Informe sobre el 24 de marzo de 1976
El 24 de marzo de 1976 es una fecha clave en la historia argentina, ya que
marcó el inicio de una dictadura militar que se extendió hasta 1983. Durante
esos años, se impuso un régimen basado en la censura, la persecución y la
represión. Miles de personas fueron detenidas-desaparecidas, y se prohibieron
muchas formas de expresión. Entre ellas, la literatura fue un objetivo de
censura, ya que los libros, la poesía y las composiciones escritas
representaban una forma de resistencia y memoria. Hoy, esta fecha se
recuerda en el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, con el fin
de reflexionar sobre lo sucedido y reafirmar el valor de la democracia y los
derechos humanos.
La literatura ha sido siempre una herramienta fundamental para la sociedad. A
través de los libros, las personas pueden conocer historias, aprender, imaginar
y reflexionar. Sin embargo, en contextos de censura y represión, la literatura
también se convierte en un espacio de resistencia. Durante la última dictadura
militar en Argentina, el gobierno impuso fuertes restricciones a la cultura y
prohibió muchos libros, poesías y composiciones. Cualquier texto que
promoviera el pensamiento crítico, la libertad o la justicia podía ser censurado,
ya que la dictadura buscaba controlar la información y el pensamiento de la
sociedad.
Los libros han sido esenciales para transmitir conocimientos y valores a lo
largo de la historia. Son herramientas que permiten a las personas interpretar la
realidad y construir su propia mirada sobre el mundo. En épocas de represión,
la escritura y la lectura se vuelven aún más importantes, ya que ayudan a
conservar la memoria y a dar voz a quienes han sido silenciados. A pesar de la
censura, muchas personas continuaron escribiendo y difundiendo textos en
secreto, desafiando el control del régimen.
La literatura infantil, por ejemplo, fue blanco de la censura, ya que el régimen
temía que ciertos valores llegaran a las nuevas generaciones. En clase, leímos
algunos libros que, a través de sus historias, nos invitaron a reflexionar sobre
estos temas.
La poesía, de Vicente Zito Lema en particular, tuvo un papel significativo en la
expresión de emociones y pensamientos durante esos años. A través de los
versos, muchos autores encontraron una manera simbólica de denunciar la
violencia y el dolor que atravesaba el país. En muchos casos, los poemas eran
compartidos en reuniones clandestinas o escritos en pequeños papeles que
circulaban en la sociedad. La poesía permitió mantener viva la memoria y
expresar lo que no se podía decir de manera directa.
Las composiciones y relatos también sirvieron como un medio para reconstruir
la verdad.
En La planta de Bartolo, de Laura Devetach, conocimos la historia de un
personaje que se enfrentaba a quienes querían impedir el acceso a los libros y
al conocimiento. Este cuento, con una narración sencilla pero fuerte, nos hizo
pensar en la importancia de la educación y la libre circulación de ideas.
Otro libro que leímos fue Penélope, de Margarita Eggers Lan, que nos
conmovió con su relato sobre la espera, la incertidumbre y la esperanza. A
través de esta historia, pudimos reflexionar sobre las ausencias y el impacto
que la dictadura tuvo en la vida de muchas familias. También analizamos La
composición, de Silvia Schujer , que nos presentó la mirada de una niña
sobre la represión, mostrándonos cómo el miedo y la censura podían influir
incluso en la infancia.
Cada uno de estos libros nos dejó enseñanzas y nos permitió acercarnos a la
historia desde diferentes perspectivas. Nos hicieron reflexionar sobre el valor
de la palabra escrita y la importancia de contar las historias para que no se
repitan los errores del pasado. En sus páginas encontramos relatos que nos
transmiten el miedo, la injusticia y la esperanza, pero también el poder de la
memoria como herramienta para no olvidar.
Conclusión
El 24 de marzo es una fecha para recordar y reflexionar sobre la historia
argentina. La literatura, a lo largo del tiempo, ha sido un refugio y una
herramienta de lucha contra la censura y el autoritarismo. A través de los libros,
la poesía y las composiciones, se ha logrado mantener viva la memoria y
transmitir las experiencias del pasado a las nuevas generaciones. Leer y
escribir no solo es un derecho, sino también una forma de resistencia y de
construcción de un futuro basado en la verdad y la justicia. En este día,
reafirmamos la importancia de la literatura como un puente entre el pasado y el
presente, y como un pilar fundamental de la democracia y la libertad de
expresión.
Los libros que leímos en clase nos demostraron que la literatura no es solo
entretenimiento, sino también una manera de entender la historia y ponernos
en el lugar de quienes vivieron situaciones de censura y represión. Nos
ayudaron a valorar la libertad de expresión y a comprender la importancia de
recordar para que las nuevas generaciones sigan defendiendo la democracia y
los derechos humanos.