0% encontró este documento útil (0 votos)
8 vistas10 páginas

U1ta3 Investigación Documental Diagnóstico Energético

El documento presenta un diagnóstico energético como un estudio para identificar oportunidades de ahorro de energía en edificios y procesos. Se detalla el procedimiento de auditoría energética en tres fases: levantamiento de datos, contabilidad energética y propuestas de mejora de eficiencia. Además, se discuten diferentes niveles de auditoría y su importancia en la optimización del consumo energético y la sostenibilidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
8 vistas10 páginas

U1ta3 Investigación Documental Diagnóstico Energético

El documento presenta un diagnóstico energético como un estudio para identificar oportunidades de ahorro de energía en edificios y procesos. Se detalla el procedimiento de auditoría energética en tres fases: levantamiento de datos, contabilidad energética y propuestas de mejora de eficiencia. Además, se discuten diferentes niveles de auditoría y su importancia en la optimización del consumo energético y la sostenibilidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

INSTITUTO TECNOLOGICO DE TAPACHULA

TRABAJO:
INVESTIGACION DOCUMENTAL DIAGNOSTICO ENERGETICO

MATERIA:
ENERGIAS RENOVABLES

CATEDRATICO:
ING. CORTES GARCIA JOSE ANTONIO

ALUMNO:
VALLEJO VELAZQUEZ ENRIQUE SANTIAGO

CARRERA:
INGENIERIA ELECTROMECANICA

SEMESTRE:
9no

No. DE CONTROL:
18510344
TAPACHULA, CHIAPAS, A 16 DE SEPTIEMBRE DEL 2022
INTRODUCCION

Se define como auditoría energética el procedimiento a través del cual es posible obtener
información fiable y objetiva sobre el consumo de energía de un determinado edificio, para
poder detectar qué factores afectan a dicho consumo. De este modo podremos entender de
qué forma se está empelando la energía y así poder identificar donde se puede estar
desaprovechando o despilfarrando para poder establecer y organizar las posibles estrategias
de ahorro energético.

Una auditoría incluye por lo tanto un estudio completo tanto de los factores de tipo técnico
como de los de tipo económico que influyen sobre el consumo de todas aquellas instalaciones
o equipos que consumen energía dentro del edificio objeto del estudio.
Un diagnóstico energético es el estudio y análisis del uso de la energía en un edificio,
proceso o sistema cuyo ob- jetivo principal es la identificación de oportunidades de ahorro
de energía en las instalaciones.

Un diagnóstico energético se realiza en tres fases como muestra el esquema:

FASE I. LEVANTAMIENTO DE DATOS (F.I PARTE 1)

Antes de proceder al levantamiento y al análisis de datos, se debe realizar una recopilación


previa de información.

Para esto se debe considerar:

Información sobre las instalaciones: resulta muy conveniente poder contar con todo tipo de
documentación relacionada con las instalaciones y su funcionamiento energético. Se deben
recopilar:
• Planos del establecimiento.
• Diagramas unifilares.
• Recibos de los servicios energéticos de al menos el último año.
• Horarios de funcionamiento.
• Otros.
VISITA DE LEVANTAMIENTO (F.I. PARTE 2)
• Una vez recabada y analizada la información inicial disponible, procedemos a
realizar la visita y recorrido en la instalación, ello permitirá una evaluación más
completa y certera.

• El objetivo principal de este catastro consiste en conocer qué hay en la instalación y


cómo funciona, ya que resulta imposible calcular el impacto de las medidas sin
conocer a fondo la instalación.

• Los principales datos que se necesitan obtener durante la visita son, por tanto, la
potencia de los equipos consumidores de energía (eléctrica, térmica y otras) y sus
horas de uso.

PLANIFICACIÓN DEL LEVANTAMIENTO (FI. PARTE 3)


En general, se distinguen cinco categorías de sistemas que coinciden con los principales
usos de la energía en las instalaciones, donde se incluyen los puntos clave sobre los que se
debe prestar especial atención en el levantamiento de los datos que señala el siguiente
diagrama:
MEDICIÓN DE PARAMETROS (FI. PARTE 4)
Si se quiere realizar un diagnóstico de mayor profundidad disponemos de los equipos
adecuados, se pueden realizar mediciones sobre determinados parámetros. Para ello, y en
función de la información que se quiere obtener, tradicionalmente utilizamos los equipos
que se describen en la tabla siguiente:
FASE II. CONTABILIDAD ENERGÉTICA
En primer lugar, se deben analizar los recibos de todos los suministros energéticos
utilizados. Es decir, se analizará tanto la energía eléctrica como el resto de los combustibles
utilizados (gas LP, gas natural, diesel, biogas, carbón, etc.).

FASE III. IDENTIFICACIÓN Y CÁLCULO DE MEDIDAS DE MEJORA DE


EFICIENCIA ENERGÉTICA
La identificación de oportunidades de mejora de eficiencia y gestión energética es la última
fase de un diagnóstico energético:

Un diagnóstico energético es un estudio mediante el cual se obtiene un conocimiento sobre


el consumo energético de una industria, edificio, o proceso, para entender las variables
energéticas e identificar oportunidades de mejora en la eficiencia y el uso eficiente de los
recursos energéticos y productivos. El diagnóstico energético permite evaluar las prácticas
vigentes en la empresa sobre consumo de energía, desde la compra del recurso, pasando por
todas las etapas hasta su uso final.

Los mencionados estudios se realizan en industrias Pymes y empresas pertenecientes a


distintos sectores y actividades del país y fueron llevados a cabo por Empresas, calificadas
y contratadas a tal efecto por el Ministerio de Energía y Minería de la nación.
El 90% del costo es aportado por el Ministerio de Energía y Minería a través de la donación
del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).

El 10% restante es aportado por las empresas Pymes beneficiarias.

La auditoría energética se centra en aportar un informe técnico en el que se detallen las


medidas adecuadas para realizar una gestión y uso adecuado y racional de la energía. Se
debe tener en cuenta que en el caso de edificios de uso terciario o industrial tales medidas
de mejora no deben afectar a la calidad del servicio, ni a la productividad de una empresa, y
en el de uso residencial no interferir en la habitabilidad de un edificio.

El objetivo final de una auditoría es por un lado aportar medidas más eficaces para
racionalizar el consumo de energía y por otro poder optimizar los procedimientos y procesos
de una determinada actividad que conlleva el uso y consumo de energía, de manera que se
centrará en:
• Obtener información sobre la facturación energética para poder analizar el
histórico de consumos de los recursos que consumen energía.
• Realizar un inventario y un estudio y análisis tanto de todas las máquinas,
motores u equipos que consumen energía, así como de todas las instalaciones
energéticas y de la envolvente térmica del edificio mediante cámaras
termográficas para cuantificar, analizar y clasificar los consumos energéticos.
• A partir de dicho estudio identificar aquellas zonas o áreas susceptibles de
conseguir los mayores ahorros energéticos.
• Realizar propuestas y recomendaciones para mejorar la eficiencia
energética del edificio.
• Cuantificar los ahorros tanto energética como económicamente para poder
obtener los períodos de retorno de la las diferentes medidas de mejora
propuestas.
• Analizar y estudiar las tarifas que ofrecen las compañías energéticas y
proponer recomendaciones.
• Proponer medidas para una gestión adecuada en el uso del agua.
Como principal ventaja en el caso de organizaciones y empresas destaca el impacto positivo
que genera al reducir los costes de producción y paralelamente mejorar la competitividad
empresarial, debido a que sobre todo se consigue una racionalización y optimización del
consumo energético en los procesos productivos.

Ambito de actuación y planificación de auditorias:


Para poder realizar una planificación adecuada de la misma y establecer los puntos claves
que se deben de tener en cuenta en el momento de realizar la auditoría, el técnico auditor
suele recurrir a unas fichas tipo en las cuales se reflejará la información del estado en que se
encuentran las instalaciones y equipos auditados, en las que se debe abarcar el análisis y
estudio de los siguientes aspectos:
• Sistemas constructivos de la envolvente térmica del edificio.
• Sistemas energéticos y eléctricos tanto de los consumidores como de los
productores.
• Equipos e instalaciones de climatización.
• Equipos e instalaciones de ventilación y renovación de aire de locales
comerciales y centros de trabajo.
• Equipos e instalaciones de iluminación.
• Estado actual de la maquinaria, equipos e instalaciones en relación al
cumplimiento de la normativa vigente así como de otros requisitos
medioambientales.
Tipos de auditorias.
Existen varios tipos de auditorías energéticas las cuales se diferencian por el alcance de las
mismas en función de factores como el número de áreas analizadas, el tipo y uso de los
servicios energéticos así como de los procesos analizados, de manera que se agrupan en los
tres niveles siguientes:

De Nivel 1: Auditoría Preliminar:


la cual corresponde al tipo más simple o básico, en la cual se realizará por un lado una un
diagnóstico visual del edificio, recopilación de datos básicos y una entrevista mínima, un
estudio no muy detallado sobre las facturación de los servicios energéticos así como mediante
la obtención de otros datos sobre su mantenimiento y explotación obteniéndose un
diagnóstico no muy exhaustivo sobre las oportunidades de ahorro y mejora de la eficiencia
energética, de manera que su costo suele ser más bien bajo.

De Nivel 2: Auditoría detallada:


En este segundo caso se realiza un análisis más detallado, partiendo de una mayor cantidad
de información previa sobre los sistemas constructivos como de las instalaciones (planos,
memorias de proyecto, presupuestos y cualquier otro documento), así como de la realización
de una serie de pruebas o comprobaciones, mediante el empleo de equipos técnicos de
medición, para obtener información todavía más real sobre el estado del edificio. Puede
abarcar todos los recursos energéticos o un único recurso o servicio en una empresa o centro
de trabajo, de forma que su coste puede ser bastante mayor en función de cuales sean
parámetros que definen su alcance.

De Nivel 3: Auditoría especial:


En este caso estaríamos hablando de una auditoria de nivel 2, pero realizada con mayor
detalle, en la cual además la toma de datos con equipos de medida se detalla hasta el punto
de realizarse un registro del consumo por aparatos, ampliándose las mediciones a otros
parámetros de manera que se van a necesitar equipos más complejos de medida y su coste
será todavía más elevado.

Código Técnico de la Edificación: Decreto 314/2006, de 17 de marzo, del Ministerio de la


Vivienda por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación (CTE) y
modificaciones posteriores.

RITE: Real Decreto 1826/2009, de 27 de noviembre por el que se modifica el Real Decreto
1027/2007 por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios
(BOE núm. 207 del 29 de Agosto de 2007).

El término Uso Racional y Eficiente de la Energía abarca todas las acciones que se realicen
en las diversas etapas del quehacer energético para optimizar su uso, partiendo de los
recursos, pasando por los servicios, hasta llegar al nivel de los consumidores. En otras
palabras, es el manejo planificado, desde el punto de vista técnico-económico, de la energía
requerida para la producción o la prestación de un servicio y que concede especial atención
a la protección del medio ambiente. El consumo de energía es el último eslabón de una
cadena de decisiones y acciones, por lo que es necesario su análisis dentro del contexto
social donde ocurre. Las medidas de UREE significan no sólo la implementación de
políticas a nivel país de sustitución de fuentes de energía, empleando aquellas propias más
abundantes, reemplazando las no renovables por las renovables y las contaminantes por las
no contaminantes, y la modificación de procesos y equipos en la generación y uso de la
energía, sino también el cambio y/o modificación de usos y costumbres en la población.

Sectores Residencial y Comercial y Público: en particular en todo lo que se refiere a la


sustentabilidad de los edificios, analizando su envolvente y el empleo inteligente de
equipos desde el punto de vista energético.

Sector Industria: especialmente en lo que hace al uso eficiente de la energía térmica


mediante análisis energéticos que reflejen el verdadero potencial de aprovechamiento de
energía en los procesos industriales, promoviendo la integración y optimización de flujos
energéticos buscando minimizar los consumos y costos y maximizar la eficiencia operativa.

Transmisión y distribución de electricidad: con la problemática en la introducción de


fuentes renovables de energía y generación distribuida, la mejoras de la eficiencia de las
redes en sí, su operatividad, manejo inteligente y efectos ambientales.

También podría gustarte