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La Ideologia

Las ideologías son conjuntos de ideas compartidas por grupos sociales que describen la realidad y proponen métodos de acción, y su origen se remonta a la religión cristiana y a filósofos como Antoine Destutt de Tracy, Karl Marx y Friedrich Engels. Se caracterizan por ser sistemas de creencias socialmente compartidos, impactando la identidad del grupo y pudiendo ser conservadoras, revolucionarias, restaurativas o reformistas. Además, el término 'ideología' a menudo se usa de forma peyorativa para describir creencias consideradas sectarias o dogmáticas, lo que puede llevar a la justificación de conductas egoístas y al totalitarismo.
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La Ideologia

Las ideologías son conjuntos de ideas compartidas por grupos sociales que describen la realidad y proponen métodos de acción, y su origen se remonta a la religión cristiana y a filósofos como Antoine Destutt de Tracy, Karl Marx y Friedrich Engels. Se caracterizan por ser sistemas de creencias socialmente compartidos, impactando la identidad del grupo y pudiendo ser conservadoras, revolucionarias, restaurativas o reformistas. Además, el término 'ideología' a menudo se usa de forma peyorativa para describir creencias consideradas sectarias o dogmáticas, lo que puede llevar a la justificación de conductas egoístas y al totalitarismo.
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IDEOLOGíA

ORIGEN.-
Las ideologías forman patte de la cultura y han acompañado al
ser humano desde tiempos remotos, aunque no sietnpre se las
ha pensado dc la misma manera ni se les ha dado dicho
nombre. Sin embargo, la religión cristiana durante el Medioevo
europeo operaba en más de un sentido como una ideología,
controlando el modo de entender la realidad de las personas y
el tipo de acciones que estaban dispuestas a acometer o no.
Sin embargo, la palabra "ideología" fue acuñada por el político
aristócrata y filósofo Antoine Destutt de Tracy (1754-1836),
oriundo de Francia, quien la utilizó inicialmente para bautizar a
una disciplina que estudiara ideas. El significado actual de la
palabra se les debe a los filósofos alemanes Karl Matx (1818-
1883) y Friedrich Engels (1820-1895), quienes lo emplearon por
primera vez en La ideología alemana (1845-1846).
DEFINICION.-
En el marco de las ciencias sociales, una ideología es un conjunto
estructurado de ideas que son compartidas por una colectividad
de actores sociales, y que al mismo tiempo describen la realidad
social imperante y proponen un método para incidir en ella.

Estas ideas pueden ser creencias, interpretaciones, emociones,


valores, entre otras. Es decir, toda ideología contiene una
representación del sistema y un programa de acción.

La noción de ideología es similar a la de "visió de mundo", en el


sentido de que provee a un grupo humano de un sistema de ideas
a partir del ual comprender su propia existencia y también las
realidades sociales, políticas, económicas, religiosas, culturales,
científicas e incluso morales a su alrededor. Sin embargo, a
diferencia de la "visión de mundo", una ideología no
necesariamente es un modo de pensar dominante o mayoritario
dentro de una civilización determinada.

El teórico y lingüista neerlandés Teun van Dijk (1943), define una


ideología como un sistema de creencias socialmente compartido,
cuyo rasgo típico es resultar axiomáticas o ñindamentales, es decir,
capaces de organizar y controlar otras creencias, valores y conductas
sociales, ya que proporcionan "coherencia (ideológica) a las creencias
de un grupo y así facilitan su adquisición y uso en situaciones
cotidianas. Entre otras cosas, las ideologías también especifican qué
valores culturales (libertad, igualdad, la justicia, etc.) son importantes
para el grupo"

Por ejemplo, una persona que adopta una ideología pacifista, se


opondrá en su vida cotidiana a la guerra y al militarismo, ya que van
en contra de sus ideales de paz, respeto por la vida ajena y
entendimiento de los pueblos. En ese sentido, es probable que esta
persona vote por los candidatos políticos más alejados del mundo
militar y de la guerra, y que esté dispuesta a correr riesgo personal en
una protesta multitudinaria contra la guerra.
3. CARACTERÍSTICAS.-
Una ideología, de acuerdo a lo postulado al respecto por Teun
van Dijk, se caracteriza por 10

Es un Siste
ma de creencias socialmente compartido, es decir, que
no puede limitarse a un Conjunto de creencias personales.
Además, en tanto sistema opera de modo axiomático y
fUndamental, lo cual significa que actúa como núcleo dc
intcrpretación y de puesta en marcha de otras creencias,
valores y actuaciones.

Tiene un impacto importante en la identidad del grupo que las


profesa, ya que les ofrece un modo de entender el mundo y
entenderse a sí mismos conceptualmente. Esto no quiere decir
que toda fortna de identidad social, cultural o personal sea
necesariamente el resultado de seguir una ideología. Por
ejemplo, la identidad lingüística de los hablantes de un idioma
no tiene en sí misma nada de ideológico.

Existen tantos tipos de ideología como grupos de personas que


las suscriban, como movimientos sociales, partidos políticos,
sectas religiosas, entre otros.
Se adquiere de manera gradual y paulatina, y se pierde también
de la misma manera. Las ideologías tienden a conservar su
esquema de ideas constante, pero al mismo tiempo son propensas
al cambio y a la transformación.

No es necesariamente algo negativo o socialmente polémico.


La mayoría de las ideologías ni siquiera se asumen y se
plantean como tales, de modo que pueden defender ideas muy
diversas. No todo lo ideológico debe entenderse como fruto de
un pensamiento fanático, inflexible o militante.
Cumple con cometidos sociales y cognoscitivos muy diversos,
dependiendo del gupo que la suscriba. Una ideología puede
contribuir con el disimulo y la normalización de la opresión, o
puede por el contrario proponer métodos para derrumbarla.

4. TIPOS DE IDEOLOGÍA-
Las ideologías pueden ser de distinto tipo, dependiendo de la
perspectiva a partir de la cual se las estudie. Por ejemplo, si
juzgamos su relación con el statu quo del momento, una ideología
puede ser:
Conservadora, cuando propone un método para sostener el
sistema en el tiempo.

Revolucionaria, cuando propone un método para cambiar


radicalmente el sistema.

Restaurativa, cuando propone un método para volver a un sistema


anterior.

Reformista, cuando propone un método para avanzar paulatinamente


hacia un nuevo sistema o para mejorar el presente.

Por otro lado, es posible hablar de ideologías raciales, ideologías


políticas, ideologías morales, entre muchas otras, dependiendo del
aspecto central de la realidad al cual se dediquen.

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5. SISTEMAS IDEOLÓGICOS.-
El comunismo, tal y como lo propusieron Karl Marx y Friedrich
Engcls en su Manifiesto comunista (1848), en el cual realizaron
una crítica del capitalismo y la sociedad de clases industrial desde
el punto de vista del materialismo histórico.
El feminismo, entendido como el conjunto dc ideas e
interpretaciones sociales y políticas que permiten problematizar la
diferenciación social cn cuanto al sexo, así como los roles,
libertades y posibilidades tradicionalmente asignados a cada uno.
El liberalismo clásico, surgido entre los siglos XVII y XVIII
como un conjunto de ideas nucleadas en torno a la libertad
individual, el mercantilismo capitalista y la restricción de los
poderes del Estado, que condujo en su época a la abolición del
Antiguo Régimen de la monarquía absolutista.
El republicanismo, entendido como una ideología
antioligárquica y antiaristocrática que defiende la existencia de
una cosa pública (res pública) de interés para todos los
ciudadanos de una nación, los cuales deben ser necesariamente
iguales frente a la ley sin distinción de su estatus
socioeconómico o su nacimiento.
6. USO DESPECTIVO DEL TÉRMINO IDEOLOGÍA.-
En la actualidad, se suele emplear la palabra "ideología" con un
sentido peyorativo e incluso despectivo, esto es, para indicar que
algo es sectario, que está parcializado políticamente o que
responde a intereses egoístas, fanáticos o propagandísticos, más
que al sentido común.
Este sentido popular de la palabra se aleja bastante de su sentido
esfricto y proviene, posiblemente, del uso de este término por parte
de la militancia comunista más ortodoxa y por esa razón suele
pensarse que la ideología equivale a una suerte de "lavado cerebral",
como si en los sistemas formales de educación no se impartiera
también, de manera masiva, un contenido ideológico (es decir, la
ideología dominante). Ejemplo la ideología de género que
interpretan la sexualidad y la afectividad humanas como un hecho
meramente social y psicológico, sujeto por lo tanto a opresiones,
invisibilizaciones y control social y discursivo, pero al mismo
tiempo a transformaciones que puedan despojarlo de todo ello. Se
trata de una ideología muy próxima al feminismo y a las corrientes
de pensamiento posestructuralistas surgidas a finales del siglo XX.
Que:

Obedece a los intereses y al egoísmo grupal de sus postulantes, en


lugar de responder a una búsqueda del bien común,
Posee un conjunto de soluciones fijas y preestablecidas para los
problemas sociales, es dogmático, planteando premisas
normativas irrefutables y que no pueden ser comprobadas, Se
acompaña del proselitismo, propaganda y, en grados extremos,
del adoctrinamiento.
Cuenta con justificaciones internas y causas ajenas a su control
para explicar sus propios fracasos,

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Egoísmo grupal
En su disertación sobre el bien humano, Bernard Lonergan
detalla la relación entre ideología corrompida y egoísmo grupal
de quien la postula, y declara: "Mientras que el egoísta
individual tiene que soportar la pública censura de su modo de
proceder, el egoísmo de grupo no solamente dirige el desarrollo
a su propio engrandecimiento, sino que también abre un
mercado para las opiniones, doctrinas y teorías que justifican su
proceder, y revelarán al mismo tiempo que los infortunios de
otros grupos se deben a la depravación que los corroe."
Es decir, la ideología se convierte en un medio práctico que
habilita a la vez la aprobación de las mayorías, su sometimiento,
la autojustificación de conductas y el error de los oponentes,
aunque el conjunto de ideas no respondan a la realidad, al interés
genuino de la población ni al bien común.
Dogmatismo y totalitarismo
Según este uso peyorativo, las ideologías ven el mundo como algo
estático. Es por este hecho que cualquier ideología se ve a sí misma
como la depositaria de las ideas que pueden resolver cualquier
problema de la sociedad, ya sea presente o futuro. Esto convierte a
la ideología en un dogmatismo, pues se cierra a las ideas de los
demás como posible fuente de soluciones a los problemas que se
plantean en el día a día, siendo ella la explicación total y última; lo
que algunos llaman explicaciónferoz.
En casos extremos, una ideología puede llevar a negar la
posibilidad de disentir, dando por verdad inefutable sus
postulados. Llegados a considerar la ideología como verdad
irrefutable, se abre el camino al totalitarismo, ya sea político o
religioso, también llamado teocracia. Cualquiera que disienta
pasa a ser un problema para el grupo dominante, pues va contra
la verdad dogmática que proclama la ideología. Tal es el
problema que plantean disidentes, facciones y sectas.
Sin embargo, el término "ideología de género", ha sido adoptado
con un sentido despectivo por parte de los sectores sociales que
justamente se resisten a repensar los roles sexuales y de género
establecidos, alegando que con ello se ataca la existencia de la
familia o se "desnaturalizan" las relaciones socio-afectivas, y que
prefieren pensar las relaciones sexuales y afectivas como un hecho
determinado estrictamente por la biología.
7. SOCIOLOGÍA E IDEOLOGÍA.-
Hablamos de ideología cuando una idea o conjunto de ideas
determinadas interpretadoras de lo real son consideradas como
verdaderas y son ampliamente compartidas conscientemente por un
grupo social en una sociedad determinada. Tales ideas se convierten
en un rasgo fuertemente identitario, de forma similar a la religión, la
nación, la clase social, el sexo, partido político, club social, etc., y se
forman tanto grupos pequeños y cerrados como las sectas o grupos
mayores y abiertos como los partidarios de un equipo de fútbol.
Exteriormente se ha asociado con mayor fuerza a la política, donde el
clientelismo de los partidos impone unos intereses estrechos y
cerrados. En su desarrollo lleva a que el comportamiento individual
pueda derivar en una continuada falsa creencia, en un falso
pensamiento y de ahí a una falsa práctica social. Además
interiormente, los miembros del grupo ideológico admiten o no que
determinado individuo pertenezca al grupo según comparta o no
ciertos presupuestos comunes de pensamientos básicos.

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La ideología interviene y justifica dirigiendo los actos
personales o colectivos de los grupos o clases sociales, a cuyos
intereses sirve. Pretende explicar la realidad de una forma
asumible y tranquilizadora, pero sin crítica, funcionando solo
por consignas y lemas.
Ahora bien lo que ocasiona son falsas creencias que mantienen
la interpretación o justificación previa tal como estaba en el
imaginario individual y colectivo, independientemente de las
circunstancias reales. Por ello suelen acabar produciendo una
separación entre las ideas y su práctica dificilmente asumible en
la realidad.
Del estudio de la ideología se encarga la sociología del
conocimiento, cuyo presupuesto básico es la tendencia humana a
falsear la realidad en función del interés. Sigue el interés propio en
las maneras de ver el mundo en el grupo social al que se pertenece;
maneras que varían socialmente de un grupo humano a otro y
dentro de sectores diferentes de la misma sociedad. Interviene
sobre el interés personal y cohesiona el grupo donde se asienta,
porque construye una identidad ficticia como forma de vivir y
valorar una realidad construida al margen de ella misma. De ahí
que en la mayoría de los casos lleve a una superposición de
discursos según el grado de realidad y a la construcción de utopías.
En el ten-eno político, y en casos extremos, acarrea la mentira
repetida, la mendacidad. En general se observa que fácilmente
se pasa por un interés desmedido, centrado en la falsa
conciencia, hacia la imagen o forma de la idea de la vida
interpretada solamente en función de esas ideas, en definitiva,
hacia una ideología que tiende al totalitarismo.
8. FILOSOFÍA E IDEOLOGÍA.-
El origen de la mayoría de las ideologías se encuentra en una
colTiente filosófica cuando asume una versión muy simplificada y
distorsionada, por falsa creencia, de la filosofia original. En este
sentido se produce, de forma general, un carácter insincero,
cuando un pensamiento original se convierte en «ismo» (Platón -
platonismo; Marx - marxismo; capital - capitalismo; anarquía
anarquismo; etc.). Su origen se sitúa en el ámbito personal, de
acuerdo con las necesidades que sustentan socialmente un
determinado pensamiento. Se separa y disocia de la realidad,
porque la manipula en forma de propio interés.
Los primeros filósofos que estudiaron la «ideología», los
psicologistas franceses (Condillac, Cabanis, Destutt de Tracy),
situaron esa necesidad en el «yo interior», intemretado de diversas
formas (psicologismo y psicofisiologismo). El sujeto se opone a lo
exterior, que se da como suceso, puesto que requiere la reflexión
individual. Estos filósofos franceses pretendían estructurar una teoría
sobre el materialismo primitivo de las sensaciones y de ahí su
derivación en emociones, pasiones y sentimientos. De manera que
del hecho, del suceso o de los acontecimientos exteriores se pasa
psicológicamente a la manera interior de captar las cosas y apreciar
estas categorías de la psicología personal.
Más tarde el compromiso político de filósofos sociales (socialistas
utópicos, SaintSimon, Fourier, Proudhon) situó el interés en las
necesidades de la vida social. El vuelco que protagonizó al
extenderse al ámbito de la sociedad fue considerable. Del interés
del individuo se pasó al interés del grupo. Esto provocó que se
acuñase el calificativo de «doctrinarios» para referirse a los
«ideólogos» en su enfrentamiento con el poder, lo que confirió a la
palabra un sentido peyorativo que hasta el momento no ha perdido.
Después del psicologismo de los franceses, se pasó,
primeramente, a las formas filosóficas propias y,
posteriormente, a las relaciones económicas. 'El sentido más
elaborado de ideología, en el primer sentido, es el de Hegel y,
en el segundo, de Marx.
Se consideró la ideología como una «escisión de la conciencia»,
que produce la alienación, bien sea ésta considerada como
meramente dialéctica del pensamiento, en el idealismo de Hegel
o dialéctica material en el materialismo de Marx.
En el siglo XX, la ideología es considerada como problema de
comunicación social. Para los frankfurtianos, de manera
especial para Habermas, la ideología expresa la violencia de la
dominación que distorsiona la comunicación. Este habla de la
relación entre el conocimiento y el interés. Esto produce una
distorsión que es consecuencia de una razón instrumental,
como conocimiento interesado, y que es la responsable de la
ciencia y la tecnología falsas como ejes de la dominación
social. Es pues necesaria una hermenéutica de la emancipación
y liberación. De la misma forma, Marcuse subraya este hecho
en el seno de las clases sociales, en particular políticamente
dentro de los partidos y sindicatos.
Karl Mannheim y Max Scheler enmarcan la ideología en el
marco de la sociología del saber. El saber enmarcado dentro de la
dominación política genera tal cúmulo de intereses que configura
la cosmovisión de los grupos sociales. No hay posibilidad de
escapar a una ideología bien construida. Todo gira a su alrededor.
Mannheim distingue entre ideología parcial, de tipo psicológico,
e ideología total, de tipo social.
Sartre, por su parte, introduce una idea de «ideología»
completamente diferente. Para Sartre la ideología es fruto de un
pensador «creador», capaz de generar un modo de ver la realidad.
Por otro lado, Willard van Orman Quine frata la relación entre los
objetos exteriores, de ahí fuera, y los sujetos interiores, de ahí
dentro. En otros términos, liga la ideología a un modo razonado de
considerar la ontología.
A finales del siglo XX, sin embargo, se entra en una época de
infravaloración de lo ideológico, de la mano de las ideologías
conservadoras, de forma que algunos han proclamado el ocaso
de los ídolos, como "El fin de las ideologías", incluso
proclamando el triunfo del pensamiento único y el "fin de la
historia" o el "choque de civilizaciones".
La ideología como falsa creencia debe estudiarse en términos de su
lógica degradada, más que en la filosofia de la que se deriva. Sin
embargo, es difícil comprender cuándo y en qué términos una
filosofia pasa a ser ideología. Max Weber afirma que las filosofías se
seleccionan primero para ser ideologías después, pero no explica,
cuándo, cómo ni por qué. Lo que sí puede asegurarse es que existe
una relación dialéctica, es decir, de discurso, entre ideas y
necesidades sociales, y que ambas son indispensables para configurar
una ideología. Así nace el interés y las necesidades sentidas por el
cuerpo social (o un gupo de este); no obstante pueden fracasar por no
tener ideas claras que lo sustenten. Al igual que hay ideas que pueden
pasar inadvertidas por no ser relevantes para las necesidades sociales,
se requiere una falsa creencia aparentemente útil para que sea
ideología.
Marx, en su Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, señala lo
siguiente:
Es cierto que el arma de la crítica no puede sustituir a la crítica de
las armas, que el poder material tiene que derrocarse por medio del
poder material, pero también la teoría se convierte en poder
material tan pronto como se apodera de las masas. Y la teoría es
capaz de apoderarse de las masas cuando argumenta y demuestra
ad hominem; y argumenta y demuestra ad

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hominem cuando se hace radical. Ser radícal es atacar el problema
por la raíz. Y la raíz, para el hombre, es el hombre mismo.
9. MARXISMO E IDEOLOGÍA.-
Karl Marx plantea que la ideología donunante de una sociedad es
parte integral de su Infraestructura y Superestructura, Frícdrich
Engelg define la ideología como "un proceso que se opera por el
llamado pensador" pero "con una conciencia falsa."
Tal como el materialistno histórico define cl concepto, la
ideología forma parte de la superestructura, junto con el sistema
político, la religión, el arte y el campo jurídico, Según la
interpretación clásica, está determinada por las condiciones
materiales de las relaciones de producción o estructura económica
y social. Para Karl Marx, las ideologías son cuerpos de ideas que
aspiran a la universalidad y a la verdad más lata y abstracta que
representan los intereses históricos de una clase social, que en su
mayoría son hipótesis idealistas. Desde esta perspectiva, son
fortnas de "falsa conciencia", porque solo reflejan los intereses
económicos y preferencias de la "clase dominante". Marx pone el
ejemplo de la división de poderes como idea dominante,
proclamada ahora como «ley eterna» en la época en la que se
disputan el poder en un país la corona, la aristocracia y la
burguesía.
El concepto marxista de ideología se suele datar en las obras La
sagradafamilia y La ideología alemana como crítica de la filosofia
idealista alemana posterior a Hegel. Esta crítica llegó a la economía
política burguesa en La miseria de lafilosofia y más tarde El capital.
aunque ya se aprecia en Crítica de la filosofía del derecho de Hegel
con la hipótesis de la "negación de la filosofia como filosofia".
La clase que tiene a su disposición los medios para la producción
material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la
producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio
tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los
medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas
dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las
relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones
materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las
relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante,
o sea, las ideas de su dominación.
La división del trabajo se manifiesta también en el seno de la clase
dominante como división del trabajo espiritual y material, de tal
modo que una parte de esta clase se revela como la que da sus
pensadores (los ideólogos conceptivos activos de dicha clase, que
hacen del crear la ilusión de esta clase acerca de sí mismo su rama de
alimentación fundamental), mientras que los demás adoptan ante
estas ideas e ilusiones una actitud más bien pasiva y receptiva, ya
que son en realidad los miembros activos de esta clase y disponen de
poco tiempo para formarse ilusiones e ideas acerca de sí mismos.
K. Marxy F. Engels (1845) La ideología alemana, Capítulo l, Parte III,
l. La clase dominante y la conciencia dominante.
Friedrich Engels explica que "las verdaderas fuerzas propulsoras
que lo mueven, permanecen ignoradas para el ideólogo". Sus ideas
le parecen al ideólogo "como creación, sin buscar otra fuente más
alejada e independiente del pensamiento; para él, esto es la
evidencia misma, puesto que para él todos los actos, en cuanto les
sirva de mediador el pensamiento, tienen también en este
sufundamento último". Estos impulsores incluyen tanto intereses
subjetivos oscuros como la constelación económica objetiva.
Para Engels, la moral y la religión son cjcjnplos de ideologías,
La moral sicjnpre fue "una moral de clase; o bien justificaba cl
dominio y los intereses de la clasc dominante, o bien, cn cuanto
que la clase oprimida se hizo lo suficientemente fucrtc, representó
la irritación de los oprimidos contra aquel dominio y los intereses
dc dichos oprónidos, orientados al futuro", El origen dc la forma
ideológica de la religión es la ilnpotencia del hojnbrc hacia la
naturaleza, El bajo nivel dc dominio de la naturaleza y la
dependencia dc eventos naturales desconocidos conducen a
prácticas religioso-mágicas para compensar el subdesarrollo
económico, técnico y científico: "Estas diversas ideas falsas
acerca de la naturaleza, cl carácter del Ijojnbrc mismo, los
espíritus, las fuerzas mágicas, etc., se basan siempre cn factores
dc aspecto negativo; cl incipiente desarrollo
económico del período prehistórico tiene, por complemento, y
también en parte por condición, e incluso por causa, las falsas
ideas acerca dc la naturaleza",
El desarrollo de una ideología sigue una cierta lógica propia, sc
desarrolla "por medio dc la imaginación". Así, "la filosofia de cada
época ticnc como premisa un dctcrrninado material dc ideas que le
legan sus predecesores y del que arranca". Sin embargo, la cconomía
"dctcrmina cl modo cómo se modifica y desarrolla el material de
ideas prccxistcntc" indircctamcntc, "ya que son los reflejos políticos,
jurídicos, morales, los que cn mayor grado cjcrccn una influcncia
directa sobre la filosofia".
El papel de la ideología, según esa concepción marxista de la
historia, cs actuar dc lubricante para mantener fluidas las
relaciones sociales, proporcionando el mínimo consenso social
necesario mediante la justificación del predominio de las clases
dominantes y dcl poder político. Por otro lado, Engels también
enfatiza la "efectividad histórica" de la ideología. La negación de
un "desarrollo histórico independiente" no significa que no pueda
ser puesto en el mundo, una vez por otras causas, en última
instancia económicas, y puede tener un efecto en su entorno, de
hecho su propia causa. Marx reconoció que dentro de formas
ideológicas puede darse elementos de verdad.
La existencia de ideas revolucionarias en una determinada época
presupone ya la existencia de una clase revolucionaria como
representante de toda la sociedad, como toda la masa de la
sociedad, frente a la clase única, a la clase dominante.
Esta crítica ha contribuido a una desconfianza académica hacia
nociones como "objetividad", "neutralidad", "universalidad" y
semejantes.
Entre los marxistas que se han dedicado al estudio de la ideología,
están Marx y Engels, Lenin, Kautsky, Lukács, Althusser, Gramsci,
Theodor Adorno y, más recientemente, Slavoj Zizek. Lenin diferenció
en ¿Qué hacer? una ideología burguesa que socaba a una ideología
socialista mediante el rechazo de la difusión en masa de una conciencia
política de clase, siendo imposible que exista "una ideología al margen
de las clases ni por encima de las clases".Gramsci decía que los análisis
culturales e históricos del "orden natural de las cosas en la sociedad"
establecido por la ideología dominante permitirían a hombres y mujeres
con sentido común percibir intelectualmente las estructuras sociales de
la hegemonía cultural burguesa.
Pese a que comúnmente suele hablarse de una teoría de la ideología
homogénea en el marxismo, ligada al esquema base-superestructura,
existen numerosas variaciones teóricas que tratan este tema. Algunos
analistas de la teoría de la ideología marxista, por ejemplo Terry
Eagleton, han afirmado que en los escritos del propio Marx existen
teorías diferentes sobre este tema.
Durante la etapa estalinista de la URSS, el marxismo quedó
reducido al materialismo dialéctico y a la concepción materialista
de la historia. Dichas doctrinas, codificadas y poco cuestionables,
eran enseñadas académicamente, con una sección incluso en la
Academia de Ciencias. Para los marxistas occidentales, y
especialtnente para los historiadores de orientación no ortodoxa,
que suele llamarse marxiana, sobre todo en Francia e Inglaterra es
imposible explicar la historia de un modo tan determinista. Desde
ese punto de vista, suelen encontrarse en la historiografia
interpretaciones de la ideología en cl sentido de que la
inadecuación de la ideología dominante a nuevas condiciones o el
surgimiento de ideologías alternativas que entran en competencia
con ella, produce una crisis ideológica. Así suele admitirse que,
aunque desde un punto de vista tnarxista clásico suene herético,
cuando una ideología dominante no cumple eficazmente su
función hace aumentar la tensión social (lucha de clases) que
contribuye a la crisis de un modo de producción y su transición al
siguiente.
10. LA IDEOLOGÍA COMO CRÍTICA TOTALITARIA.-
El contemporáneo filósofo político australiano Kenneth Minogue se
dedicó a observar la noción marxista de ideología en su obra La
teoría pura de la ideología.
Para este autor,
El marxismo presupone por ideología un conjunto de ideas
funcionales de un individuo que dan justificación y validez
universal a sus intereses.
Estos intereses se entienden principalmente como la preservación de
sus medios económicos de subsistencia una vez adoptados;
excluyendo de esta categoría su uso o los fines de consumo, que
volverían a los intereses socialmente teleológicos e
infraestructuralmente culturales.
Los intereses en estas reducidas "condiciones materiales de
existencia" estarían predeterminados tecnológicamente por la
particular relación social del individuo con su ubicación en la
división del trabajo, cuya forma no sería modificable ni elegible,
esto es: sus fines serían necesarios en vez de contingentes.
Estos intereses tienen la característica de no ser comunes (salvo con
miembros de la misma clase) y contrarios con las otras clases en
forma intrínseca, ya que su naturaleza es la de participar en una
relación orgánica dual de opresores-oprimidos.
Minogue plantea inmediatamente una versión inversa a está
poniendo de cabeza sus premisas básicas:
Las verdaderas ideologías son pseudo-revelaciones que reducen
toda la realidad a la existencia de grupos y géneros con
predeterminados intereses opuestos.
Intereses que encarnarían en sí mismos un sistema de opresión
(que incluye la opresión de unas ideas funcionales por otras).
Requieren interpretar ciegamente el concepto de liberación como
eliminación de dichas clases de intereses opuestos.
Y el trato pragmático-revolucionario de todo pensamiento
funcional como sistemas de ideas (como ideologías) basadas
en falsas racionalizaciones (siendo la verdad incognoscible
salvo en la realización de la lucha revolucionaria).
Las características de esta noción de ideología como "dogma
crítico" se destacan particularmente en el marxislno, y todas
tendláan cotno panicular característica su tendencia a degenerar en
"sociologismos" y "psicologismos" autocontradictorios (teorías de
conspiración en las cuales las formas de organización social no
serían necesidades históricas que generarían los grupos sociales
dominantes y sus "ideologías", sino a la inversa serían elites las
que crearían la sociedad con una ideología que haría posible su
poder; idea esta última que el epistemólogo Karl Popper ya había
denunciado como parte de un marxismo vulgarizado y
malinterpretado).
También la comunidad de intereses entre grupos no solo es
arbitraria (clases sociales, géneros, razas), sino que la misma
visión ideológica de la sociedad es en realidad la sociedad
ideológica que esta genera, ya que aunque presuma combatir un
sistema de opresión donde sus elementos son orgánicamente
funcionales, dicha opresión dependería solo de su ocultamiento
(cuando en realidad tal ocultamiento requeriría de una opresión
preexistente) y no sería realmente funcional en tanto no fuera
planificada (planificación que la ideología sí necesita generar).
Debido a ello, la comunidad de intereses inter-individuales de la
que presume el revolucionario ideológico es una ficción útil (el
leninismo habría sincerado este hecho al afirmar que "los burgueses
compiten para vender la soga con la que los van a ahorcar"), pero
termina siendo una realidad forzada cuando la ideología llega al
poder. Minogue vuelve así, contra las propias doctrinas sistémico-
clasistas (que tratan de "ideológico" a todo pensamiento), la
acusación de reificación ideológica en nuevos términos,
particularmente al marxismo, la generación y dependencia para con
sus propios intereses revolucionarios en una opresiva sociedad sin
clases.
La tesis de Minogue fue de gran influencia a fines del siglo XX
en los círculos políticos intelectuales cercanos al pensamiento
demoliberal, conservador y neoconsewador, por haber dado
sistematicidad a la dialéctica de las democracias liberales
occidentales en su confrontación con las democracias populares
marxistas a lo largo de la Guerra Fría.
11. EL SIGLO DE LAS IDEOLOGÍAS.-
La expresión siglo de las ideologías para definir el siglo XX fue
acuñada por el filósofo Jean Pierre Faye en 1998. El término
ideología, reservado en el siglo XIX al debate intelectual, se
convierte en el siglo XX en el vehículo de grandes movimientos
sociales y de pensamiento, sobre el soporte de grandes masas que
son adoctrinadas por los nuevos medios de comunicación, la
propaganda, la violencia y la represión.
En el periodo de entreguerras las ideologías políticas enfrentadas son
fascismo y comunismo fundamentalmente, aunque del siglo XIX hayan
sobrevivido el liberalismo en su versión democrática (frente al que
ambos se definen), el conservadurismo, el socialismo democrático, el
anarquismo y los nacionalismos. El feminismo, el pacifismo, el
ecologismo y los movimientos por la igualdad racial y el reconocimiento
de la identidad sexual son ideologías no estrictamente políticas, con
fuerte vocación transformadora de la sociedad. El mundo religioso
parece estar ausente de la mayor parte de las nuevas visiones del mundo
hasta el final del siglo XX, cuando André Malraux profetizó poco antes
de morir (1976): el siglo XX/ será religioso o no será, Es pronto para
confirmarlo, pero desde entonces el cristianismo integrista, tanto
católico como protestante, y el fundamentalismo islámico se han
renovado, tanto en los países desarrollados (donde va más allá del
interclasismo de la democracia cristiana de posguerra) como en los
subdesanollados (donde sustituye al tercermundismo dominante en el
periodo de la descolonización o a la teología de la

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liberación de _los años 1970). LO mismo ocurre con el
nacionalismo hindú. El europeísmo o movimiento europeo ha
entrado en una clara crisis ideológica de la que es síntoma la
incapacidad de definición de los valores y las fronteras
continentales en los debates reformistas que rodean el Tratado de
Lisboa dentro de la Unión Europea.
El pensamiento débil, Por Otra parte, desde las décadas de
1980 y 1990, el concepto de ideología sufre una devaluación por
su inadecuación a nuevos paradigmas intelectuales emergentes,
como el deconstructivismo (Jacques Derrida), o lo más
genéricamente llamado postmodernidad, que proponen un
pensamiento débil (Gianni Vattimo), en cierto modo una
ideología flexible y acomodable a las situaciones de cambio
desconcertante que ocurren en el periodo de final del siglo y del
milenio (especialmente la caída del muro de Berlín). En ese
contexto cultural se entiende la formulación del concepto de la
tercera vía (Anthony Giddens), una adaptación a la globalización
y el liberalismo económico triunfante desde posiciones
socialdemócratas (el laborismo británico de Tony Blair o incluso
la presidencia de Bill Clinton) que en la práctica es una
aproximación a muchas concepciones del conservadurismo.
12. LA IDEOLOGÍA EN LA EDUCACIÓN.-
Desde la posición pedagógica crítica, la ideología está presente
en los procesos educativos y sus esquemas posteriores de
fonnación, los cuales están cargados de conceptos y narrativas que
constituyen formas dominación al difundir aprehensiones que
condensan intereses y sesgos propios del conocimiento o de los
grupos que detentan el poder. Como constructo político, hace
problemático al significado y cuestiona por qué los seres humanos
tienen acceso desigual a los recursos materiales e intelectuales que
constituyen las condiciones para la producción, consumo y
distribución del significado. En esta interpretación, la ideología
puede ser vista como un conjunto de representaciones producidas e
inscritas en la conciencia y en la conducta humana, en el discurso y
en las experiencias vividas afecta y es concretizada en varios
"textos" , prácticas materiales y formas materiales. En este sentido,
la ideología y su vínculo con lo educativo se vale de la reflexión
constituir procesos emancipatorios ante los intentos de dominación
que representa para la formación de docentes, académicos y
estudiantes.

Bibliografía
Horkheimer, Max. Lafunción de las ideologías. Taurus.
Marx, Karl y Engels, Friederich, La ideología alemana.
Ferrater Mora, J, (1984). Diccionario de Filosofa (4 tomos).
Barcelona. Alianza Diccionarios. ISBN 84-206-5299-7.
RODRÍGUEZ JIMÉNEZ, José Luis (1997). La extrema derecha
española en el siglo XV. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 84-206-
2887-5.

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