El dengue: qué es, su historia y cómo se transmite
El registro más antiguo se remonta a la Dinastía Jin (265 a 420 DC) en China. En América, se
conoció a fines del siglo XVIII y se convirtió en un problema mundial en el siglo XX. Cada año,
se producen 390 millones de infecciones por dengue.
El dengue es una infección viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti,
originario de África, que llegó al hemisferio Occidental al principio de las exploraciones y la
colonización de América.
El célebre médico cubano, Carlos Juan Finlay, fue quien descubrió a este mosquito como
transmisor de enfermedades, entre ellas la fiebre amarilla, a partir de investigaciones que
presentó en la Conferencia Internacional de Sanidad en 1881 en Washington, Estados Unidos.
Era la primera vez que alguien asomaba la idea de un vector biológico como el mosquito.
Las personas infectadas con dengue, sintomáticas y asintomáticas, son los portadores y
multiplicadores principales del virus, y los mosquitos se infectan al picarlas. En América se
conoció a fines del siglo XVIII; produjo epidemias extensas en el Caribe y ciudades costeras del
sudeste de los Estados Unidos en el siglo XIX, hasta convertirse en un problema mundial en el
siglo XX. A partir de la década del 50 hubo una progresión de la enfermedad desde el Caribe al
resto de los países hasta llegar a la Argentina a fines del siglo XX.
El reporte más antiguo se remonta a China
El dengue es una enfermedad que acompaña al hombre desde hace siglos. El registro más
arcaico de esta enfermedad se encuentra en una enciclopedia china de los Síntomas de
Enfermedad y los Remedios, publicada por primera vez durante la Dinastía Jin (265 a 420 DC).
Los chinos la llamaban “agua venenosa”: pensaban que, de algún modo, estaba conectada con
insectos voladores asociados al agua.
Las primeras epidemias compatibles con el dengue en Latinoamérica y el Caribe ocurrieron en
las Antillas Francesas en 1635 y en Panamá en 1699. Sin embargo, los primeros reportes
clínicos en la literatura médica atribuidos a esta enfermedad corresponden al año 1779 en la
isla de Java, Indonesia, en el sudeste asiático, y a 1780 en Filadelfia, Estados Unidos. En las
primeras décadas del siglo XX, los brotes fueron más comunes en Estados Unidos, con
importantes epidemias en Florida en 1934 y en Nueva Orleans en 1945.
Los conflictos bélicos, a partir de la Segunda Guerra Mundial, generaron las condiciones para
que el dengue resurgiera, principalmente por su impacto ecológico, poblacional y social.
También influyó la intensificación del transporte comercial entre los puertos de la región del
Caribe y el Sur de los Estados Unidos con el resto del mundo. De hecho, en 1954 se describió el
primer caso de dengue grave, conocido como dengue hemorrágico, durante una epidemia de
la enfermedad en Filipinas y Tailandia, en Asia.
El mosquito Aedes aegypti fue erradicado de América del Sur a mediados del siglo pasado,
pero a partir de 1980 se reintrodujo en la mayoría de los países, entre ellos la Argentina, por el
transporte desde zonas infectadas y la disminución de los sistemas de control.
Volvió a tomar notoriedad por el brote epidémico de dengue hemorrágico en 1981 en Cuba,
seguido del segundo gran brote ocurrido entre 1989 y 1990 en Venezuela, hitos que indicarían
la diseminación progresiva de dicha enfermedad como un fenómeno emergente en la región.
Enfermedad endémica en más de 100 países
Antes de 1970, sólo 9 países habían sufrido epidemias de dengue. Ahora, los reportes de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que la enfermedad es endémica en más de
100 países de las regiones de África, las Américas, el Mediterráneo Oriental, Asia Sudoriental y
el Pacífico Occidental.
Las regiones más gravemente afectadas son las Américas, Asia Sudoriental y el Pacífico
Occidental. ‘Endémica’ significa que tiene una circulación constante a lo largo del tiempo y de
un modo bastante predecible, en una determinada área o región.
En las últimas décadas, aumentó enormemente la incidencia de dengue en el mundo. Según
estimaciones recientes de la OMS, se producen entre 100 y 400 millones de infecciones cada
año. Alrededor de la mitad de la población del mundo corre riesgo de contraer esta
enfermedad, que se presenta en los climas tropicales y subtropicales de todo el planeta, sobre
todo en las zonas urbanas y semiurbanas.
Europa también ya se enfrenta con la posibilidad de brotes de dengue: la transmisión local se
notificó por vez primera en Francia y Croacia en 2010, y se detectaron casos importados en
otros tres países europeos.
En 2012, un brote de dengue en el archipiélago de Madeira, en Portugal, ocasionó más 2.000
casos y se registraron casos importados en otros 10 países europeos.
Entre los viajeros que regresan de países de ingresos bajos y medianos, el dengue constituye la
segunda causa de fiebre diagnosticada detrás del paludismo.
Entre los años 2000 y 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) registró un aumento
significativo en el número de casos reportados a nivel global, pasando de 500,000 a 5.2
millones, lo que representa un incremento de diez veces. En 2019, se alcanzó un récord
histórico, con casos documentados en 129 países.
Durante el período entre 2020 y 2022, hubo una disminución moderada en la cantidad de
casos debido a la pandemia de COVID-19 y a una menor notificación de los mismos. Sin
embargo, en 2023 hubo un aumento notable en la cantidad y magnitud de los casos, junto con
la aparición simultánea de múltiples brotes que afectaron a zonas previamente libres de
dengue.
Desde principios de 2023, la transmisión en curso, combinada con un inesperado pico de
casos, condujo a cifras cercanas al máximo histórico. Más de cinco millones de casos y más de
5.000 muertes relacionadas con el dengue han sido reportados en más de 80 países o
territorios, distribuidos en las cinco regiones de la OMS: África, las Américas, Asia Sudoriental,
Pacífico Occidental y Mediterráneo Oriental. Aproximadamente el 80% de estos casos (4.1
millones) se han registrado en la Región de las Américas.
La transmisión de esta enfermedad es un problema de salud pública, en gran medida,
resultado de comportamientos humanos, incluido el crecimiento de la población, el aumento
de los viajes por tierra, agua y aire, la mala planificación urbana con hacinamiento y
saneamiento deficiente, la falta de un control efectivo del mosquito y, probablemente,
también de los cambios climáticos generados por el calentamiento global.
Descripción general
El dengue es una enfermedad transmitida por mosquitos, y ocurre en zonas tropicales y
subtropicales del mundo. El dengue leve puede ocasionar fiebre alta y síntomas similares a la
gripe. Una forma grave del dengue, también llamada "fiebre hemorrágica del dengue", puede
ocasionar sangrado intenso, descenso repentino de la presión arterial (choque) y la muerte.
Millones de casos de infección por dengue ocurren anualmente en todo el mundo. El dengue
es más frecuente en el sudeste asiático, las islas del Pacífico occidental, América Latina y
África. Pero la enfermedad se ha propagado a nuevas zonas, incluidos los brotes locales en
Europa y el sudeste de Estados Unidos.
Los investigadores están trabajando en vacunas contra el dengue. Por el momento, en las
zonas en las que el dengue es común, las mejores formas de prevenir la infección son evitar las
picaduras de mosquitos y tomar medidas para reducir la población de mosquitos.
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Síntomas
Muchas personas no tienen ningún signo ni síntoma de una infección por dengue.
Es posible que cuando se presenten los síntomas se los confunda con otras enfermedades,
como la gripe. Suelen comenzar de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito
infectado.
La fiebre del dengue causa una fiebre alta de 104 grados Fahrenheit (40 grados Celsius) y
cualquiera de los siguientes signos y síntomas:
Dolor de cabeza
Dolores musculares, óseos o articulares
Náuseas
Vómitos
Dolor detrás de los ojos
Glándulas inflamadas
Sarpullido
La mayoría de las personas se recupera en aproximadamente una semana. En algunos casos,
los síntomas empeoran y pueden ser mortales. Esto se llama dengue grave, fiebre hemorrágica
del dengue o síndrome de choque del dengue.
El dengue grave ocurre cuando los vasos sanguíneos se dañan y tienen fugas, y cuando
disminuye la cantidad de células formadoras de coágulos (plaquetas) en el torrente sanguíneo.
Esto puede llevar a un estado de choque, sangrado interno, insuficiencia orgánica e incluso la
muerte.
Los signos de advertencia de la fiebre del dengue grave, que es una emergencia que pone en
riesgo la vida, pueden presentarse rápidamente. Los signos de advertencia suelen comenzar
uno o dos días después de que la fiebre desaparece y pueden incluir lo siguiente:
Dolor intenso de estómago
Vómitos persistentes
Sangrado de las encías o la nariz
Sangre en la orina, las heces o los vómitos
Sangrado debajo de la piel, que podría tener el aspecto de un moretón (hematoma)
Dificultad para respirar o respiración rápida
Fatiga
Irritabilidad o inquietud
Cuándo consultar al médico
El dengue grave es una emergencia médica mortal. Busca atención médica de inmediato si
estuviste recientemente una zona donde se sabe que hay dengue (zona endémica), tuviste
fiebre y presentas alguna de las señales de advertencia. Entre las señales de advertencia se
incluyen el dolor de estómago intenso, los vómitos, la dificultad para respirar o la presencia de
sangre en la nariz, las encías, en el vómito o en las heces.
Si viajaste recientemente y tienes fiebre y síntomas leves de dengue, llama al médico.
Solicite una consulta
Causas
La fiebre del dengue es causada por cualquiera de los cuatro virus del dengue. No se puede
contraer la fiebre del dengue por estar cerca de una persona infectada. En cambio, la fiebre del
dengue se transmite a través de las picaduras de mosquitos.
Los dos tipos de mosquitos que más a menudo propagan el virus del dengue son comunes
dentro de las viviendas humanas y en sus alrededores. Cuando un mosquito pica a una
persona infectada con un virus del dengue, el virus ingresa al mosquito. Luego, cuando el
mosquito infectado pica a otra persona, el virus ingresa en el torrente sanguíneo de la persona
y causa una infección.
Cuando te recuperes de la fiebre del dengue, tendrás inmunidad a largo plazo al tipo de virus
que te infectó, pero no a los otros tres tipos de virus de la fiebre del dengue. Esto significa que
puedes volver a infectarte en el futuro por uno de los otros tres tipos de virus. El riesgo de
desarrollar fiebre del dengue grave aumenta si tienes fiebre del dengue por segunda, tercera o
cuarta vez.
Factores de riesgo
Corres mayor riesgo de contraer el dengue o una forma más grave de la enfermedad si:
Vives en regiones tropicales o viajas a ellas. Estar en regiones tropicales y
subtropicales aumenta el riesgo de exposición al virus que causa el dengue. Entre las
zonas de mayor riesgo se encuentran el sudeste asiático, las islas del Pacífico
occidental, América Latina y África.
Ya tuviste dengue. Una infección anterior por el virus del dengue aumenta el riesgo de
padecer síntomas graves si vuelves a contraer la enfermedad.
Complicaciones
El dengue grave puede causar hemorragias internas y daños en los órganos. La presión arterial
puede descender a niveles peligrosos y causar choque. En algunos casos, el dengue grave
puede provocar la muerte.
Las mujeres que contraen dengue durante el embarazo pueden contagiar el virus al bebé
durante el trabajo de parto. Además, los bebés de las mujeres que contraen dengue durante el
embarazo tienen un mayor riesgo de parto prematuro, de bajo peso al nacer o de sufrimiento
fetal.
Prevención
Vacuna
Las vacunas contra la fiebre del dengue pueden estar disponibles para personas de 6 a
60 años. La vacunación contra el dengue es una serie de dos o tres dosis, según la vacuna que
reciba, durante el transcurso de unos meses. Estas vacunas son para que las reciban personas
que viven donde es común el virus que causa el dengue y que ya han tenido dengue
previamente al menos una vez.
Las vacunas no están disponibles en el territorio continental de los Estados Unidos. No
obstante, en 2019, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos
aprobó la vacuna contra el dengue llamada Dengvaxia para personas de 9 a 16 años que
tuvieron dengue en el pasado y que viven en los territorios y los estados de asociación libre de
EE. UU. donde el dengue es común.
Evita las picaduras de mosquitos
La Organización Mundial de la Salud insiste en que la vacuna no es una medida eficaz por sí
sola para reducir el dengue en áreas en las que la enfermedad es común. La prevención de las
picaduras y el control de la población de mosquitos siguen siendo los principales métodos para
prevenir la propagación de esta enfermedad.
Si viajas a zonas donde el dengue es común o vives allí, los siguientes consejos te ayudarán a
reducir el riesgo de picaduras de mosquitos:
Permanece en ambientes con aire acondicionado y bien protegidos con
mosquiteros. Los mosquitos que transmiten el virus del dengue son más activos del
amanecer al atardecer, pero también pican a la noche.
Usa ropa de protección. Cuando ingreses a una zona infestada de mosquitos, usa
camisas de manga larga, pantalones largos, calcetines y zapatos.
Usa repelente para mosquitos. Puedes aplicar permetrina sobre la ropa, los zapatos,
el equipo de campamento y los mosquiteros de cama. También puedes comprar ropa
que ya contenga permetrina. Para la piel, usa un repelente que contenga al menos una
concentración del 10 % de dietiltoluamida.
Reduce el hábitat de los mosquitos. Los mosquitos que transmiten el virus del dengue
normalmente viven dentro de los hogares y alrededor de estos y se reproducen en
aguas estancadas que se pueden acumular en objetos como neumáticos de
automóviles. Puedes ayudar a reducir las poblaciones de mosquitos si eliminas los
hábitats donde ponen huevos. Al menos una vez a la semana, vacía y limpia los
contenedores con agua estancada, como macetas, comederos de animales y floreros.
Mantén cubiertos los contenedores de agua estancada entre una limpieza y la
siguiente.
Diagnóstico
Diagnosticar la fiebre del dengue puede ser difícil debido a que los signos y síntomas pueden
confundirse fácilmente con aquellos de otras enfermedades, como chikunguña, virus del Zika,
malaria y fiebre tifoidea.
El médico probablemente te preguntará sobre tus antecedentes médicos y de viajes.
Asegúrate de describir los viajes internacionales en detalle, incluso los países que visitaste y las
fechas, así como también cualquier contacto con mosquitos que puedas haber tenido.
Tu médico también puede extraer una muestra de sangre para analizarla en un laboratorio en
busca de evidencia de infección con uno de los virus del dengue.
Tratamiento
No existe un tratamiento específico para la fiebre del dengue.
Mientras te estés recuperando del dengue, bebe mucho líquido. Llama al médico de inmediato
si tienes alguno de los siguientes signos y síntomas de deshidratación:
Disminución de la orina
Poca cantidad de lágrimas o ausencia de estas
Boca o labios secos
Letargo o confusión
Extremidades frías o húmedas y pegajosas
El acetaminofén de venta libre (Tylenol y otros) puede ayudar a reducir los dolores musculares
y la fiebre. Pero si tienes dengue, debes evitar otros analgésicos de venta libre como la
aspirina, el ibuprofeno (Advil, Motrin IB y otros) y el naproxeno sódico (Aleve). Estos
analgésicos pueden aumentar el riesgo de sangrados por dengue.
Si tienes un cuadro grave de dengue, es posible que necesites:
Atención médica complementaria en un hospital
Líquidos intravenosos y reemplazo de electrolitos
Control de la presión arterial
Transfusión para reemplazar la pérdida de sangre
Más información
Transfusión de sangre
Solicite una consulta
Preparación para la consulta
Lo más probable es que empieces por ver a tu proveedor principal de atención médica. Sin
embargo, es posible que te remitan a un médico que se especialice en enfermedades
infecciosas.
Como las citas médicas pueden ser breves y suele haber mucho de lo que hablar, es
aconsejable ir bien preparado. La siguiente información te ayudará a prepararte y a saber qué
esperar del médico.
Qué puedes hacer
Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el
motivo por el cual programaste la consulta.
Anota tu información personal más importante. Anota tu historial de viajes
internacionales, con las fechas y los países que visitaste, así como los medicamentos
que tomaste mientras viajabas. Lleva un registro de tus vacunas, incluso de las que te
colocaste antes de viajar.
Haz una lista de todos los medicamentos que tomas. Incluye cualquier vitamina o
suplemento que tomes regularmente.
Escribe preguntas para hacerle al médico. Preparar una lista de preguntas puede
ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo con el médico. Ordena las preguntas de la
más importante a la menos importante, por si se acaba el tiempo.
Algunas preguntas básicas para hacerle al médico acerca de la fiebre del dengue son:
¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
¿Qué tratamientos hay disponibles?
¿Cuánto tiempo me llevará empezar a sentirme mejor?
¿Esta enfermedad tiene efectos secundarios a largo plazo?
¿Tienes folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me
recomiendas?
Qué esperar del médico
Prepárate para responder las preguntas que te haga el médico, tales como las siguientes:
¿Cuándo comenzaron los síntomas?
¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
¿Cuán intensos son los síntomas?
¿Existe algo que, al parecer, mejore o empeore los síntomas?
¿A dónde viajaste en el último mes?
¿Te picó algún mosquito en el viaje?
¿Has estado en contacto recientemente con alguna persona enferma?