Vigas en Ingenieria Aeroespacial
Vigas en Ingenieria Aeroespacial
PÉREZ APARICIO
ISBN 978-84-9048-818-8 Ph.D. por la universidad de Stanford en Ingeniería Me-
cánica y Aeronáutica y Astronáutica. Actualmente es ca-
tedrático de universidad en la Universitat Politècnica de
UPV València. Ha trabajado en ENASA (Pegaso, Barcelona), US
Air Force Wright Patterson Materials Laboratory (Dayton,
Ohio) y en el Stanford Linear Accelerator (Menlo Park,
California) además de en la UPC, ICAI, U. Carlos III y UGR.
EN INGENIERÍA AEROESPACIAL
MANUAL DE REFERENCIA
José L. Pérez Aparicio | Mario Lázaro
Colección de carácter multidisciplinar, orientada a la
formación y al ejercicio profesional. Los contenidos han
sido seleccionados por el comité editorial atendiendo a
la oportunidad de la obra por su originalidad en el estudio
y aplicación de una materia, el apoyo gráfico y práctico
con ejercicios demostrativos que sustentan la teoría, la
adecuación de su metodología y la revisión bibliográfica
actualizada. Los títulos de la colección se clasifican en
distintas series según el área de conocimiento y la ma-
yoría de ellos están disponibles tanto en formato papel
como electrónico.
Todos los títulos de la colección están evaluados por
especialistas en la materia según el método doble cie-
go tal como se recoge en la página web de la Editorial
([Link] garantizando la trans-
parencia en todo el proceso.
Para conocer más información sobre la colección, los tí-
tulos que la componen y cómo adquirirlos puede visitar
INGENIERÍA MECÁNICA
la web enlace a la página de la colección en
[Link]
Y MATERIALES
Teoría de vigas en
Ingeniería Aeroespacial
Los contenidos de esta publicación han sido evaluados mediante el sistema doble ciego,
siguiendo el procedimiento que se recoge en [Link]
Para referenciar esta publicación utilice la siguiente cita: Pérez Aparicio, J. L.; Lázaro,
M (2019). Teoría de vigas en Ingeniería Aeroespacial. Valencia: Editorial Universitat
Politècnica de València
Si el lector detecta algún error en el libro o bien quiere contactar con los autores, puede
enviar un correo a edicion@[Link]
MARIO LÁZARO
Ingeniero de Caminos, doctor por la UPV y licenciado en Matemáticas por la
UNED. Después de 7 años como calculista en consultorías, actualmente es
profesor en el Grado y Máster de Ingeniería Aeroespacial. Desde 2006 ha
impartido asignaturas de Resistencia de Materiales, Estructuras Aeroespaciales,
Diseño Estructural de Aviones y Aeroelasticidad. Investiga para el I.U. de
Matemática Pura y Aplicada en diferentes áreas sobre vibraciones mecánicas
con amortiguamiento no-viscoso, propagación de ondas y métodos numéricos
aplicados a dinámica estructural y a sistemas discretos.
Resumen
Las estructuras aeroespaciales, como cualquier otra, deben ser diseñadas,
analizadas y verificadas con conocimientos que incluyen la teoría estructural, de
los materiales y la aplicación de esta información para operaciones de diseño
fundamentales, para proporcionar estimaciones de peso y otra información
necesaria para las decisiones de ingeniería.
Por ello, los componentes estructurales aeroespaciales deben:
1) Resistir las cargas mecánicas y ambientales para soportar el rendimiento y la
misión del vehículo aeroespacial del que forman parte.
2) Ser confiables durante todas las fases de la misión.
3) Tener mantenimiento y reparación fáciles.
Índice general
1 Introducción 1
2 Solicitaciones en vigas 5
2.1 Flexión simple . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
2.1.1 Ejercicio viga hiperestática biempotrada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
2.7 Torsión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 54
Bibliografía 209
V
Índice de cuadros
VII
Índice de figuras
2.11. Diagramas de cortantes y flectores finales (caso [2]) para viga Fig. 2.9;
Izqda. solo energía de flexión, dcha. además energía cortante con α
= 0,1. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
IX
Índice de figuras
2.12. Estado [3] de viga de la Fig. 2.9 bajo carga puntual ficticia. Fórmulas
válidas solo para 0 ≥ x ≥ L/2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
2.20. Línea neutra plástica en sección sin simetría horizontal bajo flexión
en sección x - z (izquierda). Derecha sección completamente plas-
tificada con fuerzas equivalentes a las distribuciones constantes de
tensión. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
2.23. Viga biapoyada con carga puntual y sección central en fluencia (izq-
da.). Misma viga con sección central agotada y contiguas en estado
elasto-plástico (dcha.). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31
X
Índice de figuras
2.28. Líneas neutras para flexión con momento resultante coincidente con
direcciones principales del tensor de inercia. . . . . . . . . . . . . . 37
XI
Índice de figuras
XII
Índice de figuras
3.10. Porción s sección pared delgada de la viga Fig. 3.3 bajo solicitación
cortante. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71
3.17. Posición del centro de esfuerzos cortantes para sección abierta usan-
do flujo cortante. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86
XIII
Índice de figuras
3.26. Sección circular cerrada bajo esfuerzo cortante vertical: flujo de cor-
tante en sección abierta (centro) y constante de corte (derecha). . . 98
3.32. Flujo completo en [N/m] para sección dos celdas rectangulares y va-
lores máximos (arriba) bajo solicitación cortante en punto 1. Equi-
librio en nodo inferior; flujos y fuerza equivalente en segmento in-
termedio (abajo). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106
3.34. Flujo completo en [N/m] para sección dos celdas rectangulares con
valores máximos bajo cortante aplicado en cec. Signos coherentes
con los de s en la Fig. 3.30 inferior. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 107
XIV
Índice de figuras
3.39. Flujo de cortante entre dos áreas puntuales o torsión constante q12
y su fuerza resultante F . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
3.47. Diagrama de flujos abiertos ×Qz h2 t/Iy y con sus fuerzas equivalentes.123
3.48. Diagrama de flujo por cortante completo qc con valores ×Qz a2 t/Iy . 126
XV
Índice de figuras
4.8. Flujo por torsor en sección abierta con área comprendida entre ori-
gen y s. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149
4.9. Momento estático de una función cualquiera entre dos puntos. . . . 150
4.12. Alabeo u(s) para sección U bajo torsión; valores en esquinas y borde
libre a multiplicar por θx h2 /32. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 154
4.14. Flujo por torsor en sección cerrada; área variable función de s (iz-
quierda) y completa (derecha) comprendida por la línea media y su
perímetro. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 155
XVI
Índice de figuras
4.18. Coordenadas y áreas parciales para cálculo del alabeo unitario. . . 161
5.10. Analogía entre flexión simple y torsión alabeada pura para viga en
voladizo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 176
5.17. Distribución de alabeo unitario ωa (s) con sus signos finales (izquier-
da), de tensiones σxT (0, s) y de flectores y axiles equivalentes sobre
alas y alma (derecha). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 190
XVIII
Índice de figuras
XIX
Capítulo 1
Introducción
Las estructuras aeroespaciales, como otra cualquiera, deben ser diseñadas, ana-
lizadas y verificadas con conocimientos que incluyen la teoría estructural, de los
materiales y la aplicación de esta información para operaciones de diseño funda-
mentales, proporcionar estimaciones de peso y otra información necesaria para
las decisiones de ingeniería. Por ello los componentes estructurales aeroespaciales
deben:
Además, estos componentes deben ser tan livianos como sea posible y fáciles de
construir, ensamblar y mantener: el diseño estructural aeroespacial debe producir
un peso mínimo y aeronavegable, ser parte de un sistema rentable y, sobre todo,
seguro bajo una variedad de condiciones operativas, a menudo muy duras.
De hecho el avión fue la primera tecnología importante con el peso como una
preocupación primordial, aunque hoy en día prácticamente todas las tecnologías
deben incluir ese requerimiento, no solo por razones técnicas sino de consumo,
mediomabientales etc. En cada etapa del diseño aeroespacial, se tiene que asumir
la responsabilidad de predecir con exactitud cuánto pesará el avión. En parte por
esta problemática, el material construcción de aviones más común es el aluminio
(isótropo, elástico, pero no lineal), que no es un material exótico ya que cada año se
1
Capítulo 1. Introducción
utiliza mucho más aluminio en latas de refrescos que en aviones y naves espaciales;
sin embargo, nunca se usa titanio, berilio o magnesio en una lata de cerveza. Los
materiales compuestos también han sido usados masivamente en los últimos 20
años pero debido al alto coste su aplicación se está reduciendo. La complejidad
constitutiva de estos “composites” anisótropos hace que en los siguientes capítulos
no se contemplen, basándose todos los desarrollos en piezas aluminio o materiales
similares.
Solicitaciones en vigas
p(x)
φ ρ
dMy
Qz My + dx
My dx
h
z
x dx
dQz
B Qz + dx
z dx
Figura 2.1: Flexión simple de viga y equilibrio diferencial de solicitaciones (derecha).
σx τxz E
ǫx = ; γxz = ; G= (2.1)
E G 2(1 + ν)
∆L (ρ + z)φ − ρφ z z z
ǫx = = = := −κz ⇒ ǫx = ǫmx ⇒
σmx σx =
L ρφ ρ h h
(2.2)
donde h es el “canto” (altura) de la viga y la base dx la longitud del elemento
diferencial, ver Fig. 2.1 derecha (no a escala, h >> dx). En la equivalencia de ǫx
con κ se ha debido incluir un signo negativo ya que en este plano el centro de
curvatura está en el lado de z negativo (notado por z−).
Los signos positivos de los parámetros se han elegido para que la flexión positiva
produzca tracciones en z+ y compresiones en z−, de forma que el signo es contro-
lado por z. Las distribuciones de ǫx , σx son lineales con cero en la LN , positiva en
z+ (alargamientos) y negativa en z− (acortamientos): para cualquier z, se puede
expresar |ǫx | en función de la máxima |ǫmx | en z = ±h. A través de la ecuación
constitutiva, la misma relación lineal se observa para las tensiones σx en la Fig. 2.2.
Z Z
σmx σmx My h My
My = z σx dA = z 2 dA := Iy ⇒ σmx = ⇒ σx = z
A | {z } h A h Iy Iy
(2.3)
Según la Fig. 2.2, existe otra relación llamada de Collignon para esfuerzos cortantes
y tensiones cortantes, que se estudiará con detalle en la Sección 2.6.
La incógnita básica (de ella se deducen todas las demás) del problema es el des-
plazamiento w(x) en dirección z producido por las fuerzas externas; este des-
plazamiento a menudo se llama “flecha” por razones históricas relacionadas con
resolución de vigas por métodos gráficos. Su primera derivada w,x es la pendiente
de la función deformada y la segunda w,xx es κ.
6
2.1 Flexión simple
p(x)
τxz −σx
My
2h
x
dF
Qz
σx
z
Figura 2.2: Vista lateral de viga bajo carga uniforme: equivalencia de tensiones cortantes
y normales con solicitación cortante y momento flector en borde de x constante.
Combinando la primera Ec. (2.1) con las Ecs. (2.2), (2.3) y desarrollando se obtiene
la relación momento-curvatura:
EIy d2 w
My = = −κ EIy := −EIy w,xx ≡ −EIy (2.4)
ρ dx2
donde EIy es la rigidez a flexión de vigas en el plano x - z y donde se demuestra
que el flector es proporcional a la segunda derivada de la flecha w,xx .
My |B = 0 ⇒ p dx − Qz dx − My + My + dx = 0 ⇒
= Qz
2 dx dx
(2.5)
Ambas ecuaciones deberían estar factorizadas por dy ya que las solicitaciones se
definen por unidad de profundidad, aunque este término se simplifica al dividir el
0 de la parte derecha. En la segunda ecuación se ha despreciado el término con
dx2 << dx.
La primera Ec. (2.5) indica que la variación del cortante equilibra a las cargas
externas distribuidas p(x) y la segunda que la variación del flector equilibra al
cortante. De estas dos expresiones más la Ec. (2.4) se puede deducir que el cortante
es proporcional a w,xxx , lo que se usará en la siguiente Sección 2.2:
d3 w
Qz = −EIy ≡ −EIy w,xxx (2.6)
dx3
7
Capítulo 2. Solicitaciones en vigas
d2 My d4 w
= −p ⇒ EIy − p(x) = 0 (2.7)
dx2 dx4
La Ec. (2.7) es una ecuación diferencial ordinaria lineal y con coeficientes cons-
tantes que para vigas sencillas se puede integrar directamente usando solo las
condiciones de contorno (C.C.) en los extremos de la viga.
MA MB MA Q
QA QB A
w(x)
Figura 2.3: Viga biempotrada con carga puntual en el medio y sus reacciones. Derecha:
mitad simétrica equivalente.
P x2
w(x) = 3L − 4x (2.10)
48EIy
9
Capítulo 2. Solicitaciones en vigas
Z L Z Z L
1 Mz2 21 Mz2
Uby = = dx y dA = dx
2 0 EIz2 A 2 0 EIz
(2.12)
en donde EA es la rigidez a axil; la ley de Navier y la ecuación cinemática en el
plano x - y de la última expresión se deducirán en la Sección 2.5. Nótese que el
integrando final de la segunda ecuación es el producto −My κ según la Ec. (2.4),
es decir, la energía también es proporcional al flector multiplicado por el giro que
produce. En las secciones siguientes se usará indistintamente la notación Ub en
cada uno de los planos de flexión.
Dos son los resultados principales que estos teoremas proporcionan: los movimien-
tos en un punto particular de cualquier viga y las reacciones en vigas hiperestáticas,
todo ello conociendo las funciones en x de los momentos flectores.
describe primero una viga isostática bajo sus cargas externas –estado llamado [0]–
y segundo la misma viga solo bajo las reacciones tratadas como fuerzas externas
desconocidas –estado [1]–; ya que los soportes relacionados a estas reacciones han
sido liberados, las R también producen energía pero solo en [1].
Los diagramas de momentos y cortantes del estado [0] pueden ser directamente
calculados, y los del [1], se construyen substituyendo R por una fuerza o momento
unidad del mismo signo y multiplicando los diagramas resultantes por el módulo
de R. Entonces, para un flector en el plano x - z (en el otro plano se operaría igual
y de forma desacoplada) las funciones de x completas son:
∂U
My = My[0] + R My[1] ; Qz = Q[0] [1]
z + R Qz ; =0 (2.14)
∂R
Con estas funciones se calculan las energías de las Ecs. (2.12), (2.13) y con la
derivada de la última ecuación anterior se puede despejar R, como en el Ejerci-
cio 2.3.2. Normalmente habrá que dividir las integrales en varios tramos debido a
discontinuidades inherentes a apoyos y fuerzas o momentos puntuales.
Una vez obtenida(s) la(s) reacción(es) se puede volver a las dos primeras Ecs. (2.14)
y dibujar los diagramas finales de flectores y cortantes, que sirven de estado inicial
para el cálculo de desplazamientos, ver el Ejercicio 2.3.3. Otra vez del segundo
teorema y para movimientos y giro que se pueden observar en la conceptual Fig. 2.4
de una viga GH = 1:
P
M
MA F
QA uC QB
wD φE
w(x)
11
Capítulo 2. Solicitaciones en vigas
Cálculo flecha
P
[0] [1] × M
B
wB
1
φy |B
−P L x
1
Figura 2.5: Viga en voladizo isostática bajo carga puntual en extremo. Izquierda caso
real, derecha caso ficticio para cálculo giro.
Con el cambio de variable ξ = x/L, las funciones lineal y constante de los diagra-
mas de la figura izquierda son:
Las energías de flexión y de cortante de las Ecs. (2.12), (2.13) y la flecha son:
Z 1 Z 1
1 P 2 L2 (1 − ξ)2 1 P2
U (P ) = Ub + Uc = (dξL) + (dξL)
2 0 EIy 2 0 GAz
∂U P L3 PL P L3 3EIy
wB = wb + wc = = + = 1+ 2 := wb (1 + α)
∂P 3EIy GAz 3EIy L GAz
(2.17)
dwb dwc
dx
Figura 2.6: Flechas diferenciales debidas a flexión (izquierda con giro φy ) y cortante
(derecha, sin giro). Ver también Sección 2.6.2.
Influencia cortante
E Iy 1 1 1 1 6 (1 + ν) 7,5
α := 3 := 3 · 2(1 + ν) i2y := = 2 (2.18)
G A kz L2 kz L2 kz λ2y h
λ2g kz
iy
p
en donde iy = Iy /A es el radio de giro con respecto al eje y, y kz = Az /A con
0 < kz ≤ 1 el factor de reducción del área de cortante en la dirección z a desarrollar
en la Sección 3.3. Además, λy = L/iy , λg = L/h son las esbelteces mecánica y
geométrica de la viga. Para la última igualdad de la Ec. (2.18) se ha asumido el
valor ν = 0,25.
Sección
h √ √
2 3 4 2,68 2 2 3,1 2 2
iy
kz 0,83 0,9 0,61 0,5 0,4 0,66 0,27
Cuadro 2.1: Datos y valores para ratio de energías de flector y cortante en función de
esbeltez geométrica para varios tipos de secciones λg : dos primeras llenas, resto pared
delgada, dos últimas con masas concentradas.
En el Cuadro 2.1 se listan valores de la Ec. (2.18); los momentos de inercia, áreas
y áreas reducidas se calculan de la forma habitual para las secciones llenas y el
resto según lo explicado en el siguiente capítulo sobre secciones de pared delgada.
Como se puede observar para una viga “larga” λg ≥ 10, el valor de α es prác-
ticamente nulo en secciones llenas, sin embargo para secciones abiertas de pared
delgada con masas concentradas en sus esquinas (habituales en secciones aeroes-
paciales, ver Ejercicio 3.3.3) puede llegar a un 7 %, en absoluto despreciable.
13
Capítulo 2. Solicitaciones en vigas
De la Ec. (2.18) y otras resoluciones, los resultados para las dos vigas son:
P L3 7,5 5pL4 48
wvol = 1+ ; wbia = 1+ (2.19)
3EIy kz λ2y 384EIy kz λ2y
3
wb + wc
2
wb
0 10 20 30
λy
Para voladizo
√ y sección llena (curva de línea y punto) se obtiene que para λy ≥ 15,
(λg ≥ 15/2 3 = 4,3 o viga relativamente corta) la flecha producida por cortante
ya es despreciable. Pero para la misma sección y viga biapoyada, la anulación de
wc precisa casi el doble de λy ; en esta viga con λy = 10 la contribución del cortante
es un 80 % mayor para la sección en C que para la llena.
Cálculo giro
[1]
En este apartado Uc no influye ya que Qz = 0 (ver Fig. 2.5 derecha y Ec. (2.20)),
lo que simplifica el desarrollo. En la figura se esquematiza el método descrito
anteriormente: no existe un momento puntual que directamente proporcione el
giro pero se puede añadir el estado ficticio [1] con un M unitario (no reacción)
que deberá tender a cero para que el modelo sea fiel a la viga real. La función de
momento flector es entonces la suma de un estado [0] real mas otro [1] ficticio:
Z 1 2
∂U 1 L ∂
φy B
= = My[0] + M My[1] dξ
∂M M→0 2 EIy ∂M M→0 0
Z 1 Z 1
L L P L2
= My[0] My[1] dξ = −P (L − ξL) · 1 dξ = −
EIy 0 EIy 0 2EIy
(2.20)
El negativo del resultado indica que el giro final tiene sentido contrario al asumido
para M en la Fig. 2.5 derecha, significando giro horario o contrario al positivo de
las coordenadas definido por el giro desde y a z.
Los diagramas son fáciles de dibujar, según las Figs. 2.8 inferiores. De las Ecs. (2.5),
como p es constante los cortantes son lineales y los momentos cuadráticos en el
estado [0]. Por otra parte en el estado [1] p es nula, por lo que los primeros serán
constantes y los segundos lineales.
[0] [1]
Qz = p (L − x) ; Qz = −1
(2.21)
[0] p [1]
My = − (L − x)2 ; My = 1 · (L − x)
2
Se verifica que estas funciones valen en los extremos las reacciones calculadas
directamente de la estática.
15
Capítulo 2. Solicitaciones en vigas
MA
QA QB
[0]
[1] ×R
1
pL
x
−pL2 /2 −1
Las integrales son fáciles de resolver ya que sus integrandos son potencias de L − x.
Si α es un número pequeño la influencia de Uc se puede despreciar: esto ocurre si
la viga es muy larga o si EIy << GAz (sección llena o de pared gruesa).
Las otras reacciones se pueden calcular con las dos ecuaciones de la estática:
P 3 1 + 4α
Fz = 0 ⇒ QA = pL 1 −
8 1 + 3α
(2.24)
P pL2 3 1 + 4α
x
M y |A = 0 ⇒ MA = 1−
2 4 1 + 3α
MA wC
QA w(x) QB
Figura 2.9: Viga hiperestática bajo carga puntual en centro y deformada.
Reacciones
Ahora las integrales de la Ec. (2.23) deben ser divididas en dos partes, pero el
numerador para el segundo tramo es nulo y además las funciones son más sencillas.
Operando de la misma forma que en la Ec. (2.23):
P 5 + 24α
QB = (2.26)
16 1 + 3α
17
Capítulo 2. Solicitaciones en vigas
P
[0]
MA
QA
L/2
[2] [2]
0,69P x 0,65P
−0,31P −0,35P
−0,19P L −0,15P L
0,16P L 0,17P L
Figura 2.11: Diagramas de cortantes y flectores finales (caso [2]) para viga Fig. 2.9;
Izqda. solo energía de flexión, dcha. además energía cortante con α = 0,1.
Como ejemplo, para una viga de sección cuadrada llena 0,2×0,2 con tensión ad-
misible σad = 300 [MPa], de la ley de Navier:
My mx
= MA = 0,19P L = 0,57P
0,57P 0,2
3 300 × 106 = −4
(2.27)
0,2 · 0,2 1,33 × 10 2
Iy = = 1,33 × 10−4
12
de donde se despeja la carga máxima Pmx = 468 [kN]. Como esta viga es de sección
llena, no se ha considerado la energía de cortante.
18
2.3 Teoremas energéticos de Castigliano
1
[3] ×F
MA QA
L/2
[3]
1 Qz = 1 × F
−1 · L/2 [3] L
My = −1 −x ×F
2
Figura 2.12: Estado [3] de viga de la Fig. 2.9 bajo carga puntual ficticia. Fórmulas
válidas solo para 0 ≥ x ≥ L/2.
Flecha en el centro
Los diagramas de la Fig. 2.11 definen el estado final [2] de la viga real; ahora se
puede abordar el cálculo de movimientos.
Esta fuerza produce un estado [3] según la Fig. 2.12; P ya está incluida en el estado
[2] por lo que no se puede considerar en el nuevo [3]. Además, se deberá tomar un
límite para que F tienda a cero. Este [3] es similar al [0] de la Fig. 2.10 por lo que
casi todos los cálculos están ya hechos. Aplicando otra vez el segundo teorema:
" Z Z #
∂U ∂ 1 L 2 dx 1 L 2 dx
wC = = My + Qz
∂F F →0 ∂F F →0 2 0 EI 2 0 GAz
"Z Z #
L L
dx dx
= My[2] + F My [3]
My[3] + Q[2]
z + F Qz
[3]
Q[3]
z
0 EIy 0 GAz
F →0
Z L/2 Z L/2
dx dx
= My[2] My[3] + Q[2]
z Qz
[3]
0 EIy 0 GAz
48
7P L3 1 + 7 α 5 + 12α
=
768EIy 1 + 3α
(2.28)
19
Capítulo 2. Solicitaciones en vigas
σx
σY
ǫx
ǫY
Tensiones
Sabiendo que en este plano Iy = b(2h)3 /12, el flector al que los puntos superior e
inferior empiezan a plastificar (alcanzan Y ) es según la ley de Navier Ec. (2.3):
Iy 2bh2
MY = σY = σY (2.29)
h 3
20
Para seguir leyendo, inicie el proceso
de compra, click aquí