DOCENTES HOY
Es en esta línea, les proponemos analizar y discutir acerca de las llamadas
«nuevas infancias y adolescencias» en la escuela:
1. ¿Qué tienen de «nuevo» los alumnos que asisten a la escuela?
Los alumnos que asisten actualmente a la escuela se caracterizan por transitar infancias y
adolescencias marcadas por contextos sociales, culturales y tecnológicos en constante
transformación. Estas nuevas generaciones están profundamente influenciadas por la
digitalización, la globalización y las desigualdades socioeconómicas, lo que les otorga
perspectivas y modos de relacionarse con el conocimiento y el entorno diferentes a los de
generaciones anteriores. Los niños y jóvenes de hoy están más expuestos a una multiplicidad de
culturas e identidades a través de las redes sociales y los medios digitales, y a menudo enfrentan
tensiones entre estas influencias y las expectativas tradicionales de la escuela. Asimismo, las
problemáticas estructurales como la pobreza, la violencia y la exclusión los afectan de manera
directa, configurando infancias y adolescencias heterogéneas y complejas.
2. ¿Qué aspectos del dispositivo escolar conmueven?
El dispositivo escolar tradicional se ve conmovido principalmente por la desconexión entre las
expectativas de la institución y las realidades de los alumnos. Los métodos pedagógicos
diseñados bajo concepciones homogéneas de la infancia resultan insuficientes para abordar las
nuevas formas de habitar el aprendizaje, marcadas por la diversidad cultural, tecnológica y social.
Los tiempos y espacios rígidos de la escuela chocan con la fluidez y el dinamismo que caracteriza
la vida fuera de sus muros. Además, los modos en que se definen las relaciones de autoridad y
las normas de convivencia en la escuela suelen entrar en conflicto con las experiencias y
expectativas de los niños y adolescentes, quienes esperan un mayor reconocimiento de sus
derechos y su individualidad. Este desajuste genera tensiones y cuestionamientos profundos
sobre la pertinencia y efectividad de las prácticas escolares actuales.
3. ¿Qué hipótesis suelen formularse para explicar «comportamientos
problemáticos» de los alumnos (centradas en aspectos individuales, sociales y
familiares)?
Con frecuencia, las explicaciones sobre los comportamientos considerados problemáticos en los
alumnos se centran en factores individuales, sociales y familiares. En el ámbito individual, se
atribuyen a supuestos déficits cognitivos, emocionales o de autocontrol. Desde una perspectiva
social, se consideran efectos de la exposición a contextos violentos, marginales o
desestructurados, vinculando los comportamientos al ambiente comunitario. En cuanto a los
aspectos familiares, se enfatiza la falta de apoyo o supervisión parental, los conflictos
intrafamiliares o la ausencia de figuras de referencia. Estas hipótesis suelen estar cargadas de
juicios moralizantes y tienden a culpabilizar al alumno o a su entorno más cercano, sin considerar
el rol del sistema escolar y las condiciones estructurales que también inciden en las dinámicas
educativas.
1. ¿En qué medida esas hipótesis refuerzan la fragmentación de la infancia?
Estas hipótesis refuerzan la fragmentación de la infancia al consolidar visiones polarizadas entre
lo "normal" y lo "problemático". Al etiquetar a ciertos niños y niñas como desviados de un modelo
idealizado de desarrollo, se perpetúa la idea de que no todos transitan una infancia válida. Este
enfoque no solo invisibiliza las diversas experiencias de los alumnos, sino que también contribuye
a su exclusión al tratarlos como casos individuales o grupales aislados, sin reconocer las
dinámicas estructurales y pedagógicas que contribuyen a sus dificultades. Además, estas
hipótesis profundizan las desigualdades al cargar sobre los alumnos y sus familias la
responsabilidad de problemas que tienen raíces en las condiciones sociales y económicas más
amplias.
2. ¿Podemos formular hipótesis alternativas?
Una hipótesis alternativa podría partir del reconocimiento de que los comportamientos
problemáticos de los alumnos no son defectos individuales, sino manifestaciones de tensiones
entre sus contextos de vida y las expectativas escolares. En este sentido, se puede considerar
que tales conductas reflejan la necesidad de repensar las prácticas pedagógicas para hacerlas
más inclusivas y pertinentes. También se puede plantear que estas actitudes surgen como
estrategias de resistencia frente a un dispositivo escolar que muchas veces no reconoce ni valora
las identidades y experiencias de los alumnos. Estas hipótesis invitan a adoptar enfoques que
prioricen el diálogo, la empatía y la construcción conjunta de soluciones entre alumnos, docentes
y familias, reconociendo a todos los actores como parte de un sistema interdependiente.
EVALUACION:
1- Enuncie las acciones necesarias para evitar que los niños y las niñas sean
invisibles.
Evitar que los niños y niñas sean invisibles requiere crear un entorno protector que asegure el
respeto y la garantía de sus derechos. Algunas de las acciones necesarias incluyen fortalecer la
capacidad de las familias y comunidades para cuidar y proteger a sus niños, reforzar el
compromiso del gobierno mediante políticas públicas inclusivas y presupuestos orientados a los
sectores más vulnerables, ratificar y aplicar leyes que protejan los derechos de la infancia, y
perseguir judicialmente a los autores de crímenes contra ellos. Es fundamental promover el
conocimiento de sus derechos entre los niños, brindarles herramientas para su protección, y
asegurar que los servicios básicos lleguen a todos sin discriminación. También se requiere un
seguimiento continuo y la transparencia en la supervisión de abusos, además de fomentar el
debate social sobre actitudes y prácticas que perpetúan la exclusión y el abuso.
2- Describa a que se refiere la doctrina de la situación irregular y la diferencia entre
niñez y minoridad.
La doctrina de la situación irregular concibe a los niños como objetos de intervención y tutela
jurídica, especialmente cuando están en "peligro material o moral". Esta perspectiva, vigente
durante gran parte del siglo XX, justificaba la intervención del Estado en casos donde se
consideraba que la familia no podía garantizar el desarrollo adecuado del niño, lo que a menudo
resultaba en medidas coercitivas como su reclusión en instituciones de protección o
reformatorios.
La diferencia entre niñez y minoridad surge en este contexto: mientras la "niñez" se asociaba a
los niños que vivían con sus familias y recibían cuidados, educación y protección, la "minoridad"
refería a aquellos en situación de desamparo, pobreza o infracción, considerados como un
problema público. Para estos últimos, se creó un sistema institucional separado y más punitivo.
3- Explique brevemente qué significa “sujeto de derecho” y cómo los diferentes
dispositivos institucionales dan lugar a esta infancia titular de derechos.
“Sujeto de derecho” implica reconocer a los niños, niñas y adolescentes como personas plenas
con derechos inherentes, dejando atrás la concepción de ellos como objetos de tutela. Esto
supone garantizar condiciones que permitan ejercer estos derechos de manera efectiva. Los
dispositivos institucionales deben traducir este reconocimiento en políticas públicas que aseguren
acceso universal a servicios básicos, protección integral, y oportunidades de participación. Esto
incluye revisar y adaptar marcos normativos y prácticas institucionales para eliminar enfoques
punitivos o de exclusión y asegurar que las decisiones y acciones sean respetuosas de la
dignidad y los derechos de la infancia.
4- ¿Qué importancia se le asignan a las “etiquetas” en la construcción de la
identidad y por qué?
Las etiquetas tienen un impacto profundo en la construcción de la identidad, ya que funcionan
como actos de nombramiento que pueden limitar o condicionar cómo una persona es percibida
por los demás y por sí misma. Etiquetas como "vulnerable" o "delincuente" tienden a fijar la
identidad de manera estática, negando la posibilidad de cambio y perpetuando desigualdades.
Estas etiquetas no solo describen, sino que también prescriben, influyendo en las oportunidades
disponibles para la persona etiquetada y reforzando estereotipos y prejuicios que determinan su
destino.
5- Explique brevemente las características de las representaciones sociales.
Las representaciones sociales son construcciones colectivas que combinan dimensiones
objetivas y subjetivas. Son sociales porque se desarrollan históricamente como parte de un
contexto cultural, y son subjetivas porque cada individuo las interioriza y las utiliza para interpretar
y actuar en el mundo. Estas representaciones influyen en cómo percibimos y clasificamos a las
personas y los grupos, y suelen estar impregnadas de relaciones de poder que naturalizan
diferencias y jerarquías. Al ser compartidas, facilitan la comunicación y la vida social, pero
también producen y refuerzan desigualdades cuando se utilizan para justificar exclusiones o
desigualdades estructurales.
6- Resuma brevemente a que se refiere “educar”, en función de los derechos de
niños/as a la educación y en la educación.
Educar, en el marco de los derechos de los niños, implica garantizar no solo el acceso igualitario
a la educación, sino también una experiencia educativa que respete y potencie la dignidad,
capacidades y derechos de cada niño. No se limita a transmitir conocimientos, sino que busca
promover la autonomía, la ciudadanía activa y la igualdad de oportunidades. En este sentido,
educar es una acción política y jurídica que involucra distribuir el capital cultural de manera justa,
respetando la diversidad y garantizando que nadie quede excluido del proceso educativo.
7- Sintetice los arts. 28 y 29 la Convención Internacional de los Derechos del Niño.
El artículo 28 establece el derecho del niño a la educación, destacando la obligación de los
Estados de garantizar la enseñanza primaria gratuita y obligatoria, fomentar la educación
secundaria y superior accesibles, y reducir la deserción escolar. También resalta la importancia de
que la disciplina escolar se administre con respeto a la dignidad humana.
El artículo 29 define los objetivos de la educación, incluyendo el desarrollo pleno de las
capacidades del niño, el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales, la
identidad cultural y la preparación para la vida en sociedad con valores de paz, igualdad y respeto
al medio ambiente.
8- Explique y fundamente el papel de los adultos frente a niños y los jóvenes.
El papel de los adultos frente a niños y jóvenes es fundamental en su desarrollo y educación. Los
adultos deben actuar como guías y referentes, estableciendo límites claros y normas que
permitan la convivencia y la transmisión de valores culturales y sociales. Esto implica encontrar
un equilibrio entre protegerlos y promover su autonomía, evitando tanto la imposición autoritaria
como la ausencia de reglas. Los adultos deben sostener un lugar de asimetría que facilite la
transmisión intergeneracional y garantizar un entorno seguro y estimulante donde los niños y
jóvenes puedan desarrollarse plenamente. En este sentido, la educación debe ser un acto de
responsabilidad y compromiso, orientado hacia la construcción de una sociedad más equitativa y
respetuosa.