Procesos Civiles
Procesos Civiles
PROCESO JUDICIAL
Concepto
DERECHO PROCESAL CIVIL
PRINCIPIO DE OFICIALIDAD
ENFOQUE EXTERNO
OBJETO
Para Robinson Crusoe, es impensable un conflicto de los del tipo que el DERECHO está llamado
a solucionar.
El DERECHO tiene sentido cuando el Hombre deja de vivir para empezar a CONVIVIR.
El Derecho sustancial tiende a lograr el orden en las relaciones entre los hombres.
De este modo, consagra derechos
y establece obligaciones
La mayoría de las veces, las normas jurídicas que establecen reglas de conductas son
obedecidas y los derechos espontáneamente gozados por sus titulares (REALIZACIÓN DIRECTA)
Pero, cuando ello no ocurre, se debe acudir ante los tribunales (REALIZACIÓN INDIRECTA DEL
ORDEN JURÍDICO), por estar PROHIBIDA la justicia por mano propia,
salvo: AUTOTUTELA de los derechos
(legítima defensa: penal;
Derecho de retención: civil).
“Villa Carlos Paz. Fue una madrugada que cambió las cosas en Carlos Paz. Cerca de las 4,
cuando Oscar Solarís (59) circulaba con su taxi por la zona del hospital Gumersindo Sayago, tres
sujetos frenaron su marcha para hacer un viaje. Le dijeron que los llevara a un sector de barrio
Colinas, pero a las pocas cuadras lo amenazaron con un arma blanca en su cuello y le pegaron con
un elemento contundente (que sería un arma) en la cabeza. Todo sucedió muy rápido. Solarís, un
policía federal retirado, tomó el arma que llevaba en el vehículo y efectuó un disparo hacia la parte
posterior del vehículo que impactó en uno de los asaltantes.
El fiscal Ricardo Mazzuchi le dijo a este diario que tomó la decisión de no imputar a Solarís
porque "actuó en defensa propia". Y añadió: "Es una causa de justificación de una conducta que de
otra manera sería delictiva, que es matar a otro".
Este caso, como bien podemos observar, es de excepción: encuadraría en lo que la ley dispone
como Autotutela de los derech
El conjunto de principios y normas jurídicas, que regulan la actividad judicial del Estado y
de los particulares en la realización indirecta del derecho.
“Ante la violación del orden jurídico, cabe la posibilidad de composición de la controversia
con o sin la intervención de los órganos judiciales.
Así, el orden jurídico puede recomponerse directa y espontáneamente, sin necesidad de
intervención de los órganos judiciales. O caso contrario, puede requerirse la intervención
de los órganos estatales a fin de lograr su cumplimiento coactivo. (Realización oficial
indirecta).
Destacamos que hay ciertas situaciones en donde la intervención de los órganos judiciales
se torna indispensable para recomponer el jurídico quebrantado. Es el caso cuando se trata
de materia no disponible por exclusiva voluntad de las partes, así por ejemplo, en los
delitos de acción pública, o en materia de divorcio, en donde es necesaria la intervención
del juez, es decir no existe el divorcio sin sentencia que así lo declare.
Su objeto de estudio se compone del análisis de principios que hacen a los sistemas procesales y
mediatizan las garantías constitucionales que deben asegurarse en la realización del proceso
judicial (inviolabilidad de la defensa en juicio, juez natural, debido proceso, etc.), como así también
del derecho positivo contenido en las leyes: Constitución Nacional y Provincial, Códigos de fondo
y forma.
El estudio de esta disciplina puede realizarse desde un punto de vista estático y dinámico. El
primero comprende el análisis de las reglas contenidas en las Constituciones (Nacional y
Provincial), leyes orgánicas del poder judicial y acordadas en los Tribunales Superiores. La faz
dinámica se ocupa de la actividad que desarrollan los sujetos procesales en el trámite judicial y
que varía según la materia y el sistema.
Por otra parte, puede conocerse esta ciencia por su aspecto subjetivo-objetivo. El primero analiza
la actuación de los sujetos según su posición en la litis, precisando sus deberes, facultades y
cargas. El objetivo atiende a cuestiones formales (circunstancias de lugar, tiempo y modo).
El principal objeto de estudio de la ciencia procesal es el análisis del proceso como estructura
técnico – jurídica también sus diversas formas de manifestación en la actuación del derecho.
1- Estudio de las reglas de organización y atribución de competencia del poder judicial (estructura
de los órganos judiciales, poderes y deberes de sus integrantes, garantías e incompatibilidades de
jueces y auxiliares, reglas de jurisdicción y competencia, organización del Ministerio Público).
2- Análisis del régimen jurídico aplicable a los sujetos procesales. Facultades, deberes y cargas
del juez, las partes, sus representantes y apoderados, como así también de terceros participantes
y extraños al pleito.
3- Estudio de los requisitos y formalidades que deben reunir los actos procesales (circunstancias
del actuar, tiempo y modo de la actuación judicial, orden y etapas del trámite procesal).
Las primeras leyes nacionales que todavía continúan en vigencia con sus modificaciones,
son la ley Nº 48 sobre jurisdicción y competencia y la ley Nº 50 de procedimiento. En la Provincia
de Córdoba el proceso de codificación al igual que en el orden nacional, el dictado de las normas
procesales sufrió un proceso histórico hasta lograr el Código de Procedimiento Civil y Comercial
vigente.
En Latinoamérica la codificación se realiza por obra del Instituto Iberoamericano de Derecho
Procesal, el cual sugiere atenuar el trámite dispositivo y atribuir mayores facultades al Juez. En
1988 se publicó el Anteproyecto de código Procesal Civil Modelo para Iberoamérica.
1 VÉSCOVI, Enrique, Teoría general de proceso, Temis, Bs. As, 1984, Pág. 47.
El derecho procesal civil tiende a la actuación del derecho de fondo o material que es
el derecho civil, es decir, tiene como presupuesto una relación jurídica de derecho civil,
permitiendo la realización indirecta del derecho.
Características:
- formal,
EL PROCEDIMIENTO
Civil en la Prov. de - escrito
Córdoba
- dispositivo
- de doble instancia.
La mayoría de los Códigos Procesales civiles del país presentan la característica de ser
escritos y formales, lo cual implica que la actividad procesal se realiza de esta manera. Las
formas en el proceso no se establecen porque sí, sino por una finalidad trascendente y a ello
obedecen las formalidades de los juicios que son impuestas por la ley para evitar la arbitrariedad
del juez. Es opuesto este principio de legalidad de las formas a las formas judiciales, que deja en
libertad al juez para imponer la forma de los actos procesales. Las formas procesales se
presentan no por la forma misma, el abuso del formalismo el cual se ha presentado en
algunos fallos judiciales conduce a lo que se ha denominado como exceso de rigor formal
o exceso ritual manifiesto, que ha sido tratado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Es dispositivo porque el impulso del trámite, la fijación de la plataforma fáctica y la aportación de
pruebas está reservada a las partes, el órgano jurisdiccional provee al trámite y su función
principal es la de resolver respetando la regla de la congruencia. El juez es también quien
determina el derecho aplicable, pero como se trata de derechos de naturaleza patrimonial, las
partes tienen amplias facultades de disposición sobre el contenido sustancial y procesal de
la relación. El juez es un sujeto pasivo y espectador.
Estas características hacen que los trámites sean largos y tediosos, que se prolonguen en el
tiempo y que excepcionalmente el juez tome contacto con el expediente o con las partes antes de
dictar sentencia.
La doble instancia supone la existencia de dos órganos jurisdiccionales que actúan con un orden
de prelación y jerárquico en momentos diferentes.
El superior tiene el poder-deber de revisar, por vía de recursos ordinarios, la apreciación de los
hechos y la aplicación del derecho efectuada por un juez de primer grado en su resolución.
El juez de primera instancia es competente desde la presentación de la demanda hasta la
resolución de mérito o sentencia, luego alguna o ambas partes pueden interponer un recurso
ordinario que abre la competencia del tribunal de segunda instancia.
Por último, los sujetos eventuales comprenden los auxiliares del tribunal y el personal subalterno
que colabora con el oficio judicial en calidad de secretarios letrados, prosecretarios, jefes de
despacho y demás auxiliares. También comprende a patrocinantes, testigos, peritos, etc.
El elemento teleológico atiende a las expectativas colectivas de la sociedad y a los intereses
individuales de las partes. En el primer sentido, el fin principal de cualquier proceso, sea de
naturaleza civil, penal o familiar, se identifica con la obtención de una sentencia justa, ya que al
dictarla se restablece el orden jurídico alterado y la realización del valor justicia. Desde el punto de
vista individual el fin consiste en la obtención de una sentencia favorable o desestimatoria.
De todas formas, el propósito fundamental de cualquier proceso está dado por la tutela general en
la realización del derecho objetivo sustancial en casos concretos con el fin de obtener la armonía y
la paz social.
.
1.3.3 Etapas en el procedimiento civil
a) Etapa Introductoria
En esta etapa las partes hacen conocer al órgano jurisdiccional la existencia del conflicto a través
de sus respectivas versiones acerca de la cuestión, quedando delimitada la plataforma fáctica del
juicio.
El actor deduce demanda en la cual efectúa las afirmaciones de hechos jurídicamente relevantes
y sobre la base de las cuales solicitará la tutela del derecho que invoca. Luego, el demandado
puede contestar la demanda ejerciendo de esta forma su derecho de defensa, en el plazo de
diez días (Art. 493 C.P.C.). Ésta debe versar sobre cada uno de los puntos de la demanda,
negando o reconociéndolos, debe realizarse con claridad porque en caso de ambigüedad puede
constituirse en una presunción de reconocimiento de los hechos afirmados en la demanda (Art.
192 C.P.C.). También es la única oportunidad en que el demandado puede oponer excepciones
dilatorias en forma de previo y especial pronunciamiento y reconvenir.
2 Palacio, Lino, Derecho procesal civil, t. 1, Abeledo-Perrot, Bs. As., p. 176 y 184.
Concluida esta etapa, si se ha producido controversia respecto de los hechos afirmados por cada
una de las partes, se abrirá una segunda etapa.
b) Etapa probatoria
Es el momento procesal en el cual cada una de las partes deberá demostrar la veracidad de sus
afirmaciones, introduciendo en la causa elementos de convicción tendientes a probar hechos
invocados en la demanda y su contestación. Puede presentarse como no esencial si los hechos
no fueran controvertidos.
Se inicia con el decreto de apertura a prueba y comprende recepción de audiencias, peritajes,
inspecciones oculares, diligenciamiento de oficios, etc. En ella participan todos los sujetos
procesales y en especial los órganos de prueba (testigos, peritos, intérpretes, etc.).
Esta fase se encuentra dominada por plazos perentorios fatales (Art. 49, Inc. 4 C.P.C.).
Por último, según dispone el Art. 498, el plazo ordinario de prueba asciende a cuarenta días pero
el juez podrá designar uno menor que se podrá prorrogar hasta completar aquel, sin necesidad de
causa justificada. Existe un plazo extraordinario mayor a cuarenta días reservado para casos
especiales cuando la prueba deba rendirse fuera de la provincia, ya sea dentro de la Republica o
en el extranjero (Art. 499 C.P.C.). La etapa probatoria concluye con el decreto que ordena correr
traslados para alegar.
c) Etapa discusoria
Es una etapa de plena discusión entre las partes representada por los alegatos. Cada parte
aportará los elementos que estime necesarios para convencer al juez de que le asiste la razón.
También se interpretara la ley y se acompañarán los argumentos jurídicos, doctrinarios y
jurisprudenciales que avalen su posición y en su caso, destacarán también la ausencia de
elementos probatorios corroborantes de los hechos afirmados por la contraria. Se debate sobre la
totalidad de lo sustanciado durante el procedimiento.
En el proceso ordinario los alegatos se realizan en forma de traslados de ley por su orden (Art.
497 y 505 C.P.C.) por seis días sucesivamente a cada litigante, reservándose los escritos en
secretaría hasta el decreto de autos. Esto significa que los alegatos de cada parte no son públicos
y no se agregan al expediente hasta que se ordene el llamamiento de autos para definitiva. Solo
se deja una constancia de su presentación mediante una certificación puesta por el secretario.
d) Etapa decisoria
Comienza con el decreto de autos y concluye con la sentencia (Art. 506 y 121, Inc. 3 C.P.C.).
A partir de este momento concluye la actividad de las partes y es el juez quien asume el
expediente para pronunciarse sobre la controversia, declarando los hechos y aplicando el
derecho.
Desde que el decreto de autos queda firme hasta el momento que se dicta sentencia, el juez
puede ordenar las llamadas medidas para mejor proveer que tienen como finalidad aclarar o
completar algún aspecto de los hechos que no surja con nitidez de la prueba incorporada (Art. 325
C.P.C.).
La sentencia es el modo normal de conclusión del proceso, es un acto formal, de
características documentales y que es propio de la jurisdicción. Esta decisión final debe responder
al principio de congruencia, plenitud y vastedad. El juez debe resolver sobre la base de los hechos
fijados en los escritos de la etapa introductiva, teniendo en cuenta los que efectivamente han sido
acreditados por las partes y deberá contener decisión expresa sobre cada uno de los puntos
sometidos a su decisión (Arts. 326 a 331 C.P.C.). De la misma manera, la Constitución de la
Provincia de Córdoba en su artículo 155 exige que toda resolución contenga fundamentación
lógica y legal.
De las cuatro etapas referidas, son esenciales la introductoria de las cuestiones y la resolutoria,
las otras dos son importantes pero no esenciales. Si la cuestión debatida es de puro derecho, no
habrá hechos controvertidos y por ende no habrá etapa probatoria, en tanto no hay hechos que
probar. Del mismo modo, en ciertos tipos de procedimientos como el abreviado, la etapa
discusoria está ausente (Art. 514 C.P.C.).
Al margen de las cuatro etapas mencionadas que en el juicio ordinario son esenciales, existen
otras tantas que tienen carácter de eventuales, tales como: 1) etapa de medidas preparatorias;
2) etapa de cautelares anteriores a la demanda;
3) etapa de ejecución de sentencia;
4) etapa impugnativa.
Dentro de la primera etapa encontramos las medidas preparatorias propiamente dichas, que están
previstas con el fin de obtener datos que resultan de conocimiento indispensable para que el actor
en el futuro pueda plantear correctamente su demanda. Configuran casos de excepción, son de
interpretación restrictiva e implican para quien las propone la carga de demandar o de concretar la
pretensión dentro de los treinta días de su realización bajo apercibimiento de caducidad. Se
encuentran previstas en el artículo 485 de nuestro código de rito y entre ellas puede mencionarse
a la declaración jurada del futuro demandado sobre hechos relativos a su personalidad y sin cuyo
conocimiento no sea posible promover el juicio (Inc. 1); la exhibición de la cosa mueble que fuere
objeto del pleito (Inc. 2), o de algún testamento cuando el solicitante se crea heredero,
coheredero, legatario o albacea (Inc. 3); se nombre tutor o curador para el juicio de que se trate
(Inc. 7); se practique mensura del inmueble objeto de la demanda (Inc. 8); entre otros.
Un artículo después se encuentran reguladas las medidas de prueba anticipada que también
integran esta primera etapa eventual, ya que pueden recepcionarse previo a la interposición de la
demanda. Su finalidad es la de preservar elementos de prueba cuando quien pretenda
demandar o quien con fundamento prevea ser demandado, tuviere motivos para temer que
la producción de las pruebas que se indican pudiere resultar imposible o muy dificultosa en el
período respectivo. Las pruebas a las que hace mención son: la declaración de testigos de muy
avanzada edad, gravemente enfermos o próximos a ausentarse del país; el reconocimiento
judicial y dictamen pericial para hacer constatar la existencia de documentos o el estado, calidad o
condición de personas, cosas o lugares y el pedido de informes o copias a entes privados, a
reparticiones públicas o registros notariales.
Una segunda etapa eventual se integra por la posibilidad de ordenar medidas cautelares antes de
la promoción de la demanda (Arts. 466 C.P.C. y 231 C.C.).
La etapa ejecutoria también tiene el carácter de eventual y tiene lugar a solicitud de parte
interesada cuando el demandado no se hubiere avenido a cumplir voluntariamente la sentencia
condenatoria. La resolución debe encontrarse firme y haber pasado en autoridad de cosa.
Por último, cuando alguna de las partes o ambas se sientan perjudicadas por lo resuelto en
sentencia, dará comienzo la etapa impugnativa, que les permite interponer recursos ordinarios o
extraordinarios para lograr la revocación o anulación de la sentencia.
Proceso Civil
Art.506 Sentencia
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Art. 175 10 días 40 días 6 días 6 días
Art.192 art.198-212 art. 505
art.493 art.498
Art.326 y sig.
a) Atribución facultativa: facultad que compete al actor para accionar en el campo del proceso civil
y obtener una satisfacción.
b) Atribución impuesta: exigencia legal que tiene el juez frente al proceso, ya que dicho funcionario
tiene la obligación de pronunciarse ante el simple requerimiento de la parte.
c) Sujeción impuesta: situación que requiere la actuación del sujeto por razones que atienden al
interés público (v.gr. posición de testigo que tiene la carga pública de comparecer, declarar y decir
la verdad).
d) Sujeción facultativa: tiene como significación satisfacerse a sí mismo para prevenir un perjuicio
futuro. En ella se encuentra la carga procesal, que es un imperativo del propio interés. Es una
situación jurídica instituida en la ley, consistente en el requerimiento de una conducta de
realización facultativa normalmente establecida en interés del propio sujeto y cuya omisión trae
aparejada una consecuencia desfavorable para él. Ante el incumplimiento de la carga no existe
sanción, sino tan solo importará para el remiso posicionarse en un plano desfavorable (ej. la falta
de contestación de la demanda o falta de ofrecimiento de prueba no tienen una sanción jurídica,
pero traen aparejado perjuicio para la parte que deje de hacerlo).
Cargas procesales
Goldschmidt afirma que “sólo existe en el proceso “cargas”, es decir situaciones de necesidad de
realizar determinado acto para evitar que sobrevenga un perjuicio procesal. Se trata de
imperativos de propio interés. Las cargas procesales se hallan en una estrecha relación con las
posibilidades procesales, puesto que toda posibilidad impone a las partes la carga de ser diligente
para evitar su pérdida
Las partes ingresan al proceso a los fines de debatir conforme a determinadas reglas conocidas
de antemano y a las cuales se someten.
Alvarado Velloso señala que la carga “es un imperativo que la parte tiene respecto de sí misma”
3 Claria Olmedo, Jorge, Derecho procesal, Depalma, Bs. As., t. I, 1982, p. 170.
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Y nadie puede compelerla a que la cumpla, no se trata de una obligación, pues la obligación
supone que otro sujeto tiene un derecho correlativo con esa obligación y que por ende puede
exigir su cumplimiento.
El incumplimiento de la carga no genera una sanción, sino la consecuencia de preclusión y un
efecto contrario a su situación procesal Se diferencia de la carga pública porque en esta puede
haber coacción sobre el sujeto, mientras que en la carga procesal sólo se realiza una conminación
o advertencia de que se puede perjudicar.
Presupuestos procesales
Son presupuestos procesales aquellos que determinan el nacimiento válido del proceso, su
desenvolvimiento y normal culminación con la sentencia. Son requisitos previos al proceso
sin los cuales no puede ser iniciado validamente. Se distinguen de los presupuestos sustanciales
porque estos hacen a las pretensiones de las partes.
El artículo 1 de la C.N. establece que la Nación Argentina adopta para su gobierno la forma
representativa, republicana y federal. Ello permite inferir además de la forma jurídica que asume el
Estado, su organización y los denominados derechos fundamentales de los individuos.
Por su parte, el artículo 5 impone a cada Provincia el deber de organizar su administración de
justicia respetando las reglas de la Constitución Nacional. En virtud de lo expuesto, coexisten en
nuestro sistema judicial dos órdenes que corresponden uno al nacional federal y otro al de cada
provincia.
Consecuentemente, la Constitución Nacional es la fuente primaria de realización del derecho,
ubicada en la cúspide de la cual descienden todas las demás normas realizadoras. Las provincias
están obligadas a conformar sus constituciones locales y demás normas jurídicas que dictaren a
esa ley suprema y a su vez, la Constitución de cada provincia es la ley suprema frente a las otras
normas que dictaren las autoridades del gobierno provincial o de los distintos municipios o
comunas. En tal sentido establece el artículo 28 de la C.N.: “las declaraciones, derechos y
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garantías proclamados por la Constitución no pueden ser alterados por las leyes que reglamente
su ejercicio”.
Atento lo expuesto, se observa que la construcción del modelo refleja un escalonamiento
jerárquico entre las diferentes normas que la integran y es allí donde detectamos las normas
realizadoras procesales que sirven a las sustanciales y permiten abrir las puertas de los tribunales
para obtener el respeto del derecho de fondo. De este modo se consagra el acceso a la justicia o
derecho a la jurisdicción.
La Constitución sienta principios de neto corte procesal a los cuales deben acomodarse las leyes
nacionales y provinciales y que los jueces tienen el deber de respetar aun cuando contraríen
disposiciones expresas de las leyes. Ello da origen a la facultad del juez para declarar la
inconstitucionalidad de una ley en un caso concreto. Esto es lo que se conoce como el control
de constitucionalidad de las leyes, que se fundamenta en el Art. 31 C.N. Cualquier juez, ya
sea de la Nación o de las provincias, ejerce ese control ante la vulneración de un derecho
individual o de incidencia colectiva.
Juicio previo
Reza el artículo 18 de la Constitución Nacional en su primera parte: “Ningún habitante de la
Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso...”.
Desglosando la anterior concepción se puede comenzar estableciendo que cuando se hace
referencia a penado, significa condena. Refiere a una imposición establecida por sentencia,
siendo comprensiva tanto de la condena criminal como de la civil.
El término juicio previo alude al proceso o a la sentencia, como resultado final de un proceso. No
es equivalente a proceso sino que comprende un juicio lógico integrado por tres elementos: tesis,
demanda de acusador o actor, antítesis, contestación del imputado o demandado y síntesis, la
resolución contenida en la sentencia del juzgador, que debe referirse al hecho del proceso y
fundarse en el derecho.
Por último, la mención a ley anterior al hecho del proceso, implica que el juicio debe ser previo a la
sanción, no al hecho que motiva el proceso, pero éste debe fundarse en una ley que sí tiene que
ser anterior al hecho del proceso. El desarrollo lógico y cronológico es el siguiente:
1) ley que prevé y sanciona el hecho;
2) el hecho captado por la ley y que provoca el proceso;
3) el proceso que contenga atribución responsable de ese hecho y la audiencia del perseguido;
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4) la sentencia condenatoria conclusiva del proceso;
5) la ejecución de la pena impuesta en esa sentencia, si es firme.
El principio constitucional de juicio previo tiene honda repercusión en el proceso penal por
vigencia del aforismo nulla poena, nullum crimen sine lege praevia, que exige para condenar la
adecuación del hecho criminal con el tipo legal. Encierra tres subprincipios, el de reserva penal, el
de indispensabilidad del proceso previo y el de estado de inocencia.
Juez natural
El artículo 18 de la Constitución Nacional también contiene el principio del juez natural al
establecer que ningún habitante de la Nación puede: “... ser juzgado por comisiones especiales o
sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa...”.
Juez natural es el juez u órgano jurisdiccional designado por la ley anteriormente al hecho que
provoca el proceso.
No son jueces naturales y por lo tanto están prohibidos, los siguientes:
Jueces ex post facto, creados con posterioridad al hecho. Para cada perseguido judicialmente sólo
deber haber un tribunal con competencia determinada de antemano, objetiva e imparcialmente.
Jueces ad hoc, creados para juzgar determinados hecho o casos.
Comisiones especiales: tribunales extraordinarios que sin ser competentes por no formar parte del
Poder Judicial del Estado, intervienen o deciden en un proceso dado. Son creados de manera
inconstitucional.
Lo que se impone es un tribunal permanente, en el que aunque se sustituyan los jueces que lo
personifican, sigue siendo juez natural (ej. jubilación del juez) y un tribunal competente, que al
contrario de la comisión especial, aplique el principio de generalidad. La función jurisdiccional
debe ser ejercida por magistrados instituidos previamente por la ley para juzgar una clase de
asuntos o una categoría de personas.
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directamente o por representación legítima, ya sea como actor, acusador, demandado o
perseguido.
La audiencia ante el tribunal funciona como impedimento para ser condenado sin ser oído
previamente.
La prueba de las cuestiones planteadas hace a la posibilidad de las partes de acreditar los
extremos fácticos que el tribunal habrá de asumir en el proceso para la aplicación del derecho y
fijación de los hechos.
La asistencia técnica implica la facultad de las partes para hacerse asesorar durante el juicio por
abogados y para el caso de pruebas específicamente reguladas, por peritos controladores. Esta
asistencia debe ser dejada a la elección de las partes interesadas. En el proceso penal la
asistencia técnica es obligatoria y en el caso que el imputado no eligiere un abogado de su
confianza, el Estado le nombrará un defensor oficial.
Por último, el subprincipio de igualdad de oportunidades se refiere al equilibrio con respecto a
las oportunidades que deben tener las partes para hacer valer sus derechos y garantías. Siempre
que se otorga una oportunidad a una parte, hay una análoga para la otra.
La garantía de igualdad está contemplada en el Art. 16 de la C.N. y alude a la igualdad racial, de
rango social, laboral y principalmente, igualdad en el aspecto de la justicia.
Si bien la ley predica que todos los hombres son iguales ante la ley, no se desconoce que existen
diferencias de persona a persona, ya sea de orden físico o moral, por ello, es la propia ley que
debe garantizar no excluirse o prohibirse a unos lo que se concede o garantiza a otros en las
mismas condiciones.
Se trata de la igualdad de los iguales en iguales circunstancias. Procesalmente implica que debe
atribuirse a cada una de las partes idénticas posibilidades de actuación en el proceso.
Algunas instituciones que abrevan en este principio son el beneficio de litigar sin gastos, la
asistencia técnica para los carentes de recursos, etc.
Duración razonable del proceso: para hablar de la duración razonable del proceso es útil tomar
como base el Código Procesal Penal que expresamente establece en su artículo 1, bajo el título
“garantías constitucionales”, que el proceso no podrá durar más de dos años, salvo las
excepciones previstas en el Art. 337 de idéntico cuerpo normativo.
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En igual sentido se expresa la Constitución de la Provincia de Córdoba en su artículo 39, cuando
reza: “...todo proceso debe concluir en un término razonable...”
El Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia no establece expresamente un plazo de
duración del proceso, aunque si comprende ciertos plazos fatales como los del juicio abreviado,
los plazos para oponer excepciones en el juicio ejecutivo, los plazos para recusar o interponer
recursos o el artículo 121 que establece los plazos para el dictado de las resoluciones judiciales,
junto con el artículo siguiente que permite recusar con causa al juez que no hubiera resuelto en
ese plazo.
En los fueros de familia y laboral, las leyes organizativas responden a pautas modernas y sus
resultados demostrados estadísticamente reflejan que en la tramitación de los pleitos se observa
mayor eficiencia y se cumplen razonablemente con los plazos.
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notariales, despacho de cédulas, etc., por lo que en causas de poco monto, litigar es
antieconómico.
Caracteres: a) Relatividad: significa que no hay tipos absolutos, sino prevalentes. Ningún sistema
se manifiesta de manera pura, sino que se presentan combinaciones dependiendo de las formas
de organización y la evolución sociocultural.
b) Neutralidad a los juicios de valor: los tipos procesales no son buenos ni malos,
ni justos, ni injustos en tanto se trata de formas metódicas con cierto grado de abstracción. Entre
dos sistemas no podemos decir que uno sea mejor que otro, sino que uno sirve mejor que el otro
para determinados actos procesales.
c) Intercambiabilidad: en un ordenamiento pueden existir dos tipos antagónicos,
dependiendo del legislador, quien puede cambiarlos, transferirlos o hacerlos coexistir.
Tipo dispositivo
Se substancian pretensiones que no comprometen el orden público, sino sólo el interés particular.
Las partes son protagonistas.
El juez es mero espectador hasta el momento de la decisión.
El impulso del proceso queda en manos de las partes, que tienen la facultad de fijar la cuestión
fáctica y el poder de renunciar a ciertos actos del proceso.
Las partes fijan los términos exactos del litigio a resolver (la petición deducida por el actor marca
el límite de lo que el juez puede otorgar en la sentencia principio de congruencia).
Las partes son las que aportan el material probatorio necesario para corroborar sus afirmaciones.
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leyes procesales les acuerdan por un lado a las partes y por el otro al juez. En esta línea,
señalamos que lo dispositivo se manifiesta en tres aspectos fundamentales: a) en las facultades
de las partes referidas al impulso inicial y posterior; b) en la disponibilidad del objeto litigioso por
las mismas; c) en la aportación de las pruebas, que sólo le está reservado a los litigantes.
Además, el accionante y el accionado tienen total libertad y predominio para fijar el objeto litigioso
lo que determina los límites del juez para decidir. Correlativamente el juez debe fallar de acuerdo
con lo alegado y probado por las partes, u homologar lo acordado por ellas.
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En nuestro país, por lo general, el trámite de doble instancia domina en los procesos civiles, en
tanto que la instancia única se identifica con el trámite oral propio del proceso penal, familiar y
laboral. En la doble instancia, el juez de primera instancia actúa de manera unipersonal, mientras
que el tribunal de alzada lo hace de manera colegiada. Cuando el trámite es oral el tribunal se
integra con tres miembros aunque en la actualidad se admite en casos excepcionales, la
integración con salas unipersonales.
Las ventajas del sistema de doble instancia se encuentran en las mayores garantías que ofrece el
número de los componentes del tribunal de alzada y por el superior criterio y experiencia de estos.
A más de ello, la revisión permite que las partes aporten, en ciertas circunstancias, nuevos
elementos de prueba omitidos en la primera instancia.
Por su parte, los defensores de la oralidad en única instancia argumentan en su favor la agilidad y
la vigencia de la inmediación.
DISPOSITIVO INQUISITIVO
Proceso. Proceso.
Civil. Penal
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S. ORAL S. ESCRITO
Proceso. Proceso.
Penal. Civil.
Laboral.
Familia.
TSJ
1.6- Principios o reglas que gobiernan el proceso y reglas procesales (cap. II,
Pág. 83 a 92)
Los principios del proceso son los presupuestos políticos que determinan la existencia funcional
de un ordenamiento procesal cualquiera.
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Debido al diferente predicamento entre uno u otro principio, merece especial atención
individualizar a cada uno de ellos y definir su contenido, de tal modo que de su conformación
surgirá cada sistema procesal.
La adopción de un principio y el descarte de otros por parte del legislador, responde a razones de
política procesal. Cada código procesal puede ser definido en virtud de sus directivas y
orientaciones fundamentales, las cuales se concretan en los principios procesales.
Publicidad
En virtud de este principio, los actos procesales deben ser pasibles de conocimiento incluso por
quienes no participan del proceso como partes, funcionarios o auxiliares. Reconoce su
fundamento en la conveniencia de acordar a la opinión pública un medio para controlar la
conducta de magistrados y litigantes, a más de cumplir una función educativa.
Establece el Art. 68 del C.P.C.: “el expediente será de conocimiento público, salvo que la ley
disponga lo contrario, o que el tribunal lo decida por razones de seguridad, de moral o en
protección de alguna de las partes”.
Podrán consultarlo en la oficina las partes o todos los que tuvieran algún interés en la exhibición.
En general la publicidad se manifiesta en los distintos actos del proceso, así en las audiencias, en
la discusión de las pruebas, en la motivación del fallo y en su publicación.
Oralidad
Es uno de los principios que tienden a consolidarse cada vez más en la mayoría de los
procedimientos, aunque por regla general pertenece al proceso penal, donde los actos procesales
se realizan a viva voz, dejándose algunas constancias escritas, no permitiéndose el uso de
memoriales, salvo excepciones. Beneficia la rapidez y la comunicación entre el tribunal, las partes
y las pruebas ofrecidas.
Inmediación
Implica la directa, personal y pública comunicación del juez con las partes, sus letrados y el
material probatorio.
Este principio tiene plena vigencia en los procesos orales, mas no tanta en los escritos.
Existe contacto directo, sin intermediarios, entre las cosas y las personas del proceso y el juez,
que debe ser el mismo que luego dicta sentencia.
Autoridad
Es un principio que podría definirse como “nuevo” en la evolución del derecho procesal. El mismo
refleja la incidencia que tiene el juez en el proceso, considerado como poder del Estado político. El
juez tiene un complejo de poderes-deberes limitados por la ley para administrar justicia y es
entendido como director y conductor del proceso con incidencia en la formación del material de
cognición y en la vigilancia de la conducta de los justiciables.
Esta figura de juez director deriva del principio de publicidad del proceso en el que el Estado es
también un sujeto interesado en su resolución.
No obstante lo expuesto, la mayoría de los códigos procesales civiles del país aún sostienen la
figura del juez neutral derivada de una concepción liberal-individualista. El juez es un mero
espectador de la contienda judicial y no interviene en el proceso en forma activa, cuya iniciativa,
impulso, conducción y disposición es un atributo del justiciable. El juez no actúa de oficio sino a
petición de parte (principio de rogación).
Bilateralidad o contradicción
Es un principio que encuentra raigambre constitucional en el legítimo derecho de defensa en
juicio. La bilateralidad o contradicción hace alusión a la idea de que toda decisión judicial debe ser
tomada previo a que se haya dado igual oportunidad a todas las partes de ser oídas. Implica la
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posibilidad de alegar y probar, aunque no interesa al derecho que la parte efectivamente se
pronuncie, basta con que se le haya otorgado una razonable oportunidad de defenderse o de
cumplir con la carga procesal de expresarse, de ofrecer, producir y controlar la prueba (Art. 210
C.P.C.).
Los actos de comunicación procesal van desde la simple notificación, hasta el traslado o vista
para contestar la demanda.
En nuestra legislación se advierten numerosas disposiciones que imponen la noticia de las partes,
como el Art. 142 C.P.C.: “las providencias y resoluciones judiciales no obligan si no son
notificadas con arreglo a la ley” y otras normas que prevén sanciones por la violación del principio
(teoría de las nulidades procesales - Art. 76 a 78), (recursos de apelación o casación por violación
de las formas o solemnidades - Arts. 362 y 383, Inc. 1).
También existen excepciones a la obligación de comunicación, como por ejemplo, las medidas
cautelares, que pueden ordenarse sin ser notificadas aunque ello no implica derogación del
principio, sino que tan sólo que se difiere el contradictorio por la especial naturaleza del acto.
Formalismo
Formas son las exteriorizaciones que deben presentar ciertos actos procesales, tanto del tribunal
como de las partes. Son la manera, el cómo se exterioriza un determinado acto.
Este principio postula que la actividad que se cumple en el proceso debe llevarse a cabo de
acuerdo a ciertas condiciones de lugar, tiempo y modo.
Tradicionalmente el principio ha presentado dos formulaciones opuestas: el de libertad de formas
y el de legalidad.
El de libertad de formas postula que el proceso debe desarrollarse sin formas preordenadas o
predeterminadas, pudiendo las partes cumplir la actividad según sea lo más adecuado para ellas.
El sistema de legalidad establece que la ley señala rígidamente las condiciones que debe reunir
un acto procesal. Las partes no pueden convenir los requisitos y el juez no tiene facultades para
arbitrar otras modalidades que las fijadas por la ley.
Las formas procesales son establecidas como garantía del justiciable y se basan en el principio de
seguridad jurídica.
El apego riguroso al sistema de legalidad degeneró antiguamente en lo que se denomina
“formalismo”, que eleva la forma en un ritual excesivo y que trata principalmente de fórmulas
abstractas.
En la actualidad, vinculado al tema del juez director, se postula un sistema de adecuación de las
formas, de adaptabilidad y de elasticidad o flexibilidad. El juez cuenta con un margen de
discrecionalidad que debe ejercer prudentemente a fin de procurar la seguridad jurídica.
El abuso del formalismo el cual se ha presentado en algunos fallos judiciales conduce a lo
que se ha denominado como exceso de rigor formal o exceso ritual manifiesto, que ha sido
tratado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación sentó el precedente con el caso “Colalillo”,
se dijo que el proceso “no puede ser conducidos en términos estrictamente formales”.(C.S.N.
autos “Colalillo, Domingo, c. Compañía de Seguros España y Río de la Plata”, del 18/9/57, en
“Fallos”, 238-550.). Está íntimamente relacionado el concepto de verdad jurídico objetiva. En el
proceso civil las limitaciones impuestas por el sistema dispositivo le adjudican a este el carácter de
comprobación o demostración, de corroboración de la verdad o falsedad de las proposiciones
formuladas en el juicio. Debemos diferenciar el proceso civil del penal, y la verdad que se persigue
en cada uno de ellos, en el primero la verdad formal o ficticia, en el segundo se busca la verdad
material o real.
Sin embargo en las Ciencias Sociales el sentido de la palabra verdad está limitada por diferentes
circunstancias. El primer límite surge de la ley procesal. Por ejemplo el sistema dispositivo le
confiere a las partes de modo exclusivo la tarea de aportar las pruebas que hacen a sus
respectivas pretensiones. Otro límite a la búsqueda de la verdad lo impone el sistema de tarifa
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legal o pruebas legales que se manifiestan en señalar la precalificación de la prueba es decir el
valor convictito que tienen estas para el juez, como por ejemplo la prueba confesional. Son los
códigos de fondo como los formales los que determinan el valor probatorio en algunos supuestos.
La verdad real consiste en la búsqueda de cómo acontecieron los hechos históricamente. La
verdad formal se remite a la búsqueda de la verdad la cual surge del expediente de lo que las
partes acreditaron, probaron. La doctrina sostiene que estos conceptos han sido superados por el
concepto de verdad jurídica objetiva o verdad procesal. La figura de “verdad jurídica objetiva”
nació, en el derecho argentino conectada con la del “exceso ritual manifiesto”, a su vez,
simultáneamente, ambas se han relacionado con la especie del “servicio de la justicia”. En el caso
“Colalillo”, se dijo que el proceso “no puede ser conducido en términos estrictamente formales”.
(C.S.N. autos “Colalillo, Domingo, c. Compañía de Seguros España y Río de la Plata”, del 18/9/57,
en “Fallos”, 238-550.) El exceso ritual manifiesto se refiere a la exagerada sujeción a normas
formales y el consiguiente ritualismo, éste concebido como desnaturalización de las formas. La
idea de verdad jurídica objetiva, se refiere a los hechos de la causa y a la actitud del juez frente al
dato procesal, según como aparecen en el proceso. Berizonce, siguiendo a Calamandrei, nos dice
que no se trata de considerar al proceso a la manera de un rito que deber ser observado como
una suma de actos que en sí mismos constituyen una finalidad, la formas procesales no son
válidas en sí mismas, de manera que no tiene cabida en el proceso moderno el principio de que
las formas deben ser observadas por sí mismas, por el contrario el principio es el de finalidad de
las formas. La verdad real consiste en la búsqueda de cómo acontecieron los hechos
históricamente. La verdad formal se remite a la búsqueda de la verdad la cual surge del
expediente de lo que las partes acreditaron, probaron. La doctrina sostiene que estos conceptos
han sido superados por el concepto de verdad jurídica objetiva o verdad procesal. La figura de
“verdad jurídica objetiva” nació, en el derecho argentino conectada con la del “exceso
ritual manifiesto”, a su vez, simultáneamente, ambas se han relacionado con la especie del
“servicio de la justicia”.
Economía procesal
Este principio comprende dos aspectos fundamentales: la reducción de gastos y la reducción de
esfuerzos o de actividad.
Su adopción supone procedimientos que no resulten altamente costosos y que no se extiendan
excesivamente en el tiempo.
La economía de gastos pone su acento en el aspecto financiero del proceso. Ello implica que el
costo del juicio no sea un obstáculo que impida a las partes su inicio. Los procedimientos generan
gastos y ellos no pueden evitarse, pero sí pueden ser postergados atendiendo a ciertas
circunstancias o aun, por razones de política procesal, resolverse su eximición por el contenido
social de la cuestión que se presenta. Los gastos de un juicio no pueden ser un obstáculo para el
acceso a la justicia de las personas menos pudientes.
Existen dos reglas que colaboran con la economía procesal, ellas son la regla de la eventualidad y
la de la concentración.
La eventualidad es un principio derivado de la economía y que se refiere al ejercicio de ciertas
facultades de las partes, concretamente, supone la simultaneidad en el ejercicio de una facultad,
que puede ser de alegación o de impugnación.
Se aprovecha la oportunidad que la ley acuerda para la acumulación eventual de las actividades
de ataque y de defensa. Por ejemplo, el Art. 183 del C.P.C. prevé que la oposición de excepciones
dilatorias, deben deducirse simultáneamente.
La concentración, por su parte, procura reunir la mayor cantidad posible de actividad procesal en
el menor número de actos procesales. Importa reducir la cantidad de actos procesales con un
criterio de razonabilidad (el proceso oral favorece la concentración).
Apunta a evitar la prolongación de los procesos en el tiempo (duración razonable del mismo).
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Son ejemplos de concentración los Art. 507 y 508 del C.P.C. El primero de ellos establece que la
prueba deberá ofrecerse con la demanda bajo pena de caducidad. El Art. 508 regula la
contestación de la demanda en el juicio abreviado y establece que el demandado deberá en el
lapso de seis días comparecer, contestar la demanda y, en su caso, oponer excepciones o deducir
reconvención, como así también deberá ofrecer toda la prueba de que haya de valerse.
Adquisición procesal
Este principio predica que los resultados de la actividad procesal cumplida por las partes en el
proceso se incorporan a él de manera que los actos cumplidos benefician o perjudican a
cualquiera, pudiendo el juzgador valorarlo independientemente del sujeto que lo haya aportado.
Los actos incorporados al proceso son adquiridos por éste, se despersonalizan y desde entonces,
las partes no tienen disposición libre sobre ellos.
Moralidad
El principio de moralidad se encuentra presente y debe regir todas las etapas del proceso. A
través del mismo no se trata de dar contenido jurídico a deberes morales, sino que se busca
asumir un imperativo ético en las distintas figuras procesales.
Este principio puede conceptualizarse como el conjunto de reglas de conducta, presididas por el
imperativo ético, a que deben ajustar su comportamiento procesal todos los sujetos procesales (el
juez, las partes y demás participantes).
Es comprensivo de otros subprincipios que lo enriquecen, a saber: la lealtad, la probidad y la
buena fe procesal. Sin embargo, estas reglas que gobiernan el proceso deben conjugarse con el
legítimo derecho de defensa en juicio. Es decir, existen actitudes como la reticencia, la
intemperancia, la agresividad, la obstrucción o la ambigüedad que hacen a la inmoralidad y poca
lealtad, no obstante, el juzgador deberá precisar los límites de estas conductas para no afectar
tampoco la inviolabilidad de la defensa en juicio.
En los códigos de forma no se encuentran previstos estos principios sino que se establecen
expresamente las sanciones por los desvíos.
El Art. 45 del C.P.C. de la Nación impone a la parte o a su letrado una multa, cuando la conducta
sea declarada maliciosa o temeraria. En igual sentido se expresa el C.P.C. de la provincia de
Córdoba en sus artículos 83 y 84 cuando las partes no actúen en el proceso con probidad y buena
fe.
1.7.1Reglas procesales
Impulsión
Impulsar es hacer avanzar el proceso a través de las distintas etapas. Este principio caracteriza al
sistema dispositivo con el que se encuentra íntimamente vinculado, ya que implica que el estímulo
de la función jurisdiccional corresponde a las partes, que son las encargadas de empujar el
proceso.
La impulsión inicial en el proceso civil corresponde al actor, toda vez que el juez no puede actuar
de oficio.
La impulsión de mantenimiento en el proceso civil, también corresponde a las partes y en el caso
que estas no cumplan actividades para que el proceso avance, se produce su muerte por
inactividad en lo que se denomina perención de instancia.
Preclusión
Regla procesal que parte de considerar al proceso dividido en etapas que se desarrollan en forma
sucesiva, siendo que el tránsito de una a otra implica la superación y conclusión de la anterior, por
lo que la preclusión impide el retroceso a la fase agotada. También impide la realización de la
actividad cumplida.
Por efecto de la preclusión se genera la pérdida de un derecho por el incumplimiento de una carga
procesal.
Cada actividad procesal destinada a una finalidad específica debe ser cumplida en un momento
determinado, de otro modo, la actividad no sería susceptible de producir efectos útiles.
La efectiva vigencia de la preclusión se garantiza a través de las sanciones procesales de nulidad
o de inadmisibilidad. Se aplica la primera cuando el acto procesal se cumple en inobservancia a la
preclusión (ej. se formula una liquidación final apartándose de lo establecido en la sentencia, por
lo que se vulnera la cosa juzgada). Por su parte, la sanción procesal de inadmisibilidad se aplicará
cuando se intente producir un acto procesal una vez vencido el plazo fijado por la ley para ello o
cuando se hubiere declarado la pérdida del derecho a petición de parte.
JURISDICCIÓN
COMPETENCIA
Especialización
por razón de la
materia
Criterios de
Clasificación Funcional o
Por grado
Turno SAC
Territorial
Art. 6
Reglas de Competencia
Excepciones a las
reglas de
competencia
Materia: De
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Prorroga de Fuero de atracción
Competencia Conexidad
La Incompetencia modo de
plantearla
Competencia Federal
2.1 Concepto: La Función Judicial nace con motivo de la prohibición de la defensa propia de los
intereses, de allí que el Estado Moderno imponga que sea un tercero quien intervenga en la
resolución de los conflictos. La función judicial de cada Estado está atribuida al Poder Judicial, por
lo que la función jurisdiccional comprende tanto la creación y constitución de los órganos
encargados de administrar justicia, como la determinación de sus facultades y la fijación de las
reglas para la tramitación de los juicios. Más precisamente, la actividad jurisdiccional (motivo de
estudio de esta unidad) ha sido delimitada como un “poder-deber” del Estado político moderno
para dirimir a través de órganos específicos conflictos entre los particulares con la finalidad de
proteger el orden jurídico alterado., si bien el Poder Jurisdiccional es único, es imposible que un
solo juez pueda dirimir la totalidad de los conflictos suscitados, es por ello, y por razones de una
adecuada administración de justicia que este poder único se divide en competencias. Couture
sostiene que la competencia es la medida de la jurisdicción, toda vez que si ésta es el género, la
competencia es una especie dentro de aquélla. La jurisdicción por ser única no puede medirse,
cada juez la tiene íntegramente, la jurisdicción es la potestad soberana del Estado, cumplida por
órganos públicos predispuestos y conforme a un procedimiento legalmente regulado, para resolver
los conflictos intereses subjetivos que culmina con una resolución la cual puede hacerse cumplir
coactivamente. La competencia responde a exigencias técnico-jurídicas de política procesal, a
cuestiones de orden práctico tendientes a delimitar la actuación de un determinado tribunal. Es la
facultad que cada juez tiene para ejercer la jurisdicción en determinados asuntos y dentro de
cierto territorio.
Como ya hemos visto, los presupuestos procesales son los requisitos necesarios o indispensables
para la constitución de una relación jurídico procesal válida, dentro de estos requisitos ineludibles
para la constitución de un proceso válido nos referimos a la competencia del juez o tribunal
(órgano jurisdiccional). ¿Recuerda cuáles y cuántos son los presupuestos procesales para la
constitución de la relación jurídico procesal válida?
Sus caracteres son: debe estar prevista legalmente, es de orden público, es indelegable y es
improrrogable.
Debe estar fijada previamente por ley: el justiciable debe saber de antemano que existe un órgano
jurisdiccional con competencia atribuida en la ley para conocer del asunto que le aqueja.
Orden público: los particulares no pueden disponer de la regla de la competencia ni modificarla en
cuanto a su distribución.
Indelegable: los actos atribuidos al juez deben ser cumplidos indefectiblemente por él, salvo
excepciones en que puede encomendarse a otros órganos (Art. 291 C.P.C.).
Improrrogable: la competencia no es prorrogable, la distribución pertenece a la ley y las partes no
podrán conferir otras competencias ya sea por razón de la materia, grado o valor a otro órgano
jurisdiccional. La competencia es prorrogable solamente cuando en el caso concreto no prima el
interés público y las partes, mediante un convenio escrito, hayan elegido otro juez para que
conozca el conflicto (expresa), o cuando una de las partes realice actos que impliquen renunciar a
la competencia del juez determinado por ley y la otra no se oponga, ej. interponer demanda ante
un juez incompetente y que el demandado no se oponga (tácita).
2.1.2 Criterios para la distribución. Prorroga (Cap. III Pág. 96 a 109): el legislador ha
considerado diferentes factores para fundamentar el reparto de la competencia, entre ellos
podemos mencionar a los siguientes:
a) Especialización y naturaleza de las causas: las diversas ramas del derecho se hacen cada
día más complejas por la mayor cantidad de situaciones que el ordenamiento jurídico tiende a
resolver y por las modificaciones sociales, económicas o laborales, ello permite concluir que sería
inconcebible que un magistrado tuviera que conocer todas las ramas del derecho y resolver con
serenidad y justicia en cada una de ellas. A través de la competencia, a cada magistrado se
facilita la tarea de comprender cuál es la naturaleza de la cuestión a resolver, el objeto del litigio,
el estado civil de las personas, el valor económico de la pretensión.
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Se trata de la competencia por razón del grado en el fuero civil entre el juez de primera instancia
y la Cámara en lo Civil.
El orden jerárquico es establecido como una garantía para el justiciable.
DOBLE INSTANCIA
.Sentencia
Juez de 1º Instancia –
Juez a quo
d) División del trabajo o Turno: entre jueces de una misma circunscripción judicial que atienden
la misma materia y dentro del mismo grado, existe además otra división del trabajo en virtud de la
cual se distribuyen las causas que ingresan. Existen dos métodos: la recepción de causas dentro
de un período limitado de tiempo (utilizado en materia penal, cada fiscalía de instrucción se
encuentra de turno una semana) y la recepción de un número determinado de causas (se utiliza
en materia civil).
En el Poder Judicial de la provincia de Córdoba, se ha instituido un sistema informático de
seguimiento de los expedientes (Sistema de Administración de Causas “S.A.C”), creándose la
mesa de entradas general del fuero Civil y Comercial de la ciudad de Córdoba donde los letrados
presentan los expedientes y el sistema informático establece una distribución azarosa, equilibrada
y equitativa de ingresos entre los tribunales comprendidos.
b) La dimensión territorial: tampoco es posible que un mismo tribunal atienda los conflictos
suscitados en un extenso ámbito territorial o densamente poblado. Surge la competencia territorial
por la que se distribuyen zonalmente las causas de una misma materia entre diversos tribunales.
Esta distribución persigue la aproximación del tribunal a la persona, cosa o hecho que debe
considerarse como el centro del despliegue jurisdiccional en la correspondiente causa. En razón
del territorio, la competencia puede distribuirse por el lugar de la cosa, el domicilio del demandado,
el lugar de cumplimiento del contrato o el lugar del contrato. El principio que rige en este aspecto
es que las personas se encuentran sometidas al juez de su domicilio y las cosas al juez del lugar
de su ubicación.
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En la provincia de Córdoba la Ley Orgánica del Poder Judicial en su Art. 115, divide al Poder
Judicial en diez circunscripciones estableciendo así el Mapa Judicial.
1) Cuando se ejerciten acciones reales sobre bienes inmuebles, el del lugar en que está
situado el bien litigioso. Si la acción se refiere a varios inmuebles de diversa ubicación, o a
uno solo pero situado en más de una circunscripción o competencia territorial, el del lugar
en que se halle cualquiera de ellos o alguna de sus partes, que coincida con el domicilio
del demandado, o de uno de los demandados, si fueran varios. No concurriendo tales
circunstancias, será el del lugar en que esté situado cualquiera de los bienes, a elección
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del demandante.
Quedan incluidas en esta regla las acciones de división de condominio, de mensura y
deslinde, de desalojo, posesorias, las de restricciones y límites del dominio, medianería,
prescripción adquisitiva y las derivadas de la ley de expropiación.
2) Cuando se ejerciten acciones reales sobre bienes muebles, el del lugar en que se
encuentren.
3) Cuando se ejerciten acciones que versen sobre bienes muebles e inmuebles a la vez, el
que corresponda según la regla del Inc. 1).
4) Cuando se ejerciten acciones personales derivadas de contratos, el del lugar convenido,
expresa o tácitamente, para el cumplimiento de la obligación; a falta de éste, el del lugar de
su celebración.
5) Cuando se ejerciten acciones personales por responsabilidad extracontractual, el del
lugar del hecho.
6) Cuando se reclamen alimentos o litis expensas, el del domicilio del beneficiario.
7) Cuando se ejerciten acciones personales y sean varios los demandados y se trate de
obligaciones solidarias, indivisibles o mancomunadas, y no estuviere convenido el lugar de
cumplimiento de la obligación, el del domicilio de cualquiera de aquéllos, a elección del
actor.
8) Cuando se ejerciten acciones cautelares, el del lugar en que la obligación debe ser
cumplida.
9) Cuando se ejerciten acciones sobre rendición o aprobación de cuentas, el del lugar
donde éstas deben presentarse.
10) Cuando se ejerciten acciones fiscales por cobro de tributos o multas, el del lugar del
bien o actividad gravados, sometidos a inspección, inscripción o fiscalización.
11) Cuando se ejecuten sentencias dictadas fuera de la Provincia, el del lugar donde
deben cumplirse.
12) Cuando se pida segunda copia o rectificación de errores de escrituras públicas, el del
lugar donde se otorgaron o protocolizaron.
13) Cuando se solicite protocolización de testamentos, el del lugar donde debe iniciarse la
sucesión.14) Cuando se ejerciten acciones derivadas de relaciones societarias, el del lugar
del domicilio social inscripto. Si la sociedad no requiere inscripción, el del lugar del
domicilio fijado en el contrato; en su defecto, o tratándose de sociedades irregulares o de
hecho, el del lugar de la sede social.
15) Cuando se ejerciten actos de jurisdicción voluntaria, el del domicilio de la persona en
cuyo interés se promueven.
En los casos de los Incs. 1), 2), 3), 4), 5), 6), 8), 9), 10) y 14), habiendo un solo
demandado, el actor puede optar por el del lugar del domicilio de aquél.
Si los demandados fueren varios, tiene igual opción si todos ellos tienen el domicilio en el
mismo lugar, incluso en los casos del Inc. 7).
Las mismas reglas son aplicables aunque mediare prórroga expresa, salvo que ello afecte
la defensa enjuicio del o los demandados.
En todos los casos en que se ejerciten acciones personales y el demandado no
tuviere domicilio conocido, será tribunal competente el del lugar en que se halle o en
el de su última residencia.
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Entonces por regla general, la competencia es de orden público e improrrogable, sin embargo,
existen supuestos excepcionales que permiten que le pleito se radique ante un tribunal distinto al
que tenía que intervenir.
El CPCC establece en el Art.3, Los modos de prorroga: “Los interesados deben manifestar
explícitamente y por escrito su decisión de someterse a la competencia del tribunal a quien
acuden. Ejemplo: Contrato de locación la cláusula décimo tercera estable: En caso de las partes
tuvieran que accionar judicialmente se someterán a la jurisdicción de los Tribunales Ordinarios de
la Ciudad de Córdoba, renunciando expresamente a cualquier otro fuero o jurisdicción que pudiere
corresponderles.”
La
PRORROGA
puede ser
TÁXITA: Cuando el actor inicie la demanda ante un tribunal distinto al que corresponde en razón
de la competencia territorial y el demandado la conteste, deje de hacerlo , deje de hacerlo u
oponga excepciones previas sin declinar la competencia.
Fuero de atracción: tiene aplicación en los procesos universales como los juicios de sucesión y
concursos o quiebras. Por regla general estos producen el desplazamiento de todas las
pretensiones de contenido económico iniciadas contra el patrimonio del causante o concursado,
- 30 -
hacia el juez de la sucesión o concurso o quiebra. Se justifica en razones de índoles jurídicas y
prácticas: el patrimonio es prenda común de los acreedores y en conveniencia que sea un solo
juez para tratar forma conjunta y simultánea todas las pretensiones deducidas contra el caudal
común. De esta forma se otorga certeza al derecho que se declara en acciones independientes
pero que se encuentran vinculadas.
En materia de sucesiones, el fuero de atracción está contemplado en el artículo 3284 del Código
Civil, siendo por ello, una norma procesal en un código de fondo y por tanto, con alcance nacional,
aunque solamente alcanza a las pretensiones con contenido patrimonial, toda vez que las
acciones personales deberán tramitarse por ante el juez de familia.
Al imponerse por razones de orden público por el hecho de que pueden verse afectadas muchas
personas, por lo general indeterminadas, el fuero de atracción es improrrogable e irrenunciable y
en consecuencia debe ser aplicado de oficio por el tribunal.
Una vez concluido el juicio sucesorio o finiquitada la quiebra o el concurso, el fuero de atracción
también finaliza.
Pueden ser plantearse de oficio o a petición de parte. El CPCC en su Art. 9 declara: “Las partes
pueden intentarlas por vía de DECLINATORIA o por vía de INHIBITORIA.”
Inhibitoria de competencia: Es la vía procesal por la cual el demandado se presenta ante el juez
que considera competente y le solicita que se declare competente por lo cual se comunique con
el juez que está interviniendo para que se inhiba de seguir actuado.
CONFLICTOS DE COMPETENCIA
El conflicto de competencia se suscita cuando dos órganos se declaran competentes o
incompetentes para entender en un mismo proceso.
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Caracteres:
1. PÚBLICA Y ORIGEN CONSTITUCIONAL
2. TAXATIVA
3. LIMITADA Y DE EXCEPCIÓN
4. CONTENCIOSA
5. PRIVATIVA Y EXCLUYENTE
a) limitada: la C.N. establece taxativamente sus límites, no hay ley, interpretación ni voluntad de
parte que pueda extenderlos a otros casos.
b) privativa: a contrario sensu, en las causas asignadas a la justicia federal resulta excluida la
justicia provincial que no puede entender en dichas cuestiones y debe declarar su incompetencia
de oficio en cualquier estado del proceso. En casos de competencia concurrente entre Nación y
provincias, la ley nº 927 sustrajo del fuero federal este tipo de causas (en casos en que el fuero
federal proceda por distinta vecindad o nacionalidad de las partes, cuando la cuantía del asunto
no exceda de un determinado monto, así como los juicios universales).
También se admite la prórroga de competencia cuando el demandado extranjero o vecino de otra
provincia no opone la excepción pertinente, entendiéndose por ello que renuncia al fuero federal.
c) improrrogable: la competencia material es improrrogable, no así en razón de las personas.
d) contenciosa: nunca procede de oficio y solamente se ejerce la judicatura cuando es solicitado a
instancia de parte.
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Por último, en razón de las personas, la competencia federal se arroga teniendo en cuenta la
cualidad especial de las personas que son parte en la controversia (ej. Si en el pleito intervienen
ministros o embajadores extranjeros) o por la presencia del Estado Nacional en el juicio, si
existiese un interés federal en disputa.
1 Vescobi Enrique, Teoría Gral. del Proceso, Editorial Temis, Colombia, Bogotá. Pág. 3
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Por este motivo y producto de pautas culturales que se transmiten a través del tiempo, las
controversias generalmente no se suscitan. El hombre tiene una natural tendencia a cumplir el
derecho y en definitiva aspira a la paz social.
Ante la violación de las normas sustanciales, es el Estado quien debe proveer su tutela jurídica,
y recomposición del orden jurídico con el dictado de normas formales para que se respeten las
situaciones legítimas y se cumpla con el derecho.
Para componer los conflictos entre particulares el Estado expropia la función sancionadora y, en
sustitución de los particulares, organiza los mecanismos necesarios para resolver las
controversias y aplicar las sanciones por medio de la función jurisdiccional.
La primera alternativa que se presenta en el plano de los conflictos o de los “no conflictos” es la
realización directa del derecho; esto significa cumplimiento espontáneo de lo estatuido sin
intervención de los órganos judiciales. Ello puede suceder solamente en el campo de los derechos
disponibles. Pero, si el afectado ante el incumplimiento elige o se ve necesitado de utilizar vías
coactivas debe hacerlo por medio de los órganos jurisdiccionales previstos de antemano para la
realización indirecta a través del proceso judicial.
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En estos juicios resulta de aplicación el denominado “fuero de atracción” por lo que todas las
actuaciones personales que tengan terceros contra el causante de la sucesión o el fallido, se
acumulan por ante el juez que entiende en la sucesión o la quiebra. Los procesos universales
regulados en nuestro derecho son el juicio sucesorio, el proceso concursal (Art. 22, ley nº 24.552)
y el juicio de quiebra (Art. 136, ley 24.552).
Se denominan procesos singulares a aquellos en los que existen partes individuales en conflicto.
Tanto actor como demandado se encuentran en una posición doble, igual y contradictoria y deben
contar con capacidad procesal. Doble, porque deben existir dos partes con poderes de acción y
excepción respectivamente. Iguales, en cuanto a oportunidades para defenderse y probar y
contradictoria porque ante la pretensión del actor se esgrime una pretensión negativa u opuesta
del demandado.
Artículo 408.- Contenciosos y voluntarios . Son juicios contenciosos los que tienen por objeto la
declaración o ejecución de un derecho contra personas determinadas. Se llaman actos de
jurisdicción voluntaria aquellos en que se ejercitan derechos que no son debidos por ninguna
persona.
Por la existencia o no de conflicto: se clasifican en Contenciosos: son aquellos que tienden a la
obtención de un pronunciamiento que dirima un conflicto u oposición de intereses suscitados entre
dos o más personas, que revisten la calidad de “partes” (Palacio). Ante la pretensión del actor, el
demandado puede tomar la postura de comparecer y contestar la demanda, en cuyo caso se da la
plena vigencia del contradictorio ya que podrá ofrecer y producir pruebas y discutir las
pretensiones hechas valer por el actor. Caso contrario y de no comparecer, el demandado es
declarado rebelde y el proceso continuará su curso teniéndoselo por notificado de las resoluciones
dictadas en el futuro.
Actos de jurisdicción voluntaria: La función jurisdiccional ejercida por el Estado a través de sus
jueces, interviene ante la existencia de conflictos que se suscitan entre los particulares a fin que
se actúe la voluntad concreta de la ley. De esta forma se mantiene la paz social, pues se compone
el orden jurídico alterado. Además de este supuesto también se provoca la intervención del
magistrado con motivo de situaciones que no presentan la idea de controversia, pero en las
que por necesidad o disposición de la ley debe ocurrirse ante él para que otorgue tutela
jurídica a la pretensión deducida. Los actos de jurisdicción voluntaria tienen por finalidad
integrar, constituir o dar eficacia a ciertos estados o relaciones jurídicas privadas frente a la
sociedad. La resolución que pone fin a estos procedimientos se dicta eventualmente a favor de
quien lo promueve (peticionario), pero no en contra de un demandado, sino frente a la sociedad.
En estos actos de jurisdicción voluntaria no hay conflicto aunque pueden tornarse contenciosos.
En ellos participa siempre el Ministerio Público Fiscal, efectúa un control de legalidad del trámite y
asegura el efectivo cumplimiento del derecho sustancial. Libro IV- Actos de Jurisdicción
Voluntaria. Titulo I. Disposiciones Generales- Art. 828 y sig. (últimamente y para descongestionar
la actividad del Poder Judicial, se ha sostenido que sería conveniente que estos procesos se
tramitasen en sede administrativa).
Artículo 409- Declarativos y ejecutivos . Los juicios contenciosos son declarativos o ejecutivos,
según tengan por objeto hacer declarar o hacer ejecutar el derecho de los litigantes.
Esta clasificación la doctrina la realiza teniendo en cuenta el fin perseguido el resultado del
proceso y permite clasificarlo en declarativos, ejecutivos. Son juicios declarativos aquellos que
tiene por objeto una pretensión inicialmente incierta y que busca lograr que el tribunal que conoce
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el problema reciba la prueba y dicte la sentencia decidiendo sobre el fondo de la cuestión, en
definitiva, se pretende la declaración de un derecho.
Dentro de los juicios declarativos se encuentran el juicio ordinario y el abreviado (Art. 411 C.P.C.).
La sentencia que se dicte en estos procesos produce el efecto de cosa juzgada material, es decir,
una vez firme y ejecutoriada goza de inmutabilidad y no puede ser modificada. En este tipo de
procesos, las partes tienen la posibilidad de discutir y alegar abiertamente sus pretensiones como
así también de ofrecer y diligenciar todas las medidas de pruebas pertinentes.
Son juicios ejecutivos aquellos en los cuales preexistiendo un derecho cierto o presumiblemente
cierto, se procura su efectivización para satisfacer el interés del titular. Se procura la efectivización
coactiva de un derecho reconocido en una sentencia o en un título de ejecución.
Los juicios Contenciosos a su vez se clasifican en
Declarativos Ejecutivos
Artículo 410- Generales y especiales Los juicios declarativos y los ejecutivos son
generales o especiales, según constituyan una forma general para la declaración o ejecución de
los derechos o simplemente una forma especial para casos determinados.
Por su estructura
Los juicios contenciosos declarativos y ejecutivos por su estructura, se subclasifican en especiales
y generales, atendiendo a las formas procesales asignadas para su trámite.
Cuando la ley procesal no prevé un trámite especial, el juicio se lleva adelante por el
procedimiento general o de conocimiento amplio. Esta regla general está expresamente instituida
en los artículos 420 y 423 del C.P.C., mientras que el artículo 418 de idéntico cuerpo normativo
contempla los casos de aplicación del trámite abreviado.
Artículo 412.- Declarativos especiales . Los juicios declarativos especiales son los que la ley
establece para determinadas relaciones de derecho.
Juicios declarativos especiales: son aquellos que la ley establece para determinadas relaciones de
derecho. Entre ellos se encuentran el juicio de división de condominio, el de mensura y deslinde,
el desalojo. Son juicios sometidos a particularidades procesales y trámites específicos
- 36 -
Artículo 414.- Ejecutivos . El juicio ejecutivo general es el que establece la ley para toda clase de
obligaciones que traigan aparejada ejecución y los especiales, el establecido para la ejecución de
sentencia y demás casos que expresamente se determinan.
Juicio ejecutivo general: es el procedimiento que permite a través de una sustanciación ágil
obtener la realización del crédito plasmado en el título, título ejecutivo que goza de una presunción
de autenticidad, siempre que contenga ciertas condiciones indispensables como la de contener
una obligación de pagar una suma de dinero, que la cantidad sea líquida o fácilmente liquidable
por una simple operación aritmética sobre la base que el mismo título suministre y que resulte
exigible, o sea de plazo vencido, no sujeta a condición. Produce el efecto de cosa juzgada formal
por lo que tanto actor como demandado podrán entablar demanda en juicio declarativo (Art. 529 y
557), aunque no pueden volver a discutirse las defensas que hayan sido motivo de
pronunciamiento.
Juicio ejecutivo especial: Son pretensiones de naturaleza ejecutiva que están contenidas en
documentos a los que la ley les asigna una forma particular de sustanciación. Comprende los
juicios de ejecución prendaria, hipotecaria, ejecución de sentencia, ejecuciones fiscales, cobro de
multa y costas liquidadas, cobro de honorarios regulados judicialmente (Art. 801 C.P.C.).
Art.425 Tribunales y árbitros . Los juicios contenciosos se siguen ante tribunales ordinarios o ante
árbitros en los casos en que la ley o la voluntad de las partes establece el arbitraje.
Por la naturaleza del órgano:
Esta clasificación considera al sujeto que va a dirimir el conflicto y por ello puede diferenciarse
entre el procedimiento judicial público del procedimiento arbitral realizado ante jueces privados.
Proceso judicial hace referencia al que se desarrolla ante el órgano jurisdiccional o tribunales
públicos y constituye el proceso por excelencia. Se realiza ante un juez investido por el Estado de
la potestad de administrar justicia con todas las facultades que le son inherentes. Su fundamento
constitucional deriva de los principios de juez natural y debido proceso.
Proceso arbitral, a diferencia del proceso judicial, es aquel que se lleva adelante ante un árbitro
que recibe el mandato de las partes o de la ley, con el fin de dirimir la contienda, respetando las
garantías de imparcialidad y ecuanimidad. El órgano jurisdiccional se sustituye por un juez privado
elegido por las partes. El límite está dado por los puntos propuestos por las partes y por tanto
carece de coertio y de executio. Sólo puede conocer y llamar a las partes para que comparezcan y
se defiendan y dicta sentencia que se denomina “laudo arbitral”. Para que éste tenga posibilidades
de ser ejecutado, debe ser inscripto en los libros de un juzgado ordinario ante el que se llevaran a
cabo los trámites de ejecución de sentencia.
4 PALACIO, Lino Enrique. Manual de Derecho Procesal Civil. Edt. LexisNexis –Abeledo-Perrot. Bs. As.
Año.2005, Pág.337.
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abreviado son menos de doscientos cincuenta (250) jus. (El “Jus” es la unidad arancelaria de
honorarios profesionales del abogado dispuesto por la Ley 9459 Código Arancelario para
abogados y procuradores de la Provincia de Córdoba. Establece el JUS. Unidad Económica-
Art.36.- Instituyese con la denominación de “Jus” la unidad arancelaria de honorarios
profesionales del abogado, cuyo valor al momento de publicarse la presente ley, asciende a la
suma de Pesos Cincuenta ($50,00). Tal valor se incrementará en la misma proporción en que se
incrementen las remuneraciones o haberes totales asignados al cargo de Juez de Cámara con
una antigüedad de ocho (8) años, incluidos rubros remunerativos y no remunerativos, y con la
denominación “Unidad Económica” (U.E) al ciento por ciento (100%) de dicha remuneración, en
ambos casos al tiempo de efectuarse la regulación. El Tribunal Superior de Justicia deberá
informar el último día hábil de cada mes, a todos los organismos judiciales y a los Colegios de
Abogados de cada Circunscripción Judicial, el valor del Jus y de la U.E. vigente para el mes
siguiente…)
Art.506 Sentencia
Art.326 y sig.
E. Introductoria E. Probatoria E.
Decisoria
Sentencia
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Demanda Contestación Actividad Probatoria Art. 514 Dec. Autos
Juicio Ejecutivo
Art.546- Transcurrido el plazo de la citación de remate sin que se haya opuesto excepción
legitima, el tribunal dictará sentencia sin llamamiento de autos.
- 39 -
3.3 ACCIÓN MERAMENTE DECLARATIVA-
La acción declarativa. Concepto. Es la vía prevista por el ordenamiento procesal, que se inscribe
en el derecho procesal preventivo, ante el reclamo de quien invoca un interés legítimo y mediante
un procedimiento contencioso de conocimiento abreviado, busca hacer cesar un estado de
incertidumbre existente sobre una relación jurídica a través de la sentencia final que declare los
alcances jurídicos de la relación, esclareciendo sus aspectos dubitativos y controvertidos, respecto
de su existencia, alcance, eficacia, modalidad o interpretación de aquella relación.
Que el propósito sea hacer cesar un estado de incertidumbre sobre una relación jurídica;
“AUTO NÚMERO:
----- Y VISTOS: Estos autos caratulados: “PONTE DANIELA MERCEDES Y OTROS C/
PROVINCIA DE CORDOBA – ACCION DECLARATIVA DE CERTEZA”, de los que resulta: a fs.
23/29 comparecen los señores Daniela Mercedes Ponte, …, con el patrocinio letrado de los Dres.
Miguel Angel Gallardo y Germán Antonio Contreras, entablando demanda declarativa de certeza
en contra de la Provincia de Córdoba, con el objeto que se ponga fin al estado de incertidumbre
jurídica, susceptible de producir y agraviar con una lesión ilegítima o un daño injusto los derechos
de los comparecientes, atento el extenso período de tiempo transcurrido desde su ingreso a la
administración como becarios del programa “Becas Especiales de Capacitación e Integración
Laboral para Discapacitados”, sin que la demandada haya adoptado resolución alguna respecto a
su incorporación definitiva tras el proceso de capacitación, constituyendo una amenaza a la
existencia, alcance o modalidad de una relación jurídica en condiciones de indeterminación
temporal, que produce un estado de verdadera incertidumbre jurídica. Expresan que con la acción
entablada se persigue que se obligue a la Administración Provincial a dar efectivo cumplimiento a
las disposiciones de la Ley Nacional 22.341 y su adhesión provincial mediante la ley 8501 y las
leyes provinciales 5624 y 8834, en tanto imponen como de obligado cumplimiento un porcentaje
de personas con discapacidad que imperativamente deben desempeñarse en el ámbito de la
administración con carácter de empleado público y cumplimente, además, con los preceptos
constitucionales de la Provincia de Córdoba, de la Nación y los Tratados Internacionales.
Manifiestan que son veintiséis becarios del programa mencionado que ingresaron en forma
gradual, durante los años 1993, 1994, 1997 y 1998 a prestar servicios en la Administración
Pública Provincial a través de las Resoluciones Ministeriales N° 405/93 y las que en su
consecuencia se dictaron, 336/94, 187/99, 27/2000 y 34/2000, emanadas del Ministerio de
Desarrollo Social y luego Ministerio de la Solidaridad. Que el programa se implementó a fin de
cumplimentar lo establecido por la ley 5624, asignándoles distintas tareas de acuerdo a su
condición pero similares al resto de los agentes de planta permanente, tareas que son cumplidas
en el ámbito de la Administración Pública Provincial y en el horario propuesto por el programa,
bajo la supervisión de los jefes de las respectivas áreas y de la Coordinadora de Programas de
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Atención Integral de Personas con Discapacidad. Continúan diciendo que hace ya más de nueve
años que se puso en práctica el programa de becas y entienden que su capacitación e integración
se encuentra totalmente acreditada, pues de lo contrario no se concebiría que la Administración
Pública Provincial los haya mantenido cumpliendo funciones en forma continuada. Luego de
insistir con el hecho que las tareas que desempeñan no difieren de las asignadas a los demás
agentes de planta permanente, agregan que la obligación impuesta por el legislador no se
satisface con el programa de becas, pues lo que la ley garantiza es el ingreso a la administración
y el programa coadyuva a la capacitación, que ha sido ya alcanzada por los comparecientes, pues
de otro modo no se explica la extensa duración de su prestación efectiva de servicios para la
Administración en condiciones casi idénticas al resto del personal de planta permanente.
Expresan que no obstante la situación descripta y el tiempo transcurrido en nueve años nunca
fueron llamados por el orden de mérito para cubrir el cupo impuesto por la legislación sobre
discapacidad; agregando que ingresaron al Ministerio de Desarrollo Social, luego convertido en
Ministerio de la Solidaridad y al tiempo de la demanda en Agencia Córdoba Solidaria, continuando
con el programa, sin tener la mínima certeza acerca de su futuro laboral. Ponen de resalto que su
necesidad de certeza encuentra mayor justificación pues de ello depende su situación frente al
régimen previsional, la falta de obra social, vacaciones y otro tipo de beneficios como el aguinaldo,
por ejemplo; por lo que se impone una impostergable definición. Citan las normas Internacionales
y Constitucionales que entienden aplicables, y profusa Doctrina y Jurisprudencia. Ofrecen prueba
Documental, Informativa y Testimonial. -------- Impreso trámite de juicio abreviado y citada la
demandada a estar a derecho, a fs. 38 comparece el Sr. Procurador del Tesoro, con patrocinio
letrado del Dr. Silvio Casimiro Parisato, quién solicita la suspensión del proceso en virtud del
decreto 2656/01, a lo cual no se oponen los actores a fin de evitar mayores dilaciones. Una vez
reanudados los términos, a fs. 55/59 el Dr. Parisato evacua el traslado de la demanda, solicitando
su rechazo, con especial imposición de costas. Articula excepción de falta de acción fundándola
en que los mismos actores reconocen ser becarios, por lo que luego de transcribir definiciones del
Diccionario de la Real Academia, concluye en que las Becas son una liberalidad para que puedan
cumplir con el plan de Integración y Capacitación Laboral, para que se integren en Sociedad, pero
ni la ley ni las resoluciones ministeriales establecen que serán incorporados en relación de
dependencia; ya que el Art. 2 de la ley 8834 sólo exige al Estado provincial la reserva del 5 % de
los cargos para ser cubiertos por personas con capacidades diferentes. Entiende, por tanto, que la
pretensión de los actores obedece a una interpretación por demás forzada de la ley, que ni en su
literalidad, ni en su espíritu existe un imperativo para incorporar a los discapacitados a la
administración pública. Luego de analizar los requisitos de procedencia de la acción declarativa de
certeza, concluye que siendo los actores beneficiarios del programa de becas ya mencionado
reiteradamente no existe ningún tipo de dudas o incertidumbre al respecto. Hace reserva del Caso
Federal. No ofrece prueba -------------------------------------------------------------------- Corrido traslado de la
excepción, a fs. 67/71 y 73/77 la evacuan los actores, con igual patrocinio letrado, solicitando su
rechazo, con costas. Manifiestan que los mismos argumentos de la demandada para fundar la
excepción resultan favorables para la procedencia de la acción, pues reconoce el carácter de los
demandantes como integrantes del Programa de Becas Especiales de Capacitación e Integración
Laboral para Discapacitados; es decir reconociendo la accionada el status jurídico de los actores
como “becarios”, está justificada la legitimación activa para demandar. Que lo controvertido es que
esos becarios que han obtenido una capacitación que les permite su integración laboral en la
Administración demandada, vienen por un período de tiempo que ha excedido razonables pautas
temporales sin que la Administración haya dado acabado cumplimiento al objetivo del programa;
pues entre sus objetivos figura precisamente el de lograr la capacitación laboral integradora en la
Administración Pública Provincial; citando a continuación el Anexo I de la Resolución 405/93 y el
nuevo Art. 2 bis incorporado por la ley 8834 en cuanto establece iguales derechos y obligaciones
para los discapacitados respecto del resto de personal de la Administración. Luego de citar
doctrina y jurisprudencia acerca de qué debe entenderse por legitimación activa, expresa que la
- 41 -
acción declarativa de certeza tiene por finalidad despejar un estado de incertidumbre originado en
la relación esencialmente jurídica, siempre y cuando esa falta de certeza pudiera producir un
perjuicio y no exista otra vía legal para solucionarlo; siendo la intervención de la actividad
jurisdiccional la necesaria para hacer cesar ese estado de incertidumbre sobre los alcances o
modalidades de una relación jurídica que, en autos, ha sido objeto de expreso reconocimiento por
la demandada. Expresa que los demandantes ostentan el título de becarios por más de nueve
años, sin que la Administración cumpla los mandatos del legislador, no obstante ser la encargada
de ejecutarlos; que se viola la igualdad pues los comparecientes cumplen funciones de planta
permanente pero como becarios y han acreditado haber adquirido la capacitación laboral que les
permite su integración laborativa a la Administración demandada. Agregan que la demandada en
su carácter de sujeto pasivo de la relación jurídica de los becarios es el legítimo contradictor
pasivo, máxime cuando la falta de certeza jurídica les produce perjuicios jurídicos en menoscavo
con los agentes que cumplen tareas de planta permanente, sustancialmente idénticas a las
cumplidas por los becarios aún ajustadas a sus diferentes capacidades. Por tanto, el carácter de
legitimado sustancial pasivo se deriva de la relación jurídica existente con los becarios y la
accionada como autoridad de aplicación del programa de becas expresamente reconocido por
ella. Reiteran que la cuestión que constituye el objeto de la acción es dar certeza jurídica a esa
relación sustancial y en función de la interpretación de las normas legales y constitucionales que
consagran un régimen de tutela especial para quienes presentan discapacidades especiales,
determinar la situación en la que se encuentran al momento de interponer la acción y al de dictar
sentencia que dé certeza jurídica a una relación que se presenta dudosa en cuanto a su
modalidad y alcances, no así a su existencia, que ha sido expresamente reconocida por la
demandada. ----------- Una vez diligenciada la prueba que consta en autos, dictado y firme el
decreto de autos y el avocamiento de la suscripta, queda la causa en estado de resolver. ------------
------------------------ Y CONSIDERANDO: I) La acción declarativa de certeza, prevista en el Art. 413
del C.P.C. pretende una respuesta jurisdiccional preventiva, evitando que quienes discrepan se
conviertan en litigantes y, por lo mismo, tiende a defender el valor seguridad jurídica. Su objeto,
entonces es eliminar dudas, interpretaciones diferentes y por consiguiente “...conflictos hostiles
acerca de la existencia, inexistencia, oponibilidad, alcances o modalidades de una relación
jurídica....se postula como manifestación jurisdiccional de solución de conflictos en germen o
larvados, que luego derivan en complicadas y onerosas controversias –como resultado de una
pretensión de condena- y que bien podrían ser dilucidadas desde ese cuadrante preventivo que se
reputa aconsejable como línea normal de política procesal...” (Vénica, Código Procesal, Civil y
Comercial, Tomo IV, Pág. 150, Ed. Marcos Lerner, 2001). -----------------------------------------------------
--------------------- II) Desde esa óptica y atento el modo en que ha quedado trabada la litis, debe
tratarse en primer lugar la excepción de falta de acción. Al respecto, conviene recordar que con la
defensa "sine actione agit" se persigue un pronunciamiento en el sentido que actor o demandado
"no son las personas especialmente habilitadas por la ley para asumir tales calidades con
referencia a la concreta materia sobre la que versa el proceso" (Palacio-Alvarado Velloso, N°
357.3.2, Pág.343-344); o lo que es lo mismo, significa no "...tener derecho a que se resuelva lo
que se solicita en la demanda..." (C.N.Civ., Sala A, 14.06.84; J.A. 1985-11-511). Si en autos, los
actores entablan la acción entendiendo que su prolongada situación de becarios, sin ingresar a la
planta permanente de agentes de la administración pública, en violación a las disposiciones
legales les provoca incertidumbre y la demandada admite su calidad de becarios y no expresa
porqué no han superado ya ese status jurídico, ni cuáles son las razones que la llevaron a no
incluirlos en las previsiones legales, resulta evidente que la defensa intentada no es el medio
procesal idóneo cuando se la invoca -como en el presente- fundada en la diversa interpretación de
la relación que vincula a ambos participantes en la relación. Porque allí radica justamente el nudo
de la cuestión. Asimismo, se ha dicho “...que la legitimación activa se halla estrechamente
vinculada al concepto de interés en orden a la particular naturaleza del objeto de la pretensión, ya
que, sin la declaración judicial de certeza se sufriría un daño actual, siendo la declaración
- 42 -
pretendida no sólo el medio necesario y útil, sino el único para evitarlo...” (TSJ La Pampa, LL
1999-E-603, citado por Vénica...op. cit. Pág.156). Esto es: la parte actora tiene derecho a que en
sentencia se dé certidumbre a los alcances de la relación jurídica (entendida por tal el Programa
de Becas... en el que se encuentran insertos). El tema de cuál sea la declaración que aquí se
obtenga que conforme a las pruebas rendidas determinará que prospere o no la demanda, excede
el marco de la excepción; por lo tanto, deber ser rechazada, lo que así decido. --------------------------
III) Retomando el hilo de la
cuestión de fondo, la acción que se intenta en el presente aparece en principio como apta para
alcanzar el pronunciamiento objeto de la pretensión; esto es: que queden por medio de esta
resolución definidos los términos de la relación que vincula a las partes. Sin embargo, cabe acotar
que el trámite previsto implica la bilateralidad plena y con ello, la facultad que la demandada, al
evacuar el traslado de la demanda, en lugar de limitarse a negar (que, en definitiva, es lo único
que hace) hubiera aportado, a su vez, las pautas necesarias no sólo para dar satisfacción a las
dudas planteadas por la actora, sino las pruebas que entendiera le daban la razón a su negativa;
ello no ha sucedido en autos. "Los litigantes deben probar los presupuestos que invocan como
fundamento de su pretensión, defensa o excepción, y tal imposición no depende de la condición
del actor o demandado, sino de la situación en que cada litigante se coloque dentro del
proceso"[Cf.: C.N. Civ., sala M, L.L. 1989-E-542] "La carga de la prueba es una circunstancia de
riesgo, donde quien no prueba los hechos que debe probar pierde el pleito, si de ello depende la
suerte de la "litis". Es una noción procesal que contiene la regla del juicio, para lo cual se le indica
al juez cómo debe fallar cuando no encuentre en el proceso pruebas que le den certeza sobre los
hechos que debe fundamentar su decisión, e indirectamente, establece a cuál de las partes le
interesa acreditar tales hechos, para evitarse consecuencias desfavorables." [C.N.Com. sala B,
diciembre 30-988, L.L. 1991-C-339. Sin embargo, ello no exime a la suscripta del análisis de lo
actuado en el pleito, a fin de establecer si la actora ha acreditado los extremos invocados, por lo
que se impone el análisis de las constancias arrimadas a juicio. ------------------------------------- IV)
Conforme el Decreto 405/93 y su Anexo I se puso en marcha un Programa de Becas Especiales
de Capacitación e Integración Laboral para Discapacitados, que conforme el artículo 1° tiene
como objetivo primordial “rescatar capacidades y potencialidades de las personas con
discapacidad e integrarlas socialmente a través del desarrollo de actividades para su adaptación y
capacitación laboral en un ambiente de trabajo real” , y por el artículo 3° se autorizó a la Dirección
de Administración del entonces Ministerio de Desarrollo Social a abonar una suma de $ 200
mensuales a cada uno de los beneficiarios del programa por el término de “nueve meses”. A su
vez el Anexo, entre los objetivos, señala el de “prepararlos y entrenarlos para desarrollar una
actividad específica, ya sea administrativa, de servicio o técnica de modo tal que les permita
producir servicios idóneos, tanto para utilidad personal como para las dependencias de la
Administración Pública Provincial” --------------------------------- V) Si se observa el desarrollo del tema,
a lo largo de los diversos Decretos y Resoluciones dictados, se advierte que, siempre fueron
designados por un tiempo determinado, y que fue variando el modo de atender a la erogación del
programa; así inicialmente fue por Caja Chica, en 1999 se imputó a los Auxilios a la Vejez e
Invalidez, en 2000 a Subsidios Generales. Es decir: los beneficiarios del programa se
desempeñaban año a año, a la espera de una próxima resolución, sin saber siquiera de qué
partida se dispondrían los fondos y lo que es peor, sin que se expresara razón alguna que pusiera
de manifiesto porqué podían seguir desempeñándose en el programa pero no si habían alcanzado
o no la capacitación necesaria para integrar la planta permanente. Es cierto que de las normas
analizadas, al crearse el programa no se estableció término alguno, pero de la lectura de las
restantes resoluciones surge claramente que se trataba de un tiempo no mayor de un año, a
juzgar por los períodos por los cuales se los volvía a designar --------------------------------------------- VI)
Por otra parte, también surge acreditado de las constancias agregadas a la causa que siempre se
desempeñaron como becarios, esto es: sin tener derechos previsionales ni laborales elementales,
como son aguinaldo, vacaciones, licencias por enfermedad y por esa misma condición no los
- 43 -
ampara el estatuto para los empleados públicos. Sin embargo, cumplen tareas, aunque acordes a
sus capacidades, similares a los empleados de planta permanente, por las que son evaluados por
sus superiores (y diariamente por todo el público que concurre al Ministerio, ya que basta
interesarse por cualquier trámite o consulta en el área para ver que los actores se desempeñan
allí al igual que el resto del personal). Así surge de las testimoniales rendidas por las personas
que los tuvieron bajo su responsabilidad. De tal modo el objetivo “superior” tenido en mira al
instaurar el Programa sólo cumplió parte de sus objetivos: capacitó a los becarios pero sólo en
beneficio de la Administración Pública. NO se cumplió, en cambio el objetivo de integración, con
todo lo que ello implica, no sólo en desmedro de los becarios, ya sea nivel económico, ni por
simple necesidad de “status”, sino, más concreta y fríamente, mirado del lado de la
Administración: ésta nuevamente se benefició pues se dispone de personal capacitado por una
considerable diferencia en las erogaciones ---------------------VII) No quiero avanzar en el análisis sin
destacar que causa al menos estupor la conducta del Sr. Procurador del Tesoro y el letrado
patrocinante, cuando aluden a “liberalidad”; casi podría pensarse que la respuesta ha sido: porqué
se quejan si el Estado les regala una suma de dinero mensual. Pues bien, es precisamente esa
actitud despreciativa por el ser humano en general y por las personas con capacidades diferentes
el motivo central que nos convoca en esta causa. Deberá entender la Administración Pública que
estas personas padecen sí, alguna disminución en alguna de sus facultades o aptitudes físicas e
incluso mentales, pero no en la faz espiritual; que, asimismo, aquél que sufre la disminución de
alguna facultad acrecienta las demás, que se trata de personas esencialmente sensibles; a las
que además de la incertidumbre mantenida por años al permanecer incluidos en un programa que
nació provisorio (conforme la normativa citada) se suma la ofensa de pretender considerarlas
desagradecidas con la generosidad de la Provincia. ¿Cuál es la liberalidad? Si cumplen tareas
deben ser remuneradas conforme a derecho; si no están en condiciones de prestar ninguna,
entonces serán incluidos en un régimen de pensión (tampoco de becas). La ley es clara en esto,
no todos los que tienen capacidades diferentes pueden acceder a un empleo en el cupo de la
Administración, en cuyo caso deben ser pensionados; pero asimismo es clara en cuanto a los que
son capaces de desempeñarse: debe nombrárselos cubriendo el cinco por ciento de las vacantes
totales, que se reservaron con ese fin.
---- VIII) El problema, como se advierte, sólo leyendo la contestación de la demanda, es muy
profundo y va mucho más allá. Aunque algo hemos avanzado desde que a mediados del siglo XX
se ocultaba en la intimidad familiar a los discapacitados, aún la legislación no aplica a rajatabla los
mandatos de los Tratados Internacionales y las Constituciones, tanto Nacional como Provincial.
Ahora los discapacitados pueden acceder gratuitamente al transporte público, por ejemplo, pero
los vehículos no están adaptados para ellos; los semáforos con señal sonora son una ínfima
proporción; en las escuelas no hay rampas, ni se prevé adecuar las aulas de planta baja para
discapacitados motrices; las leyes imponen la cobertura integral de salud para estas personas, por
parte de las obras sociales si la poseen, quienes sin embargo dilapidan los fondos de los
asociados afrontando costas en toda clase de procesos, especialmente amparos, en lugar de
cumplir con su obligación y requerir el reintegro de los gastos a la Administración de Programas
Especiales de la Nación; la Dirección de Políticas Educativas especiales funciona con sólo
dieciséis profesionales de distintas disciplinas que deben asesorar a todas las escuelas de la
provincia en lo referente a la integración de alumnos con capacidades diferentes. ----------------------
--------------------------------------------------------------- IX) Así mirado, los actores casi pueden decir que
tocan el cielo con las manos, ya que “generosamente” el Estado les otorga una beca mensual a
cambio de “capacitarlos”, esto es de prepararlos. Y yo me preguntó: para qué estamos
preparándolos; si después de nueve años están en el mismo lugar y las tareas que ellos
desempeñan se consideran adecuadas a las necesidades de la Administración (de otro modo se
hubiera nombrado personal “capaz” para suplantarlos o ayudarlos) sólo cabe responder: el Estado
prepara a los becarios para que cumplan su tarea sin quejarse; sin ejercer el derecho de huelga
(ni siquiera el de afiliación a un sindicato); para que no discutan; y para vivir con los magros
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ingresos que perciben; sin tener en cuenta que no son suficientes ni siquiera para afrontar sus
gastos en salud; esto es: la Administración Provincial sigue escondiendo las personas con
capacidades diferentes en la habitación del fondo. Están, nos resultan útiles, pero deben trabajar y
callar, salvo que alcen sus voces para “agradecer” lo mucho que hacemos por ellos... Realmente
suena inaudito, lamentable, pero es la realidad (y no sólo en el sector público). --------------------------
----------------- X) No debe perderse de vista que la incorporación a nuestra Constitución Nacional
de las convenciones internacionales, obliga a todos, en especial al Estado a un serio replanteo de
los instrumentos legales vigentes y demanda un considerable, pero ineludible esfuerzo para
dotarlos de eficacia. La discapacidad está tutelada en nuestra Carta Magna estableciéndose el
reconocimiento igualitario (Arts. 16,17,19,33,41,43,), la no discriminación (Art. 75 Inc. 22) y
también la diferenciación para la igualdad (Art. 75 Inc. 23). A su vez la Constitución Provincial, en
su artículo 27 alude a que los discapacitados tienen derecho a obtener la protección del Estado
que abarque la prevención, asistencia, rehabilitación, educación, capacitación, inserción en la vida
social y a la promoción de políticas tendientes a la toma de conciencia de la sociedad respecto de
los deberes de solidaridad. Así el mandato constitucional impone la integración de los
discapacitados, fundándose en el acceso a la igualdad real de oportunidades con los demás, por
lo que las medidas de acción positiva adquieren en el tema una puesta en marcha inmediata,
impostergable. Esa solidaridad a la que aluden las normas no es sinónimo de lástima, ni de
caridad, (ni de liberalidad, como gusta llamar la demandada) sino, como bien anota Kraut “un
mínimo de solidaridad exige poner los medios necesarios para la inserción de éste sector
poblacional, procurar un espacio de inclusión y aceptación social, reducir las desigualdades y el
rechazo. Si bien el tema es eminentemente político, el mero reconocimiento de los derechos
específicos para ciertos grupos esencialmente vulnerables, puede contribuir a contrarrestar la
vulnerabilidad laboral y la precariedad relacional en el derrotero de un amparo eficaz a éstos
desafiliados de la sociedad”.
------------- XI) Por ello, aunque el programa de Becas instrumentado en la Provincia aparezca
como muy loable y sirva para acallar nuestras conciencias, en realidad es una burla más no sólo a
las mandas constitucionales, sino a los seres humanos a los que va dirigido. Pensemos por un
momento: La provincia adhiere por ley a las normas nacionales sobre protección de
discapacitados, es más amplía el cupo (que en el orden nacional es del 4 %) de vacantes a cubrir
con estas personas y luego crea un programa de capacitación e integración en virtud del cual
ingresan a prestar servicios los actores, por nueve meses, al año siguiente se los designa por un
año más, sus superiores y responsables no ya del área donde se desempeñan, sino de la
Dirección que debe realizar su seguimiento laboral estiman que están tan capacitados como los
demás empleados; entonces, en lugar de designarlos en forma permanente, se esgrimen razones
pueriles: la ley nunca se aplicó, durante la emergencia no se cubren las vacantes, nunca se hizo,
se necesita un contrato previo... reconociendo públicamente que se desempeñan
satisfactoriamente, de acuerdo a sus capacidades. Ergo: se burlan las legítimas expectativas de
estas personas y se viola la ley, positiva, vigente, operativa, que no obliga sólo a la reserva de
vacantes, sino a la cobertura con discapacitados. Interpretarlo como lo destaca la Procuración en
su responde equivaldría a decir: la Administración necesita 100 empleados para funcionar; como
la ley me exige reservar el 5 % para los discapacitados, entonces la Administración tendrá que
funcionar con 95 empleados. NO resiste el menor análisis. ----------------------------------------------------
------------------------------- XII) Así las cosas, asiste razón a los actores cuando impetran la presente,
porque luce evidente que deben fijarse los alcances y modalidades de la relación que los vincula a
la administración, en tanto están inmersos en un programa concreto de capacitación e integración
(reitero), que no se articula convenientemente con la legislación positiva vigente. La demanda, por
tanto debe ser acogida, y atendiendo al fin último de la seguridad jurídica, declarar que el hoy
Ministerio de Solidaridad debe confeccionar un orden de mérito con los becarios actores y
nombrarlos como empleados de planta permanente, con iguales beneficios y obligaciones que el
resto del personal (Art. 2 bis ley 8834), a fin de cumplir las leyes y así dar finiquito a la discusión,
- 45 -
evitando la contienda judicial. ----------------------------------------------------- XIII) Las costas, atento el
resultado del proceso, se imponen a la demandada y por tratarse de un proceso sin monto estimo
prudente regular el mínimo de quince Jus previsto para este tipo de procesos en el Art. 34 de la
ley 8226. ------------------------------------------------------ Por todo ello, RESUELVO: Hacer lugar a la
demanda incoada por los señores Daniela Mercedes Ponte, Mercedes M. Del C. Coria, Lucas
Federico Vucovich, Dante Javier Giménez, Miguel Alejandro Moreira, Patricia Graciela Córdoba,
Miriam Rita Morellato, Cecilia Beatriz Basla, Carolina Natalia Maturano, Rosa Isabel Moyano,
Daniel Enrique De Raedemaeker, Roberto Sesma, Diego Javier Chignoli, Alfredo Luis Cipriani,
Grisel Paola Donini, Javier Angel Peralta Rodríguez, Néstor Fabián Sosa, Vilma Graciela Osses,
Ivana Isabel Toledo, Claudia Alejandra Vivas, David Eric Ortiz Skarp, Rita Liliana Albertengo,
Alejandro Santillán, Sandra Liliana Agüero, Mónica Gladis Iturres y Adolfo Esteban Sorbera y en
consecuencia, fijar el alcance del Programa de Becas Especiales de Capacitación e Integración
Laboral para Discapacitados del que participan, en el sentido que el hoy Ministerio de Solidaridad
debe confeccionar un orden de mérito con los becarios actores y nombrarlos como empleados de
planta permanente, con iguales beneficios y obligaciones que el resto del personal (Art. 2 bis ley
8834). Con costas, a cuyo fin regulo los honorarios de los Dres y…, en conjunto y proporción
de ley, en la suma de pesos trescientos sesenta y ocho y los del Dr.…en igual suma.
PROTOCOLICESE, HAGASE SABER Y DESE COPIA."
2º Etapa encontramos la Audiencia Preliminar: Constituye una forma para resolver el conflicto
planteado, lo cual redunda en la contracción de los tiempos y costos que genera un proceso. El
juez ejercerá en esta audiencia todos sus poderes, fijará los puntos de controversia. En esta se
AUDIENCIA PRELIMINAR
Es el Acto principal del
proceso es Oral y Actuado
El juez es un activo director
Debe realizar
ETAPA DE LAS 1- Conciliación – 2-
POSTULACIONES
Saneamiento- 3- Fijar los AUDIENCIA DE
DEMANDA
CONSTESTACIÓN puntos litigiosos – 4- VISTA DE LA CAUSA
Delimitar el objeto de Publicidad
-Traba de litis provisoria prueba. – Actor y -Continuidad
Demandado deben -Inmediación
concurrir personalmente. -Concentración
4. DEMANDA Y CONTESTACIÓN.
4.1.1 Demanda. Concepto y forma de la demanda. Documentos que deben acompañarse.
Ampliación de la demanda.
Breve introducción: Para Robinson Crusoe es impensable un conflicto de los del tipo que el
DERECHO está llamado a solucionar.
El DERECHO tiene sentido cuando el Hombre deja de vivir para empezar a CONVIVIR.
la mayoría de las veces las leyes son obedecidas y los derechos espontáneamente gozados por
sus titulares (realización directa)
(legítima defensa: penal;
derecho de retención: civil).
ACCIÓN PROCESAL
A este poder, con el fundamento constitucional que significa la acción procesal, se hace necesario
atribuirle un contenido (pretensión) y a la vez efectuar un deslinde en relación a otros institutos
procesales que resultan correlativos y complementarios: la pretensión y la demanda, que
representan respectivamente su contenido y su vía de realización.
Así, acción-pretensión-demanda, son instituciones correlativas y que se vinculan en forma
recíproca para explicar el fenómeno judicial, que no puede ser entendido de modo integral sino
con la conjunción de tales conceptos: adviértase que la demanda consiste materialmente en un
acto procesal formal y documental cuya presentación al juez implica el ejercicio de la acción y que
resulta ser el continente de un contenido necesario: la pretensión.
Alsina define a la demanda, en su acepción estricta, como “el acto procesal por el cual el actor
ejercita la acción solicitando al tribunal la protección, la declaración o la constitución de una
situación jurídica”.
Palacio, define a la demanda como un acto que se funde con la pretensión del actor, de modo
simultáneo, “es la petición encaminada a lograr la iniciación de un proceso, a cuyo efecto quien la
formula ejerce y agota el derecho de acción que le compete”.
En definitiva, es un acto procesal, un acto jurídico voluntario. A la vez es un acto formal que debe
cumplir una serie de requisitos mínimos establecidos por las leyes procesales: ser escrito y
firmado. De esta manera constituye un documento que tiene la siguiente importancia:
- Es el acto inicial que da origen a la relación procesal e influye en su desarrollo.
- Abre la instancia y a partir de su admisión se cuenta el plazo para la perención de la instancia.
- Pone en ejercicio a la jurisdicción y, con ella, a los poderes del juez, pero al mismo tiempo los
limita en tanto aquél no puede pronunciarse sobre peticiones que no estén deducidas en al
demanda.
- Establece lo relativo a la prueba.
Contenido y requisitos
Contiene las afirmaciones de hechos jurídicamente relevantes que justifiquen la pretensión del
actor. En su esencia la demanda constituye un silogismo: la premisa mayor es la norma jurídica
invocada, la menor, la relación de los hechos y la conclusión, es el resultado al que arriba el actor
entre ambas premisas y se exterioriza en la petición.
MODULO 3 Página 49
1) El nombre, domicilio real, edad, estado civil del demandante; tipo y número de documento de
identidad.
2) El nombre y domicilio del demandado
3) La cosa que se demande designada con exactitud.
Si se reclamase el pago de una suma de dinero, deberá establecerse el importe pretendido,
cuando lo fuese posible, inclusive respecto de aquellas obligaciones cuyo monto depende del
prudente arbitrio judicial.
4) Los hechos y el derecho en que se funde la acción.
5) La petición en términos claros y precisos.
I.- EXORDIO:
I.1.- Que a los fines de la acción correspondiente en el carácter
invocado, como directamente damnificada por las lesiones sufridas en el hecho criminoso por el
cual se reclama vengo a entablar formal demanda de indemnización de daños y perjuicios en
contra de ALFREDO PORERA - D.N.I. Nº 10.555. 000 con domicilio en calle Maldonado Nº 81 de
Barrio Los Plátanos, DANIEL SELLES - D.N.I. Nº 21.766.680 con domicilio en Av. Gral. Mosco Nº
1.009 de Barrio Fragueiro o Barrio Panamericano, todos de esta ciudad de Córdoba, y/o en contra
de quién resulte responsable directo o civil del accidente que se relatará, por la suma de Pesos
Cuarenta y ocho mil treinta y cinco con treinta y uno centavos ($48.035,31) en concepto de daño
emergente (gastos médicos), lucro cesante futuro y daño moral, que V.S. determinará en más o
en menos, al momento de dictar sentencia de acuerdo a los elementos que se presentan como
formando parte de la presente demanda y los que se aporten en la etapa probatoria, con más los
intereses que pudieran corresponder desde que la suma es debida hasta la de su efectivo pago y
costas; con más los tres (3) Jus del Art. 99 Inc. 5 de la Ley 8226.- ///
I.2.- Se demanda al Sr. Gustavo Selles en su carácter de
conductor y titular dominial inscripto del vehículo marca Peugeot 504 - Dominio BJH122 (afectado
al servicio de "TAXI") al momento del hecho, autor material y directamente responsable del evento
dañoso, y al Sr. Alfredo Porera en su carácter de titular dominial inscripto del automotor marca
Renault 19 - Dominio BMP155, afectado al servicio de "TAXI" (transporte público de pasajeros),
vehículo en el que se transportaba la actora Laura Sins al momento del evento dañoso.-
II.- HECHOS:
II.1.- Que fundo la acción en los hechos que a continuación se
relatan, los que a tenor del derecho aplicable generan la responsabilidad de los demandados en la
reparación de los perjuicios mencionados.-
II.2.- Que el día 05 de Febrero de 2003, siendo alrededor de las
12:00 horas, en circunstancias en que era transportada en calidad de pasajera a bordo del TAXI -
MODULO 3 Página 50
Interno Nº 3000 - Marca Renault 19 - Dominio BMP… de propiedad del Sr. ALFREDO PORERA -
D.N.I. Nº…, y conducido por el chofer Sr. RICARDO TARRES, que transitaba por calle San
Lorenzo - San Luis (continuación de la calle San Lorenzo) en la intersección con la Av. Hipólito
Irigoyen de Barrio Nueva Córdoba de esta ciudad de Córdoba, cuando al momento de estar
atravesando la avenida ya mencionada, el "taxi" en el que me transportaba, fue embestido
"violentamente" desde atrás por otro "taxi" - marca Peugeot 504 - dominio BJH… de propiedad del
Sr. GUSTAVO SELLES, el cual era conducido por el Sr. Gustavo Selles al momento del evento
dañoso. A raíz del fuerte impacto, mi cuerpo se balanceó bruscamente una y otra vez hacia el
asiento de adelante del taxi en el que me transportaba, perdiendo levemente la conciencia,
padeciendo mareos, obnubilación, síntomas que en conjunto y con motivo del impacto me hicieron
sentir un fuerte y agudo dolor en el cuello con más inestabilidad. Seguidamente, y luego de unos
15 o 20 minutos me trasladaron a bordo de una Ambulancia de Emergencias del "107" al
Sanatorio Allende - atento a ser afiliada a D.A.S.P.U. - en el cual me realizaron una serie de
radiografías de la columna cervical, a los fines de detectar alguna posible lesión ósea, me
diagnostican un "traumatismo cervical"; lo que conllevó en forma inmediata a la colocación y uso
de manera permanente de un COLLAR CERVICAL por el plazo /// /// de 25 días, con más
miorrelajantes y analgésicos debido al intenso dolor que padecía en ese momento.
El Sr. Ricardo Tarres (conductor del taxi que me trasladaba)
circulaba velozmente por la calle mencionada, de manera imprudente y sin tener las precauciones
necesarias al transportar pasajeros, por cuanto al frenar, resultó ser embestido violentamente
desde atrás por el otro taxi (marca Peugeot 504) el cual era conducido y es de propiedad del Sr.
Gustavo Selles, todo lo cual me ocasionó los daños por los que reclamo; la maniobra realizada por
el conductor Daniel Gustavo Salles fue tan imprevista, que me resultó imposible evitar el brusco y
reiterado balanceo, una y otra vez, a los fines de evitar las lesiones que lamentablemente he
sufrido, pudiendo las mismas ser mayores y ocasionarme la muerte.-
II.3.- El conductor del taxi que embiste desde atrás (Gustavo
Selles) en una actitud imprudente y negligente guiaba sin prestar la debida atención, y
desaprensivamente sin tomar los recaudos necesarios, produce los daños materiales y personales
por los que reclamo.-
III.- RESPONSABILIDAD:
MODULO 3 Página 51
CERVICAL, con lo cual, la lesión y el síndrome doloroso consecutivo afecta no sólo la zona
cervical sino también las regiones deltoidea y escapular. Dentro del Diagnóstico y Estado actual,
la actora y damnificada ha sufrido el Síndrome del "Latigazo cervical", cervicalgia post-traumática
por el mecanismo de desaceleración brusca, marcada limitación funcional del segmento cervical,
omalgia y escapulalgia derecha, a todo lo cual cabe agregar el padecimiento del Síndrome de
Stress Post-traumático; siendo atendida en primer término en el Sanatorio Allende en donde me
realizan "URGENTE" dos radiografías (Rx. de Columna Cervical frente y perfil, y Rx. Transoral),
indicándose de inmediato "reposo absoluto por 48 hs." y tres (3) semanas con el uso de "collar
cervical", prolongándose una semana más el uso del collar cervical porque sentía inestabilidad en
el cuello y NO PODIA HACER NINGUN TIPO DE ESFUERZO. El dolor en la zona del cuello era
en forma permanente.-
MODULO 3 Página 52
empecé a tener problemas en el ámbito laboral, pues al ser RESIDENTE de 1º Año "no me la
hacían fácil", ya que en toda residencia médica existe mucha competencia entre los residentes
como a su vez mucha exigencia por parte de los profesores, desde el punto de vista práctico e
intelectual, incluso resulté perjudicada rindiendo mal parte de los exámenes como residente para
la aprobación del 1º Año.
Hago conocer a V.S. que soy madre de un bebé (mi primer hijo)
llamado "Francisco Reich Sins" nacido el día 10-09-2002, y que actualmente tiene diez (10) meses
de edad, pero que a la fecha del accidente sufrido, el bebé tenía casi cinco (5) meses de edad, y
EN BASE A LOS DAÑOS PSÍQUICOS Y FÍSICOS SUFRIDOS, los mismos me trajeron aparejada
la INTERRUPCION DE LA "LACTANCIA", no pudiendo levantar ni amamantar a mi bebé
(situación que me hacía sentir "culpable"), en consecuencia debí requerir la compañía y auxilio de
una persona, y en ciertas oportunidades de más personas a los fines del cuidado del bebé y de mi
persona, ya que las lesiones sufridas me impedían poder asearme por mí misma, y realizar
cualquier tipo de tarea doméstica. La inestabilidad emocional, el cambio de mi carácter
(tornándome agresiva y con tendencia a la depresión), alteraciones en el sueño, pesadillas, fobias
y temor a viajar en vehículos y al tránsito en general, me obligan a requerir de un tratamiento
farmacológico y "psicoterapia" por un tiempo que dependerá de la evolución y remisión de los
síntomas.- ///
Todo lo relatado en el párrafo precedente hizo que mi vida se
desorganizara, entrando en "crisis" a raíz de todas las consecuencias descriptas que se derivaron
del evento dañoso padecido.-
MODULO 3 Página 53
Nuestra Jurisprudencia y Doctrina, pacíficamente reconocen el
presente rubro, independientemente de su acreditación, puesto que existiendo las lesiones
mencionadas precedentemente, necesariamente se debieron realizar erogaciones dinerarias a los
fines de la atención médica, rehabilitación de fisioterapia, diversos medicamentos, material
descartable, traslados, cuidados, etc. La Jurisprudencia y Doctrina entienden que los gastos de
atención médica y de farmacia no exigen prueba acabada de su existencia, si luego de las pericias
médicas se evidencia su ocurrencia a través de la naturaleza de las lesiones experimentadas
(Cám. Civ. y Com. Morón, Sala 2º, 13/3/84, JA, 1985-III-401); o cuando la necesidad de efectuar
dichos /// gastos surge de la naturaleza de las lesiones sufridas o tratamientos a los que debió ser
sometida la víctima atento a que todo hace a la asistencia del lesionado en su integridad
psicofísica.-
Se reclama por el presente rubro la suma de Pesos
SETECIENTOS NOVENTA Y SIETE ($797,00), de acuerdo con los comprobantes y facturas de
los gastos realizados, en original y fotocopia, debiendo dichas fotocopias ser glosadas en autos,
una vez que sean debidamente compulsados con sus originales, los cuales deberán ser devueltos
a su presentante.-
MODULO 3 Página 54
desarrolla una serie de tareas a las cuales me remito a los efectos "brevitatis causae" al punto
IV.1) de la presente demanda.-
V.3.- A título ilustrativo y/o doctrinario cabe citar la obra titulada
"Resarcimiento de daños - 2ª Daños a la persona" de la Dra. Matilde Zavala de González, se
define a la incapacidad como "la inhabilidad o impedimento o bien la dificultad apreciable en algún
grado para el ejercicio de funciones vitales. Se trata de la incapacidad sobreviniente, es decir la
que se verifica luego de la curación, al no haberse logrado la recuperación total". Debe resarcirse
el daño vinculado a la incapacidad. La afectación de la integridad psíquica o física de una persona
que le impide continuar desempeñando en forma normal la actividad lucrativa (tipo de tareas
profesionales desempeñadas por la actora), que era su modo de vida, debe ser resarcida
adecuadamente. Esta incapacidad parcial y permanente como el caso que nos ocupa, derivada de
los daños físicos y psíquicos que incapacitan a la actora Laura Sins, produciéndoles un daño
patrimonial indemnizable, se acredita en principio mendiante los certificados médicos y
radiografías acompañadas, y mediante el peritaje médico pertinente. Cabe agregar que dado el
estado psíquico post-traumático de la actora como víctima del accidente, su capacidad laborativa
se vea disminuida, atendiendo que las /// tareas profesionales de la actora requieren no sólo de un
esfuerzo físico sino también de una gran concentración intelectual a la hora de desempeñar con
responsabilidad profesional su trabajo.-
V.4.- Tal como surge de los datos aportados en la presente, mi
actividad laboral se verá deteriorada, produciendo un menoscabo a mis ingresos y posibilidades
futuras de progreso, obviamente como consecuencia directa del siniestro. Me desempeñaba al
momento del hecho dañoso por el que reclamo, y actualmente, como Médica Residente de Primer
Año en el Hospital Nacional de Clínicas de la ciudad de Córdoba, a los fines de obtener la
especialidad en OFTALMOLOGÍA, además trabajo profesionalmente en el Centro Clínico
Quirúrgico de la Visión sito en Bv. Illia Nº 396 de Barrio Nueva Córdoba de esta ciudad de
Córdoba, al cual asisto todos los días Miércoles en el horario de 14:00 hs. a 20:00 hs., en las
cuales debí ausentarme por el término de 25 días, todo lo cual me ocasionó el hecho de tener que
incumplir profesionalmente en dichos lugares, en los cuales desarrollo una serie de tareas
profesionales que describo de manera específica y a las cuales me remito a los efectos "brevitatis
causae" al punto IV.1.- de la presente demanda que trata sobre Lesiones Físicas.-
V.5.- Tal como se expresa en el punto V.2.- de la presente
demanda, la actora Laura Sins tenía a la fecha del evento dañoso y actualmente tiene un ingreso
mensual de Pesos Seiscientos dieciséis ($616,00), monto que a los fines de la determinación del
"cuantum" resarcitorio siendo necesario determinar la incidencia de la disminución física y
psíquica en la generación de ingresos futuros es aplicable la fórmula matemática financiera,
sugerida por el Tribunal Superior de Justicia en la causa "Brizuela de Cavagna C/ Minervi
Construcciones" de 1.984 (Caso Marshall) - Fórmula Abreviada - teniendo como base mi ingreso
mensual aproximado de Pesos Seiscientos dieciséis ($616,00).- Sobre el particular, hago
presente que las bases del cálculo son las siguientes: Edad de la víctima al momento del evento
dañoso: 27 años - Años de vida útil: 38 - Ingresos mensuales aproximados: $616,00 -
Incapacidad: 30 % de la T.O.-
V.6.- En tales supuestos y similares, la teoría de las cargas
probatorias dinámicas traslada al demandado la prueba adversa a la existencia del daño, en virtud
del principio de sentido común de que quien alega un hecho contrario /// al curso normal y
ordinario de las cosas, soporta la necesidad de acreditarlo. Dentro de tal orientación, se inscriben
también los precedentes que admiten el resarcimiento del daño económico derivado de la
incapacidad de una persona joven, a pesar de que no pruebe que trabajaba o cuál era el trabajo
desempeñado.-
Este lucro cesante deberá ser resarcido mediante una
indemnización dineraria traducida en un capital que sea capaz de generar una renta equivalente a
la pérdida de su capacidad de ganancia. Este rubro lo fijo en la suma de Pesos Treinta y siete mil
MODULO 3 Página 55
setecientos noventa con sesenta y cinco centavos ($37.790,65) que surge de la fórmula
matemática financiera que se emplea al efecto.-
VI.2.- Que a los fines del reclamo con carácter resarcitorio por el
DAÑO MORAL padecido por la damnificada, ME REMITO a tales efectos al punto IV.2.- (Lesiones
psíquicas) de la presente demanda; en dicho punto /// se describen las lesiones psíquicas
padecidas por la actora, y que en relación con las lesiones físicas sufridas por el hecho dañoso,
las cuales le causaron la INTERRUPCION DE LA LACTANCIA, porque éstas más el uso del
"collar cervical" a los fines de corregir o evitar una mayor agravación del daño sufrido, le impedían
realizar cualquier tipo de movimiento de los miembros superiores y del cuello, por lo cual le fue
imposible AMAMANTAR A SU HIJO por el período de tiempo de 25 días, más la alteración de su
equilibrio espiritual necesario le provocó la pérdida total de la leche materna a partir del daño
padecido.
Además de la interrupción de la lactancia, la actora pierde parte
de la relación con su hijo, no pudiendo higienizarlo, vestirlo, ni satisfacer ninguna necesidad
habitual que requiere el cuidado de un bebé, y que es de vital importancia para el logro afectivo
entre madre e hijo. Toda esta situación le hacía "SENTIR CULPABLE" a la actora (damnificada),
aparejándole una inestabilidad emocional y un continuo estado de depresión.-
MODULO 3 Página 56
a.- Fotocopia del Documento Nacional de Identidad de la actora Laura Celina Sans.- ///
b.- Certificado Médico expedido por el Dr. Pablo Gómez (Especialista en Medicina Laboral y
Legal).-
c.- Informe Médico Psiquiátrico expedido por el Dr. Agusto del Pont (Médico Psiquiatra).-
d.- Certificado Médico expedido en el Sanatorio Allende de la ciudad de Córdoba con fecha 12-
03-2003 por el Dr. Lucas E. Marcos.-
e.- Una receta expedida por el Dr. Lucas Buteler Abarca (Sanatorio Allende) en la cual se solicita a
la paciente Laura Sins una serie de radiografías para detectar las lesiones sufridas.-
f.- Copia debidamente certificada del diploma a través del cual la Facultad de Ciencias Médicas de
la Universidad Nacional de Córdoba le otorga a la Srta. Laura Celina Sans el título profesional
académico de Médica Cirujana.-
g.- Certificado otorgado por el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba en el que se
certifica que la Dra. Laura Celina Sans M.P. Nº 26.685/5 se halla colegiada en dicha institución
desde el 19/05/2000 hasta la fecha.-
h.- Copia certificada de la Resolución Nº 1196 de fecha 18-06-2002 en la cual se resuelve
(designación por concurso) el resultado del Concurso para cubrir cargos de médicos Residentes
de Primer Año (COD 014) en las distintas Cátedras, Unidades Hospitalarias y Servicios de la
Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba.-
i.- Certificado expedido por la Facultad de Ciencias Médicas - Cátedra de Oftalmología - de la
Universidad Nacional de Córdoba, en el cual se certifica que la Srta. Médica Laura Sins se
desempeña como Residente de 1º año en la Cátedra de Clínica Oftalmológica del Hospital
Nacional de Clínicas de la ciudad de Córdoba.-
j.- Partida de Nacimiento del menor de edad Francisco Reich Sins (hijo de la actora Laura Sins).-
k.- Recibo de Haberes de la Universidad Nacional de Córdoba (Facultad de Ciencias Médicas)
perteneciente a la actora Laura Sins y que corresponde a la liquidación del mes de Abril del año
2003.-
l.- Un Recibo "C" Nº 0000 00000068 de fecha 17-06-2003 expedido por la Licenciada en
Kinesiología y Fisioterapia Alejandra Gallardo por la suma de Pesos Doscientos ($200,00).-
///
Dicha prueba documental se acompaña en original y fotocopia,
debiendo dichas fotocopias ser glosadas en autos, una vez que sean debidamente compulsados
con sus originales, los cuales deberán ser devueltos a su presentante.-
MODULO 3 Página 57
19 de la ciudad de Córdoba a los fines de trabar embargo por la suma de Pesos
($ ) sobre el vehículo marca Peugeot - modelo 504 G - Sedan 4 puertas - Dominio BJH119
de propiedad del demandado Daniel Selles (titular - 100,00 %).-
IX.- EL DERECHO:
IX.1.- Que pese a la innecesariedad de cita de la legislación
aplicable en la materia, que se suma al principio "iura curia novit", de aplicación pese a la omisión,
destaco que estimo corresponde al caso lo dispuesto por los Arts. 505, 512, 519, 520, 1068, 1069,
1109, 1113, 1078, 1084, 1086, concordantes y correlativos del Código Civil; y Arts. 26, 1,
correlativos y concordantes de la normativa de creación del Registro Nacional de la Propiedad del
Automotor y sus modificatorias.-
XII.- PETITUM:
Por todo lo expuesto a V.S. pido:
a) Me tenga por presentada, en el carácter invocado y por parte
con domicilio constituido en legal forma.-
b) Tenga por iniciada la presente acción en los términos
expresados, imprimiéndole el trámite legal correspondiente.-
c) Cite de comparendo a los demandados y oportunamente
otorgue a la misma traslado de la acción.- ///
d) Oportunamente haga lugar a la demanda en todos sus
términos con expresa imposición de costas a la parte contraria, y en consecuencia condene a los
accionados al pago de la totalidad de los daños y prejuicios causados.-
e) Que previa ratificación de la fianza ofrecida, libre
mandamiento de embargo preventivo en la forma y a los fines solicitados.-
Proveer de conformidad.-
ES JUSTICIA.-“
El Art.175 Inc.3 establece como necesario la determinación del quantum de la pretensión, ¿Cuál
les parece que será la razón, que se afectaría de no cumplir con este requisito formal de la
demanda exigido por el Inc.3?
¿Procedería el Art.176 C.P.C.?
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Demanda defectuosa: Art. 176 - Los tribunales deben rechazar de oficio las demandas que no se
dedujeren de acuerdo con las prescripciones establecidas, expresando el defecto que contengan
o podrán ordenar que el actor aclare cualquier punto para hacer posible su admisión.
No subsanados los defectos o no hechas las aclaraciones en le plazo de treinta días, se operará
el desistimiento de pleno derecho.
Sustanciales: aquellos que se relacionan con la validez y vigencia de las normas positivas de
fondo:
- Interrupción de la prescripción: surge del Art. 3986 del CC que la presentación de la demanda
tiene por efecto la interrupción del curso de la prescripción adquisitiva contra el poseedor y de la
prescripción liberatoria contra el deudor.
5 DEVIS ECHANDÍA, Hernando, Teoría General de la prueba judicial, T II, 3ª ED., ED. Zavalía, Bs. As., n° 321, p. 486
MODULO 3 Página 59
- Extinción de las opciones del actor: la presentación de la demanda produce efectos respecto de
diversas opciones que puede realizar el actor desde que, elegida una, ya no le es posible solicitar
la otra prevista en la misma norma. Se trata de obligaciones alternativas, en las cuales se obliga a
optar 8arts. 635, 641, 646 y 648 CC).
- Incapacidad de derecho para la compra de cosas litigiosas: la interposición de la demanda
produce el efecto previsto en el Art. 1361 del CC que establece la prohibición que reza para los
abogados, jueces, fiscales, defensor de menores, procurador, escribanos y tasadores de adquirir,
aun en remate, los bienes mencionados en la demanda, los que adquieren la calidad de litigiosos.
Procesales: se relacionan con normas establecidas en la ley procesal específica que regula el
proceso:
- Apertura de instancia: la demanda es el acto mediante el cual se pone en ejercicio el poder de
acción, medio por el cual queda abierto el juicio pues provoca la excitación de la jurisdicción,
referida al acceso al primer grado de instrucción del proceso y de conocimiento de sus actos por el
juez. Para el actor aparece la carga procesal del impulso procesal para evitar la perención de la
instancia.
- Estado de litispendencia: con la interposición de la demanda, aun antes de su notificación, se
produce el estado de litispendencia, el que será perfeccionado con la respectiva notificación.
- Competencia del juez respecto del actor: el actor al interponer la demanda, hace una elección
que puede implicar una prórroga de competencia en razón del territorio.
- Fija el principio de congruencia C.P.C. Art.330.
- Objeto litigioso: salvo excepciones, el actor no podrá modificar el objeto de la demanda. El
demandado, mientras no reconvenga, deberá limitarse a contestar sobre el objeto litigioso, sin
poder variarlo. Además establece un límite a los poderes del juez en la sentencia, quien deberá
pronunciarse sobre éste, manteniendo el principio de congruencia.
MODULO 3 Página 60
DEMANDA
Art.175 C.P.C
1ºDECRETO
Art.176
Citación y
Emplazamiento
Notificación procesal
En los juicios declarativos generales (C.P.C. Art. 411) presentada la demanda en la forma
establecida por el Art.175 del C.P.C. el juez ordenará el traslado de ella al demandado para que
comparezca a estar a derecho. El traslado es definido por Palacio como “aquellas providencias
mediante las cuales el juez o tribunal resuelve poner en conocimiento de una de las partes alguna
petición formulada por la otra”6 su finalidad es la de asegurar la vigencia del principio de
contradicción, es decir poner en conocimiento del demandado las pretensiones formuladas por el
actor y ordenar que aquel sea citado para comparecer y contestar la demanda.
El demandado debe ser llamado al proceso para que ejercite su derecho de defensa. Ello
se realiza a través de la citación y emplazamiento que efectúa el juez. El C.P.C establece en su
Art. 161 “Las disposiciones relativas a las notificaciones son aplicables, en cuanto procediere, a
las citaciones y a los emplazamientos” diferencia estos dos términos. El emplazamiento se refiere
al llamado que se hace al demandado para que se presente al juicio es decir comparezca a estar
a derecho (Art. 162), la citación en cambio es el llamado para contestar la demanda. El plazo para
que comparezca el demandado a estar a derecho es de tres días si residiere en otro lugar el
tribunal podrá fijar otro según las circunstancias del caso Art. 163. La citación como el
emplazamiento se comunica al demandado por cédula de notificación u otro medio de notificación
Art. 142 C.P.C.
En el juicio ordinario, determina el Art. 493: “Comparecido el demandado, o firme la declaración de
rebeldía se decretará el traslado para contestar la demanda por diez días. En este tipo de
procedimiento o juicio surge claramente la diferencia entre emplazamiento y citación con
diferentes plazos.”
En el juicio abreviado (Art. 508) “El tribunal citará y emplazará al demandado para que en el lapso
de seis días comparezca, conteste la demanda, oponga excepciones o deduzca reconvención…”
la citación y el emplazamiento tienen el mismo plazo por lo que se realizaran en un solo acto. Esto
significa que en este tipo de juicio no se distinguen dos oportunidades procesales diferentes para
comparecer y para contestar la demanda.
6 PALACIO, Lino Enrique, Manual de Derecho Procesal Civil, Ed. LexisNexis Abeledo-Perrot, Bs. As.
2005, Pág. 313.
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Ante la notificación de la demanda el demandado puede asumir diferentes actitudes:
2) Comparecer,
Y No contestar la demanda
Contestar la demanda
Negando los hechos y el derecho en se funda en los términos del Art. 192 C.P.C.
Reconociendo hechos y negando solamente el derecho (cuestión de puro derecho Art. 497
C.P.C.)
Reconocer los hechos y el derecho lo que se denomina allanamiento evita la actividad probatoria
y alegatoria Art. 352 C.P.C.
Contestar y oponer excepciones.
Contestar y reconvenir.
Rebeldía
(1- No comparecer, por lo que a pedido del actor puede incurrir en rebeldía.)
Notificada la demanda, nace para el demandado la carga procesal de comparecer al proceso el
incumplimiento de la misma trae aparejada la declaración de rebeldía, continuando el
procedimiento como si se estuviese presente. Couture define a la carga procesal como una
situación jurídica instituida en la ley, consistente en el requerimiento de una conducta de
realización facultativa, normalmente establecida en interés del propio sujeto y cuya omisión trae
aparejada una consecuencia gravosa para él. La carga es una conminación o compulsión para
ejercer el derecho, en este caso, para comparecer y contestar la demanda.
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La parte que actuando por apoderado o representante, fuere emplazado de acuerdo con los Art.
96 o 97 (renuncia, muerte o incapacidad del apoderado), y no compareciere en el plazo otorgado.
La parte que revocando el poder que hubiere otorgado no compareciere por sí o por apoderado.
Declarada la rebeldía el proceso continúa, pero se alivia la carga de notificación que pesa sobre el
actor. Firma la providencia que declara la rebeldía del demandado, la ley por regla general exime
de cursar notificaciones al domicilio, salvo en el caso de la realización de actos personalísimos y
de la sentencia (Art. 144 Inc. 2). El demandante de deberá acreditar los hechos fundantes de la
pretensión esgrimida, en consecuencia el juez dictará sentencia conforme a lo alegado y probado
(Art. 327 C.P.C.).
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Corrido el traslado de la demanda, nace para el demandado la “carga procesal” de
contestarla. En el supuesto que el demandado comparezca a estar a derecho y no contesta la
demanda incumple la carga procesal de contestar a pedido del actor se le dará por decaído el
derecho dejado de usar al no evacuar el traslado. Es necesaria que el actor o demandante solicite
el decaimiento del derecho ya que el demandado debe realizar el acto procesal de contestar la
demanda dentro del plazo legal según el tipo de procedimiento de que se trate, se trata de un
plazo improrrogable pero no perentorio, de allí que una vez finalizado no precluye la
oportunidad, salvo que el actor, solicite el decaimiento del derecho dejado de usar y el juez lo
declare así a partir de esta, precluye para el demandado la facultad de contestar. No contestar la
demanda genera una presunción judicial en contra del demandado que será valorada por el juez
en la sentencia juntamente con los otros elementos probatorios. Esta presunción judicial significa
que el juzgador podrá estimar el silencio del demandado como reconocimiento de la verdad de los
hechos afirmados en la demanda (Arts. 192 C.P.C) Ello no significa que el juez quedará obligado
a tener por ciertos los hechos consignados en la demanda y la documental, sino que constituirá
un elemento de juicio más, que deber.
La ABSTENCIÓN del demandado civil
Puede ocurrir que el demandado
NO CONCURRA
al PROCESO
porque no se enteró o porque no le interesa
Esto es, que exista SILENCIO
en la FASE DE NEGACIÓN
La contestación de la demanda.
La doctrina mayoritariamente entiende que la contestación de la demanda constituye un acto
jurídico procesal que importa el ejercicio del derecho de defensa. Palacio define a la contestación
de la demanda como “el acto mediante el cual el demandado alega, en el proceso ordinario,
aquellas defensas que no deban ser opuestas como de previo y especial pronunciamiento, y en
los procesos sumario y sumarísimo (se refiere al CPC de la nación), toda clase de defensas que
intente hacer valer contra la pretensión procesal”.
La contestación de la demanda, consiste en un acto que exterioriza el ejercicio del derecho de el
derecho de defensa y como tal, se dirige al juzgador, al estado, de allí que se entienda al traslado
de la demanda como una interrogación que el juez hace al demandado acerca de su deseo de
ejercer su respectivo poder de excepción, y con él, su derecho de defensa.
Se la ha definido como un …
Los requisitos que deben observarse en la contestación de la demanda son los mismos que
establece el Art. 175 C.P.C por supuesto omitiendo el Inc. 1 el cual está referido a los datos
personales del actor.
El Art. 192 C.P.C , señala que “en la contestación, el demandado deberá confesar o negar
categóricamente los hechos afirmados en la demanda, bajo pena de que su silencio o respuestas
evasivas puedan ser tomadas como confesión. La negativa general no satisface tal exigencia.
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Deberá también reconocer o negar categóricamente la autenticidad de los documentos
acompañados que se le atribuyan y la recepción de las cartas y telegramas a él dirigidos que se
acompañen, bajo pena de tenerlos por reconocidos o recibidos, según el caso…”.
Manifestación sobre los hechos: confesión o negación categórica: El demandado debe efectuar
sus manifestaciones sobre cada uno de los hechos expresados en la demanda, de una manera
rotunda y terminante, sin vacilaciones ni reservas. Esas manifestaciones pueden consistir en
afirmaciones, aserciones o confesión. Reconocido un hecho por el demandado se excluye
respecto de él la prueba, puesto que desaparece respecto de ese hecho el carácter controvertido.
Si la manifestación consiste en una negación u oposición estamos ante la expresión amplia de la
defensa, que se exterioriza como la oposición al progreso de la pretensión del actor. La negación
debe serlo de cada uno de los hechos en particular, o de un conjunto de hechos que constituyan
una unidad. La negativa general, lo dice el Art. 192, no satisface la exigencia y produce al
demandado el perjuicio señalado para el caso de silencio o respuestas evasivas.
El perjuicio consiste en crear una presunción en contra del demandado, en tanto supone confesión
de los hechos sobre los que guardó silencio, vaciló o incluyó en una negación genérica. Estas
situaciones pueden ser tomadas por el juez como confesión, lo que dependerá de los demás
elementos de valoración en el momento de dictar sentencia.
Manifestación sobre los documentos: el demandado tiene la carga de manifestar acerca de ellos,
debiendo distinguirse entre documentos privados y públicos.
Respecto de los documentos privados, si se le atribuyen deberá expresar si son auténticos; en
cuanto a la firma y al contenido. El código prevé la pericial caligráfica e subsidio en caso de no
reconocimiento del documento Art. 248 y Art. 249 C.P.C.: ”Cuando la parte negaré la firma o
autenticidad del documento, o declarase desconocer la firma que se atribuye a otra persona:..”
Respecto a los documentos públicos; habrá que distinguir si se trata de falsedad material, en cuyo
caso habrá que plantear el incidente de redargución de falsedad Art. 244 C.P.C., lo que implica un
ataque directo al oficial público que labro el documento; si se trata de falsedad ideológica
(respecto de los dichos de los intervinientes acerca de los hechos no presenciados por el oficial
público) bastará el procedimiento seguido para los instrumentos privados.
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RECONVINIENTE
La PRETENSIÓN introducida
por vía reconvencional
DEBE SER:
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Art. 194 y 195, CPC
Reconvención
Es una contestación en la que, además de negar los hechos, el demandado asume una posición
de ataque hacia el actor. Es una acción que puede ejercerse de modo independiente, pero que se
admite en el presente proceso por cuestiones de economía procesal, y por la cual el demandado
asume el carácter de sujeto activo.
Produce los mismos efectos procesales y sustanciales que la demanda. Se traba una nueva litis a
resolverse en la sentencia definitiva, conjuntamente con la demanda, pero en forma independiente
al resultado de ésta.
Se identifica con el derecho de defensa atribuido a toda persona que es demandada y se ejerce
en las oportunidades fijadas por la ley ritual. Se presenta, precisamente, como una facultad o
atribución de concurrir ante el juez para contradecir la acción, en sentido amplio.
El poder de excepción como tal corresponde exclusivamente al demandado y se ejerce en el
ámbito del proceso. Por ello, cierta parte de la doctrina entiende ver en el poder de excepción “un
diverso aspecto del derecho de acción”.
Según Clariá Olmedo, en una acepción genérica, la excepción “es un poder, es toda defensa que
el demandado opone a la pretensión del actor esgrimiendo hechos modificativos, impeditivos o
extintivos”.
Por su parte, Couture atribuye a la excepción un significado más amplio, expresando que “es el
poder jurídico de que se halla investido el demandado para oponerse a la acción promovida en su
contra”.
Por ello se nos presenta la acción con el poder de atacar y la excepción como la expresión del
derecho a oponerse.
La excepción encuentra fundamento específico en el Art. 18 CN que expresa “es inviolable la
defensa en juicio de la persona y de los derechos”, abarcando dicho derecho la garantía del
debido proceso, que no se agota con el mero ejercicio de la jurisdicción sino que, además,
requiere de otros aditamentos que se actúan durante el trámite, comprensivo del derecho de
audiencia y de prueba. En este sentido, la doctrina ha señalado que “la garantía de defensa en
juicio consiste, en último término, en no ser privado de la vida, libertad o propiedad sin la garantía
que supone la tramitación de un proceso desenvuelto en la forma que establece la ley”.
El poder de excepción, al igual que la acción, constituye un poder de carácter abstracto pero con
contenido determinado que denominamos “pretensión”. Es así que el contenido del poder de
excepción está constituido por la afirmación de hechos con relevancia jurídica opuestos a la
pretensión del actor, que respecto de aquel presentan similitudes y diferencias.
De tal modo, la acción o la postulación del actor debe ser ineludiblemente formulada: en cambio,
la pretensión del demandado, puede consistir en afirmaciones de hechos opuestos con relevancia
jurídica o estos hechos pueden esta representados por simples actitudes omisivas. Estas
situaciones también configuran la pretensión del demandado y establecen el vínculo entre el poder
de excepción y las normas del derecho sustancial.
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Técnicamente y utilizando un acepción restringida, el vocablo “excepción” se refiere a ciertos tipos
de defensas regladas por la ley procesal y en otros casos, por la sustancial. Nos estamos
refiriendo al concepto de excepción en sentido estricto que reconocen identidad conceptual y
nominación expresa en el sistema jurídico.
La oposición de excepciones, en sentido estricto, importa para el demandado una posibilidad de
introducir objeciones fundadas en la falta de algún presupuesto procesal o dirigidas a poner de
manifiesto alguna obstancia sustancial. Tal sucede con las posibilidades previstas en los códigos
de fondo, para resistir la pretensión jurídica contra él ejercida que se viabiliza a través de modos
reglados por la ley sustancial (v.gr. los medios extintivos de las obligaciones consagrados en el
Art. 724 C.C., la prescripción liberatoria, etc.). Así podrá el demandado alegar ante un reclamo de
carácter patrimonial, el haber pagado o que la obligación se encuentra prescripta.
Por otro lado, se señala que el ejercicio del poder de excepción en sentido estricto se manifiesta
en diferentes oportunidades, ya sea que se ejercite en el proceso civil o en el proceso penal. Sin
embargo, en forma coincidente, sea cual fuere el tipo de proceso, la ley señala la secuencia o
tiempo en que debe ser puesto en acto.
En cuanto al órgano a quien corresponde este poder, se identifica con el sujeto posicionado en la
faz pasiva de la relación jurídica procesal.
La realización o desenvolvimiento del poder de excepción, exige de su titular que ostente
capacidad procesal.
Debemos diferenciar claramente el “PODER DE EXCEPCIÓN” de las “EXCEPCIÓN” en sentido
estricto.
Las excepciones hacen referencia al instituto procesal o sustancial por el que el demandado se
opone a las pretensiones del actor.
Las excepciones podemos clasificarlas como perentorias o sustanciales y “dilatorias formales o
también llamadas por la doctrina excepciones previas”
Palacio define a las excepciones dilatorias como aquellas oposiciones que, en caso de prosperar,
excluyen temporalmente un pronunciamiento sobre el derecho del actor, de manera tal que sólo
hacen perder a la pretensión su eficacia actual, pero no impiden que ésta sea satisfecha una vez
eliminados los defectos de que adolecía.
Excepciones Perentorias o sustanciales son aquellas que, en el supuesto de prosperar, excluyen
definitivamente el derecho del actor, de manera tal que la pretensión pierde toda posibilidad de
volver a proponerse eficazmente.
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Falta de personería: tanto en el actor como en el demandado sólo puede fundarse en que la parte
carece de capacidad civil para estar en juicio, o en que la representación invocada no existe o es
insuficiente. Tal es el caso del actor que es menor de dad y no está suficiente o debidamente
representado o cuando el mandato adolece de defectos de forma o la demanda se dirige a una
persona distinta de la indicada en el poder.
Litis Pendencia: Se origina cuando existe otro proceso pendiente entre las mismas partes, en
virtud de la misma causa y por el mismo Objeto (triple identidad). La excepción, además de evitar
un desgaste jurisdiccional innecesario, se funda en la necesidad de impedir el pronunciamiento de
fallos contradictorios.
Defecto legal: Tiende a lograr el cumplimiento de las formalidades prescriptas para la interposición
de la demanda, de modo de permitir el eficaz ejercicio del derecho de defensa. Existe defecto
legal cuando la demanda es oscura, lo que impide conocer o comprender lo que se demande, o
no se precisa la cosa demandada.
Esta circunstancia vulnera el ejercicio del derecho de defensa, pues es imposible defenderse de lo
que no se conoce.
Arraigo: Consiste en una garantía que reclama el demandado al actor que no tiene domicilio ni
bienes en la República, para que afiance su pedido, en virtud de las eventuales responsabilidades
del juicio.
Excepciones Perentorias
El demandado puede reconocer el hecho y el derecho invocados, pero alegar un hecho impeditivo
o extintivo de la relación sustancial. Es con la contestación de la demanda cuando el demandado
puede oponer todas aquellas excepciones que no han sido calificadas por la ley procesal como de
previo y especial pronunciamiento, debido que para su constatación se requiere la apertura a
prueba de la causa.
Dentro de estas llamadas defensas están la de espera, compensación, falsedad o inhabilidad de
título, nulidad, inconstitucionalidad, pago, novación, remisión de deuda, etc.
De tal modo, queda trabada la litis, es decir, se integra y perfecciona la relación jurídica procesal.
Se pierde el derecho a oponer la prescripción y se establece de modo definitivo el aspecto fáctico
del debate, respecto del cual recaerá la prueba y la sentencia; es decir, fija las pautas del objeto
litigioso.
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Las medidas preparatorias están reguladas en el Art. 485 del CPCCba, el que dispone:
“1- El juicio ordinario podrá prepararse por la persona que pretenda iniciarlo, solicitando que:
2- La persona contra quien se dirija la demanda, preste declaración jurada sobre hechos relativos
a su personalidad y sin cuyo conocimiento no sea posible promover el juicio.
3- Se exhiba la cosa mueble que fuere objeto del pleito y se deposite a la orden del tribunal, en
poder del mismo tenedor o de un tercero.
4- Se exhiba algún testamento, cuando el solicitante se crea heredero, coheredero, legatario o
albacea y a quien fuere necesario para comenzar la demanda.
5- El vendedor o el comprador, en caso de evicción, exhiba los títulos u otros documentos
relativos a la cosa vendida.
6- El socio, comunero o quien tena en su poder los documentos o cuentas de la sociedad o
comunidad, los presente o exhiba.
7- El tutor, curador o administrador de bienes, presente las cuentas de su administración
8- Se nombre tutor o curador para el juicio de que se trate
9- Se practique mensura del inmueble objeto de la demanda
10- La persona que pueda ser demandada por reivindicación u otra acción sobre cosa
determinada que exija conocer si la ocupa y el carácter en que lo hace, exprese si reconoce
tenerla en su poder y a qué título la tiene.
11- Si el eventual demandado tuviere que ausentarse del país, constituya domicilio dentro del
plazo que el tribunal fije, bajo apercibimiento de rebeldía.
Se cite para el reconocimiento de la obligación de rendir cuentas.
Salvo los casos de los Incs. 8 y 10, no podrán invocarse las diligencias decretadas si no se
dedujere la demanda dentro de los treinta días de su realización. En relación al Inc. 1, si el
reconocimiento fuere ficto el plazo correrá desde que hubiere quedado firme la declaración que lo
declare”
Clases
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Ad excludendum: es una intervención principal, mediante la cual el tercero opone una pretensión
en contra de ambas partes. Su intervención es autónoma respecto de ambas partes, pues sus
intereses son contrarios a los intereses de ambas partes. El caso típico se da cuando las partes
discuten su derecho posesorio sobre un determinado inmueble. El tercero interviene interponiendo
su derecho de propiedad que excluye para un segundo plano la discusión entre las partes para el
momento posterior a la determinación de la pretensión del tercero principal o ad exludendum. Se
dicta un pronunciamiento único respecto de las tres relaciones.
Intervención provocada o coactiva: se deriva de la citación que realiza el tribunal a este tercero a
los fines de que integre la relación procesal adquiriendo la calidad de parte.
Esta citación puede ser efectuada, conforme las legislaciones procesales, de oficio o a petición de
parte, vinculando al tercero como consecuencia de dicha citación a la relación procesal originaria.
La sentencia que se dicte lo vinculará con los efectos del caso juzgado.
Clases
Tercería de dominio: se denomina así a la pretensión deducida en proceso por un tercero que, en
virtud de haberse afectado un bien de su propiedad por una medida cautelar dictada en proceso,
solicita el levantamiento de dicha medida.
Está regulado en el CPCCba a partir del Art. 436, prescribiendo el Art. 437 que “el tercerista debe
acreditar, con instrumentos fehacientes, conforme se trate la tercería o la clase de los bienes de
que se trate, la verosimilitud del derecho invocado, o dar garantías por los perjuicios que pueda
ocasionar la suspensión del proceso ejecutorio, todo bajo sanción de inadmisibilidad.
Puede incorporarse en cualquier momento mientras no haya sido otorgada la posesión de los
bienes, no obstante, si ella fuera interpuesta con posterioridad a los diez días de haberse conocido
la traba cautelar o de la ejecución, o desde el rechazo del levantamiento de embargo sin tercería,
el tercerista cargará con las costas causadas por su presentación tardía.
Se tramita por cuerda separada y en ella interviene el tercerista y las dos partes principales del
proceso.
El efecto de la interposición de la tercería de dominio, una vez admitida ésta, es la de suspender
el trámite del remate.
Tercería de mejor derecho: procede cuando un tercero al proceso, hace valer un privilegio o un
derecho de preferencia sobre el bien o patrimonio del ejecutado.
La finalidad no es el levantamiento de la medida cautelar, sino que con el producido de la subasta
se le pague preferentemente el crédito que aduce con privilegio.
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También se sustancia por pieza separada con la participación del tercerista y del ejecutante y
ejecutado, por el trámite del juicio declarativo que corresponda.
El efecto es la suspensión del pago, a diferencia de la suspensión de la subasta que es el fin de la
tercería de dominio.
Interpuesta la tercería de mejor derecho, y aún no resuelta, se procede a la subasta, pues ésta no
ha sido suspendida, lo que sí se suspende en el pago del producido de la subasta, tal cual lo
preceptúa el Art. 438 del CPCCba.
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