendente
Colon
ascendente
Fascia renal
Vena cava inferior posterior
ESPACIO PARARRENAL ANTERIOR: el sombreado morado representa el espacio pararrenal anterior, delimitado anteriormente por el
peritoneo parietal posterior (línea morada) y posteriormente por la fascia renal anterior (línea naranja). Los triángulos azules representan la
fascia lateroconal. El sombreado naranja representa el espacio perirrenal, delimitado por la fascia renal anterior (línea naranja) y por la fascia
renal posterior (línea roja).
Espacio perirrenal: enfundados por la fascia renal contiene los riñones, las glándulas
suprarrenales, los vasos hiliares, pelvis renal y uréter proximal. Limitado anteriormente por la
fascia renal anterior y posteriormente por la fascia renal posterior.
La fascia renal anterior se fusiona con el plano formado posterior al páncreas y al duodeno y
se continúa lateralmente a ambos lados del colon descendente y ascendente para formar la
fascia lateroconal. Las acumulaciones liquidas retroperitoneales usan esta ruta para cruzar de
un lado a otro. La fascia renal posterior que cubre el hilio y el polo inferior de los riñones se
inserta en la fascia del psoas, estableciendo una comunicación entre los espacios perirrenal y
del psoas(1).
Espacio pararrenal posterior: limitado anteriormente por la fascia renal posterior (fascia de
Zuckerkandl) y posteriormente por la fascia transversal. Medialmente, limitado por la fusión
de la fascia renal posterior y transversal con la fascia muscular, mientras que
anterolateralmente, esta es contigua a la grasa properitoneal. No contiene órganos, pero se
relaciona íntimamente con las superficies posteriores del colon ascendente y descendente, los
procesos inflamatorios que se originan en estos segmentos colónicos (diverticulitis, etc.)
tienen rápido acceso a este espacio. Los nervios ilioinguinal y cutáneo femoral atraviesan este
espacio graso(1).
Plano
retromesenterico
Plano retrorrenal
Plano interfascial
combinado
Espacio pararrenal posterior
Las capas fasciales representan planos potencialmente expansivos que permiten la
comunicación de procesos neoplásicos y no neoplásicos entre estos compartimentos.
El plano retromesentérico corresponde a la fascia renal anterior, el plano retrorrenal
corresponde a la fascia renal posterior y el plano lateroconal corresponde a la fascia
lateroconal. Inferiormente, estos forman el plano interfascial combinado, que discurre
anteriormente al músculo psoas, permitiendo la comunicación con la pelvis.
Espacio de los grandes vasos: es una continuación caudal del mediastino posterior. Se
encuentra anterior a los cuerpos vertebrales. No está delimitado por planos fasciales. Contiene
la aorta y sus ramas viscerales principales, así como la vena cava inferior y sus tributarias (1).
TEACHING POINTS
Distribución del líquido en la La compartimentación anatómica, junto con los cambios de presión
por los movimientos respiratorios y la gravedad, determinan el flujo
cavidad peritoneal natural del líquido intraperitoneal,
Ligamento falciforme
Ligamento frenocolico
Colon
Colon
descendente
ascendente
Mesenterio
Mesenterio
Mesosigma
Mesosigma
Las flechas indican el flujo natural del líquido en la cavidad peritoneal. Cuando la cantidad de
líquido es pequeña, el líquido discurre por los espacios más declives, el fondo de saco de
Douglas en la mujer y el receso rectovesical en el hombre. Si la cantidad de líquido es mayor,
este podrá ascender por las gotieras paracólicas, por la izquierda el ascenso será lento y débil, y
se limita por el ligamento frenocólico (no sube al compartimento supramesocolico), mientras
que, por la derecha, subirá el flujo principal hacia el espacio subhepático derecho, en especial a
su porción posterior (Morrison), desde aquí puede comunicar con el espacio subfrénico
derecho, pero no suele pasar a los espacios supramesocólicos izquierdos ya que se lo impide el
ligamento falciforme. El líquido peritoneal del compartimento inframesocólico derecho fluye a
lo largo de los repliegues del mesenterio hasta acumularse en la confluencia ileocecal,
rebosando hasta el fonde de saco de Douglas. En el lado izquierdo, frecuentemente se detiene
por el mesosigma antes de descender a pelvis (1).
TEACHING POINTS
Distribución del líquido en el espacio pararrenal anterior y planos
retroperitoneales
La pancreatitis es un buen ejemplo, para entender los derrames
pancreaticoduodenales. Las acumulaciones líquidas pancreáticas iniciales o leves
ocupan sólo la grasa retroperitoneal que rodea al páncreas inflamado. Cuando la
pancreatitis es más grave, produce acumulaciones liquidas que se extienden por
dos rutas anatómicas principales, a través de los planos interfasciales y a lo largo
de los mesenterios (1).
Plano
retromesenterico Plano retrorrenal
Plano interfascial
combinado
Páncreas edematoso
Tc de abdomen sin CIV (por insuficiencia renal) en paciente con diagnóstico de pancreatitis.
En el plano axial, se visualiza un páncreas engrosado con edema en la grasa peripancreática,
acompañado de una pequeña lamina de líquido que delimita el plano retromesénterico (flecha roja).
En el corte sagital este líquido desciende a través del plano retromesenterico y retrorrenal al plano
interfascial, que comunica con la pelvis.
La extensión al plano interfascial ocurre cuando el líquido entra en contacto con el
plano entre la fascia renal anterior y el mesenterio dorsal (plano retromesénterico).
Desde aquí el líquido puede seguir la ruta retrorrenal o el camino lateroconal.
Estos planos interfasciales inferiormente comunican con la pelvis principalmente
a lo largo de la cara anterolateral del psoas.(1).
La extensión a través de los mesenterios sigue las inserciones embriológicas del
páncreas en desarrollo. En el desarrollo embriológico, anterior al páncreas está
el ligamento gastroesplénico (en el adulto forma parte del mesocolon y todo el
epiplón mayor) (recordad que el mesocolon se localiza a lo largo de la cara
infero anterior, por lo que el líquido también se disemina por contiguidad),
posterior al páncreas se encuentra el ligamento espleno renal (ruta para
extenderse al hilio esplenico). La cabeza pancreática posee una unión fetal con
el ligamento hepatoduodenal, lo que explica también la diseminación de la
pancreatitis por este medio (1).
El peritoneo posee un sistema de intercomunicación de planos, que hace posible
que las acumulaciones de líquido producidas, como en el caso de la pancreatitis
puedan distribuirse por todo el abdomen.
TEACHING POINTS
Extensión directa de neoplasias secundarias a través de las
superficies peritoneales
• El mesocolon transverso sirve como vía principal de diseminación desde el
estómago, el colon y el páncreas.
• El ligamento gastrocólico (epiplón mayor) es otra ruta entre el estómago y el
colón.
• Los tumores gástricos también pueden extenderse a lo largo del ligamento
gastroesplénico hacia el bazo.
• Las neoplasias de la cola del páncreas pueden diseminarse al ángulo esplénico
del colon a través del ligamento frenicocólico.
• Las neoplasias biliares a menudo se extienden a lo largo de los ligamentos
gastrohepático y hepatoduodenal.
• El carcinoma de ovario se disemina difusamente por todas las superficies
mesoteliales adyacentes.
Diseminación intraperitoneal de las neoplasias
Depende del flujo natural del líquido en la cavidad peritoneal. Los lugares más
frecuentes de acumulación de ascitis y la fijación y el crecimiento
consecuentes de las metástasis peritoneales son:
• Fondo de saco de Douglas
• Recesos pelvicos La ascitis y/o la rarefacción de la
• Mesenterio del intestino delgado distal grasa pueden ser la única
cerca de la unión ileocecal manifestación de carcinomatosis
• Mesocolon sigmoide peritoneal.
• Gotiera paracólica derecha
Formas de presentación de la carcinomatosis peritoneal
Rarefacción del tejido graso/ Lesiones reticulonodulares
Trabeculación grasa
Engrosamiento/ placas serosas Masas
Pseudomixoma peritoneal secundario a neoplasia mucinosa apendicular. En la grasa
epiploica se identifica un patrón micronodular, que sugiere infiltración peritoneal (flecha roja),
asociado a un importante engrosamiento de aspecto quístico del apéndice vermiforme (flecha
azul) que no se rellena con contraste, que en los cortes más caudales se continúa con una ascitis
parcialmente loculada en el saco de Douglas (flecha amarilla).
Tc de abdomen de paciente con carcinomatosis peritoneal y ascitis difusa, secundaria a
carcinoma de ovario. El mesenterio (flecha azul) y el epiplón mayor (flecha roja) se
encuentran infiltrados, con micronódulos y pequeñas bandas de densidad de partes blandas en la
grasa.
TEACHING POINTS
Presencia de gas extraluminal: neumoperitoneo y retroneumoperitoneo
En el caso de perforaciones espontaneas de víscera hueca, la localización del
gas extraluminal nos puede ayudar a identificar la probable víscera afectada.
Aire extraluminal
Compartimento supramesocolico Perforación de tracto • Si hay gas en el saco menor (orientara a
gastrointestinal perforación de la pared posterior del estómago
proximal o de duodeno).
• Las perforaciones de la pared anterior gástrica
suelen dar lugar a perforaciones directas al
espacio peritoneal, con abundante aire libre.
• Debido a la relación anatómica de la porta con
el antro gástrico y el bulbo duodenal, es
habitual que en las perforaciones del tracto
gastrointestinal superior se acumule el gas
alrededor de la porta (signo del gas libre
periportal).
Compartimento inframesocolico Perforación del •Incluyendo ciego, colon transverso, sigmoide y
intestino delgado el tercio superior del recto (la cantidad de gas
distal (yeyuno e ileon) suele ser escasa en diverticulitis y neoplasias
y del intestino grueso perforadas). Cuando el gas libre está presente
sólo en la pelvis, es más probable que la
perforación esté en el colon que en el intestino
delgado.
• Las perforaciones de intestino delgado tambien
suelen tener escasa cantidad de aire, y se
encuentran en los pliegues mesentéricos (si hay
gas porto-mesentérico, habitualmente está
asociado a isquemia mesentérica).
Retroneumoperitoneo, Perforación del colon ascendente o descendente
generalmente en los espacios
pararrenales anteriores, derecho e
izquierdo.
Retroneumoperitoneo Perforación duodenal ( 2º y 3º porción).
(normalmente en el espacio
pararrenal anterior derecho).
Neumoperitoneo
Gas periportal
Liquido libre perigástrico Estriación de la grasa circundante
Discontinuidad de la pared
Engrosamiento de la pared
Perforación prepilorica por ulcera péptica complicada con peritonitis, en la imagen axial de TC, se
visualiza importante neumoperitoneo, principalmente entre la pared anterior abdominal y el hígado, y
rodeando a la porta. El gas al estar limitado en el compartimento supramesocolico (imagen sagital) nos
indica que la perforación puede estar en el estómago o en el bulbo duodenal. Otros signos que nos orientan
a perforación es la discontinuidad de la pared, liquido libre perigástrico o periduodenal, engrosamiento de
la pared y estriación de la grasa circundante.
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