LAS NARRATIVAS DE LAS VIOLENCIAS
Centra de Investigacion de Grimenes Atroces
Nembrarestrneampromizo con
slinteleetarpeon is epinisn
‘piBlca, contar muertos es una
xtatagia que spunea hala el
suneso sin conmproreatarse
Ressana Reguillo
‘La ‘guerra contra el narcotrético' daclarada por el expresidente de Mé-
xxico Felipe Calderén Hinojosa en diciembre de 2006, y el posterior des-
pliogue militar alo largo y ancho del pais, ha producide un dramdtico
sneremento de Ia violencia, generada por agentes del Estado, por gru-
pos criminales o por ambos cuando actuan de manera coordinada
Méxtice fabbricé una guerray se lanz6 a enfrentar militarmente aun \
! ‘enemigo difuso (y tal vez irraconocible, ya que se confunde con el Esta-
do} sin un diagnéstico previo sobre qué tan involucradas estaban las
autoridades con a entidad a perseguir, cules eralos vinculos entre céir-
‘teles delictives y empresas fermales, ol grado de ponetracién de la cul-
‘tura delincuencial en la vida de las personas, la capacidad armamentis-
‘tade les grupos a los que supusstamente combatiria, a resiliencia de
Jas organizaciones crimineles ante la destitucién de ens lideres, y mu-
‘cho menos la habilided de les instituciones estatales para cooperar en-
‘tre sly suparar los retos que esta guerra exigitia
‘Loanterior no-soloimplica un desconocimiento dalas capacidades del
‘Estado de derecho, de las fuerzas armadas y las policias de todos osMéxico carece de una narrativa
que permita comprender los
sustratos sociales, econémicos
y politicos de las vielencias.
les de gobierno, sino delas formas y diemer-
siones an las que los politicos yla delincuencia
estan articulados, Simplemente'se engeii a la
siudadanta con la narrativa —siin imperen-
| te—dequela fuerza militar terminaria con
Javiolencia de las organizaciones crisninales.
Enel fonda baje esta guerra subyace un re-
Jato simplista que parte dela idea de que hay
‘vidas “superfluas", Sobre todo las de equellas
personas que son responssbilizadas por el ho-
rror'y que "eben ser asesinad
blecer un supuesto orden social
Escondido en una presunta"
guided" (de aleance nacional, interior y pabli-
ca} ese condlicto armada ha implicado el des-
pliegue de Is fuerza del Estado (representada
por eféreito, marina, policias federales estata-
les y imunicipales) con la libertad para actuar
de cualquier manera con tal decumpliz los ob-
{tives de dicha politica. Ademds del derroche
da anormes cantidades de prosupuesto y re-
cursos pliblicos invertidos on esta cuestidin, os
agentes del Estado torturan, asesinan, desapa-
| recen y enfrentan armadamente a sus"advar-
sarios" sin que autoridad alguns fiscslice esas
‘operaciones, sin rendicitn de cuentas.
Entre los cbjetivos oficsles dela “politica da
seguridad” figura el descabezamianto de las
organizaciones criminales mediante el asesi-
nato ola detencién de sus lideres. Eso ha Tle-
vedo a que estas se maltipliquen ose fragmen-
ten, ya undespliegue de violencia entre ellas
para ocuparl liderazgo, controlar mereados
ydominar territorios.
Enel marco de este conflicto armado, las
‘cifras de los crimenes stroces registrados of-
-cialmente son alarmantes: hay més de treinta
mil casos de tortura reconocides por las fis-
calias del pais, més de cien mil personas que
continian dasaparecidas ymasd350 mil ase-
sinatosen los qus no estd clare la participacién
del Estado, Las fuerzas armadas han reperta-
do mas da cinco mil enfrentamientos, en los
cules ha muerte al menos una persona por
cada evento. Es iwiposible saber sisnfecto fa-
Iecieron durante ls enfrentamientos.osi fue~
‘on ejecutadas extrajudicialmente
Avesta crisis vinlenta, caracterizads por gra-
‘ves viglacionas a los derechos humancs, se
sumah la ineapacidad y la indiferencia de las
autoridades para garantizar que las innume-
rables victimas puedanacceder alajusticiay
que toda la sociedad ejeeza su derecho ala var-
ad, Las fiscalias estatales ya federal, dems,
han side cooptadas —y en algunos casos ame-
nhazadas— por una trinda de intereses crimni-
nales, pelitices y econémicos. Se encuentran
enel abandono y no hay voluntad politica par
cambiarlas.
Los niveles de impunidad activa ascloctiva
tambign son alarmantes. Del mimero de atro-
cidades mencionadas selo se cusnta con alre-
| Seder de 43 sentencias condenatorias por tor-
tura, cincuente por dasapariciény cuarenta
por homicidie cametide por servidores pu-
blicos en ejercicio de sus funciones ofuera de
ellas. En este peguetio universo da casos ‘tnt
camante se fincaron respenschilidades a al-
qunos autores materiales y se dejéimpunes a
Jos altos mandios, croadores:de este tipo de po-
Iticas, y aos funcionaries que dieron las érde-
nes, fomentatan ptoleraron que sus subordi-
nados cometieran los crimenes Nosaabrieron
investigaciones al respecte de lo que hicieron
¥, por supuesto, tampoca los sancionaron.
Los pocas proceses lagalas iniciados sobre
agentes del Estado se han construido bajo la
DOSSIER # 8 1 LAS uMARATWASCEL AS WOLENEASido las operse!
LA NARRATIVA PREDOMINANTEtasiinicamente respondierena las agresiones
armadas. Bajo este supuesto, los decesos son
presentatios como los de delincuentes arsna-
dos que muricran debio ala legitima defensa
de los agentes del orden, Estos hechos tampo-
cose investigan, Ia narrativa oficial es la que
prevalece,
‘A fuerza de repeticid, la sociedad ha toma-
doeste relate como un hecha. De manera que
noes deextrafiar quelaindignseisn social sclo
se detone cada tantay con casos embleméti-
‘cos. Ante ellos la respuesta oficial promete
‘siempre que no habré impunidad. Sin embar-
199, una vee que se despresuriza al caso sedi-
Jaye Ie escucha social y también le posible ar-
‘iculacién entrelas demandas.Salvoalgunas
‘excopciones.en las quelas victimas se movi-
Jizan de forma coordinsda (como en su ro
mento ol Movimiento por la Paz con Justicia y
Dignidad) le que se observa son milesde per-
soma que reclaman justica slo para casos es+
pecificos[La narrativa fragmentada impidela
fempatia ¢ incluso aienta ia idea de qua ee r=
quieren feerzse militares para eontenerla vio-
Jancis, Siguiando esta logiea, la sociedad re-
) clo one reno dare yralia laps do
\ otorgar funciones de seguridad alas fuerza,
armadas,locual debiltala postin de cons
‘ruiruna seguridad mas estable parla viacivil
1a opeién militares consecuenciadel aban-
,, Sonahistérica de les plictas. La militarizacin
{se sustenta ents sparente urgencia por man-
tener ol orden y garantisar Is seguridad, pero
| laqueen realidad implicaas un Het de Bx
| eepein de facta con a pretexto de combatirel
| criman La sobreexposiciiasociala escenasde
{ tecrorafavorecdo eat esratagia, Una de
pendencia cada vex mayor de las fuereas ar
madashahecho quesu presencia ea lavida
politica sea més frecuentey desempeiie fur
(Ghiriam Salado, del proyecto Armas Ssivaes, 2021
ciones que,en una democracia sana, dleberian,
eatar a cargo de los eiviles, Elparadignna se
basa enJa pregunta de cuinta fuerza se re-
quiere para acabar con la violencia y no qué
tipo de Estado so novesitapara gerantizar de-
rechos sociales en los territories nacionales y
couanta justicla se le debe la sociedad y alas
victimas dees violencias.
Cuanda no omite el toma, el discurso ofi-
cial fuctia entre dacir que “en algo andaban
los civiles muertos en enfrentamientos’, las
iiniertes ciudadanas sondaficscolaterales, “se
‘a¢aharon les masscres" o"ya no hay impuni-
‘¢ad’Por otroleda granparte dalos matkios da
‘comunicacién sehaocupado dehaoer reports-
‘sedeeventes violontos, seGialareifrassin con-
‘texto, centrando su atencién en un pufadode
‘sa20s notarios. Abordar Ia crisis de viclencie
‘desdetuna perspectiva de ‘nota roja" ha gene-
onsen #20 SAS HARRAH BE Las LINASy ternporales. Solo desde algunos nichos que
no sleanaan al publico general segensramate
rial de andliss sobre las violencia en Mésico,
Poe lo anterior resulka indispensable gene-
xr nuevas narrativas que expliquen la natu
‘aleza de las violenesse y su telacin con re-
desecondmicaslicitaseilicitas, la corrupeién,
ta proteccié plltica, a militariaciin a ect-
si6n ys erimanes sistémicos que tienen mna-
nifestaciones distintas segin Iageografia y el
calendatio.
NUEVAS NARRATIVAS p
{A diferencia de lo que pase con la violencia de
Jallamada" guerra sucia’ 0 de ot
clasandlogasn la regién,en laactualidad no
estamos ante actores violentos con intencio-
exparien-
nes claraa ni com victimas identificadas con
grupas politions, étnicos onacionales partieu-
Cotesia dels anisto lares.Lasmusvasnarretivasy su pefagogia so
cial no solo permitirlanelentendimientayla
rado desgaste y miedo-en wna sociedad que reflexién, sino que podrfan generar empatia,
prefiereya no escucharmés.La misma natu- responsabilidad eolectiva yarticulscion social,
rolezadelos consorcios mediatices hace que | _Hoylasviolensias en México sen mnuy com-
lsexplicariones compleasa las violoneias que- | _plejas, porque enellas participa una pluralidad
den fuera deladiccusién piblles, Poreu parts, deactores, ajenosal Estado sin vinculos aps-
Jos gabiernas explican las muertesdesupuss- | remites con funcionaries pilblices municipales,
tos intograntes de grupos delictivoscomoun | estatales 0 federalen grandes céttelesde dro-
indieador de éxito ydeavance en el proceso | ga, grupos o pequetias bandas criminales que
de"pacificacién’s"laguertass eaté ganando’. | operanlocalmentey gruposparamilitares. A
Enconjunioyeste paraguas narrativoafiis] llosse agrogan agentes del Estadba: el ejército
‘ylaimpanidad.sistémica hacenquese desco- ylamarina a extints Policia Fedaral yla Guar-
rozca guiénes san los maximos esponssbles din Nacfonal, las policias estatales y muntci-
enlacadanade mando, cuiles sonlos patrones pales, asicomolas fiscalias-estatales y a fe
Gecomportamients criminal, qu eetructura eral. Adicionalmente, se suman al escenario
garantiza que no se imparta justicia, Inckuso _actorespolitices (presidentes manicipales. go-
tuace falta una explicacion sobre laescala de bernadares secretaries de Bstade)y sconceni
Jos celmenes, su sistematicidad ylogenerali- cos: empresas que lavan dinero, Snancierss,
ado del fenémens. La simplifcacin delrela- extractivistas ydeenerglas renovables,ente®
toomte, aderns, particularidadeszegionales otras, Todas ellas operan de forma aislada oenalisnzss que ineluyen vinoulos entre grupos
estatales y no estatales
‘Noexiste ina sola y monolitice explicactén
1s. Bstas se gestionan desde
totes es
para las violen
jo local por
tales y no estatales,
actoraseconémicos y politicos interesadas en
controlar territorios, recursos materiales y
mereados licites ¢ilieitos, En este panorama
intrincado, las violenclas se utilizan para ex-
traet dinero pablico y expoliar ala sociedad.
De aqui'se explica, por ejemplo, la violencia
electoral centrada en los puestos de control
municip
pf, Buber tmmdnccertie” alah
/ | ios del siglo xxafragmentélasredes da protec
| etony per comsiguience la rlacion entre ett!
men y/la politica, a pesarde su antigiiedad.
‘OWiriam Salado dl proyecto Armas Sal
Cortesiadeta rista
Esimportanterecalcar que no estamos ants
actores aislados sino ante diversas redea de
‘mactocriminalidad interconectadas, que cuen-
vucturas compusstas pot personas
que no siempre forman parte de las institu
clones:de gobierno, grupos y redes empresa-
dos politicos. Para
tancen|
rials ni pertenecen apart
lograr sus fines, ostas red
nidad y opacidad. asi coma] uso de fuerzas
del Estado pera garantizar al control del te-
rritorlo ylos mercatios. Esto acaba generando
una gsbernenza eriminel que pone en risego
la visbilidad democrética E! Estado y cus ins-
tituciones se encuentran eapturados por es-
tos intereses,
Los mereados quasepretendecontrclar son
muy variados y dependen de las riquezas de
ada regién, Evidentemante, entra ellos se en-
‘cuentran el tréfico de drogas y el narcomemu-
deo, peto también le venta de alcohol, el robo
deautos y autopartes, la ventay elrobo de ge-
solinay gas laproduccién agricola, eleontral
delagun, ls talade bosques, la mineria yetros
smercados extractivistas, asl como los mega
proyectos de infrasstructura, También ol tr
‘ico de migrantes, ln trata de personas con &
nes de explotacién sexual y de esclavitud la
‘axtorsién el secuestro, el cobra de piso, elle.
-vado de dinero, asi camel tréficade érganos
yrarmas, entre muches otras.
‘Los fanmenos violontas también son ail
tiples: asesinatos, ejecusiones extrajudiciales,
desaparicionas foraadas (aunque on ol entarno
mexicano es factible que todaslas desaparicio-
‘nas sean forzadas, por la imbricada rlacién en:
tre grupos criminales y agentes del Estado}
‘ratacon fines de wxplotactén sexual aesclavt
‘ud. reckutamiento foresdo de menaresde edad,
tréfico de migrantes, desplazamiento forzado,
apropiacién de tierra y teritoria, extorsién,LOS CONFINES MAS OSCUROS
Enrique Dies Alvore
1
Enel verano de1960 Hannah Arendt pasaba sus vacaciones en los Cats-
Jills, al sureste de Nueva York. Bn esas montafiea preparaba wn semnina-
riosobre Platdn,nadsbe, jugaba ajedros con Heinrich Elucher y por las
‘ardes quedaba con otros amigos refugiadss en uh bar quetenta mezas
de billar, Sus charlas solfan alargarse en torno a wna notiela que spare
id:meses antes y Arendt no podia sacarse dela cabeza: Ta capture yse-
‘cusstro de Adolf Bichmannen Argentina por partede agentes iarselies
En cuanto se confirms que eseetirainal nazi seria juzgado en Jerusa-
‘én, Arendt llamé a Wiliam Shawn para offeotle #4 eubrislo como
‘portera, El mitico editor del The New Yorker —el misino que afios ated
habia publicade Hirashima, de John Hersey— acepté la propussta ds
inmediato, Arendt aplazé los seminarios y vonferensias que tenta pro-
cgtemados en la universced, asi cosno una beca que le habia otorgado Ia
Rockefeiler Foundation, En lascartas eh quenoticsls.su decisi se la
*Creaque entenderdn ustedes midesto de preceso;me per
dilos juicios de Nuremberg, nunca vi asa gente persona, y esta es,
probablemente,mi-inica opertunided’
‘Arendt asistria al jaicio porque tenta "una obligacion contraida con eu
pasado Simplemente no podia dejar pasar a opartunidad do vera Eick
tse ou Br ra re
vance! oi rad arco PlLa lecoién es clara: hay
tiempos que exigen
desobedecer y en los que la
dodpede la filosoia, literatura? _ ,
indiferencia también es perversa,
Aladistancia, e8¢) iol fun-
cioné estupendamente para enfatizarla gran
ranhege if
leccidn da aqueljucio: Eichmann noereYego, —D sLiweh
Macbeth, Ricardo I Barba Azul Eldaiioy el
asesinato nole producia, comoa los libertinas
de Sade o los asesinos seriales.ningtin placer,
‘Caretia de grandes motives. Lo quamovia a
esa hombre grisno era el odio, la envidiao el
resentimienta, sino la inardia que favarece 1a
“para y simple rreflexién’
‘Noes casual que trasasistiraljuicio de Bich:
mannla propia Arendt renaniars ahablar ée
mal radicat —la nocién kantiana que afios an-
teshablacrapleado paraabordarel terror dela
cxperiencis totalitaria— y optara por acufiar
ome! banal queyanagiraentornoaunane
turaleea perversa ademeniaca sinoala apatis,
‘moral. Ni Platén, mi Arist6teles, miSan Agus-
‘Vin nant conocieron yteorizaron sobre esta
fagrante incapacidad para juagar eimeginar
“ante Ia que las palabras y el pensamiento se
sienten impotentes"?
Entre otras cosas, lo revolucionario deeste
esplazamiento conceptual arendtiano es que
yano central atencin an un nuevo éngele
terminador o psicdpata, sino en la relacién o
dindmica social que favorece que incontables
horabres y mujeres pierdan la capacidad de
afectarse y pensar criticamente la violencia
‘que lig envuelve, al grado de caer-enladeshu-
manizacién. La leceién es clara: hay tiempos
que exigen deschedecer y en los que Ja indi.
forencia tambisn es perverse,
"Mua aren Let eeepent ont ise Baan
yCurmen Cart Sarasa Bueno es Pls 2002,
re 203
ama Aen elma a onan Cece ara,
Debail. Bartana 2016 388
‘Trasla condena a Adolf Eichmann, Stanley
‘Milgram llevéa caboun expetimanto mn clele-
‘gante Interaction Laboratory da la Univers!-
dad de Yale. Sugbjetivo eraanelizar slactode
sbedignele a 1a autoridad, La meesnica era
sencilla; dos sujetos entran al laborataria de
Ja mano de un.eient{fico para tomar parteen
Juna "Investigacién de memoria y aprendiza-
je" Elcantzo del experimentolo constituye"e
‘educedoe’, un hombre cena —eartero, of
cinista, nero, profesor deescuela, comarciane
te que hablaside rackutado a través dewn
anuncio en el periédica, El cientifico le expli-
ca, junto al segundo sujeto, “el aprendiz’ que
busca medir loseftctosddl castigoen elapret-
‘izle, acto seguito, ee sienta al aprendiz en
‘una silla con os brazos atados con correas y
‘unolectrodo pegado ast muifioca, Ahizele in-
dia que debe memorizarunalista de parejas
de palabrasy que cede vez quo comneta LherrOr
seré castigade por el edueador con una des-
canga cléetrica do intensidad creciente. Fi
namente se conduce al edweadar a.una habi-
tacidn contigua para sentarlo delante de un
imprasionante generador de descargas que
contiene tna lines horizontal de treinta cem-
snutadores seompafiados por pequefos Iétre-
ros que van desde DESCARGA LIGERA hasta PE-
{GRO DESCARGA VIOLENTA
La cusstidn es que, a diferencia del admi-
nistredor del dolor, el sujeto que racibird las
descargas —la victima— es en realidad un
actor bien adiestrado por Milgram y su equi-
po El experimento eomienzaryloque ahi suce-
‘deimprasiona ala feche.Enla gran mayoria de
‘os casos el ensefiantedeturna, amparado por
PF commenun grupo. Sin pasar por alto la pobreza la-
cerante y las formas estructurales de discri-
mminacién y racismo que conviertende facto a
‘un amplio niimero de personasen seres datia-
‘bles oxprescindibles,
Desde que Hannah Arendt devino en repor-
‘tera sabemos que si queremos comprender y
encarar In violencia extrema hay que prestar
mds atencién a los testimonios de hombres y
mujeres. coneretes. ¥ que una ruova critica de
Ja violencia pasa por escuchar tambien a los
perpetradores, por mas que nos duels e indig-
ne, Aquel impalso que lev al Arendt viajar
4 Jerusalén para ver en persona a Bichmann
se ha replicado en muchos otros periodistas,
escritores, artistas e investigadores que se han
aproximado a genocidas, sicarios y excomba-
tientes en los Uitimnos alos. No conlaidea de
justificar, sino dedar cuenta dela erueidad, la
‘tortura, la desaparicién, la muerte horrisons.
Pienso en cémo documents Jaan Hatzield
el genacidio de Ruanda. Al acabar de entrevis-
tar alos supervivientes tutsis, el periodista
francés se dirigié ala prisidn de Rilima, don-
de estaban detenidos los asesinos que hebian.
nombrada las mujeres'y hombres tutsis con
Jos que habia conversado antes: Eltestimonio
que obtuvo de wna banda de amigos hutus le
llevé a escribir Una temporada de machetes.
Recultay conmavadaras por lavioloncia yla
‘iotex: moral ahi expuestas; tone manceor
dey saguro.con el que esos preses deseriben
actosabyectos, lo poco que les quita el sussio
‘sgualla larga cacaria sn lospantancs.
Pienso-en cémo Rithy Panh regresé a Cari
boya para entrevistar a Duch, el temible res
ponsable del centro de tertura y ejecucién $21
durante el régusnen de los jemeres rojos. El ci-
neasta superviviente —de nifiofue arrancado
eu farnilia— necesita encarara ese hom
bore, Mis que la verdad, Panh buscaba la pax
Jabra. Literalmente queria hecer hablar aun
tipo que cometié el mal. ¥loconsiguiéa costa
de que esa criminal metédice y doctrinario
jugara tambign con su propia debilidad, con
‘su propio dalar, En un momento dade, Duch
Jediice ridndose que cualquiera puede ser ver~
dugo, Que bajo los jemeres rojea él mismo po-
dria haber estado ensu lugar y haber sido un
‘buen diractor dal 921. Al escucharlo, Panh al-
canza a decir "No", Duch vuelve a r
Pisnso, sobre toda, en Rita Segato, Karina
Garcia, Rossana Reghuillo, scar Martines, Eve-
rardo Gonzalez, Daniela Rea Juan Miguel Al-
varezy otros autores queuiltimamentese han.
visto orillados a dar voz alos vietimarios en
México y Latinoamérica, Uno pereibe ese com.
promise por partir de experiencias singulaces
yconcretas para desvelar la vulnerabilidad y
comprenderlo inconcebible. Es camo-si supis-
ranquela focma de recomponer un tejido 50-
cial deshecho por guerras irregulares pasaza
por elojar, acompaiiaryvisiblizar # suftimien-
toylasdemandas dejusticiadelaevictimas de
Ja vielencia. Para tarrbién porarriesgarse a pe
netrar —lejos de cualquier exousa bislégica
oesencialismobinario— enlacebeza ehisto-
ria de vida de sujetoseruentos que oe asumen
como desechables. Sujetos que, aunque suele
obviarse, forman parte deesteentramado. Si
“nos negamnos a escuchar sus testimonios ¢s-
taremas mis lejos de identifier y esclarecer
ciertos patranes que nos permitan explicar al
gunascausas de las viclencias. Hablo de pen:
sar las condiciones de posibilided del horror
més allé de recibir una orden criminal. ¥ ha.
cornos cargo.
‘Roby Prey etapte Baal, Lestat Raton Mer
Ire raqrama, Beco, 205,» 192
Dossiew | 25 1 cescoutnes wks oscuRes
"adosen el
acién Global Wit
tema, De acuerdo conn reporta do lap
dista Laura Castellanos basado e:
icin de defen dela tie
1 pueblos indigenas. Si
or
fa pertenece
amos que los
pucblos indigenas const
por ciento de la pc
vas naturales del
tue los defensores indi-
bgica qui
sn
jos, a empresas que devastan la tierra pat
isicos que
rales 0 a tod
defensores ambien
y progreso occident
cerbada oon la que se les ataca.
cla exe
ponenar
njaque aun sistorna ext
situado ala humanidad ante unade las peo- 8 do;
tradicion mn
reserisis de su
jofensa se ubi
se como puntuales, quienes de
raleza se-entr
acla humanidades wi
de elemento més de la nature
tald
entrenaturaleza y hurn
oecidental no encu
muchas de las tradi
a, 1a fundamen.
ralezay cultura (es deci,
a tradicién
global. La emergencia climstic
de un pro
180 que ti
han justificado histéricamentelaexplotacién los pusblos o
capitalista que con sturaleza en ma{Giovanni Fablin Guerrero, 1 basque se quema!(detalle}, 2022. Cotesia del artista
quegeneralmente ge realizan en lamontaia,
(0s puntos especificas del
territories posible escuchar piea:
‘cuewas.y en o
ales que
reflejan el modo en que lo humano se coloca
partade untodocomplejp yeontinun que
sonstituye la tierra. Last
5, quea
doen ealificedos coma pensamianto magica
desde Oceider
onmésbienle evidenciade
rio" i podemos decir ‘nuestra
sentimos nuestro el espacio en el que virimes.
[.Jno pedemos decir'de agus
seboque «= mio" 0
ps ba puadec
| Se noe ina esate
que!
mos par=
a
etersiteria soma une
5i pana los pueblos indige:
nos una Unidad con e
Porotrolada elcorte ques seestablese en
Oceidente entrafa una violencia fu
yenia: implica separar, ce
uneontinvey crear el mundo delo
runa ertidad separedadelanatura-
lohamano hes side extirpado
al todoaquello que ne es cult
0 salvaje
medida la encLa ldgica colectiva
detrds de la defensa del
territorio también explica
por qué la lucha continiia.
asesinadas por defender la tierra figuran in.
Gividuos concretes, detris de-cada nombre y
tradicin eurnpea que cuestionan radicalmen.
te el funcionamiento de ls mequinaria extrec-
tiva-misma, sin embargo, estos ecologismos
siguen ponlendo en el centro una naturalezs
coneebida come distinta de Johumano, Acor
do a.su manera de ser y estar en el mundo, la
naturalera sigue siendo un otro, solo que aho-
ra.un otre que hay que euidar.
En sintonia también con sus propias tradi-
ciones de pensamienta, desde Ios pueblos ine
digenas el amblentalisme se pronuncla come
“defensa del territorio" un territorio que con-
tiene ala humanidad como un elemento més.
‘Tal vex por esta razén, en conversaciones.con
mujeres zapotecas defensoras del territoriodel
aguao delos basques, pores weces se narran &
elles mismascomo ambientalistas o ecologis-
tas. En muchos casossu lucha se narraen lon
guas que no hacen esas distinciones y en la
explicacin que dan sobre su labor citan fre-
cuentemente las otras fuerzas no humanas
que cuidan también los bienes naturales, He-
blan de reyes enojedos cuando seatenta con-
tralosbosquerode las serpientes guardianas
delos manantiales, delas entidades nohuma-
‘has que pasibilitan que les pulmones del pla-
neta estén ahora en los tecritorios de la gents
que ha sido califfcada como silvastre, sclvaje
© primitivs
Lalabor de los defensores del territorio la
naturalerase inscribe tambiéndentra deuna
Lagica de trabajo colectivo: alaber delas ms-
jeres, las farntlias, las personas de la tercera ,
edad, las niftas y los nifioa sostienen la buch
(Cuando un defensor o una defensora es asasi-
nada, esta vislencia impactaen todoal ealec-
tivo, Aun cuando en Ia lista de las personas
apellido hay familias y comunidades desplar
das, lacaradas porla contundencia de los ase.
sinatos, Sin embargo.la Jégica colectiva detrés
dele defense del territorio tambien explica por
qué la lucha continta.
Estas visiones encontradas entre tradicic-
nes de pensamionte que conciben la relacién
entre humanidad ynaturaleza de manera tan
contrastante generan.espacios en los que es
necesariohacer una traduecién, Cuando se ar
ticula Ia defense legal, las concepciones delo
que significa un rlo amenazado para una cul
tura deben traducirse al lenguaje uridico, ala
lengua que habla el derecho positive, Pa ejem
plo, el significado complejo del agua para una
cultura se traduce, sereduoe yse resume enla
frasé “derecho humano al agua. Bn muchas
ccasiones, utilizar losinstrurientos egales de
la tradieién occidental puede ser una opeién
mas da defensa qua, sin embargo.ne garant
za siempre la vida de los defensores
ELRio Verde es uno de los mis importantes
delestade deOaxscay ha estado amenazado
por un gran proyecto de la Comnisién Estatal
de Electricidad, la construccién del proyecto
hidrosléctrico “Presa Paso de la Reina” ena
costa caxaquefia. Et Rio Verde essagrado para
muchas de las comunidades que straviesa y
cuyos modos de wide estén ligadas al rio; la
construceidn dela prese efectaria alas cornu
nidades pero también a reserves naturales en
Ja zona. Desde el afio 2007, ante esta amena-
2a, Inzeomunidades, pueblos qides y ergani-
sacionas preocupsdas por él proyecto crearon
@1 Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa
el Rio Verde (CoPUDEVER}. Las personas inva
Incradas en la defensa del Rio Verde no han
escapada, Inmentablemente, 8 los efectos de
essien | 26 1 acrewmenLancasaf&
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4
FASCINACION POR JAVIER
Era algo mis que su idol.
ain, pero ya trata celular, Yase ps
la secundaria estaba
a esos pantalones de mez
habia pedido a su pap Esas botasama
-olgando del cinto.
que caminaba por esa
cera, rumbo a su casa, Que d que cargaba los libros de sexto
fradocerae objeto de su fascinacién. Queers ese tl fvies,y
no José Angel ques recargabsen el brand pars admirat
alas mores dl aula contign.
Seimaginab alo frente al expeo. Alo y con bigote po
bade, Gon ese sombrero color rem, Est mirada profunds
_yseductora. Vein de st bolo lo bites verdes desbordarse
Seimagin do, Tabi escogindo machachas
parasu diversi, Pusan ascamonetasyl no eraquien mi
Tabs sino el que ibs conduciendo com elcodo del brazo dere-
ecargado en el marco dela puerta, y sempre sonriente
Seimaginaba con es isola decachas de oro yempuran-
Metin el cargador pars exten a tableto
camino deterraceri.Y también rodeado de gua-
enos de sis.
ababa de Javier como slo conocieray vir trato con
4 Nombre, es un bato ching, Javier ses bueno y ayuda a
Taraza, aver est otro: iene micha lana, es baens ond, re
patente oe que necesitan sun bat sencillo,
25Tencia pas6 de largo y se pos6 sobre ellos una suerte de pobre~
zay orfandadsel jefe, capo de moda y operador ena zona, ha-
bia sido detenid por tas
‘Yahora qué. Qué hondas
Eran chavos de prepa. Morros que no Hlegaban ni a los
veinte. Batos entrones,atrabancados,estridentes, Mequetre-
fs de los lujos, de las prendas costosas, del calzado y los ve-
hiculos, del andar, as morras y los paseos de lucimiento por
lasealles dela selva de chapopote
mn perros. Son batos pesa
gente de fulano, de jefe. Tienen mucho o hacen como
que tienen, Por eso no pelan, no saludan ni voltezn.
‘José apenas era un vendedor. Un promotor. Un empleado
dela Comercial Mexicana que no pasaba de ser dueo de su
pasillo, tes de los lados, de acomodar ciertos pro-
ducios, a aquetes,y pegar las etiquetas de los pre~
Y él era menos que ellos. Era, para ellos, nada, nadie. No
volteaban nia verlo, Mucho menos lo saludaban. Y cémo,
ban montados en las camionetas de
8JOVENES FISTOLEROS
Con esas cammisas Versace y Paviiban ellos. Las botas de
avestruz, los cintos piteados. ¥ ese andar, ve
ppiernasy los brazos, llamando laatenci6n,
YY esas cangureras. A
Pero era pose, parte del
armados, El caso era tract esas b
‘colgando en la parte frontal de lz
tadas y nutridas.
jpre con las morras.
a ma
igo con qué, cabrones, defan,
para que pareciera que andaba
abusan
cigndose nota: és
das: con todos sus
“armas punzocortantes, macabras y adorables, con los panta-
Jones untadlosy los escotes eternos, temblorososy saltarines.
las siempre frescas, como recién bafiadas. Moteleras y
censabanables, arglenderas y gritonas. Herederas de esa es
idencia, dese espfritu mequetrefe de sicaios, achichincles,
‘éanulos,narcos y buchones.
Pero ahora estaban huérfanos, Huérfanos el
pesados, de su jefe, el arco de moda; huérfanas ellas de ellos,
de sus caprichos, astosy paseos de reflectoresyaparadores.
lo terren
Y ahora si saludabana José, Voltearon a verloy uno de ellos
le dijo qué onda loco, Otro hasta amigo lellamé.
Venian de una de las casas de seguridad de su exjefe pre-
ido a ejercer la rapifa, José los escuch decir que
una bota de
e, Aungue sea de recuer
Y José permanecié
cen silencio, desconcertado, sin bajarse de su cromada bicicle
ta tipo montafia.
”JOVENES PISTOLEROS
‘ayudar, queno me dejarian solo.
ado, A doscientos kilémetros de tu
casa avida es mis pesada,y sestis en a circel es peor que el
infierno, Diezafios le insportar droga. Elio
‘Nunea entendi por qué
legé el rumor de que estaba em-
‘con ef
su casa, Regres6 a la prepaen un
{ntento por rehacer su vida, que ahora le parectachiquitay en-
ble. Tras diez aos y con esa amargura que dan los barrotes
‘qued6 nada en él que hiciera que lo llamaran Riqui Mar-
tin, Ni siquiera Cristian Castro,
“Todo en su barrio era igual, menos él, No eran esos afios
en la ctcl era soledad, el abandono y la nostalgia. Lele-
gba ese rostro de que no amariaa nadie més.
Esamjer quela habla convertid enun hombre yao estab.
“Ahora su vids pends de ese salario minimo y de a prepa
La esperanza de una vida mejor se empequetieci6 junto con
todo lo demés. Ya nada era grande en sus dis, solo Gladis y
ese erco recuerdo, Grande,
48
EL RELO}
Para Martin Amaral queno
Eran reloj muy caro, Sumamente caro, Lé
caizquierda ylo tallaba como queriendo:
ppaiaba con su aliento y lo restregaba con la manga de aca
‘samusitando que ée era el reloj que le habia egalado su pa
‘Asi camind, con ese reloj pesado, frente ala secun:
Taasu salon, pera un joven lo intercept6. No iba solo:cuatro
‘cinco mis lo acompaflaban. Le sacaron navajasy apesar de
resatrse lo despojaron del rel}. 4
lo y callado, Las buenas
imidad con que se desenvolvia
de primero y segundo grado: teléfonos
sera, llaveros, cintos, anillosycadenas
ting eran e botin cotidiano dela pant
‘Cuando llegarom los padres dela victima el panorama cam-
bi6 para todos. El papd era un comandante de la policia. Se
deeia que era un maldito, que trabajaba para nareos. Mand6
‘aun grupo de investigadores ala escuela. Interrogatorios y
pesquisas.
Emergieron otros jévenes que también habjan suftido
stropellos, Con los mi frente ellos sabiendo que
49JOVENES FISTOLEROS
mis apenas ubicadas por los agentes.
Eran unas investigaciones dea de veras. Quéimpunidad ni
«qué nada. Vamos por esos cabrones, me vale madres que sean
mienores o que sean hijos de papi, me los voy achingat.
‘Asi dieron con el jefe de la banda,
puerta de enftentey 6iselesevadta brincando la bard
Jegaban ellos por la
lacol
pués con otros amigos y familiares. Saltando techos y ba
das, burlaron el operativo. Si meagarran me matan. Yasifue-
‘Con la aparicién del seo la tensin bajé de volumen. A
nninguno habian atrapado, No hasta ese momento, Pero empe-
‘ron aregresar, como sacados de la chistera, ls pul
tel6fonos celulares, ls cntos y as billeteras, au
No que no, reptieron festivos los alumnos. Pero nada
fue suficiente para que todos regresaran a sus aulas en una
rmafiana sin clasesy no por eso infructuosa: los mas habian
huido y} habia regresado asus duefios.
Los: dade aaltantes salieron despavoridos. Nadie
ids los volvé aver por ahi. No se sabes emigraron oils co-
Pero se!
‘mente, era un reloj caro. Carisimo, As{les habia costado alos,
braro
50
DONCELLA
El seftor era todo un don personi inrey Midas que
con eluso de su miembro virilera eapazde convertiruna vida
anchos, dinero y ganado,
los hombres delugar,padresy madres, estaban mis que
resignados. as podian ser candi-
ddatasa formar parte del harem de aquel poderoso traficante
ficio. Ylahomra. “
Ganado de engorday lechero. Un negocito por
Era asegurar el futu
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