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En esta lectura trataremos de determinar la relevancia de las acciones a balón parado (en
adelante ABP) en el fútbol de élite actual, partiendo de la propia naturaleza de dichas
acciones hasta llegar a recalcar el peso que pueden tener en el juego, en el resultado
(siguiendo su relación con el gol) y, en definitiva, en el rendimiento de un equipo.
Aclaración terminológica
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pues, al hablar de estrategia estamos hablando de un término que carece de especificidad
y que, además, no puede englobar a todas las reanudaciones del juego. Por ese motivo la
bibliografía propuesta para este módulo, encabezada por Silva (2011), comienza por
establecer el concepto de las acciones a balón parado.
Cuando hablemos de ABP, nos referiremos a todas las reanudaciones que se producen en
el juego, incluyendo a las siguientes:
saque de inicio
saque de meta o portería
saque de banda
tiro libre directo
tiro libre indirecto
saque de esquina
penalti
Conceptualización/Introducción
En todas las acciones a balón parado, el juego se reinicia de parado, ya sea con la mano
o con el pie; el contrario está obligado, por reglamento, a respetar cierta distancia
respecto al saque y, cabe recordar también, que el equipo en disposición del balón
iniciará el juego cuando crea conveniente, siempre y cuando no se exceda en el tiempo
para reanudar el juego, lo cual puede ser motivo de infracción si el árbitro lo considera.
Estas condiciones peculiares de las ABP hacen que las identifiquemos como situaciones
relativamente estables dentro del contexto dinámico y complejo que es el fútbol, en las
que, sin duda, se ve reducida la gran incertidumbre que conlleva este deporte.
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Llegados a este punto, nos preguntamos qué peso tienen las ABP en el fútbol de élite
actual. Son muchos los autores que han publicado estudios bibliográficos acerca de la
incidencia a nivel estadístico de estas acciones con la intención de observar la
importancia y, en este caso, la frecuencia que tienen dentro del juego.
Maneiro (2014), concretando y especificando los diferentes tipos de ABP, determinó una
media de 45 saques de banda, 35 tiros libres, 20 saques de meta, 10 saques de esquina y
0,4 penaltis por partido.
La tesis expuesta refuerza, sin duda alguna, la idea de que esta faceta del juego (muchas
veces obviada o sobrentendida), debe ser trabajada con su correspondiente análisis y
optimización, ya solo por las veces en que el equipo se encontrará ante estas situaciones.
Asimismo, el rendimiento de las ABP será totalmente independiente en cada una de ellas.
Es decir, es obvio que no tendremos el mismo objetivo, por lo menos a corto plazo o de
manera inmediata, en un saque de meta que en un tiro libre directo en el borde del área
rival. Debemos de tener esto muy presente, ya que hay muchas líneas de investigación
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que relacionan las ABP (sobretodo saques de esquina y tiros libres) con la consecución
de goles, pero pocos estudios que relacionen, por ejemplo, los saques de banda con el
mantenimiento del balón, o saques de meta con la superación de la presión alta del rival.
Por lo tanto, debemos tener claro que el objetivo no será el mismo en todas las ABP y, en
consecuencia, las posibilidades para resolver las situaciones en cada una de ellas
también serán totalmente diferentes. Estas posibilidades las abordaremos con más
especificidad cuando nos dediquemos a analizar cada ABP en particular (módulo 2).
En la misma línea, el análisis de las ABP será clave para poder dotar de recursos a los
jugadores, y que estos sean capaces de resolver los problemas que se presenten ante
estas situaciones, que aunque sean de carácter cerrado, no dejan de formar parte de este
deporte y de la complejidad y alto nivel de interacción que conlleva una vez que el balón
está en juego.
Sin quitar importancia a los diferentes objetivos o metas a conseguir en cada acción a
balón parado, a continuación, procedemos a determinar la trascendencia que tienen las
ABP en relación con la consecución del gol y, por ende, resaltar su importancia en el fútbol
de élite actual.
Siguiendo los datos expuestos por Silva (2011) y Maneiro (2014) basados en una
exhaustiva revisión bibliográfica sobre los principales estudios que relacionan las ABP
con la consecución de goles, observamos cómo estas acciones representan
aproximadamente entre el 30 y el 35 % de los goles en el fútbol profesional. Tanto Silva
(2011) como Maneiro (2014), coinciden en fijar la cifra de esta aproximación en un 32 %,
la cual se aleja ligeramente de los estudios publicados antes de siglo, donde los
resultados eran muy dispares y no solía haber coincidencias entre los autores. Cabe
destacar también, que este porcentaje puede variar en función de la competición: está
demostrado que en competiciones de eliminación directa, las ABP pueden representar un
porcentaje más elevado sobre el total de goles de aquella competición.
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Liga SmartBank 2019-2020 donde de los 1054 goles marcados, 380, es decir, un 36 % se
han producido mediante ABP.
Como hemos dicho, la relación de goles marcados por ABP respecto al total de goles de
una competición suele ser más elevada en competiciones de eliminación directa. El caso
más evidente y reciente lo encontramos en el Mundial de Rusia 2018, donde según Kubayi
(2020) 66 goles fueron a través de una ABP representando, así, casi el 40 % del total de
goles marcados (169).
Cabe recordar que dentro de este abanico se encuentran los penaltis, una ABP con cierta
singularidad debido a su alto índice de efectividad o, lo que en este caso es lo mismo, de
alta probabilidad de que dicha acción acabe en gol. Es cierto, pues, que las acciones a
balón parado representan un alto porcentaje de los goles que se marcan en el fútbol
actual, pero también es cierto que los penaltis asumen gran parte de la efectividad de ese
porcentaje diferenciándose, por ejemplo, de los saques de esquina, que son jugadas con
una ratio de efectividad mucho más bajo.
Siguiendo con los datos referentes a la Liga Santander 2019-2020, para ratificar la alta
incidencia de los penaltis e identificar la efectividad en relación con el gol que tiene cada
acción a balón parado por separado, observemos cómo del total de goles marcados de
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ABP, un 41 % fueron de penalti, un 29 % de saque de esquina, un 28 % de falta
(considerando tiro libre directo y tiro libre indirecto) y un 2 % tras un saque de banda.
Figura 3: Distribución de los goles marcados mediante cada ABP en la Liga Santander
Con una visión clara de la cantidad de goles que se producen mediante las acciones a
balón parado, profundizaremos un poco más y trataremos de concretar la importancia
que tienen esos goles. En otras palabras, procederemos a determinar si realmente los
goles de ABP son significativos en el resultado y, en consecuencia, en el lugar que ocupa
el equipo en la clasificación.
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El objeto del estudio se bifurcó en dos líneas de investigación. Una primera, donde
básicamente se relacionó estas jugadas con la consecución de los goles, en la que se
extrajeron resultados muy parecidos a los comentados hasta el momento: 342 goles de
1066 fueron marcados mediante ABP, ratificando así la media de 32 % de goles a través
de una acción a balón parado.
Por otro lado, y centrándonos en la influencia que realmente han tenido esos goles de
ABP en el resultado del partido y en la clasificación, la segunda línea de investigación
trataba de otorgar una puntuación de ABP a cada equipo comparando 3 métodos
diferentes.
Tabla 1: Método para determinar la importancia de los goles marcados por ABP
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Fuente: elaboración propia con base en Molina, 2018
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A continuación, se presenta la tabla clasificatoria relacionando los 3 métodos comentados
(método 1: C-A, método 2: G-D y método 3: G-PO), basado en el rendimiento en ABP de la
temporada 2017-2018 de la Liga 123 (Segunda División Española).
Al analizar los resultados de la tabla 2, puede observarse cómo los 2 equipos que
obtuvieron la mejor diferencia entre puntos conseguidos y puntos restados, gracias a sus
goles de ABP, han quedado en [Link] y 2.o puesto; por lo tanto, ascendieron a Primera
División. Además, podemos resaltar también, que ninguno de los 9 primeros obtuvo una
puntuación negativa en ABP. Por el contrario, vemos como 3 de los 4 equipos descendidos
obtuvieron los peores resultados en ABP, hecho que se reafirma en cualquiera de los 3
métodos utilizados. Otro aspecto para destacar, es la puntuación positiva que presentó el
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Almería respecto de sus adversarios directos, factor que, sin duda alguna, colaboró para
lograr su objetivo de permanencia en la categoría.
Pese a presentar únicamente datos relativos a una temporada, este estudio pone de
manifiesto el peso que tienen los goles de ABP en el resultado final. Obviamente, los
resultados extraídos no son una constante en todas las ligas ni en todas las temporadas,
es más, caeríamos en un error si creemos que los equipos que descienden son siempre
los que sacan menor rendimiento al ABP y que el campeón es el que más optimiza ese
tipo de acciones.
Aun así, y teniendo claro que no hay una relación directamente proporcional entre el
rendimiento que tengamos en ABP y nuestro lugar en la clasificación, estamos en lo cierto
si consideramos este momento del juego como un factor clave que puede acercarnos o
alejarnos de nuestros objetivos.
Necesidad de análisis
No es ningún secreto que en la actualidad se marcan muchos menos goles que 70 años
atrás, como tampoco lo es la evidente evolución que ha tenido el fútbol centrándonos en
parámetros como pueden ser, entre otros, la profesionalización de los deportistas y
técnicos o la aparición de los sistemas de juego, con el aumento de “orden” y rigidez que
esto conlleva.
Todo lo comentado hasta el momento ratifica la incidencia de las ABP en el fútbol y, por
ende, la necesidad de examinarlas. Ahora bien, al igual que en el análisis del juego
dinámico, debemos añadir al estudio de estas acciones un factor clave, muy comentado
en la primera edición del certificado: el big data o, mejor dicho, el smart data, ya que
hablamos del dato inteligente, aquel que nos será útil. Ayudándonos de la tecnología
adecuada tendremos mucha mayor facilidad para el análisis de las acciones a balón
parado y nuestros informes aumentarán su valor y fiabilidad.
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Figura 5: Necesidad de análisis de las ABP en el contexto del fútbol actual
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Unidad 1.2 Introducción al análisis de las ABP
En la actualidad, cada vez resulta más necesaria la figura de un analista o técnico experto
en las acciones a balón parado dentro del cuerpo técnico o personas con esa función
dentro del propio departamento de análisis del club. El hecho de tener a una persona, con
conocimientos futbolísticos, especializada en ABP, ya hace, por sí solo, que estemos
otorgando importancia a esta faceta del juego, la cual tendrá un análisis mucho más
profundo y exhaustivo que si a esa tarea la tuviera que llevar a cabo el entrenador o el
segundo entrenador. El nivel de concreción a dedicar al estudio de las ABP tiene que ser
elevado y, seguramente, en los clubs donde no existe la figura de un experto en ABP, estas
acciones pueden quedar en un segundo plano para el análisis del segundo entrenador o
del analista.
Nada más lejos de la realidad: es clave entender que un aspecto o faceta del juego que
determina el 32 % de los goles y con una frecuencia de, aproximadamente, 110 veces por
partido debe ser abordada con profundidad y con el máximo nivel de detalle posible.
Siendo realistas, es obvio que no todos los clubes profesionales de fútbol tienen los
recursos suficientes o, a veces, la intención de incluir un analista o técnico exclusivo para
las ABP o para disponer de analistas en su departamento que tengan entre sus principales
funciones examinar estas acciones. Aun así, las personas encargadas de ello, deberán
realizar un análisis exhaustivo para la posterior optimización de estas jugadas, por lo que
el análisis siempre se basará en las demandas del entrenador y deberá enfocarse en
brindar información que posteriormente pueda convertirse en recurso que ayude a los
jugadores a resolver esas jugadas de la manera más óptima posible.
Además, puede ser habitual que, dependiendo del contexto, no sea la misma persona la
encargada del análisis de todas las ABP, así pues, como caso concreto, puede suceder que
el responsable del análisis de los tiros libres directos (refiriéndonos únicamente a los que
se lanzan directamente a portería) y de los penaltis, sea el entrenador de porteros. Esto
puede ser debido a su estrecha relación con el portero y las necesidades técnico-tácticas
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de la acción en cuestión. Aunque sin duda alguna, dependerá entre otras cosas, del nivel
de análisis que tenga dicho preparador.
Otro caso donde existen más personas trabajando en ABP (habitual en clubes con
grandes infraestructuras) sería en la información filtrada por parte de los analistas de
datos directamente al analista de acciones a balón parado. En este caso, estos se ceñirían
a su demanda para tratar de extraer únicamente aquel dato útil al cual, el analista, pueda
luego dar uso con valor añadido, frente al cuerpo técnico.
Para el análisis de acciones a balón parado, será imprescindible dejar claro con el cuerpo
técnico las principales necesidades o demandas de análisis. Debemos, en primer lugar,
entender la sensibilidad del entrenador hacia cada ABP y a partir de allí, conciliando con
él, establecer cómo será la organización de las acciones a balón parado en términos
generales, es decir, definiremos en qué medida abordaremos cada acción. Cabe decir que
esta parte del proceso será especialmente variable y flexible y podrá modificarse en
momentos concretos de la temporada. Por ejemplo, seguramente en un equipo que ha
encajado 4 goles de saque de banda en 5 partidos, emerja la necesidad de otorgar más
importancia al análisis de dicha acción y, con ello, más tiempo de estudio para tener más
probabilidades de optimizarla cuanto antes.
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Fuente: elaboración propia
Una vez definidas las ABP a analizar, el analista, aportando su conocimiento y basándose
en el punto de vista del entrenador, fijará los criterios que definirán cada acción a balón
parado. Este paso, sin duda de carácter rígido, tendrá una gran importancia en el proceso
y es imprescindible para que tanto analista como entrenador y técnicos hablen un
lenguaje común en cada ABP. Todo el mundo sabe definir o identificar qué es un saque
de esquina, pero surgen dudas en al momento de preguntarse cuestiones como las
siguientes: ¿un gol de rechace es considerado un gol de saque de esquina?, ¿cuándo
entendemos que un saque de banda pasa a ser un ataque organizado? Será clave, pues,
pactar unos parámetros o criterios para dejar en claro el alcance de cada acción a balón
parado. El escenario ideal sería establecer criterios en detenimiento con ayuda del
departamento de análisis, respetando y adaptándonos siempre al punto de vista del
entrenador.
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Figura 7: Propuesta de definición de criterios en un córner o saque de esquina
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posiciones ABP + remate, es decir, el equipo obtiene la 2.a jugada y realiza un
determinado número de pases, manteniendo los jugadores las mismas posiciones en las
que ha empezado el saque de esquina (los jugadores no vuelven aún a sus posiciones
habituales) antes de rematar. Este criterio es clave y será básico, ya que en las [Link] jugadas
y rechaces son donde acostumbran a aparecer las dudas, lo cual se hace latente cuando
observamos que las plataformas de análisis, con la misma muestra de partidos, presentan
resultados diferentes de goles marcados en saques de esquina o faltas laterales.
A diferencia del inicio de la ABP, no hay una ley escrita y universal que determine cuando
acaban acciones como saques de esquina y faltas; por lo tanto, todo el cuerpo técnico
tiene que creer en el criterio establecido, siendo el criterio adecuado para ellos. En este
caso, por ejemplo, como hemos comentado, se considera que mientras los jugadores
mantengan las posiciones de ABP, sigue considerándose córner y si hubiera un remate
después de hacer 8 pases en la frontal del área tras un saque en corto o después de
recoger una 2.a jugada, seguiría considerándose remate o gol de ABP.
No solo estamos hablando de delimitar aquellas zonas en las que puede ir el balón para
estructurar el área, sino que en este punto del proceso también es relevante delimitar las
zonas del campo en función de cada ABP. Por ejemplo, las faltas que son lanzadas de
manera indirecta (centradas) podemos delimitarlas o denominarlas de diferentes
maneras.
Seguidamente, se hace una propuesta de delimitación de espacios de las zonas del área
en un saque de esquina (figura 8) así como de los diferentes espacios que podemos
aprovechar para clasificar las faltas (figura 9).
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Figura 8: Propuesta de definición de criterios en un córner (zonas del área)
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Teniendo claro cuáles son las ABP que se analizarán con mayor detalle y los criterios que
seguiremos para definirlas y acotarlas, el analista debe conocer también los aspectos que
el entrenador considera más relevantes en cada acción. Por lo tanto, es imprescindible
que el analista, basándose en su conocimiento y en la demanda del entrenador,
determine junto con este, las variables a considerar en cada ABP. Generalmente se tratará
de establecer una nomenclatura y fijar los aspectos o comportamientos en los que nos
centraremos al analizar cada ABP. Así como en el principio del proceso el analista se
basaba puramente en las acciones que el entrenador demandaba (siempre pudiendo
otorgar su punto de vista), en este caso es una simbiosis entre analista y entrenador (y
cuerpo técnico), donde partiendo del conocimiento de ambos surge una nomenclatura
común y unas variables a considerar.
Estas variables pueden ser específicas de una acción en concreto como, por ejemplo, la
tendencia que tiene un jugador determinado a chutar las faltas por encima de la barrera
o por el lado del portero, o de un carácter transversal, como el número de jugadores con
los que el equipo rival puede entrar a rematar tanto en un córner como en una falta lateral.
Entendiendo la relevancia de este punto dentro del proceso de análisis de las ABP y
abordando este contenido de una forma mucho más práctica, se realizará una propuesta
de variables en los módulos 2 y 3.
Llegados a este punto, podríamos decir que analista y entrenador entienden las ABP de
una manera muy parecida y ambos coinciden en el objeto de análisis. Teniendo claro el
“¿Qué?”, nos cuestionaríamos otras dos preguntas claves en el proceso de análisis:
“¿Cuándo?” y “¿Cómo?”. El analista y el cuerpo técnico, acordarán el método de
presentación y el momento en que es necesaria la información referente a las acciones a
balón parado. En función del cuerpo técnico se valorará la opción de que el analista
únicamente presente la información al staff y sean estos los que la transmitan a los
jugadores, o se considerará la otra opción, con mucho más sentido, de que sea el propio
analista quien, en primer lugar, presente la información al staff y, seguidamente, se la
comunique a los jugadores variando o no la concreción y la extensión del análisis. Para
profundizar en ello, a continuación, se muestra una propuesta práctica basada en un
cronograma (tabla 3) donde se pueden distinguir cuatro momentos en los que el analista
aporta información al cuerpo técnico mediante un informe prepartido, un informe
pospartido, un análisis in situ en el día del partido y un informe acumulado.
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Tabla 3: Propuesta de organización mensual del análisis de ABP
Informe prepartido ABP: archivo que puede incluir videos (también pueden
presentarse a parte) donde se destacan, de manera clara y concisa, las tendencias
o regularidades que tiene el rival en las ABP a analizar. Por ejemplo: puntos fuertes
y puntos débiles del rival en faltas laterales y saques de esquina.
Ajustes ABP prepartido (informe in situ ABP): de los 4 tipos de informes,
seguramente este sea el menos frecuente en los clubes profesionales, aunque una
correcta aplicación realmente puede tener un beneficio trascendental dentro del
partido. El informe in situ consiste en, una vez publicada la alineación rival, tratar
de dar matices, mediante soporte visual o no, al cuerpo técnico sobre aspectos
concretos del equipo rival. Por ejemplo: ajustar los marcajes y las funciones de los
jugadores en acciones como saques de esquina y faltas indirectas (refiriéndonos
a las centradas).
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Informe pospartido ABP: archivo que se presenta un día o dos después del partido
con la finalidad de remarcar el rendimiento del equipo propio en ABP, comentando
los puntos fuertes y débiles más destacados que tuvo el colectivo en dicho partido.
Imprescindible que incluya los videos de las acciones comentadas.
Informe acumulado ABP: archivo con estructura muy similar o idéntica al informe
pospartido donde se trata de tener una visión más amplia del rendimiento del
equipo propio en ABP, realizándose este cada seis partidos aproximadamente.
Como hemos observado en el ejemplo, puede ser de gran utilidad en semanas
donde hay una elevada carga de competición y escasea el tiempo para presentar
un informe pospartido.
Al igual que sucede a lo largo del proceso, el “cómo” presentemos nuestros análisis
dependerá absolutamente del requerimiento del cuerpo técnico, seguramente
influenciado por su experiencia con determinados métodos. Son muchísimas las
posibilidades de las que disponemos para presentar la información, desde un informe
escrito hasta un informe video gráfico, pasando por multitud de programas y softwares.
En el caso de que el cuerpo técnico no sea partidario de una herramienta en concreto,
debemos intentar aprovechar los recursos que tenemos a nuestro alcance, no para
sobrecargar nuestro informe ni para aparentar tener un contenido más válido, sino para
poder plasmar, de una manera clara y concisa, aquellas ideas que queremos transmitir
con nuestro análisis. El método en el que presentemos la información influirá, sin duda,
en la percepción y entendimiento del contenido a transmitir. Una presentación tediosa o
sobrecargada puede provocar cierto distanciamiento por parte del entrenador o los
jugadores hacia el análisis de ABP y, en consecuencia, hacia las propias ABP.
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La función del analista de ABP
La labor principal del analista, como hemos comentado, es el análisis exhaustivo de las
ABP pactadas con el entrenador, habiendo definido previamente los criterios o variables
a tener en cuenta en cada acción. Todo ello debiera ser presentado al staff y a los
jugadores mediante soporte video gráfico o escrito, en varios formatos de informes que
se distribuirán a lo largo de la semana, en función de las exigencias de la competición.
La importancia que conlleva esta función principal no exime al analista de otras labores,
también de gran relevancia para el rendimiento del equipo y el crecimiento del club, entre
las cuales podríamos destacar las siguientes.
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acciones a través de dichas personas; todo ello, sin duda, para el óptimo
crecimiento de los trabajadores y del club.
Mantener contacto constante con los analistas de datos del club, pues mediante
la automatización de ciertos procesos, pueden ser capaces de extraer muchísima
información acerca de, por ejemplo, la organización rival en ABP. La clave será
concretar con ellos a principio de temporada aquellos datos interesantes y de
relevancia para el análisis, de esta manera, su información nos puede ser de gran
ayuda. Cabe recordar que esta no será nunca la base de nuestro trabajo, pero si
puede convertirse en un aliciente que aporte más valor y fiabilidad al análisis.
Como cualquier otro trabajador, el analista de ABP tiene que estar siempre a
disposición del cuerpo técnico y del club. Por lo tanto, aunque se trate de un
especialista que concentra su trabajo en una determinada faceta (en este caso
ABP) debe estar disponible y dispuesto a ayudar a los otros analistas o a los
técnicos cuando la situación lo requiera. Más en concreto, la relación e interacción
con los otros analistas debe ser constante para el beneficio del colectivo. Sucesos
como este pueden darse, por ejemplo, en semanas con mucha carga competitiva
donde por determinados motivos, los analistas no disponen de tiempo real para
acabar sus informes.
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intervención de técnicos extranjeros (muchas veces causando el efecto “moda”, si
dicho método ha tenido éxito) podemos establecer ciertas tendencias en ABP en
cada una de las grandes ligas.
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Figura 10: Tendencias ABP de la Serie A
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Figura 11: Tendencias ABP Bundesliga
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(las cuales habrán sido anteriormente meditadas y debatidas) que nos aportarán
la información útil que deseamos extraer. En el ejemplo propuesto, encontramos
entre estas variables, el modo de envío del córner, la trayectoria del centro (puede
haber trayectoria, aunque sea servido en corto), el número de rematadores y de
jugadores que se posicionan en zona de rechace y si dicho córner finaliza en
remate o en gol.
Una herramienta como esta puede ser muy útil para temporadas futuras y nos
puede servir, entre otras cosas, para observar si existen modificaciones o no, a lo
largo de los años, en un determinado equipo o entrenador. Todo ello, en definitiva,
nos facilitará el trabajo a la hora de hacer el informe prepartido, ya que
contaremos con antecedentes de cómo ha actuado el rival en la ABP en cuestión.
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Como se ha indicado, todas estas funciones serán más o menos factibles en función de
los recursos y las infraestructuras del club; por lo tanto, si pertenecemos a un club donde
gozamos de un gran abanico de recursos, debemos tratar de aprovecharlos al máximo
para poder alcanzar dichos objetivos. En cambio, puede ser habitual (aunque cada vez
hay más equipos que cuentan con ello) que no dispongamos de un departamento de
análisis con gente cualificada a quienes se les pueda adjudicar algunas de las funciones
comentadas, y tengamos que ceñirnos a las funciones más imprescindibles y urgentes,
teniendo que aprovechar espacios como los parones de selecciones o las vacaciones para
poder abordar algunas de las labores que hemos mencionado.
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Figura 12: Propuesta de funciones a desarrollar por el analista de ABP
Aun así, cabe recordar que dichas funciones tienen como objetivo final el estudio
profundo y exhaustivo de las ABP, provocando, en ese sentido, un crecimiento como
analista y como departamento y colaborando, sin duda, a una mayor optimización de
estas acciones para poder lograr una ventaja competitiva. En definitiva, un crecimiento
del equipo y del club.
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Referencias
Kubayi, A. (2020). Analysis of Goal Scoring Patterns in the 2018 FIFA World Cup. En Journal
of Human Kinetics, 7(1), pp. 205-210.
Maneiro, R. (2014). Análisis de las acciones a balón parado en el fútbol de alto rendimiento:
saques de esquina y tiros libres indirectos. Un intento de identificación de variables
explicativas (Tesis doctoral). A Coruña, España: Universidad de A Coruña.
Molina, J. (2018). Importancia de la ABP durante la temporada 17-18 en la Liga 123. Análisis
de la competición y por equipos (trabajo no publicado). Departamento de Análisis del FC
Barcelona.
Silva Puig, D. (2011). Praxis de las acciones a balón parado en fútbol. Revisión conceptual
bajo las teorías de la praxiología motriz (Tesis doctoral). Tarragona, España: Universitat
Rovira i Virgili.
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