A pesar de todos los riesgos implicados en los entrenamientos basados en el
abandono temporal y el llanto, cabe aclarar que hay personas a quienes
consideramos ‘normales’ quienes fueron entrenadas a dormir con estos métodos
cuando eran bebés. Hay también personas que de adultas no pueden dormir sin
una televisión prendida o sin música de fondo. Es muy difícil para la ciencia el
poder determinar exactamente cuáles son las causas exactas de ciertos trastornos
o problemas tanto físicos o psicológicos porque, por lo general, todo problema es
causado por una combinación de factores. Sin embargo, sea cual fuere tu
preferencia o estilo de crianza, recuerda que es igual de importante proteger la
salud mental y física de nuestros hijos como lo es el proteger la nuestra.
Los padres que están privados de sueño no podrán ser padres amorosos y
efectivos. Por el contrario, serán padres cansados, gruñones y frustrados. Así que
pon estas dos cosas en la balanza. No nos sirve de nada el privarnos de dormir
para atender al bebé por la noche si es que eso implica que durante el día vamos a
estar mal genios y menos tolerantes. Existen otras maneras más sensibles para
ayudar a los bebés a dormir solos que no implican dejarlos llorar (publicaremos
sobre eso en los próximos dias) y hay también la práctica del colecho , que pone al
bebé más contento y al mismo tiempo permite que los padres descansen mejor por
la noche (también publicaremos sobre el colecho esta semana).
Escucha tu voz interna de madre o de padre y haz caso a tus instintos. Si el dejar
llorar a tu bebé te hace sentir culpable o te incomoda, por algo será. La naturaleza
nos diseñó para calmar el llanto de nuestros bebés. Ignorar el llanto no es lo
natural.