http://www.pastoralsj.
org/
Apariciones
¿Dónde te veremos? No sé si es fácil o difícil verte, Señor Resucitado… Ciertamente es algo
distinto. Pero de algún modo estás. Esa es nuestra fe. Y esa es tu promesa. Esa es la fuerza que
movió a los discípulos. Estás y percibimos centelleos de tu presencia. En los demás, en nuestro
corazón, en las historias pequeñas y en la historia grande. En lo que otros nos contaron, en lo que
nosotros intuimos… Apareces de muchas formas, Señor resucitado.
1) APARECE LA ESPERANZA
“Llega María Magdalena anunciando a los discípulos: He visto al Señor y me ha dicho esto” (Jn
20,18)
Cuando algo nos dice que la última palabra no estuvo en la cruz, sino más allá. Cuando las
bienaventuranzas se convierten en un grito poderoso que describe y transforma las historias. Cuando
las nubes que a veces se ciernen sobre nuestras vidas no nos impiden seguir avanzando. Cuando
alguien perdona y nos recuerda que es posible esa otra lógica tuya. Cuando en medio de las lágrimas
se cuela una sonrisa inesperada. Ahí apareces Tú.
¿Qué espero, qué deseo, por qué vivo, en qué sueño?
DON DEL FUTURO
A veces se encharca la existencia que se raciona como un suero.
con un sopor de mediodía,
pegajosa nostalgia tropical Cuando empieza a soplar libre
de horizontes mudos la brisa inaccesible del futuro,
sin color y sin silueta. se mueven los brillos
Los sueños se calcinan en las hojas y las aguas.
entre tedio y obsesiones. Y nos acaricia el rostro
Los esfuerzos nos hunden más y más la esperanza que pasa volando
en la ciénaga inerte. y nos regala su intuición
Nos agazapamos inmóviles resucitando entre el hastío
bajo la sombra vegetal,
sin querer malgastar Benjamín González Buelta
la pequeña reserva de alivio
2. APARECE EL AMOR.
“¿No se abrasaba nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba la escritura?”.
(Lc 24, 32)
En gestos sencillos. En la entrega anónima de tantos hombres y mujeres que viven para otros y me
recuerdan tu evangelio. En la fidelidad de mis gentes. En la acogida de las personas que nos
necesitamos unos a otros. En el trabajo callado que merece la pena. En un abrazo sincero. En la
visita al preso y al enfermo. En la capacidad de dar la vida día a día sin esperar aplausos ni
reconocimientos. En la pasión por tu proyecto, que a veces nos llena de energía y nos pone en
camino una y otra vez. Ahí apareces Tú.
¿Qué hace vibrar, latir, encenderse mi corazón?
http://www.pastoralsj.org/
AMOR ES...
Amar la gracia delicada ¡Amor es ser camino y ser escala!
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren Amor es este amar lo que nos duele,
y la de las sonrisas que se alargan... lo que nos sangra bien adentro...
Amar la plenitud del árbol, Es entrarse en la entraña de la noche
amar la música del agua y adivinarle la estrella en germen...
y la dulzura de la fruta ¡La esperanza de la estrella!...
y la dulzura de las almas dulces....
Amor es amar desde la raíz negra.
Amar lo amable, no es amor: Amor es perdonar;
Amor es ponerse de almohada y lo que es más que perdonar,
para el cansancio de cada día; es comprender...
es ponerse de sol vivo Amor es apretarse a la cruz,
en el ansia de la semilla ciega y clavarse a la cruz,
que perdió el rumbo de la luz, y morir y resucitar ...
aprisionada por su tierra, ¡Amor es resucitar!
vencida por su misma tierra...
Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla: Dulce María Loynaz
3. APARECE LA ALEGRIA.
“Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén muy contentos”. (Lc 24, 52)
Al compartir vida, tiempo o sueños. Cuando el corazón nos dice que no estamos solos, porque tú
vienes con nosotros. Al apreciar el valor de las cosas sencillas: un paseo, un café, unas risas… Al
trabajar codo con codo, arrimando la espalda y soñando con mundos mejores. Cuando soy capaz de
reírme de mí mismo. Cuando percibo que me miras con ternura y me ves mejor de lo que yo mismo
me veo. Y entonces río por dentro y por fuera.
¿Qué me hace feliz? ¿Qué me da vida?
EL DULCE MILAGRO
¿Qué es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen. Que requiere líneas y color y forma
Mi amante besóme las manos, y en ellas, y que sólo admite realidad por norma.
¡Oh gracia! brotaron rosas como estrellas. Que cuando uno dice: -voy con la dulzura,
de inmediato buscan a la criatura.
Y voy por la senda voceando el encanto
y de dicha alterno sonrisa con llanto, Que me digan loca, que en celda me
y bajo el milagro de mi encantamiento encierren,
se aroman de rosas las alas del viento. que con siete llaves la puerta me cierren,
que junto a la puerta pongan un lebrel,
Y murmura al verme la gente que pasa: carcelero rudo, carcelero fiel.
-¿No veis que está loca? Tornadla a su casa.
¡Dice que en las manos le han nacido rosas Cantaré lo mismo: -Mis manos florecen.
y las va agitando como mariposas! Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
¡Y toda mi celda tendrá la fragancia,
¡Ah, pobre la gente que nunca comprende de un inmenso ramo de rosas de Francia!
un milagro de éstos y que sólo entiende,
que no nacen rosas más que en los rosales! Juana de Ibarbourou
¡Y que no hay más trigo que el de los trigales!
http://www.pastoralsj.org/