LA LUNA
Ficha técnica
Ciclo: 27 días ½ al zodíaco, 2 ½ días por Signo
Velocidad promedio: 12° por día
Velocidad mínima: 11° 43’ Velocidad máxima: 15° 23’
Duración del Tránsito Comienzo y final del tránsito: la Luna se desplaza 1°
cada 2 horas aproximadamente, por tanto su efecto en el día no dura más que
esto.
De todas maneras, como hablamos de emociones y estados de ánimo, la
duración total del tránsito dependerá mucho de cómo cada persona las
gestione.
Nivel psicológico Expresión constructiva Buen humor Ambiente sereno y
seguro Empatía Receptividad Calidez Expresión desafiante Mal humor Falta de
empatía Incomodidad Susceptibilidad Nerviosismo Nivel mundano
Expresión desafiante Desorden Caos en la vida cotidiana Desacuerdos
momentáneos con la gente
Expresión constructiva Orden en el hogar y en la vida cotidiana Buen contacto
con el público, la gente en general Nivel existencial Proteger Nutrir Animar
Activar desde lo emocional (al Planeta o Casa que toca)
Luna entrando en una Casa Con los tránsitos de la Luna nos sensibilizamos a
las distintas áreas de vida, durante 2 o 3 días.
Ella tarda unos 28 días en dar una vuelta al zodíaco, por lo tanto, entrará en
cada Casa de la carta, todos los meses, al menos doce veces cada año.
La Luna aporta movimiento y fluctuación en cada sector que visita y también
señala dónde estamos poniendo la atención en cada momento.
Luna tocando un Planeta La Luna da una vuelta al zodíaco en menos de 1
mes, por lo tanto, estará en contacto con cada Planeta natal, en todos los
aspectos posibles, cada mes. Como se mueve en promedio 12º por día, la
Luna puede estar en conjunción con un planeta por la mañana y terminar con
una cuadratura por la noche.
Por ejemplo, dado un buen aspecto de la Luna a nuestro Venus natal quizás
pasemos una tarde divertida con amigos, y quedemos contentos el resto del
día; pero si la Luna hace un aspecto tenso y en esa reunión nos peleamos, es
probable que el enojo o el malestar dure un tiempo más allá del orbe del
tránsito.
Luna tocando un Planeta Durante las horas en que esté vigente un aspecto
podemos hacer el ejercicio de contactarnos visceralmente con esa parte de
nosotros (Planeta) que se activa, desde lo emocional.
El tránsito de la Luna tiene importancia, además, porque cada vez que la Luna
transita sobre nuestra Luna natal en ese momento puede levantarse una carta
nueva que será la Revolución Lunar, y que nos hablará de cómo nos
sentiremos y reaccionaremos a los acontecimientos durante el lapso de un
mes.
Los movimientos del Sol y la Luna, como era de esperarse, tienen gran
importancia: los aspectos que describen en el cielo tienen significados
especiales.
Cuando hablamos de los tránsitos del Sol y la Luna juntos estamos hablando
del Ciclo Lunar, con sus características fases que aparecen en el almanaque.
Ciclo Lunar Cada mes en el cielo el Sol y la Luna están en conjunción: se unen
en el mismo grado.
Es el momento de la Luna Nueva. Desde ese contacto pasan 29 días ½ hasta
que vuelven a juntarse, en el Signo siguiente.
A esto se le llama ciclo sinódico. Desde una Luna Nueva hasta la siguiente se
van dando fases: la Luna va reflejando distintos grados de luz solar,
aumentando su brillo hasta su máximo esplendor, para luego perderlo hasta
quedar completamente oscura. Las tradicionales fases de la Luna por todos
conocidas son 4: Nueva, Creciente, Llena, Menguante:
Ciclo Lunar Ciclo Lunar La Luna Nueva es la conjunción del Sol y la Luna: la
luna no se ve, está simbólicamente “tapada por el sol”.
En el cuarto creciente la luna va aumentando su luz, hasta llegar a la Luna
Llena (que es la oposición Sol/Luna) en que queda “inundada” por la luz solar.
Luego, comienza a menguar su luz hasta volverse oscura de nuevo.
Ciclo Lunar Ciclo Trópico: 27 días ½
Ciclo Sinódico: 29 días ½
Fases lunares: Nueva, Cuarto Creciente, Llena y Cuarto menguante
Signos Cada mes se produce una Luna Nueva en un Signo distinto, lo mismo
que las Lunas Llenas.
A lo largo del año tenemos doce Lunas Nuevas y doce Lunas Llenas que
cubren todo el Zodíaco.
Generalmente, la Luna Llena se produce en el Signo opuesto al se dio el
novilunio.
Por ejemplo, cuando la Luna Nueva se produce en Aries la Llena se producirá
en Libra; al mes siguiente la Luna Nueva se dará en Tauro y la fase llena
perfeccionará en Escorpio, y así sucesivamente.
En algunos casos, la fase Llena puede producirse en el siguiente signo a
esperado.
Por ejemplo, dada la Luna Nueva en Géminis: se esperaría que la fase llena se
produjera en Sagitario, sin embargo puede pasar que ocurra en Capricornio
(signo siguiente).
Signos De lo que sí estamos seguros es que cada mes habrá una Luna Nueva
y una Luna Llena en signos distintos entre sí.
Lunaciones Cada fase del Ciclo Lunar tiene un significado especial, pero de las
cuatro, dos de ellas tienen mayor importancia: la Nueva y la Llena, es decir el
comienzo y la mitad del ciclo.
A esas fases en particular se les llama Lunación. Las Lunaciones en tránsito
tienen un encanto particular.
Se las ha estudiado bastante e incluso en la astrología moderna hay variados
desarrollos teóricos que se han hecho en torno a este tema.
En cuanto a las Técnicas Dinámicas que estamos estudiando, las Lunaciones
se usan de dos maneras distintas: 1) Como un tránsito más 2) Como
detonadoras de Tránsitos Mayores 1) Lunaciones como Tránsito A lo largo de
todo un año tenemos doce Lunas Nuevas, con sus correspondientes doce
lunas Llenas que cubren todas las Casas de la Carta natal.
En determinado momento del mes tenemos una Luna Nueva que caerá en un
sector de nuestra Carta; 15 días después tendremos una Luna Llena que caerá
–probablemente– en la Casa opuesta.
La Luna Nueva –como tránsito– señala algo nuevo, algo que se siembra, que
da sus primeros pasos en la Casa natal en la que cae y que tendrá su fruición y
máxima expresión dos semanas después, en la Casa opuesta, gracias a la
Luna Llena.
Esta acción conjunta de las Lunaciones va marcando pequeños comienzos y
concreciones rítmicos.
2) Lunaciones como Detonadoras Además de observar dónde caen, en
términos generales, las Lunaciones durante el año (fundamentalmente, por
Casa) éstas también actúan como Detonadoras de otros Tránsitos Mayores.
Cada Luna Nueva y Llena se produce en un grado específico: el grado de la
conjunción o la oposición Sol-Luna generalmente tiene relación (aspecto) con
otros Planetas.
Ejemplos: si una Luna Nueva se da en Géminis y Mercurio está allí, algo de la
energía de Mercurio se expresa en dicho novilunio. Si una Luna Llena se da
con Luna en Capricornio y Plutón está cerca, entonces se sentirá también la
energía de Plutón.
2) Lunaciones como Detonadoras Esto es importante porque si una Lunación
se produce en aspecto partil o de poco orbe con otros Planetas lentos… y si
esos Planetas lentos estaban haciendo ya un Tránsito en la Carta Natal…
Entonces, la Lunación actúa como Detonadora, materializando ese Tránsito.
Por ejemplo, una Luna Nueva se produce en conjunción a Saturno (en el cielo)
a la vez que ese Saturno estaba haciendo una cuadratura con el Sol natal.
Entonces, en el momento en que se produce la Luna Nueva se sentirá con
fuerza la energía de Saturno, aunque Saturno no esté partil a ese Sol natal.
Lunaciones En resumen, las Lunaciones pertenecen al “segundero” planetario
y sirven para detectar activaciones en plazos de tiempo muy corto, ya sea por
sí mismas o como detonadoras.
En la práctica, solo aquellos astrólogos muy técnicos y detallistas las utilizan.
Presentamos la técnica como una herramienta más, pero insistimos en que no
es necesario aplicarlas en una consulta típica. Sólo se usan cuando uno quiere
precisar los tiempos de realización de algún evento.
También son muy empleadas en Astrología Mundana.
No obstante, hay un tipo de Lunaciones que tienen mayor importancia y que sí
vale la pena investigar al hacer una proyección anual: los Eclipses.
Eclipses Eclipses
Eclipses es uno de los primeros fenómenos celestes que registró la humanidad,
dada su rareza e impacto visual.
Pertenece a la astrología más antigua.
Durante siglos los eclipses estuvieron rodeados de misterio y mitos. Generaban
temor porque no se comprendía su mecánica.
Sin embargo, aun hoy –que se tiene precisión sobre todos los eclipses que se
han producido y producirán en varios siglos– el tema sigue despertando
nuestros miedos más arcaicos.
En la actualidad, es una técnica astrológica que pertenece al ámbito de
Tránsitos.
Algunos lo utilizan de forma protagónica; otros lo complementan con los
movimientos planetarios principales.
Eclipses En la sección anterior vimos que se llama Lunación a cada Luna
Nueva y Llena que se produce en un año.
Bien: los Eclipses son un tipo especial de Lunación, que se da cerca de los
Nodos.
La palabra Eclipse proviene del latín eclipsis, y éste del griego écleipsis, que
significa “faltar”, “desaparecer”.
Y esto es precisamente un eclipse: una desaparición parcial o total de un astro
ante los ojos de un observador, por el avance de un segundo astro que se
interpone entre el primero y el observador.
Existen dos clases de Eclipses: Solares y Lunares, que se dan en fases
especiales del ciclo lunar.
Un Eclipse Solar es una luna nueva (la Luna tapa al Sol) y un Eclipse Lunar es
una luna llena (la luna se oculta tras la sombra terrestre, adoptando un tono
rojizo).
Eclipses Solares y Lunares Eclipses y Nodos ¿Pero por qué no todos los
meses tenemos eclipse? Porque no todos los meses la Luna Nueva o Llena se
produce cerca del eje nodal.
Recordemos algunos parámetros de los Nodos para comprender por qué se
producen los eclipses
Un eclipse de Sol sólo es visible en una estrecha franja de la superficie de la
Tierra.
Cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, proyecta sombra en una
determinada parte de la superficie terrestre, y un determinado punto de la
Tierra puede estar inmerso en el cono de sombra o en el cono de penumbra.
Como consecuencia de las zonas de un eclipse se pueden clasificar los
diferentes tipos de eclipses:
Eclipses Solares Eclipses Lunares Los eclipses lunares tienen lugar
únicamente cerca de la fase de luna llena, y pueden ser observados desde
amplias zonas de la superficie terrestre, particularmente de todo el hemisferio
que no es iluminado por el Sol (o sea, aquél lugar en el que es de noche),
siempre que la Luna esté por encima del horizonte.
Normalmente la desaparición de la Luna no es total; su disco queda iluminado
por la luz dispersada por la atmósfera terrestre y adquiere un halo rojizo.
La sombra total o umbra producida por la tierra queda rodeada por una región
de sombra parcial llamada penumbra.
Eclipses Lunares En las etapas iniciales y postreras del eclipse lunar, la Luna
entra en penumbra. Dependiendo de si la luna entra o no completamente en
zona de umbra se pueden distinguir los siguientes tipos:
Eclipses Lunares Condiciones Hay ciertas condiciones astrológicas para que se
produzca un eclipse. Las distancias máximas entre luminares y nodos para que
se produzca un eclipse Solar: •
Los eclipses se producen cada 6 meses, en tandas de entre 2 y 4,
combinándose en distintas secuencias.
En un mes lunar puede producirse un eclipse solar seguido de un eclipse lunar,
o bien un eclipse lunar seguido de uno solar; no hay un patrón específico para
dicho orden.
Seis meses después, se produce otro par de eclipses: uno solar seguido de
otro lunar, o viceversa.
En un año pueden producirse como mínimo 4 eclipses y hasta un máximo de 7,
con diferentes combinaciones. A cada grupo de eclipses que se producen a un
lado del Zodíaco se llama estación o temporada.
Cada año, tenemos dos estaciones o temporadas de eclipses.
Efectos generales de un Eclipse La palabra eclipse viene del griego ekleipsis
que significa falta, desaparición, separación, abandono, alejamiento.
Se trata de una interrupción, un corte temporario de luz que cambia las
condiciones.
Estas palabras evocan el efecto general de todo eclipse que implica: •
Detención del flujo normal de las circunstancias •
Cambio en el flujo de la consciencia • Corte, alejamiento, abandono (de un
pensamiento, emoción o vínculo) •
Reordenamiento o reconfiguración de esas circunstancias hacia una nueva
dirección Efectos generales de un Eclipse
Los Eclipses tienen la propiedad de ser aceleradores de procesos, ayudando a
decantar –a su tiempo– eventos que estaban en formación, materializándolos.
Esto no implica que sean buenos o malos en sí mismos. El beneficio o
dificultad que puede traer un eclipse y su impacto en la vida lo deduciremos a
partir de varios factores, entre ellos: - el Tipo de Eclipse (Sol o Luna) y - el
Nodo en el que se producen (Norte o Sur)
Efecto general de un Eclipse Solar En un Eclipse Solar se reconfigurará algo
relacionado con las temáticas solares, por ejemplo: un proyecto personal, la
relación con el padre o la exposición pública de una persona importante.
Un eclipse de Sol afecta la identidad, es decir, aquello con lo que estamos
identificados y, por tanto, las prioridades pueden cambiar (porque ya no le
daremos importancia a o empezaremos a darle importancia a algún área de
nuestra vida).
Efecto general de un Eclipse Lunar En cambio, en un Eclipse Lunar se
reconfigurará algo relacionado con las temáticas lunares, por ejemplo, la
relación con la madre, la vida doméstica o el vínculo con las propias
emociones. La Luna tiene que ver con lo manifestado, lo mundano, con
nuestros apegos; se refiere al tiempo y la energía que invertimos en estar bien
con las cosas que queremos que estén en nuestras vidas.
El Eclipse Lunar trae cambios en las raíces de esos apegos. Eclipse Solar de
Nodo Norte •
Reconfiguración de nuestra identificación y cambio de prioridades en una
determinada área de vida para generar una nueva realidad.
• Este eclipse genera ambición, impaciencia para realizar aquello que “vimos”
como algo posible, aquello que proyectamos.
• Permite desarrollar un nuevo nivel de identidad, materializar una nueva forma
de ser.
• Gracias a este eclipse tenemos la posibilidad de comprender más el área de
vida en la que cae la conjunción solilunar (junto con el Nodo Norte) al
soltar/liberar algo de la Casa opuesta (donde está el Nodo Sur).
Eclipse Lunar de Nodo Norte • Nacimientos sorpresivos que nos hacen
apegarnos a algo, surgimiento de nuevas necesidades y realidades.
• Puede tratarse de un “comienzo prematuro”, cosas que nos aparecen
repentinamente y para la que no estábamos listos.
• Este eclipse lunar implica empezar un proyecto antes de tiempo. Es un apego
(proyecto, idea o persona) que abre posibilidades y tiene buenas perspectivas,
pero que en el momento desorganiza y genera fluctuación. Eclipse Solar de
Nodo Sur
• Un proyecto, un espacio de exposición o una porción de la identidad es
reconfigurada.
• Este eclipse propone dejar ir aquello con lo que nos hemos identificado, una
disolución de parte de la estructura del ego.
• Dejamos de definirnos mediante aquél lugar (Casa) dónde cae el eclipse.
• Además, aparece el tema de reorganizar las prioridades, balanceando las
temáticas de las áreas de vida de las Casas involucradas. Eclipse Lunar de
Nodo Sur
• Este eclipse trabaja sobre nuestros apegos más profundos, involucrando
temáticas del pasado, conocidas, familiares (incluso ancestrales) que están
próximas a ser apartadas de nuestra vida, a desaparecer.
• El Nodo Sur implica un trabajo de purga y eliminación, retirando nuestro
apego a determinadas cosas, actividades o personas.
Eclipses En resumen, los Eclipses conforman una herramienta más –junto con
las Lunaciones– para comprender el despliegue de una carta natal. En algunos
momentos pueden tener una gran incidencia en nuestra vida mientras que en
otros momentos pasan desapercibidos.
El lunes 8 de abril se perfecciona el primer eclipse solar del 2024 y la Luna
nueva en Aries. Ambos están precedidos por el eclipse de hace dos semanas, el
eclipse lunar del 25 de marzo de 2024.
El ocultamiento momentáneo del Sol ocurre a los 19° del signo de Aries y, como
se trata de un eclipse total, implica que, durante unos cuatro minutos, la Luna
cubrirá los rayos solares orientados hacia nuestro planeta y el cielo se
oscurecerá.
Ocurre, además, mientras Mercurio retrograda en el signo de Aries.
Desafortunadamente, esta vez el eclipse solar total no podrá verse en
Argentina ni Sudamérica. Sí será visible en México, Canadá y Estados Unidos.
Ahora bien, la astrología también marca diferencias a la hora de interpretar un
eclipse solar y uno lunar. Los dos tipos de eclipse “se expresan desde lugares
profundos de la psique”, precisó Neiman, pero difieren en otros aspectos.
“Podríamos decir que los eclipses solares traen eventos que se desencadenan
no desde lo consciente, sino más bien desde el inconsciente —explicó el
astrólogo—, mientras que los eclipses lunares están vinculados a eventos
provocados por nuestros propios pensamientos o sentimientos”.
El Sol representa en astrología la identidad y el centro creativo de una persona.
Foto: ilustraci
Hay que recordar que los simbolismos astrológicos del Sol y de la Luna son
distintos.
Mientras el primero se asocia a la identidad, el centro creativo de una persona,
su espíritu; la luminaria responde a las emociones, nuestra habilidad para
proteger y nutrir a otros y a nosotros mismos.
Los eclipses solares se basa en que inician algo nuevo, aunque el período
de duración de la influencia del evento sigue siendo un debate en la
comunidad astrológica. Algunos estiman que se extiende unas dos semanas
después del día del eclipse, otros calculan un plazo de hasta seis meses
sucesivos.
El astrólogo estimó que este eclipse solar será "un llamado a la independencia".
Foto: ilustración Shutterstock
“pueden actuar como una fuerza que tiende a separar, generando muchas
veces la necesidad de alejarse un poco de la vida social o las relaciones”.
En pocas palabras, el eclipse del lunes 8 de abril será “un llamado a la
independencia”, pues el arquetipo de Aries denota el deseo propio y el coraje
para emprender el viaje zodiacal.
En un panorama más general, Neiman señaló: “Este eclipse en particular se
muestra denso y fuerte, con mucha concentración de planetas en tensión, lo
cual trae fuertes desafíos personales y colectivos”.
Por ejemplo, el astrólogo explicó que, proyectado sobre la carta natal de
Argentina, el eclipse solar de abril “muestra que será un momento de muchos
desafíos y situaciones tensas y complejas a nivel social”.
El eclipse solar de abril 2024 será denso y fuerte. Foto: ilustración S
En todo caso, como ocurre con cualquier evento astrológico, los desafíos
también encierran una ocasión favorable si resonamos con su propuesta.
“Tenemos la oportunidad de sumergirnos en un espacio propio para explorar y
crecer”, cerró el experto.