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Evangelismo 2

El documento aborda el evangelismo personal como un llamado y privilegio para todos los creyentes, enfatizando la importancia de compartir el Evangelio y el papel del Espíritu Santo en este proceso. Se detalla el mensaje del Evangelio, la preparación del testigo, y se ofrecen pasos prácticos para compartir la fe, así como estrategias para superar el miedo y las objeciones. Finalmente, se subraya la necesidad de seguimiento en el proceso de evangelización para consolidar la fe en los nuevos creyentes.

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Evangelismo 2

El documento aborda el evangelismo personal como un llamado y privilegio para todos los creyentes, enfatizando la importancia de compartir el Evangelio y el papel del Espíritu Santo en este proceso. Se detalla el mensaje del Evangelio, la preparación del testigo, y se ofrecen pasos prácticos para compartir la fe, así como estrategias para superar el miedo y las objeciones. Finalmente, se subraya la necesidad de seguimiento en el proceso de evangelización para consolidar la fe en los nuevos creyentes.

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TÍTULO: EL EVANGELISMO PERSONAL: TU PAPEL EN LA MISIÓN MÁS GRANDE

Texto Clave: Hechos 1:8 - "pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me
seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."
Introducción
Imagínate ser parte de una misión vital, la más importante del universo: la de llevar esperanza a un mundo
que sufre y está separado de Dios. Eso es el evangelismo. Y la buena noticia es que no está reservado para unos
pocos "expertos"; es un llamado, un privilegio y una capacidad que Dios da a cada creyente. El evangelismo
personal es la forma más natural y poderosa de cumplir este llamado: compartir la increíble noticia de Jesús
con las personas que conoces y encuentras cada día. No se trata de tener todas las respuestas o ser un orador
brillante, sino de ser un testigo auténtico. Este texto te guiará paso a paso, desde entender qué es el Evangelio
hasta cómo compartirlo y superar los desafíos, todo mientras dependes del poder de Dios.

CAPÍTULO 1: LA MISIÓN QUE IMPULSA: ¿POR QUÉ EVANGELIZAR PERSONALMENTE?


Antes de saber cómo evangelizar, necesitamos entender por qué es tan crucial en la vida del creyente. No es
una tarea más en una lista, es el latido del corazón de Dios por un mundo perdido.
1. El Mandato de Jesús (La Gran Comisión): Justo antes de ascender, Jesús dio a Sus seguidores una
orden clara: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15). También dijo:
"Id, y haced discípulos a todas las naciones..." (Mateo 28:19). Este no es un consejo opcional; es una
comisión divina para todos Sus seguidores, tú incluido.
2. El Amor de Dios y por el Prójimo: Dios "amó tanto al mundo que dio a su Hijo unigénito..." (Juan 3:16).
Él desea que nadie se pierda (2 Pedro 3:9). Si hemos experimentado Su amor y perdón, el amor por Él
y por las personas a nuestro alrededor nos impulsa a compartir esta buena noticia (2 Corintios 5:14).
¿Cómo podemos guardar para nosotros la cura para la enfermedad más mortal?
3. El Ejemplo de Jesús y la Iglesia Primitiva: Jesús dedicó Su vida a proclamar las buenas nuevas del
Reino (Lucas 4:43). Los primeros cristianos, llenos del Espíritu, no pudieron dejar de hablar de lo que
habían visto y oído (Hechos 4:20). Dondequiera que iban, compartían el mensaje de Cristo (Hechos
8:4).
4. Es el Propósito de Dios para Ti: Cuando te salvó, Dios te reconcilió consigo mismo y te dio el
"ministerio de la reconciliación" (2 Corintios 5:18-20). Eres un embajador de Cristo, llamado a rogar a
otros en nombre de Dios que se reconcilien con Él.
5. Es la Única Esperanza para la Humanidad: Sin Cristo, la humanidad está perdida en su pecado y
condenada. El Evangelio es el poder de Dios para salvación para todo aquel que cree (Romanos 1:16).
No hay otro nombre bajo el cielo en que podamos ser salvos (Hechos 4:12). ¡Tenemos el mensaje que
cambia vidas y destinos eternos!
CAPÍTULO 2: EL MENSAJE QUE SALVA: ¿QUÉ ES EL EVANGELIO? (EL CORAZÓN DE LA NOTICIA)
Para ser testigos efectivos, debemos tener absoluta claridad sobre el mensaje central. El Evangelio no es un
sistema de reglas, sino la increíble historia de lo que Dios ha hecho para rescatarnos. Podemos resumirlo en
cuatro puntos clave, a menudo llamados el "puente" o el "plan de salvación":
1. Dios: Nuestro Creador Santo y Amoroso. El Evangelio comienza con Dios. Él es el Ser perfecto, santo,
justo y lleno de amor, que creó todas las cosas. Nos hizo a Su imagen para tener una relación con Él y
vivir bajo Su propósito. Él es digno de toda adoración y obediencia (Génesis 1:1; Apocalipsis 4:11).
2. El Hombre: Pecador y Separado de Dios. Aunque creados para la relación con Dios, todos hemos
elegido nuestro propio camino, desobedeciendo y rebelándonos contra Él (Romanos 3:23). Esto es el
pecado, y nos ha separado de un Dios santo. La consecuencia de esta separación y rebelión es la
"muerte" espiritual y eterna (Romanos 6:23a). No podemos, por nosotros mismos, resolver este
problema.
3. Cristo: El Único Camino a la Reconciliación. La buena noticia es que Dios, por Su gran amor, no nos
dejó en nuestra condición perdida. Envió a Su Hijo, Jesucristo. Jesús, siendo Dios, se hizo hombre, vivió
una vida perfecta sin pecado, murió en la cruz llevando nuestro castigo (el que merecíamos por
nuestro pecado) y resucitó al tercer día, venciendo el pecado, la muerte y el diablo (Romanos 5:8; 1
Pedro 2:24; 1 Corintios 15:3-4). Él es el puente que une a la humanidad pecadora con Dios.
4. Tu Respuesta: Arrepentimiento y Fe. La salvación, aunque provista por Dios, requiere una respuesta
personal. No la ganas con buenas obras. La recibes por gracia (Efesios 2:8-9) a través de:
o Arrepentimiento: Un cambio de mente y corazón que te lleva a alejarte del pecado y de vivir
a tu manera, y volverte hacia Dios.
o Fe: Poner tu confianza total y absoluta en Jesucristo y Su obra en la cruz como el único medio
para ser perdonado, reconciliado con Dios y recibir vida eterna (Romanos 10:9-10; Juan 1:12).
CAPÍTULO 3: EL PODER QUE TRANSFORMA: EL ROL INDISPENSABLE DEL ESPÍRITU SANTO
El evangelismo no es persuasión humana, es obra de Dios a través de nosotros. El Espíritu Santo es el Agente
indispensable que hace que el evangelismo sea posible y efectivo.
1. Él Te Capacita para Hablar: Jesús prometió: "...recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el
Espíritu Santo, y me seréis testigos..." (Hechos 1:8). Él te da la valentía para abrir la boca (Hechos 4:31),
la sabiduría para saber qué decir (Lucas 12:12) y la capacidad de comunicar el mensaje de forma que
sea entendible.
2. Él Prepara los Corazones: Antes de que hables, el Espíritu ya está trabajando en la vida de la persona.
Él crea inquietud, dudas sobre su situación actual y abre sus oídos a la verdad. Ora pidiendo que Él
prepare el terreno (1 Corintios 3:6).
3. Él Convence de Pecado y Justicia: Solo el Espíritu puede hacer que alguien vea su pecado como Dios
lo ve y entienda su necesidad de Cristo (Juan 16:8-11). Nosotros presentamos el mensaje, Él hace la obra
de convicción profunda.
4. Él Da Nueva Vida (Regeneración): Es el Espíritu quien obra el "nuevo nacimiento" cuando una
persona cree (Juan 3:5-8; Tito 3:5). No somos nosotros quienes "convertimos" a nadie; es Dios quien,
por Su Espíritu, obra la transformación.
5. Él Te Guía a las Personas Correctas: Ora para que el Espíritu te dirija a las personas con las que Él ya
está obrando y te dé discernimiento en la conversación (Hechos 8:29).
CAPÍTULO 4: LA PREPARACIÓN DEL TESTIGO: VIVIENDO UNA VIDA QUE HABLA (ANTES DE ABRIR LA
BOCA)
Tu vida es a menudo el primer "evangelio" que alguien lee. La preparación para el evangelismo personal
comienza en tu propio corazón y vida diaria.
1. Vive una Vida Auténtica con Cristo: ¿Hay una diferencia visible en tu vida? ¿Tu comportamiento (en
el trabajo, en casa, con amigos) respalda el mensaje que dices creer? (Filipenses 2:14-16). La hipocresía
es una barrera enorme. Busca la llenura del Espíritu Santo para vivir una vida que honre a Dios.
2. Ama a las Personas Genuinamente: El amor es el lenguaje universal. Invierte tiempo en conocer
personas, escuchar sus historias, preocuparte por sus vidas (Romanos 12:9-13). La amistad sincera abre
puertas para conversaciones significativas. Jesús pasaba tiempo con la gente, comía con ellos (Lucas
15:2).
3. Ora Específicamente por Otros: Haz una lista de 3-5 personas no creyentes en tu vida (familia, amigos,
colegas, vecinos) y ora por ellos diariamente. Ora para que Dios prepare sus corazones, cree
oportunidades para ti, te dé valentía y sabiduría para hablar, y que el Espíritu Santo obre en ellos
(Colosenses 4:3; 2 Tesalonicenses 3:1).
4. Conoce Tu Propia Historia (Tu Testimonio): ¿Cómo te encontraste con Cristo? ¿Cómo ha cambiado
Él tu vida? Prepara una versión corta (2-3 minutos) y sencilla de tu testimonio. Enfócate en tu vida
antes de Cristo, cómo llegaste a Él, y tu vida después. Tu historia personal es única, poderosa y difícil
de argumentar en contra (Hechos 26:9-20).
5. Familiarízate con el Evangelio y Versículos Clave: No necesitas memorizar la Biblia entera, pero ten
claros los puntos esenciales del Evangelio (Capítulo 2) y algunos versículos que los apoyen (Juan 3:16,
Romanos 3:23, 6:23, 5:8, 10:9-10, Efesios 2:8-9).
CAPÍTULO 5: LA CONVERSACIÓN (PRÁCTICA): CÓMO COMPARTIR EL EVANGELIO (PASO A PASO
FLEXIBLE)
No es una fórmula mágica, es una conversación guiada por el Espíritu Santo. Aquí tienes un marco flexible
para ayudarte a presentar el Evangelio de manera clara:
1. Establece Conexión y Escucha: Inicia una conversación natural. Interésate por la persona. Haz
preguntas sobre su vida, su trabajo, sus preocupaciones, sus sueños. Escucha activamente. Busca
"puentes" (temas comunes, necesidades, preguntas existenciales) que puedan llevar a conversaciones
más profundas (Proverbios 18:13). Ejemplo: "¿Cómo te ha ido esta semana?" o "¿Qué piensas sobre [un
evento actual/un tema de la vida]?".
2. Busca una Oportunidad o Crea un Puente: A veces, una pregunta surge naturalmente. Otras veces,
puedes crear una apertura. Ejemplos: "¿Qué te da esperanza en la vida?" o "Mi fe es muy importante
para mí; ¿te importaría si te cuento por qué?". Si has construido una relación, es más fácil que la
persona esté dispuesta a escuchar.
3. Comparte Tu Historia (Testimonio Corto): Una vez que tienes una apertura, comparte brevemente
cómo Cristo ha impactado tu vida. Esto es personal y auténtico. Ejemplo: "Antes, me sentía
vacío/temeroso/buscaba sentido en [cosas]. Pero cuando entendí quién es Jesús y lo que hizo por mí,
[comparte el cambio]. Ahora tengo [esperanza, paz, propósito, perdón]".
4. Presenta el Mensaje del Evangelio (Usando un Marco Simple): Usa los 4 puntos clave (Capítulo 2).
Explícalos en un lenguaje sencillo, evitando jerga religiosa.
o Empieza con Dios: Explica quién es Él y Su plan original.
o Habla del Problema: Explica el pecado y la separación, y que esto incluye a todos. Hazlo de
manera personal ("todos nosotros hemos...") no acusatoria.
o Presenta la Solución: Introduce a Jesús, Su vida, muerte y resurrección. Explica por qué murió
y lo que significa.
o Explica Cómo Responder: Clarifica que es por arrepentimiento y fe, no por obras.
o Consejo Didáctico: Puedes usar ayudas visuales sencillas (como un puente, un corazón con un
muro, etc.) si te sientes cómodo.
5. Usa las Escrituras de Manera Sencilla: Puedes decir algo como: "La Biblia dice algo muy importante
sobre esto..." y leer o citar un versículo clave (Juan 3:16, Romanos 3:23, etc.). La Palabra de Dios tiene
poder.
6. Invita a una Respuesta (El Llamado): Una vez que has presentado el mensaje, la persona ha entendido
y parece receptiva, puedes preguntar: "¿Tiene sentido para ti esto?" o "¿Te gustaría recibir este regalo
de perdón y nueva vida que Dios ofrece a través de Jesús?" Explica que recibir a Cristo implica
arrepentirse y poner la fe en Él. Si quieren hacerlo, puedes guiarlos en una oración simple que exprese
su arrepentimiento y fe, enfatizando que es la sinceridad del corazón lo que cuenta, no las palabras
exactas.
7. Sé Flexible y Escucha Sus Preguntas: La conversación no siempre seguirá este orden. Prepárate para
escuchar sus dudas, objeciones o preguntas y respóndelas con paciencia, amor y dependencia del
Espíritu (Capítulo 6). A veces, solo sembrarás una semilla.
CAPÍTULO 6: EQUIPADOS PARA LOS DESAFÍOS: SUPERANDO EL MIEDO Y LAS OBJECIONES
Es normal sentir nerviosismo o enfrentar resistencia. Dios lo sabe y te equipa para ello.
1. Superando el Miedo:
o Recuerda que no estás solo: Jesús prometió estar contigo (Mateo 28:20b) y el Espíritu Santo
te da poder (Hechos 1:8).
o Ora por Valentía: La iglesia primitiva oró pidiendo audacia para hablar (Hechos 4:29). Haz lo
mismo.
o Enfócate en la Obediencia, no en el Resultado: Tu responsabilidad es compartir fielmente. La
salvación es obra de Dios.
o Practica: Comparte el Evangelio con otro creyente para sentirte más cómodo.
o Recuerda Quién Eres en Cristo: Tu valor y seguridad no dependen de la aceptación de otros,
sino de tu identidad como hijo de Dios (2 Timoteo 1:7).
2. Manejando Preguntas y Objeciones:
o Escucha Atentamente: Asegúrate de entender realmente lo que la persona está preguntando
o su objeción.
o No Tienes Que Saber Todas las Respuestas: Es válido decir: "Esa es una buena pregunta. No
sé la respuesta exacta ahora, pero puedo investigarlo y contarte".
o Dirige Siempre a Cristo: Muchas objeciones pueden ser redirigidas a la necesidad del ser
humano y la suficiencia de Cristo.
o Usa Tu Testimonio: A veces, tu experiencia personal es la mejor respuesta a una objeción
("Puede que tengas razón sobre X, pero lo que sí sé es cómo Jesús cambió mi vida...").
o Sé Honesto sobre el Misterio: Algunas cosas son difíciles de entender (ej. el sufrimiento). Sé
honesto sobre ello y señala la confianza que tenemos en el carácter de Dios a pesar de no
entenderlo todo.
o Mantén la Actitud Correcta: Responde con mansedumbre, respeto y amor, incluso si la
persona es hostil (1 Pedro 3:15).
CAPÍTULO 7: EL PRÓXIMO PASO: LA IMPORTANCIA VITAL DEL SEGUIMIENTO
El evangelismo personal es un paso en el camino del discipulado. Si alguien responde al Evangelio o muestra
interés, ¡el trabajo no ha terminado!
1. Si Alguien Recibe a Cristo:
o Anímalo y Confírmalo: Felicítalo por su decisión. Recuérdale que Dios le ama y le ha
perdonado.
o Da Pasos Sencillos: Anímale a hablar con Dios (orar) y a leer la Biblia (sugiere empezar con un
Evangelio, como Juan).
o Conéctalo con una Comunidad de Fe: Invítalo a tu iglesia o grupo pequeño. La comunión con
otros creyentes es esencial para su crecimiento (Hechos 2:42). Preséntale a creyentes maduros
que puedan apoyarle.
o Ofrece Lecciones Básicas: Considera reunirte con él para repasar verdades fundamentales
sobre la nueva vida en Cristo.
2. Si Alguien No Responde (o es Indiferente/Rechaza):
o Continúa Orando por Él: No dejes de orar por esa persona. La obra de Dios a menudo lleva
tiempo.
o Mantén la Relación (si es posible): No permitas que la conversación evangelística arruine una
amistad si no es necesario. Sigue siendo un amigo, un testimonio vivo.
o Sé Paciente: El Espíritu Santo sigue trabajando. Puede que tú hayas sembrado una semilla y
otro creyente (o una circunstancia de vida) riegue más adelante.
o Busca Futuras Oportunidades: Mantente atento a nuevas ocasiones para conversar o
demostrar el amor de Cristo con tus acciones.
CAPÍTULO 8: JUNTOS EN LA COSECHA: EL EVANGELISMO EN EL CONTEXTO DE LA IGLESIA
Aunque el evangelismo personal es individual, no lo haces solo. La iglesia local es tu base de apoyo y tu equipo.
1. Apoyo y Oración Mutua: La iglesia es un lugar donde puedes ser animado, orar por otros evangelistas
y ser sostenido en oración en tus propios esfuerzos.
2. Capacitación y Crecimiento: Tu iglesia debería ayudarte a crecer en tu conocimiento de la Palabra y
a desarrollar tus habilidades para compartir tu fe.
3. Testimonio Comunitario: La forma en que los creyentes se aman y sirven unos a otros en la iglesia es
un testimonio poderoso para los de afuera (Juan 13:34-35).
4. Discipulado y Cuidado: La iglesia provee el ambiente donde los nuevos creyentes pueden crecer, ser
discipulados y encontrar una familia espiritual. Tu evangelismo personal es el "parto", la iglesia es la
"familia" que cría al recién nacido en la fe.
Conclusión
El evangelismo personal es una de las aventuras más gratificantes y significativas de la vida cristiana. Es ser
un embajador de la noticia más importante que el mundo jamás escuchará: la reconciliación con Dios a través
de Jesucristo. No necesitas ser un "evangelista profesional" para empezar. Necesitas un corazón lleno de amor
por Dios y por las personas, una comprensión clara del glorioso Evangelio, y una humilde dependencia del
poder del Espíritu Santo.
Que este texto te inspire y te equipe para abrazar este llamado con confianza y alegría. Sal ahí, ama a las
personas, ora fervientemente, vive auténticamente para Cristo y no temas abrir la boca. Recuerda las palabras
de Jesús: "La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe
obreros a su mies" (Mateo 9:37-38). ¡Tú eres uno de esos obreros que Él quiere usar!
EL EVANGELISMO
Texto base: Romanos [Link] “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a
todo aquel que cree…”

Introducción
La obra de Dios en el mundo no solo consiste en salvar al pecador, sino también en enviar al salvo como testigo
de su gracia. Evangelizar no es una tarea exclusiva del pastor o del misionero, sino una responsabilidad de
todo creyente que ha experimentado la salvación. El evangelismo es el medio por el cual el mensaje de vida,
esperanza y redención en Jesucristo se extiende por el mundo.

En tiempos de confusión, crisis espiritual y relativismo moral, el evangelio sigue siendo la única verdad que
transforma vidas. A través del evangelismo, llevamos la luz de Cristo a un mundo en tinieblas. Esta enseñanza
nos ayudará a comprender qué es el evangelio, qué es evangelizar, por qué debemos hacerlo y cómo podemos
compartir el mensaje eficazmente.

I. ¿Qué es el Evangelio?
La palabra evangelio significa literalmente “buena noticia”. Pero no se trata de cualquier noticia, sino de la
mejor noticia que el ser humano puede oír: que Dios ama al mundo, envió a su Hijo Jesucristo para salvarnos,
y ofrece vida eterna a todo el que cree.
1. El mensaje del evangelio incluye:
• El amor de Dios hacia la humanidad (Juan 3:16).
• La realidad del pecado que separa al hombre de Dios (Romanos 3:23).
• La obra redentora de Cristo en la cruz (1 Pedro 2:24).
• La resurrección de Jesús como victoria sobre la muerte (1 Corintios 15:3-4).
• La necesidad de arrepentimiento y fe para recibir salvación (Hechos 3:19).
2. El evangelio es universal y exclusivo:
• Es para todos los pueblos, razas y culturas.
• Pero solo Cristo es el camino a Dios (Juan 14:6).

II. ¿Qué es el Evangelismo?


Evangelismo es el acto de proclamar el evangelio de Jesucristo, con el propósito de que otros crean, se
arrepientan y reciban la salvación. Es compartir la buena noticia del amor y la redención de Dios de forma
verbal, clara e intencional.
1. Evangelizar es:
• Anunciar el mensaje de salvación (Marcos 16:15).
• Presentar a Cristo como la única esperanza (Hechos 4:12).
• Conducir a otros a tomar una decisión de fe (Romanos 10:9-10).
2. El evangelismo puede ser:
• Público (predicación en reuniones, plazas, campañas).
• Personal (una conversación uno a uno).
• Relacional (a través de amistades, servicio y testimonio diario).

III. ¿Por qué tengo que evangelizar?


1. Porque es un mandato del Señor
Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). No es una opción, es
una comisión directa del Salvador.
2. Porque es la única esperanza para los perdidos
Sin el evangelio, el ser humano está condenado (Juan 3:18). Solo a través de Cristo hay perdón y vida eterna.
3. Porque hemos recibido el mensaje para compartirlo
No somos recipientes del evangelio, sino canales. Hemos sido salvos para anunciar a otros lo que hemos
recibido (2 Timoteo 2:2).
4. Porque el amor de Dios nos mueve
Quien ha sido transformado por Cristo no puede callar. El amor de Dios en nosotros nos impulsa a compartir
(2 Corintios 5:14).
5. Porque el tiempo es corto
La vida es frágil y el regreso de Cristo está cerca. Hoy es el día de salvación (2 Corintios 6:2).

IV. ¿Cómo evangelizar?


1. Orando con dirección
La oración prepara el corazón del evangelista y abre el corazón del oyente (Colosenses 4:3). Sin oración, no hay
fruto duradero.
2. Viviendo lo que se predica
Nuestra vida debe respaldar nuestro mensaje. Un evangelista con mal testimonio aleja a las personas del
evangelio (Mateo 5:16).
3. Usando la Palabra de Dios
La Biblia es la autoridad. No predicamos opiniones, sino el mensaje inspirado por Dios (2 Timoteo 3:16).
4. Compartiendo con amor y compasión
Evangelizar no es ganar una discusión, sino ganar un alma. Debemos hablar con gracia y mansedumbre (1
Pedro 3:15).
5. Contando lo que Cristo hizo en ti
Tu testimonio personal puede impactar profundamente. Muestra cómo Cristo cambió tu vida (Marcos 5:19).
6. Invitando a una decisión
No basta con informar: es necesario invitar a creer y guiar a una respuesta de fe (Romanos 10:13).

Conclusión
Evangelizar es participar en la obra más gloriosa del universo: rescatar almas del pecado y conducirlas a la
vida eterna. Es colaborar con el Espíritu Santo en la expansión del Reino de Dios.
Cada creyente es un misionero en su entorno. La necesidad es grande, el mensaje es poderoso, y la misión es
urgente. No esperes a ser perfecto, ni a tener todo claro: empieza hoy, donde estás, con lo que tienes. Habla de
Cristo con valentía, amor y fe.
Evangelizar es obedecer, amar y vivir para lo que fuimos llamados. ¡Proclamemos a Cristo al mundo!

¿Deseas que lo convierta en una lección de discipulado o en un capítulo para tu libro de evangelismo?

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