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Principio de Tributacion

El documento aborda los principios fundamentales del sistema tributario en Venezuela, establecidos en la Constitución de 1999, que guían la creación y aplicación de tributos. Se destacan principios como la legalidad, capacidad contributiva, no confiscatoriedad y justicia tributaria, que buscan garantizar la equidad y eficiencia en la recaudación de impuestos. Además, se enfatiza la importancia de que el poder tributario del Estado esté limitado por normas constitucionales para proteger los derechos de los ciudadanos.

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Principio de Tributacion

El documento aborda los principios fundamentales del sistema tributario en Venezuela, establecidos en la Constitución de 1999, que guían la creación y aplicación de tributos. Se destacan principios como la legalidad, capacidad contributiva, no confiscatoriedad y justicia tributaria, que buscan garantizar la equidad y eficiencia en la recaudación de impuestos. Además, se enfatiza la importancia de que el poder tributario del Estado esté limitado por normas constitucionales para proteger los derechos de los ciudadanos.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA,


CIENCIA Y TECNOLOGÍA
UNIVERSIDAD POLITÉCNICA TERRITORIAL DE MARACAIBO EXT.
MACHIQUES
PROGRAMA NACIONAL DE FORMACIÓN EN CONTADURÍA PÚBLICA
MACHIQUES, ESTADO ZULIA

PRINCIPI
OS
Ba TRIBUTA Prof.: ANA RINCON
chiller: Yaidy Vera
c.i
RIOS 19.413.427

MACHIQUES, NOVIEMBRE DEL 2023.

PRINCIPIOS FUNDAMENTAL PARA EL SISTEMA TRIBUTARIO


Antes de hablar de Principios Tributarios comenzaremos
indicando lo que se entiende por “principios”, en tal sentido el
Diccionario de la Lengua Española indica, del latín
"principum"…“Cada una de las primeras proposiciones o
verdades fundamentales por donde se empiezan a estudiar las
ciencias o artes”

“Norma o idea fundamental que rige el pensamiento o la


conducta”
En base a lo anterior podemos considerar que los principios
tributarios constituyen los preceptos, normas y reglas
constitucionales que deben orientar y guiar al legislador en todo
lo relacionado con la creación de los tributos.

El poder tributario del Estado venezolano tienen su origen en el


artículo 133 de la Constitución de 1999, el cual se cita:

"Toda persona tiene el deber de coadyuvar a los gastos


públicos mediante el pago de impuestos, tasas y
contribuciones que establezca la Ley"
Como se puede apreciar, en este artículo se impone el tributo
como una obligación de todos como fuente de financiamiento
del aparato del Estado. No obstante, este poder tributario no es
ilimitado, ya que la misma Constitución establece en los
artículos 316 y 317 los principios que darán forma a dicha
poder, de manera que existan fronteras muy bien delimitadas en
donde las cuales el Estado desempeñara sus funciones.

Artículo 316. El sistema tributario procurará la justa


distribución de las cargas públicas según la capacidad
económica del o la contribuyente, atendiendo al principio
de progresividad, así como la protección de la economía
nacional y la elevación del nivel de vida de la población, y
se sustentará para ello en un sistema eficiente para la
recaudación de los tributos.
Como se puede observar, la Constitución, al referirse al sistema
tributario en su artículo 316, establece que éste se sustentará
en un sistema eficiente de recaudación de los tributos, lo que
podría considerarse como principio de Recaudación Eficiente o
Economicidad, así mismo, se desprende el principio de la
Capacidad Contributiva, el cual hace referencia a la proporción
del aporte de cada contribuyente al financiamiento de los gastos
públicos, en relación con su capacidad económica; y el de
Justicia Tributaria.

Artículo 317. No podrá cobrarse impuesto, tasa, ni


contribución alguna que no estén establecidos en la ley,
ni concederse, exenciones y rebajas, ni otras formas de
incentivos fiscales, sino en los casos previstos por las
leyes. Ningún tributo puede tener efecto confiscatorio. No
podrán establecerse obligaciones tributarias pagaderas
en servicios personales. La evasión fiscal, sin perjuicio de
otras sanciones establecidas por la ley, podrá ser
castigada penalmente.
En el caso de los funcionarios públicos o funcionarias
públicas se establecerá el doble de la pena.
Toda ley tributaria fijará su lapso de entrada en vigencia.
En ausencia del mismo se entenderá fijado en sesenta
días continuos. Esta disposición no limita las facultades
extraordinarias que acuerde el Ejecutivo Nacional en los
casos previstos por esta Constitución.
La administración tributaria nacional gozará de
autonomía técnica, funcional y financiera de acuerdo con
lo aprobado por la Asamblea Nacional y su máxima
autoridad será designada por el Presidente o Presidenta
de la República
El artículo 317 arriba citado contiene una serie de principios
tributarios aplicables a todos las administraciones tributarias de
los niveles verticales de gobierno (nacionales, estadales y
municipales), como son legalidad, no confiscatoriedad,
prohibición del pago de tributos en servicios personales y
fijación del lapso de entrada en vigencia de la ley tributaria
El Poder Tributario como facultad para la creación o
establecimiento de tributos consagrados en la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, encuentra sus limitaciones
en las propias normas de rango constitucional.

El derecho Tributario está considerado por la doctrina más


generalmente aceptada como una rama del derecho financiero,
con normas y principios propios que le confieren carácter
autónomo, especialmente en lo que refiere al derecho material.
Donde el Derecho Tributario es el conjunto de normas que
regulan la creación y aplicación de los tributos y las relaciones
jurídicas que de ellos regulan, mientras que el tributo no es más
que las prestaciones de dinero exigidas por el Estado en el
ejercicio de su poder de imperio, mediante una ley, para atender
los gastos destinados al cumplimientos de sus fines.

En siguiente trabajo detallaremos y analizaremos los principios


fundamentales contemplados en la Constitución de la República
Bolivariana d Venezuela (1999). Es importante conocer antes de
entrar en lo realmente nos interesas que la potestad tributaria
es la facultad unilateral del Estado de crear tributos y si bien
está fundamentada en la Carta fundamental y esta
estrechamente relacionado con el concepto de Soberanía, que
como lo señala la propia constitución, reside en el pueblo.

La existencia de algunos principios constitucionales en materia


tributaria ha estado presente a lo largo de la historia
constitucional de nuestro país, en especial los principios de
legalidad o reserva legal en materia tributaria, de
irretroactividad y tutela jurisdiccional han estado de una manera
u otra presentes en todas las cartas fundamentales venezolanas
hasta hoy.

Sin embargo en la vigente Constitución tenemos novedosos


principios como lo es en principio de No Confiscatoriedad del
Tributo. Los principios jurídicos fundamentales del Derecho
Tributario, establecidos en los artículos 133, 316 y 317 de la
Constitución de 1999 son:

1. Supremacía de la Constitución

2. Legalidad o reserva Legal


3. Generalidad

4. Capacidad Contributiva

5. No Confiscatoriedad

6. Justicia Tributaria

7. Recaudación Eficiente

Principio de Supremacia de la Constitución

La constitución es la norma de las normas, norma


normarum, lex superior, y que por tanto la misma posee una
fuerza normativa superior, al tope de la jerarquía legal, ya que
todos los sujetos públicos deben supeditarse a los preceptos y
principios constitucionales y deben poseer una vinculación más
fuerte con esta que con normas jurídicas inferiores, debido a que
la aplicación preferencial por excelencia debe ser la
constitucional frente a todo el ordenamiento jurídico nacional.

Por lo tanto, el pilar fundamental sobre el cual se soporta el


ejercicio del poder tributario y los derechos y garantías de los
ciudadanos frente a dicho ejercicio, es la supremacía absoluta,
superlativamente intensa y omnipresente de la constitución y la
obligación indeclinable de aplicarla, siempre y en todo caso, en
forma preferente.

Principio de Legalidad o Reserva Legal.

Legalidad o reserva legal este principio se origina en la carta


magna, impuesta al Rey por el parlamento de Inglaterra en el
año 1215 y luego se extiende a las constituciones de los Estados
y se expresa con el aforismo “nulum tributum sine lege”, similar
al del derecho penal relativo a la tipificación del delito y de la
pena.

A nuestro entender es uno de los principios fundamentales del


sistema tributario por cuanto este coadyuva a garantizar otros
principios tales como Certeza, Seguridad Jurídica, entre otros.
También es llamado Principio de Reserva Legal. La
jurisprudencia patria ha considerado al Principio de Legalidad
como la columna vertebral del Derecho Administrativo
(Sentencia de la Corte Suprema de Justicia del 17 de abril de
1997, caso DIRECTORES DEL B.C.V. vs. C.G.R.)

En este orden de ideas podemos citar el aforismo latino “nullum


tributum sine lege” que significa que no habrá tributo sin Ley.
Afirmar que no debe existir tributo sin Ley, implica que solo la
Ley puede establecer la obligación tributaria, definir cuáles son
los supuestos de hecho o hechos imponibles, cuales son los
sujetos pasivos de la obligación.

El Código Orgánico Tributario desarrolla este principio al


establecer en su artículo 3, lo siguiente:

Solo a las leyes corresponde regular con sujeción a las


normas generales de este Código las siguientes materias;
1. Crear, modificar o suprimir tributos; definir el
hecho imponible, fijar la alícuota del tributo, la base de
cálculo e indicar los sujetos pasivos del mismo.
2. Otorgar exenciones y rebajas de impuesto.
3. Autorizar al Poder Ejecutivo para conceder
exoneraciones y otros beneficios o incentivos fiscales.
… omissis…
Para Dino Jarach (Curso de Derecho Tributario, 1980, pag. 75), el
primer principio fundamental del Derecho Tributario
Constitucional, lo que denomina “la partida de nacimiento” del
Derecho Tributario, es el Principio de Legalidad. En este orden
de ideas, la base histórico-constitucional del principio es que los
tributos representan invasiones del poder público en las
riquezas de los particulares, por lo que en un Estado de derecho
estas invasiones deben hacerse únicamente a través de la Ley.

Es el principio según el cual la creación de tributos,


manifestación del poder del imperio del Estado, sólo debe
hacerse mediante ley. En situaciones de emergencia, y siempre
con sujeción a las normas constitucionales, puede admitirse que
le Poder Legislativo autorice al Poder Ejecutivo para establecer,
modificar o derogar tributos.
Este principio exige que el instrumento legal en el que adopta
un tributo contenga todos los elementos fundamentales, a
saber: Hecho Imponible, base de cálculo, sujetos y alícuota,
además de las otras materias que le ardimiento jurídico exija
que se adopten por ley, como deberes, sanciones y
procedimientos.

La legalidad es la base fundamental del Derecho Tributario, que


impide a los gobiernos decidir arbitrariamente la creación o
suspensión de tributos, para los cual somete estos actos a la
decisión del Poder Legislativo como representante legítimo del
pueblo que lo elige, cumpliéndose la exigencia política de su
consentimiento.

Principio de Generalidad

Este principio tiene su base constitucional en el artículo 133 de


la Constitución de la República que establece que todas las
personas están obligadas a contribuir con los gastos públicos.

Indica Giuliani Fonrouge en su obra Derecho Financiero, tomo I,


pág. 341.1993. Que el gravamen se debe establecer en tal
forma, que cualquier persona cuya situación coincida con las
señaladas como hecho generador del crédito fiscal, deben ser
sujeto del impuesto.

Partiendo de lo indicado por tal tratadista podemos concluir que


la existencia de este principio coadyuva a que se cumpla el
principio de igualdad.

Por otra parte entendemos que si bien es cierto que bajo este
principio todas las personas que se encuentren en los supuestos
establecidos en la Ley para el nacimiento de la obligación
tributaria, y en consecuencia obligado al pago del tributo, el
mismo debe ser de acuerdo a su capacidad contributiva.

Principio de No Confiscatoriedad

Este principio lo busca es garantizar a los ciudadanos su derecho


constitucional de propiedad, razón por la cual el constituyente
establece la garantía de no confiscación para evitar que por la
vía tributaria se prive al sujeto pasivo de su derecho de
propiedad.
Para Héctor Villegas la confiscatoriedad existe cuando el Estado
se apropia indebidamente de los bienes de los contribuyentes, al
aplicar un gravamen en el cual el monto llega a extremos
insoportables, desbordando la capacidad contributiva de la
persona, vulnerando la propiedad privada impidiéndole ejercer
su actividad.

Un tributo será confiscatorio cuando absorbe parte sustancial de


la renta del contribuyente o absorbe parte de su capital, al no
poder satisfacerlo con su renta.

Consideramos que es importante destacar que no solo existe la


confiscatoriedad en los casos de un tributo cuyo gravamen sea
excesivo, sino también en los casos de un gran número de
tributos que deteriore el patrimonio del sujeto pasivo, lo que
equivale a decir que estaríamos en presencia de un sistema
tributario confiscatorio... En nuestro país es necesario
reflexionar si nuestro sistema tributario es confiscatorio ante la
existencia no solo de los tributos administrados y controlados
por el SENIAT, sino también la cantidad de contribuciones
parafiscales, impuestos estadales y las altas alícuotas
impositivas contenidas en las distintas Ordenanzas municipales.

Principio de Capacidad Contributiva

Este principio implica que solo aquellos hechos de la vida social


que son indices de capacidad económica puede adoptados por
las leyes como presupuestos generedor de la obligación
tributaria. Mas la estructura del tributo y la medida en que cada
uno contribuirá a los gastos públicos no están solamente
determinadas por la capacidad económica del sujeto pasivo,
sino también por razones de convivencia, justicia social y de
bien común, ajenas a la capacidad económica.

Este principio, tiene su base constitucional en el artículo 316 de


la Ley Fundamental de la República que expresa:

“El sistema tributario procurara la justa distribución de las


cargas publicas según la capacidad económica del o la
contribuyente, atendiendo al principio de progresividad,
así como la protección de la economía nacional y la
elevación del nivel de vida de la población, y se
sustentara para ello en un sistema eficiente para la
recaudación de los tributos”
La incidencia tributaria no puede descuidar la capacidad
económica del contribuyente. La carga tributaria que le
corresponde a cada sujeto con capacidad económica y
contributiva debe ser proporcional a la manifestación
económica En este orden de ideas las categorías jurídicas
impositivas deben tener un carácter progresivo, en el entendido
que el aumento de la carga fiscal debe obedecer al incremento
real de la riqueza del contribuyente, es decir, la alícuota
aumentara en la medida que aumente la capacidad contributiva
del sujeto gravado, razón por la cual, a mayor ingreso o mayor
riqueza, mayor gravamen, lo que implica en todo caso un
impuesto progresivo.

Jurisprudencialmente el Tribunal Cuarto de lo Contencioso


Tributario (Casos MENACA e INDELMA) señala que, el rechazo de
la deducción de los gastos normales y necesarios a los fines del
impuesto sobre la renta, por falta de retención, comprendía un
supuesto de inconstitucionalidad por violar el principio de
capacidad contributiva, tomando en cuenta que en este caso, la
renta gravable se estaba incrementando ficticia e ilegalmente.

En otra Jurisprudencia destaco “…que dicho principio implica


que los tributos solo pueden ser aplicados en aquellos casos en
que el legislador pueda presumir, con fundamento, que existe la
posibilidad de extraer del patrimonio de los particulares, parte
de la riqueza para ayudar al Estado en el cumplimiento de los
fines que le son propios. En virtud de este principio solamente
se debe gravar una porción de riqueza dentro de la capacidad
que tenga cada sujeto...” (Sentencia del Tribunal Superior
Primero de lo Contencioso Tributario del 17 de diciembre de
1997, caso SUCESION BERTA HENY DE MUJICA).

En nuestro sistema tributario consideramos que al excluir a los


contribuyentes especiales del Sistema de Ajuste por Inflación se
desconoce este principio por cuanto se grava la base imponible
sin considerar el resultado por inflación del ejercicio,
desconociendo la incidencia del efecto inflacionario en la renta
neta gravable del sujeto pasivo.
Principio de Justicia Tributaria o Equidad

El termino justicia, a la luz del derecho romano, se refiere como


la constante y perpetua voluntad de dar (conceder) a cada uno
su derecho, es decir, dar a cada quien lo que merece. Bajo la
óptica del derecho tributario, la justicia se traduce en pagar
impuestos, tasas y contribuciones según las posibilidades de
cada quien.

Este principio fue reconocido como un derecho humano en el


artículo XIII de la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, emitida en París en agosto de 1789, expresando lo
siguiente: “Siendo necesaria, para sostener la fuerza pública y
subvenir a los demás gastos del gobierno, una contribución
común, esta debe ser distribuida equitativamente entre los
miembros de la comunidad, de acurdo a sus facultades”.

De igual forma, la Declaración Americana de los Derechos y


Deberes del Hombre, aprobada en la Conferencia Internacional
Americana, aprobada en Bogotá, Colombia en el año de 1948,
dispone en el Artículo XXXVI: "Toda persona tiene el deber de
pagar los impuestos establecidos por la Ley para el
sostenimiento de los servicios públicos"

Bajo estas premisas, la Constitución del año 1999 en su artículo


316, prevé que el sistema tributario procurará la justa
distribución de las cargas públicas, exigiendo a cada ciudadano
soportar la carga del Estado tomando en cuenta su capacidad
contributiva.

De esta forma, la creación de leyes tributarias deben delimitar


nítidamente la base imponible de cada tributo, asi como
establecer exenciones y no sujeciones orientadas a reconocer la
capacidad contributiva de cada contribuyente.

De igual forma, el sistema tributario es justo cuando extrae del


sector privado estrictamente lo necesario para poder atender los
gastos derivados de la satisfacción de las necesidades de la
comunidad en general, ya que los tributos no deben ser
instrumentos de intervención o un medio para la delegación de
sus funciones intrínsecas o financiamiento de actividades
proselitistas, pues es injusto que la finalidad de un tributo no sea
para utilidad general

Principio de Recaudación Eficiente

Para que un Sistema Tributario logre eficiencia en la


recaudación de los tributos destinados al sostenimiento de la
carga pública, debe reposar bajo criterios de certeza y
comodidad.

En este sentido, todo impuesto debe tener fijeza en sus


principales elementos o característica, para evitar así, actos
arbitrarios por parte de la administración pública, es decir que el
impuesto que cada individuo debe pagar debe ser cierto y claro ,
el tiempo de cobro, la forma de pago, la cantidad adecuada ,
para el contribuyente ya que la incertidumbre da cabida al
abuso y favorece la corrupción de ciertas personas que son
impopulares por la naturaleza misma de su cargo , aunque
cuando no incurra en corrupción o abuso, para evitar las
distintas interpretaciones de las Normas tributarias.

La certeza tributaria es la posibilidad que debe tener el


contribuyente de conocer en forma pronta y definitiva sus
obligaciones y derechos, en especial la cuantía de su deuda
tributaria. En esa línea, el Código Tributario ha previsto a la
consulta institucional y la jurisprudencia como herramientas de
certeza para el cumplimiento de las obligaciones tributarias.

Cabe destacar la importancia de la necesidad de la certeza


tributaria, que no es más que la percepción desde el lente
tributario que adquiere transcendentalmente connotación, y se
refiere a que toda ley sobre impuesto debe delinear en forma
expresa los elementos constitutivos de las obligaciones
tributarias, para que las personas sepan si es contribuyente,
cuando debe pagar, la cantidad a pagar, que conozca con
claridad cuáles son los hechos gravados.

Establecer el impuesto con certeza es obligar al legislador a que


produzca leyes claras en su enunciado, claras al señalar el
objeto de la imposición, el sujeto pasivo, el hecho imponible,
cuales son sujeto pasivo y sujeto activo y cuáles son los sujetos
determinante del el nacimiento de la obligación tributaria, la
tasa, impuesto, contribuciones, etc. Por eso es imprescindible
que, no basta a la ley crear el tributo, sino establecer todos sus
elementos esenciales, Solo así podrá haber certeza.

Por otro lado, la Administración Tributaria debe


procurar comodidad tributaria, disponiendo que todo impuesto
debe cobrarse en el tiempo y la forma que sea más cómoda
para el contribúyete, lo cual se significa que los plazos y fecha
debe fijarse de modo que los contribuyente le resulten más
prácticos y poco gravoso el cumplir con sus obligaciones
tributarias.

Para cumplir con este principio, sobre la premisa de que todos


los tributos deben ser cobrados en el tiempo y el espacio más
cómodo y oportuno. Siempre se debe tener en cuenta la
disponibilidad de dinero y tiempo del contribuyente y así
garantizar el ingreso de los recursos al Estado, deben escogerse
aquellas fechas o periodos , en atención a la naturaleza del
gravamen, sean más propicias y ventajosas para que el
contribuyente realice su pago, implica que los documentos que
los contribuyentes deben elaborar para efectuar el pago
(declaraciones de impuestos, formularios, etc.) aparezcan
redactados en forma clara, sencilla y comprensible, de manera
que puedan realizar sus operaciones lo hagan sin incurrir en
error, asimismo, designando lugares adecuados para el
desarrollo de las funciones recaudatorias del Estado, en donde
los sujetos pasivos sean tratados con decoro y atención.

Además, se deben proporcionar otro tipo de facilidades, como el


que el pago de determinadas contribuciones se puedan
efectuarse por internet. Que actualmente las operaciones se
están realizando de forma digital, tanto el pago, como las
declaraciones, de esta forma el contribuyente cumple con la
obligación tributaria en el tiempo correspondiente que debe
pagar.

Principio Pecuniario de la Obligación Tributaria.

En el artículo 317 de nuestra carta magna se recogió este


principio según el cual “no se podrán establecerse obligaciones
tributarias pagaderas en servicios personales” se consagre el
derecho al carácter pecuniario del tributo, como garantía del
derecho a la integridad personal, es decir, como una garantía
del derecho que tiene toda persona que se respete su integridad
física, psíquica y moral, previsto en el artículo 46 Constitucional.

Otros Principios Constitucionales Aplicables al Sistema


Tributario Venezolano

1. Irretroactividad.

2. Igualdad

3. Tutela Jurisdiccional

4. Obtención Oportuna de Respuesta (eficiencia )

5. Celeridad.

6. Competencia rentista de los Poder Nacional, Estadal y


Municipal.

7. Armonización de las competencias Tributarias.

8. Buena Fe.

Cada uno estos principios se consagran en la Constitución para


todas las ramas de derecho, pero que le derecho tributario se
hacen más específicos en razón de las particularidades de la
materia. Ellos reflejan en el campo jurídico, en alguna medida,
las reglas de la tributación enunciadas por Adam Smith en su
famosa obra “La Riqueza de la Naciones”, a saber: Igualdad de
los contribuyentes ante los tributos; Certeza de sus deudas y de
la oportunidad y formas de pagos; Comodidad para el
cumplimiento de sus obligaciones; y Economía en el costo de
recaudación de los tributos. También se reflejan en esos
principios, los postulados de generalidad, o proyección
horizontal, según la cual no debe haber privilegiados eximidos
del tributo; uniformidad o proyección vertical, en el sentido de
que el tributo debe representar un sacrificio igual para los
contribuyentes, según su capacidad económica; y diferenciación
de la rentas por su origen, que demanda un tratamiento
favorable a las derivados del trabajo, por cuanto su costo se
confunde con la salud y la vida misma del beneficiario.

Principio de Irretroactividad
La Irretroactividad es la prohibición de exigir tributos sobres
hechos ocurridos con anterioridad a la vigencia de la ley que los
crea. En, esencia, una consecuencia el principio de legalidad, ya
que la aplicación retroactiva de la ley, independientemente de la
inequidad que conlleva, implica exigir un tributo sobre hechos
ocurridos cuando no existía norma legal que los calificara como
imponibles. Este principio acepta la excepción legal de la
materia penal, al ordenar la aplicación retroactiva de la ley
cuando suprima el delito o imponga menos pena, que beneficie
tanto al indicado como al convicto.

El principio de Irretroactividad está consagrado en Artículo 24 de


la Constitución en los siguientes términos:

“Ninguna disposición legislativa tendrá efecto retroactivo,


excepto cuando imponga menor pena. Las leyes de
procedimiento se aplicaran desde el momento mismo de
entrar en vigencia, aun en los procesos que se hallaren
en curso…”
En el ámbito tributario este principio se contempla en el artículo
8 del Código Orgánico Tributario donde establece que las leyes
tributarias indicaran su lapso de entrada en vigencia , si ello no
ocurriera se aplicara vencido los 60 días de su publicación; las
normas relativas al procedimiento tributarios se deberán aplicar
con la entrada en vigencia de la ley ; las normas tributarias
tienen carácter irrectroactivo, excepto cuando se suprima o se
establezca sanciones que favorezcan al infractor.

En otras palabras este principio, por su rango constitucional, no


puede ser menoscabado por ninguna ley, bajo la pena de
nulidad. No obstante, hoy se plante la validez de las normas
legales retroactivas, inspiradas en la llamada “retroactividad
benigna”, o sea, cuando la aplicación de tales normas sea
favorable al contribuyente.

Principio de Igualdad

Este principio tiene su fundamento en el artículo 21 del texto


constitucional que establece:

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