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Reproduccion de Los Animales 2025

La reproducción en animales puede ser asexual o sexual, cada una con sus propios mecanismos y características. La reproducción asexual permite la creación de descendencia genéticamente idéntica al progenitor, mientras que la reproducción sexual involucra la combinación de material genético de dos progenitores, generando variabilidad genética. Ambos tipos de reproducción son esenciales para la perpetuación de las especies, pero presentan ventajas y desventajas en términos de adaptabilidad y evolución.

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Reproduccion de Los Animales 2025

La reproducción en animales puede ser asexual o sexual, cada una con sus propios mecanismos y características. La reproducción asexual permite la creación de descendencia genéticamente idéntica al progenitor, mientras que la reproducción sexual involucra la combinación de material genético de dos progenitores, generando variabilidad genética. Ambos tipos de reproducción son esenciales para la perpetuación de las especies, pero presentan ventajas y desventajas en términos de adaptabilidad y evolución.

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Reproducción en los animales.

De estas copias, se elaborará:

ACTIVIDAD 1.- Cuestionario (individual). valor: 10puntos

ACTIVIDAD2.- Infográfico de reproducción sexual y asexual.


(en equipos). valor: 10 puntos.

Te explicamos en qué consiste el proceso de la reproducción en los animales, sus


implicancias y mecanismos sexuales y asexuales.

En los animales, la reproducción implica procesos bioquímicos, celulares e incluso sociales.

¿Qué es la reproducción en los animales?


La reproducción es el conjunto de procesos biológicos mediante los cuales los seres
vivos producen nuevos individuos semejantes a sí mismos, miembros de su misma especie.
El proceso reproductivo puede darse a partir de uno o dos individuos progenitores
(reproducción asexual y sexual respectivamente).
Los procesos reproductivos varían enormemente dependiendo de la especie y del reino al que
ésta pertenezca. Así, por ejemplo, las plantas y los hongos se reproducen mediante
mecanismos significativamente distintos a los de los animales.

Sin embargo, la reproducción de todos los seres vivos tiene un rasgo en común,
independientemente del reino al que pertenezcan: se rige por el principio de la
autoperpetuación de las especies, es decir, que a través del proceso reproductivo los
integrantes de una especie producen nueva descendencia para conservar su material genético
y perpetuar el ciclo de la vida.

Existen dos tipos de mecanismos reproductivos, que son utilizados dependiendo de la especie
y de las condiciones en que los individuos se encuentren: los mecanismos asexuales y los
sexuales.

• Los mecanismos asexuales. Son aquellos que permiten a un individuo reproducirse


por su cuenta, sin necesidad de otro progenitor ni la intervención de células
germinales (también llamadas gametos) como los espermatozoides y los óvulos. En
la reproducción asexual existen distintos tipos de mecanismos de autorreplicación
(como la fisión binaria o la fragmentación) y todos ellos tienen en común la
producción de nuevos individuos que son genéticamente idénticos al progenitor, o
sea, clones. Estos mecanismos tienen ciertas ventajas, como lo económicos y simples
que son, y la rapidez con que puede suceder la división. Sin embargo, no aportan
variabilidad genética a la especie (ya que toda la descendencia es idéntica entre sí y
al parental), por lo cual permiten márgenes evolutivos muy rígidos y lentos.
• Los mecanismos sexuales. Son aquellos que implican la participación de individuos
de los dos sexos ya que requieren de la unión de células reproductivas o germinales
provenientes de un ente masculino y otro femenino, para fusionar sus materiales
genéticos y dar origen a un cigoto. Al desarrollarse, esta nueva célula producto de la
fusión dará lugar a un nuevo individuo, cuyo código genético será distinto a los de
sus progenitores. Si bien la reproducción sexual tiene un costo energético mucho
mayor, requiere más tiempo y produce menos cantidad de individuos, presenta una
gran ventaja por encima de la asexual: permite la variabilidad genética, que resulta
clave para el proceso evolutivo y la adaptación de las especies a las nuevas
condiciones de vida. Sin esta variabilidad, los cambios en las especies tomarían
mucho más tiempo, ya que requeriría de mutaciones espontáneas del ADN, algo que
ocurre muy esporádicamente.

Dependiendo de si es sexual o asexual, los mecanismos de reproducción animal implicarán


determinados procesos bioquímicos, celulares e incluso sociales. Estos procesos necesarios
incluyen la adquisición de la madurez sexual del individuo y un hábitat idóneo para
reproducirse y, en el caso de los mecanismos sexuales, la obtención de un compañero o
compañera idóneo para reproducirse, para luego proceder a la cópula, la fecundación, la
gestación y el nacimiento.

Dependiendo de la especie y del mecanismo, se podrá dar origen a uno o varios descendientes
según sea el caso.
Reproducción asexual en animales

Las plantas pueden reproducirse asexualmente dividiendo su propio cuerpo.

Si bien la mayoría de los animales se reproducen sexualmente, la reproducción animal no es


estrictamente sexual, y muchas especies disponen de mecanismos asexuales (de uso regular
o de emergencia) para reproducirse. Sin embargo, vale aclarar que esta clase de reproducción
se observa en las especies animales más primitivas y, por lo general, simples ya que, aunque
es más costosa y exigente la reproducción sexual es mucho más conveniente para la mayoría
de las especies.

La reproducción asexual siempre engendra individuos genéticamente idénticos al


progenitor y existen distintos tipos:

• Bipartición. Ocurre cuando el animal, generalmente unicelular, se divide a sí mismo


en dos mitades idénticas, cada una de las cuales dará origen a un descendiente joven.
Es el caso, por ejemplo, de las plantas
• Escisión Este procedimiento también ocurre cuando algunos individuos pierden un
miembro o una región del cuerpo, que al regenerarse permite el surgimiento de dos
individuos completos idénticos, como ocurre con los brazos de las estrellas de mar.
• Gemación. Consiste en que al individuo maduro le nace un bulto o “yema” en alguna
región de su cuerpo, que crece y se desarrolla hasta formar un individuo nuevo e
idéntico, y que puede entonces desprenderse del cuerpo del padre y llevar una vida
independiente, o quedarse adherido y formar una colonia. Este es el mecanismo
reproductivo de los corales y las esponjas marinas.

Reproducción asexual
Te explicamos qué es la reproducción asexual, los tipos que existen, sus ventajas y
desventajas. Además, qué es la clonación.

¿Qué es la reproducción asexual?


La reproducción asexual es aquella que requiere de un único organismo, que no necesita
aparearse para formar nuevos individuos. Dado que no hay intervención de células sexuales,
en la reproducción sexual no hay intercambio ni combinación de información genética.

Cuando un organismo se reproduce de manera asexual, lo hace a través de métodos que


consisten en la replicación o duplicación de su contenido genético, para dar origen a
individuos nuevos genéticamente idénticos a sí mismo.

La reproducción consiste en la producción de nuevos individuos de la misma especie


que el progenitor, lo que permite multiplicar y perpetuar la especie. La reproducción
constituye una de las etapas principales en el ciclo de vida de todo ser vivo y, si bien no es
indispensable para que un individuo sobreviva, sí lo es para que una especie permanezca en
la Tierra.

Los organismos pueden reproducirse de diversas formas, que pueden agruparse en dos tipos
de reproducción: sexual o asexual, dependiendo de la cantidad de individuos implicados
y si la descendencia es genéticamente idéntica al organismo u organismos parentales.

La reproducción sexual como la de los seres humanos, implica el contacto sexual entre dos
individuos, una hembra y un macho, cada uno de los cuales aporta un gameto o célula sexual.
La unión entre los gametos femenino y masculino (óvulo y espermatozoide respectivamente)
da lugar al embrión, que al desarrollarse formará un nuevo individuo de la misma especie,
cuyo material genético resultará de la combinación de los de sus parentales. Así, en la
reproducción sexual cada progenitor aporta la mitad de la información genética, y se forma
una descendencia genéticamente distinta a sus progenitores.

La reproducción asexual es típica de los organismos unicelulares, como los procariotas y


protistas, y es común en los hongos, los invertebrados y plantas. Si bien en las formas más
complejas de vida, la reproducción sexual suele ser más frecuente, también existen algunos
casos puntuales de animales que se reproducen asexualmente.

Tipos de reproducción asexual

Muchas plantas pueden crear un nuevo individuo a partir de un fragmento.

La reproducción asexual se puede dar a través de distintos mecanismos, entre los cuales se
encuentran los siguientes:
• Gemación. Consiste en la producción de protuberancias o formaciones de yemas en
el cuerpo mismo del progenitor, de las cuales surge luego un individuo independiente,
capaz de desprenderse y vivir autónomamente, o de permanecer adherido y comenzar
una colonia. La gemación es un proceso frecuente en poríferos, cnidarios y briozoos.
Además, algunos organismos unicelulares, como las levaduras y algunas bacterias, se
reproducen por este método.
• Fragmentación. Consiste en la producción de nuevos individuos a partir de
fragmentos del cuerpo del progenitor, reconstruyendo así el cuerpo entero a partir de
un trozo significativo del mismo. Estas fragmentaciones pueden ser intencionales o
accidentales. La fragmentación es un mecanismo de reproducción asexual presente
en muchos invertebrados, como las estrellas de mar, las ofiuras y las planarias.
Además de los animales, existen plantas que se pueden reproducir por el mecanismo
de fragmentación, dirigido por la intervención humana, y que es más conocido como
“multiplicación vegetativa artificial”.
Es importante no confundir los procesos de regeneración por fragmentación con los
de reproducción asexual. Por ejemplo, algunas lagartijas son capaces de regenerar su
cola si la pierden accidentalmente, pero este fenómeno no implica reproducción ya
que no conlleva la aparición de nuevos individuos.
• Fisión binaria. Es el mecanismo de reproducción asexual más sencillo y consiste en
la duplicación del material genético (moléculas de ADN) del progenitor, seguido de
la división de sus orgánulos y finalmente la escisión del citoplasma, obteniendo así
dos células idénticas donde antes había una sola. La fisión binaria es llevada a cabo
por los organismos procariotas, que incluyen a las bacterias las arqueas. También
existen algunos organismos eucariotas unicelulares que se reproducen por un
mecanismo similar: una célula da origen a dos células hijas idénticas y de tamaños
parecidos. Sin embargo, en estos organismos la presencia de un núcleo celular
verdadero hace que el proceso sea un poco más complejo y elaborado.
• Esporulación. Consiste en la reproducción mediante estructuras resistentes,
unicelulares, capaces de resistir a condiciones extremas, llamadas esporas o
endosporas. La esporulación puede ser parte del ciclo de vida normal del organismo
o, en algunos casos, ser favorecida o desencadenada por circunstancias ambientales
desfavorables. El mecanismo de esporulación es una forma de división celular común
en hongos, plantas y cierto tipo de bacterias.
• Apomixis. Este mecanismo es exclusivo de las plantas y consiste en una forma de
reproducción asexual mediante semillas, que no implica fecundación ni meiosis. En
las plantas que se reproducen por este método el individuo produce semillas
genéticamente idénticas a sí mismo, que permiten extender la especie, pero poseen
poca adaptabilidad al entorno. Existen distintos tipos de apomixis en el reino vegetal
y es un tipo de reproducción asexual bastante frecuente en este grupo de seres vivos.
• Partenogénesis. Este modo de reproducción asexual implica el desarrollo de células
sexuales femeninas no fecundadas, es decir, poseedoras del mismo material genético
que su progenitora, mediante una segmentación del óvulo no fecundado. Este
mecanismo de reproducción asexual está presente tanto en grupos de invertebrados
como de vertebrados: es un procedimiento usual en ciertos peces, reptiles, insectos,
crustáceos y anfibios, especialmente en épocas de riesgo para la especie.
• Poliembrionía. Consiste en una modalidad de reproducción en la cual dos o más
embriones se desarrollan a partir de un único cigoto. En realidad, puede decirse que
constituye una combinación de reproducción sexual y asexual: la primera es necesaria
para la fecundación y formación del cigoto, y la segunda tiene lugar cuando el
embrión se divide en varios genéticamente idénticos, y da lugar a dos o más
individuos genéticamente idénticos entre sí, pero distintos a sus progenitores. Según
el número de embriones generados, la poliembrionía puede ser simple o múltiple.
Esta modalidad de reproducción es frecuente en ciertos insectos, en plantas y
curiosamente en los armadillos, cuya camada es siempre monocigótica (proviene de
un mismo embrión). También puede darse en humanos, como pasa en los gemelos
univitelinos o idénticos, que provienen de un mismo cigoto (y no deben confundirse
con los gemelos dicigóticos).

La reproducción asexual como la fisión binaria requiere de muy pocos recursos.

La reproducción asexual es rápida y simple, ya que no necesita la producción de células


especializadas (gametos), ni requiere gastar energía para lograr la fecundación, ni otros
esfuerzos semejantes. Así, este tipo de reproducción permite que un individuo aislado pueda
perfectamente dar lugar a nuevos descendientes, a veces a muchos de ellos, aunque siempre
genéticamente idénticos a sí mismo y entre ellos.

Esto resulta particularmente útil en situaciones de riesgo biológico o de necesidad de


rápida expansión, por ejemplo, durante la colonización de un territorio o la masificación de
los especímenes frente a un peligro inminente.

Desventajas de la reproducción asexual


La gran desventaja de la reproducción asexual es su ausencia de variabilidad genética, o
sea, el hecho de que los descendientes sean idénticos al progenitor, excepto en el caso de
mutaciones imprevistas.

Así, la especie evoluciona a un ritmo mucho más lento y mucho menos efectivo ya que la
selección natural no puede favorecer a aquellos individuos más aptos. Esto podría acabar
con una colonia o incluso con una especie muy rápidamente, dado que su menor
variabilidad genética le puede impedir una rápida adaptación a un entorno cambiante.

Clones y clonación

La clonación humana fue prohibida por la UNESCO en 1997.

En genética, se define a un clon como un conjunto de individuos genéticamente idénticos,


provenientes de otro individuo por mecanismos de reproducción asexual. Si bien dichos
procesos son muy frecuentes en la naturaleza (de hecho, la reproducción asexual es muy
anterior a la sexual), el término clon fue creado en 1903 por H. J. Weber, con la intención
de contribuir al desarrollo del léxico de la genética, ciencia que comenzaba a desarrollarse
en esa época. En la actualidad, puede llamarse reproducción clonal a la reproducción
asexual, aunque no es un uso muy extendido.

La clonación, que deriva del término clon, es la acción de producir una entidad biológica
genéticamente idéntica a otra, a partir de una existente. Si bien este proceso puede llevarse a
cabo sin mayores conocimientos técnicos (por ejemplo, cuando se hace multiplicación
vegetativa de plantas), cuando se habla de clonación suele hacerse más en referencia a las
técnicas artificiales utilizadas en un laboratorio para producir individuos
genéticamente idénticos.

En el caso de los vertebrados, la clonación artificial se basa en remover el núcleo de un óvulo


y sustituirlo por el de una célula adulta perteneciente al individuo que se quiere clonar. Luego,
este óvulo modificado (que ahora resulta equivalente a un cigoto viable) es transferido al
cuerpo de una hembra donde continuará su desarrollo hasta su nacimiento. Esta técnica
comenzó a aplicarse en ranas en 1952, pero recién fue exitosa en mamíferos en 1996 con la
célebre oveja Dolly.
Desde el punto de vista práctico, la clonación en humanos no debería tener a largo plazo
obstáculos técnicos insalvables. Sin embargo, la posibilidad de utilizar la técnica en nuestra
especie, que se denomina “clonación reproductiva” ha dado lugar a un intenso debate ético,
religioso, social y político del cual participan múltiples actores y que está aún lejos de ser
resuelto.

Reproducción sexual en animales

Los animales ovíparos nacen de huevos fecundados.

En esta categoría veremos aquellos mecanismos que involucran la unión de dos progenitores
distintos y separados (procedimientos biparentales) y también aquellos mecanismos
excepcionales que, en ciertas especies, permiten la reproducción sexual a partir de un único
y mismo progenitor (hermafroditismo y partenogénesis).

El rasgo distintivo común de todos los mecanismos mencionados previamente, es que


implican la necesidad de creación de gametos: células sexuales diferenciadas, o sea, óvulos
en el caso de la hembra y espermatozoides en el caso del macho, que al unirse dentro o fuera
del cuerpo materno (dependiendo de la especie), dan lugar a la formación de un individuo
nuevo.

La fusión de un óvulo con un espermatozoide da lugar a un cigoto que origina un nuevo


individuo (aunque vale aclarar que, en la mayoría de los animales, la hembra produce más de
un óvulo, lo que permite la formación de más de un cigoto).

Existen distintas formas de reproducción sexual:


Según el lugar donde se produce la unión de los gametos:

• Apareamiento por fecundación externa. Ocurre cuando el encuentro entre los


gametos no ocurre dentro del cuerpo de la hembra, sino en el medio ambiente. En ese
caso, el desarrollo embrionario también es externo y los cigotos y embriones se
desarrollan dentro de huevos, que son blandos y deben permanecer en el agua para
no secarse. Este mecanismo es característico de los animales ovulíparos (los peces).
• Apareamiento por fecundación interna. Ocurre cuando el encuentro de los gametos
se da dentro del cuerpo materno, después del coito durante el cual el macho introduce
físicamente su esperma en el sistema reproductivo de la hembra. Dentro de la hembra
los cigotos se desarrollan hasta cierto punto, dependiendo del tipo de nacimiento de
la especie:
o En animales ovíparos. La hembra fecundada procede a depositar los huevos
en el medio ambiente o en algún tipo de nido, donde maduran hasta liberar las
crías ya formadas.
o En animales vivíparos. No existen huevos, sino que las crías se desarrollan
dentro del cuerpo materno (en un saco uterino) hasta su formación completa,
y son finalmente expulsados al medio ambiente a través del parto.
o En animales ovovivíparos. La hembra lleva los huevos fecundados dentro de
su cuerpo, hasta el momento en que eclosionan y entonces las crías son
liberadas al medio ambiente.

Según si interviene uno o dos individuos:

• Reproducción biparental. Son mecanismos reproductivos que involucran a un


macho y una hembra, que ya han alcanzado la madurez sexual, y que mediante
diferentes procedimientos ponen en contacto sus gametos para dar vida a una nueva
generación de miembros de la especie. Es el caso de la reproducción de
los mamíferos, incluido el ser humano.
• Reproducción por hermafroditismo. Algunas especies animales poseen adultos
monoicos, o sea, que poseen los dos sexos a la vez y, por lo tanto, pueden actuar como
hembras o como machos según la ocasión lo amerite, pudiendo incluso llevar a cabo
una autofecundación: el individuo adulto fertiliza sus propios gametos femeninos,
cuando no están dadas las condiciones para que lo haga otro miembro de la especie.
Sólo algunos invertebrados como los anélidos, gusanos y caracoles, y algunas
especies de peces y de ranas son capaces de reproducirse de este modo.
• Reproducción por partenogénesis. Muchas especies capaces de reproducirse de
manera biparental, pueden hacerlo también mediante un procedimiento alternativo,
que es la partenogénesis y que es, en sentido estricto, asexual. En este caso, un gameto
femenino no fecundado se desarrolla hasta formar un embrión genéticamente idéntico
a su progenitor, dando vida a un individuo nuevo, clónico, pero haploide (que posee
la mitad del genoma de su progenitor). Muchos artrópodos, como las hormigas, se
reproducen de este modo: la hembra reina es fértil, a diferencia de las obreras, y tras
aparearse con el macho puede fecundar sus huevos y producir nuevos miembros de
la colonia, que son siempre hembras y diploides (genoma completo). Los machos, en
cambio, son producidos de manera esporádica y son haploides, ya que su única
función es fecundar a la reina, razón por la cual se les conoce como zánganos
Reproducción alternante

La medusa es uno de los pocos seres vivos de reproducción alternante.

Se entiende por reproducción alternante a un esquema reproductivo característico de las


plantas simples y de ciertos animales primitivos, en el que se alternan generaciones que se
reproducen sexualmente y otras que se reproducen asexualmente. De allí el nombre
“alternante”.

Este mecanismo puede ejemplificarse con el caso de las medusas, cuyos cuerpos forman
óvulos y espermatozoides que son expulsados al agua circundante, y allí en el medio
ambiente se encuentran y fecundan, generando un cigoto que da origen a un pólipo.

Este pólipo es una forma de vida intermedia que se reproduce por gemación, produciendo
yemas que se separan totalmente del cuerpo y se convierten eventualmente en medusas
adultas. Muy pocos seres vivos conocidos poseen este tipo doble de mecanismo reproductivo.
Reproducción de los peces

Te explicamos cómo se reproducen los peces de forma ovípara, vivípara y ovovivípara.


Además, qué son las migraciones reproductoras.

La mayor parte de los peces deposita sus huevos, de los que luego salen las crías.

¿Cómo se reproducen los peces?


Los peces son el grupo más numeroso y diverso de animales vertebrados. Se conocen
alrededor de 28.000 especies, pero se estima que puede llegar a haber cerca de 34.000. Estos
animales acuáticos viven tanto en ambientes marinos como de agua dulce: océanos,
mares, lagos, lagunas, pantanos, arroyos y ríos, entre otros.

Los peces se caracterizan por respirar a través de branquias y por tener extremidades en
forma de aletas. Sin embargo, hay excepciones, como los peces pulmonados o los que tienen
miembros parecidos a patas (por ejemplo, Thymichthys politus).

En este grupo tan diverso se distinguen los peces cartilaginosos (donde se incluyen las rayas
y los tiburones) de los peces óseos. No obstante, esta categoría no comprende a otros animales
acuáticos, como las ballenas, los delfines y los lobos marinos (que son mamíferos), o como
los pulpos, calamares, langostas y medusas (que son invertebrados).

La enorme diversidad de peces hace que se presenten distintas formas de reproducción. No


obstante, la gran mayoría de las especies se reproducen de manera sexual y presentan
sexos separados. Esto hace que sean comunes las estrategias de cortejo para atraer a la
pareja, como danzas y fabricaciones de nidos.
Casi todos los peces son ovíparos (los embriones se desarrollan en un huevo, externo al
cuerpo de la madre) y ovulíparos (la fecundación también es externa). También hay un
número considerable de especies vivíparas y ovovivíparas.

Las especies han desarrollado distintas estrategias a lo largo de la evolución para garantizar
su perpetuidad. Por lo general, las especies que no cuidan a sus huevos ponen gran
cantidad, mientras que aquellas que les brindan un mayor cuidado parental tienen menos
crías por camada.

Tipos de reproducción de los peces

Los peces betta presentan un complejo ritual de apareamiento.

La reproducción de los peces se puede clasificar en ovípara, vivípara u ovovivípara según


cómo es el desarrollo de los embriones.

Peces con reproducción ovípara

La mayoría de los peces presentan reproducción ovípara, que es aquella en la que cada
embrión se desarrolla dentro de un huevo fuera del cuerpo materno. Particularmente, los
peces (al igual que algunos anfibios) se consideran ovulíparos porque tienen fecundación
externa.

Generalmente, la hembra deposita sus huevos en el ambiente y el macho los fertiliza con
su esperma. Estos huevos tienen la característica de ser blandos, algo que es posible solo en
los ambientes acuáticos. Algunos son liberados directamente al agua, mientras que otros se
colocan en el fondo (arenoso o limoso), sobre algas o plantas sumergidas o en nidos de
burbujas.
Solo existen algunos casos en los que los huevos son fertilizados dentro de la hembra. Sin
embargo, estos se expulsan al medio mucho antes de que eclosionen.

Peces con reproducción vivípara

Algunos peces tienen reproducción vivípara parecida a la de los mamíferos, como el tiburón
limón (Negaprion brevirostris) y el listado o madrecita (Jenynsia lineata). Este tipo de
reproducción implica la fecundación interna de la hembra y el desarrollo del embrión
en su interior.

Según la especie, los embriones pueden nutrirse a partir de los tejidos ováricos o a través de
una placenta. En comparación con los ovíparos, estos peces suelen tener menos crías por
camada, pero que nacen más desarrolladas y con un mayor tamaño. Así se garantiza una
mayor supervivencia.

Peces con reproducción ovovivípara

La reproducción ovovivípara se presenta en muchos tiburones y rayas, así como también en


los caballitos de mar, los guppies y los mollies, entre otros peces. Este método de
reproducción combina de cierta forma la oviparidad y la viviparidad.

La hembra produce huevos que son fecundados internamente por el macho durante la
cópula. Estos huevos permanecen en el interior del cuerpo materno y les brindan todos los
nutrientes a los embriones. Cuando están listos para eclosionar, la hembra los expulsa al agua
instantes antes o después de producido el nacimiento.

Hermafroditismo de los peces


El pez ángel flama es una de las pocas especies hermafroditas.

El 90 % de los peces son dioicos, es decir, que presentan sexos separados. Algunas especies,
como los peces betta, tienen dimorfismo sexual. Esto significa que los machos y las
hembras se diferencian morfológicamente en su tamaño o color. En otras especies, como los
atunes, ambos sexos son similares.

Sin embargo, también existen especies hermafroditas, cuyos individuos producen tanto
esperma como huevos. Algunos peces tienen hermafroditismo simultáneo, porque generan
ambas gametas al mismo tiempo. No obstante, no se autofecundan sino que se aparean con
otro individuo de la misma especie.

Lo más común es que el hermafroditismo sea secuencial, es decir, los individuos cambian
de sexo en algún momento de su ciclo de vida. Las especies proterogíneas, como el mero
(Epinephelus marginatus) y la doncella (Coris julis), nacen como hembras y luego maduran
como machos. Sucede lo contrario en las especies proterándricas, como la dorada (Sparus
aurata) y la salpa (Sarpa salpa).

Migraciones reproductoras de los peces


Las especies migratorias son aquellas que realizan largos viajes o desplazamientos. La
migración reproductora es aquella que tiene el propósito de reproducirse y desovar
(poner sus huevos). Esto les permite una mayor supervivencia de sus crías.

Algunas especies hacen trayectos cortos entre lagos y ríos, o entre distintas partes del océano.
Otras viajan entre aguas dulces y saladas, cosa que no hacen en otra etapa de su ciclo de vida.

Las especies marinas que realizan migraciones reproductivas hacia cuerpos de agua dulce se
denominan anádromas. El ejemplo clásico es el salmón, un pez de mar que al alcanzar la
maduración sexual remonta los ríos contracorriente hasta llegar a sus lugares de desove.

Durante este desplazamiento se pueden ver salmones saltar desniveles de los ríos,
oportunidad que aprovechan muchos depredadores terrestres.

En contraposición, las especies de agua dulce que migran hacia el mar se denominan
catádromas. Por ejemplo, las anguilas emprenden su viaje río abajo cuando están listas para
desovar. Incluso pueden recorrer tramos fuera del agua gracias a la abundante mucosidad de
su piel.

Common questions

Con tecnología de IA

La gemación consiste en la formación de protuberancias o yemas en el cuerpo de un organismo progenitor, de las cuales surge un nuevo individuo que puede vivir de manera independiente o formar una colonia . Por otro lado, la fragmentación es el proceso donde nuevos individuos se forman a partir de fragmentos del cuerpo del organismo progenitor, que reconstruyen el cuerpo completo a partir de un trozo significativo del mismo .

Los peces ovíparos desarrollan embriones dentro de huevos fuera del cuerpo de la madre, la fecundación es externa y tienen poco o ningún cuidado parental . Peces vivíparos desarrollan los embriones dentro de la madre y los nutren a través de tejidos ováricos o placentas, resultando en un menor número de crías por camada pero más desarrolladas y con mayor supervivencia . Los ovovivíparos también desarrollan los huevos dentro de la madre, pero no reciben nutrientes externos, estando listos para eclosionar al ser expulsados .

En la reproducción sexual, los gametos juegan un papel crucial, ya que son las células sexuales que aportan cada progenitor. Un gameto femenino y un gameto masculino se unen para formar un embrión, de modo que el nuevo individuo resulta de la combinación genética de estos gametos . Debido a que cada progenitor aporta la mitad de la información genética, la descendencia es genéticamente distinta a ambos progenitores, favoreciendo la diversidad genética .

La capacidad de alternar entre reproducción sexual y asexual, conocida como reproducción alternante, tiene importantes implicaciones evolutivas. Esto permite a las especies maximizar la variabilidad genética cuando las condiciones son favorables o asegurar la perpetuación fiable de características adaptativas mediante reproducción asexual en ambientes estables o adversos. Organismos como las medusas usan este mecanismo para generar una diversidad genética que les permite adaptarse rápidamente a cambios ambientales mientras mantienen la continuidad genética .

La regeneración mediante fragmentación no se considera un mecanismo de reproducción asexual en lagartijas porque, aunque pueden regenerar partes perdidas de su cuerpo como la cola, este proceso no resulta en la creación de nuevos individuos, sino simplemente en la reparación de estructuras corporales. Para que un proceso se catalogue como reproducción asexual, debe involucrar la formación de nuevos organismos independientes .

La principal ventaja de la reproducción sexual frente a la asexual en términos evolutivos y adaptativos es que permite la variabilidad genética. Esta variabilidad es crucial para el proceso evolutivo y la adaptación de las especies a nuevas condiciones de vida, ya que sin ella los cambios en las especies dependerían únicamente de mutaciones espontáneas del ADN, que ocurren muy esporádicamente .

La esporulación suele ser favorecida o desencadenada por condiciones ambientales desfavorables. En este método, organismos como hongos, plantas y ciertas bacterias producen estructuras resistentes llamadas esporas que pueden soportar ambientes extremos. Esto les permite sobrevivir hasta que las condiciones mejoren, garantizando la continuidad de la especie a pesar de las adversidades .

La apomixis permite producir semillas que son genéticamente idénticas al progenitor, lo que garantiza la multiplicación eficaz de plantas y tiene como ventaja la perpetuación de caracteres específicos sin la necesidad de fecundación . Sin embargo, su desventaja radica en la falta de variabilidad genética, lo que limita la adaptabilidad de la descendencia a cambios ambientales, ya que todas las plantas son clonas del progenitor y, por lo tanto, comparten las mismas vulnerabilidades .

El dimorfismo sexual influye en las estrategias de reproducción de los peces al favorecer comportamientos y características físicas que mejoran el éxito reproductivo. En especies donde los machos y hembras presentan diferencias significativas en tamaño o color, normalmente se asocian con comportamientos de cortejo, como danzas y fabricaciones de nidos, que sirven para atraer compañeros potenciales, asegurando la fertilización de los gametos y la perpetuación de la especie .

La poliembrionía es una modalidad de reproducción en la que dos o más embriones se desarrollan a partir de un único cigoto. Combina características de reproducción sexual y asexual: la primera es necesaria para la fecundación y formación del cigoto, mientras que la segunda ocurre cuando el embrión se divide en varios embriones genéticamente idénticos, resultando en individuos que son idénticos entre sí, pero diferentes de sus progenitores .

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