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Leonardo Pisano

Leonardo Pisano, conocido como Fibonacci, fue un matemático influyente de la Edad Media que introdujo el sistema de numeración indo-árabe en Europa y realizó importantes contribuciones al álgebra y la geometría. Nacido en 1170 en Pisa, su obra más destacada, 'Liber Abaci', sentó las bases para el uso del cálculo digital y la aritmética en el comercio. A través de sus escritos, Fibonacci ayudó a revivir el interés por las matemáticas en Europa y su legado sigue siendo relevante en la actualidad.
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Leonardo Pisano

Leonardo Pisano, conocido como Fibonacci, fue un matemático influyente de la Edad Media que introdujo el sistema de numeración indo-árabe en Europa y realizó importantes contribuciones al álgebra y la geometría. Nacido en 1170 en Pisa, su obra más destacada, 'Liber Abaci', sentó las bases para el uso del cálculo digital y la aritmética en el comercio. A través de sus escritos, Fibonacci ayudó a revivir el interés por las matemáticas en Europa y su legado sigue siendo relevante en la actualidad.
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Investigación puntos extra

“Leonardo Pisano”

Isabela Rodríguez Castillo.

Profesor: Lic. Luis Alfredo Urías Ruíz.

30 de Octubre de 2020.
Introducción

El matemático Leonardo Pisano “Fibonacci” fue uno de los matemáticos más

influyentes e importantes en la Edad Media. Llevó nuevos pensamientos a diferentes

partes del mundo. Con esta investigación lo que se quiere llegar es conocer a este

matemático y como influyo en las matemáticas.

Esta investigación está estructurada en Orígenes y Aportes. En los orígenes viene

su historia y sus tres famosos problemas. En los Aportes vienen diferentes

subapartados para cada aporte. Diferentes aportes como la numeración indo arábigo

ábaco, sucesión Fibonacci y sus diferentes libros.

Orígenes

Fibonacci, Leonardo da Pisa. Nació en 1170 probablemente en Pisa (ahora Italia) y

murió en 1250 posiblemente también en Pisa. Leonardo Pisano es mejor conocido por

su sobrenombre Fibonacci (figlio diBonacci, es decir, hijo de Bonacci). Fue hijo de

Guilielmo y miembro de la familia Bonacci. Fibonacci mismo utilizaba a veces el nombre

Bigollo.

Fibonacci nació en Italia, pero se educó en el norte de África donde su padre,

Guilielmo, ocupaba un cargo diplomático, que consistía en representar a los

mercaderes de la República de Pisa que comerciaban con Bugia, ahora llamada Bejaia,

un puerto mediterráneo en el nordeste de Argelia. El pueblo se encuentra en la

desembocadura del Wadi Soummam cerca del Monte Gouraya y el Cabo Carbón.

Fibonacci aprendió matemáticas en Bugia y viajó con su padre, reconociendo las

enormes ventajas de los sistemas matemáticos utilizados en los países que visitaban.
Fibonacci dejó de viajar hacia el año 1200 cuando regresó a Pisa. Ahí escribió varios

importantes textos que jugaron un papel importante para revivir antiguas habilidades

matemáticas e hizo significativas contribuciones propias.

Fibonacci vivió antes de que hubiera imprenta, de modo que sus libros eran

manuscritos y la única forma de obtener la copia de uno era copiándolo a mano. De

sus libros aún hay copias de algunos, dado que relativamente pocas copias

manuscritas pudieron ser producidas, somos afortunados de poder tener acceso a lo

que escribió. Sabemos, sin embargo, que escribió algunos otros textos, que

desafortunadamente están perdidos. Su libro sobre aritmética comercial Di minor guisa

se perdió, así como también su comentario sobre el Libro X, Elementos, de Euclides,

que contenía un tratamiento de los números irracionales que Euclides había enfocado

desde un punto de vista geométrico.

Podría pensarse que en una época en la que en Europa había poco interés en

cuestiones intelectuales, Fibonacci habría sido totalmente ignorado. Éste no era, sin

embargo, el caso, y un amplio interés en su trabajo sin duda alguna contribuyó

fuertemente a su importancia. Fibonacci fue contemporáneo de Jordanus, aunque aquél

era un matemático mucho más sofisticado y sus logros eran claramente reconocidos,

aunque eran las aplicaciones prácticas más que los teoremas abstractos las que lo

hicieron famoso entre sus contemporáneos.

El emperador del Sacro Imperio Romano era Federico II. Había sido coronado Rey

de Alemania en 1212 y después coronado Sacro Emperador Romano por el Papa en la


Basílica de San Pedro en Roma en noviembre de 1220. Federico II apoyaba a Pisa en

sus conflictos con Génova en el mar y con Lucca y Florencia en tierra, y pasó los años

hasta 1227 consolidando su poderío en Italia. El control de estado fue introducido en el

comercio y la manufactura, y se formaron servidores públicos en la Universidad de

Nápoles para supervisar estas actividades. Ésta fue fundada por Federico en 1224

precisamente para este fin.

Federico pronto supo de la obra de Fibonacci gracias a eruditos de su corte que

mantenían correspondencia con Fibonacci desde su regreso a Pisa alrededor de 1200.

Entre estos sabios se hallaba Michael Scotus, quien era astrólogo, Theodorus, el

filósofo de la corte, y Dominicus Hispanus, quien fue el que le sugirió a Federico que

conociese a Fibonacci, en ocasión de la reunión de la corte de Federico en Pisa hacia

1225.

Johannes de Palermo, otro miembro de la corte de Federico II presentó varios

problemas y desafíos al gran matemático Fibonacci. Tres de estos problemas fueron

resueltos por Fibonacci y dio soluciones en Flos que envió a Federico II.

Los tres problemas fueron los siguientes:

El primero, encontrar un número cuyo cuadrado, al sumarle o restarle cinco, dé otros

cuadrados. Leonardo parte de la siguiente identidad (a veces conocida como de

Fibonacci):
Si pudiéramos dar con dos números enteros m y n tales que el

problema tendría solución entera. Pero se puede demostrar (es cosa inmediata) que no

existen tales números, de modo que habremos de conformarnos con soluciones

racionales. Dividimos ambos miembros de la igualdad por y resulta:

Si, necesariamente es múltiplo de cuatro y . La última

identidad se transforma en . Uno de los factores del primer miembro

ha de ser múltiplo de cinco. Pongamos m=5, y entonces . El primer valor

de que hace de un cuadrado es . En consecuencia, , y el

número buscado es el siguiente (y es fácil comprobar que, efectivamente, cumple las

dos condiciones):

En el segundo problema se trata de hallar un número x para el

cual , utilizando para ello el libro X de los Elementos de Euclides. En

él se da una clasificación de los segmentos de la forma , ,

, (con m y p racionales). Leonardo demostró que la solución no puede ser


racional, ni tampoco ninguno de los irracionales antes señalados. Después encontró

una solución aproximada, que en notación actual es , y que fue la

mejor aproximación de una raíz irracional de una ecuación algebraica conseguida hasta

el momento.

El tercer problema es la historia de tres hombres se reparten al azar un capital. A

continuación, el primero aporta a un fondo común la mitad de su porción, el segundo un

tercio y el tercero un sexto. Después hacen con el fondo tres partes iguales, y cada cual

toma una para sí. ¿Cuánto tuvo cada uno en el primer reparto, si la cantidad final fue,

para el primero, la mitad del capital inicial, para el segundo la tercera parte y para el

tercero la sexta parte?

Leonardo toma como incógnita auxiliar u una de las tres partes en que se ha dividido

el fondo formado por las fracciones de las partes tomadas al azar. Si éstas son x, y y z,

y el capital total es c, tenemos las ecuaciones:

La solución entera más pequeña es


Aportes

Numeración indo arábigo

El sistema de numeración árabe, al igual que el sistema romano, tiene un número

limitado de cifras. El sistema romano consiste en siete cifras (I, V, X, L, C, D y M),

mientras que el sistema árabe tiene tres más (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 0). Pero la gran

diferencia no consiste en el cambio de las cifras, si no en su utilización. A diferencia de

las cifras romanas, que tienen un valor concreto por sí mismas, las cifras árabes varían

su valor real dependiendo de la posición que ocupan. De tal modo que, cuando

escribimos 123, el 1 representa cien, el 2 representa veinte y el 3 representa tres.

Además de esto, el sistema de numeración árabe introduce otro gran avance: la

existencia del 0. Ahora nos parece evidente que tiene que existir un número que no

tiene valor alguno, pero no tenía tanto sentido en la época romana.

Leonardo Fibonacci fue clave para dar a conocer este sistema de numeración. Él

pasó una larga temporada en Bujía, cerca de Argel, donde su padre era empleado de

aduana. Allí conoció a varias personas cuyo idioma materno era el árabe, de los que

aprendió su sistema de numeración y las ventajas de este. Una vez de vuelta a Italia,

tomó el sistema numérico árabe y lo tradujo en el tratado “Liber Abaci”.

Abaco

Su padre era un funcionario de la aduana en Argelia, por lo cual, Leonardo, pasó allí

gran parte de su infancia. La influencia de la cultura se haría sentir y pronto Leonardo

aprendería a emplear el ábaco, tal como lo usaban los indios.


Se les llama de esa manera porque fueron los árabes los que los llevaron a Europa,

aunque, su creación es patrimonio de la India. A la cultura india se le debe este invento

y asimismo el descubrimiento del 0. El ábaco es un tablero hecho de madera, alambres

y bolas que se utiliza para contar.

Sirve para efectuar operaciones aritméticas sencillas como ser suma, resta y

multiplicaciones Se lo considera por caso la herramienta de cálculo más antigua que

existe y que ha sido usada por diversas culturas. Los matemáticos indios lo crearon y

luego lo adoptaron los árabes

Por supuesto que hoy día puede parecer antiguo frente a las posibilidades que

tenemos, sin embargo, muchos padres y maestros lo siguen usando y sigue siendo un

gran método de enseñanza para los niños a instancias de sus primeras cuentas.

Sucesión Fibonacci

También, la sucesión Fibonacci, tal como se denomina a la infinita sucesión de

números naturales que comienza con el número 1 y 1 y desde ahí cada elemento

siguiente resultará de la suma de los dos que le anteceden, ha sido producto de la

mente de este brillante matemático. Por lo expuesto se lo considera además el primer

algebrista europeo.

Práctica de la Geometría

En el año 1220, alentado por la buena repercusión, produjo otra obra, Practica

Geometriae (Geometría Practica), esta vez, como nos indica su título, relacionada a la

geometría y a las proposiciones vertidas oportunamente por Euclides.


donde figuran una introducción vinculada a las proposiciones fundamentales de

Euclides, reglas para la medida de longitudes, áreas y volúmenes y la división de las

figuras, y las demostraciones de tales normas, con aplicaciones concretas y desarrollos

de cálculo que constituyen un útil complemento de la obra anterior. Está dividido en

siete capítulos en los que aborda problemas de geometría dimensional referente a

figuras planas y sólidas.

Siguiendo el ejemplo de los maestros griegos, Leonardo de Pisa modeló esta obra al

estilo de los Elementos de Euclides, y enseñando los procedimientos a seguir cuando

se quiere medir una superficie o un volumen o dividir una figura dada en partes sujetas

a condiciones propuestas, acompañó siempre su enseñanza con demostraciones y

cálculos debidamente desarrollados, a fin de poner de relieve que habla realizado

investigaciones semejantes a las contenidas en la Métrica de Herón de Alejandría.

Si bien esta obra de Fibonacci tenía un carácter exclusivamente didáctico, hay que

convenir que constituye uno de los principales tratados geométricos de la Edad Media.

Por otra parte, se encuentra en la misma obra una parte intermedia dedicada a una

teoría aritmética sobre los radicales cuadrados y cúbicos, aparte de un método para la

extracción de las raíces cuadrada y cúbica de un número dado. Merece también

destacarse en el libro de Fibonacci la exposición de los procedimientos ideados por

Arquitas de Tarento, Platón y Herón de Alejandría para duplicar el cubo, problema que

junto con el de la cuadratura del círculo y la trisección del ángulo, sedujo vanamente a

generaciones enteras de estudiosos.


Liber Abaci

Este fue hecho en 1202. El aporte del Liber Abaci resultó fundamental como modelo

de texto universitario y también para la elaboración de manuales de aritmética

destinados a los comerciantes. Entre tantísimos conceptos, el Liber Abaci, se ocupa del

cálculo digital, de las tablas de suma y de multiplicación, de las fracciones, de la

peculiar logística egipcia, fórmulas de las ecuaciones de segundo grado, entre otras

cuestiones. La relevancia que ostento el Liber Abaci hizo que todas las miradas se

dirigiesen a su autor y entre ellas estuvo también la del emperador Federico II, quien

hasta lo invitó a participar de su corte.

Al material así reunido le dio un orden, una unidad de método y una claridad de

enseñanza en el Liber Abaci (Libro del ábaco), que, como modelo de texto universitario,

sirvió también, por su caudal de ejemplos, para la compilación de manuales de

aritmética para uso de los comerciantes. Escrita en 1202 y ampliada en una segunda

redacción en 1228, la obra contiene quince capítulos. En el primero se expone la

numeración de las nueve cifras que Fibonacci llama "indias" y que, en efecto, son diez,

porque es necesario añadirles el cero "quod arabice zephirum apellatur".

En los capítulos siguientes Leonardo expone nociones suficientes sobre el cálculo

digital, tablas de adición y multiplicación, mostrando su uso para realizar las cuatro

operaciones con cifras de considerable extensión, y dando a conocer los criterios de

divisibilidad por dos, por tres y hasta trece, reuniendo en tablitas a propósito los

resultados de las divisiones por estos números de algunos enteros no superiores al

200.
En el sexto y el séptimo capítulos trata de las fracciones, del concepto y las

aplicaciones del mínimo común múltiplo y de una "tabula disgregationis" que,

enseñando la descomposición de buen número de fracciones ordinarias en

fundamentales, revela la persistencia de la logística egipcia. La segunda parte del libro,

Regla de Álgebra

"Regla de Álgebra", contiene las fórmulas para reconocer las ecuaciones de segundo

grado, con las demostraciones según el modo antiguo, mediante construcciones

geométricas, y numerosos problemas que se pueden resolver con ecuaciones o con

sistemas de ecuaciones reducibles a las de segundo grado. Este libro, que debe

considerarse como uno de los más importantes de aquella época por la influencia que

tuvo sobre la entonces renaciente conciencia científica occidental, le procuró al autor

vasta fama y fue por qué llamó la atención del emperador Federico II, que le invitó a su

corte.

El Libro de los Números Cuadrados

Consta de veinte proposiciones. Estas no consisten en una recopilación sistemática

de las propiedades de los números cuadrados, sino una selección de las propiedades

que llevan a resolver un problema de análisis indeterminado de segundo grado.

Otros

Entre otros textos de Fibonacci conocidos figura un comentario al libro de los

Elementos de Euclides. Se sabe también que compuso un Libro di merchatanti. Es


asimismo célebre por el descubrimiento de la denominada serie de Fibonacci, entre

cuyas propiedades cabe citar su recurrencia en numerosas formaciones orgánicas

naturales.

Conclusiones

Con la información recolectada se puede determinar que Fibonacci fue muy

importante para las matemáticas y en especial para el álgebra. Ayudo a que llevar

conocimientos de diferentes culturas en especial de la india. También gracias a el se

dieron a conocer la numeración indo-arábigo. Y hay muchos extraordinarios

conocimientos en todos sus libros que si se pudieron recuperar.

Bibliografías

Aznar, E. (2007). Fibonacci. IMU.

[Link]

Fibonacci: el hombre que introdujo la numeración árabe en Europa. (2011, 11 enero).

Recuerdos de Pandora. [Link]

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Prieto de Castro, C. (s. f.). Fibonacci, Leonardo da Pisa. Instituto de Matemáticas

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[Link]

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Rodriguez, A. L. (2017, junio). Biografía de Fibonacci. Grandes Aportes a las

Matemáticas. [Link]

Ruiza Fernández, M. T., & Tamaro, E. (2004). Biografia de Leonardo de Pisa

[Fibonacci]. Biografías y Vidas.

[Link]

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