Mensaje de la Parábola del
Sembrador y su Explicación
Mensaje de la parábola del sembrador y su explicación
El mensaje de la parábola del sembrador es uno más populares que
tiene de la Biblia. También es donde el Señor Jesús, narra una historia
simbólica para enseñar las verdades espirituales del evangelio. Lea
También: Jesús es la Vid Verdadera.
Introducción a El Mensaje de la Parábola
del Sembrador y su Enseñanza
Para empezar, en el mensaje de la parábola del Sembrador, el Señor
nos enseña como la semilla de la palabra al ser plantada en el
corazón del hombre tiene efectos diferentes en muchas personas. Lo
más relevante en esta parábola, es como se enfatiza más en los
cuatro tipos de terrenos. Cada terreno simboliza el corazón del
hombre en quien fue sembrada la palabra.
También vemos, que Jesús al predicar, fueron muchas personas las
que oyeron la palabra. Por lo cual, es similar a hoy en día, cuando el
mensaje de salvación es también predicado en el mundo entero
desde hace más de 2000 años. Sin embargo, en cada persona hay
una reacción distinta y El Señor Jesús da una interpretación,
explicando los 4 diferentes tipos de suelos (corazones) donde fue
sembrada la palabra y hace referencia aquellos que la oyen.
Explicación de la Parábola del Sembrador
Los 4 tipos de terrenos
Los de junto al camino.
En pedregales.
Entre espinos.
En buena tierra.
Los oidores de junto al camino
“Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al
camino; y vinieron las aves y la comieron” (Mt 13:4).
Explicación dada por Jesús: “Cuando alguno oye la palabra del
reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue
sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al
camino” (Mt 13:19).
Primeramente esto nos explica, que al igual que lanzar una semilla en
el pavimento, este tipo de personas tienen el corazón endurecido,
tanto así que la palabra no halla lugar en ellos. También, al igual que
muchas veces vemos como las aves bajan a comer las semillas que
se encuentran en la superficie del pavimento o de las plazas, de esa
manera el maligno arrebata la palabra que fue sembrada en ellos.
Por este motivo, una de las muchas referencias que hallamos en la
palabra, es cada vez que los fariseos escuchaban al Señor, su religión
y sus tradiciones impedían y chocaban con la doctrina de Cristo. De
igual manera ocurre hoy en día cuando muchos no aceptan la palabra
del Señor y colocando su religión por encima de Dios. Por lo cual, el
corazón de estas personas estaba endurecido y la Biblia menciona
cuando Esteban dijo: “¡Duros de cerviz, e incircuncisos de
corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu
Santo” (Hechos 7:51).
Los oyentes de la tierra pedregosa
“Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y
brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero
salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó” (Mt
13:5-6).
Explicación dada por Jesús: “Y el que fue sembrado en
pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la
recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta
duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa
de la palabra, luego tropieza” (Mt 13:20-21).
Este tipo de personas que describe las escrituras es de corazón poco
profundo, al igual que una roca con una fina capa de tierra encima.
Por lo tanto, no puede echar raíz, ya que solo ha ocurrido un gozo
emocional momentáneo, pero no un arrepentimiento verdadero. Ya
que primeramente, cuando se realiza la obra redentora de Cristo en
nuestras vidas, lo que se produce en nosotros es contrición,
arrepentimiento y humildad, no un gozo efímero y pasajero.
Además la palabra de Dios no puede echar raíz en este tipo de
personas, por la falta de una vida de oración, lectura de la palabra y
devoción a Dios. En consecuencia a esto, al venir las pruebas, las
tentaciones y persecución por causa de la palabra, luego caen.
Así que este tipo de personas son creyentes temporales, que tan
pronto vienen las situaciones abandonan la iglesia y no están
dispuestos a luchar por la fe que le fue dada (Jn 6:66).
Lea También: ¿Qué es la Fe en Dios Según la Biblia?
Los oyentes en tierra espinosa
“Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la
ahogaron” (Mt 13:7).
Explicación dada por Jesús: “El que fue sembrado entre
espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este
siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace
infructuosa” (Mt 13:22).
En este ejemplo, el corazón es a medias, y no ha sido rendido
totalmente a Dios. Por lo tanto, debemos tener cuidado, porque los
afanes van a llegar, pero con respecto a esto, la palabra de Dios nos
alienta diciendo: “Por nada estéis afanosos, sino sean
conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda
oración y ruego, con acción de gracias” (Flp 4:6). Por esta razón,
debemos orar y clamar a Dios. También debemos detectar los espinos
y cortarlos, porque estos estancan la vida del creyente, haciendo que,
al tener la mirada puesta en los afanes y las cosas externas, no se
lleve fruto a Dios.
En conclusión, en “los oidores junto al camino” y “los oyentes
en pedregales”, vemos que las causas son internas, “la dureza
del hombre y la superficialidad de la carne”. Mientras que
los “oyentes en tierra espinosa”, las trampas son externas, “la
codicia de otras cosas” y “los placeres de la vida”.
Los oyentes en buena tierra
“Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento,
cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos
para oír, oiga” (Mt 13:8).
Explicación dada por Jesús: “Mas el que fue sembrado en
buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da
fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno” (Mt
13:23).
Este tipo de personas la Biblia las describe en Lucas 8:15, como las
de “corazón bueno y recto”. Y no solo eso, también dice que son
las que “retienen la palabra y dan fruto con
perseverancia”. Por lo tanto, los requisitos para que la palabra diera
fruto en este tipo de creyentes fueron, un corazón sencillo y una
mente abierta para comprender la palabra de Dios, aferrándose
fuertemente a ella.
Así que es importante que haya mucha oración, para entender, tener
paciencia y atesorar la palabra en nuestros corazones con el deseo de
guardarla.
Resumen de La Parábola del Sembrador
Al leer la explicación anterior, el resumen de la Parábola del
Sembrador seria el Siguiente:
El Sembrador: Quien siembra la palabra.
La Semilla: La palabra de Dios.
El Terreno: El corazón del hombre.
Los de Junto al Camino: De corazón duro.
En Pedregales: De corazón poco profundo.
Entre Espinos: Los de corazón a medias.
En Buena Tierra: Los de todo corazón.
Reflexión de La Parábola del Sembrador
Cada mensaje del Señor Jesús tenia una enseñanza para meditar y
poner en practica, la reflexión de la Parábola del Sembrador es la
Siguiente:
Junto al Camino: Nos enseña que cada ser humano, es responsable
de escuchar y recibir La Palabra.
En Pedregales: Nos da como enseñanza lo importante que tiene
congregarse, para echar raíz y aprender mas acerca de la palabra de
Dios. Pero también nos exhorta a orar y a tener una vida de devoción
a Dios.
Entre Espinos: Nos deja como enseñanza a estar atentos a esos
afanes y deseos que pueden convertirse en espinos en nuestras
vidas. Por este motivo, debemos detectarlos y cortarlos, pidiendo
ayuda a Dios en oración, para que aparte esos afanes y deseos que
quieran estancar nuestra vida espiritual (He 2:18).
En buena tierra: Nos enseña a perseverar en la oración y seguir en
el camino que Cristo trazó para nuestras vidas.
La Parábola del sembrador en la Biblia
El mensaje de la Parábola del Sembrador en la Biblia se encuentra en
los siguientes evangelios.
1-Evangelio de Mateo 13:1-9. Explicada por Jesús Mt 13:18-23.
2-Evangelio de Marcos 4:1-9. Explicada por Jesús Mr 4:13-20.
3-Evangelio de Lucas 8:4-8. Explicada por Jesús Lc 8:11-15.
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