Discurso
Hoy nos reunimos para hablar sobre un tema que ha generado gran debate y preocupación
en la industria del cine: el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en nuestro mundo. En
particular, me gustaría abordar la reciente huelga del sindicato de actores y guionistas de 2023, la
cual más adelante trajo consecuencias en la gala de los Óscar de este mismo año
La IA ha sido presentada como una herramienta revolucionaria que puede mejorar la
eficiencia y la creatividad en la producción de contenido. Sin embargo, detrás de esta promesa se
esconde una realidad más compleja y preocupante. La misma ha comenzado a reemplazar a los
actores y guionistas en algunas producciones, lo que ha generado una gran incertidumbre y
miedo entre los profesionales de la industria.
La huelga del sindicato de actores y guionistas de 2023 fue un claro ejemplo de la
resistencia a la IA en esta industria. Los actores y guionistas se unieron para exigir una mayor
protección y reconocimiento de sus derechos en esta era digital. Querían asegurarse de que su
trabajo y su creatividad no fueran explotados o reemplazados por máquinas.
Como dijo el gran Christopher Nolan, reconocido director de cine "Cuando hablamos de
la inteligencia artificial, hay un riesgo muy real de que perdamos el control del proceso creativo.
El cine es humano en su esencia. Si dejamos que una máquina lo escriba o lo dirija, ¿dónde
queda el alma de la historia?"
La IA puede ser una herramienta útil en algunos aspectos de la producción de contenido,
pero no puede reemplazar la creatividad, la pasión y la humanidad que los actores y guionistas
aportan a sus trabajos. La IA carece de la capacidad de entender y transmitir las emociones y
experiencias humanas de manera auténtica.
Este fenómeno quedó tristemente evidenciado en la desastrosa gala de los Oscar 2025. Lo
que vimos este año no fue solo una mala organización o una falta de inspiración. Fue el resultado
directo de una industria que ha comenzado a delegar su alma a estos algoritmos. Si bien tuvimos
excelentes películas como “Conclave”, “Aun Estoy aquí”, “La Substancia”, entre otras. Son muy
pocas las películas que recibimos al anterior año, que sean cautivadoras y originales en sus
tramas, debido al paro de trabajo de los guionistas y actores durante seis meses, pero es que
tampoco pueden culparlos ¿O sí? Si la única forma de que la industria del cine se diera cuenta de
que verdaderamente se puede hacer una buena película es trabajando con los mismos humanos,
no delegando todo el trabajo a una inteligencia artificial sin sentimientos, sin pasión. La única
forma era que estos se ausentaran durante seis largos meses, atrasando infinidades de proyectos
que hubo en el año 2023, a pesar de las consecuencias que esto traería más adelante.
Sin embargo, no quiero decir que la IA sea algo malo, ya que es una gran herramienta que
ha ayudado a miles de proyectos e investigaciones en diferentes áreas de trabajo. La solución no
es dejar a un lado esta Inteligencia Artificial, ya que es parte de nuestra evolución, pero tampoco
hay que dejar que nos domine por completo, debemos trabajar juntos para encontrar formas de
utilizarla de manera responsable y ética. Debemos asegurarnos de que los actores y guionistas
sean protegidos y reconocidos por su trabajo, y que la IA se utilice para mejorar y complementar
su creatividad, no para reemplazarla.
Por último, me gustaría concluir que, el impacto de la IA en el mundo del cine es un tema
complejo. Debemos abordar este desafío con cuidado y consideración, asegurándonos de que los
derechos y la creatividad de todos los artistas en el mundo sean protegidos y reconocidos. Solo
así podremos garantizar que la IA sea una herramienta beneficiosa para nuestra industria, y no
una fuerza que la destruya. Muchas gracias.