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Trece Poetas Piuranos

El estudio analiza la poesía piurana del siglo XX y XXI, destacando sus tres vertientes: popular, proletaria y culta. Se enfatiza la importancia de las tradiciones culturales en la identidad piurana y cómo estas se entrelazan con la modernidad y la posmodernidad. Además, se menciona la evolución de la poesía en Piura, desde las influencias de las vanguardias hasta la aparición de nuevas voces en un contexto de globalización.

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Trece Poetas Piuranos

El estudio analiza la poesía piurana del siglo XX y XXI, destacando sus tres vertientes: popular, proletaria y culta. Se enfatiza la importancia de las tradiciones culturales en la identidad piurana y cómo estas se entrelazan con la modernidad y la posmodernidad. Además, se menciona la evolución de la poesía en Piura, desde las influencias de las vanguardias hasta la aparición de nuevas voces en un contexto de globalización.

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ENTRE LA TRADICIÓN Y LA POSMODERNIDAD.

BREVE ESTUDIO
SOBRE LA POESÍA PIURANA DEL SIGLO XX Y COMIENZOS DEL
SIGLO XXI

Canta en mí poesía
Que al menos mis voces
No queden rezagadas

Armando Rojas

Introducción

La poesía producida en Piura en el siglo XX tiene tres vertientes bien definidas: una
de raigambre claramente popular; una segunda, de extracción proletaria; y una
tercera, de estirpe culta o letrada. De este modo, una cultura alternativa, no oficial,
se eleva por encima de tendencias modernizantes y capillas literarias.

Justificación

Debido a los tiempos vertiginosos actuales, al parecer resulta anticuado hablar de


tradiciones culturales, mitos y costumbres arraigadas. No obstante, cuando nos
referimos a la cultura de una colectividad o comunidad particular, debemos apelar a
esta cohorte de sensibilidades y tradiciones inmemoriales. Se trata de “un proceso
continuo de sustentación de una identidad mediante la coherencia lograda por un
consistente punto de vista estético, una concepción moral del yo y un estilo de vida
que exhibe esas concepciones en los objetos que adornan a nuestro hogar y a
nosotros mismos, y en el gusto que expresa esos puntos de vista” 1. La mitología no
estaría del todo obsoleta, después de todo. Así: “Los mitos están tan íntimamente
ligados a la cultura, momento y lugar, que si los símbolos, las metáforas, no son
mantenidos con vida mediante una constante recreación en las artes, la vida
simplemente se aparta de ellos”2.

Por consiguiente, lo que se busca con el presente trabajo es reivindicar la


piuranidad, entendida como el conjunto de tradiciones culturales, sabiduría popular y
sensibilidades arraigadas. De algún modo, tradición y posmodernidad se entrelazan
sin rubor: “El piurano aprecia el pescado. En el fogón de los campesinos pobres
menudean cachemas y caballas recubiertas de cebollas, ají y jugo de limón. (…) En
Piura no hay institución más democrática que el chicherío. Ahí convergen atraídos
por el aroma de la cocina los que tienen y los que subsisten a la de Dios. (…) Más
de un hacendado sucumbió a las delicias de una buena cocinera. Cocineras y
chicheríos son parte de la añeja tradición piurana”3.

1
BELL, Daniel. Las contradicciones culturales del capitalismo. México, Alianza Editorial, 1994, p.
47.
2
CAMPBELL, Joseph. El poder del mito. Barcelona, Emecé Editores, 1991, p. 99.
3
GODOS, CURAY, Miguel. “El escenario escolar en la narrativa de Vargas Llosa”. En XVIII
Coloquio de historia de Lima. Universidad Nacional San Marcos, 9 y 10 de febrero 2010, p. 6.
Poesía piurana en el siglo XX

Para Carlos Robles Rázuri, las vanguardias literarias de comienzos del siglo
influenciaron notablemente la poesía piurana hasta antes de la década del 60. Es en
el poeta Juan Luis Velásquez “en quien más se advierte la influencia modernista”4.

Velásquez incluye el poema “Piura”, con claras reminiscencias del terruño, en su


libro El perfil de frente (1924):

Qué soledad sin soledad siquiera.


Qué trincheras tan altas sin altura
Contra quien jamás le hiere el plomo.
Qué gente tan llena de recodos
enlodados en este desierto sin lluvias
ni rastrojos.
Qué vida tan al cielo raso
ante este cielo alto franco y claro
de primavera!

En el siglo XX, la poesía piurana se bambolea entre la modernidad y la tradición.


Existen notables representantes que conjugan estas dos vertientes. La poesía
regionalista de Enrique López Albújar, plasmada en De la tierra brava. Poemas
afroyungas (1938), es un ejemplo de ello. “Sullana” es un elogio vibrante de la
modernidad:

Tropicalmente perezosa y como fascinada


por el acuático espectáculo de un río inmenso,
al fin te has levantado y has roto
tu secular encantamiento;
al fin has comenzado a desentumecer tus músculos,
ávidos de la divina sensación del esfuerzo
y ha sido tu sacudida tan violenta
que has removido todo lo que circunda tu asiento,
desde las serranas alturas
hasta las soledosas pampas y los paiteños puertos,
y tus palpitaciones han repercutido
en el mismo corazón de ecuatorianos pueblos.

Dejaste ya tu paso de tortuga


Por el galope del motor. En tu pecho
Te ha prendido una rosa el entusiasmo
Y ha comenzado a acariciarte el ensueño.

La cumanana, practicada sin reservas en Yapatera, es cincelada por la oralidad y


tiene entre sus principales difusores a Nicomedes Santa Cruz y a Fernando

4
ROBLES RÁZURI, Carlos. “Panorama de la literatura piurana”. En: Prosistas Piuranos. Lima,
1958, p. 197.
Barranzuela. De raigambre netamente popular, la cumanana tiene notorios
elementos de crítica social. De esta manera: “En una sociedad dividida en ricos y
pobres, lo popular es innegablemente la cultura de estos últimos. En una sociedad
dividida, las clases acomodadas elaborarán una cultura que sirva a sus intereses,
satisfaga sus propias necesidades y coadyuve a legitimar el presente estado de
cosas. Asimismo, en los estratos bajos se gestará una cultura distinta que refleje
las condiciones de discriminación, explotación y pobreza que las grandes mayorías
padecen”5.

Un clásico de la poesía piurana es Romancero piurano (1965), de Teodoro Garcés.


Los míticos barrios de la Mangachería y la Gallinacera están retratados en sus
esclarecidos romances.

La Mangachería

“Mangachería rabiosa,
Mangachería infernal”
te cantó Mazantinito
cuando aquí vino a torear.
¡Motivos tuvo el torero
cuando lo hicieron cantar
esa loca marinera
que Piura no ha de olvidar!
Eran los famosos tiempos
en que para enamorar,
una triste serenata
se tenía que entonar,
y antes que el mozo a la moza
la llevara ante el altar
si la quería de veras
la tenía que raptar.

La Gallinacera

Barrio La Gallinacera
de la Plaza hasta el Camal,
con negros de rompe y rasga,
zambas buenas como el pan,
cajón, guitarras, tondero,
“claro”, “chavelo” y tamal.

Elvira Castro de Quiroz, Gladys María Pratz, Libertad Orozco, Carmen Arrese, entre
otras, se han destacado en un medio patriarcal y han sabido conjugar la labor
poética con el trabajo de promoción (y gestión) cultural.

Las luchas reivindicativas de los trabajadores talareños durante las tres primeras
décadas del siglo XX, en el contexto de enclave económico y de predominio

5
GARVICH, Javier. “Las diversas caras de lo popular. Canon literario, cultura popular e imaginario
nacional. Apuntes para un mapa de lectores peruanos”. En: El otro margen. La literatura peruana:
una visión desde adentro. Lima, Arteidea editores, 2007, pp. 240/241.
indiscutible de la International Petroleum Company (IPC), la cual inicia sus
actividades en 1915, serán plasmadas en los poemas del grupo Liberación, surgido
en Talara en 1956. Este grupo estuvo integrado por Emilio Saldarriaga (conocido
como el Poeta Mayor), Eusebio Arias Vivanco, Danilo Valladares, Agustín Silva
Ancajima, Juan Palacios Moscol, Eduardo Farro Castillo, Lina Burneo Seminario,
entre otros. El ejemplo imperecedero del mártir proletario Alejandro Taboada
Crisanto, asesinado en junio de 1931 por esbirros de la IPC, es inmortalizado en
“Elegía a Alejandro Taboada”, de Emilio Saldarriaga, un texto emblemático. Por
consiguiente, la extracción proletaria es innegable en Liberación. Una antología
representativa del grupo es Poetas petroleros: primera antología talareña (1961).

Para Víctor Mazzi, los escritores proletarios pueden serlo “tanto por su origen social
o por su posición ideológica”. Por consiguiente, se trata de expresar y comunicar “la
vivencia y experiencia de la cuestión social y política de la clase obrera, cuya
naturaleza siempre entrañe y perfile una fisonomía clasista en tanto se halle la
sociedad dividida en clases”6.

Los poetas piuranos, egresados de universidades nacionales y privadas, así como


de instituciones pedagógicas (tanto en Lima como en Piura), conforman un grupo
letrado diverso. Históricamente, el grupo intelectual o letrado cuenta con un prestigio
innegable y diferenciador. Sus miembros han cumplido una función social primordial:
“Les correspondía enmarcar y dirigir a las sociedades coloniales, tarea que
cumplieron cabalmente. Incluso lo hicieron los poetas, a pesar de ser solo una
pequeña parte del conjunto letrado, y aun lo siguieron haciendo por un buen trecho
del XIX independiente, hasta la modernización. Más aún, debe anotarse que la
función poética (o, al menos, versificadora) fue patrimonio común de todos los
letrados, dado que el rasgo definitorio de todos ellos fue el ejercicio de la letra,
dentro del cual cabía tanto una escritura de compra-venta como una oda religiosa o
patriótica”7.

A partir de 1960, los flujos migratorios y la modernización capitalista van a configurar


tendencias que van a ser apreciadas en la literatura peruana. Los poetas piuranos,
sobre todo los que emigraron, no estuvieron exentos de estos cambios
socioculturales. El poema “San Miguel de Piura”, de Marco Martos, ejemplifica este
proceso social:

A la hora del regreso el sol reverberaba


sobre los médanos y en llegando al recodo
del camino que divisa a la Cruz del Norte,
bajo la sombra benéfica de los sauces,
los pequeños pudimos sumergirnos
en el río suavísimo y verdoso.

¡Han pasado años de años!, ¡me he mezclado


en tantas cosas!, y ahora que el sol
reverbera sobre el asfalto, no extraño
a esa patria, distante y diminuta.

6
MAZZI, Víctor. Poesía Proletaria del Perú (1930-1976). Lima, Editorial Jurídica, 1976, p. 8.
7
RAMA, Ángel. La ciudad letrada. Montevideo, Arca, 1998, pp. 34/35.
O tal vez la extraño y por eso escribo.

Importantes poetas piuranos nacidos entre 1942 y 1956 han cumplido este ritual
modernizador (Alberto Alarcón, Armando Arteaga, Armando Rojas, Rosa Carbonel,
Eduardo Urdanivia, Gustavo Armijos, Roger Santiváñez, Marco Parra, etc.).

En las últimas décadas ha surgido en Piura una diversidad de voces, en un contexto


de globalización y posmodernidad (sociológicamente hablando). El uso extendido de
las nuevas tecnologías de la información y comunicación, unido al impulso de las
editoriales independientes, ha significado una oportunidad enorme para muchos
poetas y grupos literarios de jóvenes (Plazuela Merino, Ángeles del Abismo, etc.).
Por otra parte, las revistas literarias y los blogs también se encargan de difundir a
los nuevos poetas. José Díaz Sánchez, Jorge Castillo Fan, Luis Eduardo García,
Julio César Salvador, Fernando Casanova, Lelis Rebolledo, Ricardo Musse, Erika
Aquino, Cielo Bardales, Miguel Hernández Sandoval, Fabián Bruno, Mario
Morquencho, etc. conforman las últimas promociones de poetas piuranos que
vienen dando que hablar, tanto en Piura como lejos de ella.

Bibliografía

BELL, Daniel. Las contradicciones culturales del capitalismo. México, Alianza


Editorial, 1994.
GARCÉS, T. Romancero piurano. Lima, Editorial La Confianza, 1965.
GARVICH, Javier. “Las diversas caras de lo popular. Canon literario, cultura popular
e imaginario nacional. Apuntes para un mapa de lectores peruanos”. En: El otro
margen. La literatura peruana: una visión desde adentro. Lima, Arteidea editores,
2007.
GODOS, CURAY, Miguel. “El escenario escolar en la narrativa de Vargas Llosa”. En
XVIII Coloquio de historia de Lima. Universidad Nacional San Marcos, 9 y 10 de
febrero 2010.
GONZÁLEZ VIGIL, Ricardo. Poesía peruana siglo XX. (T. I). Lima, Ediciones Copé,
1999.
MAZZI, Víctor. Poesía Proletaria del Perú (1930-1976). Lima, Editorial Jurídica,
1976.
RAMA, Ángel. La ciudad letrada. Montevideo, Arca, 1998.
ROBLES RÁZURI, Carlos. “Panorama de la literatura piurana”. En: Prosistas
Piuranos. Lima, 1958.

Márlet Ríos
Escritor e investigador talareño

SIETE POETAS PIURANOS


Gladys María Pratz (Catacaos, 1928-Lima, 2019)

Poeta y compositora piurana. Integró la asociación cultural Tallán. Publicó los


siguientes libros: A ti hombre que pasas (1956), Así naturalmente como el ave y la
pasión (1987), Fuego y sombra (2001), El canto y la rosa (2007), Libro de Haikus
(2004). Su vals Como una rosa roja le dio fama internacional. Fue regidora de
Cultura y Turismo de Miraflores desde 1996 hasta agosto de 1999.

Rosa de fuego

Vino a libar el colibrí ambrosía


De la eterna rosa que extasiaba
Y en el pétalo rojo el fuego anclaba
Y el colibrí sediento lo bebía

Tan ardiente era el fuego y no quemaba


Y tan bella la rosa y no aturdía
Una rosa incólume colmaba
Del colibrí las ansias que tenía

Y el amor bebió el fuego eterno


En el tierno recinto de la rosa
Y en un suspiro destruyó el infierno

Y el colibrí de tornasol y luna


Enamorado de la mariposa
Hizo real su magia y su fortuna.

Morir

Muerte cuándo vendrás tarde o temprano


Cuando el invierno luzca entre la frente
Y el sol de la mañana esté en poniente
Cuándo por Dios extenderás la mano

O acaso escogerás cualquier profano


Momento de la vida impenitente
Cuando la primavera en luz ardiente
Aguarda por las dichas del verano

Muerte que estarás allá esperando


Donde menos lo piensen escondida
Juégate limpia la partida ¿quieres?
Y así cuando la vida estén amando
Alza las rosas áureas de la vida
Y olvidar de ilusión lo real que eres.

Soy mujer

Me cimbro en la cintura de la vida


y me acuno en el nido de la raza
alumbrados los dedos de mis manos
untados con la miel de tu caricia
se vuelven fuertes
tengo los ojos puestos en la aurora
y mis piernas caminan tu distancia.

Soy mujer nacer


en el dibujo de mi padre
con este cuerpo azul perfil que alcanza
y tener el destino inigualable
de amamantar y continuar la vida.

Soy mujer novia amante


de la azucena y la granate rosa
que me prestan su luz para besarte
y tengo entre mis brazos
en la forma precisa del ensueño
la forma de belleza de mi hijo.

Anidan en mí cóndores que rasgan


el firmamento preguntando cómo se da
el milagro entre mi carne pálida
y matiza mi rostro y mi sonrisa.

Soy mujer azucena amanecida


o abierta amapola bella extática
pero siempre dorada por la vida
aunque muera infinita y solitaria.

Me despierto en tus ojos


y mágica me vuelvo para amarte
camino entre mis brazos tu cintura
y la cintura misma de la tierra
se siente amada
hay un extraño fulgor en mis entrañas
hay un extraño fulgor de flor mujer
que nace cuando ama
y se funde en la vida
y más allá en la célula principio
donde la vida nace
donde Dios está quieto y aguardando
Soy mujer
soy principio del destino
soy fuente de dolor y de esperanza
soy realidad que alcanza al infinito
y materia que a flor de tierra pasa.

Soy mujer i Dios mismo


para ser madre me bordó la entraña
soy la puerta que une el infinito
con el cuerpo mortal y necesario.

Soy mujer gracias a Dios


elaborada en un laboratorio de esperanza
mis manos se levantan hasta el cielo
y mis pies son dos árboles que guardan
las raíces troncales de la vida.

Marco Parra Lizano

Nació en el distrito de Sapillica, Ayabaca el 18 de junio de 1944. Es poeta,


dibujante, pintor y escultor. Integrante de la promoción de 1970, de la Escuela de
Bellas Artes. Doctor en la especialidad de optometría. Estudió Educación por el
Arte en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Escribe poesía desde la
tierna edad de 5 años. Publicó su primer libro, Poemas del amor sangrante, en
1964. En 1975 publicó el libro de temática erótica El pájaro entre las piernas. En
1985 apareció una selección de su poesía lírica, Poemas de amor. De 1990 es su
Antología de sus poesías para niños. Promotor de la revista de cultura y política
Lo que importa es el hombre.
Amante de la naturaleza y protector del medio ambiente, es admirador de las
obras de Gabriel García Márquez, Pablo Neruda y Ernest Hemingway. El viernes
11 de agosto del presente se le tributó un homenaje en vida en la Alianza
Francesa, por escritores de diferentes generaciones y por el Movimiento Cultural
Internacional Ergo.

La Queta

La Queta, la gata, se ha puesto alpargata,


Y anda contorneando su cuerpo ligero;
Maullando, maullando, se alisa el moñero
Para que la miren las otras dos gatas.

La Queta, la gata, la gata coqueta,


Ronronea y pule su hocico bullero,
Y en varios ronrones, en canto maullero,
Le hace dúo a coro, un gato maceta.
La queta se ha puesto faldón de baqueta,
Esmirriada observa su talle fiestero,
y lanza un maúllo en son lisonjero,
pidiendo le pongan también su chaqueta.

Tiene hambre la Queta, igual que la Cata,


Y también la Teca, hambre mañanero,
Porque no pudieron con tanto aguacero,
Tomar, aunque sea su caspiroleta.

De todos los gatos, la Queta con bata,


Aloca a los gatos de todo el alero,
Y se armó un terrible bullón callejero,
un día en que la Queta estuvo calata.

A una gata loca que se llama Cleta


y vino de un barrio medio alcahuetero,
le dijo la Queta: "Este barrio es serio,
Así es que te pido que seas discreta".

Pero, como vino la gata Anacleta,


que entró de la puerta, por un agujero.
Siendo inescuchable el pregón bullanguero
Les tiró la Magda con una chancleta.

A la Queta un gato le da serenata.


Maullando alegre, su canto certero.
Pero dicen que ante tanto maullero.
Lyssetty y mi Grötte: "Ya no den más lata".

De noche, la Teca, la Cleta y la Cata


tienen amoríos de marzo a febrero.
Y le dan su fiero abrazo arañero
Marrufo, Runfuño y el gato Chaveta.

La vida gatuna nos muestra la Queta,


Que pasa y repasa en un desespero,
De brincos y saltos por despeñaderos.
De techos, pelando a otros gatos, la jeta.

La Queta, la gata, se ha puesto alpargatas,


chaqueta y anteojos. Con mucho amanero,
para, entre los gatos, con salsa y salero,
ser ella, la Queta, la más bella gata……

Las vacaciones

¡Llegaron! Lyssetty,
Ya, las vacaciones;
No estudiarás tanto
Las largas lecciones.

De tu niñez goza
Feliz esta instancia,
Porque solamente
Se tiene una infancia.

Con Grötte jugando,


Te irás por el campo,
a las ardillitas
o al hipocampo.

Buscando los nidos


De los pajaritos,
Feliz con tus tías
Y tus abuelitos.

Con Camucha y Tere,


Con Kelly y “Pelada”,
jugarás la chepa
y a la pupujada.

Juega con muñecas


y salta a la cuerda;
(reza a Dios, no olvides,
Que Él de ti se acuerda).

Feliz en el vóley,
Feliz en piscinas,
Con tus amiguitas;
Las dulces vecinas.

Corre, salta y brinca,


Ríe absorta, lela
Para que regreses
Feliz a la escuela.

Ya no hay Vacaciones;
Terminó ese arpegio,
Pero tú regresas
feliz al colegio…
Las mariposas

Las mariposas van por el campo


Volando sobre las flores
Y se confunden sus alas
Con tantísimos colores.

Pequeñas alas volantes,


Ángeles de tierra y cielo;
Parecen flores flotantes
Cuando levantan el vuelo

Las mariposas son flores


Volando de rama en rama
Y donde se posa alguna
La bella se encarama.

Sus finas alas son seda


Y su cuerpo terciopelo
Que fingen en la arboleda
Dos hojas de tul y velo.

Las mariposas hermosas


Pequeñas cometas bellas;
Sed como ellas, candorosas,
Niñas, apréndanlo de ellas.

La sirena del mar

El mar se violenta prontamente


una carcajada de vacío
sus olas encierran.

Hasta mí llega el murmullo del mar;


un susurro intangible
una voz apagada
murmura una canción.

Hasta mí llega
seductora y cautiva
la sirena del mar
en las olas eternas...

Luna

Ha sido en esta noche:


Se ha ocultado la luna;
más allá de la puna.

En la noche moruna,
Allá en el horizonte,
Está detrás del monte.

Luna, lunita mía.


Luna, lunita llena,
Que te perdí un buen día.

Vamos, vamos, sé buena


No aumentes mi pena
Vuélveme mi alegría.

(pero esta luna es necia


Y se pierde en el monte,
detrás del horizonte).

Armando Rojas Adrianzén (Huancabamba, 1945-París, 1986)

Fue docente de Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.


Desde 1978 hasta su muerte dirigió, editó e imprimió la revista de literatura
Altaforte con textos en francés y español. En 1981 fundó los cuadernos de
poesía Quipu. Publicó Bosques (1973), dos volúmenes de poesía titulados S &
Q (1975). También Tras la breve luz del día (1979) y El sol en el espejo (1983).
Sus poemas aparecen en Ausente ardor de arena & algarrobos. Antología de
la poesía piurana contemporánea y en Poetas del algarrobo (2017). Antología
poética (2019).

El sol en el espejo

Una tarde. Un fresno se inclina inexorable;


la fronda que se instala.
A contrafuego, abajo, el muslo;
atada la muñeca desatada en lo fugaz del óleo.
Va a llover; cielos furiosos, verdes.
Una tarde no como otras.
Ni tú ni yo mas los murientes reinos en los ojos
y un frío en las entrañas.
Una tarde poblada de lanzas, de tambores
y de más cerca el desgarrado giro de los ópalos.
Tinieblas. Soledad. Se adormece el acerbo
De más en más ceden los mármoles.
Tu rodilla sitia el corazón del suelo.
Un llorar en la piedra; más adentro, en el túmulo.
Brasas. La carne duele.
La pavesa ligera traspone la muralla.
Se escuchan trinos.
Argucia de lo oscuro. Nunca es mañana
mas la memoria del sol en el espejo.
No amanece y abres la ventana.
Nunca sorprendes las vírgenes leonadas.
Hoy siempre hoy bajo amargos ojuelos.
Aunque fustiga el viento muy temprano
dominas ángeles y bestias.

Presencia de las tinieblas

cruzan pálidas nubes


antiguas aves surcan sus cielos
antiguos y ornados de excrementos
al apoyarnos en la tierra
y divisar astros de metal
ríos enloquecidos
o vueltos a la ciudad abres
los ojos
el cielo arrebatado
celebra la victoria
detente
nada es tuyo
entrar ni salir te pertenecen
un martillo no ceja
y a tu espalda golpea
no vaya a ser estemos locos
yendo y viniendo entre fantasmas
ascendiendo y descendiendo
con un palo en la mano

Movimiento final

solo después el viento y sus flancos


vibraron no resistiremos cantos de ceniza dentro
fuera arrójalos no podemos dormir
quién soportará subimos en primavera
largos años en las colinas
y rodamos
al extremo del otoño
ni un canto de lechuza alumbraría
por montes pelados habremos vivido un negro rayo
de comienzo a fin pero llegamos o partíamos
nunca lo hubiéramos sabido
el viento golpeó el terror golpeó
y volvimos
al principio del ave
y después al agua nos sostiene los huesos brillaron
y vino el cielo no lo reconocemos habríamos vivido
fuera palabras vueltas y vueltas no tocar
no podíamos bosques de leche estrellas en la frente
día y noche buscamos no ver
hacia nuestro propio centro
y despuntó belleza dame tus alas aunque cayeran nubes
cruzamos anillos de luz regresando
el viento habría volado
y si la palabra vuela no lo sabíamos
restos de cielo nos abandonamos
fuimos o soñábamos.

Pequeña música nocturna

ven noche abre tus costados


vibre el monte
ilumine
desciendan tus alados deseos
y tu cabeza y mis tetillas rocen
abajo encima brillen
si la música sostiene
y fluyen astros
espacios de luz diluyéndose
sólo para caer
perdurar sobre montes de sangre
o de leche
al centro de la espuma
el río da su aliento
y mueve el agua su música
cabrilleando y sus olas
circundan
mil alitas te atan
sobre la yerba roja
de estrellas

Hernán Flores (Surpampa, Piura 1947)

Siendo aún muy pequeño, sus padres de trasladaron a Chulucanas, pueblo al que
reconoce como su cuna, pues allí recorrió sus calles desde el aprendizaje de las
primeras letras hasta la secundaria.
Sociólogo graduado en la Universidad Nacional del Centro en Huancayo.
Magíster en Administración y Gerencia Social en la Universidad Nacional
Federico Villarreal. Ha sido columnista en los diarios La Voz y Correo de
Huancayo, Unidad, Momento, El Nacional, Cambio, Liberación, entre otros. A
nivel cultural, en Huancayo desarrolló una intensa actividad. Con el poemario
Estaciones Humanas (inédito), obtuvo el II lugar en los Juegos Florales de dicha
casa de estudios. Fundador de los grupos culturales y musicales Warma, Agua
Fresca y Kullak Teatro. Es autor de los poemarios Alejandra entre los huertos
(Edición del autor, 1977), De la noche al día (Ediciones Exordio, 1988), Ebriedad
de ser (Arteidea Editores, Lima, 2009). Su obra ha sido compilada en dos
ocasiones en la mítica revista La Tortuga Ecuestre. Sus poemas aparecen en
Como el viento cabalgando al sol. Primera antología de la literatura de
Salamanca de Monterrico (1966-2018). En la actualidad se desempeña como
docente de posgrado en la Universidad San Ignacio de Loyola de Lima. El
Colegio de Periodistas del Perú lo ha distinguido en dos oportunidades, por su
trayectoria docente y el último 2/10/23, en ocasión del Día del Periodista, se le
otorgó la Orden “José Carlos Mariátegui” por sus 50 años de vida dedicada al
periodismo. En su andar por el mundo ha recorrido países como Chile, Argentina,
Cuba, URSS, Grecia, RDPC, Rumania, Francia, entre otros.

Poema del obligado

Cuando niño llegué con mi padre al mar


Escuché leyendas antiguas de las olas
Que contaban los caracoles.

Bajé con la lluvia


Y me fui con el viento.

Corrí por las calles


Sudando ciudades
Hasta la yerba enloquecida del sol.

Ahora vivo en las montañas


Hablando con las estrellas.

Madre
Doña Carmen María
lejana viejecita mía…
no te vayas a mojar los pies en este invierno.

Ahora ya no goteará la vieja batea


la bendita lavaza de los sábados
no vendrá en su poncho verde el frío de los viernes
ni golpeará el sol a buscarnos el domingo
mientras el viejo algarrobo de mi infancia
deja caer sus hojas amarillas en el patio.

Carmen Valdiviezo Ríos


Carmelina del Carmen
jugoso limón de mis alegrías y nostalgias
ponte tus viejos zapatos y cruza el corral entre los patos
para coger media docena de huevos
allá en el fondo de la casa.

Piensas toda la noche en el almuerzo de mañana.

Mi padre llegará como álamo flaco


echando raíces
con los bolsillos repletos de hambre.

Te envío para tus sueños


mis viejas canciones como plegarias
en tus recuerdos
Perdonarás
sin embargo
Carmelina del Carmen
mi ausencia desde el Valle del Mantaro
aunque mi sopa no se mueva
y mi exacto lugar en la mesa familiar
esté solitario y de sombras ausentes se vista.

La lluvia seguirá estos meses


el alegre algarrobo en el corral
el sol estará dorando las tejas
y yo de golpe brincaré
el zaguán de cuatro puertas
asustándote mi bigote rojo
mis viejos zapatos
mi corbata amarilla
mis medias blancas.
Nada

Atropellada
Dicen
Y ya no la vi más
Socorro Rosales
Desapareció.

De improviso
Y no hicimos nada
Nada
Nada.

Y ya no la vi más
Nunca más.

Quise tenerla tendida otra vez


Contestaron
Se murió
Sí, señor
Hace un mes
Sí, señor.
La tristeza hizo un hoyo en el alma
Y las lágrimas cayeron
Hasta el fondo del dolor.

Espejo

Palpitas toda la noche


Como pesada catedral.

Corres en mis sueños


Con tu vestido azul.

Continúas todos los días


Amarrándome el alma.

Debes estar caminándome


En alguna neurona.

Hazte viento…
Gruta negra
Campana musical
Vuélvete mujer.

Del poemario inédito La nostalgia de los años (1973-1975).

Solo la noche

Otra vez tus ojos,


pero la misma noche.

La tierra abre su bondad de tumba:


sepulcro tibio
como piedra de verano en el desierto.

Allí
no hay caminos
solo el silencio amado
de los vientos
remolinos
arenas musicales
ciego dromedario de la muerte.

Dónde están las campanas


de iglesias sepultureras
sin sacerdote
de rizos monocordes
con sus historias de lamento
y burla implacable.

La noche
es un lagarto hambriento.

Solo la noche.

(Publicado en Ebriedad de ser, Arteidea Editores, Lima, 2009. P. 22).

Rosa Carbonel Apolo (Pilares, Sullana, 1951)

Estudió Literatura en la UNMSM, durante 1972-1975. Obtuvo la maestría en el


año 2000. En 1976, con el poemario Para no hacer cosas desagradables o los
días son trocitos de papel logra el segundo puesto en el Concurso Literario
José María Arguedas, organizado por el Centro Cultural Peruano-Japonés.
Sus poemas han sido publicados en revistas literarias como Hipócrita Lector,
Auki, Ave Destino, Disturbios, La Tortuga Ecuestre, Ergo, entre otras.
Perteneció al grupo Narración, en una segunda fase, según testimonio de
Miguel Gutiérrez.
En el año 2001, aparece Itinerario (Arteidea editores), que recoge textos de
tres poemarios de la escritora piurana.
Sus poemas han sido incluidos en Ausente ardor de arena & algarrobos.
Antología de la poesía piurana contemporánea (2017), editado por Jaime
Gamarra Zapata y Miguel Hernández Sandoval.
Actualmente, es docente en la Escuela de Literatura de la UNMSM.

paisaje

bandadas de pájaros revuelan la mañana


lejos de su mundo
nerviosos
altivos
chillan sin cesar
fulgurantes
amarillos
verdes
jubilosos
como naves de cartón
crepitan
empolvan la ciudad
nos arrebatan con su luz
escupen
pintarrajean el aire
excretan sus pesares
nos arrullan
sus recuerdos
despiertan

a propósito de los poetas

somos pájaros
cada cual con
su propio árbol
su único paisaje
su propio medio día
con la honda necesidad de alzar vuelo con
viejas alas
de
papel.

la mosca o cómo hacer poesía

mide el largo de tus patas


el grosor de tus antenas
prepara las alas
mira a tu alrededor
y
cae.

II
bienaventurados los que luchan
porque de ellos será la gloria
bienaventurados los pobres de riquezas
porque de ellos será el reino de esta tierra
bienaventurados los que no hunden la cabeza
porque ellos serán águilas o pumas
bienaventurados los hambrientos los desolados
los iracundos
que no conocieron infancia
ni tuvieron el sol entre sus dedos
bienaventurados los rabiosos porque alguien los ofende
llamándolos incapaces
y las madres que sufren
y los niños los ancianos
bienaventurados los que
luchan por cambiar el curso
de esta
historia

monólogo

quieres un poema que resista la lluvia


y no puedes hacer un solo verso
ni siquiera
cogerte los cabellos y gritar
que mañana
es
otro
día

lluvia y poesía

cómo nos ruge el pecho


mientras nada podemos contra este invierno
cómo destornillamos sueños y no sueños
y nada queda por decirnos
sino adivinar nuestros deseos
porque la lluvia es un barco más
que avanza
y no
avanza.

Armando Arteaga (Sullana, 1952).


Escritor y periodista. Realizó estudios de Arquitectura en la Facultad de
Arquitectura, Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería
(UNI). Estudió en la Academia de Cine, bajo la dirección del cineasta
Armando Robles Godoy. Ha sido crítico de cine en el diario Expreso. Ha
publicado Callejón sin salida, Un amor en que aún, Terra Ígnea. Poemas
suyos aparecen en la antología 10 aves raras de la poesía peruana (2007).
Estudioso del proceso de la literatura peruana. Miembro fundador del Gremio
de Escritores del Perú. Sus poemas aparecen en Ausente ardor de arena &
algarrobos. Antología de la poesía piurana contemporánea y en Poetas del
algarrobo (2017). Antología poética (2019). Administra el blog Terra ígnea:
http://www.terraignea.blogspot.pe/

Sobre el tiempo

en esta selva
no eres
el otorongo
tienes
que
vivir:
eres
solo
el poeta,
no tienes nombre ni exilio
te toca describir
lo duro que es
vivir:
todo se hace añicos
con el tiempo
no eres
el cedro
el aljófar
el congrio
Frangir
la vida
el tiempo:
Todo se hace añicos...
menos el poema

Contemplación

El dorso
El dorso
El cuerpo femenino
La nalga
El puerto
El viento
Entre tus piernas
Tu sexo
Alado de gaviotas
Una herida
La flor negra
Tú no existes
Difícilmente
Tú no existes
Pradera inmensa
Una ciudad
Espacio
Cadencias
Hembra que duerme
Dunas
Placeres terminales
Rostro limpio
Montaña desnuda
Playa azul
La vida es así
Página tras página
Desnuda
La ciudad
El sueño
Y el otro sueño
Desnuda
Y solitaria.

Orgullo tallán

Mi abuela tiene su batán


donde muele maíz
& ají, que me gusta…

yo fumo tabaco
mientras miro la luna

& pelo cebollas


que doy a los perros…

La ciudad
Reconozco una ciudad infeliz lejos del bosque
donde pasé los días de mi desierta infancia.
Y aunque era triste, habité sus calles, algo bello.
Reconozco que no fui feliz, ni encontré
La verdad que me hiciera encontrarme. Y encontrarte.

Libertad Orozco (Paita, 1954)

Estudió Asistencia Social en Trujillo. Ha publicado el libro Cartas a mi hijo y


Niña merluza y otros poemas. Formó parte de la agrupación Korillacta.
Obtuvo mención honrosa en el Concurso Internacional de Poesía,
convocado por la Academia de Letras de Brasil, en 1979. Sus poemas han
sido incluidos en Poetas del algarrobo. Antología poética (2019), libro
editado por Víctor López. Actualmente dirige el Taller Matiz.

Escrito de rodillas

De la violencia caen víboras calcinadas.

II

Fui creciendo con mis huesos rotos


Extranjera en mi propio territorio
Mientras callé hice un arco
Los gusanos siguieron el curso de sus muertes
Y los días eran flechas debajo de mis manos.

III

Oigo tu voz en el espejo rajado


Y de pronto otra vez estoy sola.
Sola en la geométrica arena
Agujereada de estrellas
Y nubes rotas en mi espalda.

IV

Estrepitosos son los sueños


Estrepitosa nuestra vida
Geométrica como el fondo de una campana
Crepitante la ilusión de nuestro destino
Mayúscula soledad la caída de nuestros dones
y en el andar diluido de nuestros pasos
vibra como la ventolina la poesía.

En la impertérrita palabra
Se vislumbra la agonía
agua amarga en mis sinos
agua dulce, al alba de mi eco
sombra del amor desterrado
efluvio de los peces dormitan
en el adiós de los olvidos
La soledad calza su zapato
La palabra gladiadora asciende
Palabra de poeta ardiendo.

VI

Vive y que no te calcinen los deseos


Despierta de estas sombras que te apagan
No vegetes en esta tierra de quimeras
Lámparas aguardando en tu sendero
Por ellas y por todos ilumínate.

VII

No me he detenido en el tiempo
He recorrido morada tras morada
Empecé por el fin de los caminos
He sentido sed y la he saciado
Sin fórmulas oscuras ni espejismos
Me dio de sus cántaros la vida.

VIII

Ninguna palabra le robé a tu corazón


Solo inventé el día para soñar contigo
La noche para arrugar nuestros cuerpos.

La noche en Piedra del Toro


fue un farol de luciérnagas
un himno de grillos y cucambas
celebrando la fiesta del amor
las mariposas agitan sus alas
en el piano del verano cantor
Tu corazón y el mío viajaron
En el espejismo de las horas
Tu cuerpo iluminó mis sueños
Me quedé veinticinco años mirando
el fondo de tus ojos de ángel cautivo
Viajando en el universo de tu cuerpo
y te amé más que el primer día votivo.

Bajando la luna

La luna lleva atada en el corazón


la forma de una algarroba amarillita
los niños la besan con su amor mojado
de hadas y de cuentos de nácar.
Las cabras sonríen saltando y danzando
en los bosques de chontas y vichayos
el abecedario de la noche en un oasis
como el fuego de las luciérnagas
esparce besos de espuma y diamantina
El cielo tirita de estrellas fugaces
Los algarrobos danzan, dos veces danzan…
La luna es una algarroba blanca.
Con el fondo de un corazón errante.

Un fósforo encendido

En el rojo relucir del crepúsculo


Un barco gris y solitario
un fósforo encendido
dos agujas puntiagudas
escribiendo versos
una gaviota desplumada me mira
me trae peces y redes de goma
y me transcribe los papiros
que el mar delineó
en el estruendo de las olas.

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