INTRODUCCION
Vivimos en una época donde muchas personas dicen: “eso es verdad para ti, pero no para
mí”. Esta forma de pensar se llama relativismo, y enseña que la verdad depende del punto
de vista de cada persona. En otras palabras, no hay una verdad única ni universal, sino
muchas “verdades” individuales.
Por ejemplo la inclusión sexual (la inclusión sexual es un compromiso con la igualdad,
el respeto y la dignidad de todas las personas, independientemente de su orientación
sexual o identidad de género.)
Pero si todo fuera relativo… ¿cómo podríamos confiar en algo? ¿Cómo distinguir el bien
del mal, la justicia de la injusticia, como podríamos confiar en la Omnipotencia de Dios?
Yo soy el camino, la verdad y la vida. Sin mí, nadie puede llegar a Dios el Padre. Juan
14:6
(¿Por qué los discípulos han de creer que Él es el camino, la verdad y la vida?)
Mensaje:
Vivimos en un mundo donde mucha gente dice que hay muchos caminos para acercarse a
Dios. Algunos creen que con portarse bien basta. Otros piensan que todas las religiones
llevan al mismo lugar. Pero Jesús fue claro: solo hay un camino, y ese camino es Él.
Jesús no dijo “yo soy uno de los caminos”, ni “yo te mostraré el camino”. Dijo con firmeza:
“YO SOY el camino”. Eso significa que no hay otra manera de llegar a Dios. No es por
nuestras obras, no es por religión, ni por tradición. Solo por medio de Jesús podemos tener
una relación con Dios.
Antiguo Testamento
Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y
enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación.” Salmos 25:4-5
También dijo: “Yo soy la verdad”. En un mundo lleno de mentiras, falsas promesas y
confusión, Jesús es la verdad en quien podemos confiar. Su palabra es segura. No cambia
con el tiempo ni con la cultura.
Antiguo Testamento
Salmo 31:5
“En tu mano encomiendo mi espíritu; tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.”
🔎 Este versículo fue citado por Jesús en la cruz (Lucas 23:46). Reconoce a Dios como
Dios de verdad, y Jesús mismo es ese Dios.
Y añadió: “Yo soy la vida”. Jesús no solo nos da vida física, sino vida verdadera, una vida
con propósito, paz y esperanza. Y, además, la vida eterna. Solo Él puede darnos esa vida,
porque murió por nosotros en la cruz y resucitó para vencer la muerte.
Antiguo Testamento
📖 3. Génesis 2:7
“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento
de vida, y fue el hombre un ser viviente.”
🔎 Desde la creación, la vida viene de Dios, y en Juan 1:4 se dice de Jesús: “En él estaba
la vida, y la vida era la luz de los hombres.”
Juan 11:25“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque
esté muerto, vivirá.”
Reflexión final:
¿En qué estás confiando hoy? ¿En tus fuerzas? ¿En tu religión? ¿O realmente has puesto tu
fe en Jesús como tu Salvador?
Jesús no es una opción más: es la única puerta que lleva a Dios. Y esa puerta está abierta
para ti hoy.
Conclusión:
En un mundo lleno de caminos, ideas y voces que prometen verdad y propósito, Jesús nos
habla con claridad y autoridad:
"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
No hay atajos, no hay otras puertas, no hay otro nombre dado a los hombres por el cual
podamos ser salvos. Cristo no es una opción entre muchas, es la única esperanza
segura para nuestra alma. Si queremos conocer a Dios, andar en la verdad y tener vida
eterna, solo podemos hacerlo por medio de Él