Exposición: Leandro Fernández de
Moratín y el Teatro Neoclásico en
España
Introducción
Buenos días. Hoy voy a hablar sobre Leandro Fernández de Moratín, uno de los
dramaturgos más importantes del siglo XVIII en España y una figura clave del teatro
neoclásico. Su obra no solo refleja los ideales de la Ilustración, sino que también supone
una crítica profunda a las costumbres de su época, especialmente en lo relacionado con la
educación, el matrimonio y la libertad individual. A través del humor y la ironía, Moratín
intentó reformar el teatro y la sociedad.
Contexto Histórico y Cultural
Moratín vivió en una época de grandes cambios. El siglo XVIII fue el siglo de la Ilustración,
un movimiento que promovía la razón, la ciencia, la educación y la crítica al poder
tradicional. En España, aunque las ideas ilustradas llegaron con cierto retraso, influyeron en
muchos intelectuales, entre ellos Moratín.
El teatro barroco, que había dominado en siglos anteriores, estaba lleno de exageraciones,
fantasías y tramas poco verosímiles. Frente a esto, el teatro neoclásico proponía obras más
racionales, con un mensaje moral, y estructuradas según las unidades clásicas: unidad de
acción, tiempo y lugar. Moratín fue uno de los principales defensores de este cambio.
Vida y Formación de Moratín
Leandro nació en Madrid en 1760, en el seno de una familia culta. Su padre, Nicolás
Fernández de Moratín, también fue escritor, lo que influyó mucho en su formación. Estudió
humanidades, aprendió varios idiomas y viajó por Europa, donde entró en contacto directo
con las ideas ilustradas.
Durante su vida, Moratín tuvo que enfrentarse a la censura y a la oposición de sectores
conservadores, especialmente por sus ideas reformistas. Durante la ocupación napoleónica,
colaboró con los franceses, lo que le valió el exilio tras la restauración del absolutismo.
Murió en Francia en 1828.
Obra y Temas Principales
Moratín escribió varias comedias, pero sin duda la más importante es El sí de las niñas,
estrenada en 1806. Esta obra critica los matrimonios impuestos por conveniencia, donde las
jóvenes eran obligadas a casarse con hombres mucho mayores. La protagonista, Doña
Paquita, representa a tantas mujeres que no podían decidir sobre su propia vida. El
personaje de Don Diego, el pretendiente mayor, acaba renunciando al matrimonio al
comprender que el amor no se puede imponer.
En La comedia nueva o el café, Moratín critica a los malos autores y al público poco
exigente, que aplaude obras mediocres. Aquí defiende un teatro que eduque, que haga
pensar y que tenga calidad.
Características del Teatro de Moratín
Sus comedias se caracterizan por:
La claridad del lenguaje, alejado de lo recargado del Barroco.
La estructura bien definida, con respeto a las tres unidades clásicas.
Un enfoque moral y didáctico: sus obras buscan corregir los errores de la sociedad.
Crítica social: especialmente hacia la educación, la ignorancia, el papel de la mujer y la
autoridad impuesta.
Estilo y Técnicas Literarias
Moratín escribe en prosa, con un estilo sencillo, natural y preciso. Usa el diálogo ágil para
que el espectador se identifique con los personajes. Aunque sus obras son comedias, el
humor nunca es superficial: siempre tiene una intención crítica.
Sus personajes no son caricaturas, sino tipos sociales bien definidos: el padre autoritario, la
hija sumisa, el pretendiente racional, el ignorante fanfarrón... Todos representan problemas
reales de la sociedad de su tiempo.
Influencia y Legado
Moratín renovó el teatro español. Gracias a él, el teatro dejó de ser solo entretenimiento
para convertirse en una herramienta de crítica y educación. Inspirado por autores como
Molière o Goldoni, supo adaptar esas influencias a la realidad española. Aunque tras su
muerte fue algo olvidado, hoy es reconocido como uno de los grandes dramaturgos
españoles y una figura fundamental para entender la Ilustración en España.
Conclusión
En resumen, Leandro Fernández de Moratín no solo fue un gran escritor, sino también un
hombre comprometido con su tiempo. A través del teatro, defendió valores como la libertad,
la razón y la igualdad. Su obra más conocida, El sí de las niñas, sigue siendo actual porque
plantea preguntas que todavía hoy nos hacemos: ¿hasta qué punto somos libres para
decidir nuestro destino? ¿Qué papel debe tener la educación en la sociedad?
Por todo esto, Moratín es mucho más que un autor del siglo XVIII: es una voz crítica que
aún resuena.