CENTRO DE CIENCIAS BASICAS
DEPARTAMENTO DE MICROBIOLOGIA
MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA
MICROBIOLOGIA VETERINARIA
TAREA 1: Genética bacteriana
ALUMNO:
Marisol Huerta Godínez
6to semestre / 2º Parcial
PROFESOR:
D. en C. Rodolfo González Segovia
Aguascalientes, Ags.
Viernes 28 de marzo de 2025
Las bacterias son microorganismos unicelulares haploides que carecen de organelos en su
citoplasma y presentan en la mayoría de los casos un solo cromosoma circular con DNA de
doble cadena, aunque también suele observarse en ciertos casos DNA lineal o DNA lineal y
circular a la vez, moléculas que contienen información genética codificada la cual se expresa
a través del RNA mensajero y proteínas especificas de modo que el comportamiento y las
características bacterianas se encuentran regidas por el material genético.
Un gen es una entidad de DNA que dirige la estructura de una proteína (polipéptido) y que
está presente en los cromosomas o en estructuras extracromosomales.
MECANISMOS DE VARIACION GENETICA EN LAS BACTERIIAS
Aunque las bacterias se reproducen por un proceso asexual (fisión binaria), poseen
mecanismos para lograr la variabilidad genética que necesitan para adaptarse a un entorno
cambiante. En general existen dos formas de cambiar la dotación genética de una bacteria,
las mutaciones y la transferencia de fragmentos de ADN de unas bacterias a otras con
posterior recombinación de los fragmentos adquiridos en el cromosoma o en los plásmidos
de las bacterias receptora.
Existen dos formas de recombinación: la recombinación homóloga y la transposición. En la
recombinación homóloga el fragmento da ADN aceptado es muy similar a una parte del
genoma del a bacteria y, tras situarse al lado, se intercambian con él por un mecanismo de
rotura, entrecruzamiento y reunión de sus cadenas de ADN. La transferencia previa a este
tipo de recombinación puede ocurrir mediante tres vías: la penetración de ADN desnudo
directamente a través de la pared de la célula receptora (transformación), mediante un
bacteriófago que infecta diferentes poblaciones bacterianas (transducción), o por
transferencia de plásmidos y en su caso de genes cromosómicos arrastrados por plásmidos
desde las bacterias donadoras a las receptoras (conjugación).
Hoy sabemos que existen también varios tipos de elementos genéticos transferibles
(transposones e integrones), que pueden integrarse en diversos puntos del cromosoma o en
los plásmidos de una bacteria sin necesidad de encontrar fragmentos homólogos, por un
mecanismo de transposición o recombinación no homóloga.
MUTACIONES
Las mutaciones son cambios heredables puntuales de la molécula de ADN. Algunas son
sustituciones y, otras, deleciones o adiciones de bases por errores en el proceso de replicación
semiconservativa del ADN. Aunque estos errores ocurren con muy baja probabilidad en
cualquier proceso de replicación de ADN, para las bacterias son una fuente importante de
variabilidad, debido a que son poblaciones muy numerosas con tiempos de generación muy
cortos. Además, la mutación de ciertos genes relacionados con la propia replicación (genes
mutadores), conduce a un aumento drástico de la tasa de mutación de cualquier otro gen.
Algunas mutaciones no tienen efecto en el fenotipo (mutaciones silentes), pero otras, al
modificar una proteína estructural o un enzima, dan lugar a cambios fenotípicos. Las
mutaciones que ocurren en bacterias patógenas pueden modificar su virulencia si conducen
a cambios en antígenos superficiales que no serán reconocidos por la respuesta inmune
preexistente. Otras mutaciones importantes son las que aumentan la resistencia de la cepa
mutada frente a uno o varios antimicrobianos.
Tipos de mutación:
a) Mutación espontanea: Originada a partir de errores en la síntesis de DNA durante la
división celular
b) Mutación inducida: Ocasionada por factores ambientales físicos (radiaciones),
químicos (mutagénicas) y biológicos (virus)
En todo caso las bacterias mutantes solo serán seleccionadas y sustituirán a la cepa original
cuando la característica adquirida por mutación represente una ventaja frente a condiciones
selectivas del entorno.
Imagen 1. Mecanismo de recombinación homóloga. Las secuencias homólogas se acercan,
sus extremos se rompen, se entrecruzan y se reúnen.
RECOMBINACION HOMOLOGICA
A través de la recombinación las bacterias pueden adquirir varias características a un tiempo
y evolucionar así más rápido que mediante mutaciones.
Para hacer posible la recombinación homóloga previamente han de transferirse los
fragmentos de una bacteria donadora al citoplasma de la receptora que se convierte en
parcialmente diploide.
Imagen 2. Bacterias parcialmente diploides (falsos zigotos) pueden obtenerse por
transformación, transducción o conjugación.
En todo caso estas recombinaciones son la excepción y no la regla porque cada especie posé
sus sistemas de seguridad para protegerse de la entrada de fagos y plásmidos y mantener así
su identidad. Estos sistemas son enzimas que introducen modificaciones químicas para
marcar y proteger el ADN propio y destruyen toda molécula ajena que no esté marcada por
ellas. Estos sistemas restringen el rango de transferencias o intercambios de información
entre especies y se denominan enzimas de restricción. En este curso aprendemos a emplear
estos enzimas para identificar fragmentos de ADN bacteriano relacionados con la virulencia
o con la resistencia a los antibióticos.
TRANSFORMACIÓN
En la transformación la bacteria receptora acepta moléculas desnudas de ADN que penetran
por su pared desde el medio externo. De forma natural podría ocurrir cuando las bacterias
receptoras comparten su ecosistema con una población de bacterias donadoras que muere y
cuyos cromosomas se fragmentan. El ADN desnudo es destruido rápidamente por DNAsas
que son enzimas muy frecuentes en muchos medios, por lo que la probabilidad de que ocurran
transformaciones naturales es pequeña.
Además la pared de la célula receptora debe estar relativamente permeable para dejar pasar
fragmentos de ADN. Suelen ser competentes, es decir, que las especies son capaces de sufrir
transformación como ocurre con los Streptococuus, Staphylococcus, Haemophilus, Neisseria
y Bacillus. Sin embargo en el laboratorio puede forzarse la competencia mediante cambios
en la concentración de calcio del medio. Esta técnica se emplea para introducir en la bacteria
moléculas mixtas de ADN recombinante de las que se interesa obtener copias (clonación).
TRANSDUCCION
En la transducción son los virus bacteriófagos los que llevan una fragmento de ADN de la
bacteria donadora hasta el citoplasma de la receptora. Los bacteriófagos son virus que se
reproducen en el interior de las bacterias. Para infectarlas inyectan su ADN en el citoplasma
dejando fuera la cápside del fago. Después paralizan la replicación de la bacteria, cuyo ADN
comienza a degradarse, replican el ADN del virus y traducen la información precisa para
sintetizar nuevas cápsides que se ensamblan rodeando a las copias de ADN fágico. Para
liberar los nuevos bacteriófagos lisan la bacteria infectada.
A veces, durante estos ciclos líticos se introduce por error en una cápside de bacteriófago
ADN de la bacteria infectada. Estas partículas pueden iniciar la infección de otra bacteria y
le inyectan de forma automática el ADN que portan. Como en estos casos no es inyectado el
genoma completo del virus, la bacteria no muere y puede recombinar el fragmento adquirido.
Cualquier gen de la bacteria donadora tiene igual probabilidad de ser transducido y
posteriormente recombinado a través del proceso descrito que se denomina transducción
generalizada.
Algunos bacteriófagos son capaces de circularizar e integrar su ADN en el cromosoma de la
bacteria infectada iniciando así un ciclo lisogénico, en el que no hay lisis ni se producen
nuevas partículas víricas, pero el genoma del virus se reproduce junto al de la bacteria a la
que puede proporcionan nuevos factores de virulencia. Por ejemplo la capacidad de sintetizar
las exotoxinas de Corynebacterium diphteriae y de
Streptococcus pyogenes depende de que las cepas estén infectadas por fagos lisogénicos. El
proceso en todo caso es reversible y de tiempo en tiempo el virus se libera del cromosoma e
inicia un ciclo lítico. En este proceso también hay errores y a veces el genoma del fago
lisogénico arrastra consigo alguno de los genes bacterianos adyacentes a su punto de
integración que siempre es el mismo. Por eso los fagos así generados transducen con alta
probabilidad estos genes y no otros a través de lo que se denomina transducción
especializada.
La transducción ocurre de forma natural en muchas bacterias patógenas especialmente entre
las Gram positivas (+).
CONJUGACIÓN BACTERIANA
Para conjugar tiene que existir contacto
físico entre la bacteria donadora de
ADN y la receptora. La capacidad de
donar la proporciona el poseer un
plásmido conjugativo que también se
denomina factor de fertilidad o
plásmido sexual.
La conjugación entre bacterias Gram
negativas suele ocurrir a través de pili
sexuales codificados por el plásmido conjugativo (figura 2.4.). Entre éstos el mejor estudiado
es el plásmido F de Escherichia coli. Las bacterias que lo poseen (F+) sintetizan 2 o 3 pili
con los que contactan con bacterias receptoras y se acercan a ellas. Entonces el plásmido F
se rompe por un lugar fijo (el origen de transferencia), y una de sus cadenas pasa a través del
puente citoplásmico creado por el pili, hasta el citoplasma de la célula receptora. Mientras
tanto la otra gira en el citoplasma de la donadora (mecanismo del círculo rodante). En ambos
citoplasmas se van sintetizando las cadena complementarias de forma que al final del proceso
ambas bacterias poseen un plásmido F completo. Por tanto la conjugación convierte a la
bacteria receptora (F-) a su vez en donadora (F+), lo que acelera el proceso de extensión del
plásmido, y puede ocurrir entre bacterias de la misma o de diferentes especies relacionadas.
Por eso cuando los genes que proporcionan resistencia a los antibióticos están en plásmidos
conjugativos se extienden muy rápidamente a través de diversas especies patógenas.
El plásmido F, como otros plásmidos conjugativos, puede integrarse en el cromosoma en
forma de episoma Hfr (high frequency of recombination). Si estando integrado se inicia un
proceso de conjugación, el episoma se abre por su origen de transferencia y comienza a pasar
a través del pili sexual arrastrando a su vez los genes cromosómicos próximos a su punto de
integración. Como estos puntos (integración y transferencia) no coinciden, pasa primero una
parte del plásmido y para que este se complete en la bacteria receptora debería pasar antes el
cromosoma completo, lo que tardaría unos 100 minutos en ocurrir. Los puentes citoplásmicos
suelen romperse mucho antes por lo que cuando una bacteria Hfr conjuga con una F- no suele
convertirla en F+. Sin embargo las donadoras Hfr transfieren genes cromosómicos, con
mayor frecuencia cuanto mas cerca estén del punto de integración. Este hecho ha permitido
realizar mapas cromosómicos basados en experimentos de conjugación interrumpidos en
diferentes tiempos.
Cuando un episoma Hfr se libera del cromosoma a veces el proceso es impreciso e incluye
algún gen cromosómico próximo al punto de integración del plásmido. Así se forman los
denominados plásmidos F' que en procesos de conjugación se autotransfieren y transfieren
siempre los genes cromosómicos arrastrados.
EXPRESION DE LA INFORMACION GENETICA DE LAS BACTERIAS:
REGULACION.
La información contenida en la secuencia de bases de cada gen o grupo de genes relacionados
del cromosoma o de los plásmidos se transcribe en un ARN mensajero; posteriormente, ya
en el citoplasma, para expresar esas características en el fenotipo de la bacteria, esa
información se traduce a proteínas (secuencias de aminoácidos) a través del código genético,
que relaciona cada triplete de bases con un aminoácido.
La expresión de uno u otro gen está muy bien regulada en las bacterias y solo se traducen los
genes cuando las correspondientes proteínas son necesarias. Para simplificar esta regulación
varios genes implicados por ejemplo en una misma vía metabólica, se colocan uno tras otro
en el genoma formando una única unidad de regulación u operón. El sustrato a degradar suele
ser el que activa el operón, de forma que en su presencia se sintetizarán todos los enzimas de
la vía y la transcripción de todos estos genes se inhibirá a un tiempo, cuando la concentración
del producto generado por esa vía sea suficientemente elevada.
Algunos procesos se regulan a un nivel superior, activando o inhibiendo varios operones de
forma coordinada. Se dice entonces que estos operones forman un regulón (una unidad de
regulación superior). Esto permite a bacteria responder rápidamente para adaptarse a un
factor que cambia en su entorno porque un único estímulo externo (escasez de un nutriente,
estrés osmótico,..) o interno (la concentración de determinada proteína o ión) activa o inhibe
varios operones. Cuando el estímulo es externo debe ser transmitido por alguna proteína
censora capaz de transmitir la señal reguladora a través de la membrana hacia el citoplasma.
Shigella por ejemplo sintetiza, o reprime, la síntesis de factores de virulencia que le permiten
invadir la pared intestinal según la temperatura externa. La escasez de hierro disponible en
un tejido activa los genes de virulencia de algunas bacterias patógenas como ocurre con la
síntesis de exotoxina A en Pseudomonas.
Las proteínas censoras pueden servir también para recontar efectivos en la población de
bacterias patógenas (cuorum sensing), y mediante intercambio de señales intercelulares, los
genes relacionados con la virulencia pueden activarse, o reprimirse a la vez en todas las
bacterias de una misma población, en función de su tamaño. Esto proporciona a la especie
patógena mayor probabilidad de éxito frente a las defensas del huésped cuando inicia un
proceso infeccioso.
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