A lo largo del siglo XX, la literatura en Piura ha producido notables creadores que han
reivindicado la piuranidad y los saberes tradicionales de esta tierra, que se remontan a los
tiempos de las capullanas y los tallanes. El mar, el desierto, el tablazo y la sierra piurana
La devoradora de hombres
La devoradora de hombres
amaneció en la suite,
muerta;
Ella estaba acostumbrada
a devorar hombres;
pero
esta
vez
se
había
encontrado
el
hombre
lobo.
La sirena del mar
El mar se violenta prontamente
una carcajada de vacío
sus olas encierran.
Hasta mí llega el murmullo del mar;
un susurro intangible
una voz apagada
murmura una canción.
Hasta mí llega
seductora y cautiva
la sirena del mar
en las olas eternas...
Diosa de ébano
Tienes la piel morena como diosa de ébano
y en tus formas rituales sobrevive el arpegio
que formó las cadencias de la Venus antigua;
el encanto supremo y el sensualismo regio.
Tus ojos son hermosos como la flor del agua,
tu cuerpo es susceptible a la caricia franca;
para tus ojos bellos, mi alma un poema fragua
y mi espíritu loco en tus formas se estanca.
Grácil como un poema que fluye sin descanso;
como la lis divina de los jardines griegos
o como los requiebros de un cálido remanso;
Así eres y en tu cuerpo parece que anidara
la luz definitiva, porque tu cuerpo encierra
toda la sutileza que Dios puso en la tierra...
Luna
Ha sido en esta noche:
Se ha ocultado la luna,
más allá de la puna.
En la noche moruna,
allá en el horizonte,
está detrás del monte.
Luna, lunita mía,
luna, lunita llena,
que te perdí un buen día.
Vamos, vamos, sé buena,
no aumentes mi pena,
vuélveme mi alegría.
(Pera esta luna es necia
y se pierde en el monte,
detrás del horizonte).
MULTIDIMENSIONAL
Bardo glorioso
ensimismado por el trino del chilalo
y por la brisa del mar ancestral.
Las musas anidaron en tu alma
cuando niño
verdugo eras de coleópteros y de trompos
ajenos
por esos días de sílabas recientes.
Al otro lado del mundo aún sonaban
tambores diabólicos de hecatombe
cuando viste la luz primigenia de la sierra
de Ayabaca
muy lejos de dioses flamígeros.
Homo universalis
tu espíritu inquieto de centauro
y de filósofo epicúreo
te alejó de tu lar piurano
que cambiaste por claustros centenarios
en el valle del Rímac
aún te recuerdan farolas y balcones mudéjares
y quintas nostálgicas rememoran tus versos
de amor libre y liberación.
Artista beatífico como las aguas del Estigia
las veredas de la calle San Martín aún extrañan tus pasos
renacentistas
tus incansables
indómitos
y desvelados
pasos
sin doblez.
Movimiento Cultural Ergo
Marco Aurelio Parra Lizano
Nació en el distrito de Sapillica, Ayabaca el 18 de junio de 1944. Es poeta, dibujante, pintor y
escultor. Integrante de la promoción de 1970, de la Escuela de Bellas Artes. Doctor en la
especialidad de optometría. Estudió Educación por el Arte en la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos. Escribe poesía desde la tierna edad de 5 años. Publicó su primer libro, Poemas
del amor sangrante, en 1964. En 1975 publicó el libro de temática erótica El pájaro entre las
piernas. En 1985 apareció una selección de su poesía lírica, Poemas de amor. De 1990 es su
Antología de sus poesías para niños. Promotor de la revista de cultura y política Lo que importa
es el hombre.
Amante de la naturaleza y protector del medio ambiente, es admirador de las obras de Gabriel
García Márquez, Pablo Neruda y Ernest Hemingway.