RESUMEN DE LOS
REINOS BIOLOGICOS
animal
En la clasificación científica, los animales (Animalia) son un reino de
organismos eucariotas, heterótrofos, pluricelulares y tisulares,
destacados por su capacidad de movimiento y su desarrollo
embrionario con fase de blástula. Forman un grupo natural
relacionado con los hongos y son parte fundamental del dominio
Eukaryota. La zoología es la disciplina que los estudia. Durante la
explosión cámbrica, hace unos 542 a 530 millones de años, surgieron
los filos más conocidos. Los animales se dividen en vertebrados (aves,
mamíferos, anfibios, reptiles, peces) e invertebrados (artrópodos,
anélidos, moluscos, poríferos, cnidarios, equinodermos, nematodos,
platelmintos).
Vegetal
Las plantas son organismos eucariotas multicelulares caracterizados
por tener células con paredes celulares de celulosa y son en su
mayoría fotosintéticos. Se agrupan en el reino Plantae, que incluye
plantas terrestres y ciertas algas, aunque la delimitación exacta del
reino no es universalmente aceptada. La botánica es la ciencia que se
encarga de estudiar estos organismos.
El proceso de fotosíntesis es fundamental para las plantas, ya que les
permite convertir la luz solar en energía química, utilizando clorofila
en los cloroplastos. Durante este proceso, las plantas generan
oxígeno y carbohidratos, esenciales para la vida en la Tierra. También
absorben nutrientes del suelo a través de sus raíces, necesarios para
su desarrollo.
Las plantas muestran un ciclo de vida llamado haplodiplonte, donde
alternan entre generaciones asexuales y sexuales. Su forma más
reconocible es el estadio diplonte, en el que desarrollan estructuras
especializadas como raíces, tallos, hojas y en algunos casos, flores y
frutos.
La relevancia de las plantas para el ser humano es trascendental, ya
que son vitales para la composición de la atmósfera y sirven como
fuente primaria de alimento para los organismos heterótrofos.
Además, proporcionan materiales para la construcción, productos
ornamentales, y tienen un papel crucial en la salud humana,
contribuyendo a la industria farmacéutica. Su existencia es esencial
para el equilibrio ecológico y la supervivencia humana.
Fungí
Los hongos fueron clasificados históricamente dentro del grupo de las
plantas debido a similitudes en su morfología y forma de vida, como
la ausencia de locomoción. Sin embargo, estudios filogenéticos
revelaron que constituyen un reino separado que se diversificó de
animales y plantas hace aproximadamente mil millones de años.
Presentan características morfológicas, bioquímicas y genéticas que
los diferencian de otros organismos, aunque algunas son comunes
con otros eucariotas.
Las células de los hongos son eucariotas, poseen membranas
plasmáticas ricas en esteroles y contienen núcleos con material
genético organizado en cromosomas, incluyendo genes y elementos
no codificantes. Su metabolismo es heterótrofo, lo que significa que
obtienen su energía de compuestos orgánicos, careciendo de
cloroplastos. Además, tienen pared celular y vacuolas, y se
reproducen tanto sexual como asexualmente, produciendo esporas.
Su estructura celular se caracteriza por un crecimiento filamentoso,
conformado por hifas que pueden tener varios núcleos. Los hongos
suelen hallarse en climas templados y tropicales, destacando más de
112 especies bioluminiscentes del orden Agaricales. Estos organismos
son fundamentales para los ecosistemas y poseen un ciclo vital
complejo que se asemeja a otros organismos como musgos y
helechos.
PROTISTA
En los protistas hay representantes tanto unicelulares como
pluricelulares, autótrofos, heterótrofos y mixótrofos, fagótrofos como
osmótrofos, entre muchas otras características excluyentes. Por ello,
la tendencia actual es reclasificar a los organismos que conformaban
el reino Protista en el reino Chromista y el reino Protozoa según los
postulados de Thomas Cavalier-Smith, haciendo que la taxonomía
refleje en mayor medida la filogenia de estos grupos.
EUBACTERIA
Las bacterias constituyen el dominio Eubacteria, tres de las cuales se
consideran organismos vivos y, además, el que cuenta con el mayor
número de organismos registrados. Las eubacterias son, en todos los
casos, organismos unicelulares procariotas, de menor tamaño que los
eucariotas, con morfologías celulares que varían desde barras hasta
esferas o espirales.
ARCHAEA
Las arqueas, a veces llamadas arqueas, son un gran grupo de
microorganismos procariotas unicelulares que, al igual que las
bacterias, no presentan núcleo ni orgánulos membranosos internos,
pero son fundamentalmente diferentes a estas, de tal manera que
conforman su propio dominio.
En el pasado se agruparon en el antiguo reino Monera, y cuando
fueron identificadas como grupo en 1977, recibieron el nombre de
arqueobacterias, pero esta clasificación ya no se utiliza. En realidad,
las arqueas tienen una historia evolutiva independiente y muestran
muchas diferencias bioquímicas y genéticas con las otras formas de
vida, por lo que se clasificaron en un dominio separado dentro del
sistema de tres dominios: Archaea, Bacteria y Eukarya.
Las arqueas y bacterias son bastante similares en tamaño y forma,
aunque algunas arqueas tienen formas muy inusuales, como las
células aplanadas y cuadradas de Haloquadratum walsbyi. A pesar
de esta semejanza visual con las bacterias, las arqueas poseen genes
y varias rutas metabólicas que son más cercanas a las de los
eucariotas, en especial en las enzimas implicadas en la transcripción
y la traducción. Otros aspectos de la bioquímica de las arqueas son
únicos, como los éteres lipídicos de sus membranas celulares. Las
arqueas explotan una variedad de recursos mucho mayores que los
eucariotas, desde compuestos orgánicos comunes como los azúcares,
hasta el uso de amoníaco, iones de metales o incluso hidrógeno
como nutrientes. Las arqueas son especialmente numerosas en los
océanos, y aquellas que forman parte del plancton podrían ser uno de
los grupos de organismos más abundantes del planeta. Actualmente
se consideran una parte importante de la vida en la Tierra y podrían
desempeñar un papel importante tanto en el ciclo del carbono como
en el ciclo del nitrógeno. No se conocen ejemplos claros de arqueas
patógenas o parásitas, pero suelen ser mutualistas o comensales.