0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas7 páginas

Unidad 8 - Final

La Acción Declarativa de Inconstitucionalidad aborda la resolución de conflictos constitucionales donde la lesión de derechos no es evidente, proponiendo procesos específicos para su resolución. Se diferencian varios tipos de acciones, como la Acción Abstracta y la Acción Concreta de Inconstitucionalidad, cada una con distintos alcances y legitimaciones. El juez constitucional juega un papel clave como órgano de control y garantía de derechos, y se destaca la importancia de la acción popular en la defensa del orden constitucional.

Cargado por

Mariam
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas7 páginas

Unidad 8 - Final

La Acción Declarativa de Inconstitucionalidad aborda la resolución de conflictos constitucionales donde la lesión de derechos no es evidente, proponiendo procesos específicos para su resolución. Se diferencian varios tipos de acciones, como la Acción Abstracta y la Acción Concreta de Inconstitucionalidad, cada una con distintos alcances y legitimaciones. El juez constitucional juega un papel clave como órgano de control y garantía de derechos, y se destaca la importancia de la acción popular en la defensa del orden constitucional.

Cargado por

Mariam
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Unidad 8

ACCIÓN DECLARATIVA DE INCONSTITUCIONALIDAD


Un problema que se debe abordar es la forma y modo de resolver un conflicto constitucional cuando la
lesión, restricción o alteración del derecho NO es evidente NI producto de una arbitrariedad o ilegalidad
manifiesta; por el contrario, la norma o acto impugnado por considerar que se alza contra la Constitución
requiere un marco de debate más amplio que el restrictivo del Amparo. De allí la necesidad de habilitar
procesos constitucionales específicos para resolver estos dilemas o supuestos de antinomias
Hay sistemas que permiten la Acción Directa de Inconstitucionalidad:
a. con efectos impugnativos contra la norma que se considera lesiva y que confronta contra la
Constitución y la resolución del planteo, puede tener efectos erga omnes,
b. y otros procesos donde la acción se plantea por un caso concreto, la resolución declarará
inconstitucional la norma al caso específico y no se aplicará al mismo, pero no se la invalidará como
perteneciente al ordenamiento jurídico vigente.
En las llamadas Acciones de Clases, o en los Procesos Colectivos- si bien nuestro sistema de control
de constitucionalidad es difuso y aplicable al caso concreto- el alcance de algunas resoluciones que dictan
los jueces tienen un efecto erga omnes, y se empiezan a vislumbrar estas excepciones que son
bienvenidas ya que solucionan conflictos sociales sin necesidad de obligar a cada afectado a ocurrir ante
los tribunales en procura de la satisfacción de un conflicto idéntico al del 1er litigante afectado directo o
común por el hecho, acto o norma que afecta alguno o varios de los derechos fundamentales que le
reconoce la constitución.
Power Pía:
ACTOS
-Cuando media la fractura sobre un derecho fundamental protegido por la constitución, un tratado
internacional, o las leyes, que en forma arbitraria o ilegal lo lesione, restrinja, altere o amenace, sea por
autoridad pública o particulares; donde sea evidente que esta garantía sea la más idónea, procede la
acción expedita y pronta del amparo constitucional como el recurso más sencillo y rápido para
conjurar el daño o la amenaza cierta.
-Cuando existe una urgencia intrínseca vimos que la Medida Autosatisfactiva es la más idónea, aunque
no se discuta el derecho de fondo que da lugar a la decisión jurisdiccional motivada por la urgencia que
obliga a la respuesta jurisdiccional oportuna, y por ello es pronta para dar efectividad a los derechos.
-Otros bienes jurídicos cuando sufren una lesión con una modalidad concreta y por un medio especifico
tienen una forma de tutela especial; tal el derecho de réplica si la afectación se produce sobre el honor,
la verdad o la intimidad por medio de la prensa, o si se colectan datos que afectan también estos
derechos mediante compilación en bancos de datos donde procede el habeas data.
- Cuando la protección es sobre los derechos del usuario y el consumidor como los del medio ambiente
procede la tutela judicial efectiva del amparo especial, con la característica de una mayor legitimación
para tutelar los derechos difusos o colectivos.
- Siempre es y será útil la acción de habeas corpus para garantizar la libertad y el estado de inocencia.
JUEZ CONSTITUCIONAL.
El juez en estos casos tiene/asume una triple función de:
a) el juez como órgano de poder del Estado,
b) el juez como instrumento de control sobre los demás poderes,
c) el juez como garantía de los derechos o libertades de las personas.
Bidart Campos decía “hay justicia constitucional cuando existe algún tipo de mecanismo o control
mediante el cual se procede a verificar si normas o actos guardan congruencia con la constitución y a
invalidar- cualquiera sea el alcance del veredicto- los que están en colisión con ella”.

LAS DISTINTAS ACCIONES


El pedido concreto, vía acción de inconstitucionalidad y mediante la cual se ejerce el control de
constitucionalidad que efectiviza el principio de supremacía de la misma, es diferente según el sistema de
control (concentrado, difuso o mixto) que adoptan los ordenamientos estatales en el plano internacional,
como también es distinto a como se receptó en el derecho público local.
1) Acción Abstracta de Inconstitucionalidad.
Es la pretensión que se efectúa a fin de declarar la inconstitucionalidad de una norma y tiene
alcances erga omnes, ejercitada por cualquier ciudadano, más allá de cualquier grado de afectación,
y adquiere este alcance general.
Es propia de Sistemas de Control Concentrado (un órgano de control de constitucionalidad específico)
y también adoptada por los Sistemas Mixtos (dual o paralelo) . Restringida cuando quita una ley de
circulación, Amplia: cuando puede ser emitida por cualquier ciudadano. Ejemplo: Colombia.
La legitimación para la articulación de este tipo de acción -que nada más y nada menos saca de
circulación una norma legal- , en algunos regímenes legales conforme su propio sistema, es restringido
“variando cada uno de estos sistemas el reconocimiento de los sujetos legitimados” dice Torricelli y
detalla algunos países que adoptan este mecanismo.
La legitimación puede ser “amplia” con lo que se consagra la “acción abstracta popular” por medio de la
que cualquier habitante puede impulsar este mecanismo de control de constitucionalidad de una ley, mas
allá de que este afectado o no por la misma, tal como procede en Colombia , donde la legitimación es
compartida por el defensor del pueblo. Basta la simple condición de ciudadano para ejercitar esta
pretensión.
Procede contra actos que hacen a la defensa de la constitución, vicios en la reforma de la misma,
mecanismos de democracia directa o semi-directa o decretos en forma de ley que fueran decretados por
el Poder Ejecutivo.
2) Acción Concreta de Inconstitucionalidad.
Esta especie requiere la existencia de un interés concreto, ya sea por la afectación concreta de tipo
individual o de un interés propio, colectivo o de clase, diferenciándose en el tipo de pronunciamiento que
se pretende lograr.
Así, esta acción puede estar orientada a que el órgano jurisdiccional emita una “Sentencia Declarativa”
donde se emita un pronunciamiento donde se “declare” si la norma en cuestión es constitucional o no, a
fin de dar certeza a una relación jurídica que está alcanzada por la norma cuestionada. El propósito de
esta acción es solo la mera declaración, pero no impone una condena concreta.
Se busca solamente despejar el cono de sombras que pesa sobre la si una norma es constitucional o no.
En tanto regímenes jurídicos admiten la Acción Concreta de Inconstitucionalidad de Condena, que
evite un perjuicio sufrido o potencial producto de la aplicación de la ley cuya condena de
inconstitucionalidad se propugna, ya que existe relación entre la ley cuestionada y la afectación concreta
cuya reparación se solicita, lo que permite el art. 43 de la C. Nacional que permite el ejercicio de la misma
por las acciones que dispone, sin que se agoten en ellas ya que el mismo art. 43 señala la posibilidad de
ocurrir por vías procesales que se consideren “más idóneas” para el cuestionamiento de la
constitucionalidad de la ley.
3) Acción Directa de Inconstitucionalidad.
Por esta acción se pretende objetar normas en carácter general que se consideran contrarias a
la Constitución y Tratados con jerarquía constitucional, “mas no a obtener un pronunciamiento
judicial concreto sobre la idoneidad jurídica de actos por los que aquellas fueron directamente aplicadas al
accionante.
No, es pues la vía por la que puedan impugnarse actos concretos de aplicación de las normas cuya
constitucionalidad se cuestiona, ni tampoco obtener una declaración de certeza ya que comprende el
reconocimiento de situaciones jurídicas individualizadas en el conflicto que se ventila” lo explica Díaz.
El demandante no será el beneficiario del régimen sino el autor de la norma impugnada, lo que le permite
compartir esta cualidad con los sistemas abstractos. Alcanza para su promoción el solo hecho de estar
alcanzado por sus preceptos en forma genérica”

LA ACCION POPULAR: DERECHO DEL PUEBLO.


Está instituida en defensa del orden constitucional y de la supremacía de esta, con lo que implica que
cualquier persona, sin tener interés jurídico concreto directo; sin que esté afectado de manera concreta y
directa por una norma, puede impeler el control de constitucionalidad con una petición concreta dirigida al
juez.
Es una excepción al principio de legitimación: en la acción popular no es preciso titularizar un
derecho o interés legítimo, la legitimación se extiende a todos.
Nuestro ordenamiento no la receptó por falta de causa y quien la prueba debe ser el titular de un derecho
propio o interés personal.
A partir de 1994: se delegó la acción popular a representantes, por ejemplo: Defensor del pueblo, defensa
de los DDHH, etc.
ACCIONES ABSTRACTAS.
ACCIÓN ABSTRACTA DE INSTITUCIONAL CON CRITERIO RESTRINGIDO:
-Se promovieron por vía de amparo conforme al art. 43 segunda parte, articuladas por asociaciones de
defensa del consumidor, del usuario, y del ambiente.
-Inexistencia de reglamentación.
LA LLAMADA ACCIÓN ABSTRACTA DE VERSION POPULAR
Se logró la declaración de inconstitucionalidad del art.3 inc. d) del Codigo Nacional Electoral y que asi
pudieran votar los detenidos por orden de un juez sin condena efectiva, en tanto no recuperan su libertad.
Se logra la implementación del habeas corpus: con el caso verbisky donde la CSJN señalo la
legitimación de la pretensión del art.43 2da parte de la CN debía ceñirse al mandato constitucional ya no
por amparo sino por habeas corpus colectivo como se recepta la acción abstracta en su versión popular.
Vebistsky mediante habeas corpus en representación de todos los hombres y mujeres
detenidas en las prisiones de la prov. De bs as relato que existía un hacinamiento y
superpoblación, en donde los calabozos estaban en un estado deplorable de conservación e
higiene lo que afectaba sus derechos fundamentales. En principio se desestimó porque debían
interponerlo de manera individual. La mayoría de la CSJN reconoció la legitimación imperante.
Las Acciones de Inconstitucionalidad en el Orden Nacional (no esta en el power de pía)
● La antigua ley 27 que entró en vigencia en 1862 al reconocer la naturaleza y funciones del poder
judicial, más allá de establecer el objetivo de sostener la observancia de la Constitución nacional,
claramente estableció que nunca un juez procede de oficio (art.2) y desde los arts. 6 a 26 fueron
modificados por el Dto ley 1285/58. Dejo ello en manos de las partes.
● La ley 48 que regula la jurisdicción y competencia de los tribunales nacionales vigente desde 1863, al
reglamentar estos aspectos funcionales del poder judicial nacional en su art. 21, señala la forma de
contralor de constitucionalidad en el ejercicio de la magistratura aplicando el principio de supremacía.
● El Decreto ley 1285/58, ratificado por ley 14.467, que regula la organización de los tribunales nacionales
en su medulosa descripción de las causas en las que intervienen desde la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, hasta los tribunales inferiores de cada jurisdicción, no recepta una acción directa de
inconstitucionalidad como un mecanismo procedimental directo.
Tampoco existe una Acción Directa con esta característica en las leyes adjetivas que regulan los Procesos
Civiles o Administrativos, una norma que permita canalizar una acción de derecho público que sirva para
operativizar las cláusulas de libertad, es decir los derechos de cuño constitucional afectados o restringidos
por la norma infra constitucional cuestionada, prescindiendo de la misma, ya que se la reputa como
inconstitucional.

Acción directa de inconstitucionalidad pura.


Busca la invalidación de la norma o acto que se reputa contradictoria y confrontativa con la
constitución, pero esta norma cuya validez se ataca afecta directamente, causa un perjuicio concreto a
un derecho o interés propio del afectado quien por este claro motivo tiene capacidad de postulación ya
que se le “causa” un daño, lesión o amenaza concreta a su derecho o a sus intereses.
En 1994: se recepta en la CN la posibilidad del derecho acción que garantiza la tutela judicial efectiva.
Esta Acción Directa, que puede ser canalizada por el Amparo, necesita, como lo dijéramos anteriormente
una “fractura expuesta” del hecho, acto o norma cuestionado con la constitución, tratado internacional o
ley, y debe ser producto de una arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, esto es debe existir una
arbitrariedad manifiesta o ilegalidad evidente que no amerite mayores probanzas.
La Acción Declarativa de Certeza como vía idónea.
Es la pretensión declarativa a aquélla, que tiende a obtener un pronunciamiento que elimine la falta de
certeza sobre la existencia, eficacia, modalidad o interpretación de una relación o estado jurídico.
LA PRETENSIÓN: Será siempre la declaración de inconstitucionalidad del acto, ley o norma sobre la cual
se asiente una relación jurídica, sobre la cual pesa un estado de incertidumbre; sobre su existencia,
alcance y modalidad.
La pretensión para despejar la situación de incertidumbre debe ser actual, como también una razón
específica ya que obliga a demostrar que no se dispone otro medio legal para ponerle término
inmediatamente a la situación.
Tiene como finalidad una previa declaración acerca de la relación jurídica controvertida, de la que surgirá
la existencia o inexistencia de los derechos u obligaciones de que se trate.
No está regulada expresa ni específicamente en el orden federal.
Evolución jurisprudencial:
Sola considera que la evolución de la acción declarativa como asimilable al juicio de jactancia propia del
derecho privado, para ser admitida en la actualidad con los alcances que se le reconoce en la actualidad
tuvo tres etapas:
1) la acción declarativa no es un proceso contencioso,
2) la aprobación del CPCCN (reforma 1967)
3) admisoria por cuanto la acción declarativa se admite para resolver cuestiones constitucionales. (PIA)
CSJN Mendoza, Pcia. de c/ Gobierno de la Nación s/ inconstitucionalidad ley 14.773 - ver
LA CONSAGRACIÓN COMO PROCESO CONSTITUCIONAL.
La acción declarativa fue receptada ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación no sin antes sortear
escollos restrictivos; la gradual pero progresiva admisión ya que en principio se la negó su vía
procesal, ya que únicamente se admitía el control de constitucionalidad, con esta modalidad, siguiendo la
vía reparatoria accionando por los daños y perjuicios sufridos por la norma ilegítimas.
Es que se entendía que antes del daño no existía caso judicial concreto, tal como también ocurría en los
Procesos de Amparo; los actos estatales tienen una presunción de legitimidad y siempre el Poder Judicial
debía restringir la esfera de acción para no violentar el principio de la división de funciones en el ejercicio
del poder.
La mayoría de los primeros casos que debió atender el Tribunal primero fueron de competencia originaria,
al ser parte una provincia demandada por violación de normas federales, y en tal sentido se presentada la
pretensión como de competencia exclusiva de la Corte en los términos del art. 116 de la Constitución
Nacional.
Requisitos y condiciones para su procedencia:
Como la recepción es pretoriana de los precedentes señalados surge un “estándar” básico para coincidir
en que debe haber:
a) Existencia de una relación jurídica.
Para que se admita esta acción se deben dar los requisitos de toda relación jurídica: sujetos, objeto y
causa.
Esto implica la necesidad de partes, un actor que pretende contra alguien contra quien se pretende con
posiciones contrapuestas e intereses contradictorios que se expresen a través de objeto claramente
determinado, que conforma la estructura básica de cualquier acción judicial.
Esto no implica que en situaciones excepcionales se dé una situación donde existe, por lo menos de quien
pretende la declaración de inconstitucionalidad, un litisconsorcio ya que el objeto de la pretensión debe
ser la declaración de inconstitucionalidad de una norma y que, como consecuencia de tal determinación,
dicha ley cuestionado no resulte aplicable a quien pretende el dictado de la sentencia que así lo declare.

b) Estado de incertidumbre o pretensión no consultiva de la acción.


El art.322 del CPCC requiere un estado de incertidumbre por la colisión- aparente- de dos normas que a
juicio del pretendiente entran en conflicto y se requiere la imperiosa necesidad de despejar la bruma en
cuanto a la prevalencia de la supuesta norma en conflicto ante un caso concreto.
La causa u objeto que conforma la relación jurídica se ve –en principio- ante la incertidumbre de qué
norma -efectivamente aplicar- pues a juicio del peticionante existe una clara antinomia que debe ser
develada para garantizar la efectividad de esa relación jurídica.
En nuestro caso puntual la antinomia –o el conflicto aparente de leyes- se dará en el hecho de que quien
articula la pretensión sostendrá que la norma jurídica cuestionada colisiona contra algún mandato
constitucional, de un instrumento internacional; o si la norma cuestionada tiene una difícil comprensión
que la transforme en oscura o dudosa para el peticionante.
La antinomia o situación que genere la duda debe ser concreta, manifiesta y debe ser explicada conforme
el caso sobre el que se aplicará por un acontecimiento que sucede, o que puede suceder o que si bien
haya sucedido, se aplicarán sobre los efectos de la relación jurídica que vincula a las partes.
El detalle de las objeciones que se formulan sobre la norma cuestionada deben ser puntuales, ciertos y no
meramente conjetural; las circunstancias fácticas ostensibles y no hipotéticas o en ciernes por la
aplicación concreta de la ley cuya constitucionalidad se cuestiona.
c) La actualidad de la lesión:
Expuesta la necesidad de causa y que no sea hipotético o conjetural el caso concreto expuesto ante la
jurisdicción constitucional para que devele la incertidumbre que genera en la relación jurídica la norma
cuestionada en su aplicación concreta, es claro que la misma debe darse de manera factible, inminente o
se concretara de manera inminente a través de la norma cuya constitucionalidad se cuestiona.
Por ello se entiende que el interés de la pretensión esté orientado a evitar la producción de un perjuicio o
lesión al actor ya que la actividad administrativa es explicita en torno a imponer o condicionar a la relación
jurídica que vincula a las partes una norma que se entiende contraviene los mandatos constitucionales.
La actualidad de la lesión debe alcanzar concretamente a quien reclama y con ello queda de manifiesto el
interés concreto, o que la aplicación de la norma cuestionada sea inminente y de inexorable aplicación.
Tal exigencia no se condice con la finalidad de la acción declarativa motivo por el cual no procede en la
especie el recaudo de agotamiento de vía administrativa o el reclamo en esta sede como el habilitante
para la pretensión en sede jurisdiccional.
d) La legitimidad de las partes:
El recaudo de parte, esto es quien reclama y contra aquel contra quien se reclama, debe estar presente
en el sentido de que exista una “legitimación” y tal categoría se cumple en primer lugar con la afectación,
esto es el daño concreto o potencial de la norma cuestionada sobre su pertinencia al orden constitucional
o la no aplicación al caso concreto sobre lo cual se requiere la declaración.
Entendida entonces como que la “legitimación" es la aptitud o capacidad exigida para acceder a la
jurisdicción constitucional.
Las partes mostraran, pues, status y pretensiones bien diferenciadas que confrontaran sus pretensiones
en el esquema dialéctico del proceso; el sujeto activo será aquel que ejercita la acción y pretende la
protección de un interés jurídico concreto que considera afectado o amenazado; y la otra parte será la que
resiste tal pretensión ante el juez constitucional en el marco de un proceso signado por los principios de
dualidad, igualdad y contradicción.
El actor debe demostrar, sumariamente, que tiene legitimación “ad causam” en la pretensión de
inconstitucionalidad, revelando la relación jurídica concreta que produce o producirá la lesión, el interés
jurídico, que puede reflejar una situación jurídica subjetiva (intereses legítimos, simples, colectivos o
difusos en la clasificación típica) y también un motivo para promover la demanda” , pero debe exponerlo
claramente quien pretende la resolución de la relación jurídica determinada y el motivo que lo lleva a
demandar.
En principio cabe señalar que la pretensión en la acción declarativa (a modo de inconstitucionalidad) el
derecho subjetivo aparece amenazado o incierto por la norma cuestionada, en este tipo de procesos se
debe alegar la concurrencia del derecho con el interés específico.
e) Inexistencia de otra vía procesal:
La admisión de esta vía, como la procesal más idónea, siempre es tenida como más apta que el Amparo,
puesto que permite un marco de debate más amplio respecto de la pretensión, declaración de
inconstitucionalidad de una norma sobre un caso concreto que exhibe la parte demandante.
El marco más amplio de ofrecer y producir pruebas abona esta afirmación sin perjuicio de señalar que no
constituye una sentencia de condena.
Lo cierto es que la amplia gama de recursos administrativos, la acción más amplia en lo contencioso
administrativo son vías procesales ordinarias y establecidas para impugnar un acto lesivo por dichos
instrumentos ( decretos o leyes) pero nunca tendrán la efectividad de atacar el núcleo de la causa como
esta acción que apunta de manera concreta al control de constitucionalidad y a que el juez constitucional
emita una declaración al respecto e impida acto lesivo de una norma que confronta contra el orden
constitucional.
Solo el poder judicial tiene la potestad de declarar “inconstitucional” una norma y ello entonces torna
improcedente la obligación de agotar la vía administrativa como condición previa a la articulación de una
acción contra la Administración central o descentralizada.
LA ACCION DE CONDENA.
La acción de inconstitucionalidad – articulada a modo de declaración de certeza, genera una primera
situación, en caso de ser receptada la misma de la declaración de la inconstitucionalidad de una norma y;
y por supuesto la inaplicabilidad al caso concreto, pero ello puede conllevar una obligación que condene a
la contraria a algo concreto.
Para que haya, en la especie, declaración de condena es imperiosa que antes se declare la
inconstitucionalidad de la norma en que se funde el cuestionamiento al accionar lesivo.
Como la acción directa de inconstitucionalidad no está regulada resulta entonces que debe proceder
(utilizando la vía de la declarativa de certeza) la declaración de inconstitucionalidad de una norma para
luego en función de la lesión infringida solicitar se ordene (condene) a hacer, dejar de hacer o dar algo.
DOCTRINA NEGATIVA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN. (Esto no está en el
power de Pía, si en el del aula)
Los fundamentos de la negación de la acción:
a. Existencia de un caso o controversia judicial,
b. La no existencia de la ADI en el orden nacional
c. El ámbito de vigencia de una ADI provincial
d. La ADI y la acción meramente declarativa
ADMISIÓN RESTRICTIVA
Hidronor c/ Provincia de Neuquén 1984 .
El sistema de control de constitucionalidad vigente en el orden nacional impide que se dicten sentencias
que priven de valor «erga omnes» a las normas impugnadas, como asimismo obsta a la emisión de
pronunciamientos sobre agravios meramente conjeturables e hipotéticos
Debe existir causa en base de un interés substancial, concreto y definido.
Baeza C/ Estado Nacional
ADMISIÓN DE LA DECLARATIVA DE CERTEZA
Provincia de Santiago del Estero c/ Nación Argentina. Rechazo de la via del amparo pero
reconducción al mecanismo del art. 322 CPCCN.
La acción “..no tiene un carácter simplemente consultivo, ni importa una indagación meramente
especulativa, sino que responde a un caso y busque precaver los efectos de un acto en ciernes, al que se
atribuye ilegitimidad y lesión al régimen constitucional federal
ACTUAL Y VIGENTE JURISPRUDENCIA
La ratificación de la acción declarativa de inconstitucionalidad
En «Constantino Lorenzo c/ Nación Argentina» de 1985 (Fallos 307: 2384)
En Fábrica Argentina de Calderas SRL c/ Provincia de Santa Fe la Corte admitió el contralor de
constitucionalidad en una declarativa de certeza
Fundamentos
Principio Iura novit curia
Deber de los jueces
Subsunción al orden normativo. Art. 322 CPCCN.
322 de la C.P.C.C. como vía idónea para reputar la lesión a un derecho constitucional o relación jurídica
que tiene tal base por una ley o acto inferior que contradice el mandato constitucional.
Amplitud de la legitimación
Colegio de Abogados de Tucumán c/ H. Convención Constituyente de Tucumán. 338:249. 2015 el
interés público.
Procede contra disposiciones constitucionales que hacen a la esencia de la forma republicana de gobierno
La Constitución Nacional adopta el sistema republicano, lo que implica la división de poderes y las reglas
institucionales que de ello se derivan, todo lo cual sería inútil si no reconocieran acciones para su
protección efectiva (Fallos: 327:3677; 330:1989)
Legitimación amplia
La Constitución Nacional no admite la validez de una voluntad popular expresada sin respetar los
principios del Estado de Derecho ni permite que las mayorías puedan derogar los principios fundamentales
sobre los que se basa la organización republicana del poder y la protección de los ciudadanos.
no debe equipararse a la admisión de la acción popular que legitima a cualquier persona, aunque no
titularice un derecho, ni sea afectada, ni sufra perjuicio.
Defensa del orden constitucional y el sistema democrático.
Rol de tribunal de garantías constitucionales como poder implícito

También podría gustarte