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Nata

La ley general de los gases combina las leyes de Charles, Boyle-Mariotte y Gay-Lussac, que describen la relación entre presión, volumen y temperatura de los gases. Los gases se clasifican en diferentes tipos según su naturaleza química y presentan propiedades como la falta de forma y volumen propio, alta fluidez y capacidad de compresión. Además, los gases pueden cambiar de estado a través de procesos como sublimación, ebullición y evaporación.

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La ley general de los gases combina las leyes de Charles, Boyle-Mariotte y Gay-Lussac, que describen la relación entre presión, volumen y temperatura de los gases. Los gases se clasifican en diferentes tipos según su naturaleza química y presentan propiedades como la falta de forma y volumen propio, alta fluidez y capacidad de compresión. Además, los gases pueden cambiar de estado a través de procesos como sublimación, ebullición y evaporación.

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Ley general de los gases


La ley experimental de los gases consiste en la combinación de la ley de Charles, la ley
de Boyle-Mariotte y la ley de Gay-Lussac. Estas leyes se refieren a cada una de las
variables que son presión, volumen y temperatura absoluta.

La ley de Charles establece que el volumen y la temperatura absoluta son directamente


proporcionales cuando la presión es constante.

La ley de Boyle afirma que presión y el volumen son inversamente proporcionales entre
sí a temperatura constante.

Finalmente, la ley de Gay-Lussac introduce una proporcionalidad directa entre la


presión y la temperatura absoluta, siempre y cuando se encuentre a un volumen
constante.

La interdependencia de estas variables se muestra en la ley de los gases combinados,


que establece claramente que:

La relación entre el producto presión-volumen y la temperatura de un sistema


permanece constante.

Historia de los gases


La palabra gas fue inventada en el siglo XVII por el científico flamenco Jan Baptista
van Helmont, a partir del término latino chaos (“caos”).

Eligió el nombre por el aparente grado de desorden que exhiben las moléculas de un
gas. También se conocía a este estado como “estado aeriforme”, pero este término
quedó en desuso.

Las primeras leyes sobre el comportamiento de los gases fueron consecuencia de su


estudio intensivo a finales del mismo siglo, en especial de sus relaciones entre presión,
temperatura y volumen.

Leyes de los gases

 Ley de Boyle-Mariotte. Determina que el volumen de un gas varía de forma


inversamente proporcional a la presión absoluta del recipiente donde está
contenido, si la temperatura permanece constante. Se expresa según la ecuación:
 Ley de Gay-Lussac. Explica que la presión de una masa de gas cuyo volumen
se mantiene constante es directamente proporcional a la temperatura (expresada
en grados kelvin) que posea. Esto se representa de la siguiente manera:

 Ley de Charles. Expresa que la temperatura y el volumen de un gas son


directamente proporcionales cuando la presión es constante. Esta ley se
representa mediante la siguiente ecuación:

En todos los casos casos anteriores V1, P1 y T1 son el volumen, la presión y la


temperatura inicial. Mientras que V2, P2 y T2 son el volumen, la presión y la
temperatura final.
 Ley de Avogadro. Expresa que en iguales condiciones de presión y
temperatura, volúmenes de distintos compuestos gaseosos contienen el mismo
número de partículas.
 Ley de los Gases Ideales. De la combinación de las leyes anteriores se obtiene
la Ley de los gases ideales, cuya ecuación se representa de la siguiente forma:

Donde P, V y T son la presión, el volumen y la temperatura. Mientras que n es el


número de moles del gas y R es la constante de los gases ideales cuyo valor es
8.31451 J/molK.

Tipos de gases
Los gases pueden clasificarse según su naturaleza química en:

 Combustibles o inflamables. Aquellos que pueden arder, esto es, generar


reacciones explosivas o exotérmicas en presencia del oxígeno u otros oxidantes.
 Corrosivos. Aquellos que, al entrar en contacto con otras sustancias, las
someten a procesos de reducción u oxidación intensos, generando daños en su
superficie o heridas en caso de ser materia orgánica.
 Comburentes. Aquellos que permiten mantener viva una llama o una reacción
inflamable, ya que inducen la combustión en otras sustancias.
 Tóxicos. Aquellos que representan un peligro para la salud por las reacciones
que introducen en el cuerpo de los seres vivos, como los gases radiactivos.
 Inertes o nobles. Aquellos que presentan poca o nula reactividad, excepto en
situaciones y condiciones determinadas.
Propiedades de los gases
 No tienen volumen propio. Ocupan el volumen del contenedor en el que se
encuentren.
 No tienen forma propia. También asumen la de su contenedor.
 Pueden dilatarse y contraerse. Al igual que los sólidos y los líquidos, los gases
se dilatan si se les aumenta su temperatura, y se contraen si se enfrían.
 Tienen gran fluidez. Los gases fluyen mucho más que los líquidos debido a que
sus partículas tienen menor interacción. Pueden fácilmente desplazarse a través
de un orificio de un recipiente a otro.
 Tienen alta difusión. Los gases pueden mezclarse fácilmente entre sí debido al
gran movimiento que tienen sus partículas.
 Solubilidad. Los gases pueden ser solubles en agua o en otros líquidos.
 Se pueden comprimir. Aplicando presión a un gas, se puede lograr que sus
partículas estén más juntas, es decir, se comprime el gas.

Gas
Con el término gas nos referimos a uno de los tres principales estados de agregación
de la materia (junto a los líquidos y los sólidos). Se caracteriza por la dispersión,
fluidez y poca atracción entre sus partículas constitutivas.

Los gases son la forma más volátil de la materia en la naturaleza y son sumamente
comunes en la vida cotidiana. Así, cuando una sustancia se encuentra en estado gaseoso
solemos llamarla gas.

Las sustancias líquidas o sólidas pueden ser transformadas en gas utilizando diferentes
procesos. Esta transformación implica un cambio en las propiedades físicas de las
sustancias, como su estado de agregación. Sin embargo no cambian sus propiedades
químicas, pues las sustancias siguen teniendo la misma estructura química, es decir, no
ocurren rupturas de enlaces químicos ni se generan nuevas sustancias.

Los gases se encuentran en todas partes: desde la masa heterogénea de gases que
llamamos atmósfera y que respiramos como aire, hasta los gases que se generan dentro
del intestino, producto de la digestión y descomposición, hasta los gases inflamables
con que alimentamos nuestras cocinas y hornos.

Cambios de estados de los gases



Sublimación. Es un proceso físico de cambio de fase, que permite convertir un
sólido en un gas directamente, sin pasar primero por una etapa líquida. Este
proceso es poco común y suele involucrar condiciones puntuales de presión y de
temperatura. Podemos observarlo en el hielo seco (o hielo de ) a temperatura
ambiente: el bloque sólido desprende un leve vapor que es la sustancia
recuperando su estado gaseoso original.
 Ebullición. Es el proceso mediante el cual un líquido se transforma en gas.
Ocurre cuando toda la masa del líquido se calienta a una temperatura igual a su
punto de ebullición.
 Evaporación. Es un proceso de cambio de fase sumamente común, que conduce
a un líquido a convertirse en gas cuando se aumenta la temperatura del líquido.
Ocurre de manera lenta y gradual. La ponemos en práctica por ejemplo, en la
ducha cuando el agua muy caliente se convierte en vapor observable como una
nube blanquecina.
 Condensación. Es el proceso opuesto a la evaporación, esto es, un proceso de
cambio de fase que conduce del estado gaseoso al líquido, debido a la pérdida de
energía calórica. Esta energía perdida hace que las partículas del gas vibren más
despacio, lo que les permite aproximarse e interactuar más estrechamente, como
ocurre sobre un vidrio frío en día lluvioso, o sobre las plantas y otras superficies
con el rocío.

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