FCM Enrique Cabrera
“Derecho
Internacional
Humanitario”
Defensa Nacional y Primera
Asistencia Médica
4to Año, Medicina.
Brigada 1
La Habana. 2025
¿Qué es el derecho internacional humanitario?
El derecho internacional humanitario (DIH) es un conjunto de normas que, por razones
humanitarias, trata de limitar los efectos de los conflictos armados. Protege a las
personas que no participan o que ya no participan en los combates y limita los medios y
métodos de hacer la guerra. El DIH suele llamarse también "derecho de la guerra" y
"derecho de los conflictos armados".
El DIH es parte del derecho internacional, que regula las relaciones entre los Estados.
Está integrado por acuerdos firmados entre Estados –denominados tratados o
convenios–, por el derecho consuetudinario internacional que se compone a su vez de
la práctica de los Estados que éstos reconocen como obligatoria, así como por
principios generales del derecho.
El DIH se aplica en situaciones de conflicto armado. No determina si un Estado tiene o
no tiene derecho a recurrir a la fuerza. Esta cuestión está regulada por una importante
parte –pero distinta– del DIH, que figura en la Carta de las Naciones Unidas.
¿Dónde se encuentra el derecho internacional humanitario?
El DIH se encuentra esencialmente contenido en los cuatro Convenios de Ginebra de
1949, en los que son parte casi todos los Estados. Estos Convenios se completaron
con otros dos tratados: los Protocolos adicionales de 1977 relativos a la protección de
las víctimas de los conflictos armados. Hay asimismo otros textos que prohíben el uso
de ciertas armas y tácticas militares o que protegen a ciertas categorías de personas o
de bienes. Son principalmente:
• La Convención de la Haya de 1954 para la protección de los bienes culturales en caso
de conflicto armado y sus dos Protocolos.
•La Convención de 1972 sobre Armas Bacteriológicas.
• La Convención de 1980 sobre Ciertas Armas Convencionales y sus cinco Protocolos.
• La Convención de 1993 sobre Armas Químicas.
• El Tratado de Ottawa de 1997 sobre las Minas Antipersonal.
• El Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la
participación de niños en los conflictos armados. Ahora se aceptan muchas
disposiciones del DIH como derecho consuetudinario, es decir, como normas generales
aplicables a todos los Estados.
Antecedentes Históricos
DIH se origina en las normas dictadas por las antiguas civilizaciones y religiones.
Siempre la guerra se ha sujetado a ciertas leyes y costumbres. En la Edad Media los
caballeros de la Orden de Malta se encargaban de proteger y asistir a los heridos
víctimas de las Cruzadas. Durante esta época, el derecho a la guerra o el "justad
Bellum ", amparaba jurídicamente las guerras y sus consecuencias, en la medida en
que las confrontaciones eran consideradas justas. Durante los siglos XVII y XVIII, las
calamidades generadas por las guerras, despertaron el interés por las personas
afectadas. Como consecuencia, en Europa se formó una doctrina para humanizar los
conflictos, según la cual, estos sólo deberían limitarse al combate entre militares, sin
causar daño a la población civil, ni a los bienes que no tuvieran interés militar. Un
ejemplo de ello lo constituye el decreto de la convención del 25 de mayo de 1793, que,
siguiendo los principios de la Revolución Francesa, ordenó "el tratamiento obligatorio e
igual, en los hospitales militares, de los soldados enemigos y de los soldados
nacionales".
El Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra ha sido el antecedente más
relevante en el DIH, suscrito y ratificado en 1820 entre las autoridades del entonces
gobierno de la Gran Colombia y el Jefe de las Fuerzas Expedicionarias de la Corona
Española, en la ciudad venezolana de Santa Ana de Trujillo. Este Tratado fue suscrito
en el marco del conflicto de la Independencia, siendo el primero en su género en
Occidente.
El Derecho Internacional Humanitario se remonta a la experiencia vivida por Henry
Dunant, negociante suizo, al ser testigo de las consecuencias de la cruenta batalla de
Solferino (norte de Italia), librada por Francia y Austria, Henry Dunant, ante el
hacinamiento y las malas condiciones de los heridos, se dedicó a asistir a los enfermos.
Cuando regresó a Suiza, afligido por su experiencia y ante la indolencia de las
personas por la barbarie de la guerra, publicó en 1862, "Un recuerdo de Solferino" libro
en el cual propuso: Construir en cada país una sociedad voluntaria de socorro que, en
tiempos de paz, se prepare para ayudar, en tiempos de guerra. Comprometer a los
Estados a garantizar la protección de hospitales militares y personal sanitario.
En 1864, logró una conferencia internacional diplomática para mejorar la suerte que
corren los heridos en campaña. Surge así, el Comité Internacional de la Cruz Roja,
organismo fundador del Movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja y de la
Federación, y con ello el Derecho Internacional Humanitario contemporáneo, que
concluye con la firma del Convenio de Ginebra de 22 de agosto de 1864, para el
mejoramiento de la suerte de los militares heridos de los ejércitos en campaña. Este
primer Convenio de Ginebra de 1864, que sentó las bases del Derecho Internacional
Humanitario contemporáneo, tenía las siguientes características:
1. Norma universal, permanente y escrita destinada a proteger a las víctimas de los
conflictos aplicables en todo tiempo y circunstancias.
2. Tratado multilateral.
3. Establecía la obligación prestar asistencia sin discriminación a los militares heridos y
enfermos.
4. Establecía el respeto y la identificación del personal y del material sanitario mediante
el emblema de la Cruz Roja.
A partir de entonces, se llega a los Convenios adoptados en las Conferencias de La
Haya de 1899 y 1907, que regulan los métodos y procedimientos de hacer la guerra, y
a los de Ginebra de 1949, referidos a aliviar la suerte que corren los heridos, enfermos
y náufragos de las fuerzas armadas; el trato debido a los prisioneros de guerra y la
protección a las personas civiles en los conflictos armados. En 1977 se adoptan en
Ginebra dos Protocolos Adicionales como complemento de los Convenios de 1949, que
abordan, el primero, la protección de las víctimas de los conflictos armados
internacionales, y el segundo, los conflictos no internacionales.
☆Cronología relacionada con el Surgimiento y Desarrollo del DIH
•1859 Batalla de Solferino (Hernry Dunant).
•1863 Se crea el Comité Internacional de la Cruz Roja.
•1864 1er Convenio de Ginebra (Nace el DIH).
•1868 Declaración de San Petersburgo.
•1899 1ra Conferencia de Paz" La Haya".
•1925 Protocolo de Ginebra sobre armas químicas y biológicas.
•1929 Dos Convenios de Ginebra (1ra Versión Ginebra 1864, 2do Prisioneros de
Guerra).
•1949 Cuatros Convenios de Ginebra.
•1954 Convenio sobre la protección de los bienes cuturales en caso de conflicto
armado.
•1972 Convención sobre la prohibición de utilizar técnicas de modificaciones
ambientales con fines militares u otros fines hostiles.
•1977 Dos protocolos Adicionales.
•1980 Convenio sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas
convencionales que pueden considerarse excesivamente nocivas o de efectos
indiscriminados.
Los cuatro Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, son el cuerpo de
esas normas de protección.
I Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los
heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campaña
II Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 para aliviar la suerte que corren los
heridos, los enfermos y los naufragos de las fuerzas armadas en el mar
III Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo al trato debido a los
prisioneros de guerra
IV Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección debida a las
personas civiles en tiempo de guerra
Artículo 3: Común a los cuatro Convenios
Ginebra de 1949.
Contiene:
Una serie de disposiciones humanitarias que cada una de las Partes en conflicto
tendrá la obligación de aplicar, como mínimo, en caso de conflicto armado de carácter
no internacional.
1. Las personas que no participen directamente en las hostilidades, incluidos los
miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas
fuera de combate, serán tratadas en todas las circunstancias con humanidad, sin
distinción de índole desfavorable (raza, color, religión o la creencia, sexo,
nacimiento o fortuna, etc.)
2. Los heridos y enfermos serán recogidos y asistidos.
Se trata de un imperativo categórico que no sufre restricción.
Implícitamente exige que no se limite al personal médico en sus
actividades profesionales;
Se dispone que el CICR, podrá ofrecer sus servicios a las Partes en conflicto;
Que las Partes en conflicto harán lo posible por poner en vigor, mediante
acuerdos especiales, la totalidad o parte de las otras disposiciones de cada
Convenio.
La aplicación de las anteriores disposiciones no surtirá efecto sobre el estatuto
jurídico de las Partes en conflicto.
Establece la posibilidad de que el CICR ofrezca sus servicios.;
Se establecen las garantías fundamentales y;
Se posibilita mediante acuerdos especiales entre los beligerantes, la aplicación
integra de cada Convenio.
Protocolos Adicionales
Los Protocolos adicionales I y II de 1977 obligan a un gran número de Estados, pero
aún no tienen la universalidad que es indispensable que alcancen: es una etapa
esencial hacia el respeto mutuo por las partes en conflicto de las obligaciones
consignadas en los Protocolos.
• Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo
a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo
I)
Protocolo I: se aplica en las situaciones de conflicto armado internacional. Impone
límites a la manera de conducir las operaciones militares. Las obligaciones que
contiene este instrumento no son un lastre exagerado para los responsables de una
operación militar, pues no usurpan el derecho que tiene todo Estado a defenderse
por todos los medios. Este tratado se originó por la aparición de nuevos métodos de
combate y la antigüedad de las normas aplicables a la conducción de las
hostilidades. A partir de la aprobación de este Protocolo, la población civil está
protegida contra los efectos de la guerra, recuerda que el derecho de las partes en
un conflicto a elegir los métodos y medios de guerra no es ilimitado y que está
prohibido emplear armas, proyectiles, materias y métodos de hacer guerra de tal
índole que causen males superfluos Amplía la definición de conflicto armado
internacional, consignada en los Convenios de Ginebra, abarcando las guerras de
liberación nacional (art. 1). Además, se definen los objetivos legítimos en caso de
ataque militar. Así, pues, en el Protocolo I se:
a) prohíben los ataques indiscriminados y los ataques o represalias contra: la
población civil y las personas civiles (arts. 48 y51) los bienes de carácter civil (arts.
48 y 52), los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil (art.
54), los bienes culturales y los lugares de culto (art. 53), las obras y las
instalaciones que contienen fuerzas peligrosas (art. 56), el medio ambiente natural
(art. 55);
b) amplía la protección estipulada en los Convenios de Ginebra para todo el
personal, las unidades y los medios de transporte sanitarios, tanto civiles como
militares (arts. 8-31);
c) establece la obligación de buscar a las personas dadas por desaparecidas (art.
33);
d) refuerzan las disposiciones relativas a la distribución de socorros a la población
(arts.68-71);
e) otorga protección para las actividades de organismos de protección civil (arts. 61-
67); prevén medidas que los Estados han de tomar para facilitar la aplicación del
derecho internacional humanitario (arts. 80-91).
Las violaciones de las prohibiciones que figuran en el punto a) se consideran
infracciones graves del DIH, que se califican como crímenes de guerra. En el artículo
90 del Protocolo adicional I se instituye una Comisión Internacional de Encuesta que
podrá investigar todo hecho denunciado como infracción grave o cualquier otra
violación grave de los Convenios y el Protocolo I.
• Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949
relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter
internacional (Protocolo II)
Protocolo II: la mayoría de los conflictos armados posteriores a la II Guerra Mundial han
sido de carácter no internacional. La única disposición de los Convenios de Ginebra
aplicable a este tipo de conflictos es el artículo 3 común a los cuatro Convenios. Sin
embargo, esta disposición, en la que se enuncian los principios fundamentales de la
protección de la persona, es insuficiente para resolver los graves problemas que
plantean los conflictos internos en el ámbito humanitario Así pues, el objetivo del
Protocolo II es hacer aplicar las normas principales del derecho de los conflictos
armados a los conflictos internos, sin, por ello, restringir el derecho que tienen los
Estados de mantener o restablecer el orden público ni los medios de que disponen, ni
permitir la justificación de una intervención extranjera en el territorio nacional (art. 3). El
hecho de conformarse a las disposiciones del Protocolo II no implica, pues, el
reconocimiento de ningún tipo de estatuto a los insurrectos
Contrariamente al artículo 3 se circunscribe detalladamente su ámbito de aplicación,
excluyendo los conflictos de poca intensidad, como las situaciones de tensiones
internas y los motines. En el ámbito del Protocolo II se incluyen los conflictos no
internacionales que tienen lugar en el territorio de un Estado en el que se enfrentan las
fuerzas armadas de ese Estado con insurrectos que actúa bajo un mando responsable
y controlan parte del territorio nacional. Se extiende el núcleo de humanitarismo que el
artículo 3 común ya había introducido en las guerras civiles. Así pues, se:
a) refuerzan las garantías fundamentales de las que se benefician todas las personas
que no participan o que han dejado de participar en las hostilidades (art. 4);
b) establecen los derechos de las personas privadas de libertad y las garantías
judiciales de quienes son objeto de acciones penales en relación con un conflicto
armado (arts. 5-6);
c) prohíben los ataques dirigidos contra: la población civil y las personas civiles (art.
13); los bienes indispensables para la supervivencia de la población (art. 14); las obras
e instalaciones que contienen fuerzas peligrosas (art. 15); los bienes culturales y los
lugares de culto (art. 16);
d) reglamenta el desplazamiento forzado de la población civil (art.17);
e) reconoce la protección de los heridos, enfermos y náufragos (art. 7);
f) garantiza la protección del personal sanitario y religioso, de la misión médica, de las
unidades y transportes sanitarios (arts. 9-11);
g) limita el empleo de la cruz roja y de la media luna roja únicamente a las personas y
bienes autorizados a ostentarlos (art.12).
Fundamentos
Las personas fuera de combate y las que no participan directamente en las
hostilidades tienen derecho a que se respete su vida y su integridad física y
moral. Estas personas serán en toda circunstancia, protegidas y tratadas con
humanidad sin distinción alguna de índole desfavorable.
Se prohíbe matar o herir a un adversario que se rinda o que esté fuera de
combate.
La parte con conflicto en cuyo poder estén, recogerá y prestará asistencia a
los HERIDOS y a los ENFERMOS. También se protegerá al personal
sanitario, los establecimientos, los medios de transporte y el material
sanitario. El emblema de la Cruz Roja (de la Media Luna Roja) es el signo de
esa protección, y debe respetarse.
Los Combatientes capturados y las personas civiles que estén en poder de la
parte adversa tienen derecho a que se respete su vida, su dignidad, sus
derechos personales y sus convicciones. Serán protegidas contra todo acto
de violencia y de represalia. Tendrán derecho a intercambiar noticias con los
respectivos familiares y recibir socorros.
Cualquier persona se beneficiará de las garantías jurídicas fundamentales.
No se considerará a nadie responsable de un acto que no haya cometido, ni
se someterá a nadie a tortura física o mental, ni a castigos corporales o tratos
crueles o degradantes.
Las Partes en conflicto y los miembros de las respectivas fuerzas armadas
no tienen derecho ilimitado en lo que respecta a la elección de los métodos y
de los medios de guerra. Se prohíbe emplear armas o métodos de guerra
que puedan causar pérdidas inútiles o sufrimientos excesivos.
Las Partes de conflicto harán distinción en todo tiempo entre población civil y
combatientes, protegiendo a la población y los bienes civiles. No deben ser
objeto de ataques ni la población civil como tal ni las personas civiles. Los
ataques se dirigirán solo contra objetivos militares.