Derecho PROBATORIO:
1. Sentencia
A. Determinar los sujetos procesales Son:
Francisco Oskarovsky Alvarez Anziani
Enrique Horacio Fontana
Representado judicialmente por los ciudadanos abogados: GILBERTO REYES KINZLER y
MAIGUALIDA MORGADO RUEDA
El Juzgado Superior en lo civil, mercantil, bancario y del tránsito de la circunscripción judicial
del estado Guárico
Magistrado Dr. Henry José Timaure Tapia, en su carácter de Magistrado Presidente de esta
sala.
B. Analizar las partes doctrinal sobre el debido proceso
Aplicando la doctrina de esta Sala antes señalada al presente caso, esta Sala se ve
imposibilitada de efectuar el análisis de los instrumentos probatorios consignados por el
tercero interviniente, por ser un tribunal estrictamente de derecho y por cuanto que en el
procedimiento especial de casación no tiene la cabida de promoción ni evacuación de
pruebas, razón por la cual se desestiman y se desechan las referidas probanzas
consignadas. Así se declara.
Al respecto se aprecia, en la parte motiva de la recurrida, en primer lugar textualmente lo
siguiente: en este sentido, en fecha 13b de marzo de 2023, la parte demandada opuso la
cuestión previa establecida en el ordinal 1 del artículo 346 de la norma adjetiva civil, en lo
ateniente a la incompetencia del del tribunal en razón del territorio, por cuanto el
ciudadano demandado ENRIQUE HORACIO FONTANA, ut supra tiene fijado su domicilio en
la ciudad de Caracas Distrito Capital. En el cual fue sustanciada y decidida con lugar en
fecha 24 de abril de 2023…’
De igual forma, es doctrina de esta Sala, que el quebrantamiento de las formas procesales
en menoscabo del derecho de defensa, constituye materia de orden público, el cual
acontece solo “…por actos del tribunal, es decir, atribuible al juez al conculcar de forma
flagrante el ejercicio a uno de los justiciables, esto es, imposibilitar formular alegatos o
defensas, de promover o evacuar pruebas, o de recurrir la sentencia que considere le
causa un gravamen en los términos previstos en la ley…”.
C. la tutela judicial efectiva en la sentencia en estudio
Esta Sala en su fallo N° RC-089, de fecha 12 de abril de 2005, Exp. N° 2003-671, en cuanto
a la tutela judicial efectiva, dejó establecido lo siguiente:
“…el constituyente de 1999 acorde con las tendencias de otros países consagró el derecho
a una justicia, accesible, imparcial, oportuna, autónoma e independiente, y estos aspectos
integran la definición de la tutela judicial efectiva por parte de la Convención Americana
Sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), cuyo artículo 8 dispone que el derecho de
acceso a los órganos de justicia consiste en “...la determinación de sus derechos y
obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter...”. Es decir, la tutela
judicial efectiva comprende, no sólo el acceso a una vía judicial idónea para la resolución
de los conflictos surgidos entre los ciudadanos a través de la aplicación objetiva del
derecho mediante una sentencia justa, sino también la garantía de que gozan las partes
para ejercer oportunamente los medios recursivos contra las providencias jurisdiccionales,
a fin de que puedan ser revisadas en un segundo grado de la jurisdicción…”. (Negrillas y
subrayado de la Sala).
el artículo 313 ordinal 1º del Código de Procedimiento Civil, consagra el quebrantamiento
de formas sustanciales del proceso, que produzca o degenere en indefensión de los
sujetos procesales, la cual ocurre en el juicio cada vez que el juez priva o limita a alguna de
las partes el libre ejercicio de los medios y recursos que la ley pone a su alcance para hacer
valer sus derechos, y ese quebrantamiento de formas procesales en menoscabo del
derecho de la defensa puede ocurrir en el iter procesal que conduce a la decisión
definitiva, o en la propia decisión recurrida. (Cfr. sentencia N° RC-369, de fecha 1° de
agosto de 2018, caso: María Eugenia Villapalos de Laplana, contra Rafael José Laplana
Martínez y otros, Exp. N° 2018-192).
En lo que respecta a la indefensión, la Sala mediante fallos Nros. RC-344, de fecha 15 de
junio de 2015, expediente N° 2015-130, caso: Inversiones Paraguaná, C.A., contra Carmen
Marín, y RC-015, de fecha 27 de mayo de 2021, caso: Cleocel Del Valle Fermín Hernández,
contra Corporación Bárbara Cristina, C.A., estableció que:
“…La indefensión o la ruptura del equilibrio procesal deben ser imputables al juez, y
ocurre cuando en el procedimiento, se le impide a la parte el ejercicio de alguno de los
medios legales en que puedan hacerse valer los derechos propios de los litigantes…”.
(Destacado de la Sala).
2. LA PRUEBA EN LA CONSTITUCION DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA 1999
El destacado jurista uruguayo EDUARDO COUTURE, considerado el procesalista más
influyente del Derecho Continental en el siglo XX; en su obra "Fundamentos de Derecho
Procesal Civil", señala que: "El proceso es, por si mismo, un instrumento de tutela del
derecho. Lo grave, se ha dicho, es que más de una vez, el derecho sucumbe ante el
proceso y el instrumento de tutela falla en su cometido"; y agregaba: "es menester,
entonces, una ley tutelar de las leyes de tutela, una seguridad de que el proceso no
aplaste al derecho, tal como se realiza por aplicación del principio de la supremacía de la
Constitución sobre la ley procesal".
En la actualidad, el proceso de constitucionalización del derecho ha incorporado un
conjunto de principios de derecho procesal que se han concentrado bajo el derecho
denominado "debido proceso", y que cuenta con una doble finalidad: por una parte
proteger los derechos fundamentales dentro de una relación procesal; y por la otra
obtener del órgano que competa una decisión no solo justa y razonable sino
fundamentalmente confiable.
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Código de Procedimiento Civil Venezolano.
3. PRINCIPIOS DE LA PRUEBA
DE COMPETENCIA
Según el cual el mismo tribunal que ha conocido de las alegaciones debe conocer
de las pruebas que se aportan para contrastar los hechos aducidos. El marco
global de la competencia está definido en la Constitución Nacional en el segundo
párrafo del artículo 253 y lo que se estipula en el numeral 4 (derecho al juez
natural) del artículo 49 ejusdem; asimismo el principio de competencia se
encuentra plasmado en los artículos 388, 389, 397 y 398 del Código de
Procedimiento Civil. Este principio está íntimamente vinculado con el de la
inmediación, en el sentido que el juez que conoce de la causa, debe llevar a su
cargo todo el proceso probatorio.
PUBLICIDAD
Es hacer público los actos del proceso. La publicad en el proceso otorga la
posibilidad a las partes y terceros a que puedan tener acceso al desarrollo del
litigio, logrando con su presencia el control hacia la responsabilidad profesional de
los jueces. La publicidad del proceso existe respecto de las partes y con relación a
terceros. Respecto a las partes, por cuanto los actos a través de los cuales se
desenvuelve la relación procesal, deben ser visibles para todos los sujetos de esa
relación. Revela que todas las partes o sujetos de la relación procesal constituida
tienen derecho a conocer las pruebas, a intervenir en su práctica, a contradecirlas
y a presentar ante el juez sus opiniones acerca de su valor. En consecuencia,
tenemos que las actuaciones judiciales de pruebas deben ser públicas, factibles de
ser presenciadas por todos. Expresa el profesor Parra Quijano que: "la prueba
puede y debe ser conocida por cualquier persona; ya que, proyectada en el
proceso, tiene un carácter social: hacer posible el juzgamiento de la persona en
una forma adecuada y segura". Finalmente cabe resaltar que el quebrantamiento
de este principio es causal de nulidad del acto privado de publicidad.
Concordancia con el artículo 24 del Código de Procedimiento Civil (1990), que
establece de manera expresa la publicidad de los actos del proceso, con una
excepción.
DEVIS ECHANDÍA, Hernando. Teoría General de la Prueba Judicial.
CONTRADICCION
De contradictorio es entendido como la posibilidad para las partes de cuestionar preventivamente
todo aquello que pueda luego influir en la decisión final. La parte contra la cual se postula, se
opone o aporta una prueba, debe conocerla: a cada alegación de parte corresponde oír a la
contraria. El principio persigue que todo acto procesal, desde aquel que contiene la pretensión,
hasta aquellos que tengan incidencia en los derechos del oponente, pueda merecer réplica, y, si
fuera el caso, la prueba que lo desvirtúe. La garantía del contradictorio es la posibilidad de la
refutación o de la contraprueba. Al proceso no pueden ingresar pruebas en forma subrepticia,
clandestina, o a espalda de la contraparte, en consecuencia, el principio del contradictorio exige
que la práctica de la prueba se realice con conocimiento de la otra parte para que tenga
oportunidad de hacer valer sus derechos en la ejecución probatoria. El destacado jurista Devis
Echandía señala: "este principio rechaza la prueba secreta practicada a espaldas de las partes o de
una de ellas y el conocimiento privado del juez sobre los hechos". Finalmente se resalta que en el
procedimiento probatorio es indispensable la garantía de la contradicción, pues el juez fundará su
decisión en los hechos alegados y aprobados.
PARRA QUIJANO, Jairo. Manual de Derecho Probatorio.
De la mano de la contradicción viene el control de las pruebas, que posee rango constitucional, ya
que en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (2009) en su artículo 49 numeral
1° expresa lo siguiente:
El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y administrativas; en consecuencia:
1° La defensa y la asistencia jurídica son derechos inviolables en todo estado y grado de la
investigación y del proceso. Toda persona tiene derecho a ser notificada de los cargos por los
cuales se le investiga; de acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los medios
adecuados para ejercer su defensa (s.p.). (Negrillas del autor).
IGUALDAD PROBATORIA: Principio de la Igualdad Probatoria: El artículo 21
constitucional establece que todas las personas son iguales ante la ley, y en
consecuencia en el numeral 2 de la citada norma se dispone que la ley debe
garantizar las condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad ante la
ley sea real y efectiva. Esta igualdad ante la ley es ratificada en los valores y
principios contenidos en el artículo 26 ejusdem, en el cual se establece otro
principio denominado principio de plenitud hermética (que presupone una
relación entre el Derecho y todo lo que existe; sostiene que el Derecho es pleno y
que el juez tiene la obligación de juzgar cualquier caso que se le presente). El
citado artículo 26 constitucional señala:
"Artículo 26.- Toda persona tiene de acceso a los órganos de administración de
justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos y difusos, a
la tutela judicial efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión
correspondiente.
El Estado garantizará una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea,
transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, sin
dilaciones indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles"
Por su parte la ley procesal en el artículo 15 se estipula la igualdad de las partes en
el proceso, del cual se deriva el particular de la igualdad probatoria, lo cual
aplicado a la fase probatoria comprende que las partes disponen de idénticas
oportunidades para presentar o pedir la práctica de pruebas, los mismos
procedimientos para incorporar y practicar pruebas, así como las mismas
oportunidades para impugnar o rechazar las pruebas del contrario.
JAILENE
DE CONGRUENCIA
Tiene que ver con la relación que debe existir entre lo alegado y probado en autos
y la valoración que realiza el juez como base de su convicción para dictar su
decisión; este principio está plasmado en el artículo 12 del Código de
Procedimiento Civil que dispone que el juez: "debe atenerse a lo alegado y
probado en autos, sin poder sacar elementos de convicción fuera de éstos, ni
suplir excepciones o argumentos de hechos no alegados ni probados". Este
principio se extiende también a la relación que debe existir entre los hechos
alegados y las pruebas presentadas; es decir, debe haber una correspondencia
entre las pruebas que se promuevan y los hechos que se van a probar.El
contradictorio y la igualdad de las partes requieren que el juez funde su convicción
en medios aportados al proceso, susceptibles de contradecir y de revisión de
alzada.
CARGA PROBATORIA
En los procesos, las partes llevan sobre sí la obligación de demostrar el supuesto
de hecho de las normas cuya aplicación invocan. En principio, en el proceso civil la
carga de la prueba recae sobre el demandante, no obstante, la misma se
distribuye entre las partes a tenor de lo dispuesto en el artículo 506 del Código de
Procedimiento Civil, por cuanto la carga de la prueba surge como marco de la
actividad probatoria de las partes limitada por los hechos controvertidos y
alegados por las partes de manera oportuna, esto es, en el lapso estipulado por la
ley, lapso por demás perentorio. Cada parte tiene la obligación, conforme a la
norma citada, de probar sus respectivas afirmaciones de hecho.
En materia penal la carga de la prueba compete al Estado mismo a través del
Ministerio Público, en consecuencia en nuestro sistema acusatorio es de
competencia exclusiva de la acusación; por tanto el juez no interviene en la
aportación de pruebas, su actuación se centra en el control de la legalidad de la
actividad probatoria y en la valoración.
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MARTINEZ, PEREZ Y ASOCIADOS (GRUPO JURIDICO INTEGRAL)
PRECLUSIVIDAD
Principio en virtud del cual, transcurrido el plazo o pasado el termino señalado
para la realización de un acto procesal de parte, se producirá la preclusión y se
perderá la oportunidad de realizar el acto de que se trate.
Como lo consagra nuestra carta magna la CONSTITUCION DE LA REPUBLICA
BOLIVARIANA DE VENEZUELA (1999) en su Artículo 49. Haciendo referencia a que
las pruebas obtenidas violando el debido proceso son nulas.
LIBERTAD PROBATORIA
El principio de libertad probatoria ese que permite que las partes puedan valerse
de cualquier medio lícito de prueba para demostrar los hechos. No obstante, es
pertinente parafrasear lo expresado por Echandía al ser citado por Rivera (2011),
al referirse a este principio con “dos elementos, la libertad de medios y la libertad
de objeto” (p. 68), donde la primera hace referencia la libertad legal para la
utilización de los medios probatorios dejando al juez la posibilidad de decidir
sobre la pertinencia o no de la misma, y en segundo término a la libertad que se
tiene de probar todo hecho que tenga relación con el proceso, siempre que no se
violen derechos y garantías constitucionales.
VICTORIA
INMEDIACION
la finalidad de la prueba en el proceso es conducir a la convicción del juez la
existencia o inexistencia de los hechos controvertidos. Esto significa que el juez
tiene que estar relacionado con las pruebas que se presenten en el juicio. El
principio de la inmediación conlleva pues a dos aspectos fundamentales para
garantizar el cumplimiento de las formalidades, la igualdad probatoria y la
contradicción que son: 1) que el juez sea quien reciba y se pronuncie sobre su
admisibilidad, y, 2) que intervenga en su práctica, no sólo como observador en la
realización de las mismas, sino que asuma iniciativas conforme a sus facultades. En
este mismo sentido, del principio de la inmediación se derivan dos consecuencias:
a) el juez puede apreciar mejor la prueba, pues está en contacto directo con su
evacuación; y, b) el juez puede intervenir en ella con la intención de ampliar sus
conocimientos del caso sub judice. Al respecto Parra Quijano, apunto: "Si
percepción es el proceso de llegar a conocer determinado objeto, es decir, que la
percepción está regida por la atención, la inmediación supone la percepción de la
prueba por parte del juez y su participación personal y directa en la producción del
medio probatorio."
Las partes tienen derecho a exigir la inmediación porque el así el juez no tiene
intermediario y al participar en la producción de la prueba sus sentidos están
siendo estimulados por la información, lo que facilita la percepción de los hechos
que se trata de demostrar.
EXHAUSTIVIDAD
indica que el juez está en la obligación de valorar y analizar todas y cada una de las
pruebas que cursen en autos, configurando tal valoración y análisis en la
sentencia. En nuestra legislación este principio se encuentra establecido en el
artículo 509 del Código de Procedimiento Civil, disponiéndose que el juez tiene la
obligación de analizar y juzgar todas las pruebas producidas, no hay excepción ni
de aquellas que no aporten elementos de convicción, porque tendrá que razonar
por qué las desecha, lo que significa que su análisis debe ser motivado conforme a
los artículos 243 y 244.
Todos los elementos probatorios integran una unidad y el juez debe analizarlos y
comprobar su vinculación. La falta de análisis según lo previsto en el artículo 243
es causa de nulidad de la sentencia porque estaríamos en presencia de los vicios
denominados omisión o silencio de prueba. Así mismo conforme el artículo 320 da
pie al recurso de casación. Finalmente hay que señalar que el principio de
exhaustividad está conectados directamente con el de la tutela efectiva, en el
sentido que tenemos derecho a ser oídos, pero de la misma forma a tener
respuesta de nuestras peticiones y alegatos.
CONTROL DE LA PRUEBA
los principios del control y la contradicción de la prueba son un aspecto del
derecho de la defensa y en consecuencia son una garantía de carácter
constitucional y pilares estructurales del derecho probatorio por emanar
directamente del debido proceso y derecho de defensa previsto en el artículo 49
numeral 1 de constitucional que consagra el derecho de acceder a las pruebas y de
disponer del tiempo y de los medios adecuados para ejercer su defensa;
disponiendo que serán nulas las pruebas obtenidas mediante ka violación del
debido proceso.
Las partes tienen derecho de acceder a las pruebas para analizar su pertinencia y
licitud, es decir, tienen derecho a controlar que el aporte de las mismas se ajuste a
la legalidad; por ello el artículo 397 del Código de Procedimiento Civil establece
que las partes pueden oponerse a la admisión de las pruebas de la contraparte
que aparezcan manifiestamente ilegales e impertinentes, a lo que debe agregarse
que sean inconducentes (lo que quiere decir que existe una manifiesta
inadecuación de medio a fin, o sea, que el medio es incapaz de transportar el
hecho al proceso). En este mismo orden de ideas, cabe resaltar que este principio
está íntimamente conectado con los principios de publicidad y contradicción; y,
tiene por finalidad evitar que se incorporen al expediente medios y hechos a la
espalda de las partes, sin que hayan podido vigilarlos y contradecirlos.
COMUNIDAD DE LA PRUEBA
El principio de la comunidad de la prueba, muy ligado al anterior (aunque todos
están relacionados, en mayor o menor medida), básicamente alude al hecho de
que una vez la prueba es incorporada al proceso, pertenece a este, y todos
aquellos actores quienes hacen vida dentro de ese proceso. Entonces la prueba ya
no es de quien la aportó, sino es del proceso, por lo que uniendo los últimos dos
principios, la prueba al ser valorada bajo el principio de la unidad puede
inicialmente favorecer las pretensiones de quien la promueve, pero luego,
perjudicarle al momento en que el juez la valora de forma integral, de igual forma
con el principio de comunidad de la prueba, quien la promueve lo puede hacer
con la convicción que aportara elementos que le serán favorables dentro del
proceso, pero pudiera resultar que por las circunstancias o la falta de una
evaluación profunda, termine hundiendo sus pretensiones y favoreciendo a la
contraparte. Por iesipedu | Sep 20, 2021 | Comunidad
INDEMAR
INTERES PUBLICO DE LA PRUEBA
La sociedad considera la administración de justicia como una función pública; es
decir, el juzgamiento para aplicar la justicia es de interés social. En este sentido, el
artículo 2 constitucional señala entre otros conceptos, que nuestro país es un
Estado de justicia; lo que significa, que la justicia está tipificada en el citado
artículo 2 como un valor superior del ordenamiento jurídico. En este mismo orden
de ideas, el artículo 253 constitucional establece que la potestad de administrar
justicia emana de los ciudadanos lo que significa que hay un interés social en la
búsqueda y logro de ese valor.
La prueba cumple diversas finalidades, entre ellas, buscar la verdad y la justicia; es
por ello que en la misma tiene interés la sociedad para que se satisfaga la finalidad
de la justicia, en virtud de ser el proceso, como lo expresa el artículo 257 ejusdem,
un instrumento fundamental para la realización de la justicia.
GRATIUDAD DE LA PRUEBA
El artículo 26 constitucional establece el principio de gratuidad de la justicia
cuando señala: "...el Estado garantizará una justicia gratuita..." . En este mismo
orden de ideas, el artículo 254 ejusdem dispone: "El Poder Judicial no está
facultado para establecer tasas, aranceles, ni exigir pago alguno por sus servicios".
La justificación a este principio está en la definición de Estado de justicia, lo que
significa que es un interés general de la sociedad, en consecuencia la
administración de justicia resulta como un servicio público en la cual tiene interés
directamente la sociedad.
En este sentido, el jurista Álvarez Sacristán expresa que la gratuidad de la justicia
está en intima relación con el derecho de acceso a la justicia, con el derecho de
defensa y con el principio de igualdad de las partes; pues el que no tiene recursos
está en indefensión ya que no podrá acudir a los órganos de justicia a defender
sus derechos e interés. Como ya se señaló, en nuestro país el principio de
gratuidad está consagrado con jerarquía constitucional, sin embargo, en la
práctica se mantienen cargas a veces muy costosas para la práctica de algunas
pruebas.
LICITUD DE LA PRUEBA
(Prueba Ilícita) y el Respeto a la Persona: Este principio tiene que ver con el
problema de la prueba ilícita, por cuanto esta expresión "prueba ilícita" ha sido
una creación jurisprudencial, ya que no cuenta con regulación específica. Lo ilícito
es una manifestación de la antijuricidad, y por cuanto que nuestro país se
establece como un Estado constitucional democrático, integrado por valores y
principios, lo antijurídico significa una manifestación corrompida de lo jurídico.
Así pues, el análisis de la ilicitud o licitud debe iniciarse desde la Constitución, y en
este sentido cabe resaltar el artículo 3 ejusdem que consagra como fines del
Estado la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto de su dignidad. En este
mismo sentido, el artículo 19 que dispone que el Estado garantiza a toda persona
el ejercicio de sus derechos, en base a lo cual, los órganos del poder público están
obligados a respetar y garantizar los derechos de la persona humana. Asimismo en
el artículo 49 se estatuye el debido proceso y en lo específico a las pruebas,
dispone que "Serán nulas las pruebas obtenidas mediante la violación del debido
proceso". Se evidencian que según estas premisas constitucionales, la prueba
tiene que provenir respetando a la persona y sus derechos.
Ahora bien, como señalamos anteriormente, la expresión de "prueba ilícita" es
una creación jurisprudencial y en consecuencia no existe un concepto que la
defina como tal; puede decirse al respecto, que la prueba lícita es aquella
obtenida mediante el debido proceso con respeto a la persona; entonces, por
argumento en contrario, la prueba ilícita es aquella que se obtiene violando los
derechos de la persona y la ley.
En Venezuela al consagrarse en el artículo 49 numeral 1 constitucional la nulidad
de las pruebas obtenidas mediante la violación del debido proceso, se tiene que
esta norma es sustancial e implica una protección general. En este sentido, las
normas del debido proceso imponen que la limitación de un derecho fundamental
(por ejemplo el allanamiento de domicilio) así como la inclusión de su resultado en
el proceso debe hacerse cumpliendo los requisitos constitucionales y de legalidad
ordinaria.
Finalmente cabe resaltar, que aun cuando no se define doctrinalmente el término
prueba ilícita, si se ha indicado que la exclusión de la prueba ilícita cumple varias
funciones: 1) función disuasiva: de la futura conducta de las autoridades, en
especial de los policías; 2) función protectora: de la integridad del sistema judicial
y de su reputación; 3) función garante: del respeto a las reglas del juego en un
Estado de derecho; 4) función aseguradora: de la confiabilidad de la prueba para
demostrar la verdad real en el marco del sistema democrático constitucional; 5)
función reparadora: de la arbitrariedad cometida en contra del procesado en el
caso concreto; 6) respeto a la dignidad humana: pues es el eje central de la
constitucionalidad y del fin del Estado.
DEL DEBER DE LAS PARTES DE COLABORAR EN LA PRUEBA
El principio de la necesidad de la prueba, en principio opera de plena lógica, en
virtud de que más allá de su fundamento jurídico, el juez debe fundamentar su
decisión en los elementos probatorios aportados al proceso, por ende, la actividad
probatoria se hace un requisito indispensable, de igual forma, este principio va
ligado al de imparcialidad y legalidad, ya que la justicia debe ser imparcial y la ley
es el elemento que determina que elementos deben ser probados. Como lo
manifestó Rodríguez (2021): “el proceso necesita de las pruebas porque el
proceso es el arte de administrar esas pruebas, sin pruebas no hay proceso” (s.p.).
Se deduce de la finalidad del proceso que es la verdad y la justicia, y su base
constitucional se encuentra en los artículos 26 y 257; así como sus normas
procesales se encuentran en los artículos 12, 17 y 170 del Código de
Procedimiento Civil. Así mismo cabe resaltar que ese deber genérico que tienen
las partes de colaborar con el proceso se extiende a la práctica de las pruebas. En
este sentido es preciso señalar, que en virtud de este deber de colaboración, el
principio universal de: "nadie puede ser obligado a proporcionar o suministrar
prueba en su contra" contiene sustanciales restricciones en nuestro derecho;
estas restricciones son: 1) deber de exhibición (art. 436 C.P.C); 2) deber de firmar
para el cotejo (art. 448 C.P.C.); 3) deber de colaborar en la reconstrucción de los
hechos, inspecciones y reproducciones (art. 505 C.P.C.); 4) deber de prueba in
corpore (art. 505 C.P.C.); 5) deber de mostrar los libros en caso de los
comerciantes (arts. 42 y 1.104 del C.Com.); 6) deber de declarar (arts. 401 y 514
C.P.C.). Este principio y los deberes señalados responden al carácter público del
proceso.
Por su parte en el proceso penal, este principio tiene un conjunto de restricciones,
pues el imputado no está obligado a declarar contra sí mismo y en base a este
principio puede negarse a ciertas actividades que le comprometan.