UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTONOMA DE MEXICO
FACULTAD DE 000NTOLOGIA
CONCEPTOS BASICOS EN
EX ODONCIA
1 5 1
OVE PASA MENEO U TITULO Di:
CINO4ANO DIN TISPA
P SIS ENTA
MARIA 111.111 FLORES TORRES
mulo, O P. 0007
INDICE
Pág.
INTRODUCCION 1
CAPITULO 1, HISTORIA 1)E LA EXODONCIA 2
CAPITULO 2, INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES
DE LA EXODONCIA 17
CAPITULO 3, INSTRUMENTAL 23
Instrumental Básico 24
Instrumental Auxiliar 24
CAPITULO 4, EMPLEO DE ELEVADORES EN EXODONCIA 33
Principio de Palanca 35
Principio de Cuña 35
Principio de Trabajo (Rueda y Eje) 36
Casos en los que se utiliza el ele-
vador en dientes inferiores 36
Casos en los que se utiliza el ele-
vador en dientes superiores 39
Reglas para el uso de elevadores 40
Indicaciones de los elevadores 41
Contraindicaciones de los elevadores, 42
Peligro en el uso de elevadores 43
CAEllUE0 5, DIPELO DE UORCLES V% I ODOWIA 45
Dirección de las ramas del forceps, 47
Reglas pava utilizar forceps en
eodoncia. 53
Pág.
Fuerzas básicas ejercidas en la
exodoncia de los dientes supe--
riores en posición normal en el
arco. 54
Fuerzas básicas ejercidas en la
exodoncia de los dientes infe--
riores en posición normal en el
arco. 55
CAPITULO 6. HISTORIA CLINICA. 61
CAPITULO 7. ASEPSIA Y ANTISEPSIA 74
Esterilización 77
Métodos de desinfección 81
Lavado de manos 85
Desinfección de la cavidad bucal. 86
CAPITULO 8. ANESTESIA 88
Definición 89
Selección agente y técnica 89
Anestesia local 89
Propiedades farmacológicas de los
anestésicos 90
Métodos de anestesia local 91
Técnica de las inyecciones en el
maxilar inttlior 9l
Bloqueo del nervio ;l'igual 94
Bloqueo del nervio mentoniano 94
Bloqueo del nervio incisivo 95
Moqueo de las ranas del nervio ma-
xilar superior (Nervio infraorbitario, 95
Pamas alveolares ..-[Link] (ramas
alveolares sopuIlort: F,acri)ires) 9O
Nervio palatilio - ti ta;ris)j
Pág.
Complicaciones en general 97
CAPITULO 9. PASOS QUIRURGICOS 98
Sindesmotomía 99
Luxación 100
Avulsión 100
Toilette 101
Requisitos para una buena incisión 102
Puntos de sutura 105
CAPITULO [Link] POSTOPERATORIOS 109
Dolor postoperatorio 111
Alvéolo Seco 113
CAPITULO [Link] POSTOPERATORIAS 117
CONCLUS1ON 121
111BLIOCRAFIA 122
1
INTRO1)UCC1ON
En Odontología como en todas las circunstancias de esta
vida, hay beneficios negativos o males necesarios, podríamos
considerar la exodoncia como la negación de la intervencifin-
actual odontológica que es la de conservar al máximo el órga
no dentario.
Gracias a las aplicaciones de nuevas técnicas como son:
Endodoncia, Parodoncia, Prótesis fija, etc. La indicación -
de la exodoncia cada vez queda más circunscrita. Dichas téc
nicas se han puesto al servicio de la comunidad.
Por otra parte la exodoncia es traumática tanto para el
paciente como para el cirujano dentista, es sangrienta, es
mutilante pero dentro de todos estos defectos es un trata-
miento final tan drástico y como tal es la única solución --
fact ible a los fracasos d© otras especialidades,
Desgraciadamente en nuestro medio la carta do presenta-
ción del cirujano dentista es una exodoncia, ya que el pa - -
ciento se deja llevar a este grada, y ahí empezará su trata-
miento conservador, creemos que en esto radica la importan—
cia de hacer una exodoncia lo Menos traumática y con menos -
eonsecooncí4s para nuestra paciente,
2
CAP I T ULO 1
111 OR 1 A 1i1= LA EXODONC1A
3
INTRODUCCION
La exodoncia a través de los tiempos hasta nuestros
días, ha ido evolucionando desde el siglo XIII A.C., época -
de la antigua Grecia, que es de donde provienen los primeros
vestigios de la materia. Veremos una clara idea de la trans
formación sufrida, tanto en las técnicas exodánticas como en
el instrumental utilizado,
Dentro de la antiguedad, la práctica de la exodoncia es
taba dedicada exclusivamente a charlatanes "sacamuelas calle
jeros y peluqueros". Más tarde se enobleci6, aunque todavía
se efectuaba bajo un aspecto pseudo-científico, cosa que
aprovecharon los dibujantes de la época para ridiculizar a -
los dentistas y a los pacientes que se sometían a ellos, ya-
sea para vender sus piezas sanas para los transplantes in vi
vo, por coquetería, vanidad o estética facial.
listos antecedentes sirvieron do base pura el surgimien-
to de una exodoncia practica, aséptica y de un alto indice -
de seguridad, tanto para el pdcleute como para el profesio--
A4/, ya que se cuenta en la actualidad con el equipo y técni
cae exejónticas altamente desarrolladas.
4
En el siglo Allí A. C., Eusculopio por su gran habilidad
en el arte de curar y por los maravillosas intervenciones-
efectuadas en los enfermos para devolverles la salud, fue con
siderado como un Dios legendario; se le atribuyó el privile--
gio de haber sido el primero en aconsejar las extracciones --
dentales cuando el dolor se hace insoportable. Según Cicerón,
fue liusculapio el inventor del odontogagum, instrumento de
plomo utilizado para dichas extracciones.
Hipócrates, nacido en la Isla de Cos, 460 actos A.C. fue
el primero que estudió la Anatomía, la Patología y la Tera--
péutica de la boca, En sus obras se describe con gran énfa-
sis los dientes, las encías y los maxilares, hace interesan-
tes observaciones sobre la muela del juicio o tercer molar,
cree que la caries se desarrolla en estos molares con prefe-
rencia a los otros dientes y se curan con mls facilidad que
las demás piezas dentarias.
Hipócrates describe la Etiología y la Patología de la-
caries dental, para calmar las odontaigias recomienda garga-
FISMOS de pimienta y castdruo, In cuanto a la oxlraccióil, -
considera que sólo se debe acudii a t lla cuando hay presen-
cia de dientes sumamente notibles, imptud el cauterio para-
disecar Clientes, que duelen.
strato de Uos, nieic) je pacido en-
[Link] cien 31i0 A. t . ., tundéi e-,1.- ovUi Je Alciandría de la
Ci# it .1( ;1,--4 • 1. 1k" 1 00 - .`.1(.111. 4;Á -
5
servados mientras fuera posible y que las extracciones deben
ser el último recurso. Para confirmar su teoría, cita las -
piezas de extracción que se conservan en el templo de Apolo,
en Delfos, llamadas por Celio Aureliano: "Plumbum Odontogo--
gum quod dentiducum dicere postediums", y nos dice que era
de plomo para no tener que hacer esfuerzos y violencias de
ninguna clase.
Entre los primitivos griegos se usaron también los "Den
tis calpium" o mondadientes de metal, madera o pluma.
En Crimea se encontraron unos de oro con precioso labra
do de filigrana que en uno de sus extremos terminaba en cu--
charilla que servia para limpiar oidos y en el otro extremo,
una lámina que servia para la limpieza de las uñas y de los-
dientes, según refiere Daremberg.
Calyus reproduce un mondadientes de bronce en el mango-
retorcido en espiral, un extremo en forma de cucharilla lim-
pia-oídos y con un extremo puntiagudos para los dientes.
Segth Deneffe, las intervenciones dentales debían ser
frecuentes en la antigua Grecia, ya que en muchas tumbas re-
encontraron dientes orificados y empastados,
EL ARTE DENTAL DURANTE EL TIEMPO ROMANO
El arte dental llegó a Un estado floreciente en Roma 1714
6
chos anos A.C. Los descubrimientos arqueológicos reciente--
mente hechos en el Capitolio, Herculiano y Pompeya han permi
tido tener datos curiosos; en letras se encontró una lápida-
funeraria en la que también se hallan grabados algunos ins—
trumentos odontológicos y en Pompeya un original fórceps pa-
ra extraer dientes fracturados.
Claudio Galeno.- Nacido en Pergamo en el año 131, en -
sus obras copia a Hipócrates y Aristóteles y amplia con su -
experiencia los conocimientos de Anatomía, Patología y Tera-
péutica Bucal, Clasifica los dientes en: Incisivos, Caninos
y Molares. Habla de los nervios dentarios, admite que la --
verdadera inflamación asienta en el diente que duele y acon-
seja las aplicaciones calientes, ya sea directamente sobre -
la parte interna o en forma de cataplasma de harina de lina-
za o de cebolla aplicada sobre la mejilla si persiste el do-
lor debe perforarse el diente con un pequeño trépano y por
01 orificio se introducen los remedios apropiados mediante -
una sonda, si es que fracasa esto se hace necesaria la ex-
tracción del diente, operación que requiere antes la aplica-
ción de una mezcla de vitrielo azul y vinagre fuerte sobre -
el diente afectado, previa preservación de dientes Vecinos -
con una capa de cera. Al cabe de una hora el diente est4 mó
vil y se puede extraer fácilmente con pinzas o hasta con los
dedos; pues Galeno, como todos los médicos de su tlempo no -
fue parti4ario del uso de forcops para las extracciones den-
7
tarjas.
En general, durante los primeros siglos de la Era Cris-
tiana, la Odontología, la Medicina y la Cirugía evoluciona--
ron poco. El arte dental se reducía al trabajo manual de ex
tracciones y a la construcción de rudimentarios aparatos pro
tésicos.
LA ODONTOLOGIA DESDE LOS CALIFAS HASTA EL RENACIMIENTO
Avicena.- Nació en Percia en el año 980; el autor más-
conocido, cuyas obras se refieren a Medicina Dental. Se le-
llamó el "Príncipe de los Médicos". La más completa de te--
das sus obras de medicina fue su famoso AL KANU "CANNON",
donde hace una detallada descripción de Anatomía y Fisiopato
logia Dental. Recomienda: las extracciones, sanarlas, pur—
gas, infusiones, gargarismos, sanguijuelas y cauterio. Dedi
ca un interesante capitulo a la profilaxis dental.
hn su capitulo "Del régimen de extracción de dientes"
Avicena da consejos para evitar el error de extraer el uno
por el otro o para abstenerse de la extracción cuando la cau
sa está en la (414:14 e en la médula, Aconseja hacer las ex—
tracciones con cuidado Para evitar la fractura del maxilar,-
detener la propagación del pus, no actuar con violencia 014n
do la extracción es difícil, usar el fleboiofflu. 04 un nuevo
8
procedimiento para mover el diente con el forceps sin lle--
gar a extraerlo, a fin de calmar el dolor y conservar la
pieza dentaria.
Albucasis.- Famoso médico nacido en Azzohora a 5 millas
de Córdoba (España), en el año 1050.
Sacando a la Cirugía de su condición de segundona, la
restauró y elevó a la categoría que debía corresponderle, a-
pesar de hallársele postergada, no sólo en España, sino en -
todos los países y no se enseñaba en todas las escuelas médi
cas, La Cirugía sólo podía aprenderse de los barberos, pues
éstos eran los únicos que la practicaban.
En su libro de "Extractione doloris dentium", sigue Al-
bucasis las teorías conservadoras de Erasistrato, de la Es--
cuela de Alejandría, que aconsejaba no extraer los dientes -
que no fuesen móviles, dice "debe curarse el dolor del dien-
te extrayéndolo tan sello cuando se hayan agotado todos los -
medios, pues nada hay que pueda suplir al diente una vez ex-
traído porque es una sustancia sublime",
Lo otro capitulo de su libro "I►v eradicatione dentium -
et extractione ossium mandibularum fractorum", trata de com-
011:442enes jespaós de la extracción que pueden sobrevenir,-
Ideó varios instrumentos para extraer las raíces y las es- -
whirl4s.
9
Durante muchos años la Odontología seguía con sus absur
dos, su empirismo parecía ser la máxima cumbre a la que po--
día aspirar. La humanidad, en la época Medieval tenía mu—
chos problemas como para detenerse a pensar y a considerar -
un diente y su caries.
No hay enfermedad, hasta entonces conocida, que no ten-
ga en la gloria a un santo y así surge "Santa Apolonia" que-
se invoca como patrona contra los males de la boca.
En el Museo Provincial de Sevilla se conserva un retra-
to gótico del siglo XV, con la imagen de la Santa llevando -
en sus manos la muela y las tenazas considerados entonces co
mo instrumentos de martirio,
DENTISTAS DEL SIGLO XVI
El francés Ambrosio Paró, fue el primero que introdujo-
en la Odontología la implantación y reimplantación de dien—
tes "in vivo". Trató lo caries u baso do curaciones, enri—
quecó el instrumental con útiles de su Invención, tules co-
mo el abrebocas, el gatillo y el pelicano para las extraccio
nes,
Andrés Vesalio, contemporáneo de Paré, escribió su (amo
so tratado "Humani Corporis Fabrica", en 1501; en él hace in
dicaciones interesantes sobre el éltimo molar.
10
Muchos autores médicos escribieron innumerables trata--
dos de Medicina y Cirugía hacia mediados del siglo XVI y de-
dicaron capítulos enteros al Arte Dental, con ilustraciones-
de los instrumentos que se usaban.
De esta forma, el progreso Odontológico estaba en mar--
cha. Se formaron especializaciones, al grado que yano actua
ban en las salas de hospitales como médicos o cirujanos, si-
no como dentistas, y de esta forma los barberos ya no tenían
la exclusiva.
Durante esta época también se realizaron grabados bur--
lesces de dentistas operando en plena plaza y sin el auxilio
de material alguno.
El libro más antiguo de Odontología hasta ahora conoci-
do es el "Une Artznei die gut nun Gesundt Zubehalten", que-
publicó Juan Daubman en Nuremberg en el año 1509.
El bachiller Francisco Martínez, durante el reinado de-
Felipe 11 en 1557, publicó en Valladolid la primera obra de-
dicada excluolvamento a la materia de la dentadura y maravi-
llosa obra de la boca.
In el año 1578, ql padre jesuita A, López de Hinojosa,-
publicó en MóXiCo una recopilación de "Chirugía" en el 0E41-
(1W-traba una sección dedicada a las afecciones bucales, lis-
ta obra es 14 Última producida en el siglo XVI para elevar -
el nivel moral de la odontología,
11
LOS FLEBOTOMIANOS, BARBEROS Y DENTISTAS DEL SIGLO XVII
Conforme avanzaba el Siglo XVII, la Odontología va sepa
rándose de la Medicina General y las publicaciones referen--
tes a Odontología se cuentan ya por más de un centenar.
Un manual escrito por el cirujano español Alfonso Muñoz
dedica el último capítulo de su obra al Arte Dental y en él-
describe las piezas de la boca, explica la caries y su trata
miento.
El protobarbero de Felipe IV, Diego Pérez de Bustos, es
cribió otro tratado breve de "Cirugía Dental", contiene gra-
bados de los instrumentos que se dedicaban a la Exodoncia a-
mediados de este siglo que son:
1.- La gatilla, para premolares y caninos que no estén-
muy destruidos y que sean de tamaño pequeño.
2,- El gatillo, para las muelas grandes que no estén
muy destruidas.
3,- 11 descdrO4dor, para descarnar los colmillos,
4.- La dentoza, para los dientes de adelanto y los col,
¡ojitos.
5.- LOS 41 ~01, para $41:4r raíces que no estén asidas
más que por las encías y para dientes que est4n fuera de la-
quijada.
Ya provistos de tan coMPI1c440 tOsITUffle0t41 ih44 los
12
dentistas fiebotomianos por los pueblos y aldeas ejerciendo-
su profesión como vulgares sacamuelas callejeros que abusa--
ban de su talento para engañar al público.
SACAMUELAS Y DENTISTAS DEL SIGLO XVIII
En Alemania, el ejercicio de la Odontología a princi- -
pios del siglo XVIII solía hacerse al son de bombo y plati—
llos, se instalaban los dentistas ambulantes en las plazas -
de los pueblos acompañados de payasos, titiriteros, encanta-
dores de serpientes, musicos, etc., y atraían a la gente.
Lentin nacido en Alemania en 1756 publicó un trabajo en
el que recomendaba la electricidad como calmante de la odon-
talgia y Kacrik, médico de Gotinga utilizó el imán para di--
cho fin en 130 casos con éxito notable.
Gorengeot, nacido en 1740, fue el inventor de la llave-
ingl esa quo lleva su nombre; utilísima en las extracciones -
je aquellos tiempos.
vi cirujano español Francisco Fehlez escribió en 1795 -
un tratado de las enformodades de la boca el¡ el cual estudia
J4 Fisiología de los dientes y las principales enfermedades-
que los atacan, dedicando un extenso capitulo a la caries
dental y cómo combatirla. A la Lxodoncia también le dedica-
un extenso capitulo y describe nuevos s de instrnmen--
13
tal para ejecutar diversas extracciones, y éstos son:
1.- Descarnador.- Para despegar la encía del cuello de
los dientes.
2.- Pujadores o elevadores.
3.- Devier o gatillo.- Para extraer cualquier pieza
aún con raíz.
4.- Pinceta o dentuza.- Extracción de incisivos y cani
nos.
5.- Risagrán o tiranervios. Uso limitado a raíces pro-
fundas.
6.- Pellican.- Instrumento que ha sufrido varias modi-
ficaciones, útil por tener un punto de apoyo distinto a la -
que opera. Existen tres clases: Simple, Complicado y Com- -
puesto.
7.- Media caña.- Incisivos de ambos maxilares,
8.- Llave inglesa.- Para molares muy descarnados,
LOS vRouisos OLL ARTU ~l'AL EN LE SIGLO XIX
En este siglo la Odontología evoluciona progresivamente,
Lis obras de Peláez y Pérez Arroyo estudiaban con detalle la
boca y su tratamiento quirúrgico dedicados a la Vxodoncia y -
14 Pr¿tc-sls Dental.
14
pero, pese a que la. Terapéutica científica se imponía,-
el empirismo y la charlatanería seguían imperando y los pin-
tores no perdían la oportunidad de ridiculizar y satirizar -
en sus cuadros los procedimientos de la extracción dental.
En el Imperio Astro-Húngaro, Carabelli (1942) publicó
una Anatomía de la boca en 1899 fundó un notable museo con
una colección de anomalías dentales, y descubrió además, un-
tubérculo en los primeros molares, el cual lleva su nombre--
en su honor.
Los doctores mexicanos, Miguel Dáz Mercado, Angel Zim--
brón y Paz, Felipe Juambelz, Erasmo González y otros lleva--
ron a su país las innovaciones de la Escuela Norteamericana-
e hicieron investigaciones originales de gran utilidad para-
la Odontología.
La Escuela Norteamericana de Odontología proseguía en -
tanto sus formidables progresos. En 1959 el doctor Edward -
mejoró la construcción de los r(irceps dentales adaptando nue
vos modelos para poderlos aplicar en la misma dirección de -
la iliaca del eje del diente y facilitar extraordinariamente -
1u extracción.
Cleazar Earmly (1874),dentista, contribuyó con Edward y
Wrris a la retorma de los forceps dentales y fundó en Nor--
(e4ffiericí, una escuela privada donde se enseñó la practica --
dental 114514 14 fundación de 14 primera Lscueia Oficial.
15
Con la propagación de los nuevos procedimientos Anesté-
sicos que tan útiles servicios prestaban en Odontología, de-
saparecieron aquellas horripilantes escenas de dolor que ha-
blan sido el leit-motiv de dibujantes y pintores.
En España, en 1869 se dio a conocer el procedimiento pa
ra la extracción y operaciones dentarias sin dolor por medio
de la administración del protóxido de atoe, método que tuvo-
mucha aceptación y que abrió en todos los países una era de-
verdadero esplendor dentro de la Odontología ya que el hecho
y la razón trascendental de suprimir el dolor en las extrac-
ciones dentarias fue causa suficiente para que los pacientes
acudieran prontamente a remediar sus malestares bucales.
Era a fines del siglo XIX los albores de la Moderna
Odontología; nuevos temas de obras que trataban las afeccio-
nes bucales en todos sus aspectos elevaron el nivel intelec-
tual y moral de los dentistas, los cuales consiguieron un
progreso científico y priictico verdaderamente notable.
LA OUON1OLOGIA LN II SIGLO XX
Se le considera ya en este siglo a la Odontología como-
una de las más importantes ramas Je la Medicina, La Escuela
Odontológica Francesa prosigue con su brillante tradición en
los Tratados Je Ustomatolog14, COMO en los de Cirugía Iiii
1G
codental, de Thomalouis y de P. Nespools. En Norteamérica,
los notables estudios hechos por Berger, que estudia la Exo-
doncia y Steadman la anestesia local exodóncica.
Otras naciones hacen también laudables esfuerzos para -
implantar los más modernos adelantos del Arte Dental y la --
Exodoncia.
Ahora ya no veremos aquellas tristes antesalas de los -
dentistas llenos de clientes con bocas desdentadas, carri- -
llos hinchados y es que el público se ha percatado ya de que
para ir al cirujano dentista no es necesario padecer crueles
dolores, peligrosos flemones o profundas caries de 4o, grada
Ahora la I3xodoncia como rama integrante de la Odontología Mo
derna ocupa ya el lugar que le corresponde, colaboradora efi
caz de la Cirugía, complemento indispensable de la Clínica -
Integral Odontológica y el pan de cada día del Cirujano Den-
tista.
La 1,1(040ficij y Cirugía bucal ayudan eficLumeote 41 pro-
grPho de 14 hum4pidad,
La Odontologla es una v5peci411dad importantísima de 14
Medicina, con ello 44 ganado, aparte Je la boca del enfermo,
14 dignidad tind444n4,
17
A 1 1' U L o II
INDICAcIONLS Y CONTRAINDICALIO
NUS.
18
Nuestra opinión sobre las indicaciones exodóncicas ha -
sido poderosamente influída por las nociones sobre la impor-
tancia de la supresión de los focos de infección y la fre- -
cuencia con que los dientes desvitalizados intervienen en ta
les condiciones patológicas. Esta teoría y los últimos des-
cubrimientos clínicos, junto con los datos científicos, han-
sido causa de muchas extracciones injustificadas, Muchos --
odontólogos han abandonado por completo el tratamiento de --
los conductos radiculares. Por consiguiente, seria imposi—
ble expresar de un [Link] las indicaciones de la in--
tervención exodóncica, porque descansa muy a menudo sobre --
opiniones, convicciones y capacidad del odontólogo consulta-
do. La siguiente pauta puede ser de utilidad:
Dientes careados, cuya utilidad no puede restaurarse.
Dientes fracturados o aflojados por lesión traumática.
Dientes muy lesionados por la piorrea, en quo no es po-
blo el tratamiento conservador,
Cuando un diente ha perdido su antagonista y se ha ca --
rkW49, como sucekle a menudo con los terceros molares,
Cuando un diente esto atacado en forma que fracasa la -
terapéutica.
Dientes ¿ctopicos cuyo alineamiento ortodóntico no re--
19
culta práctico o es imposible.
Dientes que deben desvitalizarse, y a causa de la dispo
sición de sus raíces es -imposible emprender un tratamiento -
radicular satisfactorio.
Dientes interesados en zonas patológicas, tales como
quistes, necrosis, neoplasias, etc.
Dientes en la linea de una fractura.
Dientes incluidos.
Dientes en buen estado, pero aislados en distintas re--
giones de la boca, que constituyen un impedimento para la --
restauración protósica.
La extracción de algunos dientes, supone desde el punto
de vista técnico, mayor dificultad que otras operaciones mas
importantes, Las dificultades se presentan en la mayor par-
te de los casos por los siguientes factores: su posición o -
accesibilidad; en dientes multirradiculares, el grado Je di-
vergencia do las rulcos, curvatura notable de éstas; grosor-
del alvéolo; condensación patológica do las paredes alveola-
res; alteraciones patológicas de la raíz, tales coma hiperce
mentosis o excementosis; dientes quo se han sujetado a una te
raplutica extensa o considerable del conducto radicular que-
se han vuelto tan fragiles que la 'Oh pequeña fuerza ocasio-
na su fractura; dientes endebles por la caries; Jicotes que-
20
han sufrido un gran tallado para la fijación de una corona -
de espiga, o de cualquier otra restauración protésica.
INDICACIONES:
a) Dientes careados sin posibilidades terapéuticas.
b) Dientes con pulpa no vital o pulpitis aguda o cróni-
ca cuando la endodoncia no está indicada.
c) Paradenciopatias severas en la que está destruida -
gran parte del hueso de soporte.
d) Dientes que no pueden ser tratados por apicectomia.
e) Dientes que interfieren mecánicamente en la instala-
ción de prótesis de rehabilitación.
f) Dientes no restaurables por operatoria dental.
g) Dientes retenidos.
10 Dientes supernumerarios.
1) Dientes primarios que subsisten cuando el diente de-
recambio está presente en posición de erupción normal.
j) Dientes con raíces fracturadas,
k) Dientes en aalposición no tratables por medio de apa.
ratos de ortodoncia.
fragmentos y ralees,
21
m) Dientes que están traumatizando los tejidos blandos,
siempre que otro tratamiento no corrija este trauma.
n) Antes de la terapia radiante para lesiones malignas-
bucales, deben ser extraídos los dientes con una extensa al-
veolectomía.
CONTRAINDICACIONES
Antes de efectuar algún procedimiento para la cirugía -
bucal o una simple extracción dentaria es de rigor un examen
bucal y físico completo. Esto aclararla el interrogante de-
que al la cirugía estará contraindicada en algún paciente --
por factores locales o generales, hasta tanto se haga la con
sulta con el médico general y la necesaria preparación pre--
operatoria.
Hay dos tipos de contraindicaciones las generales y las
locales:
4) Contraindlemciones generales para la 0X040Aciii,
C4r4lopati4s, pacientes con terapia anticoagulante, tus
cracla sangOtie4 5, la leucemia 1/líele/de y linfoide, purpura-
hemorrágica y hemofilia, diabetes, nefritis, bocio tóxico,
ictericia, pacientes con tratamiento Je corLieosteroides, sí
filis, cirugía durante el effibar4zo.
22
b) Contraindicaciones locales para la exodoncia.
1. infecciones gingivales agudas como por ejemplo los -
producidos por fusoespiroquetas o estreptococos.
2. Pericoronitis aguda tal como se halla en terceros mo
lares parcialmente erupcionados, habrá que tratar estas in--
Lecciones y llevar los tejidos a la normalidad antes de la -
extracción.
3. La extracción de molares y premolares superiores es-
tá contraindicada en los casos de sinusitis maxilar aguda.
4) Exodoncia en pacientes con lesiones malignas bucales,
23
iNsummUN'TAL
24
Para la exodoncia corriente, el instrumento no ha de
ser muy complicado; pero el que practica extracciones en -
gran escala debe de estar equipado con los instrumentos nece
sanies para tratar toda clase de casos y salir airoso de los
accidentes que puedan ocurrir.
Se ha ideado multitud de instrumentos para intervenir -
casos difíciles o para llevar a cabo operaciones complicadas.
La experiencia demuestra que son muy pocos los "instrumentos
especiales" que se emplean con eficacia, y generalmente se -
abandonan al poco tiempo de haberlas adquirido.
Al instrumental para exodoncia lo podemos dividir en:
1) instrumental Básico
2) Instrumental Auxiliar
.I:ig, No, 1
25
1) Dentro del instrumental básico tenemos:
a) Elevadores Rectos.- Se emplean para muchos fines en
la extracción de dientes superiores e inferiores y especial-
mente de raíces fracturadas y a menudo como periostomos.
Fig. 2
f0,11~2%.
Este tipo de elevador consta de:
Hoja tullo y mango.
La hoja tiene una punta o borde que puede ser aguda o -
redondeada filosa o romo.
hl tallo es la parte del instrumento que une al mango -
con la hoja; esto construido de acero, lo suficientemente re
sustente como para cumplir su cometido sin variar de forma,-
hl mango es la continuación 4_1 tallo,
Existen varios con diferentes hojas; anchas, angostas,-
de extremo agudo Q romo,
26
b) Escoplos y Gubias. Estos se utilizan cada vez más -
en exodoncia,- hay dos tipos diferentes: los que se utilizan-
con el escoplo y martillo y los que requieren tan solo pre—
sión manual.
El mango-permite la aplicación de la presión manual - -
cuando se desea. El. mango del escoplo recorre toda la longi
tud del mango y proyecta por el extremo para que pueda usar-
se el martillo.
c) Elevadores de Raíces. Este tipo de instrumentos fue
ideado para intervenir porciones sueltas de raíces, especial
mente en la región de los bicuspides o molares superiores. -
Las hojas de estos instrumentos están tan afiladas que pue--
den utilizarse para sujetar la raiz y desprenderla del alvéo
lo, o también para cortar el hueso en menor grado,
d) Elevadores de Travesaño. Se utilizan en la extrae--
ción de raíces desintegradas de los molares inferiores, Las-
hojas tienen filo, y deben mantenerse afiladas a fin de nue-
puedan sujetar la raiz y tambiOn cortar el tabique alveolar ,
en caso necesario, su puede utilizar también en la extrac -
ción do terceres molares inferiores incluidos o ectopicos,
•
.Fig, No. 3
27
e) Fórceps.- Este tipo de instrumento esta hecho de -
tal forma que sus ramas están conformadas de tal manera que-
puedan aplicarse bien al cuello del diente que ha de extraer
su,
Como los cuellos de los distintos dientes difieren por-
su contorno y tamaño, este requisito tiene gran importancia.
Los fórceps pueden clasificarse en dos grupos genera- -
les: primero los destinados a la extracción de dientes supe-
riores, y segundo los destinados a los inferiores y se dosi1
nen respectivamente con los nombres de fórceps inferiores y-
fórceps superiores, (ni, 5 a y 1 lb)
28
Además de estos tipos normales existen numerosos fór- -
ceps especiales destinados a los dientes que presentan anoma
lías de forma, posición y de relación.
Los fórceps para dientes superiores se caracterizan por
tener el mango largo, y las ramas, en la mayoría de ellos, -
están en línea recta con el mango; en otros, los mangos son-
angulares, en forma de bayoneta, pero sin dejar de ser para-
lelos al mango.
Los fórceps para dientes inferiores se caracterizan por
su mango corto y de diferentes formas. Los mangos se adap--
tan a la forma de la arcada inferior. Algunos están adapta-
dos para la posición posterior, y otros para la anterior. El
ángulo de las ramas puede ser agudo u obtuso, según la posi-
ción y dirección de los dientes inferiores.
2 Dentro del instrumental auxiliar tenemos:
a) Lancetas y bisturí.- Existen diferentes tipos de -
bisturí, uno de ellos el de Dard-Parkor y son de diferentes-
formas y tamaños. Usto tipo de instrumental debe de conser-
varse siempre sin oxidación, bien afilado y limpio. (F1g.6)
29
Fig. No. 7.
b) Periostomo.- Se trata de un instrumental de doble -
extremo, el menor se utiliza para la elevación de los teji--
dos y el mayor puede emplearse como separador. Puede tam-
bién utilizarse en la extracción de terceros molares inferio
res,
c) Tijeras Gingivales.- Deben siempre tenerse a mano -
unas tijeras gingivales hasta en la exodoncia común y co-
rriente ya que algunas veces la encía queda adherida al dieu_
te hasta después de haber sido desplazado éste de su alvéolo
6590.
30
d) Pinzas Gubia.- Este tipo de pinza sirve para cortar
hueso ya que tienen gran potencia y sus ángulos permiten al-
canzar todas las regiones de los bordes alveolares. Fig. 8
e) Erinas o Separadores.- Las erinas son instrumentos-
útiles en todas las operaciones en las que se tallan colga--
jos. Están provistas de dos a cinco o seis garfios, Los --
que tienen cuatro son apropiados para nuestro objetivo, sus-
dientes no deben ser puntiagudos ni afilados ya que desgarra
dan los tejidos, 11g, 9
f) Retractor Yugal,- Es uno de les instrumentos que se
utiliza para retraer la mejilla. El empleo•de bote se rele-
ga generalmente a un ayudante y con frecuencia se emplea en-
el sentido literal que 44 nombro indica, Fig, 9
31
g) Pinzas de Disección.- Se emplean para la aplicación
de torundas con el fin de cohibir la hemorragia durante la -
operación y para extraer fragmentos de dientes y otras sus--
tancias de la cavidad bucal.
h) Portaagujas.- Resulta muy útil en las operaciones -
bucales, no posee raqueta que impida su libertad de acción,-
y su longitud permite alcanzar todas las regiones de la cavi
dad bucal. Fig. 10
32
i) Jeringa para Lavados. Véase Fig. 11
j) Lima para Hueso.
Fig. 12
k) Cucharillas.
33
t .1 I 1 'I' U I O 151
pirtyojn_ iii,twAnons jqv
IMOONI1A
34
La construcción y empleo de los elevadores está fundada
en dos principios básicos:
1) Los principios en que se fundan las operaciones qui-
rargicas en general con la adaptación especifica a la exodon
cia.
2) Estos instrumentos, tanto por su forma como por su -
construcción, emprenden ciertos requisitos relacionados con
la extracci6n- expedita de los dientes.
Los elevadores de empleo general que actualmente se
usan pueden agruparse en dos clases:
1. Rectos
2. Angulares.
1. Los elevadores rectos son aquellos en los que la ho-
ja, tallo y mango forman una masa recta y rigida. La forma-
y tamaño de estas partes es variable, Fig, 13
2. Lob elevadores angulares son aquellos en los que la-
hoja forma un Angulo con el tallo, el mango puede estar en -
linea recta con el tallo, como en los elevadores rectos, o
puede formar pn travezaño,
35
PRINCIPIO DE PALANCA EN LOS ELEVADORES
El empleo de los elevadores, en su aplicación práctica,
se funda en el principio de la palanca.
En esta palanca, el punto de apoyo está entre las poten
cies o esfuerzos y la resistencia a fin de obtener ventaja -
mecánica, el brazo de potencia en un lado del punto de apoyo
debe ser más largo que el brazo de resistencia sobre el otro
lado del punto de apoyo,
PRINCIPIO DE CUNA
Algunos elevadores están diseñados para ser usados COM9
cuña, dicho elevador se fuerza entre las raíces del dimite y
el tejido óseo interesado, paralelo al eje longitudinal de -
la raíz, por presOn manual o golpeando con un martíllo,
36
Si bien el principio de cuña puede ser y es usado como-
el único principio de trabajo cuando se extraen dientes se -
emplean con mayor frecuencia en unión con el principio de --
trabajo en palanca. La cuña en su forma más simple, como es
el escoplo, es un plano inclinado movible que supera una - -
gran resistencia en ángulo recto con el esfuerzo aplicado.
PRINCIPIO DE TRABAJO DE RUEDA Y EJE.
La rueda y eje es una máquina simple siendo realmente
una forma modificada de la palanca. La potencia se aplica a
la circunferencia de una rueda que da vuelta al eje como para
levantar un peso.
Aunque el principio de trabajo de la rueda y eje se pue
de utilizar y se utiliza como el único principio de trabajo-
en la exodoncia, es también empleado en la unión con el prin
cipio de cuña, y en algunos casos, con el principio de palas
(a,
CASOS EN gliv SE UTILIZA EL LLEVADOR EN D1UN1US 1NUERIOUS
Un la extracción de algunos dientes bastará el empleo
do los elevadores, peno con gran frecuenc ia se utilizan en
combinación con el fórceps o con el escoplo y m411l1100 y
37
otros instrumentos para cortar hueso.
Se usan a menudo en la extracción de dientes físicamen-
te íntegros, como en los casos de dientes ectópicos o incluí
dos; dientes cuyas raíces son anormales en cuanto a forma o-
dirección. Su empleo es a menudo muy ventajoso en la extrae
ción de dientes con raíces hipercementadas, o tan destruidas
por la caries que el segmento que debería prenderse con el -
fórceps falta por completo, o se ha vuelto tan endeble que no
puede resistir la fuerza que se requiere para desalojarlo -
con la técnica del fórceps.
Los elevadores se emplean con más frecuencia en la ex--
tracción de los molares inferiores debido probablemente a --
que éstos, especialmente los terceros molares más frecuente-
mente presentan anormalidades en su forma y su erupción, y--
en gran parte a causa del tamaño y textura del hueso en esta
región.
Un algunos casos, hasta las raíces de los primeros mola
res presentan una divergencia superior a la corriente, en Ps_
tes circunstancias, las ralees son a menudo endebles, y el -
hueso circundante se presenta desproporcionadamente grueso y
compacto, Ul diente puede desprenderse de su alvéolo con el
fórceps, de manera que se libere completamente de los teji—
dos de sostén quedando Gnicamente retención física en estos-
Casos, la aplicación juiciosa dot eteltmlor elevará el diento
38
con respecto a su alvéolo sin dilaceración muy pronunciada.-
La hoja del elevador se introduce por debajo de la bifurca—
ción de las raíces, y utilizando la fuerza en la dirección -
en la que se observa menor resistencia, puede elevarse gra—
dualmente la pieza dentaria con respecto a su alvéolo utili-
zando como punto de apoyo el hueso subyacente.
Cuando un molar inferior presenta una inclinación mesio
-distal exagerada a causa de desarrollo defectuoso, o de la-
pérdida prematura del diente mesial con respecto a el, puede
a menudo extraerse con el fórceps desprendiéndolo previamen-
te de su alvéolo y extrayéndolo en la dirección de la incli-
nación citada, sin embargo hay casos en que estos movimien—
tos son inadecuados o imposibles de realizar con fórceps a -
causa do dicha inclinación, en estas condiciones, con la de-
bida aplicación del elevador puede extraerse el diente con -
m4s facilidad y con menos traumatismo de los tejidos, que si
se recurre u la manipulación excesiva y violenta del fórceps.
So introduce un elevador recto debajo de la cara mesial
del diento, y con un movimiento do torsión se eleva gradual-
mente en sentido oclusal y dIstal, de manera que 14 1 Inca do
desplazamiento siga el arco de inclinación de las calces.
39
CASOS EN LOS QUE SE UTILIZA EL ELEVADOR EN DIENTES
SUPERIORES
La extracción de dientes superiores se puede realizar -
generalmente con resultados satisfactorios empleando el fór-
ceps sin embargo, numerosas condiciones relacionadas con di-
cha extracción indican el uso del elevador.
Estas indicaciones, como en la extracción de dientes in
feriores, aumentan a medida que nos dirigimos en sentido dis
tal de la arcada.
En el maxilar superior, los elevadores rectos, con sus-
diferentes hojas, presentan mayor servicio que los angulares.
Los elevadores rectos pueden utilizarse para tres objetivos-
distintos:
1) Aflojar y a menudo expulsar completamente el diente-
o una raiz,
2) Extirpar hueso,
3) Como periostemo,
El elevador no tiene dnicamente uso de extirpación de -
raíces fracturadas 4 de dientes endebles, y en dientes in—
cluidos ya que éste se puede utilizar hasta en la extracción
de dientes firmes e Integres realizando así el desprendimien
te del ligamento gingival y de la 9404 rebasando así cierta
profundidad con respecto a ésta y, para evitar dilaceración-
40
de los tejidos blandos, o para separar la apófisis alveolar-
de la superficie de la raíz a fin de poder aplicar el fór- -
ceps
REGLAS PARA EL USO DE ELEVADORES
Las siguientes reglas deben tenerse en cuenta cuando
usan elevadores:
1) No debe utilizarse nunca, en dientes adyacentes como
punto de apoyo, a menos que ese diente deba ser ex--
traído también.
2) Nunca se utilice la cortical vestibular; a nivel del
margen gingival, como punto de apoyo excepto cuando-
se realice odontectomía o en la zona de terceros mo-
lares.
3) No se utilice nunca la cortical lingual a nivel del-
margen gingival , como punto de apoyo.
Colóquense siempre los dedos para proteger al paclon
te; en caso de que vi elevador se resbUle,
5) Se debe estar seguro de que la fuerza aplicada al -
elevador esté bajo control y que la punta del eleva-
dor esté ejerciendo presión en 14 dirección correcta,
h) Al atravesar el hueso intercept41 hay que tener cuí-
41
dado de no tomar la raíz del diente adyacente, y por
inadvertencia sacarlo de su alvéolo.
INDICACIONES DE LOS ELEVADORES
1) Cuando la zona de implantación sea inaccesible al -
fórceps; como ocurre frecuentemente con los terceros
molares superiores e inferiores y premolares inferio
res en posición lingual.
2) Cuando la pieza a extraer es inaccesible al fórceps.
3) Cuando la pieza a extraer, siendo accesible, presen-
te impedimentos a las piezas: dientes distales, mi--
grados, apilados, en malposición.
4) Cuando no se pueda profundizar adecuadamente el fór-
ceps: tablas inaccesibles, fractura intraalveolar, -
raices con caries infundibuliformes,
5) Va casos de conformación radicular anómala,
n) Cuando ias maniobras normales con fórceps no consi--
gan movilizar el diente y se constate cibica y ro--
diesr4ficamente ausencia de obst4culos para la eleva
c ión radicul ar,
7) Cuando se desee aprovechar un alvéolo libre del mis-
mo diente o del vecino para extraer raíces inaccesi-
42
bies.
8) Cuando se desee recurrir a la odontosección, aplicáis
dota en guías talladas previamente o paredes débiles.
9) Cuando no sea posible tomar el diente o raíz con el-
fórceps las tablas proximales brinden apoyo.
10) Cuando en un caso como el anterior la tabla vestibu-
lar brinde apoyo firme (multiradiculares inferiores-
de raíces rectas o convergentes),
11) Dientes con impacto previa odontosección.
CONTRAINDICACIONES DE LOS ELEVADORES
1) Cuando las maniobras con el fórceps pueden realizar-
se correctamente.
2) En los casos en que se arriesgue comprometer a teji-
dos u órganos vecinos.
41 Cuando se trate do dientes retenidos sin adecuada li
beración.
4) cuando no haya boca de salida SIO 040 OtOs"c00 Pre -
via,
5) Cuando el apoyo dentario sea débil y no pueda ser re
forzado.
43
6) Cuando el apoyo óseo sea débil y no pueda ser refor-
zado.
7) Cuando la ubicación del fragmento no pueda visuali--
zarse sin disección previa.
8) Cuando no pueda visualizarse el fragmento por técni-
ca deficiente.
9) Cuando se produzca fractura apical en el momento en-
que el diente a extraer se encuentre francamente lu-
xado, siendo preferible elevar el ápice con otros --
instrumentos.
10) Cuando se pretenda extraer dientes de raíces diver—
gentes sin odontosección previa,
11) En casos de raíces y ápices en franca relación con se
no.
Plil
.IGRo LN Fi. USO DU LOS FLUVADORVS
Los olevadores deben usarse con sume cuidado por el pe-
ligro de dañar o aún extraer dientes adyacentes; o causar la
fractura del maxilar superior o inferior; o fractura del pro
ceso alveolar; 0 resbalar e introducir la punta del instru—
mento en los tejidos blandos, con posible perforación de los
grandes vasos sanguíneos y nervios; penetrar en el seno maxi
44
lar o forzar una raíz o un tercer molar en el seno; o forzar
el tercio apical de la raíz del tercer molar inferior en el-
conducto dentario inferior o a través de la cortical lingual
mandibular al espacio submaxilar o pterigomandibular, lo
cual depende de la posición del tercer molar inferior reteni
do en la mandíbula.
45
A l 1 1' 11 L O V
11111'LLO 1)1'. 1:01ICUPS FN VXODONC1A
46
La aplicación del fórceps comprende:
1) El punto de aplicación.
2) El método de aplicación.
3) La dirección de las ramas del fórceps.
Cuando ha de extraerse un diente integro o que conserva
parte de la corona, el fórceps debe aplicarse al cuello o --
tan cerca del extremo apical como permita la forma del fór--
ceg a la relación del borde gingival y el alvéolo.
Véase Fig. No, 14,
Cuando esta porción del diente esto debilitada por ca—
ries o por procedimientos mecónicos en el tratamiento edonte
lógico, ceso en el caso de dientes que sostienen coronas de-
espiga, el fórceps debe aplicarse en un punto en que la raíz
tenga firmeza suficiente para resistir la presión que ricce4
47
riamente debe aplicarse en su exceresis.
La corona del diente jamás debe recibir la fuerza desti
nada a desplazarla, aunque se trate de piezas movedizas y a-
que dicha corona tiene relativamente poca resistencia y cuan
do se sujeta con fuerza resulta fácilmente triturada por la-
presión del fórceps o cercenada a causa de la acción de pa-
lanca.
Cuando se prende el diente en esta forma, ocurre tam-
bién una pérdida de ventaja mecánica, porque la palanca y la
fuerza aplicada sobre la raíz aumentan con la distancia en--
tre el punto de aplicación del fórceps y el ápice radicular,
esto implica, por supuesto, una mayor tendencia a fracturar-
en algún punto intermedio.
Cuando se aplica el fórceps en el cuello o en sentido -
apical con respecto a éste, la extracción del diente se faci
lita por la reducción de esta distancia, y por consiguiente-
la acción do palanca, 151 cuello del diente quo no esta ta—
llado por previas operaciones odontológicas o debilitado por
la caries, resiste, sin triturarse, más presión de la quo en
circunstancias ordinarias ejerce; el fórceps,
1,111bCCiON OV LAS RAMAS VORCVVS
Vi 01:0 del fórceps debe aplicarse siempre p4r41e10 41-
48
eje longitudinal del diente. Para utilizar plenamente la --
fuerza aplicada al desplazamiento de una pieza dentaria, de-
be transmitirse aquella a toda la longitud del diente para
concentrarse en el ápice.
Si se agarra la pieza dentaria diagonalmente la fuerza-
sufre una descomposición, y el resultado será que el diente-
si no está muy flojo, se romperá las más de las veces antes-
que sufrir su avulsión. Además, los dientes contiguos co- -
rren el riesgo de ser lesionados y sufrir fracturas.
Sucede esto especialmente en los dientes cuneiformes,
tales como los incisivos superiores e inferiores.
Una vez que se ha aplicado debidamente el fórceps y el-
diente se ha sujetado con firmeza y seguridad, debemos preo-
cuparnos de las fuerzas que se aplican a la exodoncia. Es—
tas fuerzas pueden considerarse en cuatro subtítulos:
1) Presión aplicada en sentido impelente (impulsión).
2) Fuerza lateral oscilatoria (vasculación),
3) flotación a torcidn,
4) Tracción o fuerza extractora,
I) IMPUlSión,' LOS dientes deben impelerse m42 bien
que realizar tracción sobre elles bada el exterior, la fuer
Z4 impulsiva empieza con la aplicación Je las ramas del fór-
49
ceps antes que se cierren con fuerza sobre el diente con un-
movimiento lateral y una fuerza impulsiva suave, las ramas -
se insinuan gradualmente bajo el borde gingival y sobre la -
superficie radicular, hasta que se alcanza el segmento que -
debe agarrarse. El fórceps jamás debe aplicarse sobre la en
cía. Se mantiene una suave fuerza impulsiva aún después de-
haber sujetado con firmeza el diente de manera que se trans-
mita la presión a toda la longitud del diente, como si inten
tásemos impeler el ápice radicular hacia el interior del al-
véolo, con esto, convertimos el ápice radicular en el punto-
sobre el cual se realiza la rotación, hasta que hemos des- -
prendido por completo el diente de su alvéolo.
2) Movimiento Lateral.- El movimiento lateral o de vas
culución se realiza en sentido vestibular y lingual, este mo
vimiento se lleva a cubo una vez que se ha aplicado debida—
mente el fórceps y sujetado el diente con firmeza y seguri--
dad. listos movimientos se repiten hasta que se ha liberado-
el diente de todas 4141 inserciones alveolares y se ha dilata
de, en cierto grado fracturando, o hecho ceder el alvéolo y-
el diente queda suelto y u punto de separarse del hueso,
Sl, como se dijo antes, se impele el diente durante es-
tos movimientos laterales o de oscilación, el ápice rodicu--
lor se convierte pr4cticaente en el centro del arco descri-
to pean los movimientos dentales.
50
3) Rotación.- Al iniciar la rotación o torción se sus-
pende la - presión en sentido apical y se ejerce una ligera --
tracción. Este movimiento puede utilizarse con mayor venta-
ja en los dientes unirradiculares. Se aplica especialmente-
en la extracción de los incisivos centrales, los caninos y -
segundos bicúspides superiores, porque son los dientes que,-
con raras excepciones, son unirradiculares y de contorno có-
nico.
La rotación puede realizarse en forma ligera y prudente
en la extracción de muchos dientes multirradiculares una vez
se ha aflojado el diente de su alvéolo. Al liberar definiti
vamente la pieza dentaria, este movimiento lateral contribu-
ye a romper las inserciones remanentes, en caso de existir,-
y también aumenta el diámetro de algunas porciones estrechas
del alvéolo, de manera que el diente pueda pasar mejor por -
su conducto anatómico. La rotación debe, sin embargo, apli-
carse con cierta discreción, porque en los dientes multirra-
diculares con raíces divergentes, endebles o curvadas, puede
muy fácilmente dar lugar a la fractura,
4) Tracción,- Ultimo movimiento destinado u desplazar-
finalmente el diente del alvéolo, La tracción se realiza
cuando los movimientos preliminares han dilatado el alvéolo-
y roto los ligamentos,
Se extrae el diente del alvéolo en sentido inverso a la
51
de la dirección del diente; la cantidad de fuerza exigida es
mínima y la resultante de la fuerza dirige al diente en el -
sentido de la corona y de la tabla externa.
Cl movimiento de tracción debe realizarse después de
los de lateralidad y rotación cuando el diente se encuentra-
en la porción más externa del arco de lateralidad.
En la aplicación del movimiento de rotación, la fuerza-
de tracción se inicia. Al abandonar el diente su alvéolo es
tá terminada la parte mecánica de la exodoncia.
Es el fórceps un instrumento basado en el principio de-
la palanca de primer grado, con el cual se toma el diente a-
extraer, con movimientos particulares por medio de los cua--
les se elimina el órgano dentario del alvéolo.
El fórceps consta de dos partes: la pasiva y la activa,
unidas entre si por una particulación o charnela.
In términos generales hay dos tipos de fórceps para ex-
ttaci;iones; las destinadas para el maxilar superior y las --
del maxilar inferior.
La diferencia entre ambos modelos reside en que las del
maxilar superior tienen las partos pasivas y activas en la -
misma línea, eo tanto que 105 (15r(;eps para el maxilar infe —
rior tienen ambas partes en ángulo recto.
Cada d ien t e o grupo de dientes exige un fórceps partio:u
52
lar, que está diseñado según la anatomía del órgano a ex-
traer.
La Parte Pasiva.- Es el mango del fórceps. Sus ramas-
son paralelas y según los distintos modelos, están labradas-
en sus caras externas para impedir que el instrumento se des
lice de la mano del operador. Las ramas del fórceps se adap
tan a la palma de la mano derecha, el dedo pulgar se coloca-
entre ambas ramas, actuando como tutor para vigilar y regu--
lar el movimiento y la fuerza a ejercer.
La Parte Activa.- Se adapta a la corona anatómica del-
diente. Sus caras externas son lisas, y las internas, ade--
más de ser cóncavas, presentan estrías a fin de impedir su -
deslizamiento. Los bordes o mordientes del fórceps sigue --
las modalidades del cuello dentario. listos mordientes son
distintos, según los modelos.
Los que se aplican a cuellos de molares presentan mor--
dientes enforma de ángulo diedro, para adaptarlos a las bi—
furcaciones de las raíces de estos dientes.
El fórceps apresa el órgano dentario, debiendo formar -
los mordientes y el diento una 1111(14 continua, moV11114~ e1
todo sobre un punto que @S el ápice radicular,
La mano 4e1 operador imprime al fórceps los distintos -
movimientos que se necesitan para eliminar el diente.
53
La exodoncia requiere fuerza para separar el diente del
tejido blando y óseo que lo rodea. En la mayoría de las ex-
tracciones el instrumento ideal para transmitir la fuerza
ejercida por el operador al diente es el fórceps diseñado en
especial para ese diente.
Se puede decir que el diente es continuación del instru
mento para efectuar su propia "avulsión".
Al efectuar una extracción no se debe "tironear" el -
diente de su alvéolo con fuerza bruta, el diente se debe ex-
traer por sí mismo.
Debe hacerse notar que la fuerza ejercida por los milscu
los del brazo y mano del operador a través de las ramas del-
fórceps para extracciones a los mordientes y de allí al dien
te tomado con firmeza mueve ese diente ya que el alvéolo se
va dilatando gradualmente hasta que el diente puede ser saca
do con comodidad sin arrancarlo de su lugar,
La razón del significado de la dirección de la fuerza -
en la luxación y extracción de distintos dientes se hace pes
teriormentu evidente,
REGLAS PARA UTILIZAR LOS FORCITS EN UOUONCIA,
1) Es preciso seleccionar el fórceps correcto para ex --
traCciones,
54
2) No sostener el fórceps cerca de los mordientes sino-
de modo que la terminación de las ramas esté casi cu
bierta por la palma de la mano.
3) El eje mayor de los mordientes debe ser paralelo al-
eje longitudinal del diente.
4) Los mordientes deben ser colocados sobre la sólida -
estructura radicular y no sobre el esmalte coronario.
5) La estructura radicular debe ser tomada con firmeza-
de manera que cuando se aplique la presión los mor--
dientes no se muevan sobre el cemento, pues de otra-
forma se pueden fracturar.
6) Los mordientes de los fórceps no deben tropezar con-
los dientes adyacentes mientras se aplica la fuerza.
FUERZAS hAS I CAS EJERCIDAS UN LA EXODONCIA DE LOS DIENTES SU-
PERIORES LN roslcioN NORMAL EN LE ARCO.
La primera presión que he aplica para extraer todos DJS
dientes superiores es una fuerza apical basta que los mor- -
dientes del fórceps sujeten el cuello del diente, 4poy4odosv
sobre el cemento,
Incisivos Centrales. - Presión vestibular, posteriormen
te presión língn41 y después presión vesti0414V con rotación
55
mcsial. Utilizando fórceps 150.
Incisivos Laterales.- Presión vestibular con rotación-
mesita. Utilizando fórceps 150.
Caninos.- Presión vestibular, presión lingual y después
presión vestibular con rotación mesial. Utilizando el fór--
ceps 150.
Primeros Premolares.- Presión vestibular, presión lin-
gual y extracción hacia vestibular o lingual. Utilizando el
fórceps 150.
Primeros Molares.- Presión vestibular, presión lingual-
y extracción hacia vestibular. Utilizando los fórceps 18 L-
6 18 R.
Segundos Molares.- Presión vestibular, presión lingual
y extracción hacia vestibular. Utilizando fórceps 18 L ó -
18 R.
Terceros Molares.- Presión vestibular y rotación me- -
sial, Utilizando fórceps 210,
vuunzAs usicAs EJERCIDAS EN LA EXODONCIA DE VOS DIENTES
INFERIORES EN POSIC1ON NORMAL EN EL ARCO,
La primera presión que se aplica a todos los dientes in
feriores► para extraerlos es una fuerza apical hasta que los
56
mordientes del fórceps sujeten el cuello dentario apoyándose
sobre cemento. Después se aplican las siguientes presiones.
Incisivos Centrales.- Presión vestibular, presión lin--
gual y también fuerza suave de mesial a distal se debe de ex
traer hacia vestibular. Utilizando el fórceps 151.
Incisivos Laterales.- Presión vestibular, presión lin--
gual y fuerza suave de mesial a distal. Se debe de extraer-
hacia vestibular. Utilizando el fórceps 151.
Caninos,- Presión vestibular con rotación mesial. Utili
zando el fórceps 151.
Primeros Premolares.- Presión vestibular con ligera ro-
tación mesiodistal. Utilizando el fórceps 151.
Segundos Premolares.- Presión vestibular con ligera ro-
tación mesiodistal. Utilizando el fórceps 151.
Primeros Molares.- Presión vestibular, presión lingual-
y extracción hacia vestibular. Utilizando los fórceps 16 6-
Sugundes Molares,- Presión vestibular, presión lingual-
y extracción hacia vestibular, Utilizando los fórceps lb 6-
23,
Terceros Molares.- Presión vestibular y extracción ha--
C14 vestibular o lingual, Utilizando el fórceps 222.
57
PORCEPS MAS COMUNMENTE USADOS EN EXODONCIA POR NUMERACION
32
a) Para dientes del 5 al 12 se utiliza el Fórceps 150.
b) Para dientes 2, 3, 14 y 15 se utiliza el Fórceps 18 L ó
18 R.
c) Para dientes 1 y 1(6 se utiliza el Fórceps 210
41) Para diputes del 20 al 29 se utiliza vi Fórceps 151
e) Para dientes 18, 19, 30 y 31 se utiliza el Fórceps lb ó
23,
1.) Para dientes 13 y 32 el Fórceps 222,
58
Como en todos los casos de cirugía, mayor o menor, la
extracción de los dientes debe fundarse primeramente sobre
una noción comprensiva de las estructuras anatómicas intere-
sadas en la operación. Consideraremos brevemente la forma
anatómica de los dientes, la naturaleza de los tejidos que
los circundan y sus relaciones.
Desde el punto de vista del presente estudio, los dien-
tes pueden dividirse en tres partes: corona, cuello y raíz.
La corona es la porción del diente que en estado normal
sobresale de la encía.
El cuello es la porción ligeramente estrechada entre la
corona y la raíz.
La raíz es la porción empotrada en el alvéolo óseo, es-
pecialmente destinado a su retención. Estas cavidades, for-
madas principalmente por la apófisis alveolar, varían en - -
cuanto a forma y a profundidad para adaptarse a la forma y -
tamaño de las raíces. Los alveolos estan tapizados do pe-
riostio o membrana peridentaria, estructura que cubre tam-
bién las raíces hasta el nivel del cuello.
Las fibras de Sharpey penetran en el cemente y en el al
véolo, formándose por medio de esta inserción una articula--
4i6n inmóvil,
l'roceso Alveolar,- IJ proceso alveolar forma el borde-
59
inferior de los maxilares superiores y el superior del cuer-
po del maxilar inferior. Debe sin embargo, notarse que la -
cavidad que la apófisis alveolar ofrece el diente no siempre
es completo. En los maxilares superiores existen porciones-
radiculares desprovistas de hueso y recubiertas tan solo por
periostio y algunos ápices radiculares de los molares, a ve-
ces de los bicíspides, están separados del seno maxilar tan-
solo por el periostio de esta cavidad.
En los dientes inferiores, el segundo y terceros mola--
res pueden encontrarse muy próximos del conducto dentario in
ferior.
El proceso alveolar del maxilar superior consta de una-
lámina facial y otra palatina, unidas por tabiques óseos di-
ploicos que separan los dientes y las raíces de los multirra
diculares.
La apófisis alveolar, en su lámina facial, es general--
mente más tenue que en la palatina, y termina por un borde
engrosado que forma la cresta gingival, Este aumento de gro
sor se nota más a menudo en 14s caras vestibulares y palati-
na de los molares superiores, y en la vestibular tan $010 de
les dientes mesiales superiores,
150 el maxilar ínferior estas condiciones son similares-
a 14b anteriormente citadas, pero existe diferencia en mu -
chos aspectos. La ap4f1111 alveolar que forma el borde supe
60
rior del hueso presenta varias depresiones o alveolos para -
alojar los dientes inferiores. Posteriormente con respecto-
al canino o a las bicúspides, las láminas óseas alveolares,-
vestibular y lingual, no se presentan distintamente diferen-
ciadas del cuerpo del hueso, y tal diferenciación es muy ar-
bitraria. Ambas láminas óseas se confunden casi inmediata-
mente con el cuerpo del maxilar propiamente dicho, y a menu-
do son tan gruesas, rígidas y compactas como el mismo hueso.
Se trata de un punto de gran importancia en exodoncia,
61
C A P 1 '1' 11 L O VI
IIIST9111A CLINIcA
62
La historia clínica, es uno de los recursos que en gene
ral el Cirujano Dentista desaprovecha; tiene una gran venta-
ja, poder estar informado del estado general de salud o en--
fermedad de nuestro paciente, teniendo en cuenta este hecho,
podremos descubrir muchas afecciones cardiacas, problemas he-
matolégicos, renales, intervenciones quirúrgicas severas,
etc., mas nunca por una simple plática entre médico y pacien
te.
El problema es que la historia clínica es un papel que-
se antoja interminable de llenar por el paciente, y de deci-
frar por el dentista. El cuestionario se desarrolla en pre-
guntas directas, fáciles y concisas, las cuales tienen en co
lumna todas sus contestaciones, lo que el paciente deberá de
contestar con una cruz en color rojo, su respuesta ya sea po
s'Uva o negativa, a lo que el revisor rápidamente podrá ubi
car o pues solamente tomará en cuenta las respuestas positi--
val,
La ventaja que representa para e1 (14011$14, es definid
varuente un control correcto del paciente, sus cuidados y to-
dos 10$ pequeños detalles que no dejan de ser importantes,
Vero lo más relevante, es la seguridad 1:441 que podemos traba
jar, sabiendo que nuestro paciente goza Je un estado de sa—
lud adecuado, Y que no estamos por ningdn motivo arriesgando
63
la vida del mismo, y para nosotros un serio problema del ti-
po legal. Así es que si, podemos emplear una historia clini
ca adecuada a nuestras necesidades, haremos de nuestra prác-
tica, una verdadera profesión, en la cual hasta los más sim-
ples detalles estén controlados.
Dentro del archivo deberemos tener a nuestro alcance de
la manera más sencilla y eficaz toda la información de cada-
paciente; por lo tanto, recomendamos el uso de un sobre, que
lleva por fuera el nombre del paciente y su fecha de trata--
miento, dentro del mismo estará colocada la historia clíni—
ca, sus radiografías montadas y su estado de cuenta, cosa --
que no beneficiará enormemente, dado que en un instante ten-
dremos toda la información a la mano del paciente, este so--
bre estará clasificado por índice alfabético, y se le confe-
rirá un número, mediante el cual se archivarán los modelos -
de estudio y algunos datos extras que consideremos importan-
tus,
64
NOMBRE
DIRECCION
Calle y Numero Ciudad Estado Z.P.
TELEFONO OCUPACION
Particular y de su trabajo
SEXO EDAD ESTATURA PESO NOMBRE DEL ESPO-
SO (a)
A quien notificar en caso de emergencia DIRECCION
TELEFONO
En las siguientes preguntas encierre en un círculo SI 6 NO,-
según sea su respuesta. Sus respuestas serán para nuestros-
rocords y se consideran confidenciales.
1.- Ha habido algún cambio en su salud general durante este-
Ultimo mes. ( ) SI ( ) NO
2,- Mi último examen médico fue en
3,- Ust4 usted bajo algún tratamiento o cuidado médico?
Si ( ) NO
Si es 45f explique de qué está usted siendo tratado
(a)
4,- Ll POilibi- 41 y disección del médico es
5. - Ha ten 4o usted alguna enfermedad u operación seria?
65
Explique cuál
6.- Ha sido usted hospitalizado o ha tenido alguna enferme--
dad seria los últimos cinco años?
( ) SI ( ) NO
7.- Tiene o ha tenido alguna de las siguientes enfermedades?
A.- Fiebre Reumática ( ) SI ( ) NO
B.- Lesiones congénitas del corazón ( ) SI ( ) NO
C.- Enfermedades cardiovasculares (problemas del cora- -
zón, ataques cardíacos, Insuficiencia coronaria, pre
sión sanguínea alta, arterioesclerosis, alguna otra)
( ) SI ( ) NO
1.- Tiene usted dolores en el pecho después de hacer
ejercicios.. ( ) SI ( ) NO
2.- Le falta la respiración después de un ejercicio-
mínimo. ( ) SI ( ) NO
3.- Se le inflaman los tobillos ( ) SI ( ) NO
4.- Tiene problemas para respirar al acostarse
( ) SI ( ) NO
5.- Requiere de almahatiab extra para tener mejor res
piracién al dormir, ( ) SI ( ) NO
U,- Alergias ( ) SI ( ) NO
V,- Asma o fiebre de heno ( ) Si ( ) NO
V.- Urticaria o ronchas ( 1 SI ( ) NO
66
G.- Convulsiones, desvanecimientos o mareos ( ) SI ( ) NO
H.- Diabetes ( ) SI ( ) NO
1.- Orina más de seis veces al día ( ) SI ( ) NO
2.- Tiene mucha sed la mayor parte
del tiempo ( ) SI ( ) NO
3.- Se le seca la boca frecuentemen
te. ( ) SI ( ) NO
4.- Tiene algún familiar que haya -
padecido diabetes ( ) SI ( ) NO
I.- Hepatitis o enfermedades del hígado ( ) SI ( ) NO
J.- Artritis ( ) SI ( ) NO
K,- Reumatismo inflamatorio (dolor en
las articulaciones. ( ) SI ( ) NO
L.- Ulcera estomacal. ( ) SI ( ) NO
M.- Problemas de riñón ( ) SI ( ) NO
N.- Tuberculosis ( ) SI ( ) NO
N. - Tiene tos persistente o expulsa -
sangre al toser, ( ) SI ( ) NO
0.- Den presión arterial baja ( ) SI ( ) NO
V,- Voívrmedades ven reas, ( 1 SI ( ) NO
8,- ;.Ha tenido excesivo sangrado debido a -
alguna extracción u otro tipo de opera-
ción? ( ) Si ( ) NO
9.- ¿tiene usted atut(n4 enfermedad
67
neo como anemia? ( ) Si ( ) NO
10.- ¿Ha tenido usted cirugía o tratamien-
to de Rx por algún tumor, crecimiento
en alguna parte del cuerpo o algún
otro motivo'? ( ) SI ( ) NO
11.- ¿Está usted tomando alguno de los si
guientes medicamentos? ( ) SI ( ) NO
A.- Antibióticos o sulfas ( ) SI ( ) NO
B.- Anticoagulantes (adelgazador de -
sangre) ( ) SI ( ) NO
C,- Medicina para la presión alta ( ) SI ( ) NO
D.- Cortisona ( ) Si ( ) NO
E.- Tranquilizantes nerviosos ( ) SI ( ) NO
Aspirinas ( ) SI ( ) NO
G.- Insulina, Tolhutamida (orinase o-
drogas similares. ( ) SI ( ) NO
H.- Digital o medicamentos para el co
razón, ( ) Si ( ) NO
Nitroglicerina ( ) ( ) NO
J,- otros mediamentos ( Si ( ) NO
- pecifígile co 414's
12,- Es usted ailrgico (a) o ha tenido re41“;i4n a los si
goitmtes medic4ffientos.
68
A.- Anestesia local ( ) SI ( ) NO
B.- Penicilina u otros antibióticos ( ) SI ( ) NO
C.- Sulfa ( ) SI ( ) NO
D.- Barbitúricos, sedantes o alguna
pastilla para dormir ( ) SI ( ) NO
E.- Aspirina ( ) SI ( ) NO
F.- Yodo ( ) SI ( ) NO
G.- Otros, especifique cuáles
13,- Na tenido algún problema con algún
tratamiento dental previo ( ) SI ( ) NO
Explique cuál
14.- ¿Tiene usted algún padecimiento o --
problema no mencionado en esta lista
el cual considere usted necesario --
mencionar? ( ) Si ( ) NO
Explique cuál es
15,- Trabaja usted en algún lugar en don-
de está expuesto ca los kx, o algdn
otro tipo de radiación ) SI ( ) NO
16,- ¿Lstá usted embarazada? ( ) SI ( ) No
17,- ¿Quisiera usted agregar algún comen-
tario? ( 1 SI ( ) NO
69
18.- ¿Come dulce entre comidas? ( ) SI ( ) NO
10.- ¿Con qué frecuencia cepilla usted sus
dientes? una dos tres
20.- ¿Ha recibido instrucción acerca de co
mo cepillar sus dientes? ( ) SI ( ) NO
21.- ¿Usa alguno de los siguientes artícu-
los? Hilo dental Water Pie
Stim-u-dents Punta de goma
22.- ¿Toma pastillas de fluor o gotas? ( ) Si ( ) NO
23.- ¿Ha recibido algún tratamiento de -
fluor? ( ) SI ( ) NO
24.- ¿Usa algún dentrífico con fluor reo
larmente? ( ) SI ( ) NO
25.- Ha recibido instrucción en cuanto a-
su régimen alimenticio? ( ) Si ( ) NO
26, - Presión Pulso Respiración
Fecha
FIRMA
70
La historia dental, además de servirnos de gula y de re-
cordatorio, nos puede dar un plan de trabajo fácil de dodu--
cir y de seguir.
Pretendemos dividir la historia dental en diez porciones,
perfectamente separadas una de otra.
Los capítulos serán:
1.- Odontograma
2.- Descripción dental del odontograma
3.- Observación extraoral
4.- Observación bucal de tejidos suaves
5.- Observación radiográfica.
6.- Historia parodontal (Parodontograma)
7.- Oclusión
8.- Interconsulta
9.- Sumarlo del diagnóstico
10.- Estar alerta a (precauciones)
Un el capítulo uno, que es odontograma, localizaremos
por los diferentes colores, las entidades que el cirujano -
dentista le interesen, así por ejemplo: podremos colocar las
obturaciones en azul, las caries en rojo, obturaciones defi-
cientes en azul con borde rojo, el puente fijo con dos rayas
azules continuas perpendiculares a los dientes que involucre,
el puente removíble rayas de igual modo, solamente qua la lí
pea punteada, dientes ausentes rayas azules o negras parale-
71
la al eje mayor del diente, giroversiones en rayas rojas in-
dicando el sentido del giro, pudiendo expresarse en flechas-
de menos manera, impactaciones de alimentos, se señalará en-
rayas o flechas rojas indicando la dirección de entrada de -
los mismos.
De este modo, el dentista al ver simplemente el odonto--
grama, podrá saber exactamente lo que debe hacer, sin tener-
que desperdiciar el tiempo pensando de nuevo lo que hizo la-
vez anterior o las caries que el día de hoy, pueda volver a-
localizar.
El número dos, que es descripción dental, se encarga de-
todos esos aspectos que el cirujano dentista considera impor
tintes citar previamente a su intervención, como ejemplo cam
blar amalgama clase dos por onlay, o modificar el onlay y --
convertirlo en corona, etc.
11 ¡Mero tres; observación extraoral; en esta parte de-
beremos tener en cuenta todo lo referente a las alteraciones
oxtraorales, ejemplo aumento de volumen, coloración de algu-
na zona en especial, huellas do abscesos drenados anterior--
mente, cicatrices de accidentes; a esto deberemos aunar Una-
p41p401511 adecuada 411 la zona del cuello, mandibular, carri-
llos y cara en general,
VI n4mero cuatro; que es observación bucal de los tejí--
dos blanklos, Aquí debemos hacer una inspección exhaustiva -
72
de todo lo que es piso de boca, carrillos, paladar, encía, -
lengua, en una palabra todo el tejido blando que abarque la-
cavidad oral, incluyendo itzmo de las fauces, pilares ante—
riores y posteriores, etc.
El número cinco, que es observación radiográfica; lleva-
rá anotado todos aquellos datos que nos interesen desde ese-
mismo punto, por ejemplo: recidivas de caries, márgenes desa
justados de restauraciones, caries interproximales, aroma- -
lías en general.
El número seis, que es parodontograma; el cual incluye -
todo lo referente a los tejidos parodontales, entre ellos, -
encía, incursión epitelial, nivel óseo, estado en general de
salud y enfermedad gingival.
El número siete que es oclusión; incluye todos los aspec
tos importantes referentes a la oclusión y sus relaciones --
funcionales.
ul amero ocho que es interconsulta; incluyo todas nues-
tras conjeturas que deberdn ser Consultadas por nosotros an-
te algunos ospecildistas, AO 5010 del r4MO dental, sin() ade-
m4s do otros ramos coMplytamenty ajenos 4 nosotros, C0,00 ¡irte
den ser; cardiólogo, hematólogo, etc.
VI número nueve sumarlo del diagnóstico; en este lugar -
deberán quedar asentadas todas nuestras conclusiones, de mo-
do tal, que codo el padecim;euto del paciente tenfermedadj1-
73
quede aquí registrado.
El número diez denominado "estar alerta a", en esta zona,
que es una de las más importantes, debemos dejar establecido,
todas aquellas situaciones de peligro, o sea,todos los cuida
dos que deberemos tener para con nuestro paciente, evitando-
asf un posible susto que nos cause un paciente al momento de
ser anestesiado, o tratado en general.
Siguiendo los principios, nos daremos cuenta que el efec
to que causa en nuestra vista al ver una palabra escrita o
subrayada en rojo, nos ayuda a fijarla más fácilmente, que
si se encuentra del mismo color que como el resto, por ello,
deberemos subrayar, tachar o advertir con rojo, todos aque—
llos factores quo sean importantes para nosotros, así no se-
nos podrá escapar, y con solo una pasada de la vista veremos
si existe algún dato importante o no lo hay.
74
C A I 1TULO VII
AShrSIA Y ANTISITSIA
75
La asepsia y la antisepsia nos brindan los conocimientos
necesarios para prevenir y combatir la infección. Asepsia -
connota la idea de evitar la contaminación por agentes sépti
cos (gérmenes o virus), de todo aquello que va a tener con--
tacto con el campo quirúrgico. En tanto que, antisepsia ha-
ce pensar en la forma de combatir la infección provocada por
agentes microbianos.
La asepsia tiene por objeto destruir los gérmenes para -
evitar la entrada de éstos al organismo y la antisepsia se -
encarga de destruir dichos gérmenes cuando ya han penetrado-
a tal organismo. En técnica quirúrgica se considera como --
asepsia el conjunto de reglas y procedimientos que se ponen-
en práctica para conseguir la esterilización del material --
quirúrgico y de todo aquello que tenga contacto con el campo
operatorio; o lo que es lo mismo la eliminación teóricamente
absoluta, de agentes sépticos. Para los fines quirúrgicos -
basta con destruir los gérmenes patógenos Capaces de produ—
cir infección,
Desinfección y antisepsia son procedimientos mediante
los cuales los microorganismos patógenos se destruyen, o,
por lo menos, se impide su multiplicación, Desinfectante es
un agente, por lo comón de naturaleza química, que obsta mu--
ch4s formas Je microorgmilsolos patógenos aumple 100045 Ve-
76
ces deja sin destruir las formas resistentes, como esporas.-
Los antisépticos evitan el crecimiento y actividad de los mi
croorganismos, sin que necesariamente los destruyan. Los de
sinfectantes se emplean por lo común para destruir elementos
patógenos en objetos inanimados (como un bisturí), en tanto-
los antisépticos se aplican en heridas o piel de los pacien-
tes. Se dice que una sustancia es bactericida si destruye -
bacterias; será bacteriostttica si sólo evita su multiplica-
ción. Fig. 15a, 15b.
77
ESTERILIZACION
Se habla de esterilización si hay destrucción de toda -
clase de bacterias, esporas, hongos y virus. Se puede lo- -
grar con calor o se considera, pues, que el método de auto--
clave es el procedimiento más importante de esterilizar los-
efectos propios de los hospitales. Fig. 16
Se supone en principio que el vapor de agua a presión -
2
aproximada de 1 Kg, por cm a temperatura de 121 a 123°C du-
rante 40 minutos, basta para la esterilización de los mate—
riales, Antes de ponerlo un Ja autoclave, el equipo que de-
ba esterilizarse 40 lava y se envuelve para que quede prote-
gido al sacarlo del aparato, Suele usarse un reactive que -
señala que la esterilización ha sido completa 09019 prueba de
que la operación ha sido eficaz; hay una cinta reactiva que-
tiene lineas blancas que se vuelven negras si la operación
ha sido correk4a, lambión hay indicadores de cristal, con
78
una sustancia química en su interior, cuyo color cambia si -
la esterilización en la autoclave ha sido correcta. Fig. iza
y 17b
La ebullición es otro método de destrucción de los micro
organismos en determinados artículos. So supone que la ebu-
llición durante 10 a 20 minutos destruirá todos los micro- -
bios patógenos, con excepción do esporas y virus de la bepa-
titil infecciosa, IJl artículo que so hierve debe quedar su-
urgido por comploto durante la operación, cuyo tiempo se
contara a partir del comlonzo do la misma,
Para la WiterlitUidép do ciertos articules se Utili za
el calor SeCO, U calentamiento de muchos de ellos durante-
filos horas a 17VC so considera suficiente pala la esteriliza
Lión,
es4cUilizació4 química requiere que se sumerja el
79
jeto en una solución desinfectante durante un tiempo determi
nado. Para este fin hay preparaciones farmacéuticas.
La palabra asepsia se refiere a la ausencia de todo ger-
men patógeno.
La asepsia médica comprende las prácticas para excluir -
microorganismos de una zona limitada. En la práctica de la-
asepsia médica los microorganismos se encuentran en una zona
bien definida, y todo artículo o material que sale de la mis
ma se libra inmediatamente de bacterias, de modo que ya no -
pueda transmitir infecciones.
La asepsia quirúrgica se refiere a la práctica de des-
truir todos los microorganismos presentes en una zona. La
diferencia está en que, la asepsia quirúrgica, es el lugar
en que se libera de bacterias.
Se ha de hacer una distinción bien clara entre métodos -
de esterilización y métodos de desinfección.
La esterilización es un proceso mediante el cual se ma--
tan todos los microorganismos,
La desinfección 05 un proceso mediante 0l cual la mayo--
rta de microorganismos pierden la capacidad de infectar,
Los diversos métodos de desinfección varían en su capaci
444 para destruir microorganismos, tanto cualitativa como --
0444títatíV4ffientC,
80
La esterilización es un método absoluto de destruit to--
dos los microorganismos.
La desinfección es un método absoluto de destruir todos-
los microorganismos.
La desinfección es un método probable de destruir algu--
nos microorganismos.
Una técnica es asdptica cuando todos los instrumentos y-
equipo se han esterilizado y se han guardado de manera que -
se mantengan estériles hasta el momento de usarlos.
La esterilización do los instrumentos y equipo se logra-
por medio de:
1) El vapor a presión por autoclave
2) Por medio del calor seco en estufa
3) Por medio del óxido de etileno con freón
Los métodos corrientes de desinfección son:
1) La ebullición en agua
2) Lis soluciones químicas
3) La acción do la llama, y otros
Cuando se habla do asepsia, se piensa en esterilizaGiÓ0;
SO puoile realizar por distintos medios, que puede Ser; físi-
cos, químicos y biológicos,
1:411- 1. los medios tísicos encontramos los procedimientos-
81
mecánicos, el más sencillo y más utilizado, es el lavado me-
diante agua y jabón que obra como un barrido depurador que
arrastra y elimina las materias contaminadoras. Se emplea
para esterilizar las manos del cirujano, las de sus ayudan--
tes y los tegumentos del campo operatorio. Fig. 18
La temperatura es otro de los agentes físicos más emplea
do para lograr la esterilización; para ello puede hacerse
uso del calor seco o de calor húmedo.
MI-IODOS DL OLSIINDICCION
Puesto que los mItodos desinfectantes no son capaces de-
matar todos los microorganismos, los instrumentos se han de-
limpiar a fondo antes de desinfectados. La presencia de - -
sangre o saliva el instrumento dítícultu la acción del --
82
agente desinfectante.
Método del. Calor Seco
Con este tipo de esterilización no se produce oxidación,
es muy recomendable para los instrumentos destinados al con-
ducto radicular y otros.
Oxido de Etileno
Para esterilizar los productos farmacéuticos y biológi—
cos se usa asimismo este método, el del óxido de etileno en-
freón.
Asimismo lo utilizan algunas escuelas dentales y grandes
instituciones para esterilizar instrumentos, especialmente -
las piezas de mano de alta velocidad,
Calor Ildmedo
Us el mils empleado para la esterilización de instrumen—
tal y vestuario quirargicol puede utilizarse como medio Q0--
'Oh) la ebullición del agua, a condición de que, ¡Oh ehjetul -
por esterilizar queden en total inmersión, perfectamente eu-
blortos por el agua, y la ebullición se sostenga por lo me--
nos de 30 a 00 minutos,
flte método tiene el inconveniente de que 14 temperatura
no se pueda elevar (41:ilmente a más de 100'C al nivel del
83
mar.
Ebullición en Agua
La ebullición de los instrumentos en agua durante 10 mi-
nutos es el método más eficaz y satisfactorio de desinfec- -
ción.
Los instrumentos metálicos tienden a oxidarse y empañar-
se cuando se someten a la ebullición.
El Autoclave
En el autoclave la temperatura se controla por la pre- -
sión existente dentro de la cámara de esterilización, lo que
facilita notablemente el manejo del aparato y proporciona ab
soluta seguridad de esterilización la cual se puede compro--
bar fácilmente por medio de testigos.
En el autoclave se pueden esterilizar los instrumentos -
que no pierden el brillo ni se oxidan, las toallas, torundas,
esponjas y líquidos, has agkija$ y los instrumentob de eorte
no deben envolverse en algodón para evitar el efecto de cmpi
nado del vapor. Solamente hay que esterilizar los instrumen
tos 0111=esarlos para un tratamíepto y se ha de hacer pece an-
tes de usarlos,
Vos agentes químicos, llamados antisépticos o germleidas,
soo de gran Oti11444 para esterilizar el iluilerial (0.0j puede-
84
alterarse por la acción del calor o la humedad.
El poder de los antisépticos, depende de varios factores:
de la cantidad y la calidad de los gérmenes, de la resisten-
cia de los mismos para el antiséptico, y de la solubilidad -
de su envoltura externa en el medio antiséptico.
Los antisépticos, por su forma de obrar, pueden dividir-
se en: coagulantes y deshidratantes.
Los coagulantes destruyen los gérmenes floculando su pro
toplasma por coagulación de las sustancias proteicas. En --
tanto que los deshidratantes provocan la floculación por des
hidratación del protoplasma, modificando el equilibrio, El -
alcohol es un antiséptico que deshidrata el protoplasma y --
cuando se usa como vehículo en una tintura antiséptica, la -
acción de ésta puede ser coagulante y deshidratante a la vez,
Flameado
Para flamear los instrumentos metálicos se puede utili—
zar una llama abierta como la de un mechero de Bunsen o la -
de una lámpara de alcohol, No ohstante,los instrumentos se-
han de calentar a fondo para qua 105 microorganismos desapa-
rezcan al quemarse, listo, ni que decir afecta al temple del
natal,
85
Lavado de las Manos
Al realizar una exploración oral, las manos del dentista
se contaminan por los microorganismos de la cavidad bucal. -
El lavado de las manos es de importancia para el dentista y-
por consiguiente para sus pacientes. El empleo de jabones -
con hexaclorofeno reduce notablemente la flora cutánea natu-
ral así como elimina los gérmenes contaminantes presentes en
las manos tras un examen oral. Después de lavarse las manos,
el dentista ha de tener la precaución de no volverlas a con-
taminar al tocar o manejar objetos del equipo o del consulto
rio dental. Fig. 19
Cuando se usan guantes de goma en el consultorio dental
no es necesario esterilizarlos como cuando se usan en el qui
rófano. Ls suficiente lavarlos 4 fondo, enjuagarlos, secar-
los y espolvorearlos con talco para impedir que se peguen, -
86
Fig, 20
DES1NFECC1ON DL LA CAVIDAD BUCAL
La cavidad bucal se encuentra constantemente infectada
por microorganismos, muchos de los cuales son patógenos.
Resulta imposible esterilizar o mantener la asepsia en -
la cavidad bucal durante cierto tiempo, ni aún con el empleo
de los más poderosos antisépticos, Nuestro principal objeti
vo habrá de consistir en proteger la cavidad contra toda in-
fección do origen externo, que puedo producirse: por la falte
de limpieza de las manos, de lob Instrumentos, del material-
de cura o de la solución anestésica, Li 1;401pQ operatorio de
be limpiarse siempre lo más poliblo,
in las clínicas, y a menudo ea la práctica privada, no
resalta siempre practicable hl posible la :asepsia ¡,leal de -
la boca l pk4tic4d4 poi medio de recursos pro(114cticos ab--
87
tes de proceder a la intervención exodóncica. De este modo-
puede eliminarse el abundante material séptico que se en-
cuentra a menudo depositado en los dientes y en las encías.
88
t: A P 1 '1' U 1, U 11111
A N _ti _S__ 1A
89
DEP1NIC1ON:
Es la falta o privación de toda sensibilidad.
La anestesia puede ser general si suprime la sensibili--
dad o pérdida del conocimiento a la vez, y local si suprime-
la sensibilidad de una parte extensa o reducida del organis-
mo, respetando la conciencia.
SELECCION A AGENTE Y TÉCNICA.
Una vez excluidas las contraindicaciones en la cirugía -
bucal el paso siguiente es la selección del agente y técnica
anestésica.
El anestésico irá de acuerdo con la preferencia del odon
tólogo, los deseos del paciente, sus condiciones físicas, -
edad y temperamento, por el tipo o extensión de la interven-
ción, por las condiciones de la zona a tratar,
ANLSIVSIA LOCAL
La premedicación está (m)siderada como parte iatogranta-
4e la anestesia.
La premc4lic4cIó0 antes de la anestesia local se 4144 pa-
90
ra:
1) Aliviar el dolor y la aprensión
2) Elevar el umbral del dolor
En todos los casos en que se use anestesia local será im
-prescindible la cooperación del paciente y la medicación no-
deberá deprimir la corteza cerebral hasta el grado de que -
aquel se torne irresponsable y no coopere de manera apropia-
da, Por lo tanto es importante que la dosis de droga por --
usar sea baja mejor que alta.
El cirujano tendrá en cuenta que los barbitúricos en do-
sis que no sean los anestésicos más bien disminuirán el um—
bral del dolor, en vez de elevarlo. Por lo tanto cuando es-
tas drogas sean administradas habrá que insistir para tener-
la seguridad de que la anestesia local es completa.
PROPILDADUS FARMACOLOOICAS DE LOS ANESUSICOS
Todo agente bloqueador que so use on odontología debe
llenar los siguientes requisitos:
1) Período de latencia corto
2) Duración adecuada al tipo do intervención
3) Compatibilidad con vasopresores
4) Difusión conveniente
91
5) Estabilidad de las soluciones
G) Baja toxicidad sistémica
7) Alta incidencia de anestesia
Las características de una solución bloqueadora están da
das por la concentración del anestésico local y del vasopre-
sor. De ahí las diferentes combinaciones en cada una de
ellas. La necesidad de su penetración en el tejido óseo im-
plica que en soluciones dentales el anestésico esté a una ma
yor concentración puesto que la difusión y profundidad de --
la analgesia son directamente proporcionales a la concentra-
ción,
METODOS DE ANESTESIA LOCAL
1) Por compresión digital
2) Refrigeración
3) Soluciones anostésicas
1) Por Compresión Digital,- Se ha comprobado que la QOM
presión produce insensibilidad en el sitio cercano 4 donde -
se produce, en 14 actualidad se usa para lograr Upa aneste —
sia poco profunda y corta para obtener 404 punción sin dolor
al paciente,
ha compresión se delta hacer k;04 ennergi, y 1141'441e uno O-
92
dos minutos.
2) Por Refrigeración.- El primer ágente refrigerante
que se usó fue el hiello, después de éste se ha ensayado una
serie de agentes refrigerantes, tales como: éter, cloruro de
etilo, bromuro de etilo, éste último se emplea hoy en día --
con buen éxito.
3) Anestesia por Solución,- La solución de sustancias -
anestésicas puestas en contacto con los nervios sensitivos,-
produce la insensibilidad de las regiones anatómicas por
ellos inervadas. La solución puede ponerse en contacto con-
las terminaciones nerviosas periféricas, por absorción a tra
vés de las mucosas que son permeables a los medicamentos, o-
bien colocándolas en la intimidad de los tejidos utilizando-
jeringas especiales que permiten llevar las soluciones a di-
versas profundidades.
TLCNICA PU FAS INYUCCIONFS 1 4LL MAXILAR INFERIOR
Debemos anestesia previamente la mucosa con una loluibn,
ya 504 OH spray 0 pomada, para no 1:41114f 10010e414 al pacien-
te debe usarse U04 aguja fina y punteaguda,
Para precisar el punto de punción se palpa el berde 4010
rior de la rama ascendente del maxilar inferior, se localiza
la 1inea oblicua interna r 144 centímetro aproximadamente de -
93
las caras oclusales por arriba vamos a hacer la introducción
de la aguja, se mantiene un centímetro la aguja por arriba--
de las caras oclusales del lado de la punción, la aguja se -
introduce y al sentir que toda el hueso retrocedemos ligera-
mente la aguja y se hace oscilar la jeringa entre canino y -
primer premolar del lado opuesto e introducimos de 1 a 1/2-2
cm. más la aguja.
Desde el momento de la punción hasta sacar la aguja debe
mos de ir depositando líquido lentamente.
COMPLICACIONES
1) Cuando la aguja toma una dirección demasiado externa-
se puede penetrar en el tendón del músculo temporal provocan
do dolor persistente, si seguimos este camino demasiado ex--
terno la aguja queda enclavada en el periostio, la cual pro-
duce dolor y un movimiento reflejo del paciente y puede rom-
per la aguja.
2) Si la aguja pasa la parte posterior del surco, se pue
de pundonor 0 inyectar la arteria dentaria inferior provo—
cando un hematoma local o una reacción tóxfca general.
3) Cuando penetra demasiado la aguja, puede llegar
anestesiar el Pterigeideo interno y producir dolor tardío,
posiblemente una anestesia tardia o incompleta.
94
BLOQUEO DEL NERVIO LINGUAL
El nervio lingual se bloquea simultáneamente con el ner-
vio dentario inferior con los mismos métodos, ya que se en--
cuentra situado por dentro y por delante del nervio dentario
inferior en la cara interna de la rama ascendente.
INERVANDO:
a). Tercio anterior de la lengua y piso de la cavidad - -
oral.
b) Mucosa y mucoperiostio de la cara lingual de la mandf
bula.
BLOQUEO DEL NERVIO MENTONIANO
El foramen mentoniano se encuentra en el repliegue Infe-
rior del vestíbulo oral, a la altura de premolares, se inser
ta la aguja en un sentido antero inferior, porque el agujero
mira en un sentido portero superior,
len cada caso so orienta uno sobre la situación del ¡ora-
mon por medio de una radiografía,
Debemos penetrar en el conducto basta su extremo si quo-
reiso$ anestesiar a un tiempo hueso y dientes,
95
COMPLICACIONES.
1) El introducir la aguja en el propio agujero mentonia-
no para obtener mejor anestesia no es recomendable, debido -
al riesgo que se corre de producir lesiones nerviosas con --
trastornos de la sensibilidad del labio inferior,
2) Mordedura o incisión del labio.
BLOQUEO DEL NERVIO INCISIVO
Se bloqueará infiltrando la encía correspondiente al
diente sobre el cual se va a intervenir.
BLOQUEO DE LAS RAMAS DEL NERVIO MAXILAR SUPERIOR
NERVIO INERAORBITARIO,
Se palpa con el dedo medio la porción media del borde in_
frior de la órbita y luego se desciende cuidadosamente cer-
ca de un centímetro por debajo de este punto, donde se pulpa
el paquete vasculonerviorso que sale por el agujero infraorbl
tarjo, Manteniendo el dedo medio en el mismo lugar, se le—
vanta con el pulgar e indice el labio 'superior y con la otra
mano se introduce la aguja en el repliegue superior del ves-
tíbulo oral, Jirigi6ndola hacia el punto en el cual se ha --
mantenido el dedo medio. Aunque no se pueda palpar la punta
49 la aguja, es posible sentir con la punta del dedo como la
96
solución es inyectada en los tejidos subyacentes.
RAMAS ALVEOLARES SUPERIORES
RAMAS ALVEOLARES SUPERIORES POSTERIORES.
Se bloquean introduciendo la aguja por detrás de la eres
ta infracigomática e inmediatamente distal al segundo molar.
Después se dirige la punta de la aguja hacia el tubérculo ma
xilar y se introduce dos o tres centímetros,
RAMAS ALVEOLARES SUPERIORES MEDIAS Y ANTERIORES.
Se bloquean separadamente para cada diente en particular-
introduciendo la aguja en la mucosa gingival que rodea el --
diente y buscando la extremidad de la raíz, donde se inyecta.
De esta manera es posible anestesia hasta tres dientes desde
el mismo punto de inserción,
NLRVIO PALATINO ANTERIOR
Se bloquea inyectando al lado del agujero del conducto -
palatino posterior situado u la altura del segundo molar, un
centímetro por encima del reborde gingival.
97
NERVIO NASOPALATINO
Se bloquea inyectando inmediatamente al lado del conduc-
to incisivo situado en la línea media por detrás de los inci
sivos.
Complicaciones en general:
1) Accidentes relacionados con los anestésicos.
2) Accidentes por patología preexistentes independiente-
de las soluciones bloqueadoras.
3) Accidentes por dosificación de los vasopresores.
Como se ha explicado la anestesia es de gran utilidad en
la práctica odontológica, pues podemos trabajar con mayor se
guridad de que el paciente no va a sufrir un trastorno psí--
quico, debido a la molestia que le puede causar el trutamien
to odontológico, pero con la precaución de seguir debidamen-
te nuestras técnicas para no producirle un problema mayor.
98
CAPITULO IX
PASOS WINURGICOS
99
SINDESMOTOMIA
La sindesmotomia es una maniobra importante e indispensa
ble previa a la exodoncia.
Al separar la encía del diente a extraer previene el des
garro gingival creando un plano de clivaje que facilita ele-
vación del forceps o elevador y una adecuada profundización-
en el cuello anatómico.
La sindesmotomia consta de dos tiempos: Superficial y -
Profundo:
1) Superficial.- Se efectúa una incisión en el fondo -
del intersticio gingival y se contornea el diente completa—
mente, lográndose la sección del ligamento circular de Knlli
ker.
2) Profundo. - So efectda la divulsión del ligamento -
alvéolo-dentario, y al profundizar enérgicamente el sindesmó
tomo so logra la primera dilatación de las paredes alveola--
res,
Idealmente deberle realizarse hasta el hice, objetivo -
no siempre alcanzado (Whid0 a la conformación radicular y al
veolar,
100
LUXAC1ON
Consiste en lograr la completa movilidad del diente den-
tro de su alvéolo. Se puede aplicar la cuña en sentido api-
cal por otras caras, hasta que la pieza se afloje completa--
mente. De otra forma se puede conseguir la luxación y aún -
la avulsión total recurriendo a la palanca.
Con el fin de lograr este efecto el extremo de la hoja -
se apoya contra el cemento, "clavándolo".
Esta aplicación enérgica no debe perderse durante la ma-
niobra que sigue y el dorso de la hoja debe permanecer sin -
ningún desplazamiento sobre el punto que sirve de fulcrum a-
la palanca. Es lo que se llama retener el apoyo y el encla-
vamiento.
Se procede entonces a girar el instrumento si es ungula-
do o' se apalanca directamente si es recto, comprobándose la-
elevación de la pieza.
AVULSION
Consiste en desalojar totalmente el diente o raiz de su-
alvéolo. la profunda introducción del elevador en el alVég-
10 provocará la elevación radicular por producción de un in-
tenso efecto expulsívo levantando la raíz 4e su lecho.
VO caso de effilac4I el eltiVadOr como palanca, al girarlo-
Iy
101
en caso de utilizarse el angulado el diente será elevado; o-
recurriendo al apalancamiento simple al emplearse el eleva--
dor recto.
Habiendo quedado el diente luxado o elevado se procede a
retirarlo con un fórceps adecuado.
El análisis de estos pasos que hemos desarrollado sucesi
vamente hasta la avulsión es el que nos ha llevado a clasifi
carlos como:
TIEMPOS DE LA EXODONCIA CON ELEVADORES
1) Elección, toma y presentación del elevador
2) Acuñamiento
3) Apalancamiento
4) Avulsión
TOILETTE
hste paso consiste On 14 cuidadosa inspección del alvéo -
lo, Todo proceso proliferativo, apical o marginal que pudie
ra permanecer en la cavidad deber4 ser eliminado con la cure
La.
También se prOethiefil a retirar todo cuerpo extraño, es
quillas óseas o dentarias,
Si se advirtiera presencia de fragmentos traciuradus en-
102
las tablas o tabiques septales o interseptales se procederá-
a su retiro. La existencia de bordes muy prominentes en los
tabiques o cuando se observe que su implantación comprometa-
su irrigación efectuaremos su extirpación y regularización.
En casos de procesos apicales o marginales examinaremos-
minuciosamente el alvéolo, con el objeto de impedir la perma
nencia de tejidos patológicos en la cavidad, en caso afirma-
tivo se procederá a su eliminación por medio de la cureta.
Nuestros objetivos consisten en la extirpación de los te
jidos o elementos que atenten contra la salud del paciente.-
Siempre que se haya efectuado una intervención quirúrgica de
berá controlarse que los tejidos remanentes queden en las me
jores condiciones posibles a fin de lograr un buen postopera
torio y anticipándonos a las futuras necesidades de la reha-
bilitación.
REQUISITOS PARA UNA IMENA 1NCISION
Debe ser un solo trazo, perpendicular a los tegumentos -
Por deslizamiento y 110 por presión. Con amplitud, dirección
y forma necesaria, La profundidad es requerida y de ser po-
sible con apoyo óseo,
Toma Je bisturí, Son varias formas:
Cuino plum de escribir para trazos peqUeños.
103
2.- De garfio. Cuando la incisión es pequeña, y control
de profundidad, ejemplo: canalizar abcesos.
3.- Empuñándolo. Cuando la incisión es amplia como la -
amputación de un miembro.
La incisión desde el punto de vista estético se realiza-
siguiendo los pliegues de la piel y paralelas a las lineas -
de Langher. Al incidir para evitar que los tegumentos se
deslicen y se pierdan las relaciones; conviene sujetarlas en
tre los dedos indice y pulgar de la mano izquierda, mante-
niendo la superior tensa. En sentido inverso a la dirección
del corte, cuando la incisión es larga y prolongada se desli
zan los dedos según avanza el corte. La dirección es de iz-
quierda a derecha, de arriba a abajo ya que esto facilita su
trazo y visibilidad. Las incisiones nos ayudan a levantar -
colgajos y las ventajas que nos ofrece son:
1.- La cicatrización es do primera intención. Siendo es
ta más rápida y con menos dolor postoperatorio.
2,- Se provee al máxime el recubrimiento (5500 evitando -
asf el secuestro y llenando el mlnimo la pérdida permanente-
de la cresta alveolar.
Los Tipos de Incisión son:
1. Técnica marginal,- Sigue el contorno marginal de los
Oentes,
104
2. Técnica de Newman.- Se contornean los cuellos denta-
rios abarcando un diente antes y uno después de la zona de--
seada.
3. Técnica de [Link].- Es una incisión vertical en-
forma de libro abierto.
4. Incisión discontinua.- Se comienza en el ángulo dis-
tobucal del último diente y se avanza al sector anterior con
torneando hasta el ángulo distovestibular del diente siguien
te.
5. La incisión continua.- Se inicia en la superficie ves
tibular del último diente y se avanza hasta donde se desee.
6. Incisión angular. - lis una incisión marginal combinada
con otra que se extiende por gingival, hasta el fondo del --
vestíbulo.
7. Incisión oblicua.- Se inicia en la base de la papila-
interdental, esta técnica disminuyo el traumatismo a la en--
cía marginal,
H. Técnica do WasmondÓ-Partch,- So usa para las apieecto
mies (incisión recta y curva).
t), Incisión de magnum. Se usa para los terceros molares
incluidos,
105
PUNTOS DE SUTURA
La sutura tiene por objeto reconstruir los planos incidi
dos para favorecer la cicatrización, y debe tener como requi
sitos:
1. Que los tejidos sean de la misma naturaleza o sea, --
que sea por planos, reconstruyendo los elementos anatómicos:
(capa muscular aponeurótica, tegumentos, piel, etc.)
2. Que dicha unión sea perfecta, o sea, que no deje espa
cios muertos, ya que estos favorecen al desarrollo de los --
gérmenes.
3. La sutura debe ser en heridas limpias, sin tejido-
muerto y con una perfecta y definida hemostasis.
4. Se debe de emplear la clase de sutura y material ado-
cente, para lo que esté destinado (sutura de acercamiento, -
tensión, oclusión, etc.) y realizadas con el material adocen
te,
Ln la exodoncio colocamos los dedos pulgar e índice, COM
primimos la tabla interna y externa y so realizo la sutura -
indicada.
Objetivos de 14 sutura,
1. Mantiene los tejidos blandos en la posición y los fi-
ja contribuyendo a 14 cicatrización.
106
2. Previene la hemorragia postoperatoria en especial la-
hemorragia capilar.
3. Al sostener los tejidos blandos sobre el alvéolo se -
ayuda a la formación y mantenimiento de un buen coágulo san-
guíneo.
4. Evita la entrada de restos de alimento en la herida.
Materiales de Sutura.- Son absorvibles y no absorvibles.
Absorvibles.- Son de origen biológico y el más clásico-
es el Cat-Wut. Está fabricado con el tejido conjuntivo del-
intestino delgado del carnero, y se conserva en inmersión en
un material estéril, que no afecta ni su flexibilidad ni su-
resistencia.
Se clasifica del triple cero al número 10.
El líquido en que viene en inmersión altera el grado de-
absorción, que es el ácido crómico o ácido tánico.
Otros materiales absorvibles son el material de canguro-
y su absorción es más lenta, Las tiras do Fasia-ata, se Usa
en algunas técnicas como material de retuerzo,
No Absorvibles,- Son de origen vegetal, animal, mineral
0 sín“Aico,
Fritre los de origen vegetal est4ii los hilos manufactura-
dos con fibras de algodón o de lino. los J origen animal -
107
son de seda y la crin de florencia. Los minerales son de --
acero inoxidable o alambre de plata o de oro. Su diámetro
está clasificado.
Los sintéticos son derivados de la celulosa como el ny—
lon o dermalon. Tienen la ventaja de ser más resistentes y-
mejor tolerados por los tejidos. Su diámetro está clasifica
do en décimas de milímetro, de 0 a 000.
Tipos de Sutura. Cada plano por reconstruir requiere de
una sutura adocente como son:
a) De afrontamiento
b) De tensión
c) De oclusión
Todos derivan de la forma más sencilla de sutura que es-
el punto simple y de ahí so deriva la sutura o sujete conti-
nuo o discontinuo que son usados para los tegumentos.
Ll punto de cruz se usa para aponeurosis y el punto en
U para mdsculos,
Punto simple,- Se introduce la aguja, atravesando el
borde do la herida opuesta al operador perpendicular a 14 ll
pea de sutura, a uno, dos o tres mm, distantes al borde de -
la herida, desde la superior a la profundidad sosteniendo --
los tejidos con la pinza de disoccIón, para pasar todo el --
tercio libre del extremo de la aguja.
108
Se sujeta el otro borde de la herida para salir a 2 6 3-
mm del otro borde, para después anudar.
Sutura continua.- Se inicia con un punto simple y se va-
realizando en diagonal hasta donde se quiera.
Punto en U.- Es la sucesión de dos puntos aislados y pa-
ralelos entre sí, este punto se comienza pasando por los dos
bordes de la herida y regresando en sentido inverso, y se --
anuda.
Punto en cruz.- Se hace igual que un simple pero no se -
anuda sino que se realiza otro punto simple y se anuda.
La forma de retirarlos es cortando por uno de los extre-
mos lo más próximo posible a la piel de tal manera que al sa
carlo se encuentra hacia afuera y no penetre a los tejidos -
profundos.
Fig, No, 21,
1 09
CA1, 1'1'ULO X
c1111)APOSPOSTOPIIIAT011 101;
110
Después de la intervención exodóncica se requiere poco o
ningún cuidado postoperatorio, ya que en la cavidad bucal se
curan las heridas generalmente con relativa rapidez.
Se extrae el diente y se confía la curación a la natura-
leza.
A pesar de esta experiencia, se presentan en muchos ca--
sos complicaciones o cicatrización tardía de la herida, con-
secuencias que con el debido tratamiento de ésta y con los -
cuidados postoperatorios hubiera podido evitarse, Los cuida
dos más útiles que podemos prestar al paciente en la sesión-
exodóncica son los siguientes: evitar la dilaceración de las
encías y la fragmentación de los bordes alveolares; recu-
brir la apófisis alveolar con tejidos blandos; reducir el ta
iiiafi0 de la herida comprimiendo las paredes alveolares dilata
das o fracturadas, y cohibir la hemorragia,
Una vez extraído el diente, debe inspeccionarse minucio-
samente el alvéolo), 5v notará quo a veces, aun después de -
extraer las raíces, queda todavla una porción de la cortina -
adherida al borde gingival. Este fragmento debe disecarse y
no arrancarlo, las port;iones do la apófisis alveolar peque-
ñas y desprendidas deben extirparse, y toda porción de dicha
apófisis pie no puede cubrirse con 14 encía, o que forma P44
111
tas o bordes agudos, se sacan con el fórceps-gubia. Porcio-
nes de hueso denudadas dan lugar con frecuencia a dolor agu-
do, y se da a menudo el caso de que una vez cicatrizados los
tejidos debe intervenirse de nuevo para redondear los bordes
agudos, o bien por la irritación que produce el tejido que--
los cubre, o porque la restauración protética causa irrita—
ción al comprimirlos.
Las paredes ensanchadas del alvéolo deben aproximarse -
sin aplastar la apófisis alveolar. Esto es de importancia.-
Disminuye el tamaño de la herida; reduce el tiempo de hemo--
rragia y facilita la cicatrización de la herida. No debe --
practicarse esta maniobra con los dedos descubiertos. Se co
loca una torunda de gasa esterilizada sobre el alvéolo y se-
comprimen los tejidos con los dedos de una mano, o, en la --
parte distal de la arcada, con los indices de ambas manos.
DOLOR POSTOPERATORIO.
La complicación m45 comtln consecutiva a la extracción de
los dientes Q0 el dolor postoperatorio.
La dificultad de dominar esta complicación es aumentada,
adem4s, por la diferencia en la reacción y en la respuesta -
4i tratamiento de los distintos individuos, Así, en algunos,
hasta la extracción m4s sencilla de un diente va seguida de-
re411,9 00.15 postoperatortas extraordinarias en forma de turne-
112
facción, descoloración, dolor atenazante y duradero, o hasta
infección.
La causa directa más frecuente de dolor postoperatorio-
es el traumatismo.
Debe siempre tenerse en cuenta la infección al tratar -
el dolor postoperatorio. Los microorganismos infecciosos --
pueden existir en el campo operatorio antes de la extracción,
pueden también durante la operación, por medio de los instru
mentos o de la solución anestésica.
El anestésico constituye un factor etiológico importan-
te del dolor postoperatorio. Esto puede explicarse por el -
hecho de que todo anestésico es, por lo menos, un cuerpo ex-
traño y un veneno protoplásmico. El traumatismo que forzosa
mente ha de producir su introducción, y la interferencia tem
poral con el metabolismo normal de los tejidos inundados, -
pueden ser causa de dolor. Puede hasta actuar con un irri--
tante de los tejidos inyectados. Se observa esto, especial-
mente, cuando se inyectan los m(isoulos de la región del nnixj
lar inferior,
113
ALVEOLO SECO
Existe una complicación postoperatoria denominada "alvéo
lo seco" que se aplica indistintamente a todo alvéolo que --
produce un dolor extraordinario, o cuya cicatrización se re-
trasa.
Si repasamos las diferentes complicaciones consecutivas
a la intervención exodóncica, veremos que las siguientes pue
den considerarse como alvéolos secos.
La condición más molesta se caracteriza por dolor finten
so y constante, o a veces dolor neurálgico intermitente. El
tejido óseo que forma el alvéolo inmediato al diente, o una-
porción de él, se necrosan, Según todas las apariencias, la
necrosis está confinada a la lámina compacta, y rara vez la-
rebasa, El examen clínico descubre que no hay tumefacción -
de los tejidos blandos o es muy ligera; la superficie inter-
na del alvéolo dentario está desprovista de tejido cicatri--
zal; el hueso está por completo al descubierto y tiene el as
pecto de necrosis, El mucoperiostio, que normalmente presen
tu tendencia a proliferar sobre el tejido de granulación,
obliterando el orificio causado por la extracción del dien—
te, ofrece un borde ligeramente inflamado e irregular y per-
manece separado del hueso, La región no se presenta realmen
te "seca", por que a menudo hay supuración y la cavidad esta
llena de pus, de tejidos descompuestos, saliva y otros resi-
duos de Olor desagradable. la afección podría denominarse y
114
describirse con más propiedad con el nombre de "alveólo necró
tico".
Una segunda condición, y quizá más corriente, es aquella
en la que no se establece necrosis, pero la cicatrización es-
tardía. Se caracteriza por dolor intenso y sensibilidad dolo
rosa del alvéolo dentario. Al examen clínico, las paredes --
del alvéolo parecen denudadas y la cavidad está llena de de-
tritos, que consisten en un coágulo sanguíneo desintegrado, -
saliva y substancias que tienen acceso a la cavidad bucal.
La causa no siempre puede atribuirse a un factor determi
nado. Pueden considerarse como causas directas predominantes
la infección, la acción tóxica de un medicamento o de un anos
tésico y el traumatismo, en el orden citado.
Numerosos datos clínicos permiten suponer que la infec—
ción representa un importante factor en el desarrollo de esta
condición. La infección puede encontrarse latente en los te-
jidos o ser inoculada durante la operación. Nos inclinamos a
creer• que existe a menudo alguna infección virulenta latente-
que escapa a nuestros medios de exploración, y a la que ha de
concederse mucha importancia.
tina causa frecuente de alveolitis la constituye la ac-
ción tóxica de un medicamento o probablemente del anestésico,
Algunos lo atribuyen a la isquemia temporal de la anestesia -
local.
115
VERDADERO TIPO DE ALVEOLOS SECOS.
Hay un grupo de casos denominados alvéolos secos, que se
caracterizan por ser indolentes y presentar una superficie -
limpia y sana. Al revés de las condiciones descritas, no --
presentan una reacción molesta e inmediata, pero la cicatri-
zación resulta muy retardada. La depresión cicatrizal es a-
veces considerable, interesando casi todo el contorno del al
véolo dentario. En otros, el alvéolo es profundo, pero es-
trecho, apenas permeable para el estilete. La superficie
del tejido aparece sana, epitelializada y la principal moles
tia consiste en que la saliva mezclada con partículas alimen
ticias descompuestas se retiene y constituye la causa del --
mal olor y sabor.
Esta condición puede considerarse como un alvéolo denta
rio que no se ha obliterado. La causa es probablemente, la-
epitelialización precoz de la superficie de granulación. Es
to da lugar a que el alvéolo no se oblitere como debería,
Se obtendr4 un resultado satisfactorio con las siguien-
tes me(ltdas: en el tipo menos pronunciado se extirpa la su—
perficie epítelial, dejando al descubierto el tejido conjun-
tivo o hasta el hueso, La granulación m4s exuberante induci
da por el traumatismo quirilrgico resulta a menudo suficiente
para obturar la cavidad, y entonces la superficie se epite--
lializa. En los casos in4s pronunciados se escinden los teli
dos que 14p,¿4r1 la depresión. los bordes óseos se resecan -
116
ligeramente sin ocasionar deformidad. Los bordes del mucope
riestio se liberan después lo suficiente, a fin de que pue-
dan aproximarse y cubrir en gran parte e por completo la su-
perficie descubierta.
Tratamiento. Se limpia el alvéolo de todos los cuerpos
extraños e infectados y se cura con gasa yodofórmica, a la -
que se incorpora [Link] analgésico. En algunos casos,-
la capa necrótica de hueso es muy superficial, los elementos
fagocíticos y osteeclásticos dan cuenta de ella y pronto se-
inicia la cicatrización desde diferentes puntos. En algunos
casos se presenta verdadera necrosis y se expulsa en masa --
una porción de hueso que formaba el alvéolo.
Estos últimos tipos de casos deben tratarse como todos-
los de necrosis, Cuando ha tenido lugar la separación, se -
extirpa el secuestro. Si éste está muy adherido o retenido-
físicamente está indicada la intervención quirúrgica para su
extirpación. Se trata la herida resultante como otra cual--
quiera, con irrigación Y por medio de cuyas.
Está contraindicado un raspado imprudente y repetido en
todas las :unas dolorosas sin distinción,
1I7
CA 1 TI11,0 X I
COMPI. I CAC IONES posTo M'AUTOR I AS ,
118
COMPLICACIONES POSTOPERATORIAS
HEMORRAGIAS,
Ocurren en pacientes patológicos cuando por estudio in-
suficiente del caso no se ha instituido adecuado preoperato
rio, En los pacientes normales las hemorragias ocurren du-
rante el acto operatorio, horas después y aún días después.
I) Durante el acto operatorio o inmediatamente después.
Se debe a incorrecta técnica quirúrgica o lesión vascular.
Corresponde detener la hemorragia en el momento en que-
se ha producido. Si fuera capilar o en capa se intentará-
primero la compresión manual o bajo presión masticatoria, me
liante gasa embebida en suero fisiológico tibio, manteniéndo
lo por encima del tiempo normal de coagulación.
Si esta maniobra no resultara eficaz se puede recurrir
al taponamiento compresivo cavitario, utilizando gasa iodo-
formada a la que pueden agregarse vasoconstrictores o sustan
cías trembopldsticas,
'Sta gasa permanecer4 en el alvéolo y se retirara paula
tinamente a partir de las 48 horas,
Puede también recurrirse a la sutura de los bordes mueo
a
sos del alvéolo luego de la reducción. l r estas condiciones
14 compresión de la sangre acumulada dentro del alvéolo con-
119
cluye por aplastar el vaso favoreciendo la coagulación.
En caso de hemorragias vasculares se debe intentar pre-
viamente el aplastamiento del vaso contra el lecho óseo, gol
peando el punto sangrante con un instrumento romo.
En caso que el vaso sangrante pertenezca a los tejidos-
blandos se puede acudir a las pinzas hemostáticas, la ligadu
ra vascular o a la electrocoagulación.
2) Horas después.
Se producen por movilización del coágulo.
El paciente acude con un coágulo enorme, que desborda -
el alvéolo y aún cuelga fuera de él. El examen demuestra --
que ].a hemorragia persiste. El interrogatorio revela que el
enfermo ha realizado colutorios violentos, especialmente con
agua oxigenada; comidas demasiado abundantes; esfuerzos físi
cos; traumatismos del coágulo mediante succión o con sus de-
dos. A veces el paciente niega haber cometido error alguno.
Parecerfa que en estas condiciones el coágulo que he oh
serva se comportará como un tapón dislocado, obturando inco-
rrectamente el alvéolo. El tratamiento consiste en la remo-
ción del coágulo mediante lavados a presión, después con una
gasa embebida en agua oxigenada y en algunas ocasiones con -
cureta,
Inmediatamente se forma no nuevo coágulo que cohibirá -
definitivameote la hemorragia,
120
3) Días después.
Pueden ser debidas a movilización del coágulo e indica-
rá a realizar el tratamiento a seguir.
Con frecuencia se deben a las infecciones del coágulo,-
que será removido según se ha dicho.
En este caso trataremos al paciente con una terapia an-
tibiótica local para prevenir la infección y controlar la --
formación de un nuevo coágulo.
Á
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CONCLUSION
Resumiendo lo anteriormente dicho, los procedimientos -
exodénticos no es cosa sencilla, pues por negligencia o por-
falta de conocimientos, podríamos crear una complicación hia
trogénica, es decir, que por procedimientos como osteotomía,
odontotomía, técnica do colgajo previamente establecidas.
Esto es no como resultado de dificultades en el momento, si-
no como parte del tratamiento, podríamos simplificar el tiem
po operatorio que redundará en beneficios postoperatorios pa
ra el paciente evitando dolores, e inflamaciones postoperato
rias al tratamiento.
Esto incluye el esmero en la limpieza quirúrgica tanto-
del instrumental como del transoperatorio y el cuidado de --
los tejidos en cualquiera de las maniobras quirúrgicas.
Pensamos que la clave del éxito en odontología es que el
cirujano dentista sea como el quísiera que fuese su dentista,
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