0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas1 página

Los Cínicos

La filosofía cínica, fundada por Antístenes, sostiene que la verdadera felicidad no depende de bienes materiales o circunstancias externas, y puede ser alcanzada por todos. Diógenes, el cínico más famoso, ejemplificó esta idea al vivir con lo mínimo y demostrar que su felicidad no podía ser arrebatada. Hoy, el término 'cínico' se asocia a menudo con la insensibilidad hacia el sufrimiento ajeno.

Cargado por

reyes moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas1 página

Los Cínicos

La filosofía cínica, fundada por Antístenes, sostiene que la verdadera felicidad no depende de bienes materiales o circunstancias externas, y puede ser alcanzada por todos. Diógenes, el cínico más famoso, ejemplificó esta idea al vivir con lo mínimo y demostrar que su felicidad no podía ser arrebatada. Hoy, el término 'cínico' se asocia a menudo con la insensibilidad hacia el sufrimiento ajeno.

Cargado por

reyes moreno
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Los cínicos

De Sócrates se cuenta que una vez se quedó parado delante de


un puesto donde había un montón de artículos expuestos. Al
final exclamó: «¡Cuántas cosas que no me hacen falta!». Esta
exclamación puede servir de titular para la filosofía cínica,
fundada por Antístenes en Atenas alrededor del año 400 a. de
C.
Había sido alumno de Sócrates y se había fijado ante todo en la
modestia de su maestro.
Los cínicos enseñaron que la verdadera felicidad no depende de
cosas externas tales como el lujo, el poder político o la buena
salud. La verdadera felicidad no consiste en depender de esas
cosas tan fortuitas y vulnerables, y precisamente porque no
depende de esas cosas puede ser lograda por todo el mundo.
Además no puede perderse cuando ya se ha conseguido. El más
famoso de los cínicos fue Diógenes, que era discípulo de
Antístenes. Se dice de él que habitaba en un tonel y que no
poseía más bienes que una capa, un bastón y una bolsa de pan.
(¡Así no resultaba fácil quitarle la felicidad!) Una vez en que
estaba sentado tomando el sol delante de su tonel, le visitó
Alejandro Magno, el cual se colocó delante del sabio y le dijo
que si deseaba alguna cosa, él se la daba. Diógenes contestó:
«Sí, que te apartes un poco y no me tapes el sol». De esa
manera mostró
Diógenes que era más rico y más feliz que el gran general, pues
tenía todo lo que deseaba.

Los cínicos opinaban que el ser humano no tenía que


preocuparse por su salud. Ni siquiera el sufrimiento y la muerte
debían dar lugar a la preocupación. De la misma manera
tampoco debían preocuparse por el sufrimiento de los demás.
Hoy en día las palabras «cínico» y «cinismo» se utilizan en el
sentido de falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los
demás.

También podría gustarte