0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas14 páginas

Ingresos Públicos

Los ingresos públicos son las entradas de dinero que recibe el Estado para financiar el gasto público y satisfacer las necesidades de la colectividad. Se clasifican en ordinarios y extraordinarios, originarios y derivados, así como tributarios y no tributarios, cada uno con características y fuentes distintas. Los principios de legalidad, generalidad y capacidad económica son fundamentales en la imposición de estos ingresos.

Cargado por

julio lugo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
30 vistas14 páginas

Ingresos Públicos

Los ingresos públicos son las entradas de dinero que recibe el Estado para financiar el gasto público y satisfacer las necesidades de la colectividad. Se clasifican en ordinarios y extraordinarios, originarios y derivados, así como tributarios y no tributarios, cada uno con características y fuentes distintas. Los principios de legalidad, generalidad y capacidad económica son fundamentales en la imposición de estos ingresos.

Cargado por

julio lugo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad José Antonio Páez

Dirección General de Estudios de Postgrados


Programa de Especialización en Gestión Aduanera y Tributaria

Realizado por:
Lugo Julio CI N°: 22.211.372
Mena Randy CI N°: 19.528.885
Profesora: Riera Raquel CI N°: 11.812.132
[Link] Tortoza Verenzuela María CI N°: 28.456.582

San Diego, Julio de 2024


INGRESOS PÚBLICOS

Concepto

Los ingresos públicos pueden definirse de manera general y sencilla como todas aquellas
entradas de dinero que recibe el Estado y que le permiten financiar la satisfacción de
necesidades de la colectividad, es decir, que le permiten financiar el gasto público y cumplir
su función dentro de la sociedad.

Si se revisan las definiciones esbozadas por diferentes autores que han estudiado el tema
puede observarse como coinciden en confirmar lo anterior. Es el caso de Valdés Costa
(citado por Fariñas, 1986: 48),

demás organismos públicos se procuran para cumplir los fines que en cada momento

obtiene de sus propios bienes o actividades o de las rentas o bienes del sector privado y que
se destinan a cubrir los gastos del Estado o a lograr otros fines económico-

En síntesis, los ingresos públicos son los recursos que capta el sector público para realizar
sus actividades. Desde el punto de vista cuantitativo, los ingresos constituyen el principal
componente de los ingresos públicos y el segundo componente en importancia son los
precios que el Estado cobra por la utilización de instalaciones públicas o servicios públicos.

Objeto

La finalidad principal de los Ingresos públicos es el de alcanzar los fines superiores del
Estado y atender las necesidades del pueblo.

La Ley Orgánica de la Administración Financiera del Sector Público en su Artículo 2 señala:


La administración financiera del sector público comprende el conjunto de sistemas que
intervienen en la captación de los recursos financieros, o valorados en términos
financieros y en su aplicación para el cumplimiento de los fines del Estado y estará regida
por los principios de justicia social, legalidad, honestidad, participación, eficiencia,
solidaridad, solvencia, transparencia, responsabilidad, rendición de cuentas, equilibrio
fiscal y coordinación macroeconómica.

El presidente o presidenta de la República en ejercicio de su competencia de administrar la


Hacienda Pública Nacional, podrá en Consejo de Ministros, decidir sobre el monto,
distribución y disposición de los recursos y asignaciones creados mediante leyes u otros
instrumentos, con el objetivo de alcanzar los fines superiores del Estado y atender las
necesidades del pueblo venezolano.

Características del Ingreso Público:

Las características del Ingreso público son las siguientes:

a) El ingreso público es siempre una suma de dinero. No obstante, en algunas


ocasiones el ingreso público que inicialmente se cuantifica es una cantidad de
dinero, se hace efectivo en especie; como por ejemplo en aquellos casos en que la
deuda tributaria se extingue con la entrega de bienes del patrimonio histórico.
b) Percibida por un Ente Público.
c) Tiene como objeto esencial financiar el gasto público.

Clasificación de los Ingresos Públicos

Como en el caso del gasto público, son variados los criterios de clasificación que se han
esbozado para agrupar los diferentes tipos de ingreso. Seguidamente se comentan algunas
de las clasificaciones más utilizadas.

Ingresos Ordinarios e Ingresos Extraordinarios. En primer término, el criterio financiero


los clasifica en ordinarios y extraordinarios, tomando en consideración la regularidad o
periodicidad de los ingresos, y las características de la fuente que los genera. De esta forma,
los ingresos ordinarios son aquellos que el Estado recibe en forma periódica, puede repetir
su recaudación período tras período, y su generación no agota la fuente de donde
provienen ni compromete el patrimonio actual o futuro del Estado y sus entes. Es decir, son
ingresos cuya recaudación tiene la posibilidad de ser repetida año tras año, porque
provienen de la administración del patrimonio estatal, o de tributos que son pagados por los
particulares de manera rutinaria. Los ingresos ordinarios deberían ser suficientes para cubrir
los gastos públicos ordinarios que debe efectuar el Estado en el cumplimiento de sus
diversas funciones. Por su parte, los ingresos extraordinarios presentan como característica
distintiva que la fuente que los genera no permite su repetición continua y periódica, y
afecta o compromete la disminución del patrimonio del Estado en el presente o en el
futuro. Tal es el caso de la venta de los bienes que son propiedad del sector público y de la
realización de operaciones de crédito público, ya que en ambos casos se genera un ingreso
público y como consecuencia el patrimonio se ve reducido (venta de bienes), o se
compromete hacia el futuro (crédito público), situación que no permite que este tipo de
ingresos sean susceptibles de ser repetidos continuamente y de manera indefinida. También
es el caso de situaciones especiales en las que el Estado percibe un ingreso por un período
limitado de tiempo, en virtud de alguna legislación temporal que lo autoriza para ello. Se
recomienda que los ingresos extraordinarios se utilicen para hacer frente a situaciones
imprevistas que conllevan a la ejecución de gasto público extraordinario; sin embargo, en el
presente los gobiernos suelen acudir a este tipo de ingresos para financiar sus gastos
rutinarios. La clasificación de ingresos ordinarios y extraordinarios suele presentarse
también bajo la denominación de ingresos corrientes (correspondiente a los ordinarios) e
ingresos de capital (extraordinarios).

Ingresos Originarios e Ingresos Derivados. Un segundo criterio de clasificación agrupa a los


ingresos públicos de acuerdo a la potestad que le permite al Estado generarlos,
dependiendo si provienen de la potestad que éste tiene para administrar su patrimonio, o
de su poder de imperio que le permite sustraer parte de la renta de los particulares de
manera coactiva. Cuando los ingresos provienen de la actividad que realiza un ente público
al administrar sus bienes propios se trata de ingresos originarios; por ejemplo, la actividad
económica de una empresa propiedad del Estado que vende libremente bienes y servicios a
la colectividad, genera un monto de ingresos que se consideran originarios, ya que para
obtener este tipo de entradas de dinero el Estado no necesita obligar a los particulares a
que adquieran su producto, simplemente actúa como un oferente más dentro del mercado.
Por su parte, para obtener ingresos derivados el Estado interviene coactivamente la
actividad económica de los particulares, obligándolos a contribuir con el financiamiento del
gasto a través del pago de tributos como los impuestos. Esta intervención estatal está
fundamentada en el régimen jurídico vigente en cada sociedad (legislación tributaria).

Ingresos Tributarios e Ingresos No Tributarios. En el mismo orden de ideas de la


clasificación anterior, puede identificarse una diferenciación más específica entre los
ingresos públicos: tributarios y no tributarios. Los ingresos tributarios, como su nombre lo
indica, provienen directamente de la recaudación de tributos. Dentro de los tributos se
identifican tres grupos principales de ingresos públicos: impuestos, tasas y contribuciones.

Los Ingresos no tributarios se pueden sub-clasificar en:

Ingresos patrimoniales. El Estado en su patrimonio puede contar con bienes de


dominio público y dominio privado. Aun cuando los bienes de dominio público
suelen ser utilizados por la colectividad en forma gratuita, no se descarta la
posibilidad de que el Estado pueda recibir ingresos por ser el propietario y
administrador de éstos. Por su parte, los bienes de dominio privado presentan
mayores posibilidades de generar ingresos públicos, cuando el Estado recibe
alguna contraprestación monetaria por permitir su uso y disfrute. Tal es el caso
de las concesiones para explotación petrolera y minera, y también el caso de las
empresas propiedad del Estado, entre otros ejemplos.
Ingresos de la actividad empresarial del Estado: servicios públicos, industriales,
comerciales, monopolización. La privatización.
Los ingresos que se perciben por la actividad empresarial del sector público
pueden considerarse ingresos patrimoniales de dominio privado, ya sea que el
Estado sea el propietario de la totalidad de una empresa (empresas públicas), o
comparta su propiedad con el sector privado (empresas mixtas). Son diferentes
los conceptos por los cuales pueden generarse estos ingresos empresariales,
entre los cuales cabe mencionar: el precio cobrado por los bienes y servicios que
producen las empresas públicas (destinados total o parcialmente a cubrir los
costos y gastos de la empresa en cuestión), los superávit o ganancias que
pudieran obtenerse de esta actividad, los ingresos recaudados al realizarse la
venta total o parcial de alguna unidad empresarial (privatización), entre otros.
Es importante destacar que generalmente el objetivo de las empresas públicas
no es la obtención de una utilidad financiera; por el contrario, es frecuente
observar que éstas presentan pérdidas, y en lugar de generar ingresos para el
Estado, éste tenga que financiarlas a través del gasto público. Muchas empresas
públicas se crean con fines sociales, y para atender sectores que no serían
rentables para la iniciativa privada; sin embargo, existen también empresas
públicas que persiguen una finalidad lucrativa y compiten abiertamente con el
sector privado. Dentro del primer grupo puede mencionarse como ejemplo el
caso de las empresas públicas dedicadas a la prestación de servicios públicos
(electricidad, agua, gas doméstico, entre otras).
En el segundo renglón de las empresas lucrativas existen casos en Venezuela de
empresas públicas y mixtas que logran administrar sus operaciones de tal
manera que pueden contribuir al tesoro público con sus utilidades financieras
(tal es el caso de Petróleos de Venezuela, PDVSA).
Es destacable el hecho de que con frecuencia este tipo de empresas constituyen
monopolios, al ser las únicas que ofrecen sus bienes o servicios en un mercado
particular (sector eléctrico, por ejemplo); esta monopolización puede surgir
como consecuencia de una decisión gubernamental que establezca la
prohibición del ejercicio privado de la actividad en cuestión (protegiendo
intereses nacionalistas), o por la falta de atractivo que pueda tener este tipo de
actividades para el sector privado. También puede darse el caso de los llamados
bienes
y servicios a bajo costo, o suplir la falta de iniciativa privada, sino desarrollar
actividades lucrativas y obtener ganancias por encima de lo normal; al poseer un
monopolio de este tipo se obliga a los consumidores a pagar un precio superior
por los bienes, por lo que se afirma que además de pagar un precio el individuo
paga un tributo al dueño de la empresa (el Estado).
Otro renglón de ingresos públicos empresariales es la privatización de bienes
propiedad del Estado. Las empresas públicas o mixtas pueden ser vendidas total
o parcialmente al sector privado, y el monto obtenido por esa venta constituye
un ingreso para el tesoro público. Además de constituir una fuente de ingresos
(una fuente agotable, claro está), la privatización suele ser vista como algo
positivo en la gestión fiscal de un gobierno por diferentes razones: se reduce el
gasto público destinado a cubrir los déficit de empresas públicas privatizadas, se
incrementan los montos de inversión privada destinados a la actualización y
repotenciación de esas empresas, se incrementa la eficiencia en el uso de los
recursos, entre otras. Sin embargo, quienes se oponen a los procesos
privatizadores argumentan que también se producen efectos nocivos, tales
como transferir al sector privado sectores de importancia estratégica (como las
telecomunicaciones), y que la reducción de costos y mejora de eficiencia se
logra sacrificando puestos de trabajo.
Ingresos de la actividad monetaria: emisión monetaria, cambio de divisas,
crédito público.
Al estar en manos del Estado el control del sistema monetario (en el caso
venezolano se encarga el Banco Central de Venezuela), las actividades derivadas
de esta función pueden proporcionar algún tipo de ingreso al tesoro público.
Entre las distintas categorías de ingreso pueden mencionarse: la emisión de
dinero y el cambio de divisas. La emisión de dinero corresponde una función de
los bancos centrales, pero no siempre representa un ingreso público. Como lo
establece la Ley del Banco Central de Venezuela 1 en su artículo 101, el BCV solo
puede colocar dinero en circulación (o retirarlo) cuando se cumplen las
condiciones allí señaladas: compra (venta) de oro y divisas. Es decir, la compra
de moneda extranjera se traduce automáticamente en la entrega de bolívares al
sistema monetario, en una emisión monetaria, que no afecta las finanzas
públicas del Estado venezolano. Si el gobierno recibe bolívares del BCV, es
porque ha entregado a cambio moneda extranjera u oro, o ha realizado alguna
otra operación contemplada en la ley. Pero el BCV no está autorizado a emitir
dinero para destinarlo al financiamiento del gasto público. Aun cuando se ha
afirmado que en Venezuela se han dado casos de emisión monetaria para
financiar las actividades del Estado, estas afirmaciones no han sido
completamente demostradas, y estarían violando las disposiciones señaladas en
la ley. En caso de utilizar el emisionismo monetario como mecanismo de
generación de recursos, pueden provocarse efectos nocivos sobre el sistema
económico, como por ejemplo, la profundización de procesos inflacionarios. En
cuanto al cambio de divisas, si el sistema cambiario del país también es
controlado por el Estado, la comercialización de moneda extranjera proporciona
un margen de utilidad que ingresa al tesoro público. Este margen de utilidad
proviene del diferencial existente entre los precios de compra y venta de las
divisas, y en el caso venezolano es una actividad propia del BCV.
El crédito público, es la capacidad que tiene un Estado de contraer deudas
basado en la confianza, por parte del acreedor, de que el mismo está en
condiciones de cumplir con el compromiso contraído al obtener el crédito;
ahora bien aquí entra otro término importante que es el empréstito, el cual
debe entenderse como el uso del crédito público mediante la emisión de bonos,
los cuales traducen el deseo del Estado de recurrir al ahorro de terceros,
creando al efecto una relación jurídica y económica; finalmente está la deuda
pública la cual constituye las obligaciones contraídas por el ya referido Estado,
para atender el servicio de la misma, mediante su amortización y el pago de
intereses.

empréstito basado en la solvencia moral y económica del Estado, mientras que


la deuda es la obligación ya asumida, al obtener los recursos a través del

créd
un ingreso y que dependen de la capacidad que tiene el Estado de generar
confianza en el pago futuro del dinero recibido y los intereses asociados a cada
operación.
Otros ingresos públicos no tributarios: recursos gratuitos (legados,
donaciones, sanciones.)
Entre otras fuentes de ingresos de menor importancia se pueden mencionar
aquellos que se obtienen sin que el Estado procure su recaudación (recursos
gratuitos), y los que provienen de la ejecución de sanciones. En el primer grupo
se encuentran las donaciones que reciben los entes públicos y que permiten
financiar total o parcialmente sus operaciones. También se presenta el caso en
que los bienes de algún ciudadano que fallece pasan a manos del Estado por
carecer de herederos que reclamen tales bienes (legados). En cuanto a las
sanciones, se refieren a las penalizaciones que deben pagar los ciudadanos por
infringir las leyes
Principios de la Imposición

Los principios rectores del Ingreso público son los siguientes:

Principio de Legalidad: Los ingresos se deben fijar por medio de leyes, tanto
desde el punto de vista material como formal, es decir, por medio de
disposiciones de carácter general, abstracta, impersonales y emanadas del
poder legislativo.
Principio de generalidad: Este principio alude al carácter extensivo de la
tributación y significa que cuando una persona física o ideal se halla en las
condiciones que marcan, según la ley, la aparición del deber de contribuir, este
debe ser cumplido, cualquiera que sea el carácter de sujeto, categoría social,
sexo, nacionalidad, edad o cultura. La generalidad surge en el artículo 133 de la
Constitución Nacional ya que ordena que sin excepción toda persona tiene el
deber de coadyuvar a los gastos públicos mediante el pago de impuestos, tasas
y contribuciones que establezca la ley .
Principio de capacidad Económica: Este principio consagra que la
implementación de los tributos debe considerar la capacidad económica y/o
contributiva de los sujetos pasivos. No existe una definición jurídica de este
principio; no obstante, la doctrina ha señalado que la capacidad económica se
refiere a la situación patrimonial del contribuyente que le permite atender sus
necesidades y compromisos económicos, en consecuencia la capacidad
contributiva significa tener la capacidad económica que permita al
contribuyente soportar el pago de tributos.
Principio de progresividad: este principio describe que a mayor capacidad
económica mayor será el pago producido ya que habrá un alto nivel de vida de
la población dando paso a la obtención de un sistema tributario eficiente para la
recaudación de los tributos.
Principio de Igualdad: Este consagra que no debe excluirse a ningún sector de la
población para el pago del tributo.
Principio de justicia o Equidad: Este principio se encuentra establecido en el
artículo 316 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela al
establecer que el sistema tributario procurará la justa distribución de las cargas
públicas.
Principio de no confiscatoriedad: El artículo 317 de la Constitución Nacional
establece: Ningún tributo puede tener efecto confiscatorio . La no
confiscatoriedad protege al derecho de propiedad, garantía fundamental en un
Estado democrático. Lo que se deriva de la libertad, que es uno de los pilares
que sirve de base al sistema democrático.
Principio de suficiencia: Postula que el sistema tributario debe cubrir las
necesidades financieras del Estado, por lo que se deben tomar en cuenta dos
aspectos: el gasto público a cubrir y los ingresos necesarios para ello. Es
conocido que estas dos magnitudes están íntimamente relacionadas, al postular
algo de una, se requiere ineludiblemente abordar la otra. Por un lado podemos
observar que existen límites al nivel de tributación que puede soportar una
economía, mientras que por el otro también es cierto que hay ciertas
necesidades que el Estado debe indefectiblemente cubrir. Según la opinión de
Neumark Fritz no es aceptable la financiación de gasto con déficit o deuda. El

tributarios exige que la totalidad del sistema fiscal de un país, bajo el supuesto
de un racional equilibrio financiero vertical, se estructure cuantitativa y
cualitativamente de manera tal que los ingresos tributarios permitan en todo la

En definitiva, el cumplimiento total del principio es imposible; no obstante


puede lograrse su versión intermedia, si se elimina el requisito de que se cumpla
en todos los niveles y sólo se restringe su aplicación al país como un todo.
Desde el punto de vista metodológico, este principio puede ser perfectamente
contrastado con la realidad, habida cuenta que su incumplimiento será
fácilmente observado por la existencia de déficit fiscal, emisión o
endeudamiento, mas no permite indagar en el origen de dicho fenómeno ni
consecuentemente solucionar sus causas.
Principio de adaptación: Este principio intenta solucionar el problema que

continuados; en ambos casos se requieren ingresos tributarios adicionales.

adaptación de la imposición en la política de cobertura implica que el sistema


fiscal ha de permitir que, en caso necesario y a corto plazo, se consigan
mediante medidas jurídico-tributarias los ingresos complementarios que sean
imprescindibles para la cobertura económicamente racional de unas
necesidades adicionales notablemente superiores a la medida normal, surgidas
como consecuencia de nuevos gastos de carácter permanente o de carácter
único y extraordinario. Este principio pareciera un caso extremo del principio de
suficiencia, puesto que la necesidad de financiación obedece a razones
extraordinarias, no coyunturales (guerras, catástrofes) o se trata de un cambio
en la coyuntura (aumento de las necesidades de gasto permanentes). En
realidad, el principio parece un límite a cumplir por el legislador ya que el
administrador poco puede hacer (le está vedado el aumento de alícuotas) ante
un aumento de gastos. Pero la característica de poder hacer frente a estas
erogaciones extraordinarias no es del sistema tributario o de los impuestos en
sí, ya que un tributo no puede prever ninguna medida que produzca un
aumento en su recaudación y que esté motivada en aumentos del gasto; ella es
una decisión del legislador que, ante un incremento en las erogaciones, decide
el recurso con el que se financiará.

La presión tributaria:

Este término debe entenderse como el peso que sobre la economía ejerce el Estado, al
detraer recursos de manera coercitiva para el financiamiento de sus actividades. En los
últimos años, Venezuela, ha estado conviviendo con dos fenómenos ya conocidos y vividos
en una primera etapa en los años 90, que son: la devaluación y la inflación. Es importante
resaltar el proceso de dolarización operativa en que ha estado inmersa la economía de
Venezuela y que tiene su origen en el decreto de la Asamblea Nacional Constituyente que
deja sin vigencia la Ley de Ilícitos Cambiarios estableciendo la derogatoria del Régimen
Cambiario y sus Ilícitos, influye notablemente en esa presión tributaria. No obstante, a las
dos características antes señaladas en que ha estado inmersa nuestra económica
observamos que, desde el punto de vista de normativa tributaria en los últimos años, se han
efectuados reformas que han traído como consecuencia un incremento de la carga
tributaria y de los procesos tributarios a los que están sujetos las empresas, a manera
ejecutiva se mencionan algunas reformas en vigencia a la fecha:

Exclusión del Régimen de Ajuste por Inflación previsto en la Ley de Impuesto sobre
la Renta de los contribuyentes que realicen actividades bancarias, financieras, de
seguros, reaseguros y los sujetos pasivos calificados como especiales (SPE) por la
Administración Tributaria.
Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras.
Régimen de anticipo de Impuesto Sobre la Renta aplicable a los SPE.
Declaración de Impuesto al Valor Agregado (IVA) en periodos quincenales por parte
de los SPE y la calificación de Agentes de Retención.
Impuesto a los Grandes Patrimonios sujeción para los SPE.
Reforma del Código Orgánico Tributario estableciendo como unidad de medida para
las sanciones la moneda de mayor valor publicada por el Banco Central de
Venezuela.
Incremento en las sanciones pecuniarias aplicables a los ilícitos formales en un
doscientos por ciento (200%) para el caso que sean incurridos por Sujetos
calificados como especiales.
Ley Orgánica de Coordinación y Armonización de las Potestades Tributarias de los
Estados y Municipios.
Reforma de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación, modificando la
frecuencia del aporte de anual a mensual

La calificación de SPE por parte de la Administración Tributaria se corresponde a un Acto


Administrativo cuya normativa está prevista en la Providencia Administrativa
SNAT/2023/000052 y que genera, en forma práctica, un tratamiento diferenciado respecto
a los contribuyentes que no hayan recibido dicha calificación, la cual básicamente se refiere
a: 1) las obligaciones adicionales o diferenciadas antes señaladas, 2) fechas para el
cumplimiento de las obligaciones fiscales definidas de acuerdo al número terminal del RIF y
3) la cuantía de declaraciones a presentar en un periodo de 12 meses. La calificación de un
contribuyente como Sujeto Pasivo Especial genera un incremento de la carga tributaria (en
términos monetarios y porcentuales), así como de las horas hombre necesarias a ser
incurridas para el cumplimiento de las diversas obligaciones a que estará sujeto. Es
importante señalar que el número de declaraciones antes señalado y el porcentaje de carga
tributaria, pudiere incrementarse según la localización geográfica o el sector económico en
el cual el contribuyente ejecute actividades.

Un aspecto que no podemos pasar por alto, es el relacionado a la dolarización transaccional


de la económica venezolana y la imposibilidad de medir la capacidad económica o
contributiva en divisas o ajustada a la realidad económica del contribuyente, lo que produce
un impacto y distorsión causada al medir la rentabilidad en moneda nacional y en divisas, si
observamos la transacción en divisas no existe enriquecimiento o incremento patrimonial

Renta, apartándose de la naturaleza del tributo, ya que en la realidad económica del


contribuyente no genera ganancia alguna.

En un concepto más actualizado, el Código Orgánico Tributario, su Artículo 146, señala que
los montos de la base imponible, de créditos y débitos de carácter tributario, de los tributos,
accesorios y sanciones deben expresarse en bolívares aun cuando, bajo ciertas condiciones
legales, se admita el pago de los referidos conceptos en moneda extranjera norma que está
alineada con el Decreto 35 señalando que los sujetos pasivos que realicen operaciones en el
Territorio Nacional en moneda extranjera, que constituyan hechos imponibles generadores
de tributos nacionales, deben determinar y pagar las obligaciones en moneda extranjera o
criptodivisas ; no obstante lo anterior la operatividad del Decreto 35 no ha sido
implementada.

Aunado a esto, en Noviembre de 2023 entra en vigor la Ley Orgánica de Coordinación y


Armonización de las Potestades Tributarias de los Estados y Municipios , instrumento legal a
través del cual se reconoce la necesidad de una armonización tributaria, previendo
igualmente, el respeto a principios tributarios fundamentales tales como la capacidad
económica, financiera y no confiscatoria, no obstante lo anterior dicha armonización
tributaria no abarca los tributos nacionales y contribuciones parafiscales, la cual pudiera
haber significado una gran oportunidad de organizar y reformar de manera profunda el
sistema tributario de Venezuela, alineándolo a la necesidad de incentivar el sector
productivo del país y a la consideración del Principio de Legalidad, Generalidad, Capacidad
Económica y/o Contributiva, Progresividad, Igualdad, Justicia o Equidad y No
Confiscatoriedad.

El objetivo de la consideración, aplicación y vigencia de los Principios Tributarios es evitar el


abuso del Estado en virtud de su poder de imposición, y deben ser considerados no como
una guía, sino como elementos que conlleven a mantener y respetar los derechos y
garantías de los ciudadanos frente al ejercicio del poder tributario; así mismo, estos
principios buscan evitar también el abuso de la Administración Tributaria y de los
contribuyentes en su aplicación, brindándole a su vez al juez un marco fundamental a los
fines del soporte de las decisiones o fallos que sobre litigios tributarios se emitan. Los
principios tributarios no deben ni pueden ser interpretados de manera aislada o individual,
todos ellos se complementan y su aplicación conjunta es lo que determina el cumplimiento
de estos; es decir, su aplicación conjunta y no excluyente es lo que garantiza que no se
generen excesos por parte de los sujetos pasivos, o por parte de la propia Administración
Tributaria como sujeto activo en su función de ente recaudador y administrador de los
tributos.

Por todo lo antes expuesto podemos concluir que la Presión Tributaria en Venezuela en los
últimos años es exagerada hasta el punto que la empresa privada está al punto del colapso,
cada vez son más las entidades que cierran sus puertas ante esta situación.

Política Fiscal

Es el instrumento mediante el cual el Estad realiza sus funciones de gasto público,


impuestos, estabilización y planificación de la política económica de la nación. Su función es
asegurar y mantener la estabilidad económica, amortiguando las variaciones de los ciclos
económicos y contribuyendo a mantener una economía creciente, de pleno empleo y sin
inflación alta.

Puede ser entendida como una herramienta que los gobiernos utilizan para influir en la
economía de un país, esto a través de medidas como impuestos, gastos públicos, incentivos
fiscales y otros recursos. Estas medidas permiten al gobierno controlar los niveles de
inflación, el crecimiento económico, el empleo y la distribución de la riqueza.
Los impuestos son una parte importante de la política fiscal, las cuales tienen por objeto
recaudar fondos para financiar los programas del gobierno, tales como9 educación y salud;
los impuestos también pueden ser utilizados para redistribuir la riqueza entre las diferentes
clases sociales o para crear incentivos a la inversión.

Los gastos públicos también forman parte integral de la política fiscal, se usan para mejorar
las infraestructuras del país, financiar proyectos de desarrollo social y mejorar el bienestar
de los ciudadanos.

Las medidas de incentivo fiscal son utilizadas para promover el crecimiento económico,
están incluyen exenciones fiscales o subvenciones a sectores específicos o regiones del país
con el fin de estimular el desempeño económico local.

La Política Fiscal se clasifica en:

a) Política Fiscal Restrictiva: es una herramienta que se utiliza para regular el gasto
público, así como para controlar el déficit presupuestario, puede ser muy útil para
mejorar la estabilidad de la economía. Esto se logra a través del aumento de los
impuestos y la reducción del gasto gubernamental; estas medidas se implementan
con el fin de facilitar la recaudación de impuesto y reducir el déficit del presupuesto
del Estado. Este tipo de políticas ayuda a estabilizar las finanzas públicas lo cual se
logran al reducir el nivel de endeudamiento del gobierno y mejorando los ingresos
fiscales. Estas medidas también ayudan a promover el crecimiento económico y a
mantener un equilibrio entre los ingresos y los gastos del Estado.
En general, la política fiscal restrictiva es una herramienta importante para los
gobiernos que deseen mantenerse al día con sus finanzas públicas y proporcionar
estabilidad económica a sus ciudadanos. Al implementar estrategias fiscales
correctamente, se promueve un ambiente favorable para el desarrollo económico
sostenible, lo cual es beneficioso para todos.
Algunas medidas empleadas por el gobierno cuando se quiere aplicar una policía
fiscal restrictiva son: 1) Incremento de Impuestos: el gobierno puede recadar más
dinero al aumentar los impuestos sobre las personas o empresas, esto ayuda a
reducir el déficit fiscal al reducir los ingresos disponibles para gastar en programas
gubernamentales. 2) Recortes presupuestarios: el gobierno también puede recortar
el gasto en programas gubernamentales para reducir el déficit fiscal, estos recortes
se pueden implementar en diferentes áreas como educación, salud, seguridad
nacional y otros servicios. 3) Reducción de subvenciones: el gobierno también
puede reducir las subvenciones que otorga a las empresas y sectores privados, lo
que ayuda limitar el crecimiento del gasto gubernamental, es una forma efectiva de
controlar el déficit fiscal y reducir la presión sobre los contribuyentes. 4) Cambios en
la estructura tributaria: esto lo pueden hacer los gobiernos para mejorar su
eficiencia e ingresos, por ejemplo se pueden introducir sistemas progresivos o
bajadas generales en los impuestos para promover un ambiente más favorable para
la inversión privada, lo que contribuye al crecimiento económico sostenible.
b) Política fiscal Expansiva: es una herramienta que se utiliza para estimular la
economía, aplicar este tipo de políticas implica que el gobierno reducirá los
impuestos, aumentará el gasto público o ambas cosas a la vez. Esto significa que se
reducen los impuestos sobre las personas y las empresas para darles más dinero
para gastar en bienes y servicios, lo cual ayuda a impulsar la actividad económica
generando más empleos y creando más riqueza. También se pueden utilizar
estímulos fiscales para promover determinadas industrias y sectores, como
incentivos fiscales para nuevas empresas o inversiones en energía renovable.

En resumen, una política fiscal expansiva busca estimular la economía mediante


reducciones de impuestos y mayores gastos gubernamentales; mientras que una política
restrictiva persigue reducir el déficit gubernamental mediante mayores impuestos y
menores gastos gubernamentales. Ambos tipos de políticas fiscales son importante
herramientas utilizadas para promover el crecimiento económico sostenible con equidad
social ; tienen una relación muy estrecha con la inflación, un gobierno puede implementar
una política fiscal restrictiva para controlar el déficit fiscal y reducir la deuda pública
mediante el aumento de los impuestos y recorte en el gastos, lo cual resulta útil para limitar
el crecimiento del gasto gubernamental, estabilizar la economía y reducir la inflación; lo
contrario ocurre con la política fiscal expansiva, ya que cuando un gobierno aumenta el
gasto público se genera un incremento en la demanda agregada que lleva a un aumento en
los precios de los bienes y servicios lo cual produce un impacto en la inflación (aumentan
sus índices).

También podría gustarte