Derecho Romano II
Módulo III
Clase 1
Docente: MSc. Giondelys Antonio Montilla Santiago
La Sucesión
Ni las relaciones jurídicas ni los derechos subjetivos son perpetuos, ya que éstos no
pueden ir más allá de la vida de la persona o sujeto de derecho.
Esto quiere decir que la muerte pone término a la relación o al derecho respecto del
sujeto, pero a la vez plantea el problema del destino de los que tenían por titular al
difunto.
Ciertas relaciones y algunos de esos derechos se extinguen radicalmente; por el
carácter que invisten, otros, especialmente de naturaleza patrimonial, mantienen su
existencia y pasan a un nuevo titular en sustitución de la persona fallecida. Se perfila
así el instituto de la sucesión por causa de muerte. (Arguello, 1998.p. 459)
La Institución de la sucesión
Este instituto es conexo al régimen de la Derecho de las sucesiones o
familia y vinculado al respeto de la derecho sucesorio o derecho
última voluntad del difunto. hereditario.
Su razón de ser se basa en la exigencia de proveer a la
Punto de vista de la función suerte de un patrimonio que continúa existiendo,
práctica del derecho sucesorio: mientras ha desaparecido- por muerte- su titular y se
ha extinguido todo vínculo entre aquél y ese
patrimonio.
En la sucesión por causa de muerte tiene lugar el fenómeno por el cual
a un sujeto de relaciones jurídicas patrimoniales lo sustituye o entra en
Punto de vista jurídico: su lugar otro ,con lo cual permanecen objetivamente inalterados los
derechos que tenían por titular al sujeto original, realizándose así un
cambio solamente subjetivo en la forma de manifestarse aquellas
relaciones jurídicas.
En lenguaje corriente, esta palabra representa, en general, la idea de
una relación de tiempo entre un momento que pasa y otro que
sobreviene, o expresa una noción de serie o de secuela en que un
elemento posterior sustituye o reemplaza a otro que le precede.
En este sentido puede hablarse de que la historia es una sucesión de
acontecimientos o que un gobernante sucede a otro cuando lo suple en
el cargo que ejercía.
SUCESIÓN
En el lenguaje jurídico, la expresión sucesión tiene un significado técnico
que no dista mucho de la acepción corriente, ya que implica la
sustitución o el cambio de titular en una relación jurídica, que puede
operarse tanto por acto entre vivos, como por causa de muerte. Así, el
comprador sucede jurídicamente al vendedor, como los hijos, por
fallecimiento de sus padres, les suceden en las relaciones familiares y
patrimoniales.
La sucesión, pues, en sentido técnico, puede ser por acto entre vivos
(successio inter vivos) o por causa de muerte (successio mortis causa).
Esta segunda, que es la que constituye el objeto de nuestro estudio,
significa el cambio de titular en el conjunto de las relaciones jurídicas
transmisibles de una persona por causa de su fallecimiento.
En la sucesión entre vivos, como en la mortis causa, la sustitución de un
sujeto por otro podía verificarse en la totalidad o conjunto de sus derechos
y obligaciones, o solo en una relación jurídica particular o determinada.
Sucesión a titulo universal Sucesión a título particular o singular
(per universitatem, successio in universum ius) (in singulas res)
SUCESIÓN UNIVERSAL INTER VIVOS:
• La adrogación
Casos en los que las personas libres de potestad • La legitimación
pasaban a la condición de alieni iuris. • El matrimonio cum manu de la mujer sui iuris
• La compraventa
SUCESIÓN PARTICULAR INTER VIVOS: • La cesión de créditos
• La herencia (hereditas): tuvo su origen
en el derecho civil.
SUCESIÓN UNIVERSAL MORTIS CAUSA: • La posesión de los bienes (bonorum
possessio):tuvo regulación en el
derecho pretorio u honorario.
SUCESIÓN PARTICULAR MORTIS CAUSA: El legado: disposición de bienes contenida en
un testamento.
SUCESIÓN UNIVERSAL POR CAUSA DE MUERTE
Formas de transmisión
TESTAMENTARIA AB INTESTATO
Es testamentaria cuando el difunto ha Ab intestato o intestada, cuando
otorgado testamento designando las a falta de testamento o en caso
personas llamadas a sucederle. de su invalidez, la ley designa los
herederos, fundándose en la
organización de la familia –como
ocurrió en el derecho primitivo- o
en los presuntos afectos del
causante, como aconteció
después.
LA SUCESIÓN POR MORTIS CAUSA:
La sucesión por causa de muerte (mortis causa), en la que el fallecimiento de una persona
es el hecho fundamental que le da origen, como la causa provoca el efecto (viventis nulla
hereditias), es un acto jurídico, que nace por voluntad del testador o por imperio de la ley.
OBJETO DE LA SUCESIÓN MORTIS CAUSA:
Objeto de la sucesión mortis causa es un conjunto de relaciones jurídicas o una relación
singular que entra en el círculo de los derechos patrimoniales. Por consiguiente, el derecho
de sucesión por causa de muerte, en buena medida está vinculado con los derechos reales
y los crediticios u obligacionales. La adquisición de un patrimonio como tal o de los
elementos singulares que lo componen constituyen su materia. La sucesión es, en efecto, uno
de los modos de adquisición de derechos patrimoniales.
Sin embargo, la legislación romana no concebía el derecho sucesorio como integrante del
ius privatum, sino que, siguiendo las enseñanzas de Gayo, incluía la sucesión entre los modos
derivativos de adquirir la propiedad.
La herencia:
De contenido esencialmente patrimonial. Sin embargo, la herencia también podía integrarse
con algunos elementos extra patrimoniales accesorios, como:
• El culto familiar de las antepasados (sacra privata).
• El derecho de sepulcro (ius sepulchri).
• El derecho de patronato (iura patronatus).
Este último sólo podía ser heredado por los hijos y hasta el padre estaba autorizado, en virtud de
un senadoconsulto de la época del emperador Claudio, a excluir de la sucesión a alguno de
sus hijos herederos.
Derechos patrimoniales no transmisibles:
Algunos derechos patrimoniales no eran transmisibles hereditariamente, porque se extinguían
con la muerte del autor de la sucesión,
como:
• Las servidumbres personales de usufructo, uso y habitación.
• Ciertos derechos de crédito cuyo objeto consistía en prestaciones personales, como ocurría
en el mandato, la sociedad, la locación de servicios y de obra.
• Algunas acciones penales, entre las que se contaban las que respiraban venganza
(vindictam spirantes),
NEXOS ENTRE DERECHO DE SUCESIONES Y DERECHO DE FAMILIA
La sucesión intestada se basa, en la mayoría de los casos, en una
relación familiar entre el sucesor y el causante. Tal circunstancia
lleva a la ley a llamar a la herencia, a falta de disposición
testamentaria, a los próximos parientes del difunto.
En este sentido, el derecho romano dio prevalencia, durante
mucho tiempo, al parentesco civil o agnación, fundado en la
peculiar organización de la familia romana primitiva, para dar
paso, a partir del pretor, al parentesco natural o de sangre, que
acabó por imponerse en la sucesión del derecho justinianeo.
FINALIDAD DE LA SUCESIÓN A TÍTULO UNIVERSAL
Desde el punto de vista de su finalidad, la sucesión a título universal no se dispone
únicamente en interés de los herederos, sino también en el de los acreedores del
causante. Ello justifica que entren en su esfera algunos institutos, como la
separación de los bienes hereditarios respecto de los del heredero, el traspaso de
las obligaciones del causante al sucesor, etc. Esto explica otro fenómeno derivado
de la sucesión: la continuidad entre el causante y su heredero en la titularidad de
las relaciones jurídicas activas y pasivas desde el momento de la apertura de la
sucesión.
El heredero, al que llama heres, ocupa el lugar del difunto, al que se denomina
causante o de cuius (cujus). (de cuius hereditate agitur: “aquel de cuya sucesión
se trata”). Es el continuador de su personalidad jurídica (succedere in locum
defuncti), ya que causante y heredero constituían una unidad ideal, que hacía del
heres el continuador de la personalidad jurídica del cuius (cujus).
Siendo tal la condición jurídica del heredero, se le transmitían todos los
derechos del causante, así como las obligaciones y cargas que gravaban su
patrimonio, produciéndose una confusión del patrimonio del autor de la
sucesión con el de la persona llamada a sucederle.
Por efecto de esta inescindible fusión patrimonial, el heres quedaba obligado a
pagar las deudas del causante, no solamente con los bienes de la sucesión,
sino también con los bienes propios, pues su responsabilidad iba más allá de los
bienes hereditarios (ultra vires hereditatis).
En cuanto a las relaciones jurídicas de las que el cuius era titular, pasaban al
heredero en las mismas condiciones existentes al tiempo de la apertura de la
sucesión, sin que el hecho de la herencia pudiera concederle derechos más
amplios que los de su antecesor, por aplicación de la regla de que nadie
puede trasmitir a otro más derechos que aquellos de los que es titular (nemo
plus iuris ad alium transferre potest quam quod ipse habet).