"Año de la recuperación y consolidación de la
economía peruana"
INSTITUTO SUPERIOR AMAZONICO – TARAPOTO
CARRERA DE ENFERMERIA
DOCENTE: KARINA DEL AGUILA SANGAMA
AREA: ASISTENCIA DE ENFERMERÍA EN SALUD
MENTAL
TEMA: TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA)
CICLO: v
ESTUDIANTE: ERIKA RAMIREZ RAMOS
2025
INDICE
1. RESUMEN ...................................................................
2. INTRODUCCIÓN .......................................................................
3. HISTORIA…................................................
4. DEFINICIÓN ................................................................
5. CARACTERISTICAS....................................
6. DIAGNOSTICO ....................................................................
7. CAUSAS...................................................
8. TRATAMIENTO Y APOYO..............................
9. CONCLUSIÓN……………………………………………….
1. RESUMEN
El trastorno del espectro autista (TEA) es una afección del desarrollo
neurológico con implicación multidimensional, caracterizada por una
interacción social disminuida con deficiencias en la comunicación a través
del lenguaje verbal y no verbal e inflexibilidad en el comportamiento al
presentar conductas repetitivas e intereses restringidos.
2. INTRODUCCIÓN
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo
que afecta la forma en que una persona se comunica, se relaciona con los
demás y percibe el mundo que la rodea. Se presenta desde la infancia y dura
toda la vida, aunque sus manifestaciones varían ampliamente de una
persona a otra.
3. HISTORIA
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo
cuyas primeras descripciones clínicas aparecieron en la década de 1940. En
1943, el psiquiatra Leo Kanner describió por primera vez a un grupo de
niños con características como dificultades en la interacción social,
problemas en la comunicación verbal y no verbal, y comportamientos
repetitivos. Al año siguiente, en 1944, el médico Hans Asperger en Austria
describió un perfil similar, aunque con habilidades lingüísticas más
desarrolladas, en niños que mostraban también intereses restringidos y
dificultades sociales; esto fue conocido más adelante como el Síndrome de
Asperger.
Durante las décadas de 1950 a 1970, el conocimiento sobre el autismo
avanzó lentamente y se vieron influenciados por teorías erróneas, como la
de la "madre nevera", que atribuía el autismo a la falta de afecto materno,
una idea que posteriormente fue completamente rechazada. En esos años
también se comenzó a diferenciar el autismo de otros trastornos mentales
como la esquizofrenia infantil.
En los años 80 y 90, el autismo empezó a ser reconocido como un trastorno
del desarrollo neurológico. En 1980, el DSM-III incluyó por primera vez al
autismo como un diagnóstico independiente. Con el tiempo se
incorporaron subtipos como el Síndrome de Asperger, el trastorno
desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo no
especificado.
En la actualidad, el TEA se considera una condición de origen neurológico y,
en muchos casos, con base genética. Se promueve una mirada basada en la
neurodiversidad, que reconoce y valora la diversidad en el funcionamiento
cerebral humano. La inclusión social, educativa y laboral, así como los
apoyos personalizados, son parte esencial de la perspectiva actual sobre el
autismo.
4. DEFINICIÓN
Un trastorno del desarrollo neurológico condicionante de una neuro
variabilidad caracterizada por interacción social disminuida con
deficiencia en el desarrollo de la comunicación a través del lenguaje
verbal y no verbal e inflexibilidad en el comportamiento al presentar
conductas repetitivas e intereses restringidos. El TEA se determina por
déficits persistentes en la comunicación e interacción sociales en
múltiples contextos, incluidos los de reciprocidad social, los
comportamientos comunicativos no verbales usados para tal
interacción, y las habilidades para desarrollar, mantener y comprender
las relaciones. El TEA se determina por déficits persistentes en la
comunicación e interacción sociales en múltiples contextos, incluidos
los de reciprocidad social, los comportamientos comunicativos no
verbales usados para tal interacción, y las habilidades para desarrollar,
mantener y comprender las relaciones.
5. Características
Las personas con TEA presentan dificultades en dos áreas fundamentales:
a) Comunicación e interacción social
• Dificultad para relacionarse con otros.
• Problemas para entender gestos, expresiones faciales o normas
sociales.
• Preferencia por la rutina y el orden.
b) Comportamientos e intereses restringidos y repetitivos
• Movimientos repetitivos (como aleteo de manos).
• Intereses muy intensos y específicos.
• Sensibilidad aumentada o disminuida a ciertos estímulos (ruidos,
luces, texturas).
La intensidad y combinación de estos síntomas varía según la persona, por
eso se habla de un "espectro".
6. DIAGNOSTICO
El diagnóstico del TEA es clínico, es decir, se basa en la observación del
comportamiento y el desarrollo del niño o adolescente. Suele realizarlo un
equipo interdisciplinario (psicólogos, neurólogos, psiquiatras, terapeutas).
El diagnóstico temprano es clave para brindar apoyos adecuados.
7. CAUSAS
Causas genéticas
• Se han identificado varias mutaciones genéticas y alteraciones
cromosómicas asociadas con el autismo.
• En algunas familias, puede haber varios casos, lo que sugiere una
herencia genética.
Factores neurobiológicos
• Las personas con TEA pueden presentar alteraciones en el desarrollo
cerebral, como diferencias en el tamaño del cerebro, conexiones
neuronales o actividad cerebral
Factor ambiental
• Edad avanzada de los padres.
• Infecciones durante el embarazo.
• Exposición a ciertos medicamentos o sustancias químicas.
• Complicaciones en el parto o bajo peso al nacer.
8. TRATAMIENTO Y APOYO
El TEA no tiene cura, pero las intervenciones tempranas y los apoyos
adecuados pueden mejorar significativamente la calidad de vida. Estos
pueden incluir:
• Terapias del habla y lenguaje.
• Terapias ocupacionales.
• Intervenciones conductuales.
• Apoyos escolares y familiares.
9. CONCLUSIÓN
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición compleja del
neurodesarrollo que acompaña a la persona durante toda su vida. Afecta
principalmente la comunicación, la interacción social y el comportamiento,
y se manifiesta de forma muy diferente en cada individuo, por eso se habla
de un "espectro". Aunque no tiene una causa única ni una cura, el
diagnóstico temprano y el acceso a intervenciones adecuadas pueden
mejorar significativamente la calidad de vida de quienes lo presentan.
Comprender el TEA implica reconocer la diversidad en la forma en que las
personas perciben y se relacionan con el mundo. Por eso, más allá del
enfoque médico, es fundamental avanzar hacia una sociedad inclusiva, que
respete y valore la neurodiversidad, brindando apoyo, empatía y
oportunidades reales de participación a las personas con TEA y sus familias.