Es súper importante que todos los signos de la empresa (como la marca, el nombre comercial,
etc.) estén registrados legalmente. Así me aseguro de que nadie más los use y tengo respaldo si
en algún momento surge algún problema legal.
Antes de elegir un nombre o una marca, siempre conviene investigar bien si ya existe algo
parecido. Esto me ayuda a evitar confusiones con otras empresas y a asegurarme de que
realmente estoy usando un signo original.