Servicio o saque
Iniciando el lanzamiento del servicio.
Un jugador efectuando un salto en suspensión para el
saque o servicio. El salto permite realizar más alto el golpeo y por lo tanto facilita
atravesar la red e impactar más fuerte.
Cada punto se inicia con un saque del balón desde detrás de la
línea de fondo. Se lanza el balón al aire y se golpea hacia el
campo contrario buscando los puntos débiles de la recepción
del adversario. Se puede hacer de pie o en salto. Es importante
la orientación del saque porque el jugador contrario, que se ve
obligado a recibir el tiro, queda limitado para participar en el
subsiguiente ataque. Para ejecutar el gesto, el jugador zaguero
derecho debe ubicarse en la zona de saque y esperar el sonido
del silbato del juez. La pelota debe dejarse caer o lanzarse al
aire.
Cuando el balón es golpeado por el sacador, cada equipo debe
estar dentro de su propio campo, en el orden y forma con la
rotación que corresponda (salvo el jugador que realiza el
saque). Los tres jugadores que están frente a la red son los
delanteros y ocupan las posiciones de 4 (delantero izquierdo),
de 3 (delantero centro) y de 2 (delantero derecho). Los otros
tres están detrás y son los jugadores zagueros ocupando las
posiciones de 5 (zaguero izquierdo), de 6 (zaguero centro) y de
1 (zaguero derecho). Cada jugador zaguero debe estar más
lejos de la línea central que su delantero correspondiente.20
Las modificaciones en la normativa del saque han supuesto
que el acto del saque pase de ser una simple forma de poner
en juego el balón a ser un arma ofensiva.19
El saque en suspensión es donde se consigue desarrollar la
máxima potencia. Desde los 90 ha ido aumentando su uso
hasta convertirse en la técnica dominante en los equipos
masculinos. La distancia para el saque que precisa el sacador
depende de la longitud de su zancada y el número de pasos
empleados, siendo habitual entre 3 y 5 m desde la línea de
fondo. Los jugadores que utilizan una carrera corta (2 apoyos)
suelen hacer un lanzamiento previo al desplazamiento a una o
dos manos. Mientras que los que utilizan una carrera más larga
(3 apoyos o más) suelen lanzar el balón con la mano
dominante, bien al inicio o bien con la carrera ya iniciada. Este
lanzamiento requiere más altura y profundidad y es difícil de
coordinar pero permite un mayor impulso en el salto del
sacador. La acción de batida y golpeo es igual a la del remate
ante la red.21
Recepción
La recepción es interceptar y controlar el balón que viene del
saque del equipo contrario. La recepción del saque es una
técnica crítica en voleibol, que debe entrenarse mucho hasta
ser bien dominada. Además de la dificultad técnica que supone
contrarrestar la fuerza que trae el balón, el pase resultante de
esta recepción debe llevar el control y dirección precisos hacia
una zona específica de forma que asegure armar un buen
ataque para obtener el punto. Por tanto este golpe necesita la
máxima precisión y el gesto habitual para hacerlo es el pase de
antebrazos.
Es el primer golpeo del equipo para construir su ataque cuando
no está en posesión del saque. La importancia de la recepción
del saque estriba en que es un primer paso necesario para la
construcción de un ataque eficaz, pues si la recepción es
defectuosa, el balón llegará mal al colocador (o no llegará) y no
permitirá construir un ataque eficaz. Por tanto los objetivos de
la recepción son neutralizar el saque contrario y facilitar al
máximo la construcción del ataque propio, colocando el balón
en las mejores condiciones posibles.22
El pase con los antebrazos, el habitual en la recepción, se hace
extendiendo los codos totalmente y realizando una rotación
externa de los antebrazos de forma que el golpeo se hace con
la cara interior de los mismos. La zona de los brazos en el
momento del contacto con el balón precisa que las manos
estén unidas con los pulgares juntos, paralelos y simétricos.22
Colocación
Normalmente el segundo toque tiene como fin proporcionar un
balón en condiciones óptimas para que con el tercer toque un
rematador lo meta finalmente al campo contrario. La colocación
se realiza alzando las manos con un pase de dedos, el pase
más preciso en el voleibol. El colocador tiene en su mano la
responsabilidad de ir distribuyendo los balones a lo largo del
juego, a los distintos rematadores y por las distintas zonas.
La colocación es el elemento principal en la composición del
equipo y en el juego. Por el número de contactos y posibilidad
de ataque el colocador adquiere una importancia máxima pues
esta acción condiciona la efectividad del ataque y la
distribución del juego. Todos los jugadores deben dominar esta
acción. El colocador debe estar junto a la red, un poco
separado de esta para no tocarla al girar y no a demasiada
distancia como para que tenga que moverse hacia ella para
interceptar el balón. Su postura será natural, relajada y alerta,
para facilitarle un cambio rápido que permita corregir una
recepción errónea o un desplazamiento a una zona imprevista.
Ataque-remate
El jugador, saltando, envía finalmente el balón con fuerza al
campo contrario buscando lugares mal defendidos, o contra los
propios jugadores contrarios en condiciones de velocidad o
dirección tales que no lo puedan controlar y el balón vaya
fuera.
El jugador también puede optar por el engaño o finta dejando al
final un balón suave que no es esperado por el contrario.
Aunque se dispone de tres toques de equipo, se puede realizar
un ataque (o finta) en los primeros toques para encontrar
descolocado o desprevenido al equipo contrario.
Se nombran distintos tipos ataques con el número de la zona:
Ataque zaguero: Es el que realizan los que se encuentran
en las posiciones defensivas sin sobrepasar o tocar la línea
de 3 metros.
Ataque por 4: Es el ataque que realiza el atacante que se
encuentra en zona 4.
Ataque por 2: Es el ataque que realiza el atacante que se
encuentra en zona 2.
Ataque central: Es el ataque que realiza el atacante de zona
3.
Bloqueo
En 1938 los jugadores checos perfeccionaron el bloqueo que
se incluyó en la reglamentación como una neutralización en la
red por uno o dos jugadores contiguos.13
Esta acción encaminada a interceptar cualquier ataque del
equipo contrario, saltando junto a la red con los brazos alzados
buscando devolver directamente el balón al campo contrario, o
en su defecto, estrecharle el campo de ataque para inducirlo a
echar el balón fuera del terreno de juego. En el bloqueo pueden
participar hasta tres jugadores (los tres delanteros) para
aumentar las posibilidades de intercepción. También serán
importantes aquí las ayudas de la segunda línea para
recuperar el balón en caso de un bloqueo fallido. Una de las
opciones que tiene el atacante en salto es precisamente no
evitarlo, sino lanzar el balón con fuerza directamente contra el
bloqueo, forzando el fallo y la correspondiente falta.
Defensa de campo
Es la acción que realizan los jugadores luego de que la pelota
impacte o cruce la línea del bloqueo, cubriendo las zonas que
quedan libres en el campo por fuera de la sombra del bloqueo.
Es habitual ver al jugador lanzarse en plancha sobre el
abdomen estirando el brazo para que el balón rebote sobre la
mano en vez de en el suelo y evitar así el punto, utilizando
técnicas alternativas con un brazo, como en la rodada
japonesa, o con caídas incluso con el pie para recuperar
pelotas que van a la zona libre.
Estrategia
Debemos considerar que antes de cada set, el entrenador
decide la disposición de sus jugadores y de ella se deduce el
orden de todos los saques de los jugadores de su equipo, pues
al estar fijada la rotación, este orden no podrá ser modificado
durante todo el set. También se deduce la posición que
sucesivamente irá ocupando cada jugador como consecuencia
de la rotación. Estas distintas disposiciones deben ser
entrenadas.24
La estructuración de este juego no permite diferenciar las fases
inicial de defensa o recepción del balón que nos envía el
equipo contrario y la inmediata posterior de ataque o envío del
balón al campo contrario. Esto ha llevado a muchos autores a
considerar la unión de ambas fases. La defensa se puede
dividir en cuatro grupos: defensa del saque, defensa del
remate, defensa de un balón fácil y defensa del bloqueo rival,
por tanto de ellas derivan 4 situaciones estratégicas que se
deben trabajar y entrenar independientemente (denominadas
K-1, K-2, K-3 y K-4 respectivamente). Una quinta situación
estratégica a entrenar sería el saque (denominada K-0).24
La primera situación estratégica, denominada K-1, se inicia con
la defensa o recepción del saque del equipo contrario y acaba
con el ataque correspondiente. La importancia del K-1 es
porque después del saque es la situación estratégica más
realizada. Además las estadísticas señalan que sobre el 70 %
de los ataques del equipo en K-1 se consigue realizar con éxito
siendo fácil conseguir el punto. La segunda situación
estratégica, denominada K-2, se inicia con la defensa del
remate y lo realiza en primer lugar el equipo que ha realizado
previamente un saque cuando le devuelve el balón el equipo
contrario. Dependiendo de las características de cada equipo,
se da más o menos importancia y se entrena más una u otra
situación estratégica, aunque lo mejor sería mantener un
equilibrio entre ellas y dominarlas todas.