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Derecho Financiero II

El documento aborda la extinción de la obligación tributaria, centrándose en métodos como el pago, la prescripción y la compensación. Se detalla el proceso de pago, incluyendo su lugar, sujetos y tiempo, así como las implicaciones de la falta de pago y las condiciones para el fraccionamiento y aplazamiento. Además, se explica la prescripción de la deuda tributaria, sus plazos y la interrupción del cómputo, diferenciando entre prescripción y caducidad.

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Derecho Financiero II

El documento aborda la extinción de la obligación tributaria, centrándose en métodos como el pago, la prescripción y la compensación. Se detalla el proceso de pago, incluyendo su lugar, sujetos y tiempo, así como las implicaciones de la falta de pago y las condiciones para el fraccionamiento y aplazamiento. Además, se explica la prescripción de la deuda tributaria, sus plazos y la interrupción del cómputo, diferenciando entre prescripción y caducidad.

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TEMA 3: EXTINCIÓN DE LA OBLIGACIÓN TRIBUTARIA.

LAS
GARANTÍA

1. MÉTODOS DE EXTINCIÓN

La función extintiva es diferente a la función satisfactoria del derecho, es decir, la extinción no satisface el derecho.

1.1. Pago

Objeto

El pago, como regla general, se realiza a través de efectivo y no hay opción. No obstante, sí hay opción cuando
hablamos del pago en especie, el cual está previsto por la ley para determinados tributos.

En cuanto al pago a través de efectos timbrados hay que tener en cuenta que el efecto timbrado es realmente un
papel que tiene un timbre que permite a los papeles (billetes) circular con la cuantía que en ellos se señala. Ej. la
letra de cambio es un efecto mercantil que permite que dos o más personas tengan una agilidad en cuanto al pago y
verificación de la existencia de un crédito, es decir, se firman unas letras donde aparece un timbre de la fábrica de
moneda y timbre que marca el importe que se puede negociar en el efecto mercantil en cuestión, de manera que
dice cuál es la cuantía máxima. Si, por ejemplo, establece que giran “x” letras hasta los 20.000€, no se puede
sobrepasar esa cuantía.

El pago se ha de efectuar de manera íntegra. Si pagamos de manera parcial, no se extingue la obligación, pero
nacerá un recargo ejecutivo.

Lugar

En cuanto al lugar, el pago se efectúa, normalmente, en las entidades colaboradoras o de depósito que han suscrito
un convenio con la Administración tributaria para que se pueda efectuar el pago en esas entidades.

Sujetos

 Legitimados para el cobro: la Administración acreedora (la que tiene competencia de gestión). Si pagamos a
una entidad no competente, esto no nos libera del pago y no dejaremos de ser deudores. En este caso, esa
entidad tendría que ingresar a la entidad competente y, si no lo hace, se generarán recargos para el sujeto.
 Legitimados para el pago: cualquiera.

Tiempo

La ley señala como momento del pago el periodo voluntario (anterior al periodo ejecutivo). El periodo voluntario se
ha de distinguir en función de cómo se liquida la deuda tributaria:

1
 Presentando una autoliquidación: tiene que presentarse cuando lo indique la ley tributaria. La autoliquidación
no es un acto administrativo, sino que es un acto que realiza el propio sujeto, pero que tiene una eficacia más
allá de un acto de los particulares.
 Liquidación administrativa: normalmente, no será la primera porque la lógica del cumplimiento voluntario es
la presentación de la autoliquidación, de manera que la liquidación administrativa intervendrá de una manera
patológica (cuando no se ha presentado la autoliquidación o cuando ésta es incorrecta o tiene algún defecto,
la administración abre un procedimiento para verificar la realidad tributaria que no hemos declarado
correctamente). La liquidación administrativa establece cuándo es el periodo voluntario en función del
momento de la notificación:
o Si la notificación se realiza en la primera quincena de un mes, el periodo voluntario va desde
que me hayan notificado hasta el día 20 del mes siguiente.
o Si la notificación se realiza en la segunda quincena, el periodo voluntario va desde que me
hayan notificado hasta el día 5 del segundo mes posterior (un mes y 5 días).
La liquidación es un acto de gravamen, por lo que la notificación será individual. No obstante, algunos
impuestos (impuestos municipales), no se notifican de manera individual como regla general, sino de manera
colectiva y tienen un carácter periódico señalado por las normas reguladoras (Ley de HHLL y ordenanza
fiscal).
 Deudas con efectos timbrados: el periodo voluntario es el momento de la adquisición misma

Otros aspectos a tener en cuenta respecto al tiempo son

a) Suspensión o demora en el pago: es una idea un tanto anómala en el ámbito tributario ya que el momento del
pago viene determinado por ley y cualquier tipo de alteración a este pago tiene que señalarse también por la
misma ley. Los supuestos de suspensión de una deuda se producen de manera automática como regla general si
presentamos una garantía suficiente que garantice el principal más los intereses. La regla general no es la
suspensión de la deuda tributaria, ya que esta sólo se dará si presentamos el aval de una garantía.
Excepcionalmente, esta garantía no se requiere en dos supuestos:
 Cuando realizamos el pago a un órgano incompetente.
 Cuando dos cónyuges sean uno acreedor y el otro deudor y uno se comprometa a minorar el
importe de lo que el otro tenía que pagar, de manera que al que tenía que pagar se le
suspende la eficacia hasta que la Administración determine el importe que va a ser
compensado.
b) Fraccionamiento y aplazamiento: con el fraccionamiento o aplazamiento no se suspende la eficacia, ya que
por regla general no se puede suspender, pero se pide pagar más tarde, demorando el momento del ingreso.
La idea de demorar puede efectuarse si se realiza con arreglo a la ley. El fraccionamiento y el aplazamiento
son una modalidad de diferir el pago (pagar más tarde) con la finalidad de facilitar el pago. No obstante,
solo se puede demorar el pago a quien pueda pagar o a quien tenga una falta de liquidez, pero sea solvente,
pero no se puede demorar el pago a aquel deudor que es insolvente (pasivo > activo).

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Requisitos del fraccionamiento y aplazamiento:
1) Tener una garantía suficiente: si no garantizas el pago, no se admitirá que pagues más tarde. Como
regla general, es un aval solidario de una entidad de crédito. No obstante, no se exige ningún tipo
de garantía cuando la cuantía se considera ínfima (deudas menores a 30.000€) ni por las
consecuencias que tenga para la marcha de la actividad económica (ej. hay que echar a
trabajadores, se impide la producción).

2) Que sea una deuda aplazable: como regla general, todas las deudas son aplazables. No obstante, la
deuda de efectos timbrados no es aplazable, aunque hay alguna excepción (ej. deudas del
retenedor -no siempre).

Efectos de la solicitud del fraccionamiento o aplazamiento (EXAMEN):

●​ Si presentamos la solicitud en el periodo voluntario del pago, significa que no he cumplido con la
obligación y, automáticamente, iniciaría el periodo ejecutivo como regla general. No obstante, la mera
solicitud del fraccionamiento o aplazamiento no inicia el periodo ejecutivo, de manera que no tendré
que pagar un recargo ejecutivo, pero sí los intereses legales.
●​ Durante el periodo ejecutivo podemos presentar una solicitud de fraccionamiento o aplazamiento en
cualquier momento, excepto cuando me notifican el acuerdo de venta porque entonces significa que ya
me han ejecutado y tiene poco sentido pedir el aplazamiento o fraccionamiento. No obstante, la mera
solicitud no detiene los embargos, lo cual implicará que se van a suceder los distintos recargos.

Falta de pago puntual

 Regla general → Intereses de demora.


 Si no ingresamos → Recargo ejecutivo.

 Si ocultamos → Recargo por regularización.

1.2. Prescripción

La prescripción es el efecto que se produce sobre el derecho de crédito por la falta de ejercicio en el término
previsto en la ley, de manera que favorece la seguridad jurídica. Los derechos no finalizan, pero el ejercicio sí tiene
un tiempo de finalización.

La prescripción extingue la obligación, pero no tiene una finalidad satisfactoria, sino que los efectos son meramente
extintivos. Es una forma específica vinculada otorgar una seguridad también al deudor porque el derecho tiene la
idea de un ejercicio en un tiempo determinado.

3
Distinciones:
 La prescripción no es caducidad: obedecen a objetos distintos. Los procedimientos tributarios caducan y los
derechos prescriben (si el procedimiento no se finaliza en el plazo, caduca; si el derecho no se ejercita en el
plazo, prescribe). Por otro lado, mientras la prescripción puede interrumpirse, la caducidad no.
 La prescripción tributaria no es similar a la prescripción civil: el plazo es distinto y, además, la prescripción
tributaria se aprecia de oficio, mientras que la prescripción civil solo se inicia a instancia de parte.
 La potestad de comprobar de la Administración no prescribe: esta facultad de comprobar se desgaja del
derecho de crédito y, por tanto, en tanto que dicha facultad no es un derecho, se considera que no prescribe.

Plazos y derechos

El plazo de la prescripción es de 4 años, el cual es más corto que el de la prescripción civil. Esta singularidad
deviene, sobre todo, porque hablamos de una situación peculiar que se vincula al hecho de que la capacidad
económica se manifiesta en un momento concreto (principio rector del pago). Si alejamos mucho la exigencia del
pago del momento en que se manifiesta la capacidad económica, no resulta adecuado este principio y, por tanto, se
estima que el plazo de 4 años es bueno que sea más breve en el ámbito tributario por esta razón y porque la
Administración como acreedora tiene unos medios para exigir el pago, de manera que puede efectuar una exigencia
mucho más rápida y eficaz.

a) Prescripción del derecho: en la ley se distinguen dos momentos en los que se puede extinguir el derecho de
crédito, el momento para determinar el importe de la deuda y el momento para su exigencia. En función de
estos dos momentos, la ley habla de cuándo empieza a contar el periodo de prescripción. También existen
unas obligaciones formales vinculadas a la contabilidad y a la facturación que tienen un plazo de 5 años.
b) Prescripción de la facultad de comprobar: como regla general, no prescribe, ya que así se evitan
operaciones fraudulentas que siguen produciendo efectos. Ej. en el IS se tributa sobre el resultado contable y
sobre los beneficios, teniendo la ventaja de que, si una empresa tuvo pérdidas un año, lo puede compensar
con otro año en que tenga ganancias, arrastrando el resultado y llevándolo al futuro para que se le puedan
aplicar las bases imponibles negativas del IS. Estas bases imponibles, por tanto, en tanto que suponen un
beneficio que la empresa puede aplicarse durante más de 4 años, están sujetas a otro periodo de prescripción.
Por tanto, en relación a la compensación de bases o cuotas, dado que existe la posibilidad para el obligado de
compensar las bases imponibles negativas, la Administración, cuando compruebe, puede ir hasta 10 años
atrás.

Inicio del cómputo

En relación a la prescripción, se plantea el momento en el cual se empieza a computar el transcurso de esta


prescripción, en la medida en que la prescripción da al sujeto deudor el derecho a que se extinga el derecho ajeno,
por lo que es importante saber cuándo empiezan a computarse los 4 años. La ley distingue, en relación con el
Derecho de la Administración, dos momentos:

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 Para determinar la deuda: si la deuda ha nacido, pero no se ha liquidado. El plazo comienza a computar al día
siguiente a la finalización del plazo para presentar la autoliquidación.
 Para exigir el cobro: presento la autoliquidación en plazo, pero no ingreso la cantidad que tenía que ingresar.
En este caso, el plazo empieza a computar cuando finaliza el periodo voluntario en el que tenía que efectuar
el pago.

Por otro lado, el contribuyente también puede ser acreedor y, si ha pagado de manera errónea, tiene derecho a
solicitar la devolución al día siguiente de efectuar el pago. Una vez le han reconocido que tiene derecho a la
devolución, el plazo para computar la prescripción se inicia al día siguiente de la notificación.

Interrupción

La interrupción es la situación que hace salir de la inactividad al derecho y da lugar al inicio del cómputo. Esta
interrupción implica que se vuelve a ejercitar el derecho antes de que venga el plazo en el cual se extinga, lo cual
tiene una serie de efectos. Ej. si habían pasado 3 años y 9 meses y la Administración le requiere el pago al deudor,
desaparece todo el tiempo o se pueden mantener para cuando la Administración deje de ejercer su derecho? El
efecto general es que ese tiempo desaparece (la idea de la interrupción es que el contador vuelve a 0).

Supuestos de interrupción:
a) Derecho de la Administración: tiene que ser una interrupción administrativa en la persona del obligado.
Normalmente, los actos que originan la interrupción del derecho de la Administración son actuaciones
administrativas que suponen una exigencia y que son conducentes a la finalidad de exigir el crédito. No
obstante, el obligado tiene que tener un conocimiento formal de estas actuaciones para que se origine la
interrupción de la prescripción (ej. actuaciones meramente internas no originan la interrupción de la
prescripción).
En algunos casos, también existen actuaciones pretexto, las cuales se dan cuando la Administración actúa
de manera incorrecta y procura que no prescriba su derecho, por lo que le interesa notificar cualquier tipo
de actuación que no tenga ningún tipo de relación y que sea reiteración de otras actuaciones anteriores, en
relación al crédito que va a exigirse, con la finalidad simplemente de interrumpir la prescripción. No
obstante, estas actuaciones se consideran como no practicadas porque son reiterativas.
b) Derecho del obligado a exigir devoluciones: el propio interesado puede reconocer la existencia del crédito
(que reconozca que es deudor), por ejemplo, interponiendo un recurso o reclamación contra un acto
administrativo en el que se le exija dicho crédito. En este caso, se da un supuesto de interrupción de la
prescripción, pero no por parte de la Administración, sino del propio obligado.

Efectos:

a) Interrupción: tiene un efecto general que implica que desaparece el plazo que el sujeto estaba ganando y se
inicia un nuevo periodo. Esto afecta a la obligación de crédito principal y también a las obligaciones conexas.
Si la Administración da tanto de culpa a la jurisdicción penal para la averiguación de un eventual delito, se
origina la interrupción y esta va a durar tanto como dure la tramitación del juicio penal y, cuando finalice el

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juicio penal, se volverá a iniciar el cómputo de la prescripción.
b) Pérdida de efectos interruptivos (desaparición de la interrupción): la interrupción de la prescripción
desaparece por la caducidad del procedimiento, es decir, cuando el procedimiento no ha finalizado en el
plazo y, por tanto, caduca. Una prescripción se interrumpe, normalmente, por el inicio de un procedimiento el
cual tiene un periodo en el cual se ha de resolver y, si no se resuelve en dicho periodo, caduca. Si caduca el
procedimiento es como si éste no hubiera existido y si no existe, es como si no se hubiera dado la
interrupción, de manera que seguimos contando con el tiempo de prescripción que teníamos antes. Hay que
tener en cuenta que la caducidad no afecta al Derecho, sino a los procedimientos. El plazo general de la
caducidad es de 6 meses.

El art. 104.5 LGT establece que, producida la caducidad, esta no producirá, por sí sola, la prescripción de los
derechos de la Administración, pero las actuaciones realizadas en los procedimientos caducados no
interrumpirán el plazo de prescripción.
Por último, hay que saber que los procedimientos de inspección no caducan nunca, pero tienen los mismos
efectos que si fuera una caducidad el transcurso del tiempo que tiene asignado para su finalización, es decir,
si el procedimiento no finaliza en el plazo indicado por la ley, esto conllevará unos efectos semejantes a la
caducidad. La interrupción de la prescripción que se había originado por el inicio de un procedimiento de
inspección se tiene como no realizada y los requerimientos administrativos a tal efecto se tienen por no
efectuados.

Extensión a responsables: se extienden los efectos a todos los obligados accesorios de manera genérica.

1.3. Compensación

Es la idea de dos cónyuges que hacen una declaración individual, pero que uno de ellos sale a pagar y el otro a
ingresar, de manera que se compensan y uno solo tiene que pagar el diferencial (tienen que devolver a la
Administración por el diferencial de ambos). Es una forma de extinguir la deuda tributaria que lo solicita el
contribuyente.

1.4. Condonación

Las deudas tributarias no se condonan (perdonan), salvo que la Ley disponga lo contrario. Ej: situación de la
DANA.

1.5. Confusión

La confusión se da cuando, en una misma persona, concurren la posición de acreedor y deudor. Ej. la
Administración puede ser acreedora y deudora a su vez.

1.6. Baja por insolvencia


La baja por insolvencia consiste en una declaración administrativa que declara a un crédito en baja (no puede ser
cobrado) porque no se ha encontrado la suficiente solvencia en los deudores y, si transcurridos 4 años no se ha dado

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el alta para la recaudación del crédito, este crédito se extingue. Es una situación administrativa a la que no le afecta
la suspensión de la prescripción. Baja provisional por insolvencia → no hay solvencia por lo tanto, los créditos se
dan de baja pero NO se cancela la deuda tributaria.

Se cancelará cuando prescribe el derecho para exigir el cumplimiento de la deuda tributaria (4 años).

2. GARANTÍAS

El cumplimiento de la obligación tributaria se garantiza a través de distintos mecanismos, algunos genéricos


(compartidos con el ámbito civil) y otros específicos del ámbito tributario.

Las garantías tienen la finalidad de garantizar el crédito tributario, con lo que tienen una posición accesoria al
cumplimiento de la obligación principal y dependen de ésta.

Las garantías tributarias pueden ser de dos tipos:

a) Personales: se garantizan con el patrimonio presente y futuro de una persona. Garantías personales son el
responsable tributario (avalista o fiador) y el aval solidario (para determinados supuestos). Figura del
responsable.

b) Reales: se garantizan con un bien concreto. Garantías reales son la hipoteca legal tácita (la hipoteca
siempre es expresa -es necesario un registro), el derecho de afección y el derecho de retención (derecho que
legitima una situación de posesión para poder garantizar el pago, da una posición de posesión al acreedor
-Administración).

La mejor garantia que tiene al Admin es la autotutela

2.1. Derecho de prelación

Por último, un aspecto vinculado a las garantías, pero que no es una garantía, es la prelación (ordenación) de
créditos. En este caso, lo que se establece es que unos créditos se cobran antes que otros y, dada la singularidad de
la posición jurídica de la Administración, se afirma que no existe una paridad de acreedores porque no todos se
encuentran en las mismas circunstancias, con lo que no todos los créditos tienen la misma preferencia.

La prelación, por tanto, no es una garantía, sino que es un supuesto que da facilidad para el cobro en el caso en que
se da una concurrencia de créditos en un solo deudor.

El crédito de la Administración goza de una notable preferencia general respecto a todos los créditos ordinarios,
pero no respecto de aquellos créditos inscritos en el Registro de la Propiedad. ç

2.2. Hipoteca legal tácita

La hipoteca afecta a unos bienes inscribibles en el Registro de la Propiedad, es decir, no existe hipoteca si no está

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inscrita. No obstante, al hablar de una hipoteca tácita, no es necesaria la inscripción, pero la idea de que sea legal
implica que se antepone al titular registral.

Requisitos de la hipoteca legal tácita:

 Afecta a determinados bienes y determinados tributos, los periódicos.

 Afecta a derechos inscribibles en un registro público.

Por tanto, hablamos de bienes que se gravan de una forma periódica y que están inscritos en un registro público. Ej.
IBI (todos los bienes inmuebles, a efectos del pago del IBI, se inscriben en el catastro), Impuesto sobre Vehículos
de Tracción Mecánica.

La hipoteca legal tácita tiene un límite, no puede ser ilimitada. Este límite son dos anualidades, de manera que
cuando vendemos un bien inmueble, si no hemos pagado el IBI, quien adquiere el bien, tendrá que pagar mi
impuesto (carga tributaria que arrastra el bien inmueble).

Hay que tener en cuenta que la ley no regular la solicitud de un certificado específico. En el caso del IBI, por
ejemplo, no podemos ir a la Administración local para que nos certifique la situación de cargas que tenemos, pero sí
existe un mecanismo para intentar evidenciar la existencia o no de cargas, y es que el notario requerirá al
transmitente que justifique el último recibo del IBI que haya pagado. Para compeler al transmitente a presentar el
recibo, se le pueden imponer una serie de sanciones (no se las pondrá el notario, sino la Administración).

2.3. Derecho de afección de bienes

El derecho de afección de bienes supone un derecho a perseguir el bien y realizar el valor de las cosas si el deudor
no cumple, es decir, si el deudor principal no cumple, la Administración tiene derecho a resarcirse a través, incluso,
de terceros. La singularidad en relación a la responsabilidad es que no responde el adquirente del bien (tercero) no
responde con todo su patrimonio, sino que tiene una responsabilidad subsidiaria acotada (responde solamente con el
bien adquirido).

En este caso, hablamos de concretos tributos relativos a la transmisión, adquisición e importación (ej. TPO, ISD,
IVA). Habla de un transmitente de un bien inmueble que no ha pagado su impuesto de TPO y, por tanto, cuando
transmite el bien a otro adquirente, el importe que no ha pagado el anterior sujeto se adiciona al valor del bien y el
sujeto que lo adquiere, adquiere el bien + la deuda.

Para que se haga efectiva esta garantía, es necesario que se den los supuestos de la responsabilidad: que el deudor
no haya cumplido y sea declarado fallido (no tiene bienes suficientes para realizar el pago) y que exista un acto de
derivación.

Por último, hemos de tener en cuenta que esta institución también tiene un límite y es que, si el tercero que adquirió
es tercero de buena fe (no existe una anotación en la que se evidencia la existencia de la carga), éste queda
protegido y no podrá serle exigido el impuesto en cuestión.

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2.4. Derecho de retención

El derecho de retención es, básicamente, un derecho a poseer, que se da en el derecho aduanero.

2.5. Otras garantías

También se contemplan otras garantías como:

 El aval solidario.
 Medidas cautelares (ej. retención o embargo preventivo): se dan antes del inicio del procedimiento o una
vez abierto este, y lo que pretenden es proteger el crédito de la Administración ante el temor razonado de que
el obligado frustre el derecho que se tiene. Por tanto, tiene que haber un periculum in mora y un fummus boni
iuri.
En conclusión, las medidas cautelares deben estar motivadas y ser proporcionales y temporales.

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TEMA 4: APLICACIÓN DE LOS TRIBUTOS

1. CONCEPTO Y ACTIVIDADES

¿Qué actividades integran la aplicación de los tributos?

En la aplicación de los tributos intervienen dos partes: el administrado y la administración, y ambos van a tener una serie de
actividades.

La administración, por un lado, tiene el deber de prestar información y de asistir al obligado tributario. El incumplimiento
de este deber no se concreta en comportamientos específicos, por lo que no es equiparable con la posición del obligado,
quien recibe una sanción en caso de no cumplir.

Por otro lado, con las otras grandes actividades administrativas se pretende una finalidad de adquirir la prestación tributaria,
es decir, concretar y exigir la obligación tributaria. La obligación se concreta mediante la liquidación o gestión, que es la
idea de cuantificar el tributo, mientras que recaudar es la actividad previa. La inspección, por último, es una actividad
paralela a las otras dos que implica descubrir hechos nuevos (no declarados), pero que está relacionada con ellas porque el
descubrir hechos nuevos permitirá una liquidación y una recaudación.

De este modo, la administración, a la hora de aplicar los tributos, lo hará a través de 3 procedimientos con fines distintos:
liquidación, recaudación e inspección.

La aplicación de los tributos integra una pluralidad de acciones y a dos sujetos. Estas acciones son, por parte de la
administración, la información, asistencia y adquisición de la prestación tributaria y, por parte del obligado, el ejercicio de
determinados derechos y el cumplimiento de determinadas obligaciones.

Quedan fuera de la aplicación de los tributos el procedimiento sancionador y el procedimiento de revisión, a pesar de que
también son procedimientos tributarios.

El órgano encargado de llevar a cabo los procedimientos tributarios, en el ámbito del Estado es la AEAT (Agencia Estatal

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de la Administración Tributaria), en el ámbito de Cataluña es la ATC (Agencia Tributaria de Cataluña) y, en el ámbito local,
existen las corporaciones locales (ej. Barcelona – Instituto Municipal de Hacienda).

2. DEBERES DE INFORMACIÓN Y ASISTENCIA Y DEBERES DE COLABORACIÓN

El ciudadano es una pieza clave del procedimiento de gestión y, por tanto, tiene unos derechos y unas obligaciones. Los
derechos se encuentran enumerados en el art. 34 LGT y regulados en los arts. 85-96 LGT.

En primer lugar, es esencial el deber de la Administración de informar y asistir al obligado tributario en el ejercicio de sus
derechos y en el cumplimiento de sus obligaciones que, a su vez, es un derecho del obligado tributario de recibir dicha
información y asistencia.

Por otra parte, hay una colaboración social en la aplicación de tributos por parte de algunos ciudadanos (asociaciones) que
colaboran con la Administración para facilitar el cumplimiento de las obligaciones a los obligados tributarios.

Por último, los ciudadanos también tienen una serie de obligaciones, entre ellas, las de informar y colaborar a la
Administración.

2.1. Deberes de información y asistencia de la Administración

La Administración tiene la obligación de informar y asistir al ciudadano para que este pueda cumplir con sus obligaciones.
Este deber de información está formado por distintas actuaciones que tienen un mismo objetivo (que el ciudadano cumpla
con sus obligaciones). Algunas de estas actuaciones son:

a)​ Publicación de textos actualizados, con las normas tributarias vigentes y la publicación de la doctrina
administrativa. Esta publicación tiene que ser de acceso gratuito.
b)​ Asistencia en la realización de declaraciones: el contribuyente es el que tiene que presentar las
autoliquidaciones, pero la Administración tiene que asistirle porque las normas tributarias no son fáciles de
entender (ej. manuales de los distintos impuestos, instrucciones de cómo funcionan los tributos, etc.).
c)​ Información previa sobre el valor de los inmuebles que van a ser adquiridos o transmitidos: a efectos
tributarios no tributa el precio de las cosas, sino el valor. De este modo, la Administración debe informar sobre
el valor que se atribuye a los bienes inmuebles que van a ser adquiridos o transmitidos. Esto puede hacerlo
mediante acuerdos previos de valoración en los cuales los particulares piden a la Administración que emita una
valoración sobre el bien inmueble y esta valoración vinculará a la Administración durante 3 meses (no
vinculará al interesado), de manera que esta se compromete a no modificar el valor emitido.
d)​ Contestación a consultas tributarias: es un acto de la Administración de contenido informativo que se presenta
por escrito y por medios telemáticos. El órgano que resuelve estas consultas es la Dirección General de
Tributos, quien tiene 6 meses para contestar, pero no pasa nada si incumplen este plazo. La contestación a esta
consulta tiene efectos vinculantes para la Administración respecto al consultante y respecto al resto de
obligados tributarios que se encuentren en idéntica situación a la del consultante, pero no es vinculante para el
consultante.

2
2.2. Deberes de colaboración del ciudadano

Los obligados tienen una serie de obligaciones tributarias formales de información y colaboración (ej. presentar la
autoliquidación, llevar la contabilidad mercantil).

Dentro de las obligaciones de información, se distinguen varios momentos en función de a quien afectan:

●​ Si afectan a particulares y funcionarios, se les encomiendan unas obligaciones de información genéricas y


amplias.
●​ Si afectan a las autoridades, se les encomiendan unas tareas de información y colaboración específicas a la hora
de aplicar el tributo.

El art. 93 LGT establece que “las personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, así como las entidades del art. 35.4
(entidades que integran un patrimonio autónomo, pero que no tienen personalidad) estarán obligadas a proporcionar a la
Administración tributaria toda clase de información con transcendencia tributaria”. No obstante, hay que tener en cuenta
que no estamos obligados solo a facilitar los datos propios, sino también los datos ajenos que tengamos de otros sujetos por
haber realizado con ellos operaciones profesionales o económicas.

Para acceder a esta información, existen dos grandes modalidades:

a)​ Por suministro: implica una obligación periódica. De una manera reglamentaria, se establece la obligación, a
cargo de determinados sujetos, de que faciliten, de forma periódica, determinada información (propia y ajena).
Viene por una periodicidad y regularidad que la propia norma exige.
b)​ Por captación: en este caso, el obligado es requerido individualmente por la propia Administración para que, en
un momento y por unas circunstancias concretas, informe. Es un requerimiento administrativo específico en el
que se pormenoriza la información que se precisa. Viene por una exigencia administrativa.

Por último, existen dos límites a tener en consideración que tienen que ver con el secreto:

a)​ Funcionarios: cuando la Administración tiene una finalidad plenamente estadística, los datos son secretos. Los
funcionarios tienen un deber de sigilo y de utilizar de forma adecuada la información.
b)​ Profesionales: los notarios tienen un poder de suministro de la información de las relaciones económicas en las
cuales medien.
Los abogados tienen el derecho (como una forma para preservarlo) y el deber (en tanto que puede ser
constitutivo de delito) al secreto. De este modo, los abogados pueden alegar este secreto para no facilitar los
datos de sus clientes. No obstante, tiene que facilitar, en todo caso, los datos propios y los datos ajenos de
contenido patrimonial (estarán acogidos al deber de secreto los datos de contenido personal).

2.3. Colaboración social

La colaboración social en la aplicación de tributos es aquella que prestan terceros a la Administración para la aplicación de
tributos y está regulada en el art. 92 LGT.

3
3. NORMAS COMUNES

Las normas comunes se aplican en defecto de que el procedimiento no tenga unas determinadas normas en una materia (ej.
en materia de notificaciones o en materia de liquidaciones).

Estas normas se encuentran en la LGT y en los reglamentos de desarrollo.

Régimen jurídico

El régimen jurídico de los procedimientos tributarios se regula normalmente en el título III de la LGT, pero existen 3
reglamentos que desarrollan 3 procedimientos concretos:

a)​ Los procedimientos relativos a la gestión (liquidación) e inspección se regulan en el RD 1065/2007.


b)​ El procedimiento de recaudación se regula en el RD 939/2005. Como la finalidad de la recaudación es exigir el
pago, la obligación se tiene que haber declarado en gestión o en inspección para que, posteriormente, a través
del procedimiento de recaudación, se explique qué tramites se tienen que cumplir para exigir el importe.
c)​ Los procedimientos de revisión en vía administrativa (de recurso específico en el ámbito tributario y a la que se
asignan unos órganos específicos) se regulan en el RD 520/2005. Esta vía dará al obligado unas ciertas
garantías de resolución.
d)​ El régimen sancionador tributario se regula en el RD 63/2004.

La supletoriedad del procedimiento administrativo viene en defecto del reglamento tributario, de manera que el principio de
especialidad prevalece, de alguna manera, al principio de rango normativo en este sentido. El orden, por tanto, sería:
reglamentos específicos – LGT – Ley 39/2015 (ley que regula el procedimiento administrativo común).

Fases del procedimiento

Todo procedimiento tributario tiene 3 fases:

a)​ Fase de inicio (art. 98 LGT): los procedimientos tributarios pueden iniciarse de oficio o a instancia del
obligado tributario.

El obligado tributario puede iniciar el procedimiento de distintas formas

-​ Presentando una declaración: las declaraciones solo recogen hechos.


-​ Presentando una autoliquidación: una autoliquidación es una declaración del
-​ obligado tributario donde manifiesta que se ha realizado un hecho, se califica, se cuantifica la deuda y
se ingresa o se pide la devolución.
-​ Mediante una comunicación: una declaración presentada por el obligado tributario en la que siempre
resulta una cantidad a devolver, nunca a ingresar.
-​ Por cualquier solicitud: ej. una solicitud a compensar, una devolución, etc.
Hay que tener en cuenta que un contribuyente puede poner una denuncia pública en la administración,
pero la denuncia no inicia nunca por sí misma un procedimiento tributario, aunque puede dar lugar a
ello. Una vez la administración reciba la denuncia, ésta puede archivar la denuncia (ej. si considera
que no está bien fundada) o puede aceptarla e iniciar un procedimiento en cuyo caso el denunciante no

4
puede ser parte del procedimiento.

b)​ Fase de desarrollo (art. 99 LGT): en todo procedimiento tributario siempre hay una documentación. Hay
distintos documentos:
●​ Comunicaciones: es la forma de comunicarse con el obligado tributario, ya que son documentos
mediante los cuales la administración notifica al obligado tributario cualquier circunstancia que afecte
al procedimiento.
●​ Diligencias: son documentos públicos que se van otorgando durante todo el procedimiento en los
cuales se hacen constar hechos y manifestaciones del obligado tributario. Tienen valor probatorio (se
presume cierto lo que indican las diligencias). En una diligencia no puede haber calificaciones
jurídicas ni propuestas de liquidación (cuantificación de la deuda).
●​ Informes: son documentos expedidos por los órganos de la administración tributaria o por terceros, y
pueden ser preceptivos o necesarios para la aplicación de tributos.
●​ Actas: solo se dan en el procedimiento de inspección.
En todo procedimiento tributario también suele haber un trámite de audiencia. Antes de la resolución
definitiva del procedimiento, siempre hay una propuesta con un plazo de alegaciones de 10 a 15 días.
No obstante, hay procedimientos que, antes de la propuesta de resolución, prevén un trámite de
audiencia. Este trámite de audiencia tiene sentido porque pone de manifiesto el expediente.
Por un lado, hay una norma que establecía que, si hay trámite de audiencia, o si no hay trámite de
audiencia, pero sí alegaciones a la propuesta de resolución, en este momento, se tienen que aportar
todas las pruebas; en cambio, por otro lado, la jurisprudencia establecía que las pruebas se podían
aportar en cualquier momento. Finalmente, se ha establecido un criterio que establece que se pueden
aportar pruebas en todo momento en vía administrativa (no hay un período de prueba concreto) y, si se
aportan posteriormente, hay que alegar la imposibilidad de aportarlas con anterioridad.
El contribuyente tiene la posibilidad de que le amplíen los plazos de alegaciones, el trámite de
audiencia, etc. No obstante, no se puede ampliar en cualquier caso, sino que el obligado tributario
puede pedir un plazo de la mitad del plazo que le conceden (ej. si el plazo es de 10 días, puede pedir
5) y, para que se lo concedan, tiene que pedirlo antes de los 3 últimos días de que finalice el plazo. En
caso de querer ampliar una comparecencia, hay que pedirlo dentro de los 3 primeros días.
En derecho tributario, la carga de la prueba la tiene quien alega el derecho. Los medios de prueba son
muy amplios, pero hay algunos tributos que establecen unos medios de prueba determinados (ej.
IVA).
En materia de prueba, también indicar que se admiten presunciones de hecho, pero siempre que haya
una conexión entre el hecho y el resultado.
Los datos de terceros que se facilitan a la administración se presumen ciertos, de manera que, si no le
concuerdan los datos con los que dicho tercero ha declarado, se lo requerirá a él, no a la persona que
hubiera facilitado la información sobre este. Lo que se incluye en una declaración también se presume
cierto.

c)​ Fase de terminación (art. 100 LGT): el procedimiento tributario suele finalizar con una resolución, sea
estimatoria o no.
La administración tiene la obligación de resolver todos los puntos que se planteen en el expediente

5
motivadamente. No obstante, hay algunos casos en los que no hay obligación de resolver (en los
procedimientos en que el objeto es solo una comunicación del obligado tributario, cuando caduca el
procedimiento, por pérdida sobrevenida del objeto del procedimiento, por cumplimiento, etc.). En un
procedimiento iniciado a instancia de parte, si la administración no resuelve en el plazo que tiene, se entiende
estimada la pretensión del obligado tributario (silencio administrativo positivo), salvo que sea una
impugnación (recurso) o algo favorable al interesado (ej. una bonificación), caso en que se entiende
desestimada (silencio administrativo negativo). En caso de que sea una bonificación, la administración deberá,
además, pagar unos intereses de demora. En cambio, en un procedimiento iniciado de oficio, las consecuencias
serán distintas en función del contenido del acto: si el acto tiene efectos favorables para el interesado (ej. le
reconocen un derecho), se entiende desestimado (silencio negativo); y, si el acto tiene efectos desfavorables
para el interesado, se produce la caducidad del procedimiento. En algunos procedimientos, también se prevén
otras consecuencias cuando la administración incumple.

Plazos de resolución

Por un lado, los procedimientos iniciados de oficio se consideran iniciados desde la fecha de notificación del acto por el que
se inicia el procedimiento. Por otro lado, los procedimientos iniciados a instancia de parte, se consideran iniciados desde
que el documento presentado por el obligado tributario tiene entrada en el registro del órgano competente para su
tramitación.

Respecto al día final, el procedimiento se considera finalizado el día que te notifican la resolución, o bien, cuando han
intentado la notificación y no lo han logrado, hasta que se entiende notificado el acto (cuando el obligado tributario lo
rechaza o es desconocido, basta con un intento de notificación).

Vía telemática un acto se entiende notificado cuando el obligado tributario accede al mismo y se lo descarga o, si no se lo
descarga, a los 10 días desde que lo tiene en el buzón y no ha accedido a él.

A veces pueden darse interrupciones en el plazo, las cuales pueden ser justificadas o no. Las interrupciones injustificadas
no se incluyen en el plazo de resolución que se tiene, sino que se añaden, y tampoco las dilaciones (provocadas por el
obligado tributario porque pide comparecer un día distinto, porque pide una ampliación del plazo, etc.). Ej. si hay un plazo
de 6 meses y hay una interrupción injustificada, se añadirán los días de esta (el plazo será de 6 meses y 2 días).

Las interrupciones justificadas de la administración (ej. en un procedimiento de comprobación, el inspector ve que puede
haber un delito y suspende el procedimiento para pasarlo a la jurisdicción penal) tampoco se computan.

Liquidaciones tributarias

La forma habitual de finalizar un procedimiento es con la liquidación tributaria.

Las liquidaciones tributarias, por tanto, son actos resolutorios mediante los cuales la administración realiza las operaciones
de cuantificación necesarias y determina el importe de la deuda tributaria o de la cantidad que, en su caso, resulte a
devolver o a compensar.

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Clases de liquidaciones:

a)​ Definitivas: son aquellas que finalizan un procedimiento tributario cuando te han examinado todos los
elementos de la obligación tributaria. Ej. procedimientos de inspección. No obstante, en los procedimientos de
inspección también puede haber liquidaciones provisionales (ej. si en el curso de la inspección hay indicios de
que hay un delito fiscal).
b)​ Provisionales: son las que derivan de actuaciones administrativas en las que no ha sido posible comprobar e
investigar la totalidad de los elementos integrantes de la obligación tributaria. Ej. procedimientos de gestión.

Notificaciones

La notificación es esencial y fundamental en todo procedimiento tributario. Hay dos aspectos importantes:

1)​ El lugar de notificación (art. 110 LGT). En los procedimientos iniciados a instancia de parte, la notificación se
debe realizar en el lugar indicado por el obligado tributario o, a falta de indicación, en el domicilio fiscal del
mismo. En los procedimientos iniciados de oficio, la notificación se podrá hacer en cualquier lugar adecuado a
tal fin (el domicilio fiscal, el centro de trabajo, entre otros).
2)​ Las personas legitimadas para recoger la notificación (art. 111 LGT). Cuando la notificación se realiza en el
lugar señalado por el obligado tributario o en el domicilio fiscal, la puede recoger el propio obligado tributario,
su representante o cualquier persona mayor de 14 años que se encuentre en el domicilio, así como empleados
de la comunidad de propietarios o comunidad de vecinos (ej. el conserje), siempre que haga constar su
identidad.
Si la notificación es rechazada por el propio obligado tributario o por su representante, se entiende notificado;
en cambio, si es rechazada por un tercero, debe hacerse un segundo intento de notificación en día y hora
diferente. Si se rechaza el segundo intento, se entiende notificado

A.​ Notificación por comparecencia

La notificación por comparecencia se da cuando la administración no ha podido notificar al obligado tributario. Esta se
publica en el boletín oficial correspondiente, es decir, se le dice al obligado tributario que hay una notificación y que tiene
que comparecer en la administración correspondiente para que le sea entregada la notificación. La comparecencia tiene que
ser en un plazo máximo de 15 días, de manera que, si el obligado no comparece en ese tiempo, el procedimiento sigue; en
cambio, si comparece, se le entrega la notificación y los plazos se entienden iniciados desde ese momento.

Lo único que es obligado volver notificar es la liquidación (acto final del procedimiento) y, en caso de que el procedimiento
siga y te embarguen bienes, los actos de enajenación de los bienes.

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B.​ Notificación electrónica

Las personas jurídicas y las entidades sin personalidad jurídica van por notificación electrónica, mientras que las personas
físicas pueden elegirlo voluntariamente. La notificación electrónica funciona a través de una dirección de correo electrónico
habilitada.

En este caso, la Administración pone a disposición del interesado, en el buzón asociado en la dirección habilitada, el acto de
que se trate y el interesado es el que tiene que acceder al buzón.

La notificación se entiende efectuada cuando se accede al documento o por el transcurso de 10 días naturales sin acceder a
la dirección electrónica, salvo que se compruebe la imposibilidad técnica o material de acceder.

C.​ Notificaciones en el extranjero

Las administraciones entre sí pueden firmar un convenio para asistirse mutuamente para realizar notificaciones. Las normas
del procedimiento son las de la Administración que notifica, no las de España.

La notificación será válida cuando se reciba la comunicación de la autoridad competente de que se ha efectuado.

Si no puede practicarse la notificación o no se recibe respuesta del país requerido en 2 meses, la Administración puede
acudir a la notificación por comparecencia.

Derechos y garantías de los obligados tributarios

Derechos y garantías del obligado tributario en el procedimiento (art. 34 LGT):

●​ Derecho a obtener devoluciones: devoluciones derivadas de la normativa del tributo (cuando en vez de
ingresar, la cuota sea a devolver) y devoluciones de ingresos indebidos (cantidades que he pagado y que no
debía haber pagado, ej. cuando se ha pagado un impuesto dos veces).
●​ Derecho a ser rembolsado en el coste de garantías aportadas: pueden presentarse garantías cuando se tiene una
deuda y no se puede pagar y se pide un aplazamiento del pago. En este caso, la administración pedirá una
garantía (ej. un aval). Si presento un recurso y me lo estiman, tengo derecho a que me reembolsen la garantía
que presenté.
●​ Derecho a utilizar la lengua oficial de la Comunidad Autónoma.
●​ Derecho a pedir el estado de tramitación del procedimiento.
●​ Derecho a conocer la identidad de las autoridades y personal al servicio de la Administración tributaria que
están llevando a cabo el procedimiento.
●​ Derecho a solicitar certificaciones y copias de las declaraciones presentadas.
●​ Derecho a obtener una copia sellada de los documentos presentados.
●​ Derecho a obtener una copia de los documentos que formen parte del expediente.
●​ Derecho a rehusar la presentación de documentos que no resultan exigibles de acuerdo con la normativa
tributaria o que ya hayan sido presentados.
●​ Derecho a que los datos, informes o antecedentes facilitados tengan el carácter de reservados.
●​ Derecho a acceder a los registros y documentos que formen parte de un expediente ya finalizado.

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●​ Derecho a ser tratado con respeto.
●​ Derecho a que las actuaciones de la Administración se lleven a cabo en la forma menos gravosa para el
obligado tributario.
●​ Derecho a formular alegaciones y a aportar documentos.
●​ Derecho a ser oído en el trámite de audiencia.
●​ Derecho a ser informado sobre la naturaleza y alcance de las actuaciones.
●​ Derecho al reconocimiento de los beneficios o regímenes fiscales aplicables.
●​ Derecho a formular quejas y sugerencias.
●​ Derecho a que se recojan tus manifestaciones en las diligencias.

APUNTES CLASE:

Art. 113 LGT → autorización judicial para entrar en los domicilios de los obligados tributario.

Art. 114 LGT → LA denuncia pública, es posible la denuncia, está será anónima y que Admin tiene tota la
discrecionalidad de abrir o no un procedimiento.

Preguntas Tema 5 :

1.​ Per quienes mitjans un subjecte passiu pot rectificar dades d’una autoliqudació?
2.​ Qué son les declaracions complementaries?
3.​ Quiens efectes es deriven de la presentació d'aquesta declaració complementaria dins i fora del termini de
període voluntari?
4.​ Qué es una liquidación voluntaria?
5.​ Diferencia entre provisional y definitiva?
6.​ Pot terminar o acabar un procediment de gestió amb una liquidació provisoonal?
7.​ Quien termini tienen els procediments de gestió per desenvilupar-se?
8.​ En que es diferencien un procediment de verificació de dades amb un procediment de comprobació limitada?
9.​ Es pot - un procediment de comprobació de valors?
10.​ Quins efectes té la regulació practicada en un procediment de comprobació limitada?

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TEMA 5: PROCEDIMIENTO DE GESTIÓN

1. CUESTIONES GENERALES

La gestión tributaria es el conjunto de actuaciones y funciones administrativas que persiguen la correcta aplicación de
los tributos. Por tanto, el objetivo de los procedimientos de gestión es determinar la deuda tributaria que debe satisfacer
el obligado tributario.

Funciones o actividades de gestión de los órganos competentes para ello:

a) Recibir y tramitar cualquier documento con trascendencia tributaria que reciban del obligado tributario
(declaraciones, autoliquidaciones, comunicaciones de datos, etc.).
b) Controlar el cumplimiento de la obligación de presentar declaraciones tributarias y otras obligaciones formales.
c) Practicar liquidaciones tributarias derivadas de las actuaciones de verificación y comprobación realizadas.
d) Comprobar y, en su caso, realizar devoluciones.
e) Reconocer y comprobar la procedencia de los beneficios fiscales que solicitan los obligados tributarios.
f) Informar y asistir a los obligados tributarios.
g) Elaborar y mantener los censos tributarios.
h) Emitir certificados tributarios.
i) Expedir y, en su caso, revocar el Número de Identificación Fiscal.

j) En general, cualquier actuación de aplicación de los tributos no integrada en las funciones de inspección y
recaudación.

2. FORMAS DE INICIO

Los procedimientos de gestión pueden iniciarse por la Administración o por el obligado tributario. En caso del obligado
tributario, el procedimiento puede iniciarse mediante:

a) Una declaración: una declaración es un documento presentado ante la Administración en el que se reconoce o
pone de manifiesto la realización de cualquier hecho relevante para la aplicación de los tributos. Actualmente
está en desuso.

b) Una autoliquidación: en este caso, el obligado tributario, además de comunicar los hechos, los cuantifica, liquida
el tributo e ingresa el importe de la deuda tributaria o, en su caso, el importe a compensar o devolver.
La presentación de la autoliquidación no siempre da lugar al inicio de un procedimiento de gestión, sino:
a. Cuando la Administración procede a la verificación de la autoliquidación y detecta una serie de errores
porque no le coincide lo que el contribuyente declara con lo declarado en años anteriores
(antecedentes) o con datos facilitados por terceros.
b. Cuando la autoliquidación sale a devolver.
c. Cuando el contribuyente se equivoca y corrige la autoliquidación. Si el error cometido perjudica a la
Administración (ej. presentas una autoliquidación que te sale a devolver y no te toca), se corrige
mediante una autoliquidación complementaria. En cambio, si el error perjudica al obligado, se corrige
presentando una rectificación de autoliquidación.
c) La comunicación de datos: es una declaración presentada ante la Administración para que esta determine la

1
cantidad que, en su caso, resulte a devolver. Está muy en desuso.

d) Una solicitud del obligado tributario: es válida la presentación de cualquier escrito de solicitud por parte del
obligado tributario.

3. PROCEDIMIENTOS DE GESTIÓN

3.1. Procedimiento de devolución

Es un procedimiento que tiene por objeto la comprobación de la devolución de cuantías que corresponden a ingresos
excesivos, pero que no tienen la naturaleza de ingresos indebidos, sino que son excesivos porque la propia normativa
del tributo así lo regula (sale a devolver).

Inicio

Este procedimiento se inicia por parte del obligado tributario, pero puede hacerse:

a) Mediante una autoliquidación de la que resulte una cantidad a devolver. b) Mediante la presentación de una
solicitud de devolución o comunicación de datos, cuando no hay obligación de presentar autoliquidación.

Una vez presentada la autoliquidación, la administración tiene un plazo de 6 meses para efectuar la devolución. Si no lo
hace, se le devengan intereses de demora.

Terminación

El procedimiento de devolución terminará: 1) por un acuerdo en el que se reconozca la devolución solicitada, 2) por
caducidad, o 3) por el inicio de un procedimiento de verificación de datos, de comprobación limitada o de inspección.

3.2. Procedimiento iniciado mediante declaración

Inicio

Este procedimiento se inicia, cuando la normativa del tributo así lo prevea, mediante la presentación de una declaración
en la que el obligado tributario debe manifestar la realización del hecho imponible y comunicar los datos necesarios
para que la Administración pueda comprobarlo y practicar una liquidación provisional.

Tramitación

Una vez presentada la declaración, la Administración realizará las oportunas operaciones de calificación y
cuantificación. Para ello, puede utilizar los datos facilitados por el obligado tributario, por terceros, o incluso puede
requerir otros datos. No obstante, si utiliza datos distintos, antes de la liquidación, siempre hará una propuesta de
liquidación al contribuyente, concediéndole un plazo de alegaciones.

Si la normativa del tributo no dispone otra cosa, la Administración tiene un plazo de 6 meses para notificar la
liquidación al obligado tributario.

Terminación

El procedimiento finaliza, normalmente, por la notificación de la liquidación provisional practicada por la

2
administración tributaria, con cuya notificación se abre el plazo de pago en período voluntario.

Por otro lado, también puede finalizar por caducidad, una vez transcurrido el plazo previsto en la normativa del tributo
(o 6 meses) sin haberse notificado la liquidación, sin perjuicio de que la Administración pueda iniciar de oficio otro
procedimiento dentro del plazo de prescripción.

3.3. Procedimiento de verificación de datos


Este procedimiento tiene por objeto la detección de errores o discrepancias muy evidentes en las declaraciones o
autoliquidaciones presentadas por el obligado tributario. De este modo, el requisito de este procedimiento es que el
contribuyente presente una autoliquidación.

Inicio

El procedimiento de verificación de datos siempre se inicia de oficio y, además, la normativa establece una serie de
supuestos tasados en los que puede iniciarse:

a) Cuando existen defectos formales o errores aritméticos muy evidentes en la declaración o autoliquidación
presentada por el obligado tributario. b) Cuando no coinciden los datos declarados por el obligado tributario y los
contenidos en otras declaraciones o los que ya obren en poder de la Administración.
c) Cuando se aprecie una aplicación indebida de la normativa que resulte patente de la propia declaración o
autoliquidación o de los justificantes aportados con la misma (ej. un señor vende un inmueble y, en vez de
calificarlo como ganancia, lo califica como rendimiento de capital inmobiliario).
d) Cuando se requiera la aclaración o justificación de algún dato relativo a la declaración o autoliquidación
presentada, siempre que no se refiera al desarrollo de actividades económicas.

Este procedimiento puede iniciarse:

a) Por un requerimiento al obligado tributario para que aclare o justifique la discrepancia observada o los datos que
se estimen poco claros.
b) Por la notificación de una propuesta de liquidación si la Administración ya cuenta con datos suficientes para
formularla.

Tramitación

Si existe requerimiento, una vez notificado este, la Administración comunicará una propuesta de liquidación
provisional al obligado tributario, concediéndole un plazo para formular alegaciones (de 10 a 15 días) y, finalmente, la
Administración dictará la resolución correspondiente.

Si no hay requerimiento, el desarrollo del procedimiento es el mismo, pero sin que exista un requerimiento inicial.

Terminación

El procedimiento puede finalizar de distintas formas:

a) Por una liquidación provisional, debidamente motivada.


b) Por resolución expresa en la que la Administración indique que la situación está conforme y que no procede
practicar la liquidación provisional.

3
c) Por subsanación, aclaración o justificación de la discrepancia del dato que determinó el inicio del procedimiento
de verificación.
d) Por caducidad (6 meses), sin perjuicio de que la Administración pueda iniciar de nuevo este procedimiento
dentro del plazo de prescripción.

e) Por el inicio de un procedimiento de comprobación limitada o de inspección, que incluya el objeto del
procedimiento de verificación de datos.

3.4. Procedimiento de comprobación limitada

El objeto de este procedimiento es la comprobación de los hechos, actos, elementos, actividades y demás circunstancias
determinantes de la obligación tributaria, pudiendo abarcar tanto los datos declarados por el obligado tributario como
los no declarados.

En este procedimiento, la Administración puede comprobar:

a) Los datos consignados por los obligados tributarios en sus declaraciones o autoliquidaciones y de los
justificantes presentados o que se requieran al efecto. b) Los datos y antecedentes en poder de la Administración
(no declarados). c) Los registros y demás documentos exigidos por la normativa tributaria y de cualquier otro libro,
registro o documento de carácter oficial, con excepción de la contabilidad mercantil.
d) Requerimientos a terceros.

En este procedimiento, los órganos competentes tienen una serie de límites:

 No pueden requerir ni examinar la contabilidad mercantil, aunque el obligado tributario puede aportarla
voluntariamente.
 No pueden requerir a terceros (bancos) para que faciliten información sobre movimientos financieros del
obligado tributario.

 No pueden realizar las actuaciones de comprobación fuera de las oficinas de la Administración tributaria.
Excepciones: actuaciones de gestión aduanera, actuaciones de comprobaciones censales, y actuaciones de
comprobación de la aplicación de métodos objetivos de tributación.

Por último, debemos tener en cuenta que este procedimiento puede llevarse a cabo tanto por los órganos de gestión
como por los órganos de inspección (los límites se aplican a ambos).

Inicio

El procedimiento de comprobación limitada siempre se inicia de oficio y puede iniciarse de dos formas:

a) Mediante comunicación notificada al obligado tributario que deberá expresar la naturaleza y alcance de las
actuaciones de comprobación e informará sobre sus derechos y obligaciones en el curso de tales actuaciones.
b) Mediante propuesta de liquidación, cuando los datos en poder de la Administración sean suficientes para
formular la misma.

Tramitación

Si existe requerimiento, una vez notificado este, la Administración comunicará una propuesta de liquidación

4
provisional al obligado tributario, concediéndole un plazo para formular alegaciones (de 10 a 15 días) y, finalmente, la
Administración dictará la resolución correspondiente.

Si no hay requerimiento porque la Administración tiene todos los datos, el desarrollo del procedimiento es el mismo,
pero sin que exista un requerimiento inicial.

La limitación ha cambiado, ahora tengo que contrastar su contenido, es decir, contrastar el contenido de tus datos .

Si la contabilidad y el resto NO funciona/cuadra, se procede con la inspección.

Terminación (art.139 LGT)

El procedimiento de comprobación limitada puede finalizar:

a) Por resolución expresa y motivada de que no procede regularizar la situación tributaria o mediante liquidación
provisional .
b) Por caducidad.
c) Por el inicio de un procedimiento de inspección que incluya el objeto de la comprobación limitada.

Por último, los efectos preclusivos de la regularización practicada establecen que, dictada la resolución en un
procedimiento de comprobación limitada, la Administración ya no podrá efectuar una nueva regularización del ejercicio
e impuesto comprobado en el procedimiento, excepto que en un procedimiento posterior aparezcan nuevos hechos.

Art. 140: me dice que es una liquidación provisional pero la admin NO puede volver a comprobar el mismo objeto,
tributo, carga, a menos, que se haya descubierto cosas nuevas que NO se hayan hecho presentes en el primer
procedimiento.

3.5. Procedimiento de comprobación de valores

El objeto de este procedimiento es comprobar el valor de las rentas, productos, bienes y demás elementos determinantes
de la obligación tributaria, declarados por el obligado tributario o descubiertos por la Administración (no exige una
autoliquidación).

La comprobación de valores puede ser llevada a cabo en el marco de un procedimiento autónomo o dentro de un
procedimiento de comprobación limitada de inspección.

La Administración no podrá proceder a efectuar una comprobación de valores:

a) Cuando el obligado tributario hubiera declarado utilizando los valores publicados por la propia Administración
actuante.
b) Cuando existan acuerdos previos de valoración entre el obligado y la Administración. Estos acuerdos son
vinculantes durante 3 meses.
c) En las transmisiones de bienes o derechos que se efectúen en el seno de procedimientos concursales.

Inicio y tramitación

El procedimiento autónomo, se puede iniciar:

5
a) Mediante una comunicación de inicio por parte de la Administración. b) Mediante una notificación conjunta de
las propuestas de liquidación y valoración, cuando la Administración cuente con los datos suficientes. Tras esta
notificación, se abre un plazo para las alegaciones y se resuelve en un plazo de 6 meses.

Impugnación de la resolución

Si el procedimiento finaliza mediante liquidación administrativa, el obligado tributario podrá impugnar la valoración y
la liquidación mediante los recursos ordinarios, y la valoración efectuada por la Administración mediante tasación
pericial contradictoria.

La tasación pericial contradictoria puede presentarse en el plazo de un mes desde la notificación de la liquidación. En
este caso, el obligado tributario puede presentar el recurso y reservarse el derecho a instar la tasación pericial
contradictoria, presentar ambos a la vez, o bien presentar directamente la tasación pericial contradictoria, en cuyo caso
se suspende el plazo para recurrir.

En el procedimiento de la tasación pericial contradictoria, el interesado deberá aportar la valoración realizada por su
propio perito.

 Si la diferencia entre el valor de la Administración y la tasación practicada por el perito del obligado tributario es ≤ a
120.000€ y al 10% de la tasación practicada por el perito del obligado tributario, prevalecerá el valor de tasación del
perito del obligado tributario.
 Si la diferencia entre el valor de la Administración y la tasación practicada por el perito del obligado tributario es ≥ a
120.000€ y al 10% de la tasación practicada por el perito del obligado tributario, deberá designarse un tercer perito. Los
honorarios del tercer perito serán abonados por el obligado tributario si la diferencia entre la tasación del tercer perito y
el valor declarado por el obligado tributario en la autoliquidación es > al 20% del valor declarado. En cambio, si la
diferencia es < al 20%, los honorarios serán satisfechos por la Administración.

El valor que resulta de este procedimiento vincula a la Administración.

6
TEMA 6: PROCEDIMIENTO DE INSPECCIÓN

Preguntas:

1.​ Quins documents utilitza la inspección tributaria?

2.​ Qué actuació procedeix i quina conseqüència té per l’administració un delicte dins de la inspecció?

3.​ Es poden recorrer las actes de inspecció? (hay que diferenciar acte en catalán y en castellano acta también)

4.​ Quins efectes té l’incompliment dels terminis d’inspecció’

5.​ Quina clase d’actes d’inspecció es poden produir i quienes diferencies hi ha entre elles?

1. FUNCIONES DE LOS ÓRGANOS DE INSPECCIÓN

a) Comprobación de la veracidad y exactitud de las declaraciones presentadas por los obligados tributarios.
b) Investigar supuestos de hecho no declarados por el contribuyente. Se incide en el ámbito privado económico del
investigado.
-​ Esta función no la tienen otros órganos.
c) Obtención de información a través de requerimientos al obligado tributario y a terceros.
d) Comprobación de valores.
e) Comprobación del cumplimiento de los requisitos para la obtención de beneficios fiscales.
f) Practicar liquidaciones tributarias y actuaciones de comprobación limitada.

g) Asesorar e informar a otros órganos de la Administración pública.

Art. 141 y ss LGT y RD 1005/2007

2. OBJETO DEL PROCEDIMIENTO DE INSPECCIÓN ( ART. 142 LGT)

El objeto del procedimiento de inspección es la comprobación de los hechos declarados por el obligado tributario y la
investigación de los hechos no declarados o declarados incorrectamente por el mismo.

➔​ Examen de todo tipo de documentos de carácter económico y elementos con trascendencia tributaria.
➔​ Capacidad de entrar en domicilios y lugares donde se realizan actuaciones tributariamente relevantes de
acuerdo con las exigencias legales (autorización judicial o administrativa).
➔​ Obtención de información por 3º por requerimiento.
➔​ El/la inspeccionado/ada tiene un deber de colaboración (en caso contrario → infracción)
➔​ Autoridad pública que debe acreditarse
➔​ Aplicación de estimación indirecta, apertura procedimiento conflicto de normas o comprobación de valores.
➔​ Actúa por iniciativa propia, por orden superior o plan de inspección cuyas directrices se publican anualmente.

3. FACULTADES DE LA ADMINISTRACIÓN EN EL PROCEDIMIENTO DE INSPECCIÓN

Los órganos de inspección son los únicos que, por una parte, pueden examinar todo tipo de documentación con
transcendencia tributaria (incluido lo que tenga que ver con actividades económicas, que los órganos de gestión no
pueden) y, por otra parte, son los únicos que pueden entrar en fincas y locales sin ningún tipo de límite.

1
Para entrar en un lugar, necesitan el consentimiento del obligado tributario o, si este no lo da, necesitan una
autorización judicial (domicilio de personas físicas o jurídicas) o una autorización administrativa (si no entra en el
domicilio).

4. DOCUMENTACIÓN DE LAS ACTUACIONES INSPECTORAS

Durante todas las actuaciones, hay una serie de documentación:

a) Comunicaciones: documentos en los cuales se comunica el inicio del procedimiento al obligado tributario o se
hacen requerimientos.

b) Informes: documentos expedidos por los órganos de la Administración cuando sean preceptivos o necesarios
para la aplicación de los tributos.
c) Diligencias: documentos en los que constan hechos y manifestaciones del obligado tributario o de su
representante, no pudiendo contener calificaciones jurídicas ni la propuesta de regularización.
d) Actas: son documentos propios del procedimiento de inspección. Son aquellos documentos donde se recoge el
resultado de las actuaciones inspectoras y se incluye la propuesta de regularización que estime procedente de
la situación tributaria del obligado tributario o se declara correcta la misma.
Las actas contienen:
- El lugar y fecha de su formalización.
- Los datos de identificación del obligado tributario.
- El objeto de la inspección.
- Los fundamentos de derecho en que se base la regularización.
- En su caso, la propuesta de regularización.
- La conformidad o disconformidad del obligado tributario.
- Los trámites del procedimiento posteriores al acta y los recursos que proceden contra el acto de
liquidación derivado del acta.
- La opinión del actuario (inspector) sobre si considera o no que los hechos objeto del procedimiento son
constitutivos de infracción tributaria.

Clases de actas

I. Actas con acuerdo

Existen unos presupuestos para poder firmar un acta con acuerdo (incertidumbre):

a) Cuando, para la propuesta de regularización, se tienen que aplicar normas que contienen conceptos jurídicos
indeterminados.
b) Cuando se tenga que hacer una apreciación de hechos determinantes para la correcta aplicación de la norma.
c) Cuando sea preciso realizar estimaciones, valoraciones o mediciones de datos o elementos.

Estas actas deben contener:

- El fundamento de la aplicación, estimación, valoración o medición realizada. - Los elementos de hecho,


fundamentos jurídicos y cuantificación de la propuesta de regularización y, en su caso, de la propuesta de sanción.
- La conformidad del obligado tributario.

2
- La renuncia del obligado tributario a la tramitación separada del procedimiento sancionador (la inspección y la
sanción van juntas en las actas con acuerdo).

Para poder firmar un acta con acuerdo, además de darse uno de los presupuestos anteriores, deben cumplirse los
siguientes requisitos procedimentales:

1) El inspector actuario tiene que pedir autorización al Inspector Jefe (el obligado tributario no puede pedir el acta
con acuerdo).
2) El obligado tributario debe hacer un depósito o presentar una garantía o aval para garantizar el cobro de las
cantidades que puedan derivarse del acta.

La liquidación se entiende notificada si, transcurridos 10 días desde la firma del acta, no se notifica nada al obligado
tributario (no hace falta una notificación de la liquidación). Por tanto, el plazo para ingresar comienza transcurridos los
10 días.

Si se firma un acta con acuerdo, la sanción pecuniaria correspondiente del obligado tributario se reduce en un 50% y, a
cambio, el mismo no podrá recurrir la liquidación y la sanción derivadas del acta (acepta completamente el acta).

II. Actas de conformidad

El acta de conformidad se da cuando el obligado tributario o su representante manifiesta, de forma expresa, su


conformidad con la propuesta de regularización de la inspección. La diferencia con las actas con acuerdo es que, en este
caso, no hay incertidumbre.

Tramitación de un acta de conformidad:

1) Trámite de audiencia previo a la formalización del acta, donde se pone de manifiesto el expediente al obligado
tributario (10 días).
2) Firma del acta.
3) En el plazo de un mes a contar desde el día siguiente a la firma del acta, el Inspector Jefe puede:
- Ordenar la práctica de actuaciones complementarias.
- Rectificar los errores materiales.

- Confirmar la propuesta de liquidación contenida en el acta.


- Rectificar la propuesta contenida en el acta por considerar que hay error en la apreciación de los hechos
o indebida aplicación de las normas jurídicas.
4) Si en el plazo de un mes no se notifica nada al obligado tributario o a su representante, se entenderá producida y
notificada la liquidación (no requiere notificación expresa). Transcurrido el mes, se empiezan a contar los
plazos de ingreso de la liquidación y los plazos de interposición de recursos contra la misma.

Si se firma un acta con acuerdo, la sanción pecuniaria correspondiente del obligado tributario se reduce en un 30% y, si
el obligado tributario paga la sanción en período voluntario y no interpone recurso contra la sanción ni contra la
liquidación, puede tener una reducción adicional del 25% sobre el 70% que tiene que pagar.

III. Actas de disconformidad

El acta de disconformidad se da cuando el obligado tributario o su representante: 1) no firme el acta, 2) no comparezca

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en la fecha señalada para firmar el acta o 3) manifieste de forma expresa su disconformidad con la propuesta de
regularización de la inspección.

Tramitación de un acta de disconformidad:

1) Trámite de audiencia previo a la formalización del acta, donde se pone de manifiesto el expediente al obligado
tributario (10 días).
2) Firma del acta.
3) El inspector actuario deberá acompañar un informe.
4) Una vez firmada el acta, se da un plazo de 15 días para que el obligado tributario formule alegaciones.
5) En el plazo de un mes a contar desde el día siguiente a la firma del acta, el Inspector Jefe puede:
- Ordenar la práctica de actuaciones complementarias.
- Rectificar los errores materiales.
- Confirmar la propuesta de liquidación contenida en el acta.

- Rectificar la propuesta contenida en el acta por considerar que hay error en la apreciación de los hechos
o indebida aplicación de las normas jurídicas.
6) Si el Inspector Jefe confirma la propuesta de liquidación, debe notificarla al obligado tributario (no hay
notificación tácita como en los otros casos).

5. INICIO DEL PROCEDIMIENTO

El procedimiento de inspección siempre se inicia de oficio y puede realizarse:

a) Mediante comunicación notificada al interesado para que se persone en el lugar, día y hora señalado y aporte la
documentación o información que se estime necesarios.
b) Sin previa comunicación, mediante personación de la inspección en el lugar donde exista alguna prueba de la
obligación tributaria.

Efectos del inicio de la inspección:

a) Interrumpe el periodo de prescripción del derecho de la Administración, tanto para determinar la deuda tributaria
como para imponer la sanción.
b) Cuando la autoliquidación resulte a devolver, no se va a efectuar la devolución hasta que no finalicen las
actuaciones inspectoras.
c) Si se presenta una autoliquidación complementaria tras el inicio de las actuaciones inspectoras, esta no tendrá la
consideración de autoliquidación espontánea.

d) Los ingresos efectuados por el obligado tributario con posterioridad al inicio de las actuaciones inspectoras
tendrán carácter de ingresos a cuenta (no se aplican recargos) y no impedirán la imposición de las sanciones.

6. DESARROLLO DEL PROCEDIMIENTO

Las actuaciones inspectoras pueden tener alcance parcial (cuando solo te inspeccionan un elemento de la obligación
tributaria) o alcance general (cuando te inspeccionan todo). Cuando se inicia una inspección de carácter parcial, el
obligado tributario puede pedir que se le realice una inspección de carácter general.

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Duración de las actuaciones inspectoras

La duración de las actuaciones inspectoras puede ser de:

 18 meses, con carácter general.


 27 meses, cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:

a) Que la cifra anual de negocios del obligado tributario sea igual o superior al importe requerido para auditar sus
cuentas.

b) Que la inspección se realice a un grupo de consolidación fiscal o grupo de entidades.

c) Que la inspección se realice a personas o entidades vinculadas.

El plazo se cuenta desde la fecha de notificación al obligado tributario de su inicio hasta que se notifique o se entienda
notificado el acto administrativo resultante del mismo (liquidación). Basta con un intento para que se tenga por
efectuada la notificación.

El plazo de duración de las actuaciones inspectoras puede extenderse:

a) Por el retraso en la aportación de documentación o información requerida (extensión automática).


La inspección realiza hasta 3 requerimientos y, si el obligado tributario aporta lo requerido transcurridos 9
meses desde el inicio de las actuaciones, el plazo de las actuaciones inspectoras se extenderá 3 meses más.
Si, en cambio, la información se aporta después del acta o cuando la Administración le comunica al obligado
tributario que va a aplicar el método de estimación indirecta, la extensión será de 6 meses.
b) Por los períodos solicitados por el obligado tributario. Se pueden pedir, cómo máximo, 60 días de extensión, y la
inspección puede decidir si concede o no la extensión (no es automática).

El plazo de duración de las actuaciones inspectoras puede suspenderse:

a) Por remisión del expediente al Ministerio Fiscal.


b) Porque un órgano jurisdiccional ordene la suspensión o paralización de un procedimiento inspector en curso.
c) Por remisión del expediente a la Comisión para que esta decida si hay un conflicto en la aplicación de la norma
tributaria.
d) Por el intento de notificación al obligado tributario de la propuesta de resolución o liquidación o del acuerdo por
el que se ordena completar actuaciones. e) Por causas de fuerza mayor.

Si se suspenden las actuaciones, la Administración debe comunicarlo al obligado, excepto que sean investigaciones
judiciales y que el órgano jurisdiccional pida que no se diga nada.

Si se incumple el plazo máximo de duración de las actuaciones:

- No se produce la caducidad del procedimiento (puede durar más de 18 meses). - No se interrumpe el período de
prescripción.
- Si se incumple el plazo de prescripción y el obligado tributario había realizado ingresos, dichos ingresos se
consideran espontáneos (regularización por parte del obligado tributario) y se aplicarán los recargos por
declaración extemporánea. En cambio, no podrán imponerse sanciones.
- No se devengarán intereses de demora desde que se produzca el incumplimiento del plazo de duración del

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procedimiento hasta la finalización del mismo.

Lugar de desarrollo de las actuaciones inspectoras

Las actuaciones inspectoras podrán desarrollarse en cualquiera de los lugares siguientes, a elección de los órganos de
inspección:

- En el domicilio fiscal.
- En el lugar donde se realicen, total o parcialmente, las actividades gravadas. - Donde exista indicio de que existe
alguna prueba del hecho imponible. - En las oficinas de la Administración.

Horario de las actuaciones inspectoras

 Si se actúa en oficinas públicas, en el horario oficial de apertura al público. Pueden darse excepciones, siempre
que haya consentimiento del obligado tributario.

 Si se actúa en dependencias o locales del interesado, en la jornada de trabajo. Pueden darse excepciones.

Adopción de medidas cautelares

Los órganos de inspección podrán adoptar medidas cautelares para asegurar la conservación de los medios de prueba en
el procedimiento e impedir que desaparezcan, se destruyan o alteren pruebas determinantes (ej. incautación de equipos
informáticos o de mercancías). Se exige que las medidas cautelares sean proporcionadas a los fines perseguidos y que
sean limitadas en el tiempo.

7. TERMINACIÓN DE LAS ACTUACIONES INSPECTORAS

El procedimiento de inspección puede terminar con una liquidación o con una ausencia de propuesta de regularización
(si está todo correcto).

Efectos preclusivos: una vez se realiza una inspección, lo inspeccionado no se puede volver a inspeccionar.

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TEMA 7: EL PROCEDIMIENTO DE RECAUDACIÓN

1. LA DEUDA TRIBUTARIA

La deuda tributaria es la cuota o cantidad a ingresar derivada del tributo correspondiente. Por otro lado,
incluye los intereses de demora, los recargos por declaración extemporánea y los recargos del periodo
ejecutivo. La sanción, sin embargo, en ningún caso forma parte de la deuda tributaria.

Hay varias formas de extinción de la deuda tributaria (el pago, la prescripción, la compensación, la
condonación y la baja provisional por insolvencia), aunque la principal es el pago.

2. EL PAGO DE LA DEUDA TRIBUTARIA

Forma de pago

La forma más habitual de efectuar el pago es en efectivo, aunque también puede efectuarse el pago en
especie (solo puede pagarse en especie en el IRPF, IS, IP y ISD) o mediante efectos timbrados (ej. en el
Impuestos de Actos Jurídicos Documentados).

Sujetos legitimados

El sujeto legitimado para el pago puede ser cualquier persona, ya sea el contribuyente o un tercero interesado
o no. El tercero puede pagar por otra persona, pero no puede ejercitar los derechos de esta (ej. interponer
recursos, pedir devoluciones).

Respecto al sujeto legitimado para el cobro, la ley establece que son los órganos de la Administración
competentes o entidades colaboradoras, de manera que, si pagas ante un órgano no competente, no se te
libera del pago.

Plazos de pago

Los plazos de pago dependen de la gestión del tributo.

Si el impuesto se gestiona por autoliquidación, la normativa de cada tributo establecerá el plazo de pago (ej.
el IRPF, hasta el 30 de junio; el IS, a los 6 meses del cierre de la empresa; el ISD, al mes).

Si el impuesto se gestiona por liquidación administrativa, depende de la fecha de notificación, de manera


que, si me notifican en la primera quincena del mes, puedo pagar hasta el día 20 del mes siguiente, y si me
notifican en la segunda quincena, puedo pagar hasta el día 5 del segundo mes. No obstante, esto sucede en el
periodo voluntario, de manera que en el periodo ejecutivo estos plazos se acortan.

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En el periodo ejecutivo lo que hay que recibir es una providencia de apremio (si recibo la providencia de
apremio en la primera quincena, puedo pagar hasta el 20 del mismo mes, y si recibo la providencia de
apremio en la segunda quincena, puedo pagar hasta el 5 del mes siguiente).

En el caso de los impuestos de notificación colectiva y periódica (ej. IBI), la normativa de cada tributo
decidirá el momento de pago del impuesto. Si la normativa del tributo no especifica nada, la LGT establece
que dichos impuestos se pagan del 01/09 al 20/11.

Los efectos timbrados, por último, se pagan en el momento en que se utilizan.

Lugar de pago

Las personas jurídicas, obligatoriamente, pagan por domiciliación a través de medios telemáticos, mientras
que las personas físicas pueden elegir. Para las personas físicas, el lugar del pago, normalmente, son las
entidades bancarias autorizadas para ello.

La imputación de pagos

La imputación de pagos hace referencia a que las deudas tributarias son autónomas e independientes, de
manera que un obligado tributario puede tener varias deudas tributarias, pero que no pueda hacer frente a
todas, sino que solo puede hacer un pago que no sabe a qué deuda imputar.

En este caso, la ley distingue entre si la deuda se encuentra en periodo voluntario o en periodo ejecutivo. En
caso de que la deuda esté en periodo voluntario, el obligado tributario será quien decida a qué deuda va ese
pago; en cambio, si está en periodo ejecutivo, el pago se imputará a la deuda más antigua, lo cual se mide
según la notificación de la providencia de apremio (la deuda más antigua será aquella en la que se notificó
primero la providencia de apremio).

Aplazamiento y fraccionamiento del pago

Se puede pedir el aplazamiento y el fraccionamiento del pago o solo el aplazamiento, tanto en periodo
voluntario como en periodo ejecutivo. No obstante, hay deudas que no son aplazables: las que se pagan con
efectos timbrados (porque se pagan al momento), las retenciones, los pagos fraccionados ni las deudas de las
cuales el interesado haya pedido la suspensión (porque te beneficias de la suspensión).

Ante la solicitud de un aplazamiento, la Administración puede concederlo, denegarlo o inadmitirlo. En caso


de denegarlo, dará al interesado un nuevo plazo para pagar la deuda. En cambio, si lo inadmite, es como si el
interesado no lo hubiera solicitado y la deuda entrará directamente en periodo ejecutivo y se le exigirán los
recargos del periodo ejecutivo.

La ley, como norma general, para pedir un aplazamiento, exige un requisito material y un requisito formal.
Por un lado, el requisito material es que la persona que lo solicite, tiene que probar que tiene una situación
económica que le impide hacer el pago de forma transitoria, no de forma definitiva; es decir, tiene que
demostrar que en ese momento no puede pagar, pero que podrá pagarlo más adelante. Por otro lado, el

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requisito formal es que el contribuyente solicite el aplazamiento.

Además, la ley también exige una garantía que responda ante el incumplimiento del aplazamiento y, como
norma general, se pide un aval bancario. No obstante, si el deudor demuestra que no le han concedido un
aval y que no puede presentarlo, la ley permite que se presenten otras garantías (ej. una hipoteca sobre un
inmueble).

La ley establece una dispensa para deudas menores a 30.000€, de manera que, si el contribuyente pide un
aplazamiento con deudas inferiores a 30.000€, se le concederá sin tener que presentar garantías. Sin
embargo, para pedir un aplazamiento con dispensa de garantía, el deudor tiene que acreditar que la no
concesión del aplazamiento y la ejecución de su patrimonio puede afectar a la capacidad productiva y al
nivel de empleo de la actividad que desarrolla.

Por último, hay que tener en cuenta que cuando se concede un aplazamiento o fraccionamiento, se exigen
intereses de demora.

Tipos de deudas:

a) Deudas que corresponden al IRPF: retenciones (no admiten aplazamiento), pagos fraccionados (se
pueden aplazar las deudas de menos de 30.000€ sin justificar las dificultades de tesorería y sin
garantía y, si son superiores a 30.000€, se pueden aplazar, pero justificando las dificultades de
tesorería y con garantía) y la autoliquidación del IRPF (mismo caso que los pagos fraccionados

b) Deudas que corresponden al IS: retenciones (no admiten aplazamiento), pagos fraccionados (no
admiten aplazamiento) y la autoliquidación del IS (se pueden aplazar, si es inferior a 30.000€, sin
justificar las dificultades de tesorería y sin garantía, y si es superior a 30.000€, se pueden aplazar,
pero justificando las dificultades de tesorería y con garantía).
c) Deudas que corresponden al IVA: se puede aplazar cuando sea menor de 30.000€ sin necesidad de
demostrar nada y, si es superior a 30.000€, si justificas que a ti no te han pagado la cuota repercutida
(el IVA).
d) Deudas que corresponden a impuestos especiales: lo mismo que en el IVA.

Por último, no se pueden aplazar, en el caso de concurso de acreedores, los créditos contra la masa (créditos
posteriores al concurso).

Condiciones de concesión del aplazamiento:

a)​ Puedes pedir un periodo de carencia no superior a 3 meses.


b)​ Las cuotas de pago tienen que ser mensuales y constantes, salvo excepciones.
c)​ Los plazos de aplazamiento pueden ser de 12 (sin garantía), 24 (con garantía distinta al aval) o 36
meses (con un aval de garantía).

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Garantías de la deuda tributaria

La deuda tributaria tiene unas garantías de pago. Estas garantías son:

a) El derecho de prelación general de la administración: es el derecho de preferencia de cobro que


tiene la Hacienda pública frente a cualquier acreedor, salvo que sea acreedor de dominio, de
hipoteca, o de un derecho inscrito en el Registro correspondiente. Este derecho es una excepción al
principio de igualdad de trato de los acreedores. Esta preferencia se da, sobre todo, en un concurso
de acreedores.
Todos los créditos pueden ser de 3 tipos, que es en lo que se materializa el derecho de prelación:
privilegiados (el 50% de las cuotas y el 100% de las retenciones), ordinarios (ej. intereses de
demora, salvo que estén garantizados con garantía real – estos son privilegiados) y subordinados (las
sanciones).

Cuando se hace un concurso de acreedores, se firma un convenio que vincula a Hacienda respecto a
los créditos ordinarios y subordinados, pero no respecto a los privilegiados (respecto a estos,
Hacienda pasa por delante – los va a cobrar sí o sí). A pesar de que le vincule, Hacienda puede
decidir adherirse o no al convenio. Si se adhiere, puede pactar condiciones distintas al resto de
acreedores.

b) La hipoteca legal tácita o derecho de prelación especial: es un derecho de cobro preferente de la


Hacienda pública similar a una hipoteca, pero es tácita porque Hacienda no la tiene que inscribir. No
se da para todos los impuestos, sino solo para tributos instantáneos de devengo periódico y que
gravan bienes concretos (ej. IBI, Impuesto de Circulación). Además, se denomina “legal” porque
viene establecida por ley.
Es una garantía de preferencia de cobro de Hacienda, pero que solo le beneficia respecto al tributo
del año presente y del año anterior.
La hipoteca legal tácita es un sistema de responsabilidad subsidiaria (cuando te lo exigen, primero
deben haber ido contra el deudor principal).

c) Derecho de afección: se da cuando hay bienes y derechos que quedan afectos al pago de los
impuestos que gravan la transmisión (ej. ITP, ISD; excepción -no cumple la definición, pero se
incluye: IBI). La afección (preferencia) de Hacienda es frente a cualquier acreedor/poseedor, salvo
que este tenga su derecho inscrito.
La afección dura 4 años.

d) Derecho de retención: afecta a los impuestos aduaneros. Es el derecho de la Administración a


mantener la posesión de las mercancías declaradas en aduanas.

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Por último, no es una garantía, pero el art. 81 LGT establece que la Administración también puede adoptar
medidas cautelares cuando existen indicios racionales de que no se va a pagar la deuda tributaria. Estas
medidas deben ser proporcionadas al fin y solo se pueden adoptar por un máximo de 6 meses. Ej. Hacienda
puede retener devoluciones, puede hacer un embargo preventivo de bienes, etc.

Otras formas de extinción de la deuda tributaria

a) Compensación: es una forma de extinguir la deuda tributaria cuando el contribuyente tiene un crédito
con la Hacienda pública y una deuda, de manera que dicho crédito compensa la deuda. La
compensación puede darse a instancia del obligado tributario o a instancia de la Administración, y
puede darse tanto en el periodo voluntario como en el periodo ejecutivo. La compensación, no
obstante, genera intereses de demora.
b) Condonación: es el perdón de la deuda. Se da cuando la ley lo establece (causas muy excepcionales).
c) Insolvencia provisional que se convierte en definitiva.
d) Prescripción: la deuda tributaria se extingue por inactividad sin que se cumpla la obligación.

3. OBLIGACIONES ACCESORIAS

Las obligaciones accesorias son aquellas que van unidas a la cuota (obligación principal) y que dependen de
la misma. Las obligaciones accesorias son:

a) Recargos por declaración extemporánea: se dan cuando el obligado tributario presenta una
autoliquidación o declaración fuera de plazo o directamente no la presenta, pero regulariza su
situación antes de que la Administración le envíe algún requerimiento o notificación. La finalidad de
estos recargos es la compensación del daño producido a la Administración por el retraso en el pago
y, a su vez, se premia al obligado tributario por regularizar su situación antes de que la
Administración le requiera.
Hay 4 tipos de recargos por declaración extemporánea según el retraso en que se presenta la
autoliquidación:
1) Si tardo hasta 3 meses, el recargo es del 5%.
2) Si el retraso es de 3 a 6 meses, el recargo es del 10%.
3) Si el retraso es de 6 a 12 meses, el recargo es del 15%.
4) Si el retraso es de más de 12 meses, el recargo es del 20% y, a partir de los 12 meses, también
se aplican intereses.
El contribuyente puede tener una reducción del 25% del recargo cuando realice el ingreso total del
recargo y el ingreso de la autoliquidación presentada fuera de plazo. También se permite que se pida
un aplazamiento si presenta un aval.

b) Recargos del periodo ejecutivo: se generan cuando no se realiza el pago en periodo voluntario y este
termina, y la Administración tiene conocimiento de la deuda. La finalidad de estos recargos es

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compensar a la Administración el retraso en el pago y la puesta en marcha de su actividad de
ejecución para cobrar la deuda. El periodo ejecutivo se inicia por el mero transcurso del periodo
voluntario sin pago. Hay tres tipos de recargos del periodo ejecutivo:
1.​ Recargo ejecutivo: 5%. Se da si el contribuyente paga antes de la notificación de la providencia de
apremio
2.​ Recargo de apremio reducido: 10%. Se da si el contribuyente paga dentro del plazo indicado por la
providencia de apremio.
3.​ Recargo de apremio ordinario: 20% + intereses de demora. Se da si el contribuyente paga fuera del
plazo indicado en la providencia de apremio.

c) Intereses de demora: el retraso en el pago genera una obligación en el deudor de compensar los
daños ocasionados, los cuales se compensan con los intereses de demora. La Administración
también tiene la obligación de pagar intereses cuando incumple los plazos.
Los intereses de demora se aprueban cada año (actualmente es el 3,75%).

4. PROCEDIMIENTO DE RECAUDACIÓN

La recaudación es el ejercicio de funciones administrativas conducentes al cobro de la deuda tributaria, tanto


en periodo voluntario como en periodo ejecutivo. Para que se inicie el periodo ejecutivo, se exige que
finalice el periodo voluntario y que la Administración conozca de la existencia de la deuda.

Las consecuencias que tiene el inicio del periodo ejecutivo son:

 La exigencia de los recargos del periodo ejecutivo.


 El devengo de intereses de demora (excepto en los recargos del 5% y del 10%).

 El inicio del procedimiento de apremio sobre el patrimonio del obligado tributario (la Administración
le puede embargar los bienes).

No obstante, hay unas causas que pueden impedir que se inicie el periodo ejecutivo. Esto ocurre:

a) Cuando el obligado tributario ha presentado una solicitud de aplazamiento o fraccionamiento o una


compensación del pago en periodo voluntario.

b) Cuando el obligado tributario presenta un recurso y, dentro del periodo voluntario, pide una
suspensión.
c) Cuando el obligado tributario presenta un recurso contra una sanción.

El procedimiento de apremio

Si se inicia el periodo ejecutivo, puede iniciarse el procedimiento de apremio, el cual es un procedimiento


esencialmente administrativo e independiente respecto a otros procedimientos que puedan existir. Además,

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es un procedimiento que solo puede iniciarse de oficio (por la Administración).

Si el procedimiento de apremio concurre con otro procedimiento, puede suceder que este sea singular (un
solo acreedor) o concursal (varios acreedores). Si es un procedimiento singular, el procedimiento de apremio
de la Administración siempre es preferente si el embargo efectuado en el curso del procedimiento de apremio
administrativo es el más antiguo. En cambio, si es concursal, el procedimiento de apremio será preferente si
la providencia de apremio se ha dictado antes de la declaración de concurso.

La suspensión del procedimiento de apremio

Una vez iniciado el procedimiento de apremio, puede producirse la suspensión del mismo, la cual puede ser
automática o producirse por interposición de tercerías.

La suspensión es automática por los órganos de recaudación cuando el obligado tributario presenta un escrito
y demuestra que ha habido un error en la determinación de la deuda; demuestra que la deuda se ha pagado,
se ha condonado, se ha compensado, se ha aplazado o se ha suspendido; o demuestra que la deuda ha
prescrito.

La suspensión por interposición de tercería se da cuando un tercero pide levantar el embargo de los bienes
(procedimiento de apremio) porque entiende que él es el titular de los bienes que se están embargando
(tercería de dominio) o porque entiende que su derecho es mejor que el de Hacienda (tercería de mejor
derecho). Si se da una tercería de dominio, el procedimiento de apremio se suspende y se comprueba que el
tercero es el titular de los bienes. En cambio, en el caso de la tercería de mejor derecho, el procedimiento de
apremio sigue, no se suspende. En este caso, lo que se obtenga de los bienes embargados se guarda en un
depósito hasta que se resuelva la tercería.

Fases del procedimiento de apremio

El procedimiento de apremio se inicia con la providencia de apremio, la cual tiene la misma fuerza ejecutiva
que una sentencia para poder embargar los bienes del obligado tributario.

La providencia de apremio se puede recurrir, pero hay unos motivos tasados, que son:

a) Demostrar que se ha extinguido la deuda (por pago o por prescripción).

b) Pedir un aplazamiento o fraccionamiento, una compensación o una suspensión.

c) La falta de notificación de la liquidación.


d) La anulación de la liquidación.
e) Alegar un error u omisión en el contenido de la providencia de apremio que impida identificar al
deudor o la deuda.

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Si la deuda estaba garantizada con un inmueble, aval, etc., lo primero que se va a hacer es ejecutar esa
garantía. No obstante, la Administración puede optar por no ejecutar esa garantía y embargar otros bienes del
obligado tributario cuando la garantía prestada no sea suficiente o proporcionada a la deuda, o cuando lo
pida el obligado tributario.

Por otro lado, si no hay garantía, se embargan los bienes del deudor para que concurran la deuda, los
intereses, los recargos del periodo ejecutivo y, en su caso, costas (coste de la Administración por iniciar el
procedimiento de apremio).

Si la Administración y el obligado tributario no han acordado algo diferente, rigen dos principios: se
embargarán primero los bienes enajenables más fácilmente y se embargarán los bienes menos onerosos para
el obligado tributario. De conformidad con la LGT, el orden que se puede seguir es el siguiente:

1.º)Dinero en efectivo. Si la cuenta es compartida, solo se puede embargar la parte del obligado
tributario.
2.º)Créditos, efectos, valores o derechos realizables a corto plazo (6 meses). 3.º)Sueldos, salarios y
pensiones. El SMI es inembargable.
4.º)Bienes inmuebles.
5.º)Intereses, rentas y frutos.
6.º)Establecimientos mercantiles o industriales.
7.º)Metales preciosos, piedras, joyas, cuadros, etc.
8.º)Bienes muebles.
9.º)Créditos, efectos, valores o derechos realizables a largo plazo.

De cada embargo se realiza una diligencia de embargo y esta se notifica al obligado tributario y a terceros
propietarios, si los hay. En caso de inmuebles o bienes inscribibles en el Registro, se hace una anotación
preventiva de embargo en el Registro.

Las diligencias de embargo se pueden recurrir, pero también tienen unos motivos tasados, que son:

a) Acreditar que la deuda se ha extinguido (por pago o por prescripción). b) Que te hayan empezado a
embargar sin haberte notificado la providencia de apremio.
c) Alegar que se han incumplido las normas reguladoras del embargo. d) Acreditar que se ha suspendido
el procedimiento de recaudación.

Por último, el procedimiento de apremio finaliza por:

a) La realización del pago, no solo de la deuda, sino de la deuda, los intereses, los recargos y las costas,
si las hay.
b) La existencia de un acuerdo que declare que la deuda se extinguió. c) Dictarse un acuerdo que
declare que el crédito es incobrable.

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Derecho Financiero y Tributario II Grupo 01

TEMA 8: EL PROCEDIMIENTO DE REVISIÓN

El procedimiento de revisión es un procedimiento tributario, pero está fuera de la aplicación de tributos.

1. REVISIÓN EN VÍA ADMINISTRATIVA

La revisión en vía administrativa implica que tanto los actos de aplicación de los tributos como los de imposición de
sanciones son actos impugnables, tanto en vía administrativa como en vía jurisdiccional.

Dentro de la vía administrativa, distinguimos los procedimientos especiales de revisión, el recurso de reposición (vía
potestativa) y las reclamaciones económico-administrativas (vía obligatoria antes de acudir a la vía
contencioso-administrativa).

2. NORMAS COMUNES

Las normas referentes a la capacidad, a la representación, a la prueba (no hay un periodo específico de prueba) y a las
notificaciones son las mismas que en los procedimientos administrativos.

Hay una obligación de resolver por parte de la Administración y la resolución debe estar siempre motivada. Si no se
resuelve, se entiende el silencio negativo (desestimación).

Si se presenta una reclamación o un recurso con algún defecto subsanable, el órgano correspondiente ofrece un plazo de 10
días (ampliable 5 días más) para subsanar. En caso de que no se subsane el defecto, se archivará el expediente.

Los actos administrativos son inmediatamente ejecutivos, lo cual implica que los actos se tienen que cumplir en el
momento en que se dictan. En caso de que se recurran, la ejecución no se suspende. Para que no se ejecute el acto, hay que
pedir una suspensión, pero la mera interposición de un recurso no suspende el acto. Excepción: las sanciones sí se
suspenden automáticamente cuando se recurren (no son inmediatamente ejecutivas).

Se prohíbe la reformatio in peius, es decir, la resolución del recurso o de la reclamación no puede empeorar la situación del
reclamante.

3. PROCEDIMIENTOS ESPECIALES DE REVISIÓN (principalmente de oficio)

3.1. Declaración de nulidad de pleno derecho


La declaración de nulidad de pleno derecho es un procedimiento muy excepcional y de carácter limitado porque comporta
que, sin una decisión jurisdiccional, la Administración pueda declarar sus actos (firmes en vía administrativa) nulos de
pleno derecho (como si no hubieran existido). Debido a su excepcionalidad, para que la Administración declare nulo un
acto, tienen que darse vicios muy excepcionales y tasados legalmente.

Puede declararse la nulidad de pleno derecho de los actos dictados en materia tributaria que hayan puesto fin a la vía
administrativa o que no hayan sido recurridos en plazo, en los siguientes supuestos:

a)​ Que lesionen derechos y libertades fundamentales (susceptibles de amparo constitucional).


b)​ Que hayan sido dictados por un órgano manifiestamente incompetente por razón de la materia o del

1
territorio.
c)​ Que tengan un contenido imposible.
d)​ Que sean constitutivos de infracción penal o se dicten como consecuencia de esta. Debe haber una
sentencia penal que decrete la infracción.
e)​ Que hayan sido dictados prescindiendo total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido
para dictarlo (no basta que se omita cualquier trámite, tiene que ser un trámite esencial – el trámite de
audiencia solo es esencial en materia sancionadora).
f)​ Los actos contrarios al OJ por los que se adquieran facultades o derechos cuando se carecen de los
requisitos esenciales para su adquisición.

Procedimiento

El procedimiento que debe seguirse en este caso es un procedimiento que puede iniciarse de oficio o a instancia del
interesado.

Debido a su excepcionalidad, la competencia se reserva al Ministro de Hacienda y, además, se exige un dictamen previo
favorable del Consejo de Estado u órgano equivalente de la Comunidad Autónoma, el cual es vinculante y preceptivo.

En el procedimiento se da audiencia al interesado para que presente alegaciones en un plazo de 15 días, pero debe darse
antes del dictamen del Consejo de Estado.

El plazo máximo para resolver es de 1 año. Si no se resuelve en dicho plazo, el efecto dependerá de si el procedimiento se
ha iniciado de oficio (caducidad) o a instancia del interesado (silencio negativo – desestimación).

La resolución del procedimiento por inadmisión a trámite de la solicitud de nulidad de pleno derecho agota la vía
administrativa y abre la vía jurisdiccional.

3.2. Declaración de lesividad de actos anulables

Es un supuesto en que la Administración puede declarar lesivo para el interés público un acto favorable al interesado, pero
que incurre en tal infracción del OJ que se considera que es lesivo para el interés público. Con este procedimiento, la

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Administración no puede anular el acto firme, sino simplemente declararlo lesivo para el interés público.

Al ser algo muy excepcional, la competencia también es del Ministro de Hacienda y, además, se exige que no haya
transcurrido el plazo de prescripción (4 años) desde que se dictó el acto (en la declaración de nulidad no juega la
prescripción).

Por último, se exige audiencia de los interesados y el plazo para resolver es de 3 meses. Si transcurre dicho plazo y no hay
resolución, se produce la caducidad del procedimiento.

3.3. Revocación

Este es un procedimiento por el cual la Administración puede revocar sus propios actos en beneficio de los interesados,
pero solo en los siguientes supuestos (trata de revocar los efectos de los actos que sean perjudiciales para el interesado) :

a)​ Cuando se estima que los actos infringen manifiestamente la ley.


b)​ Cuando se dan circunstancias sobrevenidas que afectan a una situación jurídica de un particular y ponen de
manifiesto la improcedencia del acto.
c)​ Cuando se haya producido indefensión a los interesados en la tramitación del procedimiento.

Por último, se exige también que no haya transcurrido el plazo de prescripción y que el acto no haya sido confirmado en vía
económico-administrativa.

Procedimiento

Como se da en supuestos excepcionales, la competencia pertenece a los Directores Generales del Ministerio y a los
Directores de Departamento de la AEAT o al inmediato superior, si es un acto dictado por aquellos.

El procedimiento de revocación solo se puede iniciar de oficio, aunque el obligado tributario puede solicitar su iniciación.

En este procedimiento, se debe dar audiencia a los interesados y, al ser excepcional, debe incluir un informe del servicio
jurídico sobre si se da la causa de revocación o no.

El plazo máximo para resolver es de 6 meses y, si no se resuelve en dicho plazo, se produce la caducidad del procedimiento.

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3.4. Rectificación de errores

Mediante este procedimiento, la Administración puede rectificar errores materiales, de hecho o aritméticos, siempre que no
haya transcurrido el plazo de prescripción. Puede iniciarse de oficio o a instancia del interesado. Errores leves

El plazo máximo para resolver es de 6 meses. Si no se resuelve en dicho plazo, el efecto dependerá de si el procedimiento
se ha iniciado de oficio (caducidad) o a instancia del interesado (silencio negativo – desestimación).

3.5. Devolución de ingresos indebidos

Es un procedimiento diferente a las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo (se pide la devolución del
exceso) y solo se puede solicitar la devolución del ingreso indebido en los siguientes supuestos tasados:

a)​ Por duplicidad en el pago de deudas tributarias o sanciones.

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b)​ Cuando la cantidad pagada haya sido superior al importe a ingresar.
c)​ Cuando se hayan ingresado cantidades correspondientes a deudas o sanciones tributarias prescritas.
d)​ Cuando así lo establezca la normativa tributaria.

Cuando el acto ya es firme, ya no procede la devolución de ingresos indebidos.

Este procedimiento se puede iniciar de oficio o a instancia de parte y el plazo máximo para resolver son 6 meses. Si no se
resuelve en dicho plazo, el efecto dependerá de si el procedimiento se ha iniciado de oficio (caducidad) o a instancia del
interesado (silencio negativo – desestimación).

Si la Administración devuelve al interesado el ingreso indebido, se liquidan intereses de demora, los cuales se devengan
desde la realización del ingreso indebido hasta la ordenación del pago, no hasta la devolución.

Supuestos donde el administrado ha pagado de más, por lo tanto, se produce un enriquecimiento injusto de la
administración. Procedimiento para poder declarar un derecho de devolución.

4. RECURSO DE REPOSICIÓN

El recurso de reposición es un recurso potestativo (no obligatorio) previo a la reclamación económico-administrativa


(obligatoria).

El órgano competente para resolver el recurso de reposición es el mismo órgano que dictó el acto recurrido.

Están legitimados para interponer el recurso de reposición los obligados tributarios, los sujetos infractores y cualquier otra
persona cuyos intereses legítimos resulten afectados por el acto o la actuación tributaria.

La interposición del recurso de reposición no implica la suspensión automática de la ejecución del acto impugnado. No
obstante, para que se produzca la suspensión, esta se debe solicitar y se debe aportar una garantía, ya sea 1) depósito de
dinero o valores públicos, 2) aval bancario, o 3) fianza personal y solidaria de otros contribuyentes de reconocida solvencia.
Deben garantizarse el importe del acto recurrido, los intereses de demora que se generen y los recargos que se pudieran

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producir.

Solo se puede suspender la ejecución del acto sin necesidad de aportar garantía cuando se trate de una sanción (suspensión
automática) o cuando, al dictar el acto, se haya producido un error aritmético, material o de hecho muy evidente.

Procedimiento

 Plazo de interposición: 1 mes desde el día siguiente a la notificación del acto.

 El recurso se interpondrá por escrito, conteniendo las alegaciones y las pruebas que se consideren convenientes.
 Plazo máximo para notificar la resolución: 1 mes. Si se incumple el plazo, se entiende desestimado el recurso (silencio
negativo) y dejan de devengarse intereses de demora, siempre que se haya acordado la suspensión.

 La resolución debe ser motivada y debe pronunciarse sobre todas las cuestiones de hecho o de derecho que ofrezca el
expediente, hayan sido o no planteadas en el recurso. Prohibición reformatio in peius (la resolución no puede empeorar la
situación del interesado).

La idea se suspensión, una de las cosas que se trabaja es como hago que los efectos de los actos administrativos no me
afecten mientras estoy en el pleito, necesidad de presentar una garantía. Art. 224.2. Si presento una garantía suficiente y
adecuada (depósito, aval, banco o seguro de caución) puedo solicitar la suspensión.

*Prestar atención a la descripción de la tabla.

5. RECLAMACIÓN ECONÓMICO-ADMINISTRATIVA

Se haya interpuesto recurso de reposición o no, antes de pasar a la vía contencioso administrativa, se debe interponer la
reclamación económico-administrativa (obligatoria). La resolución de este recurso debe pronunciarse sobre todas las
cuestiones de hecho o de derecho que ofrezca el expediente, hayan sido o no planteadas por el interesado. Prohibición
reformatio in peius.

Ámbito objetivo

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En cuanto al ámbito material, pueden recurrirse en vía económico-administrativa:

a)​ La aplicación de tributos y la imposición de sanciones tributarias por parte de la AGE.


b)​ La aplicación de tributos cedidos por el Estado a las CCAA o de recargos establecidos por estas sobre
tributos del Estado, y la imposición de sanciones que se deriven de unos y otros.

No son recurribles en vía económico-administrativa los actos de la Administración tributaria de las CCAA referidos a sus
tributos propios ni los actos de la Administración local sobre tributos locales.

Son actos recurribles:

a)​ Los actos que reconozcan o denieguen un derecho.


b)​ Los actos de trámite que pongan fin a un procedimiento.
c)​ Los actos dictados en materia de aplicación de los tributos.

Órganos

Los órganos que resuelven estas reclamaciones son los tribunales económico administrativos. A pesar de que sus miembros
no sean jueces ni magistrados, quienes los integran deben tener independencia funcional. Los tribunales pueden funcionar
en pleno, en salas o de forma unipersonal.

I. El Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC)

Su doctrina vincula a los TEAR, TEAL y al resto de la Administración tributaria. En cuanto a su competencia, puede

conocer del recurso:

a)​ En única instancia: si quien ha dictado el acto ha sido un órgano central.


b)​ En segunda instancia (recurso de alzada ordinario): cuando la cuantía del asunto sea superior a 150.000€
(cuota) o 1.800.000€ (comprobación de valores o bases) y se haya dictado resolución en primera instancia
por los TEAR y TEAL.
c)​ También es competente para conocer de una de serie de recursos extraordinarios: el recurso de revisión y el
recurso de alzada para unificación de criterio.
d) También es competente para conocer de la rectificación de errores en los que incurran sus propias
resoluciones.

II. Los Tribunales Económico-Administrativos Regionales (con sede en cada una de las capitales de las CCAA) o Locales
(con sede en Ceuta y Melilla)

Los TEAR y TEAL pueden conocer del recurso:

a)​ En única instancia: cuando el órgano que haya dictado el acto fuera un órgano periférico o cuando la
cuantía del asunto sea igual o inferior a 150.000€ (cuota) o 1.800.000€ (comprobación de valores o bases).
b)​ En primera instancia: cuando la cuantía del asunto sea superior a 150.000€ (cuota) o 1.800.000€
(comprobación de valores o bases). No obstante, hay la posibilidad de recurrir directamente al TEAC.
c)​ También es competente para conocer de la rectificación de errores en los que incurran sus propias
resoluciones.

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Legitimación

Están legitimados para interponer la reclamación económico-administrativa los obligados tributarios, los sujetos infractores
y cualquier otra persona cuyos intereses legítimos resulten afectados por el acto o la actuación tributaria.

No es preciso actuar mediante abogado ni procurador.

Suspensión de la ejecución del acto

El acto es ejecutivo y, por tanto, la interposición de la reclamación no suspende la ejecución del mismo de forma
automática. No obstante, en determinados supuestos, puede obtenerse la suspensión en vía administrativa:

a)​ Con garantías: 1) depósito de dinero o valores públicos, 2) aval bancario, o 3) fianza personal y solidaria de
otros contribuyentes de reconocida solvencia. Si se aportan alguna de estas garantías, la suspensión es
automática.
Cuando no se puedan aportar dichas garantías, se pueden aportar otras (ej. una hipoteca inmobiliaria) en
cuyo caso será decisión del Tribunal la concesión de la suspensión o no.
Estas garantías tienen que cubrir el importe reclamado, los intereses de demora que genera la suspensión y
los recargos que puedan ocasionarse.
b)​ Sin garantías: no se requiere garantía en el caso de reclamaciones interpuestas contra sanciones o cuando el
obligado tributario acredita que la ejecución del acto le va a provocar unos perjuicios de difícil o imposible
reparación. En este caso, es el Tribunal quien decide si concede la suspensión con dispensa de garantía o
no.

Procedimiento económico-administrativo

 Se impulsa de oficio.
 Es un procedimiento gratuito. No obstante, se pueden interponer las costas al interesado.
 La resolución debe pronunciarse sobre todas las cuestiones de hecho o de derecho que ofrezca el expediente,
hayan sido o no planteadas por los interesados.
 Se prohíbe la reformatio in peius.

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●​ PSUDOREPOSICIÓN:: la propia llei dona otro tiempo de reconsideración para evitar el conflicto.

Dentro del procedimiento económico-administrativo, podemos distinguir entre:

a)​ Procedimiento ordinario:

- Plazo de interposición: 1 mes desde la fecha de notificación del acto.

- Se inicia con un escrito de interposición en el que no es necesario incluir las alegaciones (si se incluyen, la
Administración puede revocar el acto) y el cual se dirige al mismo órgano que ha dictado el acto.

- Una vez presentado, la Administración remite el escrito de interposición al tribunal competente.


Posteriormente, el tribunal notifica al interesado la puesta de manifiesto del expediente y le da un plazo de
un mes para que lo examine y presente las alegaciones correspondientes.

- El procedimiento finaliza:

 Por resolución motivada (estimatoria, desestimatoria o declaratoria de la inadmisibilidad de la


reclamación).

 Por renuncia al derecho en que se fundamenta la reclamación.

 Por desistimiento de la petición.

 Por caducidad de la instancia (no del procedimiento).

 Por satisfacción extraprocesal.

- Plazo para resolver la reclamación: 1 año. Si no se resuelve en dicho plazo, se entiende desestimada la
reclamación (silencio negativo).

b)​ Procedimiento abreviado:


- Se aplica a reclamaciones de cuantía inferior a 6.000€ (cuota) o 72.000€ (comprobación de valores o
bases).
- Lo resuelven órganos unipersonales.
- Plazo de interposición: 1 mes desde la fecha de notificación del acto.
- Se inicia con un escrito de interposición, pero en este caso es obligatorio incluir las alegaciones y pruebas
pertinentes. Si no se incluyen, es un defecto no subsanable.
- Una vez presentado, la Administración remite el escrito de interposición al tribunal competente junto con
el expediente administrativo. Si el tribunal lo considera oportuno, puede decidir que se haga una vista oral.
- El procedimiento finaliza por las mismas causas que el procedimiento ordinario.
- Plazo para resolver la reclamación: 6 meses. Si no se resuelve en dicho plazo, se entiende desestimada la
reclamación (silencio negativo) y se puede acudir a la vía contencioso-administrativa.

6. RECURSOS ECONÓMICO-ADMINISTRATIVOS

Fuera de la reclamación económico-administrativa, se encuentran una serie de recursos:

a)​ Recurso de alzada ordinario *: contra las resoluciones de primera instancia de los TEAR o TEAL cuando es

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competente en segunda instancia, por cuantía, el TEAC.

b)​ Recurso extraordinario de alzada para unificación de criterio: en este recurso se pueden recurrir las
resoluciones económico-administrativas dictadas por los TEAR o TEAL y que no son susceptibles de
recurso de alzada ordinario. Solo se puede dar en los siguientes supuestos tasados:
- Cuando la resolución sea gravemente dañosa y errónea.
- Cuando la resolución no se adecue a la doctrina del TEAC.
- Cuando los TEAR aplican distintos criterios.
Este recurso lo pueden imponer los Directores Generales del Ministerio de Economía o de la Agencia
Estatal, o los órganos equivalentes de las CCAA. El plazo para recurrirlo y el plazo de resolución son de 3
meses.
Los criterios que se establecen en la resolución son vinculantes para todos los TEAR y TEAL y para la
Administración tributaria.

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c)​ Recurso extraordinario para la unificación de doctrina: en este caso, se recurren las resoluciones
económico-administrativas dictadas por el TEAC. Este recurso lo interpone el Director General de Tributos
o el órgano equivalente de las CCAA, y lo resuelve la Sala especial de Unificación de Doctrina.

d)​ Recurso extraordinario de revisión: el objeto de este recurso son actos firmes de la Administración
tributaria y resoluciones firmes de los TEAR en los siguientes supuestos tasados:
- Cuando aparecen documentos de valor esencial para la decisión del asunto, posteriores a la
resolución o al acto, que no se pudieron aportar al tiempo de los mismos, y que evidencian un
error en la resolución.
- Cuando, posteriormente a la resolución, un documento o testimonio se declara falso por sentencia
judicial.
- Cuando el acto o resolución se ha dictado como consecuencia de un delito y que ello se declare en
una sentencia.
El plazo de interposición de este recurso es de 3 meses y el de resolución es de 6 meses. Quien lo resuelve
es el TEAC.

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e)​ Recurso de anulación: se interpone en el plazo de 15 días desde que se dicta una resolución del TEAR en
los siguientes supuestos tasados:
- Cuando la resolución declara de forma incorrecta la inadmisibilidad de la reclamación.
- Cuando la resolución declara inexistentes alegaciones o pruebas que sí se presentaron.

- Cuando se alegue la existencia de incongruencia completa y manifiesta de la resolución.

f)​ Recurso contra la ejecución:

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Derecho Financiero y Tributario II Grupo 01

TEMA 9: EL PROCEDIMIENTO SANCIONADOR

1. PRINCIPIOS GENERALES

Los principios generales del procedimiento sancionador son distintos a los que rigen en la aplicación de
tributos, ya que la sanción tiene una finalidad distinta al tributo (castigar al infractor y evitar que el resto de
sujetos cometan la misma infracción).

a)​ Principio de legalidad: se exige una Ley para el establecimiento y modificación de las infracciones
y de las sanciones.
b)​ Principio de tipicidad: nadie puede ser sancionado por acciones u omisiones que, en el momento de
producirse, no constituyen una falta o infracción establecida en la legislación vigente. No se admiten
los tipos abiertos.
c)​ Principio de antijuricidad: el comportamiento sancionado ha de ser contrario al ordenamiento.
d)​ Principio de responsabilidad: las personas físicas o jurídicas solo podrán ser sancionadas por
hechos constitutivos de infracción tributaria cuando sean responsables de los mismos. La Ley exige
que haya dolo o culpa (negligencia). Hay supuestos en los que se excluye dicha responsabilidad:
1)​ Las personas que carecen de capacidad de obrar en el orden tributario (ej. menores
incapacitados);
2)​ Las causas de fuerza mayor (ej. inundación en la empresa);
3)​ Cuando el hecho cometido deriva de un acuerdo colectivo y la persona no estuvo cuando se
realizó el acuerdo (ej. una persona que no asiste a la junta en la que se celebra el acuerdo);
4)​ Cuando se haya puesto la diligencia necesaria en el cumplimiento de las obligaciones
tributarias;
5)​ Cuando la persona hace la declaración con un programa facilitado por la Administración y el
programa tiene una deficiencia técnica por culpa de la cual se comete el hecho constitutivo
de infracción;
6)​ Cuando se regulariza la situación antes de recibir una notificación.

e)​ Principio de proporcionalidad: exige que haya una proporcionalidad entre la conducta que
constituye la infracción administrativa y la sanción impuesta.

f)​ Principio de no concurrencia o non bis in idem: una persona no puede ser sancionada dos veces
por la misma conducta.

Para determinar si la infracción es leve, grave o muy grave, se siguen unos criterios de graduación.
El hecho de, por ejemplo, no llevar la contabilidad, puede utilizarse como criterio de graduación o
como infracción, pero no como ambas.
g)​ Principio de irretroactividad: una norma se aplica, como norma general, desde los 20 días de su

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publicación en el BOE. Las normas tributarias son irretroactivas, salvo que la nueva norma sea
favorable al obligado tributario (se aplica la más favorable).

2. INFRACCIONES Y SANCIONES

La infracción tributaria es aquella acción u omisión dolosa o culposa con cualquier grado de negligencia (la
carga de la prueba la tiene la Administración), que esté tipificada y prevista en una Ley como tal.

Sujetos infractores

Los sujetos infractores pueden ser personas físicas o jurídicas, así como entidades sin personalidad jurídica
(ej. comunidad de bienes, sociedades civiles, etc.), siempre que realicen acciones u omisiones tipificadas
como infracciones en la Ley y de las cuales resulten responsables.

Cuando una persona jurídica se disuelve, las sanciones se transmiten a sus socios; pero cuando una persona
física fallece, las sanciones o infracciones que haya cometido no se transmiten.

Clases de infracciones

Las infracciones pueden ser leves, graves o muy graves.

Hay infracciones que siempre son leves, otras que siempre son graves y otras que pueden ser leves, graves o
muy graves en función de dos criterios:

1)​ Que se oculten datos a la Administración. Existe ocultación de datos a la Administración cuando:
a.​ No se presentan las declaraciones tributarias o las autoliquidaciones;
b.​ Se presentan, pero incluyen hechos u operaciones inexistentes o falsas;
c.​ Se presentan, pero se omiten hechos total o parcialmente. Dicha omisión
debe tener una incidencia en la base de la sanción superior al 10% (por debajo del 10%, no
se considera que ha habido infracción).
2)​ Que se utilicen medios fraudulentos. Son medios fraudulentos:
a.​ La utilización de personas o entidades interpuestas por parte del sujeto infractor con el fin de
ocultar la identidad del infractor (se crea una apariencia).
b.​ El empleo de facturas, justificantes u otros documentos falsos. Se exige que la incidencia de
la falsedad sea superior al 10% de la base de la sanción.
c.​ La existencia de anomalías sustanciales en la contabilidad o en los libros que exige la
normativa tributaria. Se exige que la incidencia de las anomalías sea superior al 50% de la
base de la sanción.

A su vez, las infracciones también pueden clasificarse en:

a) Infracciones materiales: cuando la infracción hace referencia a la obligación tributaria principal (pago
del tributo). Ej. no ingresar la deuda tributaria en periodo voluntario.

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b) Infracciones formales: cuando la infracción hace referencia a obligaciones formales. Ej. no presentar
declaraciones o autoliquidaciones cuando no hay perjuicio económico para la Administración, no atender un
requerimiento.

Clases de sanciones

a)​ Sanciones pecuniarias: son las que se aplican como norma general. Pueden ser una multa fija o una
multa proporcional (porcentaje que se aplica sobre la base de la sanción).
b)​ Sanciones no pecuniarias: son sanciones residuales y accesorias a las pecuniarias. Ej. pérdida de la
posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas durante un tiempo, suspensión temporal del
cargo o empleo público.

Cuantificación de las sanciones pecuniarias. Criterios de graduación

Hay criterios que elevan el importe de la sanción y otros que lo reducen. Los que elevan el importe de la
sanción son:

a) La comisión repetida de infracciones tributarias: se da cuando el sujeto infractor hubiera sido sancionado
por una infracción de la misma naturaleza en los 4 años anteriores a la sanción actual con una resolución
administrativa firme. Casos:
●​ Si la sanción anterior fue por una infracción leve, el incremento en la sanción actual será del 5%.
●​ Si la sanción anterior fue por una infracción grave, el incremento en la sanción actual será del 15%.
●​ Si la sanción anterior fue por una infracción muy grave, el incremento en la sanción actual será del
25%.

b) El perjuicio económico para la Hacienda Pública: este perjuicio es el porcentaje resultante de comparar la
base de la sanción y la cuantía total que hubiera debido ingresarse o la cantidad devuelta indebidamente.
Casos:
●​ Si el perjuicio económico es inferior al 10%, la sanción no se incrementa.
●​ Si el perjuicio económico está entre el 10% y el 25%, la sanción se incrementa en un 10%.
●​ Si el perjuicio económico está entre el 25% y el 50%, la sanción se incrementa en un 15%.
●​ Si el perjuicio económico está entre el 50% y el 75%, la sanción se incrementa en un 20%.
●​ Si el perjuicio económico está por encima del 75%, la sanción se incrementa en un 25%.

c) El incumplimiento sustancial de la obligación de facturación o documentación: en este caso, no se


establece de forma tasada cuánto se incrementa la sanción, sino que queda al criterio de la Administración.
Se entiende que hay incumplimiento sustancial cuando el mismo afecta a más del 20% de las operaciones
sujetas al deber de facturación o cuando, como consecuencia del incumplimiento, la Administración no
puede conocer las operaciones sujetas (ej. porque hay muchas facturas falsas).

Por otro lado, los criterios que reducen el importe de la sanción son:

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a)​ Las actas con acuerdo: si se firma un acta con acuerdo, la sanción se reduce en un 50%, siempre que
se cumplan los requisitos establecidos (Tema 6).
b)​ Las actas de conformidad: si se firma un acta de conformidad, se reduce la sanción en un 30%, si se
cumplen los requisitos establecidos (Tema 6). c) El pronto pago: sobre la reducción del 30%, se
puede aplicar una reducción del 25%. Para ello, hay que pagar la sanción dentro del periodo
voluntario o en un aplazamiento con la garantía del aval y, además, no se puede recurrir la sanción.

Extinción de responsabilidad

La responsabilidad derivada de una infracción administrativa se extingue en dos supuestos: por el


fallecimiento del infractor (las sanciones no se heredan) o por prescripción (transcurso de 4 años desde la
comisión de la infracción).

No obstante, otra cosa diferente es la extinción de la sanción tributaria, la cual se extingue por el pago o
cumplimiento de la obligación, por compensación, por condonación, por prescripción, o por fallecimiento.

3. EL PROCEDIMIENTO SANCIONADOR

La LGT establece el derecho al procedimiento sancionador separado. Esto significa que el procedimiento
sancionador y el procedimiento de aplicación de tributos son procedimientos distintos, que se rigen por
principios distintos y, por tanto, son separados.

El procedimiento sancionador tributario siempre se inicia de oficio con una comunicación, y debe iniciarse
en los 3 meses siguientes a la notificación de la liquidación o resolución del procedimiento de gestión o de
inspección. Si no se inicia dentro de este plazo, el procedimiento caduca (la Administración ya no lo puede
iniciar).

La comunicación debe tener un contenido mínimo: la identificación de la persona o entidad responsable, los
hechos que se imputan, las posibles infracciones que constituyen dichos hechos y las sanciones que pueden
corresponder, el órgano competente para la resolución del procedimiento y, si el órgano ya tiene toda la
información relevante, también incluirá la propuesta de resolución. En este caso, se pone de manifiesto el
expediente al obligado tributario, el cual tiene un plazo de 15 días para hacer las alegaciones
correspondientes y, finalmente, el procedimiento termina con una resolución expresa. No obstante, hay casos
en los que la resolución puede ser tácita (ej. con la firma de un acta de conformidad).

Otra forma de terminar el procedimiento sancionador es con la caducidad. En este procedimiento hay dos
plazos de caducidad:

1) Desde la finalización del procedimiento de comprobación, la Administración tiene un plazo de 3


meses para iniciar el procedimiento sancionador y, si no lo cumple, el procedimiento sancionador
caduca.

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2) Una vez iniciado el procedimiento, la Administración tiene 6 meses para dictar la resolución. Si dura
más de 6 meses, pierde el derecho de iniciar un nuevo procedimiento sancionador (no juega la
prescripción).

Una vez notificada la sanción, la sanción no es ejecutiva, de manera que, si el obligado tributario interpone
un recurso contra la misma, se suspende automáticamente.

5
TEMA 10: DELITOS CONTRA LA HACIENDA PÚBLICA

1. NOCIONES GENERALES

Los delitos que se tipifican en el CP como delitos contra la Hacienda Pública son:

a) El fraude a la Hacienda Pública (arts. 305 y 305 bis).


b) El fraude a los presupuestos generales de la UE.
c) El fraude a la Seguridad Social.
d) La obtención indebida de subvenciones.
e) Los incumplimientos de las obligaciones contables impuestas por leyes tributarias.
f) La exigencia de la responsabilidad derivada de delitos contra la Hacienda Pública a las personas
jurídicas.

Para que se pueda considerar que se ha cometido un delito de fraude a la Hacienda Pública, deben darse una
serie de requisitos:

1) Que, por acción u omisión, se defraude a la Hacienda Pública estatal, autonómica o local, y ese fraude
consista en:
a. La elusión del pago de tributos, de cantidades retenidas o de cantidades que se hubieran
debido retener o ingresos a cuenta.
b. La obtención indebida de devoluciones.
c. El disfrute indebido de beneficios fiscales.
2) La cuota defraudada, el importe no ingresado o el importe de la devolución o beneficio obtenido
indebidamente debe ser superior a 120.000€ en el periodo impositivo o año natural (si se trata de una
organización o grupo criminal, no se exige que haya finalizado el año natural). Esto implica que
estamos ante un delito de resultado.
3) La conducta debe ser dolosa, es decir, debe existir artificio o engaño, o bien una actuación de
ocultación.
4) Si se regulariza la situación tributaria antes del inicio del procedimiento, se considera que el delito
nunca se ha consumado.

Pena imponible: pena privativa de libertad de 1 a 5 años y multa del tanto al séxtuple de la cuantía
defraudada.

Cuando la Administración tributaria, en el seno de un procedimiento de inspección, aprecie indicios de la


comisión de un delito contra la Hacienda Pública, puede segregar el procedimiento y liquidar de forma
separada, por una parte, los conceptos y cuantías que no están vinculadas al delito y, por otra parte, los
conceptos y cuantías que sí están vinculadas al delito.

1
La pena del art. 305 CP puede agravarse si se dan las circunstancias siguientes:

a) Cuando la cuantía defraudada excede de 600.000€.


b) Cuando el delito fiscal cometido se ha realizado en el seno de una organización o de un grupo
criminal.
c) Cuando se hayan utilizado personas interpuestas, o se han realizado negocios ficticios o se han hecho
operaciones en paraísos fiscales, de forma que se oculte o dificulte la identidad del verdadero
responsable, el patrimonio del mismo o la cuantía defraudada.

La pena también puede atenuarse en uno o dos grados cuando los imputados reconozcan la comisión del
ilícito y satisfagan la deuda tributaria en el plazo de 2 meses desde la citación judicial, o cuando colaboren
con las autoridades en la investigación de los hechos y para la identificación de los responsables.

También hay penas accesorias como, por ejemplo, la pérdida de subvenciones y ayudas públicas o el goce de
beneficios o incentivos fiscales.

2. RESPONSABILIDAD CIVIL EN LOS DELITOS CONTRA LA HACIENDA PÚBLICA

El CP prevé que el juez pueda imponer, además de una responsabilidad penal (pena), una responsabilidad
civil (indemnización por daños). En este caso, estamos ante un delito patrimonial (económico) y de
resultado.

El bien protegido es el dinero o patrimonio público.

La responsabilidad civil incluirá la deuda tributaria no liquidada y los intereses de demora, ya que estos
tienen un carácter indemnizatorio.

3. RELACIÓN DEL TIPO DELICTIVO CON EL ILÍCITO TRIBUTARIO. ASPECTOS


PROCEDIMENTALES

La reforma 34/2015 pretende que la acción de la Administración no se paralice en lo que hace referencia a la
deuda cuando se detectan indicios de comisión de un delito contra la Hacienda Pública, de manera que se
permite a la Administración liquidar y continuar con el procedimiento de inspección y con el procedimiento
de recaudación, pese a la pendencia del proceso penal.

La modificación más importante es que se produce una segregación del procedimiento: por un lado, habrá
una parte del procedimiento vinculada a la comisión del delito y se podrá dictar una liquidación referida a
esos hechos y, por otro lado, habrá un cauce procedimental para la liquidación para los hechos en los que no
hay indicio de delito. Lo que se trata es propiciar la simultaneidad de los procedimientos de inspección y
regularización con los procedimientos por comisión de un delito frente a la deuda pública, NO con el
procedimiento sancionador (principio non bis in idem).

2
De esta manera, con la segregación se originan dos liquidaciones con dos cauces procedimentales diferentes:
la liquidación que no está vinculada a delito seguirá su cauce normal del procedimiento de inspección,
mientras que la liquidación vinculada a delito se regirá por el procedimiento del título VI de la LGT.

Excepciones en los que se paralizará el procedimiento de regularización o inspección:

a) Cuando la tramitación de regularización administrativa (procedimiento de inspección) pudiera


ocasionar la prescripción del delito.
b) Cuando, tras las actuaciones inspectoras, no haya sido posible determinar con exactitud el importe de
la liquidación o su atribución a un concreto obligado tributario.
c) Cuando el procedimiento de regularización pudiera perjudicar la investigación del proceso penal.

Procedimiento de inspección en el caso de liquidación vinculada a delito

Cuando la Administración aprecie indicio de delito contra la Hacienda Pública y no se dé ninguna de las
excepciones que permiten paralizar el procedimiento de inspección, se segregará el procedimiento. En este
caso, de lo que hay indicio de delito, la inspección podrá formular una propuesta de liquidación vinculada a
delito.

Dicha propuesta se notificará al obligado tributario, concediéndole un trámite de audiencia de 15 días para
que alegue lo que considere conveniente.

Una vez presentadas las alegaciones, el órgano competente dicta una liquidación administrativa. Para dictar
esta liquidación, el actuario deberá contar con una autorización del órgano competente para presentar la
querella o denuncia en el orden penal

Una vez dictada la liquidación, la Administración tiene que pasar el tanto de culpa a la jurisdicción penal y,
en este momento, el procedimiento de comprobación finalizará mediante la liquidación y con la notificación
al obligado tributario de la misma. El periodo voluntario de pago para pagar la liquidación nacerá cuando el
juez penal admita a trámite la querella o denuncia y se notifica el requerimiento de pago al obligado
tributario.

La inadmisión de la denuncia o querella determinará la retroacción de las actuaciones inspectoras al


momento anterior a aquel en que se dictó la propuesta de liquidación vinculada a delito.

Efectos de la sentencia sobre la liquidación

Si la sentencia es condenatoria, pueden concurrir dos supuestos:

a) Que el juez determine que hay delito y que la cuantía señalada en la sentencia como cuota sea idéntica
a la dictada en la liquidación. En este caso, solo se deberían liquidar los intereses de demora y los
recargos correspondientes.

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b) Que el juez determine que hay delito, pero que la cuantía no coincida con la de la liquidación
administrativa. En este caso, se procederá a su rectificación.

Si la sentencia no es condenatoria, pueden darse también dos situaciones:

a) Que no se aprecie la existencia de delito y tampoco la inexistencia de la obligación tributaria. En este


caso, la liquidación será anulada y, si el obligado tributario ha pagado algo, se le devuelve.
b) Que no se aprecie la existencia de delito, pero sí la existencia de una obligación tributaria. En este
caso, se procederá a la retroacción de las actuaciones inspectoras y, en base a los hechos declarados
probados en la sentencia, se formalizará la correspondiente acta. El procedimiento de inspección
continuará en el plazo que reste de los 18 meses, o por un plazo de 6 meses, si los 6 meses fueran
superiores al plazo restante.

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