Republica Bolivariana de Venezuela.
Ministerio de Educación. Cultura y Deporte.
U. E. U. Cesar Reginfo.
6to Grado.
Pro. Angel Hernández.
Conso
Exposición de
La Menstruación
Integrante:
Castillo Stephanny
El Ciclo Menstrual
Unos de los cambios más esenciales que se presentarán durante tu adolescencia es
el principio de la menstruación; en otras palabras, comenzar con las reglas. En algún
momento de la pubertad, por primera vez es tu vida, tu útero se desprenderá de su
revestimiento. Como ese revestimiento es muy rico en sangre, abandonará tu cuerpo bajo la
forma de un fluido rojizo que goteará por tu vagina. Probablemente notarás lo que está
aconteciendo cuando veas manchas de sangre en tu ropa interior. Esta sangre no es
consecuencia de una lastimadura ni de una enfermedad; se trata de algo normal y sano,
señal de que tu cuerpo está madurando y de que te desarrollas físicamente hacia el estado
de mujer. Este proceso se repetirá periódicamente durante los treinta años siguientes de tu
vida, más o menos.
Como por medio, las niñas suelen experimentar la menarca o primera menstruación
antes de los trece años, pero hay amplias variaciones en edad. Tal como entre una persona
y otra hay diferencias naturales en la estatura, la piel y el color del pelo, por ejemplo, también
hay diferencias naturales en cuanto a la edad en que las niñas empiezan a menstruar. Si a
los dieciséis años no has tenido aún tus reglas, es buena idea consultar con un médico, para
que él averigüe si tienes alguna dolencia que esté demorando la aparición de la pubertad.
Reacciones emocionales ante la menstruación.
Las niñas suelen recordar el día de su primera menstruación por todo el resto de su
vida. Sin duda alguna, el impacto emocional de este acontecimiento se verá muy afectado
por la preparación que hayas recibido y por la actitud de quienes te rodean. Si estás
preparada para comprender la menstruación y la esperas con entusiasmo, como parte del
crecimiento, los recuerdos de tus primeras reglas serán positivos, casi con seguridad. Sin
embargo, algunas niñas no están preparadas y no tienen idea de lo que les está pasando; es
comprensible que reaccionen con miedo. Compara las experiencias de estas jóvenes.
La primera relató su experiencia de este modo:
Comencé a menstruar en el verano en que iba a cumplir doce años y, además, a
ingresar en la escuela secundaria. Cuando vi que tenía las bragas manchadas de sangre me
desmayé de preocupación, creyendo que estaba enferma. Corrí a decírselo a mi madre, y
ella me dio un pañal de tela para bebés. Me dijo que, por el resto de la semana, no debía
bañarme, correr, usar tacos ni pensar cosas malas. No me explicó el motivo de la emisión de
sangre. Por todo el año siguiente, pasé una semana de cada mes sintiéndome frustrada,
curiosa y sucia. Detestaba eso que me estaba pasando.
Odiaba a mamá por no explicármelo, pero tenía miedo de preguntar.
La Segunda pintó un cuadro muy diferente.
Cuando vi la sangre, al principio me asusté, pero enseguida me di cuenta de lo que
estaba pasando. Ya a los nueve años mi madre me había explicado lo que iba a pasar.
Cuando le conté lo ocurrido, me dio un gran abrazo. Más tarde, ella y mi papá entraron en mi
cuarto y me dieron una rosa que acababan de cortar. Fue un día hermoso, de verdad.
Para la tercera, la primera menstruación fue un paso importante para sentirse
mujer.
Cuando comencé a menstruar, mi madre estaba de viaje. Se lo dije cuando regresó y
ella me abrazó, diciéndome que se alegraba mucho por mí. Desde ese momento comenzó a
tratarme más de igual a igual.
Las actitudes de quienes te rodean, además de jugar un papel importante en tu
adaptación a esas primeras reglas, pueden influir sobre tu propia actitud con respecto a la
menstruación en los años venideros. Con el proceso de la menstruación s e han asociado
muchas distorsiones. Algunos dicen que es una “maldición” o piensan que te hace impura,
mala o débil. Una muchacha me dijo: “Recuerdo mi primera menstruación, a los once años.
Mi madre me dijo que ésa era toda mi maldad, que estaba saliendo.”
La verdad es que la menstruación es, simplemente, un hecho biológico de la vida. No
es mágico ni sucio. Se trata de una señal regular de que tu cuerpo está haciendo lo que debe
hacer: desprenderse del revestimiento uterino.
También existen muchos mitos sobre lo que las niñas no pueden hacer mientras están
menstruando. Algunos de los más comunes son: que no se puede hacer ejercicios, bañarse,
tomar decisiones, nadar o tener relaciones sexuales en esos días. En realidad, cualquiera de
esas cosas se puede hacer sin ningún problema. Puedes actuar como cualquier otro día, si
tienes deseos de hacerlo.
Más aún, es importante bañarse todos los días (de ducha o de inmersión) para
sentirse cómoda y estar limpia, sin que el flujo menstrual despida olores fuertes y
desagradables. Además, el ejercicio puede ayudar a reducir los calambres menstruales y las
molestias del período.
Como Funciona el Ciclo Menstrual
Aunque la menstruación es la parte del ciclo menstrual que te será más evidente, en tu
cuerpo se estarán produciendo muchos otros cambios que llevarán a cada regla. Estos
cambios hacen que la mujer pueda quedar embarazada. Después de cada flujo menstrual se
repiten los mismos cambios internos, en el mismo orden, y llevan a otro período menstrual, y
así sucesivamente. Por eso llamamos a ese proceso ciclo menstrual.
Estos cambios internos del ciclo menstrual están regulados por la hormonas, que son
las sustancias químicas que actúan como mensajeros entre una u otra parte de tu cuerpo.
Algunas de las hormonas que afectan ese ciclo se producen en el cerebro. Otras, a las que
llamamos hormonas sexuales, son fabricadas por los ovarios.
Los paso siguientes explican el desarrollo del ciclo menstrual, que está representado
en las seis partes de la figura.
1. Las hormonas de tu cerebro viajan por la corriente sanguínea y dicen a tus ovarios
que es hora de iniciar la maduración de uno de sus numerosos huevos (óvulos). Lo
más común es que en cada ciclo se desarrolle sólo un óvulo o huevo.
2. A medida que el óvulo va madurando, el ovario comienza a producir sus propias
hormonas; el estrógeno y la progesterona. Estas dos hormonas viajan por tu sangre,
para alimentar a cualquier bebé que se desarrolle allí.
3. Hay un día, entre medio de dos menstruaciones, en que el óvulo termina de madurar y
sale del ovario para entrar en una de las trompas de Falopio. Este proceso se conoce
con el nombre de ovulación.
4. Mientras el óvulo viaja por las trompas de Falopio, los ovarios continúan produciendo
hormonas y el revestimiento del útero se vuelve grueso y más rico en sangre,
preparándose para recibir el óvulo.
5. Si el óvulo no se une con un espermatozoide masculino, entre veinticuatro y cuarenta
y ocho horas después de haber entrado en al trompa de Falopio, muere. Esto es lo
que ocurre en casi todos los ciclos, ya sea porque la mujer no tuvo relaciones
sexuales o porque el espermatozoide no pudo llegar a tiempo al óvulo. Los ovarios
también dejan de producir hormonas varios días después de al ovulación.
6. Sin hormonas de los ovarios, el revestimiento del útero se deshace y a salir del útero
por la vagina, hasta brotar fuera de tu cuerpo. Eso es la menstruación.
7. Ahora todo el proceso vuelve a comenzar y se repite, desde el paso 1 hasta el 6. Lo
habitual es que, la próxima vez, sea el ovario del lado opuesto el que desarrolle un
óvulo.
Los pasos 1 y 7 representan un bosquejo de lo que ocurre típicamente en los ciclos
menstruales. Sin embargo, este se puede alterar en el paso 5. Si un espermatozoide
masculino se une con el óvulo en ese momento, se produce la fertilidad y se inicia el
embarazo. Entonces se interrumpe el ciclo menstrual hasta pasado cierto tiempo de
finalizado el embarazo. Se reanuda cuando las hormonas vuelven a producirse normalmente.
Prever y Calcular los Ciclos Menstruales.
Una vez que has tenido tus primeras reglas, tal vez quieras calcular cuándo aparecerá
el próximo periodo menstrual y cuánto durará. Por desgracia, posciclos menstruales son
imposibles de predecir en los primeros años de la adolescencia. Al principio se presentan en
forma irregular y pueden durar des de un día a una semana o más. Lo peor de estas
irregularidades es que no puedes planear con seguridad tus actividades con relación a tu
periodo menstrual. Tal vez se presente cuando menos lo esperas, dure unos pocos días y
desaparezca por varios meses. Cuando tus ciclos son irregulares, resulta imposible prever
con exactitud cuándo ovalarás, es decir, en qué momento eres fértil y puedes quedar
embarazada. Muchas adolescentes tratan de determinar las fechas en que no son fértiles
para mantener relaciones sexuales “sin peligro”. Sin embargo, en eso primeros años los
ciclos son demasiado inestables como para que ése sea un método efectivo de
anticoncepción. A medida que tu cuerpo madure, tus ciclos menstruales tendrán a ser más
regulares; con el correr del tiempo, las reglas aparecerán aproximadamente una vez al mes.
Una vez que tus reglas han comenzado a aparecer sobre una base regular, será más
fácil preverlas y calcularlas.
Un ciclo “típico” dura, en total, unos veintiocho días. El primer día de flujo menstrual se
denomina día 1 del ciclo. LA menstruación dura alrededor de cinco días. Más o menos a la
altura del día 14 se produce la ovulación. Catorce días después de la ovulación, el ciclo se
completa y se inicia un ciclo nuevo, con el primer día de menstruación.
Este modelo perfecto se presenta con más frecuencia en los libros que en la vida real.
Cada mujer tiene un ciclo más o menos característico. Una puede tener un ciclo de veintiún
días y otra, uno de cuarenta. Lo mismo ocurre con la duración del flujo menstrual: para una
mujer, lo normal puede ser tres días; para otra, seis.
Las mujeres también se diferencias en cuanto a la regularidad de sus ciclos. Algunos
tienen periodos muy previsibles, que Aparecen en la fecha esperada, con la puntualidad de
un reloj. Otras, por el contrario, tienen períodos tan irregulares que no pueden determinar
jamás cuando empezarán a menstruar. Tal vez haya un período de veintiocho días, seguido
por otro de treinta, luego por uno de veintidós o de veintiséis, y así sucesivamente.
Para complicar aún más las cosas, el ciclo menstrual se puede alterar por muchas
causas. La tensión nerviosa, una enfermedad, la preocupación exagerada, una alteración
grande del peso y un cambio de ambiente pueden modificar el ciclo típico. A veces, el miedo
a estar embarazada provoca una menstruación tardía. Por lo tanto, aunque la mujer suela ser
muy regular, a veces la menstruación se demora o llega con anticipación.
Ciclo Menstrual.
Trompas de Falopio
Útero
Ovario Cérvix Óvulo en
Maduración
Mucosa Vagina
del
Útero
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