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Visto Bueno Sr. Ministro

El amparo en revisión 311/2015 fue interpuesto por un quejoso en contra de una sentencia del Juez Séptimo de Distrito en Puebla, que negó la protección federal solicitada respecto a la inconstitucionalidad de varios artículos del Código de Procedimientos Civiles de Puebla. La Suprema Corte de Justicia de la Nación asumió la competencia para resolver el recurso, considerando que la cuestión de constitucionalidad era de importancia y trascendencia. El caso se centra en la aplicación de dichos artículos en un juicio de alimentos, donde se alegó la violación del derecho de audiencia del quejoso.
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Visto Bueno Sr. Ministro

El amparo en revisión 311/2015 fue interpuesto por un quejoso en contra de una sentencia del Juez Séptimo de Distrito en Puebla, que negó la protección federal solicitada respecto a la inconstitucionalidad de varios artículos del Código de Procedimientos Civiles de Puebla. La Suprema Corte de Justicia de la Nación asumió la competencia para resolver el recurso, considerando que la cuestión de constitucionalidad era de importancia y trascendencia. El caso se centra en la aplicación de dichos artículos en un juicio de alimentos, donde se alegó la violación del derecho de audiencia del quejoso.
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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015.

QUEJOSO: **********

VISTO BUENO
SR. MINISTRO

MINISTRO PONENTE: JORGE MARIO PARDO REBOLLEDO.


SECRETARIA: MERCEDES VERÓNICA SÁNCHEZ MIGUEZ.

México, Distrito Federal. Acuerdo de la Primera Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente al siete de
octubre de dos mil quince.

V I S T O S para resolver los autos del amparo en revisión


311/2015, interpuesto por **********, en contra de la sentencia dictada
por la Juez Séptimo de Distrito en el Estado de Puebla, en la audiencia
constitucional iniciada el diecisiete de febrero de dos mil catorce,
concluida el veinte del mismo mes y año, en el juicio de amparo indirecto
**********; y,

R E S U L T A N D O:

PRIMERO. Presentación de la demanda. Por escrito


presentado el veinte de junio de dos mil trece, ante la Oficina de
Correspondencia Común de los Juzgados de Distrito en el Estado de
Puebla, **********, por su propio derecho, solicitó el amparo y
protección de la Justicia Federal en contra de las autoridades y por los
actos que a continuación se precisan:

 Autoridades responsables:
Ordenadoras:
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

 Gobernador Constitucional del Estado de Puebla.


 Congreso del Estado de Puebla.
 Director del Periódico Oficial del Estado de Puebla.
 Secretario de Gobernación del Estado de Puebla.
 Juez Segundo de lo Civil del Distrito Judicial de Cholula,
Estado de Puebla.

Ejecutoras:
 Juez de Exhortos, de la Zona Metropolitana, con residencia
en la Ciudad Judicial Siglo XXI, en el Estado de Puebla.
 Diligenciario adscrito a la Central de Diligenciarios del
Distrito Judicial de Puebla.

 Actos reclamados:
 Consistente en el proceso legislativo mediante el cual se
discutieron y aprobaron los artículos 688, 690, 692 y 693
del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de
Puebla.
 Del Gobernador Constitucional del Estado de Puebla
reclamó el decreto por el cual se ordenó la publicación y
vigencia de los artículos antes citados.
 Del Secretario de Gobernación del Estado de Puebla y el
Director del Periódico Oficial del Estado de Puebla,
reclamó la publicación de los artículos mencionados.
 Del Juez Segundo de lo Civil del Distrito Judicial de
Cholula, Estado de Puebla reclamó la aplicación de los
artículos 688, 690, 692 y 693 del Código de
Procedimientos Civiles para el Estado de Puebla, pues el
primer acto de aplicación de los artículos citados fue dentro
del juicio especial de alimentos promovido en su contra,
2
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

bajo el número de expediente **********,


decretando por auto de diez de diciembre
de dos mil doce, como pensión provisional
de alimentos a favor de los actores, la cantidad de dos días
de salario mínimo vigente en la región por cada acreedor
alimentista, es decir, en total el equivalente de manera
mensual, sin respetar su garantía de audiencia consagrada
en el artículo 14 de la Constitución.
 Del Juez de Exhortos de la Zona Metropolitana del Distrito
Judicial de Puebla, reclamó la aplicación que realizó de los
artículos combatidos al notificarle y proceder al embargo
de bienes de su propiedad, al no efectuar el pago de la
primera mensualidad a que fue requerido, dentro del
exhorto bajo el número de expediente **********.

SEGUNDO. Trámite del juicio de amparo. Por cuestión de


turno, correspondió conocer del asunto a la Juez Séptimo de Distrito
en el Estado de Puebla, quien por autos de veinticuatro de junio de
dos mil trece, se radicó la demanda de garantías bajo el número de
expediente ********** y el cuatro de noviembre de dos mil trece, previo
cumplimiento se admitió la demanda 1.

Seguidos los trámites procesales correspondientes, el diecisiete


de febrero de dos mil catorce se llevó a cabo la audiencia
constitucional,2 en la cual se dictó sentencia terminada de engrosar el
día veinte del mismo mes y año, en el sentido de negar la protección
federal solicitada.3

1
Cuaderno del juicio de amparo **********. Fojas 13, 192 y 193.
2
Ibídem. Foja 388.
3
Ibídem. Fojas 388 a 402.
3
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

TERCERO. Interposición y trámite del recurso de revisión


principal. Inconforme con esa determinación, **********, interpuso
recurso de revisión y por auto de veinte de marzo de dos mil catorce,
la Juez Séptimo de Distrito en el Estado de Puebla, ordenó remitir los
autos al Jefe de la Oficina de Correspondencia Común de los
Tribunales Colegiados en Materia Civil del Sexto Circuito, a fin de que
lo turnara al Tribunal Colegiado que corresponda. 4

Dicho recurso fue remitido al Primer Tribunal Colegiado en


Materia Civil del Sexto Circuito, quien con fecha nueve de abril de
dos mil catorce, admitió el recurso de referencia y ordenó su registro
bajo el amparo en revisión **********.5

En sesión de ocho de mayo de dos mil catorce, el Primer


Tribunal Colegiado en Materia Civil del Sexto Circuito, resolvió remitir
el expediente a esta Suprema Corte de Justicia de la Nación, con la
finalidad de que determinara si era procedente reasumir su
competencia originaria. 6

CUARTO. Solicitud y trámite de la reasunción de


competencia. Atendiendo a la resolución de ocho de mayo de dos mil
catorce, el Tribunal Colegiado remitió el recurso de revisión **********,
a esta Suprema Corte de Justicia de la Nación con la petición de que
ejerciera la facultad de atracción del asunto y, de estimarlo
procedente, reasumiera competencia a fin de analizar la
inconstitucionalidad de los artículos 688, 690, 692 y 693 del Código de
Procedimientos Civiles para el Estado de Puebla.

4
Ibídem. Foja 425.
5
Cuaderno del juicio de amparo en revisión **********. Fojas 8 y 9.
6
Ibídem. Fojas 49 a 78.
4
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

El Presidente de esta Suprema Corte de Justicia


de la Nación, mediante proveído de tres de junio de
dos mil catorce, le dio trámite a esa petición y ordenó
formar el expediente de reasunción de competencia **********, el cual
se remitió a la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación para su substanciación, y turnado a la ponencia de la Ministra
Olga Sánchez Cordero de García Villegas.

En sesión de veintiuno de enero de dos mil quince, esta


Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, resolvió
reasumir la competencia originaria para conocer del amparo en
revisión **********.

QUINTO. Trámite del recurso de revisión ante la Suprema


Corte de Justicia de la Nación. Atendiendo a esa determinación, por
auto de seis de marzo de dos mil quince, el Presidente de este Alto
Tribunal, registró el recurso de revisión con el número 311/2015 y
reasumiendo la competencia originaria para conocer de él, ordenó
turnar el expediente para su estudio al Ministro Jorge Mario Pardo
Rebolledo, y remitir los autos a la Primera Sala. 7

El Presidente de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia


de la Nación, mediante acuerdo de nueve de abril de dos mil quince,
decretó el avocamiento del asunto y ordenó el envío de los autos a la
ponencia de su adscripción, a fin de elaborar el proyecto de resolución
correspondiente.8

C O N S I D E R A N D O:

7
Toca 311/2015. Fojas 19 y 20.
8
Toca 311/2015. Foja 48.
5
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

PRIMERO. Competencia. Esta Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación es competente para conocer del
presente recurso de revisión, en términos de lo dispuesto en los
artículos 107, fracción VIII, inciso a), de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; 81, fracción I, inciso e) y 83 de la Ley de
Amparo; 21, fracción XI, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación; y 37 del Reglamento Interior de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación; en virtud de que se interpuso en contra de una
sentencia dictada por un Juez de Distrito en la audiencia constitucional
de un juicio de amparo en el que se cuestionó la constitucionalidad de
diversos preceptos de un ordenamiento local, cuya resolución a pesar
de ser de importancia y trascendencia, no requiere la intervención del
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

SEGUNDO. Oportunidad del recurso. En el caso se hace


innecesario analizar si el recurso de revisión principal se interpuso
oportunamente, en virtud de ello fue analizado por el Primer Tribunal
Colegiado en Materia Civil del Sexto Circuito, quien determinó su
oportunidad. 9

TERCERO. Legitimación y personalidad para la interposición


del recurso de revisión principal.

De las constancias que integran los autos del juicio de amparo


indirecto **********, se advierte que la sentencia recurrida negó el
amparo solicitado a la parte quejosa **********, de ahí que si esa
decisión va en contra de sus intereses, es evidente que se encuentra
legitimado para interponer el recurso de revisión que nos ocupa.

9
Cuaderno del juicio de amparo en revisión **********. Foja 55 y 55 vuelta.
6
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

CUARTO. Procedencia. El presente recurso de


revisión resulta procedente, en virtud de que el mismo
se interpuso en contra de una sentencia dictada por
un Juez de Distrito en la audiencia constitucional de un juicio de
amparo en el que se reclamó la inconstitucionalidad de diversos
preceptos de un ordenamiento local -concretamente los artículos 688,
690, 692 y 693 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado
de Puebla-; problema de constitucionalidad que subsiste en el recurso
de revisión que nos ocupa, cuya resolución, según lo determinó esta
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la
reasunción de competencia 16/2014, reviste la importancia y
trascendencia necesaria para ser resuelto por el Máximo Tribunal.

QUINTO. Cuestiones necesarias para resolver el recurso. Si


en el caso ya quedó demostrado que el recurso de revisión principal
se interpuso oportunamente y que la persona que lo formuló se
encuentra legitimada para ello, entonces no existe un obstáculo para
entrar al estudio de fondo del recurso de revisión a que este toca
311/2015 se refiere; sin embargo, previo a ello, se estima conveniente
hacer referencia de los antecedentes del caso, enfatizando de manera
sintética los conceptos de violación formulados en la demanda de
garantías, las consideraciones que rigen la sentencia recurrida y los
agravios que se formularon en el recurso de revisión.

I. Antecedentes.
El siete de septiembre de dos mil doce, **********, en
representación de su menor hijo ********** por su propio derecho,
promovieron juicio especial de alimentos contra **********, quienes
reclamaron entre otras prestaciones que se fijara el monto de la

7
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

pensión alimenticia provisional, y para acreditar la posibilidad


económica del demandado, ofrecieron diversas pruebas.

El catorce de septiembre de dos mil doce, el Juez Segundo de


lo Civil del Distrito Judicial de Cholula, Puebla, a quien por turno
correspondió conocer del asunto, tuvo a la parte actora promoviendo
en el procedimiento especial familiar, juicio de alimentos contra el
demandado; a fin de proveer sobre la pensión alimenticia provisional, y
de acreditar los extremos señalados por los artículos 688 y 690 del
Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Puebla, admitió la
información testimonial a cargo de los testigos que se indicaban; por
ofrecidas las demás pruebas mencionadas en el escrito de demanda;
y, se ordenó girar oficio al Registrador Público de la Propiedad de ese
Distrito Judicial, a fin de que informara sobre los inmuebles que
aparecían inscritos a nombre del demandado.

El nueve de octubre de dos mil doce, se desahogó la prueba


testimonial ofrecida por la parte actora.

El diez de diciembre de dos mil doce, en virtud de que se


encontraban acreditados los extremos previstos en los artículos 688,
690 y 691 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de
Puebla, se decretó en favor de los actores, la cantidad equivalente a
dos días de salario mínimo vigente en la región por cada acreedor
alimentista, es decir, doscientos cuarenta y cuatro días de salario
mínimo vigente de manera mensual; se comisionó a la diligenciaria
adscrita, para que asociada de la parte actora, se constituyera en el
domicilio del demandado, y lo requiriera del pago de la primera
mensualidad de alimentos, y de no hacerlo, se procediera al embargo
de bienes del deudor suficientes para cubrir el importe de las
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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

pensiones vencidas y garantizar las subsecuentes, y


satisfecho lo anterior, se citaría a la audiencia de
conciliación entre las partes.

A las quince horas del tres de junio de dos mil trece, el


diligenciario adscrito a la Central de Diligenciarios de la Zona
Metropolitana del Distrito Judicial de Puebla, asociado de la actora
**********, se constituyó en el domicilio del demandado, y al no
encontrarse, entendió la diligencia respectiva con **********, y al
requerírsele para que en ese momento realizara a la parte actora el
pago de la primera mensualidad de la pensión alimenticia a favor de la
parte actora, y en razón de que manifestó que carecía de dinero, al
trasladársele el derecho a la parte actora, solicitó se trabara formal
embargo sobre el inmueble que se describe en dicha diligencia.

El veintiséis de junio de dos mil trece, se tuvo al demandado


**********, haciendo diversas manifestaciones y se señalaron las once
horas del dos de septiembre de dos mil trece, para que tuviera
verificativo la audiencia de conciliación entre las partes, apercibiendo
al demandado que de no comparecer, se entendería su negativa a
conciliar, y se ordenaría su emplazamiento, y en caso de no llegarse a
ningún arreglo, se le emplazaría en el momento de la audiencia en el
recinto judicial.

Inconforme, **********, interpuso demanda de amparo indirecto,


reclamando la inconstitucionalidad de los artículos 688, 690, 692 y 693
del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Puebla. De
esa demanda conoció la Juez Séptimo de Distrito en el Estado de
Puebla, bajo el número de expediente **********, en el que seguidos los
trámites procesales correspondientes, se llevó a cabo la audiencia
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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

constitucional el diecisiete de febrero de dos mil catorce, en la cual se


dictó sentencia terminada de engrosar el día veinte del mismo mes y
año, en el sentido de negar la protección federal solicitada.

En contra de la determinación anterior, el quejoso interpuso


recurso de revisión el cual constituye la materia del presente asunto.

II. Conceptos de violación. El quejoso, para demostrar la


inconstitucionalidad del acto reclamado, hizo valer los siguientes
conceptos de violación:

Los numerales combatidos son inconstitucionales por


violentar lo establecido en el artículo 14 de la Constitución, que
determina que para ser privado de sus propiedades todo
gobernado, primeramente, debe ser oído y vencido en juicio, y el
artículo 690 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado
de Puebla, permite que, sin haberlo escuchado, el Juez siga un
juicio a sus espaldas y le fije una carga económica como la que
se le fijó, por la cantidad de dos días de salario mínimo vigente
en la región, por cada acreedor alimentista, lo que equivale a
doscientos cuarenta y cuatro días de salario mínimo, de manera
mensual, que excede sus posibilidades en tanto que se
encuentra sin trabajo, y si sus propiedades son embargadas
menos podrá cumplir con la obligación alimentaria a la que se
encuentra sujeto, agregando que nadie está obligado a lo
imposible.

Por lo tanto, de efectuar el embargo de bienes de su


propiedad a fin de garantizar la pensión alimenticia a su cargo,
se le deja en completo estado de indefensión, siendo que por
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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

medio de la venta de dichos inmuebles podría


cumplir con su obligación. Entonces, debe
ordenarse que se guarden las cosas en el
estado en que se encuentran para que, una vez escuchado, se
fije a su cargo, una pensión que realmente pueda cumplir.

Además, refiere que al ser copropietario de inmuebles tiene


que demandar la división de la cosa común, lo que lleva tiempo,
y sólo una vez efectuada su venta podrá cumplir con sus
deberes alimentarios.
Por otro lado, el artículo 688 del Código de Procedimientos
Civiles para el Estado Libre y Soberano de Puebla, es
inconstitucional, ya que la parte actora tiene que acreditar la
posibilidad económica del demandado, sin embargo él
desconoce los medios de los que se valió para demostrarlo; y,
por tanto, se le dejó en completo estado de indefensión al no
poder alegar que a la fecha tiene un año sin trabajo, por lo que
cualquier medio de convicción de que se hayan valido los
actores puede ser falso y, por tanto al no haber sido citado para
hacer tales manifestaciones, se permitió al Juez que actuara de
manera ilegal y arbitraria, ya que no lo escuchó a fin de poder
fijar una pensión acorde a sus posibilidades.

III. Consideraciones del Juez de Distrito. El Juez de Distrito


decidió negar el amparo solicitado, en base a las siguientes
consideraciones:

 El artículo 14 constitucional contiene, entre otras, la


garantía de previa audiencia al acto privativo, de tal suerte que
para resolver el problema planteado es importante desentrañar el
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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

sentido y finalidad de tal garantía, la que debe ser respetada


tratándose de actos con efectos definitivos y no provisionales, a
fin de dar al gobernado la oportunidad real y efectiva de ser oído
y vencido, lo que se acata al notificarle del inicio del
procedimiento y sus consecuencias y darle la oportunidad de
ofrecer y desahogar las pruebas en que se finque su defensa; de
alegar e interponer recursos, y dictando una resolución que
dirima las cuestiones debatidas.

 Por acto privativo debe entenderse aquél que


produce, como efecto, la disminución, menoscabo o supresión
definitiva de un derecho del gobernado, es decir aquéllos cuya
finalidad connatural es la de privar de un bien material o
inmaterial, a diferencia de los actos de molestia que restringen
de manera provisional o preventiva un derecho, con el objeto de
proteger determinados bienes jurídicos, y en los que la
permanencia de sus efectos en la esfera jurídica del gobernado
queda sujeta a posteriores actos de autoridad.

 Los artículos 688, 690, 692 y 693 del Código de


Procedimientos Civiles del Estado de Puebla, que el impetrante
de garantías tilda de inconstitucionales, señalan los pasos a
seguir en el caso que se interponga una demanda de alimentos y
se solicite una pensión provisional, para lo que deberán exhibirse
los documentos que acrediten el parentesco, matrimonio,
testamento o convenio en el que consta la obligación de darlos,
la necesidad y la posibilidad económica del que deba darlos, y
para determinar si justifican los extremos citados el juez dictará
resolución en la que fijará la pensión provisional, la que no podrá
exceder del cincuenta por ciento del ingreso del deudor,
12
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

reservándose la posibilidad de su modificación


en virtud de la valoración de pruebas rendidas
en el sumario por ambas partes. A continuación
se requerirá al deudor alimentista para el pago de la primera
mensualidad, y de no ser cubierta procederá a embargarle
bienes bastantes para cubrir su importe y se le emplazará, y en
caso de que no realice el pago se procederá al remate de sus
bienes.

 Las normas no son inconstitucionales por el hecho


que prevean los pasos a seguir en el caso que se demanden
alimentos provisionales, pues si bien es cierto que no conceden,
en favor del deudor alimentario, la garantía de audiencia previa a
la fijación del monto a pagar, también es verdad que los actos de
privación a los que se refiere el artículo 14 constitucional, son
aquellos que tienen el carácter de definitivos e irreparables, y no
los que establecen medidas precautorias o de carácter
provisional, encaminadas al aseguramiento de bienes para
garantizar el éxito de una reclamación, o a satisfacer
provisionalmente una necesidad que, por su naturaleza misma,
es de inaplazable atención.

 Además, la fijación de la pensión alimenticia


provisional y el consecuente aseguramiento de bienes del
deudor alimentario, no es una medida arbitraria y carente de
fundamento, pues la resolución en la que se determina sólo
puede dictarse cuando quien lo exige ha acreditado el título en
cuya virtud la pide, aportando, si es por razón de parentesco, las
actas del Registro Civil respectivas; o bien, la sentencia

13
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

ejecutoria, el testamento, o el contrato elevado a escritura


pública, en los que conste la obligación.

 Además, el embargo practicado no tiene carácter de


definitivo, ello en razón de que previo a su remate se deberá
llevar un trámite, el que tiene lugar una vez que fue emplazado el
demandado.

 Tampoco resultó violatorio el hecho de que los


preceptos combatidos sean inconstitucionales por el hecho de
que no se le corra traslado al deudor alimentario por lo que hace
a los alimentos provisionales, pues la voluntad del legislador fue
la de asegurar que el acreedor alimentista tenga los medios de
subsistencia indispensables para llenar sus necesidades
apremiantes, y el deudor puede, si estima que se le afecta sin
motivo legal, controvertir en juicio sumario el derecho del
acreedor solicitante; o bien, reclamar en la vía incidental la
reducción de la cuantía de alimentos; es decir que sí se le da la
oportunidad de ser oído, aunque con posterioridad a la fijación
de la pensión provisional.

 En el tenor expuesto, justificados los extremos que


establece la ley, el juez del procedimiento, si estima fundada la
solicitud, dictará la resolución fijando la suma o porcentaje
respectivo a la pensión provisional, y mandará abonarlos por
mensualidades anticipadas mientras se resuelve el negocio
principal, dando oportunidad al demandado para que dé
contestación a la demanda una vez hecho el requerimiento del
pago de la primera mensualidad, y eso implica no dejarlo en
estado de indefensión.
14
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

 Además, ocurre la circunstancia de


que la sentencia que se dicta en el juicio en el
que se reclaman alimentos provisionales es de carácter
declarativo, por lo que no puede servir de base para demostrar la
inconstitucionalidad del precepto que los permite, ya que esto
sólo puede ocurrir cuando una autoridad instaura un
procedimiento para privar al particular definitivamente de sus
bienes sin antes oírlo, lo que no sucede en el caso, como se
desprende de la Jurisprudencia P./J. 21/98, del Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, consultable en la página
18, del Tomo VII, marzo de 1988, del Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, que dice: “MEDIDAS CAUTELARES.
NO CONSTITUYEN ACTOS PRIVATIVOS, POR LO QUE PARA
SU IMPOSICIÓN NO RIGE LA GARANTÍA DE PREVIA
AUDIENCIA”.

 Tampoco puede considerarse que los numerales


combatidos vulneren los principios de debidas fundamentación y
motivación porque tratándose de leyes, esos requisitos
constitucionales quedan satisfechos cuando son elaboradas por
los órganos constitucionalmente facultados para expedirlas; que
cumplen los requisitos relativos a cada una de las fases del
proceso legislativo, que para tal efecto se señala en la
Constitución, en este caso la del Estado de Puebla, y no hay
necesidad de que cada uno de los preceptos de una ley deban
ser forzosamente materia de una motivación concreta.

 Por lo expuesto, el Juez de Distrito concluyó que no


hay elementos para estimar que los preceptos combatidos
15
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

resulten contrarios a lo dispuesto por los artículos 14 y 16


constitucionales, por lo que determinó negar el amparo y
protección de la Justicia Federal.

IV. Agravios. Los agravios enderezados en contra de esa


sentencia, son los siguientes:

El A quo confunde las garantías consagradas en el artículo


14 con las contenidas en el artículo 16 de la Constitución
Federal, ya que el primer numeral establece que nadie puede
ser privado de la libertad, propiedades, posesiones o
derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales
previamente establecidos, en el que se cumplan las
formalidades del procedimiento, mientras que el segundo
dispone que nadie puede ser molestado en su persona,
familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de
mandamiento escrito de la autoridad competente que funde
y motive la causal legal del procedimiento, de modo que el
primero se refiere a un acto privativo y el segundo se refiere a un
acto de molestia, sin embargo al fijar una pensión provisional de
alimentos no se está ante la presencia de un acto de molestia
sino ante un acto privativo, ya que el embargo de su salario o
bienes traería consecuencias definitivas y no se le podría restituir
en su goce aunque obtuviera una sentencia favorable, mientras
que tratándose del acto de molestia, cuando cesan los efectos
de ésta, las cosas quedan en el mismo estado en que se
encontraban antes del acto.

El A quo hace una distinción del numeral 14 constitucional,


diciendo que el acto de molestia del que se trata, al ser
16
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

provisional y no definitivo no vulnera la garantía


de audiencia, y adujo que si se interpusieran
medios de defensa contra la medida de la que
se trata, se prolongaría la oportuna atención a las necesidades
alimentarias, lo que no sería correcto pues, a pesar de que se
hicieran valer los medios de defensa que aquél argumenta, al
dictar la sentencia dentro del juicio especial de alimentos se
condenaría a su pago desde el día en que se interpuso la
demanda hasta el día en que causara ejecutoria la sentencia,
más los que se siguieran generando hasta darle total
cumplimiento.

El Tribunal Colegiado argumentó que la pensión provisional


no es un acto definitivo pues requiere de un procedimiento e,
incluso, se puede pedir su reducción, lo que llevaría al absurdo
de que un procesado debe seguir las secuelas de un juicio a
pesar de que la norma en la que se basa su detención sea
inconstitucional.

En el orden expuesto, se debió estudiar la


inconstitucionalidad planteada y concederle la protección de la
Justicia Federal, ya que es deber del juzgador cuidar que no se
violente la Constitución, y no tratar de desentrañar la
interpretación del numeral 14 antes invocado.

SEXTO. Estudio del fondo del asunto. Para dar respuesta a


los agravios formulados, en primer lugar es preciso recordar que el
quejoso reclamó la inconstitucionalidad de los artículos 688, 690, 692
y 693 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de Puebla,
los cuales forman parte del sistema que regula el juicio de alimentos.
17
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

En efecto, los preceptos combatidos establecen lo siguiente:

“Artículo 688.- En la demanda de alimentos podrá pedirse que se


fijen provisionalmente y para ello se requiere:
I.- Que se exhiban documentos comprobantes del parentesco o
del matrimonio, el testamento o el convenio en que conste la obligación
de darlos; o bien se acredite por cualquiera de los medios que consigna
la Ley, la situación jurídica concreta generadora del deber o de la
obligación;
II.- Que se acredite la necesidad de recibirlos.
La necesidad siempre se presume en tratándose de menores e
incapaces, salvo prueba en contrario.
III.- Que se justifique la posibilidad económica del demandado.”
“Artículo 690.- Satisfechos los requisitos, sin audiencia de la
contraparte, el Juez procederá de la forma siguiente:
I.- Si encontrare fundada la solicitud, fijará la pensión provisional,
la que no excederá del cincuenta por ciento de los ingresos del deudor,
reservándose la posibilidad de su modificación, a la valoración de
pruebas rendidas en el sumario por ambas partes, con el fin de
establecer en definitiva la proporcionalidad de la misma;
II.- Mandará requerir de pago al deudor por el importe de la
pensión fijada y por la garantía de las que se sigan venciendo. De no
efectuarse el pago o garantizarse el de las pensiones que se sigan
venciendo, se procederá al embargo de bienes propiedad del deudor,
observando al respecto las reglas que sobre el secuestro judicial
establece este Código, en la inteligencia de que si el embargo recayere
sobre sueldos, el secuestro quedará perfecto girando oficio al
empleador del deudor, con los apercibimientos de Ley, para que
proceda a las retenciones que se le ordenen y las ponga a disposición
del acreedor, haciéndole saber que en el caso de liquidación de su
trabajador por renuncia o separación del cargo, deberá retener el
cincuenta por ciento de su importe, para garantizar las pensiones
futuras, y

18
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

III.- Hecho el pago, garantizado el de las


pensiones futuras o trabado el embargo, se
procederá a ventilar la controversia conforme al
procedimiento ordinario.”

“Artículo 692.- Si la posibilidad del deudor se limita a bienes y se


embargaren éstos, de no verificar el pago:
I.- Se procederá al remate de los bienes, conforme a las
disposiciones que establece este Código;
II.- Si el embargo y remate tiene por objeto bienes raíces, el
Juez, a petición del acreedor o de oficio, ordenará inmediatamente al
Registrador Público de la Propiedad que inscriba el embargo y que le
remita el certificado de gravámenes; y al Director del Periódico Oficial
que publique el o los edictos necesarios;
III.- El Registrador Público de la Propiedad y el Director del
Periódico Oficial respectivamente, cumplirán sin demora lo dispuesto en
la fracción anterior, y le informarán al Juez sobre el importe de la
inscripción, del certificado de gravámenes y de la publicación del o de
los edictos, y
IV.- El Juez, una vez recibidos la constancia de haberse inscrito
el embargo, el certificado de gravámenes y el ejemplar del Periódico
Oficial en que se haya hecho la publicación, remitirá la cuenta de esos
derechos a la Oficina Fiscal correspondiente, para que la cobre al
deudor de los alimentos en la vía económica coactiva.”

“Artículo 693.- Al rematarse los bienes embargados en ejecución


de la resolución que decrete los alimentos provisionales o definitivos, se
aplicarán las disposiciones siguientes:
I.- El acreedor alimentista podrá pedir y el Juez deberá ordenar
que si después de pagadas las cantidades adeudadas, existe un
remanente, éste se coloque en una Institución Financiera, en
inversiones sin riesgo, para que con los frutos, de ser suficientes, se

19
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

garantice el suministro mensual de la pensión alimenticia que haya sido


fijada a cargo del demandado, y
II.- Una vez extinguida la obligación que dio origen a la pensión,
el capital depositado será devuelto por orden del Juez al deudor
alimentista.”

De ese sistema, el quejoso tachó concretamente de


inconstitucional, la manera en que se fija la pensión alimenticia
provisional en el mencionado juicio, así como la autorización de
embargar bienes propiedad de aquel en contra del cual se decreta, si
no se efectúa el pago correspondiente o garantiza el pago de las
pensiones que se sigan venciendo.

La razón por la que se reclama la inconstitucionalidad, obedece


a que la fijación de la pensión alimenticia provisional, y en su caso, el
embargo de los bienes para garantizar su pago, se realiza sin previa
audiencia de la parte en contra de la cual se decreta dicha pensión, lo
cual a decir del quejoso, transgrede directamente lo dispuesto en el
segundo párrafo del artículo 14 constitucional.

Este argumento fue desestimado por la Juez de Distrito al


considerar, en esencia, que la fijación de la pensión alimenticia
provisional, y en su caso, el embargo correspondiente, constituyen
actos de molestia que no requieren satisfacer la garantía de audiencia,
en tanto que basta con fundar y motivar debidamente la orden
respectiva.

En el escrito de agravios, el recurrente básicamente señala que


es errónea la determinación de la Juez de Distrito, ya que se trata de
actos privativos que requieren satisfacer la garantía de audiencia.

20
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

En ese orden de ideas, para dar respuesta a los


agravios, es preciso dejar en claro qué diferencia
existe entre un acto de molestia y un acto privativo,
para que en base a ello, se pueda determinar qué características
revisten los actos que regulan los preceptos combatidos, a fin de
determinar si deben o no satisfacer la garantía de audiencia.

Así, la primera interrogante a resolver es la siguiente:

¿Qué diferencia existe entre un acto de molestia y un acto


privativo?
Establecer esa diferencia es fundamental, pues la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, en sus artículos 14 y 16,
regula de manera diversa los actos privativos y los actos de molestia.

En efecto, los preceptos citados disponen en lo conducente, lo


siguiente:

“Art. 14.- A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de


persona alguna.
Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades,
posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales
previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades
esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con
anterioridad al hecho.
[…]”

Art. 16.- Nadie puede ser molestado en su persona, familia,


domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito
de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del
procedimiento.
[…]”

21
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

Como se advierte, mientras el artículo 14 de la Carta Magna,


regula los actos privativos exigiendo de manera ineludible el respeto a
la garantía de audiencia, la cual sólo se cumple cuando el acto en
cuestión se emite en un juicio en el que se cumplan las formalidades
esenciales del procedimiento, el artículo 16 regula los actos de
molestia de manera diversa, pues al respecto sólo exige que éstos
provengan de autoridad competente que funde y motive por escrito la
causa que da origen al acto.

Sobre la diferencia que existe entre un acto de molestia y un acto


privativo, esta Suprema Corte de Justicia de la Nación ya se ha
pronunciado de manera reiterada, indicando al respecto, que un acto
privativo es aquél que produce como efecto la disminución,
menoscabo o supresión definitiva de un derecho del gobernado; en
cambio, un acto de molestia, a pesar de constituir una afectación a la
esfera jurídica del gobernado, sólo restringe de manera provisional o
preventiva un derecho, con el objeto de proteger determinados bienes
jurídicos.

No obstante, al analizar ese aspecto, es importante tener en


consideración cuál es la finalidad del acto en sí mismo, pues ello
permitirá decidir cuál es la naturaleza del acto, es decir, si es privativo
o de molestia.

En ese orden de ideas, no basta que un acto de autoridad


produzca una afectación en el ámbito jurídico de una persona para
que de manera inmediata sea considerado como un acto de carácter
privativo, pues para ello, es preciso verificar que esa afectación tiene
un carácter definitivo; y que además, esa es precisamente la finalidad
22
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

del acto, pues de no ser el caso, se estará en


presencia de un acto de molestia.

Lo anterior encuentra apoyo en la jurisprudencia P./J. 40/96,


cuyo rubro es: “ACTOS PRIVATIVOS Y ACTOS DE MOLESTIA.
ORIGEN Y EFECTOS DE LA DISTINCIÓN.”10
Como se indicó, es importante destacar que al analizar si un acto
produce como efecto la disminución, menoscabo o supresión definitiva
10
“Época: Novena Época
Registro: 200080
Instancia: Pleno
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo IV, Julio de 1996
Materia(s): Común
Tesis: P./J. 40/96
Página: 5
ACTOS PRIVATIVOS Y ACTOS DE MOLESTIA. ORIGEN Y EFECTOS DE LA DISTINCIÓN. El
artículo 14 constitucional establece, en su segundo párrafo, que nadie podrá ser privado de la vida,
de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los
tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del
procedimiento y conforme a las leyes expedidas con anterioridad al hecho; en tanto, el artículo 16
de ese mismo Ordenamiento Supremo determina, en su primer párrafo, que nadie puede ser
molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento
escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento. Por
consiguiente, la Constitución Federal distingue y regula de manera diferente los actos privativos
respecto de los actos de molestia, pues a los primeros, que son aquellos que producen como
efecto la disminución, menoscabo o supresión definitiva de un derecho del gobernado, los autoriza
solamente a través del cumplimiento de determinados requisitos precisados en el artículo 14, como
son, la existencia de un juicio seguido ante un tribunal previamente establecido, que cumpla con
las formalidades esenciales del procedimiento y en el que se apliquen las leyes expedidas con
anterioridad al hecho juzgado. En cambio, a los actos de molestia que, pese a constituir afectación
a la esfera jurídica del gobernado, no producen los mismos efectos que los actos privativos, pues
sólo restringen de manera provisional o preventiva un derecho con el objeto de proteger
determinados bienes jurídicos, los autoriza, según lo dispuesto por el artículo 16, siempre y cuando
preceda mandamiento escrito girado por una autoridad con competencia legal para ello, en donde
ésta funde y motive la causa legal del procedimiento. Ahora bien, para dilucidar la
constitucionalidad o inconstitucionalidad de un acto de autoridad impugnado como privativo, es
necesario precisar si verdaderamente lo es y, por ende, requiere del cumplimiento de las
formalidades establecidas por el primero de aquellos numerales, o si es un acto de molestia y por
ello es suficiente el cumplimiento de los requisitos que el segundo de ellos exige. Para efectuar esa
distinción debe advertirse la finalidad que con el acto se persigue, esto es, si la privación de un
bien material o inmaterial es la finalidad connatural perseguida por el acto de autoridad, o bien, si
por su propia índole tiende sólo a una restricción provisional.
Amparo en revisión **********. **********. 24 de octubre de 1995. Mayoría de diez votos. Ponente:
José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretaria: Susana Alva Chimal.
Amparo en revisión **********. **********. 24 de octubre de 1995. Mayoría de diez votos. Ponente:
José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretaria: Felisa Díaz Ordaz Vera.
Amparo en revisión **********. **********. 24 de octubre de 1995. Mayoría de diez votos. Ponente:
José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretaria: Susana Alva Chimal.
Amparo en revisión **********. **********. 24 de octubre de 1995. Mayoría de diez votos. Ponente:
José de Jesús Gudiño Pelayo. Secretaria: Felisa Díaz Ordaz Vera.
Amparo en revisión **********. **********. 30 de octubre de 1995. Mayoría de nueve votos. Ponente:
Juventino V. Castro y Castro. Secretario: Teódulo Angeles Espino.
23
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

de un derecho del gobernado, debe atenderse a la finalidad que


persigue el acto, pues esa finalidad juega un papel preponderante en
la distinción de un acto privativo y uno de molestia.

Se afirma lo anterior, pues no se debe perder de vista que


existen actos que sin tener como finalidad inmediata la disminución,
menoscabo o supresión definitiva de un derecho, si los restringen por
un determinado lapso de tiempo.

Luego, si esa restricción temporal no puede resarcirse de


ninguna manera, ello puede conducir a considerar que al menos por
ese lapso de tiempo, existió una disminución, menoscabo o supresión
definitiva de derechos.

Así, aunque existen actos que pueden causar una afectación de


carácter irreparable, y debido a esa irreparabilidad pueden ser motivo
de análisis inmediato a través del juicio de amparo indirecto, esa
irreparabilidad en la supresión o restricción de derechos, no debe
tomarse como referencia para distinguir un acto de molestia de uno
privativo, sino que en todo caso, debe atenderse a la finalidad que
persigue el acto en sí mismo, pues como ya se indicó, los actos de
molestia pueden llegar a restringir uno o varios derechos con el objeto
de proteger otros bienes o derechos.

En tal virtud, debe concluirse que sólo cuando un acto tiene


como fin connatural privar de manera definitiva de un bien material o
inmaterial al gobernado, se estará en presencia de un acto privativo
que requiere cumplir con la garantía de audiencia a que alude el
El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el veinticuatro de junio en curso, aprobó, con el
número 40/1996, la tesis de jurisprudencia que antecede. México, Distrito Federal, a veinticuatro de
junio de mil novecientos noventa y seis.”

24
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

artículo 14 constitucional, no obstante, si la finalidad


connatural del acto no es privar al gobernado de algún
bien material o inmaterial, aún y cuando en su
aplicación cause una afectación que pudiera considerarse como
irreparable, se estará en presencia de un acto de molestia regulado
por el artículo 16 constitucional.

Ahora bien, partiendo de la diferencia que existe entre un acto


privativo y un acto de molestia, la siguiente interrogante a dilucidar es
la siguiente:

Los actos que se regulan en los preceptos combatidos,


concretamente la determinación que fija la pensión alimenticia
provisional y la orden que autoriza el embargo para garantizar el
pago de la misma ¿son actos privativos o son actos de molestia?

Para responder esta interrogante, es preciso analizar de manera


independiente la determinación que fija una pensión alimenticia
provisional y la orden que autoriza el embargo para garantizar el pago
de la misma, ya que se trata de actos diversos.

Así, en primer término se analizará la determinación que fija la


citada pensión y con posterioridad se analizará el embargo, lo que se
realiza de la siguiente manera:

Pensión alimenticia provisional, ¿es un acto de molestia o


un acto privativo?

Para dar respuesta a esta interrogante, debe decirse que la


pensión alimenticia provisional, siempre encuentra su origen en un
25
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

juicio de alimentos cuya finalidad principal, una vez acreditado el


derecho a recibirlos, es que se fije una pensión alimenticia definitiva a
cargo del demandado y en favor del actor.

La pensión alimenticia que se persigue al finalizar el juicio, se


considera “definitiva”, en tanto que es la que resuelve el fondo del
negocio del juicio de alimentos, es decir, es aquella que determina la
pensión que el deudor debe pagar al acreedor alimentario después de
analizar las circunstancias concretas del caso, conforme al principio de
proporcionalidad que rige los alimentos; por tanto, es definitiva, en la
medida en que es la que regirá el monto de los alimentos que el
deudor alimentario debe dar al acreedor, hasta en tanto no cambien
las circunstancias que dieron origen a la misma, pues no se debe
perder de vista que ese tipo de determinación no causa estado y
puede variarse si cambian las circunstancias que imperaban cuando
se fijó.

En cambio, la pensión alimenticia provisional, es aquella que


el juzgador fija de manera cautelar para garantizar la subsistencia
de aquel que solicita los alimentos, hasta en tanto se determina el
monto de la pensión alimenticia definitiva; es decir, es provisional,
en tanto que su vigencia es limitada.

En efecto, aunque ambas pensiones se dictan en el mismo juicio,


rigen o gobiernan en momentos distintos, pues mientras la pensión
alimenticia provisional busca asegurar la subsistencia de aquel
que solicita los alimentos durante el desarrollo del proceso, la
definitiva busca la subsistencia posterior al mismo, de tal suerte que
cuando se fija o se niega la pensión alimenticia definitiva, la pensión

26
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

alimenticia provisional pierde su vigencia11, pues


nunca pueden regir de manera simultánea.
De conformidad con la legislación del Estado de
Puebla, para ejercer la acción correspondiente al pago de alimentos, el
actor en términos de lo dispuesto en el numerales 8, 99, fracción II y
101 del Código de Procedimientos Civiles de esa Entidad Federativa 12,
requiere demostrar que tiene interés para deducir esa acción, razón
11
Aquí es importante recordar que el simple hecho de que la pensión alimenticia provisional pierda
su vigencia con el dictado de sentencia que determina el monto de la pensión alimenticia definitiva,
no necesariamente implica que la provisional cese de manera inmediata sus efectos, al respecto se
debe tener en consideración lo que determinó esta Primera Sala al resolver la contradicción de
tesis 192/2013, en la cual emitió la jurisprudencia siguiente:
“Época: Décima Época
Registro: 2005045
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 1, Diciembre de 2013, Tomo I
Materia(s): Común
Tesis: 1a./J. 92/2013 (10a.)
Página: 399
PENSIÓN ALIMENTICIA PROVISIONAL. NO CESA EN SUS EFECTOS CON EL MERO
DICTADO DE LA SENTENCIA QUE LOS FIJA EN DEFINITIVA, PUES DEBEN APRECIARSE
TANTO LOS YA PRODUCIDOS COMO LOS QUE PUEDE SEGUIR GENERANDO. La causal de
improcedencia prevista en el artículo 73, fracción XVI de la Ley de Amparo (en vigor hasta el 2 de
abril de 2013), debe implicar la desaparición total de la violación de los derechos transgredidos con
el acto reclamado; en consecuencia, para su actualización, es preciso que los efectos de la
violación reclamada desaparezcan en su totalidad, de modo que ya no sea posible cumplir con el
objetivo buscado en el amparo. En esa virtud, el dictado de la sentencia que fija la pensión
definitiva, no es suficiente para considerar que cesaron los efectos de la provisional, pues si se
tiene en cuenta que los alimentos son de tracto sucesivo e indispensables para la subsistencia, los
efectos de la pensión provisional deben analizarse en dos sentidos, pues por un lado deben
tenerse en cuenta los que se produjeron desde el momento en que se emitió, hasta el dictado de la
sentencia que fija la definitiva; y por otro, aquellos que a pesar de ese dictado se pueden seguir
generando. Así, viendo hacia el pasado, es dable afirmar que la pensión alimenticia definitiva no
extingue los efectos que la provisional ya ha producido, pues al ser autónoma e independiente de
ésta, no elimina las violaciones a los derechos humanos que a través de la provisional se hayan
cometido y reclamado en el amparo, por tanto, no puede considerarse que la finalidad perseguida
en el juicio constitucional carezca de objeto. En efecto, si se tiene en cuenta que la parte acreedora
generalmente pretenderá combatir esa determinación en el amparo, argumentando que la pensión
es deficiente, y que por su parte, el deudor puede alegar que es excesiva o que no debió
concederse por no estar demostrado el vínculo en que la actora sustentó su pretensión, es claro
que ante esa posibilidad de reclamos, no puede considerarse que la determinación que fija la
pensión definitiva prive de sentido el análisis constitucional de la provisional, pues la pensión
definitiva en modo alguno erradica las violaciones cometidas a través de la decisión que fija los
alimentos de manera provisional, lo cual sí puede ocurrir con la concesión del amparo, de manera
que en caso de actualizarse una causa de improcedencia ésta no es la relativa a la cesación de
efectos. Por otro lado, viendo hacia el futuro, debe decirse que si bien esta Primera Sala ha
señalado que la pensión provisional cesa con el mero dictado de la sentencia que fija la definitiva,
pues la provisional subsiste hasta el momento en que se dicta la sentencia que resuelve la
controversia planteada, esta afirmación debe entenderse desde un punto de vista meramente
formal, mas no material, pues aunque formalmente el dictado de la sentencia que fija en definitiva
los alimentos, sustituye a la resolución que los establece de manera provisional, ello no siempre es
así desde el punto de vista material, pues como los alimentos son de tracto sucesivo, los efectos
materiales de la pensión provisional sólo pueden dejar de producirse cuando la pensión definitiva
27
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

por la que en términos de lo dispuesto en el numeral 195 del propio


ordenamiento13, a su demanda debe acompañar las pruebas
justificativas de su acción.

Entre esas pruebas debe acompañar aquellas que demuestren el


vínculo que tiene con la parte demandada y en el cual sustenta su
pretensión de tener derecho a recibir alimentos, así como las
ya es susceptible de ejecución.
Contradicción de tesis **********. Suscitada entre el Tribunal Colegiado del Décimo Circuito y el
Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Séptimo Circuito. 3 de julio de 2013. La votación se
dividió en dos partes. Mayoría de cuatro votos por lo que se refiere a la competencia. Disidente:
José Ramón Cossío Díaz. Unanimidad de cinco votos en cuanto al fondo. Ponente: Jorge Mario
Pardo Rebolledo. Secretaria: Mercedes Verónica Sánchez Miguez.
Tesis de jurisprudencia 92/2013 (10a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en
sesión de fecha veintiocho de agosto de dos mil trece.
Esta tesis se publicó el viernes 6 de diciembre de 2013 a las 06:00 horas en el Semanario Judicial
de la Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 9 de
diciembre de 2013, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario
19/2013.”.
12
“Artículo 8.- Pueden iniciar los procedimientos a que se refieren los artículos anteriores, o
intervenir en ellos, por sí o por medio de sus representantes, las personas que tengan interés en el
objeto de esos procedimientos o un interés contrario.”

“Artículo 99.- Son presupuestos procesales:


I.- La competencia;
II.- El interés jurídico;
III.- La capacidad;
IV.- La personalidad;
V.- La legitimación;
VI.- La presentación de una demanda formal y substancialmente válida, y
VII.- Cualquier otro que sea necesario para la existencia de la relación jurídica entre las partes
establecido por las leyes.”

“Artículo 101.- El interés jurídico es la necesidad en que se encuentra el actor de obtener de la


autoridad judicial la declaración o constitución de un derecho, o la imposición de una condena, ante
la violación o desconocimiento de ese derecho.
El interés jurídico en el demandado es la potestad para oponerse, allanarse o transigir cuando así
lo permita la Ley, sobre las pretensiones del actor.”

13
“Artículo 195.- Con la demanda deberán acompañarse:
I.- El o los documentos que acrediten la personalidad del demandante, en caso de que éste
comparezca en nombre de otra persona;
II.- El o los documentos fundatorios de la acción;
III.- Los demás documentos que tiendan a justificar los hechos constitutivos de la acción;
IV.- Las fotografías, registros electrónicos, audio y videocintas, cintas cinematográficas o cualquier
otro medio aportado por la ciencia y la tecnología, que permita de cualquier forma comprobar un
hecho y en su oportunidad, aportando los instrumentos idóneos para su reproducción;
acompañados de una copia para la contraria.
Cuando los medios a que se refiere el párrafo anterior, sólo puedan apreciarse mediante un
sistema de reproducción, quien los ofrezca, deberá revelar en forma concreta y clara en su escrito
de demanda, su contenido.
V.- Copia simple del escrito de demanda y de los documentos que acompañen a la misma. Si los
demandados fueren varios, se acompañará un ejemplar para cada uno de ellos, y
VI.- Copia simple para correr agregada a los autos de los documentos que se exhiban.”

28
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

tendientes a acreditar que tiene necesidad de ellos, y


de ser posible, aquellas que acrediten que el
demandado está en posibilidad de otorgárselos14.

Estas pruebas resultan importantes, porque teniendo en cuenta


que los alimentos, en términos de lo dispuesto en los numerales 498 y
499 del Código Civil para el Estado de Puebla15, comprenden la
comida, el vestido, la habitación y la asistencia en casos de
enfermedad, y que tratándose de menores también abarcan los gastos
necesarios para su educación básica y para proporcionarle algún
oficio, arte o profesión que resulte adecuado para su subsistencia, es
evidente que dichos alimentos resultan de tracto sucesivo y son
indispensables para la subsistencia digna de aquel que tiene derecho
a ellos.

Por ese motivo, cuando en un juicio se reclama el pago de


alimentos, solicitando una pensión alimenticia provisional y en su
momento una definitiva, y el actor demuestra el vínculo que lo une al
demandado, en el cual sustenta su derecho a recibir alimentos, en
cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 690 del código adjetivo civil
14
“Artículo 688.- En la demanda de alimentos podrá pedirse que se fijen provisionalmente y para
ello se requiere:
I.- Que se exhiban documentos comprobantes del parentesco o del matrimonio, el testamento o el
convenio en que conste la obligación de darlos; o bien se acredite por cualquiera de los medios
que consigna la Ley, la situación jurídica concreta generadora del deber o de la obligación;
II.- Que se acredite la necesidad de recibirlos.
La necesidad siempre se presume en tratándose de menores e incapaces, salvo prueba en
contrario.
III.- Que se justifique la posibilidad económica del demandado.”

15
“Artículo 497.- Los alimentos comprenden comida, vestido, habitación y asistencia en caso de
enfermedad y, en el supuesto del artículo 499, libros y material de estudio necesarios.”

“Artículo 498.- Respecto de los menores los alimentos comprenden, además, los gastos
necesarios para la educación primaria y secundaria del alimentista, y para proporcionarle algún
oficio, arte o profesión, que resulte adecuado para la subsistencia del deudor alimentario.

Artículo 499.- Los descendientes que al adquirir la mayoría de edad estén estudiando una carrera,
tienen derecho a recibir alimentos, hasta que obtengan el título correspondiente, si realizan sus
estudios normalmente y sin interrupción.”

29
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

de esa Entidad Federativa, si el juzgador encuentra fundada la


solicitud, a fin de preservar una subsistencia de quien los pide, podrá
fijar una pensión alimenticia provisional a cargo del demandado,
reservándose su posibilidad de modificación, a la valoración de las
pruebas rendidas en el sumario por ambas partes, pues del resultado
de la valoración de esas pruebas, decidirá si el actor realmente tiene
derecho a ella, estableciendo en su caso, el monto pensión alimenticia
definitiva.

Ahora bien, si la pensión alimenticia provisional, como su nombre


lo indica, sólo busca garantizar la subsistencia del acreedor hasta en
tanto se resuelve si es o no procedente la pensión alimenticia definitiva
y, en su caso, el monto de ésta, es evidente que se trata de una
medida cautelar cuya finalidad no es privar de manera definitiva
los derechos del deudor, por tanto no puede considerarse como
un acto privativo.

Es importante señalar que no pasa inadvertido para esta Primera


Sala, el hecho de que con dicha medida se pueden causar perjuicios
irreparables al deudor, en tanto que incide directamente en el
patrimonio de aquél a quien se impone, y esa afectación no tiene
marcha atrás.

En efecto, mientras se decide si el actor tiene o no derecho a la


pensión alimenticia definitiva y, en su caso, el monto de ésta, el
demandado tiene la obligación de proporcionar la pensión alimenticia
provisional que en ese caso se haya fijado, pensión que
necesariamente afecta de manera irreversible el patrimonio del
deudor, ya que se verá obligado a proporcionar la cantidad que el
juzgador -en base a los documentos y pruebas que se acompañan a la
30
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

demanda- haya considerado de manera preliminar,


como un monto indispensable para satisfacer las
necesidades del acreedor alimentario.

Ahora bien, a pesar de que la afectación tiene un carácter


irreversible, en tanto que en el juicio en cuestión, el demandado ya no
podrá recuperar la parte de su patrimonio que haya requerido emplear
para satisfacer la pensión alimenticia provisional que le fue impuesta,
pues al resolverse la contradicción de tesis **********, esta Primera
Sala determinó que el monto de los alimentos decretados de manera
provisional son de orden público e interés social, y por tanto no
pueden ser reintegrados al deudor alimentario aun cuando éste
acredite que el acreedor no tenía necesidad de ellos, ya que se
presumen que el monto de los alimentos se consume de manera
irreparable.

En efecto, de esa contradicción derivó la jurisprudencia 1a./J.


42/2011, misma que lleva por rubro: “ALIMENTOS PROVISIONALES.
NO PROCEDE LA DEVOLUCIÓN DE LAS CANTIDADES
DESCONTADAS AL DEUDOR, AUN CUANDO EL ACREEDOR NO
DEMOSTRÓ EN EL JUICIO LA NECESIDAD DE RECIBIRLAS.” 16
16
“Época: Novena Época
Registro: 161140
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo XXXIV, Septiembre de 2011
Materia(s): Civil
Tesis: 1a./J. 42/2011
Página: 33
ALIMENTOS PROVISIONALES. NO PROCEDE LA DEVOLUCIÓN DE LAS CANTIDADES
DESCONTADAS AL DEUDOR, AUN CUANDO EL ACREEDOR NO DEMOSTRÓ EN EL JUICIO
LA NECESIDAD DE RECIBIRLAS. Los alimentos decretados de manera provisional participan de
las características de orden público e interés social de la pensión alimenticia definitiva, por lo que
no deben ser reintegrados al deudor alimenticio aun cuando en el juicio el acreedor no haya
probado la necesidad de recibirlos o se haya disminuido el monto de la pensión alimenticia. Lo
anterior se robustece si consideramos que las cantidades entregadas han sido consumidas de
manera irreparable en satisfacer las necesidades del acreedor. Por mayoría de razón, no deben
ser reintegrados los alimentos decretados de manera provisional, si se reclama su devolución a
través de la acción de enriquecimiento ilegítimo pues para que éste se configure es imprescindible
31
AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

Lo cierto es que el simple hecho de que la afectación jurídica que


sufre aquél a quien se impone el pago de una pensión alimenticia
provisional sea irreparable; no puede conducir a considerar que se
trata de un acto privativo, pues la finalidad connatural de la pensión
alimenticia provisional, no es privar al acreedor de su propiedad, sino
que busca proteger de manera provisional la subsistencia del
acreedor, por tanto, si la pensión alimenticia provisional, no busca
afectar de manera definitiva la propiedad del deudor, no puede
considerarse que se trata de un acto respecto del cual debe reinar la
garantía de audiencia prevista en el artículo 14 constitucional.

En efecto, al fijar la pensión alimenticia provisional, el juzgador


no sólo busca asegurar la subsistencia de aquél que solicita los
alimentos, sino que da efectividad al derecho fundamental de acceder
a un nivel de vida adecuado, el cual es reconocido en el artículo 11,
apartado 1, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales17, y es trascendental en la dignidad de las personas, pues
más allá de contribuir a que las personas tengan un nivel de vida
adecuado, éste es indispensable para la subsistencia misma de las

que no exista una causa jurídica, contractual o extracontractual que lo justifique. Por lo que, si los
alimentos fueron entregados en virtud de una determinación judicial, la cual tiene como fundamento
un deber legal, es innegable que existe una causa jurídica que justifica dicho desplazamiento
patrimonial.
Contradicción de tesis **********. Entre las sustentadas por el Segundo Tribunal Colegiado en
Materia Civil del Séptimo Circuito y el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer
Circuito. 23 de marzo de 2011. Mayoría de tres votos. Ausente: José Ramón Cossío Díaz.
Disidente: Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana
María Ibarra Olguín.
Tesis de jurisprudencia 42/2011. Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en sesión de
fecha seis de abril de dos mil once.”

17
“Artículo 11
1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de
vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a
una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán medidas
apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la importancia
esencial de la cooperación internacional fundada en el libre consentimiento.”

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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

personas, en tanto que a través de él, se logra la


satisfacción de las necesidades más básicas.

En consecuencia, si la pensión alimenticia provisional sólo busca


asegurar la efectividad de los alimentos de aquél que los solicita, es
evidente que sólo se trata de una medida cautelar que no persigue en
sí misma privar de un derecho material o inmaterial al deudor, por
tanto aún y cuando pueda causar una afectación definitiva en su
derecho de propiedad, no puede considerarse un acto privativo
respecto del cual sea dable observar la garantía de audiencia, máxime
cuando la afectación que produce esa medida finalmente puede ser
cancelada o modificada con el dictado de la sentencia definitiva, en la
que una vez satisfecha la garantía de audiencia, el juzgador con base
en lo alegado y las pruebas aportadas, determinará si el actor tiene o
no derecho a recibir alimentos por parte del demandado y en su caso,
el monto de los mismos, conforme al principio de proporcionalidad que
rige la institución.

En esa tesitura, si la pensión alimenticia provisional, sólo


constituye una medida cautelar que busca proteger la subsistencia del
acreedor en tanto se fija la pensión alimenticia definitiva, de ninguna
manera puede considerarse un acto privativo.

Por ese motivo, para determinar si se está en presencia de un


acto privativo o de molestia, es importante verificar cuál es la finalidad
del acto en sí mismo, pues si el acto no tiene como finalidad
connatural privar de manera definitiva un derecho, no puede llegar a
considerarse un acto privativo.

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Siguiendo esa lógica, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia


de la Nación, ha señalado de manera genérica que las medidas
cautelares no constituyen actos privativos, de ahí que si la pensión
alimenticia provisional sólo constituye una medida cautelar que busca
dar efectividad al derecho alimentario del acreedor, no puede llegar a
considerarse un acto privativo.

Al respecto resulta orientadora la jurisprudencia P./J. 21/98, cuyo


rubro es: “MEDIDAS CAUTELARES. NO CONSTITUYEN ACTOS
PRIVATIVOS, POR LO QUE PARA SU IMPOSICIÓN NO RIGE LA
GARANTÍA DE PREVIA AUDIENCIA.”18
18
“Época: Novena Época
Registro: 196727
Instancia: Pleno
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo VII, Marzo de 1998
Materia(s): Constitucional, Común
Tesis: P./J. 21/98
Página: 18
MEDIDAS CAUTELARES. NO CONSTITUYEN ACTOS PRIVATIVOS, POR LO QUE PARA SU
IMPOSICIÓN NO RIGE LA GARANTÍA DE PREVIA AUDIENCIA. Conforme a la jurisprudencia de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la garantía de previa audiencia, establecida en el
segundo párrafo del artículo 14 constitucional, únicamente rige respecto de los actos privativos,
entendiéndose por éstos los que en sí mismos persiguen la privación, con existencia
independiente, cuyos efectos son definitivos y no provisionales o accesorios. Ahora bien, las
medidas cautelares constituyen resoluciones provisionales que se caracterizan, generalmente, por
ser accesorias y sumarias; accesorias, en tanto la privación no constituye un fin en sí mismo; y
sumarias, debido a que se tramitan en plazos breves; y cuyo objeto es, previendo el peligro en la
dilación, suplir interinamente la falta de una resolución asegurando su eficacia, por lo que tales
medidas, al encontrarse dirigidas a garantizar la existencia de un derecho cuyo titular estima que
puede sufrir algún menoscabo, constituyen un instrumento no sólo de otra resolución, sino también
del interés público, pues buscan restablecer el ordenamiento jurídico conculcado desapareciendo,
provisionalmente, una situación que se reputa antijurídica; por lo que debe considerarse que la
emisión de tales providencias no constituye un acto privativo, pues sus efectos provisionales
quedan sujetos, indefectiblemente, a las resultas del procedimiento administrativo o jurisdiccional
en el que se dicten, donde el sujeto afectado es parte y podrá aportar los elementos probatorios
que considere convenientes; consecuentemente, para la imposición de las medidas en comento no
rige la garantía de previa audiencia.
Amparo en revisión **********. **********. 27 de febrero de 1995. Once votos. Ponente: Humberto
Román Palacios. Secretaria: Laura G. de Velasco de J. O’Farril.
Amparo en revisión **********. **********. 9 de julio de 1996. Once votos. Ponente: Sergio Salvador
Aguirre Anguiano. Secretario: Juan Carlos Cruz Razo.
Amparo en revisión **********. **********. 16 de mayo de 1996. Unanimidad de nueve votos.
Ausentes: Juventino V. Castro y Castro y Genaro David Góngora Pimentel. Ponente: Guillermo I.
Ortiz Mayagoitia. Secretario: Óscar Germán Cendejas Gleason.
Amparo en revisión **********. **********. 29 de enero de 1996. Unanimidad de diez votos. Ausente:
José Vicente Aguinaco Alemán. Ponente: Juan Díaz Romero. Secretario: Jacinto Figueroa
Salmorán.
Amparo directo en revisión **********. **********. 29 de septiembre de 1997. Unanimidad de diez
votos. Ausente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano. Ponente: Juan N. Silva Meza. Secretario:
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En las relatadas condiciones, se puede concluir


que la pensión alimenticia provisional al constituir una
medida cautelar que sólo busca garantizar la subsistencia del acreedor
mientras se decide en definitiva si procede establecer una pensión
alimenticia definitiva y, en su caso el monto de ésta, dicha medida no
constituye un acto privativo respecto del cual deba prevalecer la
garantía de audiencia previa, en tanto que se trata de un acto de
molestia que únicamente requiere encontrarse fundado y motivado en
los términos que establece el artículo 16 constitucional.

Lo antes señalado justifica plenamente el por qué la fijación de la


pensión alimenticia provisional no se trata de un acto privativo que
requiera cumplir con la garantía de audiencia a que alude el segundo
párrafo del artículo 14 constitucional; no obstante, como se mencionó
al inicio de este considerando, la inconstitucionalidad de los preceptos
combatidos, no sólo fue por considerar que la pensión alimenticia
provisional constituye un acto privativo violatorio de la garantía de
audiencia, sino que además, se señaló que la inconstitucionalidad en
cuestión, también radica en que la garantía de audiencia es violada al
permitir el embargo en bienes de aquél a quien se atribuye el carácter
de deudor, a fin garantizar el pago de la pensión alimenticia.

Atendiendo a lo anterior, se hace necesario responder la


siguiente interrogante:

Alejandro Villagómez Gordillo.


El Tribunal Pleno, en su sesión privada celebrada el veintiséis de febrero en curso, aprobó, con el
número 21/1998, la tesis jurisprudencial que antecede. México, Distrito Federal, a veintiséis de
febrero de mil novecientos noventa y ocho.

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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

¿El artículo 690 del Código de Procedimientos Civiles para


el Estado de Puebla, otorga audiencia al demandado antes de
autorizar el embargo que garantiza el pago de la pensión
alimenticia?

Para dar respuesta a esta interrogante, es preciso recordar que


el artículo 690 del Código de Procedimientos Civiles para el Estado de
Puebla dispone lo siguiente:

“Artículo 690.- Satisfechos los requisitos, sin audiencia de la


contraparte, el Juez procederá de la forma siguiente:
I.- Si encontrare fundada la solicitud, fijará la pensión provisional,
la que no excederá del cincuenta por ciento de los ingresos del deudor,
reservándose la posibilidad de su modificación, a la valoración de
pruebas rendidas en el sumario por ambas partes, con el fin de
establecer en definitiva la proporcionalidad de la misma;
II.- Mandará requerir de pago al deudor por el importe de la
pensión fijada y por la garantía de las que se sigan venciendo. De no
efectuarse el pago o garantizarse el de las pensiones que se sigan
venciendo, se procederá al embargo de bienes propiedad del deudor,
observando al respecto las reglas que sobre el secuestro judicial
establece este Código, en la inteligencia de que si el embargo recayere
sobre sueldos, el secuestro quedará perfecto girando oficio al
empleador del deudor, con los apercibimientos de Ley, para que
proceda a las retenciones que se le ordenen y las ponga a disposición
del acreedor, haciéndole saber que en el caso de liquidación de su
trabajador por renuncia o separación del cargo, deberá retener el
cincuenta por ciento de su importe, para garantizar las pensiones
futuras, y
III.- Hecho el pago, garantizado el de las pensiones futuras o
trabado el embargo, se procederá a ventilar la controversia conforme al
procedimiento ordinario.”

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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

De lo dispuesto en este precepto, se desprende


que si la parte actora satisface los requisitos del
artículo 688, los cuales consisten en: i) exhibir los
documentos comprobantes de la relación o situación jurídica
generadora del deber u obligación de proporcionar alimentos, ii)
acreditar la necesidad de recibirlos y iii) justificar la posibilidad
económica de la parte demandada; el juzgador, de encontrar fundada
la solicitud, no sólo fijará la pensión alimenticia provisional que no
excederá del cincuenta por ciento de los ingresos del deudor, sino que
además, mandará requerir de pago al deudor por el importe de la
pensión fijada y la garantía de las que se sigan venciendo, de modo
que de no efectuarse el pago o garantizarse el de las pensiones que
se sigan venciendo, se procederá al embargo de bienes propiedad del
deudor; embargo que se realiza sin dar garantía de audiencia al
deudor, pues de acuerdo con lo dispuesto en la fracción III del
precepto antes reproducido, sólo hasta que se hace el pago de la
pensión alimenticia provisional, se garantiza el pago de las pensiones
futuras o se traba el embargo, se procederá a ventilar la controversia
respectiva.

En esa virtud, es evidente que el embargo a que se refiere el


artículo en cuestión, se realiza sin audiencia de parte, porque como ya
se mencionó, ésta sólo se considera satisfecha si el afectado con el
acto, tiene conocimiento del juicio en que se emite y está en
posibilidad real y efectiva de alegar y ofrecer pruebas, antes de su
emisión.

Ahora bien, el simple hecho de que el embargo que se autoriza


para garantizar el pago de la pensión alimenticia provisional, se realice
sin audiencia de parte, no necesariamente implica una transgresión a
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AMPARO EN REVISIÓN 311/2015

lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 14 constitucional,


porque para ello, es preciso que se trate de un acto privativo, en tanto
que como ya se mencionó, a los actos de molestia, no les es exigible
la garantía de audiencia.

En esa medida, es necesario responder la siguiente interrogante.

El embargo que se autoriza para garantizar el pago de una


pensión alimenticia provisional ¿es un acto privativo o un acto de
molestia.

Si se tiene en consideración lo que antes se señaló sobre los


actos privativos y los actos de molestia, es dable afirmar que el
embargo en cuestión, no constituye un acto privativo respecto del cual
deba regir la garantía de audiencia a que alude el artículo 14
constitucional.

Ciertamente, no constituye un acto de carácter privativo en tanto


que si bien limita la propiedad de los bienes sujetos a ese gravamen,
lo cierto es que esa limitación sólo es temporal, en tanto que esa
limitación puede terminar si se paga la pensión alimenticia provisional
decretada y se garantiza de algún otro modo su pago de las
subsecuentes, incluso puede terminar sin haber causado una
afectación definitiva en los bienes embargados, si después de
desahogar y valorar las pruebas aportadas, el juzgador al momento de
dictar la sentencia correspondiente, determina que la parte actora no
tiene derecho a recibir alimentos por parte del demandado.

En esa medida, si el embargo no tiene como finalidad privar al


demandado de la propiedad del bien al afectado por esa medida, pues
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el bien embargado continúa siendo de su propiedad


en tanto no se determine proceder a su enajenación
por una orden judicial, es evidente que no puede
considerarse un acto privativo respecto del cual deba regir la garantía
de audiencia.

En efecto, el embargo que se ordena para garantizar el pago de


la pensión alimenticia, sólo constituye un acto de molestia, respecto
del cual cobra plena aplicación lo ordenado en el artículo 16
constitucional, en tanto que la afectación o restricción que se sufre en
el derecho de propiedad que se tiene sobre los bienes embargados,
sólo es provisional y busca proteger el derecho de subsistencia de
aquél en favor de quien se decreta la pensión alimenticia; por tanto,
ese embargo solo constituye una medida precautoria o cautelar
tendiente a asegurar el cumplimiento de la resolución judicial en
que se fija la pensión alimenticia, medida cautelar que se decreta
cuando el juzgador en base a los elementos aportados por la
actora, considera prima facie que es fundada su solicitud de
alimentos.

En efecto, esta medida precautoria o cautelar sólo se emite con


el objeto de asegurar que la pensión alimenticia decretada se hará
efectiva, ya que impide el ocultamiento de bienes que puedan o deban
servir para cubrir el monto de la misma.

En tales condiciones si con el mencionado embargo no se


extingue la propiedad del bien afectado por esa medida, pues ese bien
sigue siendo propiedad del deudor hasta en tanto no se proceda a su
enajenación por orden judicial, es evidente que el embargo en
cuestión no es un acto privativo, sino que constituye un simple acto de
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molestia al que si bien no le es exigible la garantía de audiencia, si


debe provenir de una autoridad judicial competente que funde y motive
por escrito la causa legal de su emisión.

En tales condiciones, dado que lo alegado en los agravios, es


infundado, lo que procede es confirmar la sentencia recurrida y negar
el amparo solicitado.

Por lo expuesto y fundado, se resuelve:

PRIMERO. En la materia de la revisión, se confirma la sentencia


recurrida.

SEGUNDO. La Justicia de la Unión no ampara ni protege a


**********, en contra de los artículos 688, 690, 692 y 693 del Código de
Procedimientos Civiles para el Estado de Puebla.

Notifíquese; con testimonio de la presente resolución,


devuélvanse los autos a su lugar de origen y, en su oportunidad,
archívese el presente toca como asunto concluido.

Así lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia


de la Nación, por unanimidad de cinco votos de los señores Ministros:
Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz quien se
reserva el derecho de formular voto concurrente, Jorge Mario Pardo
Rebolledo (Ponente), Olga Sánchez Cordero de García Villegas y
Presidente Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.

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Firman el Ministro Presidente de la Primera Sala


y el Ministro Ponente, con el Secretario de Acuerdos
quien autoriza y da fe.

PRESIDENTE DE LA PRIMERA SALA

MINISTRO ALFREDO GUTIÉRREZ ORTIZ MENA

PONENTE

MINISTRO JORGE MARIO PARDO REBOLLEDO

SECRETARIO DE ACUERDOS
DE LA PRIMERA SALA:

LIC. JUAN JOSÉ RUIZ CARREÓN

********** En términos de lo previsto en los artículos 3°, fracción II, 13, 14 y


18, de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública
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Gubernamental, en esta versión pública se suprime la información considerada


legalmente como reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos
normativos.

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