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Lectura Semanal R1

El documento analiza cómo el cuerpo humano se ha convertido en una mercancía en la sociedad contemporánea, sometido a la lógica del mercado y los estándares de belleza impuestos por las tecnologías de la imagen. A través de la cirugía estética y la ingeniería genética, se busca alcanzar un ideal de belleza que desdibuja la identidad personal y promueve una obsesión por la apariencia. La liberación del cuerpo se presenta como una ilusión, ya que el deseo de conformarse a estos cánones está condicionado por el mercado, lo que lleva a una desensibilización de la experiencia humana.

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Lectura Semanal R1

El documento analiza cómo el cuerpo humano se ha convertido en una mercancía en la sociedad contemporánea, sometido a la lógica del mercado y los estándares de belleza impuestos por las tecnologías de la imagen. A través de la cirugía estética y la ingeniería genética, se busca alcanzar un ideal de belleza que desdibuja la identidad personal y promueve una obsesión por la apariencia. La liberación del cuerpo se presenta como una ilusión, ya que el deseo de conformarse a estos cánones está condicionado por el mercado, lo que lleva a una desensibilización de la experiencia humana.

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ACADEMIAS

LECTURA

LOS MUTANTES DE LA CIRUGÍA ESTÉTICA EL CREDO DE LAS APARIENCIAS


GABRIEL COCIMANO
COII3LECR1

El cuerpo del sujeto contemporáneo se ha convertido mismos restaurantes y manejan las mismas camionetas
en mercancía y, como tal, ha quedado sometido a la lógica (...). La mentalidad de ‘hagamos todos lo mismo’ llegó a
del mercado. El valor de la imagen corporal se ha ido niveles alarmantes (...). El ‘look de línea de montaje’ terminó
acentuando al amparo del modelo visual generado por alterando la noción de identidad personal”.1
las tecnologías de la imagen. Este prototipo de belleza En estas sociedades opulentas, el consumo es liberador.
hegemónico es el signo del individuo en la sociedad Se trata de una vana ilusión, pero bien vale para reemplazar la
occidental, el cuerpo de la ingeniería genética y de la trascendencia perdida. “Cuando ni la religión, ni las ideologías,
cirugía estética. Afín a la vertiginosidad de los cambios, no ni la política, ni los viejos lazos de comunidad pueden ofrecer
es casual en la posmodernidad la imposición del artificio en una base de identificación ni un fundamento suficiente a los
materia estética: la cirugía es el procedimiento más veloz valores, allí está el mercado, que nos proporciona algo para
para alcanzar la metamorfosis corporal. Pero el canon de reemplazar a los dioses desaparecidos”.2
belleza física está más cerca del mutante de laboratorio: El cuerpo, en las sociedades occidentales, es el signo del
exceso, desmesura, trazos gruesos, estos rasgos agitan individuo, el lugar de su distinción, de su diferencia. Pero si
en el imaginario social el instinto irrefrenable del deseo las identidades se han disuelto, ha sido porque ese cuerpo
insatisfecho. El cuerpo se ha liberado de las cadenas del se ha convertido en mercancía para quedar sometido a la
alma, pero ha perdido la batalla a manos del mercado. lógica del mercado. Es el cuerpo de la ingeniería genética
En la sociedad de consumo actual asistimos a una nueva y de la cirugía estética. “Lugar privilegiado del bienestar
lógica que plantea una doble inversión: mientras los objetos (la forma), del buen parecer (el body-building, cosméticos,
se humanizan –y, en muchos casos, se divinizan– el individuo productos dietéticos), pasión por el esfuerzo (maratón,
contemporáneo deviene mercancía. Su cuerpo, desacralizado jogging, windsurf) o por el riesgo (andinismo, etc.). La
y desidealizado, ha adquirido un nuevo valor en el imperativo preocupación por el cuerpo es un inductor incansable de
social: se ha convertido en una cosa más, en un utensilio, un imaginario y de prácticas”,3 todas ellas orientadas por la
objeto sometido a las propias leyes del mercado. Y, como tal, lógica mercantil. Antaño, ese cuerpo estaba asociado más
está en condiciones de ser vendido, explotado, manipulado, a los valores comportamentales, era concebido como un
derrochado, remodelado o refaccionado, de acuerdo a las medio y no como un fin, y servía para enfatizar la belleza
pautas que regulan los deseos y los dictados de la cultura. El espiritual, por lo tanto, era una realidad relativamente
sujeto contemporáneo ha exiliado su instinto para quedar en irrelevante, coyuntural, estática. Como canon estético, la
manos de un deseo que lo conduce, lo orienta y lo organiza. iconografía cristiana ha presentado tradicionalmente a los
Pero ese deseo carece de autonomía, está de alguna manera espíritus buenos como bellos, y a los malos como feos. En
impulsado y condicionado por la lógica del mercado, que ese sentido, las civilizaciones con religiones iconoclastas
impone sus propios parámetros y criterios de valor. (como la musulmana) han conferido menos importancia
Ese mercado ha instalado en la sociedad occidental a la imagen corporal, por lo que hoy presentan menos
estándares de consumo, que rigen y movilizan los deseos disfunciones relacionadas con el culto al cuerpo que las
circulantes. El mercado unifica –dice Beatriz Sarlo–, de tradiciones cristianas. Pero fue en el siglo XX y con
selecciona y, además, produce la ilusión de la diferencia el desarrollo de los medios que la publicidad comenzó a
a través de los sentidos extramercantiles que toman los democratizar la belleza corporal, como antes había hecho
objetos que se obtienen por el intercambio mercantil. Por la religión con la belleza moral o espiritual. La belleza física
lo tanto, las identidades han estallado. “Dicen que EUA es comenzó a presentarse no ya como un medio, sino como
un país donde todos usan la misma ropa, comen en los uno de los fines de la realización personal.4
1 Alex KUCZYNSKI, En los realities shows de cirugías estéticas, todos quieren parecerse a Brad Pitt, en The New York Times, traducción para Clarín de
Claudia Martínez (Buenos Aires, Clarín, 4/05/2004). Regresar.
2 Beatriz SARLO, Escenas de la vida posmoderna. Intelectuales, arte y videocultura en la Argentina, Buenos Aires, Ariel, 1994. Regresar.
3 David LE BRETON, Antropología del cuerpo y modernidad, Buenos Aires, Nueva Visión, 1995; en Marta LÓPEZ GIL, Zonas filosóficas, Buenos Aires,
Biblos, 2000. Regresar.
4 Marta MARTÍN LLAGUNO, La tiranía de la apariencia en la sociedad de las representaciones, en Revista Latina de Comunicación Social, Nº 50, mayo
2002, La Laguna (Tenerife). Regresar.

PAMER CATÓLICA repaso 2015-II 1 LECTURA | r1


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LOS MUTANTES DE LA CIRUGIA ESTETICA EL CREDO DE LAS APARIENCIAS

Una de las paradojas de nuestra época es la idea de la modelo visual generado por las tecnologías de la imagen,
liberación del cuerpo: alejado del imperativo moral, ha sido desde la fotografía y el cine hasta la televisión e Internet.
despojado de las cadenas del alma, el orden y la armonía que Estos medios han forjado los cánones estéticos, los patrones
rigieron los cánones de la antigüedad. Pero esa liberación de belleza corporales contemporáneos: ellos cimentan y
ha resultado ser una entelequia impulsada por las fuerzas divulgan las fórmulas y los métodos, sostienen y profetizan
del mercado, cuya lógica considera al cuerpo un valor signo el credo de las apariencias.
en el que poder “invertir narcisísticamente”, como afirma Consumo cosmético compulsivo, obsesión por las
Baudrillard. “Somos libres”, sostiene Beatriz Sarlo. “Cada dietas, adicción a las cirugías. La lógica del mercado apunta
vez seremos más libres para diseñar nuestro cuerpo: hoy al corazón de la sociedad narcisista y su mundo de sueños e
la cirugía, mañana la genética, vuelven o volverán reales ilusiones. Cualquier recurso es válido para intentan siquiera
todos los sueños (...) Somos libremente soñados por las alcanzar el prototipo de belleza hegemónico que impone
tapas de las revistas, los afiches, la publicidad, la moda. La el mercado a través de los medios de comunicación. La
cultura nos sueña como un cosido de retazos”. Si existe un sociedad no ignora que ese canon que se propone como
cuerpo liberado que encuadra en aquella lógica es el cuerpo paradigma de hermosura es “el resultado de múltiples
ideal, el cuerpo joven y hermoso, sin ningún problema físico. manipulaciones cosmético-quirúrgicas, pero aun así el
Ese cuerpo ideal, el que no sufre, no siente, no envejece ni mercado de las apariencias obliga a admirar la imagen
muere es, en definitiva, el artificialmente natural: aquel en reconstruida de una belleza estandarizada, eternamente
el que se invierte. Para eso, se ha creado la necesidad de joven e imposible. Una belleza que no existiría sin la
purificar, aseptizar, estirar, decolorar, vale decir, culturizar mediación del bisturí.9 Para esto, el mercado ofrece todo
el organismo en estado bruto. La lógica del mercado, en tipo de objetos que alteran el propio cuerpo: sustancias
definitiva, obliga a construir un organismo adulterado, sintéticas, prótesis, soportes artificiales, todo mediante
descafeinado y desnatado o, como decía Paul Virilio, un intervenciones que lo modifican según los avatares de la
telecuerpo que permita no ser, sino aparecer más guapos.5 ingeniería corporal o de un design de mercado cuyas pautas
En los últimos años, miles de mujeres japonesas se han cambian década tras década.10
operado los ojos para parecerse a las occidentales, prueba Las intervenciones quirúrgicas para reconstruir la
de la pérdida de la identidad a manos de la conversión fisonomía datan de la antigüedad, y el desarrollo de la cirugía
del individuo en objeto, sometido a leyes mercantilistas. reparadora se había iniciado en ocasión de los grandes
Deseo, liberación, ilusión: no puede hablarse de libertad conflictos bélicos, a causa de la mutilación de soldados y
cuando se le permite a uno hacer lo que desea, pero se le civiles. Pero es hacia mediados de los años ‘80 cuando crece
lleva a desear lo que interesa que desee.6 En ese sentido, la demanda de intervenciones cosméticas, en primer lugar
solo habrá liberación del cuerpo cuando haya desaparecido por el incremento de confianza de la opinión pública en la
la preocupación por él.7 Lo cual parece una utopía en una cirugía general, a partir del éxito en los trasplantes de órganos.
sociedad en la que solo lo que se observa lleva implícito Pero fundamentalmente porque, a través de los medios, se
algún grado de relevancia. ha exagerado la inocuidad de la cirugía, llegando incluso a
frivolizarla, en detrimento de su finalidad terapéutica. Incluso
El triunfo de Barbie ha sido asimilada socialmente al glamour y al dinero. Tener una
Los juicios estéticos –como también los éticos– tienen liposucción, una rinoplastia o una foto depilación se vende en
más que ver con lo cultural que con la objetivación la televisión y en las revistas, como en la revolución industrial
material: así, por ejemplo, el sentido de la belleza se se vendía tener una litografía, o en la edad media tener un
construye a través de hábitos y experiencias sociales en retrato: es un signo de clase.11
un determinado tiempo histórico. A lo largo de los siglos, En las sociedades más desarrolladas –el paradigma es
ha habido múltiples concepciones del atractivo, la belleza EUA– la cirugía cosmética ya no es terreno exclusivo de los
y la perfección personal. Pero en la era visual, el deseo y ricos: hoy es más accesible en términos económicos, y hasta
la necesidad de perfección física y la ética de la estética hay bancos que ofrecen paquetes de créditos para quienes
han alcanzado su punto más acabado. Si la imagen hoy ha quieran mejorar su look. El mercado abre cada vez más
multiplicado su valor, el cuerpo –sostiene Vicente Verdú8– sus puertas a los sueños de una sociedad condicionada y
aparece como la única forma de transacción con los otros obsesionada por la belleza. Más aun, tal como afirma Beatriz
y la vía de identificación con nosotros mismos. El alma Sarlo, ese mercado propone una ficción consoladora: la vejez
–como símbolo de la belleza del espíritu– ha cedido paso puede ser diferida y, en un futuro, a través de la genética,
al valor vinculado a la imagen corporal, una nueva y eficaz vencida para siempre. En esas sociedades opulentas, la cirugía
herramienta para hallar la perfección personal y existencial. estética parece estar relacionada con la tendencia a favorecer
Este valor se ha ido gestando y acentuando al amparo del la juventud por sobre la experiencia, lo inmediato por sobre
5 Ibíd. Regresar.
6 Francisco REY ALAMILLO, El poder manipulador de la publicidad, en [Link] 3/12/2003. Regresar.
7 David LE BRETON, [Link]. Regresar.
8 Vicente VERDÚ, El cuerpo, Opinión, El País, 30/12/2000; en Marta MARTÍN LLAGUNO, [Link]. Regresar.
9 Lourdes VENTURA, El mercado de las apariencias, en [Link] 16/04/2000. Regresar.
10 Beatriz SARLO, [Link]. Regresar.
11 Marta MARTÍN LLAGUNO, [Link]. Regresar.

PAMER CATÓLICA repaso 2015-II 2 LECTURA | r1


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LOS MUTANTES DE LA CIRUGIA ESTETICA EL CREDO DE LAS APARIENCIAS

el pasado. En resumidas cuentas, se trata de resolver la La estética de la desmesura


contradicción que implica tener experiencia y juventud, pero Es precisamente la artificialidad de Barbie la que
a través del recurso a la artificialidad. La juventud es el único ha impreso el canon estético de la posmodernidad: esa
valor estable en el sistema de las apariencias desde los años ‘60 irrealidad del prototipo de belleza es uno de los elementos
hasta hoy. Nadie escapa al imperativo de intentar parecer más más característicos de la seducción contemporánea.
jóvenes, de vestir como los jóvenes, de ralentizar el tiempo. Paradójicamente, el mutante de laboratorio aparece
La promoción de la juventud ha logrado imponerse como un como una metáfora del desprecio por el cuerpo y la
rasgo permanente de la civilización occidental.12 desensualización de los sentidos propia de la actualidad.
Si los parámetros de belleza han sido impersonalizados, Pechos, labios, músculos, glúteos, mentones, cinturas:
adquiriendo un status de objetividad, existe una renuncia todo debe ser alterado en forma excesiva, ilógica e irreal.
deliberada al cuerpo propio, imperfecto y diferente, para Tal parece ser el imperativo estético en la sociedad del
subordinarlo a la lógica de la no diferenciación, “aunque espectáculo: rasgos desmesurados, prominentes, que
el costo sea morir un poco para volver a renacer de la contengan cierta dosis alucinatoria, de anormalidad. De
mano de las tecnologías que promueven la clonación de trazos gruesos, lejos de la antigua armonía estética, estos
las apariencias y la producción de estereotipos”.13 rasgos parecen constituir el catalizador para excitar tanto
En la era posmoderna, tan afín a la vertiginosidad de los el deseo femenino como el masculino. Volumen, tamaño,
cambios, no es casual la imposición del artificio en materia cantidad: toda la obsesión puesta al servicio de hacer olvidar
estética: la cirugía cosmética constituye el procedimiento más la trascendencia perdida, el dilema existencial irresuelto, la
veloz y eficaz para lograr la metamorfosis del cuerpo de acuerdo libertad condicionada. Los rasgos excesivos, las mutaciones
a la pauta hegemónica de belleza. Asistimos a la era proteica, exacerbadas y desmesuradas semejan la estética del porno
artificial, a los tiempos del devenir de los nuevos mutantes, star: trazos desmedidos que, aunque repulsivos para
fabricados en serie en la profilaxis de los quirófanos, a través de algunos, parecen agitar en el imaginario social el instinto
una estética clínica que acerca a la máquina y aleja al cuerpo irrefrenable del deseo insatisfecho.
bastardo y perenne. Después de la cirugía y la genética, el artificio Así, la belleza, modificado su ideal armónico y
se volverá, paradójica y definitivamente, natural. trascendente, se ha convertido en espejismo, en simulación.
El canon de belleza inducido está muy cerca del mutante Una modelo, transfigurada por las cámaras, constituye la
de laboratorio. Por supuesto que los hombres y mujeres efigie perfecta de la seductora de la que habla Baudrillard:
siempre quisieron parecerse a sus estrellas de cine o de TV “Sin cuerpo propio, se vuelve apariencia pura, construcción
favoritas, pero “hay algo escalofriante en cómo los pacientes artificial donde se adhiere el deseo del otro”.16
ven hoy a Pamela Anderson, una consumidora obvia de La conversión del cuerpo en mercancía ha tenido su
cirugía estética, como un paradigma de belleza”.14 correlato en ciertos temas y soportes seleccionados por el
Pómulos levantados, ceja altas, senos grandes y labios carnosos; arte de las últimas décadas: uno de los casos más extremos
músculos y caras perfectas: puro cuerpo, centímetros perfectos es el llamado body art, un género nacido en los años ‘60 y
en el lugar exacto. El triunfo de la superficie constituye el lugar centrado en realizaciones artísticas que privilegian acciones
del artificio y la apariencia, que no libera ni resuelve conflictos revulsivas como mutilaciones, heridas, lesiones, marcas e
existenciales y sí los oculta y los simula. Paradoja de la época: la incisiones corporales. Heredera de esta tradición, la artista
imagen de perfección, que no es más que un artefacto soñado de francesa Orlan esculpió, a principios de los ‘90, su propio
seducción, no hace más que postergar la realización existencial rostro mediante cirugía estética, en una provocativa cruzada
de los seres en la sociedad occidental, la plenitud física artificial por convertirse en “la obra maestra absoluta” (con lo que
vacía de contenido al individuo, lo aísla en su interioridad. Acaso actuaba y denunciaba al mismo tiempo las complejas
pase de ser un cuerpo perfecto frente a la soledad de su propia relaciones entre arte y técnica, apariencia y realidad,
contemplación en el espejo, la imagen narcisista contemporánea naturaleza y artificio) en operaciones filmadas. Su idea fue
en estado puro. Como bien apunta Lourdes Ventura, “resulta una transformar el propio rostro de la artista en un collage de
triste paradoja que las formas irreales/ideales de la muñeca Barbie rasgos clásicos: a partir de detalles digitalizados de obras
sean las que llevan cuarenta años impresas en el inconsciente de famosas, los cirujanos trasladaron al rostro de Orlan la
varias generaciones de mujeres (...). Si la Barbie fuera humana frente de la Gioconda, los ojos de la Psique de Gérome,
ostentaría unas medidas imposibles: 100-45-80, no tendría la la nariz de una Diana de la escuela de Fontainebleau, la
menstruación a causa de su delgadez y padecería trastornos boca de la Europa de Boucher y el mentón de la Venus de
psicofísicos de todo tipo. La obsesión por unos patrones estéticos Botticelli.17
artificiales no hace más que recordarnos que la muñeca Barbie Pero, alejado de cualquier discusión de arte –por más
ha triunfado sobre la realidad”.15 polémica que ésta sea– y más cerca de las pautas del

12 Lourdes VENTURA, [Link]. Regresar.


13 Enrique VALIENTE, La religión de las apariencias, en Clarín, Buenos Aires, 13/5/2001. Regresar.
14 Alex KUCZYNSKI, [Link]. Regresar.
15 Lourdes VENTURA, [Link]. Regresar.
16 En Ibíd. Regresar.
17 Flavia COSTA y Ana M. BATTISTOZZI, Los polémicos límites del arte, en Revista de Cultura Ñ, Nº 9, Buenos Aires, Clarín Ediciones, 29/11/2003.
Regresar.

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LOS MUTANTES DE LA CIRUGIA ESTETICA EL CREDO DE LAS APARIENCIAS

mercado, la televisión del siglo XXI, a través del formato de participantes, aconsejando cautela y discreción pero,
reality-shows, editó una nueva y extrema forma de contribuir a la vez, promocionando sus servicios y difundiendo
al imperio del artificio en la sociedad del espectáculo: la nuevos procedimientos a partir del surgimiento de nuevas
cirugía estética a través de la pantalla. Promovidos por las tecnologías. Una mega-publicidad, cuyos grandiosos efectos
cadenas de televisión estadounidenses –conocedoras de fascinan por sí mismos. “Una completa transformación
la fiebre de sus ciudadanos por el quirófano– este tipo de puede ser muy peligrosa no solo física sino emocionalmente,
programas “ponen en la pantalla chica el sueño de muchas ya que muchas veces las personas aspiran a algo que
personas: transformarse en bello está al alcance de todos. nosotros no podemos hacer”, sentencian algunos.20 Otros
La televisión pretende convertir la fantasía en una realidad. aseguran que “cada vez más, los cambios drásticos de
Así como proliferaron programas en los que decoradores apariencia son la excepción”, que se están “apartando de
te cambiaban tu casa en pocos minutos, ahora abundan las cirugías agresivas” para dar paso a “procedimientos más
los programas sobre el cambio de tu imagen. El éxito de veloces y menos caros e intrusivos”, y que “la nueva máxima
audiencia está asegurado”.18 de estos días parece ser la necesidad de operar varias
Las razones de tanta atracción son comprensibles y, veces y cuanto antes”, ya que la gente no quiere esperar.21
a la vez, inquietantes. Tener una cara de tapa de revista, Si algunos profesionales de la estética han apostado a la
un cuerpo de pasarela, una apariencia digna de pantalla prudencia y a minimizar el impacto obsesivo del paciente,
televisiva parece haberse convertido no solo en una otros en cambio contribuyeron a frivolizar los usos del
pretensión del imaginario, sino también en un derecho bisturí, apelando a los mismos argumentos y estrategias
realizable del cuerpo. El sapo feo transformado en príncipe del mercado.
gracias al bisturí. Ahora también el quirófano televisivo El cuerpo en tanto mercancía predispone al sujeto a
puede hacer realidad la fábula.19 enfatizar la rentabilidad de la belleza y la imagen como
Los protagonistas de estos programas comparten un nivel capital social: se es la imagen del cuerpo que se posee. Y
de autoestima muy bajo, y se alimentan de la creencia errónea la adaptación al patrón estético socialmente deseado es
de que solo pueden aumentarlo mediante una transformación un atributo esencial para la venta de la persona.22 Hay que
radical de su cuerpo. La traducción más inmediata es la parecer a cualquier costo, producirse para obtener mayor
escalada de enfermedades como la anorexia y la bulimia, y valor de cambio. Es la regla de oro del mercado, el credo
muchos otros trastornos como la depresión y la inseguridad. de las apariencias. Una tiranía que ha provocado y provoca
Vencer la insatisfacción, los complejos y los traumas para actitudes propias de una sociedad desestructurada e ilógica,
acercarse al molde, al parámetro, a la medida social. y promueve la mutilación, el sufrimiento y la autoflagelación
Infinidad de cirujanos plásticos circulan por en aras de la aceptación social. Sin dudas, otra batalla
los medios, atendiendo los pedidos de pacientes y perdida a manos del mercado.

Fuentes
• Alex Kuczynski, En los realities shows de cirugías estéticas, todos quieren parecerse a Brad Pitt, en The New York
Times, traducción para Clarín de Claudia Martínez (Buenos Aires, Clarín, 4/5/2004).
• Beatriz Sarlo, Escenas de la vida posmoderna. Intelectuales, arte y videocultura en la Argentina, Buenos Aires, Ariel,
1994.
• David Le Breton, Antropología del cuerpo y modernidad, Buenos Aires, Nueva Visión, 1995; en Marta López Gil,
Zonas filosóficas, Buenos Aires, Biblos, 2000.
• Marta Martín Llaguno, La tiranía de la apariencia en la sociedad de las representaciones, en Revista Latina de
Comunicación Social, Nº 50, mayo 2002, La Laguna (Tenerife).
• Francisco Rey Alamillo, El poder manipulador de la publicidad, en [Link] 3/12/2003.
• Vicente Verdú, El cuerpo, Opinión, El País, 30/12/2000; en Marta Martín Llaguno, [Link].
• Lourdes Ventura, El mercado de las apariencias, en [Link] 16/4/2000.
• Enrique Valiente, La religión de las apariencias, en Clarín, Buenos Aires, 13/5/2001.
• Flavia Costa y Ana M. Battistozzi, Los polémicos límites del arte, en Revista de Cultura Ñ, Nº 9, Buenos Aires, Clarín
Ediciones, 29/11/2003.
• De patito feo a cisne: furor en todo el mundo por ‘reality shows’ sobre cirugías plásticas, en El Tiempo, Colombia,
20/4/2004. [Link]
• Alexandra Retico, Cambia, todo cambia, en La Repubblica, especial para Clarín, Buenos Aires, 22/5/2003. Traducción
de Cristina Sardoy.

18 De patito feo a cisne: furor en todo el mundo por ‘reality shows’ sobre cirugías plásticas, en El Tiempo, Colombia, 20/4/2004. [Link]
[Link]. Regresar.
19 Alexandra RETICO, Cambia, todo cambia, en La Repubblica, especial para Clarín, Buenos Aires, 22/5/2003. Traducción de Cristina Sardoy. Regresar.
20 De patito feo a cisne: furor en todo el mundo por ‘reality shows’ sobre cirugías plásticas, [Link]. Regresar.
21 James GORMAN, Cirugías estéticas: menos corte y más relleno, en The New York Times, especial para Clarín, Buenos Aires, 12/05/2004. Traducción
de Silvia Simonetti. Regresar.
22 Marta MARTÍN LLAGUNO, [Link]. Regresar.

PAMER CATÓLICA repaso 2015-II 4 LECTURA | r1

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