Indice Final
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1. El Derecho de Obligaciones
1.1. Antecedentes
Vinculo jurídico
Finalidad
Clasificación.
Definición
Principio de identidad
Concurrencia de acreedores
Concurrencia de arrendatarios
Gastos de conservación
Definición
Irrevocabilidad de la elección
1.1. Conceptos
1.2. Clasificación
2.2. Clasificación
2.2.1.1. Definición.
2.2.2.1. Definición
7. Análisis del artículo 1138.- Teoría del riesgo en las obligaciones de dar bien cierto
9. Análisis del artículo 1140.- Pérdida del bien en obligación proveniente de delito o falta
11. Análisis del artículo 1142.- Los bienes inciertos deben indicarse, cuando menos, por su
especie y cantidad
15. Análisis del artículo 1146.- Efectos anteriores a la individualización de bien incierto
7. Análisis del artículo 1138.- Teoría del riesgo en las obligaciones de dar bien cierto
En las obligaciones de dar bienes ciertos se observan, hasta su entrega, las reglas
siguientes:
1.- Si el bien se pierde por culpa del deudor, su obligación queda resuelta; pero el
montos correspondientes.
inciso uno, expresa la consecuencia jurídica cuando el bien se pierde por culpa del deudor, de
modo que la prestación se torna imposible, y al ser el deudor culpable de esa imposibilidad, el
riesgo es asumido por él. De acuerdo a este artículo, al tornarse imposible la prestación, el
la hubiere, nos dice que el deudor tiene que pagar la indemnización. Del mismo modo, si el
bien perdido genera un beneficio económico al deudor, el acreedor puede reclamar ese
beneficio en reemplazo del bien perdido sin cobrar daños y perjuicios por el mismo concepto.
2.- Si el bien se deteriora por culpa del deudor, el acreedor puede optar por resolver
Este inciso nos señala que, cuando se de la pérdida parcial de las cualidades del bien por
culpa del deudor, el acreedor tiene la facultad de elegir resolver la obligación quedando libres
ambas parte pero con la debida indemnización por parte del deudor, o, sino, recibir el bien
bilateral como lo es la compraventa, el acreedor pagaría menos por el bien, asimismo, recibir
la indemnización por daños y perjuicios. Cita, asimismo, al párrafo 2 del inciso 1, que nos
explica sobre la posibilidad del acreedor de exigir como compensación el beneficio que el
deudor pudo obtener. Sin embargo, el último párrafo nos indica que si el daño que se produjo
3.- Si el bien se pierde por culpa del acreedor, la obligación del deudor queda
Este inciso, ya no habla de la perdida del bien por culpa del deudor sino del acreedor. En este
caso, la obligación se resuelve de modo que el deudor ya no tiene la obligación de dar el bien,
si el deudor con la resolución obtiene algún beneficio, como puede ser vender el bien a un
Este inciso se refiere sobre el deterioro del bien, pero ahora por culpa del acreedor. En este
caso, este no puede exigir reducción, de modo que tiene la obligación de recibirlo tal y como
5.- Si el bien se pierde sin culpa de las partes, la obligación del deudor queda
bien.
Este inciso, trata en caso de que el bien se pierda sin culpa, siendo el responsable aquel que se
encontraba en mejor posición de evitar la imposibilidad. Así, nos señala que la obligación del
deudor queda resuelta, pero sin derecho a la contraprestación, conservando los derechos y
6.- Si el bien se deteriora sin culpa de las partes, el deudor sufre las consecuencias
tal caso, corresponden al deudor los derechos y acciones que pueda originar el
Finalmente, el último inciso de este artículo nos señala que, siendo el deudor quien tenía la
mayor posibilidad de evitar la imposibilidad, este sufre las consecuencias del deterioro, de
contraprestación, asimismo, el deudor conserva los derechos y acciones que puede originar el
“Se presume que la pérdida o deterioro del bien en posesión del deudor es por culpa suya,
siendo uno de ellos el deterioro o pérdida del bien antes de la entrega de la misma. Teniendo
en cuenta el artículo 1138, podemos asignar el riesgo mediante uno de sus criterios que es la
culpa, de modo que si el deterioro del bien se da por culpa del deudor este asume el riesgo y
si es por culpa del acreedor, éste asume el riesgo. Sin embargo, hay otra posibilidad que es
cuando el deterioro o pérdida se produce sin culpa de las partes, siendo la respuesta del
código de quien estaba en mejor posición para evitarlo, de ese modo, el presente artículo de
análisis lo hace a través de la presunción señalando al deudor, pero este puede probar que la
pérdida o el deterioro del bien no son por causas que le son imputables.
9. Análisis del artículo 1140.- Pérdida del bien en obligación proveniente de delito o
falta
“El deudor no queda eximido de pagar el valor del bien cierto, aunque éste se haya
perdido sin culpa, cuando la obligación proviene de delito o falta. Esta regla no se
Este artículo nos explica sobre la obligación de restituir el bien que se deriva de delitos o
faltas conforme al Código Penal. En este caso, el deudor no queda libre de responsabilidad,
como ocurre en artículos anteriores, sino que tiene que devolver el bien sustituyéndolo por su
1.1. Conceptos
El Derecho de obligaciones es una parte del Derecho Civil que regula las relaciones
jurídicas personales en virtud de las cuales, una persona llamada acreedor puede exigir a
otra llamada deudor una prestación que puede consistir en un dar, hacer o no hacer y en el
supuesto de incumplimiento dirigirse en contra de su patrimonio para satisfacer su intrés, ya
sea con la cosa debida o con su equivalente. (DERECHO DE OBLIGACIONES, IVÁN
ESCOBAR FORNOS.Pág.9)
El Derecho de Obligaciones tiene una destacada importancia teórico-práctica, social y
económica, dentro del derecho. (DERECHO DE OBLIGACIONES, IVÁN ESCOBAR
FORNOS.Pág.14)
El derecho de las obligaciones es considerado como una de las herencias más propias del
Derecho Romano. Como bien se ha señalado, esta materia es acaso la más teórica y
abstracta de todas las demás partes del derecho, lo cual ha permitido que Planiol y Ripert
expresen, con todo acierto, que ella forma parte del dominio de la lógica jurídica. Sus reglas
aplican razonamientos de pura lógica, al punto que muchos autores la consideran como "la
ratio escrita". (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL
FERRERO COSTA. Pág. 163)
Por ello, no debemos pensar que el derecho de las obligaciones constituye una disciplina
inmutable del derecho y que sus reglas son permanentes. Se han producido
transformaciones, aunque debe reconocerse que ellas han ocurrido en forma lenta. Los
cambios tienen que darse desde que las obligaciones no hacen sino recoger las relaciones
sociales, económicas, morales y políticas entre los hombres. "En realidad, la teoría de las
obligaciones no es más que la traducción jurídica de las relaciones económicas y morales
entre los hombres. Por tanto, es forzoso que ha de sufrir las consecuencias de la evolución
de esas relaciones". (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES.
RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 165)
Dentro de los derechos patrimoniales, y a partir de la separación trazada por los glosadores
entre el ius in rem y el ius in personam, basándose en la oposición que había formulado el
Derecho romano entre la actio in rem y la actio in personam, es que se distingue entre
derechos reales y derechos de obligación. Los primeros son las facultades que ejerce una
persona sobre un bien de modo directo e inmediato. Los segundos están constituidos por la
relación de contenido patrimonial entre dos personas. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL
DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 168)
En los derechos reales, el objeto del derecho lo constituyen los bienes y las cosas, mientras
que en los derechos de obligación el objeto del derecho lo constituyen las prestaciones
ajenas en cuanto puedan proporcionar una cierta utilidad al acreedor. Igualmente, los
derechos reales giran alrededor del derecho de propiedad y sus desmembraciones, y la
relación es entre el sujeto al que corresponde el derecho y el bien objeto de él, mientras que
en los derechos de obligación la relación es de persona a persona, entre sujeto activo o
acreedor, y sujeto pasivo, o deudor; por lo tanto, la relación con las cosas es siempre
indirecta a través de las personas comprometidas en la prestación. (EL NEGOCIO
JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 168
y 169)
Antes de entrar a la definición de la obligación, es preciso conocer cuál es el origen
etimológico de la palabra. Esta tiene su origen en la palabra latina obligare que, a su vez,
recoge los vocablos ob y ligatio. La preposición ob tiene varias acepciones: delante, a causa
de, junto o cerca de, alrededor de; en tanto que ligatio significa ligar o atar. Es así, pues,
que la obligación supone sujeción, sometimiento, ligamen, atadura de algo que limita a la
persona sujeta a ella. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES.
RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 171)
La definición que ha servido de base a toda la doctrina es la contenida en las Institutos de
Justiniano (III, tít., 14) que expresa: "obligatio est iuris vinculum quo necessitate
adstringimur alicuius solvendae rei, secundum nostrae civitatis iure". Su traducción más
usual es: "la obligación es un vínculo de derecho por el que somos constreñidos con la
necesidad de pagar alguna cosa según las leyes de nuestra ciudad"11 Esta definición dio
lugar a una más simple y conocida en los tiempos antiguos y modernos que reza: "La
obligación es un vínculo de derecho por el cual somos constreñidos a dar, hacer o prestar
algo". (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL
FERRERO COSTA. Pág. 171)
La obligación es un vínculo jurídico abstracto en virtud del cual una parte, denominada
deudor, se compromete a ejecutar una prestación de contenido patrimonial en favor de otra,
denominada acreedor, pudiendo esta última exigir su cumplimiento o, en su defecto, la
indemnización que corresponda. (DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. MARIO CASTILLO
FREYRE. Pág. 19)
La obligación también es sinónimo de deber, y este deber comprende tanto a las
obligaciones imperfectas como a las perfectas. Se llaman obligaciones imperfectas a
aquéllas respecto de las cuales no somos responsables sino ante Dios, por su carácter
eminentemente moral. En cambio, las obligaciones perfectas son aquéllas que otorgan el
derecho para exigir su cumplimiento. (COMPENDIO DE DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.54)
Lo que determina el concepto de obligación es la necesaria existencia de un crédito y una
deuda. Es fundamental que en toda obligación haya un sujeto activo y un sujeto pasivo, lo
que permite poner de relieve el predominio humano sobre los elementos materiales.
(COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y
MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.71)
Primero, existen las obligaciones civiles, las mismas que requieren de contenido
patrimonial. Como ejemplo citaremos el caso del contrato de compraventa. Por él, conforme
al artículo 1529 del Código Civil Peruano de 1984, el vendedor se obliga a transferir la
propiedad de un bien al comprador y éste a pagar su precio en dinero. (COMPENDIO DE
DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO
FREYRE. Pág.79)
Luego existen los deberes jurídicos con contenido patrimonial. Tratamos, dentro de esta
denominación, a las llamadas obligaciones naturales. Empleamos (y lo vamos a hacer a lo
largo de esta obra) la expresión. (COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES.
FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.80)
El Derecho de Obligaciones, por otra parte, se aplica a todas las ramas del Derecho Civil,
llámense Derecho de Personas, Derecho de Familia, Derecho de Sucesiones o Derechos
Reales, aunque sus preceptos están estrechamente vinculados a las denominadas Fuentes
de las Obligaciones. (LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI. Pág.12)
1.2. Clasificación
La obligación de dar es la que tiene por objeto la transmisión del dominio o la constitución
de un derecho real. (DERECHO DE OBLIGACIONES, IVÁN ESCOBAR FORNOS.Pág.198)
son divisibles
La obligación de dar es aquella que tiene por objeto la entrega de un bien… (EL NEGOCIO
JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág.
191)
Las obligaciones con prestaciones de dar son, a grandes rasgos, aquellas que implican la
entrega física o jurídica de un bien. El tratamiento que el Código brinda a las obligaciones
de dar no es un tratamiento único, porque las reglas que van a ser aplicables dependerán
de las características del bien que constituye objeto de la prestación, el cual puede ser un
bien cierto o determinado, un bien incierto o determinable, o un bien fungible. (DERECHO
DE LAS OBLIGACIONES. MARIO CASTILLO FREYRE. Pág. 24)
2.2. Clasificación
2.2.1.1. Definición.
Dentro de las obligaciones de dar es necesario distinguir entre las de dar bienes ciertos y
determinados de aquellas de dar bienes inciertos. Bien cierto es aquel que se encuentra
individualizado. Bien incierto es aquel que es solo indicado por su especie o cantidad. (EL
NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO
COSTA. Pág. 193)
Entendemos por bien cierto a aquel que al momento de generarse la obligación, se
encuentra total y absolutamente determinado o individualizado; vale decir, que se ha
establecido con precisión qué deberá entregarse. Es así que las obligaciones de dar bienes
ciertos consisten en la entrega de un bien determinado. (DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. MARIO CASTILLO FREYRE. Pág. 24)
Entendemos por bien cierto a aquel que al momento de generarse la obligación (cualquiera
sea su causa) se encuentra total y absolutamente determinado o individualizado, vale decir,
que se ha establecido con precisión qué deberá entregarse. (COMPENDIO DE DERECHO
DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE.
Pág.149)
2.2.1.2. Principio de Identidad
Bienes muebles. Tal como lo establece el artículo1136 del CС, si el bien cierto que debe
entregarse es mueble y lo reclamasen diversos acreedores a quienes el mismo deudor se
hubiese obligado a entregarlo se preferirá:
o Al acreedor de buena fe a quien el deudor hizo tradición de él, aunque su título (o
sea el acto constitutivo de la obligación) sea de fecha posterior. Vale decir que el
principio de preferencia, para el caso de la transferencia de bienes muebles,
funciona en favor de aquel acreedor de buena fe a quien el deudor haya hecho
tradición del bien. "El principio de la buena fe -escribe Larenz- significa que cada uno
debe guardar 'fidelidad' a la palabra dada y no defraudar la confianza o abusar de
ella, ya que ésta forma la base indispensable de todas las relaciones humanas;
supone conducirse como cabría esperar de cuantos con pensamiento honrado
intervienen en el tráfico como contratantes o participando de él en virtud de otros
vínculos jurídicos. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 200 y 201)
o Al acreedor cuyo título sea de fecha anterior, si el deudor aún no ha hecho entrega
del bien. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES.
RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 201)
En el caso de los bienes muebles, el tema encuentra su sustento normativo en el artículo
1136, en el cual se establecen las siguientes reglas:
En primer lugar será preferido el acreedor de buena fe a quien el deudor hizo tradición
(entrega) de él.
De no haber habido tradición, se preferirá al que tenga título de fecha cierta más antiguo.
Si no ha habido tradición y si ninguno de los títulos es de fecha cierta, se prefiere al de
fecha más antigua. (DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. MARIO CASTILLO FREYRE.
Pág. 28)
Nos inclinamos a pensar que deberían seguirse, para el caso de los bienes muebles
registrables, los mismos principios de protección al acreedor diligente que en el supuesto de
los bienes inmuebles. En este caso, sin embargo, nos encontraríamos ante un nuevo
problema, ya que ambos acreedores podrían ser considerados como diligentes: el primero,
por haber tenido la precaución de exigir que se le haga entrega del bien, y el segundo, por
haber tenido la diligencia de inscribir primero su derecho en los Registros Públicos.
(COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y
MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.156)
2.2.1.3.2. Concurrencia de acreedores de bien inmueble
• Bienes inmuebles. Si se tratara de un bien inmueble, el artículo 1135 del CC prescribe que
si concurriesen diversos acreedores a quienes el mismo deudor se hubiese obligado a
entregar el bien será preferido:
o El acreedor de buena fe cuyo título ha sido inscrito primero.
o El acreedor que tenga título de fecha anterior, si no hay inscripción. (EL NEGOCIO
JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA.
Pág. 201, 202 y 203)
Según el artículo 1135, el orden de prelación que deberá seguirse cuando concurran dos o
más acreedores respecto de un mismo inmueble es el siguiente:
Se prefiere al acreedor de buena fe cuyo título ha sido primeramente inscrito.
De no haber inscripción, se prefiere al acreedor cuyo título sea de fecha cierta anterior.
De no haber inscripción y si ninguno de los títulos es de fecha cierta, se prefiere al de fecha
más antigua. (DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. MARIO CASTILLO FREYRE. Pág. 27)
Como se infiere, este supuesto no reviste problemas y simplemente debe seguirse el orden
de prelación previsto. Después de todo, al ser todos los inmuebles bienes registrables, esto
es susceptibles de inscripción en los Registros Públicos, resulta lógico que se le dé
preeminencia a quien inscribió, con buena fe, pues en este caso la ley protege a aquel que
cuida con mayor diligencia sus derechos. (COMPENDIO DE DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.152,
155)
En el artículo 1670 se establece que cuando se arrienda un mismo bien a dos o más
personas, se prefiere al arrendatario de buena fe cuyo título ha sido primeramente inscrito,
o, en defecto de inscripción, al que ha empezado a poseerlo. Si ninguno ha empezado a
poseerlo, se prefiere al arrendatario cuyo título sea de fecha cierta más antigua, y, en su
defecto, simplemente al que tenga el título de fecha más antigua. (COMPENDIO DE
DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO
FREYRE. Pág.159)
2.2.1.4. Pérdida de un bien cierto
El artículo 1137 del Código Civil Peruano de 1984 recoge algunos supuestos en los cuales
la ley considera que se pierde un bien cierto a cuya entrega se ha obligado un deudor con
su acreedor. Se entiende que la pérdida origina diversas consecuencias, desarrolladas más
adelante, cuando estudiemos los supuestos contemplados por el artículo 1138, relativo a la
teoría del riesgo: Artículo 1137.- «La pérdida del bien puede producirse: 1.- Por perecer o
ser inútil para el acreedor por daño parcial. 2.- Por desaparecer de modo que no se tenga
noticias de él o, aun teniéndolas, no se pueda recobrar. 3.- Por quedar fuera del comercio».
(COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y
MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.159)
2.2.1.5. Teoría del riesgo en las obligaciones de dar bien cierto
La teoría del riesgo determina cuál de las partes tendrá que soportar la pérdida o los
deterioros que sufre el bien desde el momento en que se contrae la obligación hasta su
cumplimiento.
Se entiende, naturalmente, que la pérdida debe producirse con posterioridad a la fecha en
que se contrajo la obligación. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 207)
En el caso de las obligaciones de dar bienes ciertos, debemos seguir las reglas que sobre la
teoría del riesgo contienen los incisos 1 a 6 del artículo 1138 del CC, para así determinar
cuándo el bien se pierde para el acreedor (res perit creditori). Estas reglas son las
siguientes: (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL
FERRERO COSTA. Pág. 207, 208)
a. Si el bien se pierde por culpa del deudor
Según el inciso 1 del artículo 1138, si el bien se pierde por culpa del deudor la
obligación queda resuelta, el acreedor deja de estar obligado a su contraprestación,
si la hubiere, y el deudor queda sujeto al pago de la correspondiente indemnización.
Estamos ante un supuesto de imposibilidad de cumplimiento de la prestación
específica de dar un bien cierto por pérdida de la cosa, pero mediando culpa, el
deudor no se libera de la obligación y se producirá la sustitución de la obligación
específica en genérica de daños y perjuicios. Si, como consecuencia de la pérdida,
el deudor obtiene una indemnización (por ejemplo, el bien estaba asegurado) o
adquiere un derecho contra un tercero (por ejemplo, el causante de la pérdida del
bien), el acreedor, en sustitución de la prestación debida, puede exigirle la entrega
de tal indemnización o sustituirse al deudor en la titularidad del derecho contra el
tercero. En estos casos, la indemnización de daños y perjuicios se reduce en los
montos correspondientes. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 208)
b. Si el bien se deteriora por culpa del deudor
Según inciso 2 del artículo 1138 en caso de deterioro del bien por culpa del deudor,
el acreedor puede optar por resolver la obligación (entiéndase que se puede
resolver, por imposibilidad objetiva, el negocio constitutivo de la obligación), o por
recibir el bien en el estado en que se encuentre y exigir la reducción de la
contraprestación, si la hubiere, y el pago de la correspondiente indemnización de
daños y perjuicios; siendo de aplicación, en este caso, lo dispuesto en el segundo
párrafo del inciso 1 del mismo artículo. Si el deterioro es de escasa importancia, el
acreedor puede exigir la reducción de la contraprestación, en su caso. (EL
NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO
COSTA. Pág. 209)
c. Si el bien se pierde por culpa del acreedor
Si el bien se pierde por culpa del acreedor, según el inciso 3 del artículo 1138 la
obligación de entregar el bien queda resuelta, conservando, sin embargo, el deudor
el derecho a la contraprestación, si la hubiere. Ello ocurre cuando el acreedor haya
incurrido en mora, como lo analizaremos más adelante. Así, en el caso específico de
la compraventa el artículo 1568 del CC establece que en el caso de pérdida del bien
el riesgo pasa al comprador antes de la entrega si "encontrándose a su disposición,
no los recibe en el momento señalado en el contrato para la entrega" Si el deudor
obtiene algún beneficio con la resolución de su obligación, se reduce el valor de la
contraprestación a cargo del acreedor en la misma medida del beneficio en favor del
deudor (artículo 1138 inciso 3 CC). (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE
LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 209)
d. Si el bien se deteriora por culpa del acreedor
Si el bien se deteriora por culpa del acreedor, según el inciso 4 del artículo 1138,
éste tiene la obligación de recibirlo en el estado en que se encuentre sin reducción
alguna de la contraprestación, si la hubiere. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL
DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 209)
e. Si el bien se pierde sin culpa de las partes
La obligación del deudor queda resuelta, con pérdida del derecho a la
contraprestación, si la hubiere. Así lo establece el inciso 5 del artículo 1138. En
suma, la obligación se extingue por imposibilidad de la prestación por causa no
imputable a las partes. En este caso, agrega el inciso mencionado, corresponden al
deudor los "derechos y acciones" que hubiesen quedado relativos al bien, lo cual es
obvio pues el bien seguía formando parte de su patrimonio, por lo cual, por ejemplo,
de estar asegurado el bien, le corresponde a él la indemnización. (EL NEGOCIO
JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA.
Pág. 210)
f. Si el bien se deteriora sin culpa de las partes
El artículo 1139 del CC dispone que la pérdida o deterioro del bien que se encuentra
en posesión del deudor se presume que ocurre por culpa suya. La presunción se
justifica pues, como vimos, el deudor tiene el deber de custodiar el bien. Es una
presunción juris tantum admitiendo, por lo tanto, prueba en contrario. (EL NEGOCIO
JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA.
Pág. 210)
Esta teoría contempla las reglas que determinan quién debe asumir las consecuencias de la
pérdida del bien cierto, cuando esta se produce en el período de tiempo comprendido entre
el momento en que nace la obligación y el momento en que esta debe cumplirse.
(DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. MARIO CASTILLO FREYRE. Pág. 29)
2.2.1.6. Presunción de culpa del deudor
La presunción establecida en el artículo 1139 del Código Civil Peruano resulta una iuris
tantum: Artículo 1139.- «Se presume que la pérdida o deterioro del bien en posesión del
deudor es por culpa suya, salvo prueba en contrario».
El sentido de la norma es adecuado, ya que si la pérdida del bien se produce antes de la
entrega, resultará usual que él esté en posesión del deudor, y será este deudor, por tanto,
quien se encuentre en contacto directo con el bien, razón por la cual será consciente de las
razones que Ilevaron a su pérdida o deterioro; razones que, no está demás decirlo, en la
mayoría de los casos serán desconocidas por el acreedor. (COMPENDIO DE DERECHO
DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE.
Pág.168)
2.2.1.7. Pérdida del bien en obligación proveniente de delito o falta
El artículo 1141 del CC dispone que los gastos de conservación son de cargo del propietario
desde el momento en que se contrae la obligación hasta que se produzca la entrega. Esta
disposición es también nueva y agrega que si quien incurre en ellos no es la persona a
quien correspondía efectuarlos, el propietario debe reintegrar el importe de lo gastado con
los intereses correspondientes. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 211)
2.2.2. Obligaciones de dar Bienes Inciertos
2.2.2.1. Definición
Los romanos distinguían entre las obligatio specie, obligaciones de especie, y las obligatio
generis, obligaciones de género. Las primeras son las obligaciones de dar bienes ciertos, es
decir, individualmente determinados, como puede ser una edición oficial del Código Civil,
una casa ubicada en tal lugar. Las segundas son las obligaciones de dar bienes inciertos,
aquellas que se refieren abienes que solo están determinados de una manera general,
cuando menos, por su especie y cantidad. En términos generales, toda la legislación
comparada al tratar de las obligaciones de dar bienes inciertos, dispone que ellos deben
indicarse, cuando menos, por su especie y cantidad (así, nuestro artículo 1142 del CC). (EL
NEGOCIO JURÍDICO Y EL DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO
COSTA. Pág. 212)
Bien incierto es aquel que, al constituir el objeto de una prestación de dar, no se encuentra
determinado, pero es determinable. Nuestro ordenamiento jurídico exige como requisitos
mínimos para los bienes inciertos o determinables, que estos estén especificados—cuando
menos—en su especie y cantidad. Para cumplir con la obligación de entrega, será
necesario que se realice una elección, la que supondrá que el bien incierto se convierta en
uno cierto. (DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. MARIO CASTILLO FREYRE. Pág. 35)
El artículo 1144 del CC determina que, a falta de plazo para la elección, su fijación
corresponderá al Juez. Tanto para la fijación del plazo para efectuar la elección como para
la elección del bien por el Juez debe seguirse el procedimiento no contencioso regulado por
el Código Procesal Civil en sus artículos 749 a 762. (EL NEGOCIO JURÍDICO Y EL
DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. RAÚL FERRERO COSTA. Pág. 215 y 216)
Resulta supuesto importante que las partes designen de común acuerdo el plazo en que
deba realizarse la elección del bien; pero a falta de dicho pacto, el Código establece que, en
primer término, corresponderá al juez fijarlo. (COMPENDIO DE DERECHO DE LAS
OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.180)
2.2.2.4. Irrevocabilidad de la elección
Sobre la base del artículo 1145 del Código Civil, podemos afirmar que la elección efectuada
por el acreedor o por el deudor tiene carácter de irrevocable luego de ejecutada la
prestación (teoría de la tradición). Dicha irrevocabilidad también se produce una vez que la
elección es comunicada por la parte que debe efectuarla a su contraparte (teoría de la
declaración recepticia). Cuando la practica un tercero o el juez, tendrá carácter de
irrevocable una vez.comunicada a ambas partes (teoría de la declaración recepticia).
(COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE OSTERLING PARODI Y
MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.182)
2.2.2.4.1. Arbitrio de equidad o boni viri.
Para impugnar la decisión de un tercero a quien se le confió tal encargo en el entendido del
mero arbitrio, podrán darse las siguientes causales: (a) Cualquier vicio de la voluntad, tal
como ha sido señalado para el caso del arbitrium boni viri. (b) Al igual que para el arbitrium
boni viri, en este caso la decisión del tercero será impugnable si excediese las facultades
conferidas por los mandantes en el poder. (c) En lo que respecta a la calidad del bien
escogido por el tercero, la decisión de éste sólo podrá ser impugnada si el bien no fuese de
calidad media. (COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES. FELIPE
OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.183)
2.2.2.5. Pérdida del bien antes de la elección
El artículo 1138 del Código Civil, trata sobre los diversos casos susceptibles de presentarse
respecto de la pérdida del bien por culpa del deudor, por culpa del acreedor o sin culpa de
las partes, y todo lo referente a la teoría del riesgo que sustenta el precepto. Tal cual lo
señalamos oportunamente, de acuerdo a estas reglas si el bien se perdiera por culpa del
deudor (artículo 1138, inciso 1) su obligación se resuelve y éste perdería el derecho a la
contraprestación, si la hubiese. (COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES.
FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.184)
2.2.2.6. Reglas aplicables después de la elección
Una vez efectuada la elección, vale decir, una vez conocido y determinado con precisión el
bien, éste habrá dejado de tener la condición de determinable (o incierto) por haber
adoptado la de determinado (cierto), razón por la cual desde que se haya efectuado dicha
determinación (es decir, desde el momento en que ha cambiado de condición) le deberán
ser aplicables distintas reglas. (COMPENDIO DE DERECHO DE LAS OBLIGACIONES.
FELIPE OSTERLING PARODI Y MARIO CASRILLO FREYRE. Pág.186)
3. Obligaciones de dar Suma de Dinero
Qué pasa con la señora Leonor que dispuso el bien a dos personas?
Casación Nº 1988-2018 – San Martín.- Preferencia en las obligaciones de dar bienes
tráfico patrimonial y la correcta interpretación de normas como el artículo 1135 del Código
Civil. Esta norma adquiere especial relevancia cuando existen múltiples adquirentes respecto
a un mismo bien, y por tanto, se presenta un conflicto entre derechos de propiedad, tal como
Martín, aborda una controversia jurídica en la que se discute quién tiene mejor derecho de
diferentes personas. Este caso es particularmente significativo porque desarrolla con claridad
los criterios de preferencia aplicables en función del momento y forma de adquisición, ya sea
mediante inscripción registral, documento con fecha cierta o simplemente por el título más
antiguo.
diferentes. El problema radica en que una de las ventas estaba vinculada a una ejecución de
garantía hipotecaria debidamente inscrita con anterioridad por la entidad BBVA Banco
de Hilder Pérez Tenorio, aunque también inscrito. Así, el conflicto giró en torno a cuál de los
El demandante sostenía que su adquisición era preferible por tener una fecha anterior y buena
fe. No obstante, la Corte Suprema descartó dicha interpretación al enfatizar que el artículo
1135 del Código Civil establece reglas jerárquicas claras, siendo la inscripción registral
prioritaria frente a la sola antigüedad de los títulos. Además, se reconoció el doble carácter —
obligacional y real— de la norma, destacando que una vez entregado el bien, el conflicto deja
de ser entre deudor y acreedor para centrarse entre adquirentes, requiriendo entonces una
Así, la Corte precisó que, conforme al artículo 1135, se prefiere: (i) al que inscribió primero
de buena fe; (ii) a falta de inscripción, al que tenga documento de fecha cierta más antigua; y
(iii) en última instancia, al que posea título de fecha más antigua. Esta lógica se complementa
con lo dispuesto en el artículo 2022 del mismo código, que establece que los derechos reales
adquisición posterior no protegida por la inscripción previa. Esta decisión consolida el rol de
la publicidad registral como pilar de la seguridad jurídica, y reafirma que, en el ámbito de las
obligaciones de dar bienes inmuebles, la inscripción no solo declara, sino que otorga eficacia
De esta manera, la Casación N.º 1988-2018-San Martín representa una jurisprudencia clave
para comprender cómo el ordenamiento jurídico peruano resuelve los conflictos entre
donde existen elementos esenciales como son el vínculo jurídico y la exigibilidad, que es el